Exámenes ~TuT~ tristes y letales exámenes-… Tuve mucho estrés… Seguido por un dolor de cabeza y hoy puedo respirar después de un buen tiempo.
Con decirles que entre en un concurso de cortometrajes que me quito un mes completo de tiempo libre... Y ahora estoy nuevamente con exámenes finales pero, halle un tiempito para subir este capítulo. Lo siento mucho por la tardanza T~T
Capítulo 18
Un terrible temor podían sentir los padres de Shinichi kudo, Ran Mouri y Shiho Miyano…
Una terrible opresión en su pecho les avisaba que algo malo había ocurrido.
Mientras que los padres de Shinichi no podían hacer más que confiar en su hijo, la hija del detective Mouri no podía dejar de preocuparse. Y la ex-miembro de la organización temía lo peor con respecto al detective maníaco.
Un terrible y amargo sabor tenía la incertidumbre de desconocer lo que pasaría con "su hijo"
La mejor clínica privada de Londres albergaba actualmente a un niño llamado "Arthur Conan Vineyard" Y junto a él, su madre y amigo/rival.
El daño que había causado la aguja de plomo seria finalmente rebelado. A la mejor clínica de Londres se le encargó estabilizar al chico y tratar su herida. Tras unas horas de operación Conan fue llevado a una habitación privada. Donde varios doctores hablaban sobre su evolución tras la operación que tenía como fin el extraer pequeños fragmentos de la aguja que se quedaron incrustados luego de que Conan la retirara de su cuello.
Los mejores doctores de Londres concordaron en un diagnóstico. El joven Vineyard tendría una posible perturbación en el sistema nervioso y en su comportamiento produciría: agresión, imposibilidad e hipersensibilidad. Aunque estos últimos solo eran meras especulaciones en base a casos anteriores de personas que habían pasado por lo mismo.
La aguja de plomo se había acercado demasiado a la vértebra 'Atlas', el daño seria desconocido ciertamente hasta que el niño despertara. Dos horas serían suficientes para saber si el organismo del chico no causaría problemas. Pero tras diez horas comprobaron que algo había salido fuera de cuestión.
Conan había ingresado al hospital al medio día de un miércoles. Despertó a las seis de la tarde de un sábado…. Setenta y dos horas después.
Vermut había tomado un jet hacia Londres desde Rumania. Al llegar al hospital la primera persona que encontró fue Kaito Kuroba. No iba a negarlo, Kuroba era la viva imagen de Shinichi kudo. Pensaba que las fotos eran meras exageraciones pero, no le hacían justicia. Aun con la situación actual Vermut consideró usar a Kaito para sus futuros planes.
Aunque no era momento para pensar en eso, Conan era su prioridad. Los doctores le explicaron lo que podría pasarle y los riesgos que corría. No estaba tan preocupada ya que sabía que Conan era una persona muy fuerte que no se iba a dejar derrotar tan fácilmente.
Lamentablemente esa afirmación fue decayendo a medida que las horas pasaban y daban pie a posibles resultados sobre la salud de su hijo.
Cualquier cosa podría ocurrir cuando él despertara pero ¿Por qué tenía un mal presentimiento?
Cinco horas de llegar al hospital Conan despertó….
Nada podía escapársele y aquello mucho menos. Fue el primero en enterarse del accidente de su hijo gracias al director. También fue testigo de la intempestiva salida de Vermut hacia Londres. Ella estaba claramente preocupada y no la culpaba ya que después de todo… Conan era su hijo. Estaba pendiente de cada detalle. La habitación en la que estaba el infante estaba monitoreada por cámaras de vídeo, las cuales ya habían sido jaqueadas para que pudiera ver su hijo.
Había mandado a traer a los mejores médicos del mundo, era su único hijo después de todo. Aunque no toda su atención estaba con su hijo en ese momento. Roy Queen, aquel niño, se encargaría de destruirlo. Mataría a sus padres primero, luego a algún familiar cercano que tuviera y finalmente tomaría su vida de la mejor y más dolorosa forma posible.
Nadie se metía con el futuro líder de la organización. Tras casi cuatro días del incidente 'su hijo' despertó. Lamentablemente lo que pudo ver a través de las cámaras no lo tranquilizo en lo más mínimo. En lugar de eso, lo motivo a ir directamente a Inglaterra…. Su hijo lo necesitaría más que nunca.
Sonidos extraños, palabras vagamente entendibles y finalmente pequeñas gotas que caían en su mano. Sollozos y una mujer llorando. La mujer era rubia y tenía ojos vedes. No podría decir que edad tenia… ¿Quién era esa mujer?
― ¿Q- Quien eres? ― Su voz estaba ronca. Debido a la falta de agua por tres días. Pregunto en Japonés.
― ¡Conan! ― dio un grito de sorpresa al verlo despierto.
― ¿C-Conan? ¿Ese es tu nombre? ― con una mirada cansada la miro.
La mujer salió corriendo de la habitación y comenzó a gritar algo en un idioma que se le hacía ligeramente familiar. Algunas palabras reconoció levemente como "doctor y ayuda"
Sus ojos estaban muy cansados y sus parados empezaban en juntarse nuevamente. Pero, la llegada de varios hombres con batas blancas impidió que lo hiciera. Junto a la mirada culpable de la mujer rubia.
El diagnostico de los doctores había llegado finalmente a un resultado. La toxina había logrado afectar una parte del cerebro ocasionándole una amnesia. La cual no sabían a ciencia cierta si era temporal o permanente. No sabían que otros daños podrían traer consigo la falta de memoria, debían investigar antes que nada. Los doctores debatían diferentes teorías sobre la falta de memoria. Pero uno de ellos se arriesgó con un diagnostico adelantado. Reuniéndose en una oficina con Sharon Vineyard le dio un expediente de la actual condición de su hijo.
― Señora Vineyard, tengo que serle muy sincero. No sabemos a ciencia cierta que pudo haber provocado la amnesia de su hijo. La amanecía puede ser causada por muchas cosas, entre ellas está el envenenamiento y el estrés… Como las que creemos que son responsables en este caso.
― Explíquese ― le ordeno Vermut
― Su hijo sufrió un piquete con una aguja de plomo, lamentablemente al momento de retirar la aguja una pequeña pieza de plomo se quedó dentro de su cuello, la pequeña pieza de plomo estuvo muy cerca de la vértebra Atlas. Creemos que pudo haber habido un contacto con el interior de la vértebra y por consecuencia una infección en la parte del sistema nervioso central.
― ¿Qué podrirá pasarle? ― pregunto dudosa.
― Aparentemente ahora mismo los daños solo se han manifestado como una amnesia, hemos tomado placas de su cerebro y no podemos encontrar nada anormal en ellas actualmente. Aunque aún no sabemos si la amnesia que sufre es temporal o permanente. Su amnesia es de largo plazo, no recuerda nombres de personas y tampoco el quien es. Mantiene aún la idea de las cosas, reconoce objetos, palabras, sonidos e imágenes. En este caso la parte intelectual permanece intacta. Pero por otro lado, los recuerdos son una historia distinta. No sabemos cunado regresaran es más, ni siquiera sabemos si lo aran. Ahora todo dependerá del muchacho.
Aquellas palabras aparentemente entristecieron y deprimieron más a Vermut quien se mantuvo en silencio hasta el final.
― Lo más recomendable en estos casos es que la familia le ayude a recordar eventos importantes. Llevarlo a lugares que el recuerde sería una buena idea. Rodearlo con personas y amigos ayudaría aún más.
― Y si no puede recordar…― el tono en las palabras de Vermut no demostraba ser una afirmación o una pregunta.
― ¿Es una pregunta? ―el doctor dudo en responderle.
― Y sino puede recordar quien fue ¿Volvería a ser el de antes? ― finalmente lanzo su pregunta.
― No lo sé con exactitud señora Vineyard. En estos casos nosotros no podemos hacer nada. Solo podemos ver cómo evoluciona la salud del paciente.
Vermut se retiró de la oficina del doctor y se dirigió a la habitación de Conan, en la cual este estaba mirando la ventana. Vermut se sentó en una silla contigua a su cama y lo miro por unos largos segundos. Finalmente poso su frente en la cama de Conan.
―Lo siento mucho…
Luego de eso se quedó dormida junto a Conan, quien la miraba con cierta confusión y lejanía. Él puso su mano sobre la cabellera de Vermut y se quedó dormido.
No podía tranquilizarse Kaito no dejaba de pensar en todo lo que había salido mal. Conan herido y sin recuerdos. No había podido ver el peor escenario hasta ahora. Luego de que Vermut llegara al hospital lo hicieron regresar a la academia. Dudaba entre llamar al FBI eh informarles lo que estaba pasando o… Contarle a Vermut que el FBI lo estaba utilizando para llegar a Conan.
Estaba en su habitación sentado junto a una ventana, mirando como el viento entraba a través de esta meciendo las blancas cortinas que la enmarcaban.
Para su mala suerte recibió una llamada de la persona con la que menos quería hablar en ese momento. La agente Yodi posiblemente ya se habría enterado del accidente. Sabía que no podría ocultarle por siempre el hecho de que Conan estaba en el hospital y obviamente su clara amistad con el pequeño Vineyard. Mientras más extendiera las cosas, más podría verse perjudicado, pero con la situación actual no tenía más de otra.
― Lo siento. No puedo seguir con esto. ―tomando el celular entre sus manos, siendo este un celular modelo plegable. Lo partió en dos y lo echo en un basurero.
Cambiándose de ropa a un atuendo más casual compuesto de una+ pantalón de mezclilla negro, un polo plomo y chaqueta marrón; salió de su habitación para dirigirse al hospital. Ya había tomado una decisión y no podía dar vuelta atrás. Aún si eso significara traicionar a muchas personas… Incluyéndose a sí mismo.
Vermut lo consideró. Pensó en todas las consecuencias de lo que estaba por hacer. Estaban en una situación muy peligrosa. Conan no podría asimilar todo lo ocurrido de golpe, sería muy peligroso que recordara la infancia de Shinichi kudo. Simplemente ahora era una hoja en blanco.
Frente a la habitación de Conan Vineyard, Vermut lloro casi imperceptiblemente rogando que Conan algún día la perdonase por lo que estaba a punto de hacer. Su seguridad era lo más importante aún si eso implicaba… Olvidar quien fue, Shinichi Kudo.
Con un nudo en su garganta entro a la habitación de "su hijo" y se sentó en una silla frente a la cama del mencionado.
― ¿Quién eres tú? ― Como un susurro aquellas palabras salieron de boca de Conan.
― Yo… Soy tu madre. Mi nombre es Sharon Vineyard. ― aprovechó la confusión de Conan para entregarle una foto.
En la foto estaban retratados ambos el día de la selección de nuevos miembros. Conan observo la foto y trato de decir algo pero, las palabras no podían brotar.
― No te preocupes… Todo estará bien. Yo me asegurare que tengas una vida feliz, ya lo veras Cool boy. ― Estas dos últimas palabras las dijo entre lágrimas brindándole una sonrisa.
Vermut acerco lentamente su mano hacia el rostro de Conan. Y con sumo cuidado beso su cabeza.
Conan no reacciono de mala manera, no se movió, ni dijo palabra. Simplemente junto lentamente sus parpados antes de volver a caer en la inconsciencia.
Vermut lo recostó en su cama y acomodo sus sabanas antes de salir de la habitación silenciosamente.
Pero al salir… Él estaba allí, con una mueca amarga y dolida.
― Lo siento…― se escuchó en medio del pasadizo. ― No pude evitarlo… Falle.
La cara de Vermut había entrado en una incredulidad sin igual. Estaba conmocionada por ver a esa persona frente a ella, aunque sabía que con lo ocurrido él llegaría eventualmente… No esperaba que lo hiciera tan repentinamente antes de que diera inicio a su plan de respaldo.
¿Un especial de navidad?
¿si? , ¿no? ... comenten ^u^
Estoy pensando en incluir un par de dibujo en mi pagina de Deviantart sobre este fic :D ¿Qué opinan?
