Moondance

Por Katsumi Kurosawa

Capítulo 21

Dos líneas

"Estoy embarazada, Seunghyun…"

"Estoy embarazada, Seunghyun… Jiyong tiene que saber que tengo más de tres meses de embarazo."

"Tres meses de embarazo"

"Embarazo"

Un zumbido se había apoderado de los oídos de Seunghyun. Sentía cómo caía metros y metros por un acantilado… incluso su corazón que había latido desbocado, se detuvo.

No.

No.

NO.

Dios no… NO.

─Hyung... ¿Qué haces aquí…? ─la delgada voz de Daesung le trajo a la realidad.

─Oh… pues… conversaba con la novia de Jiyong antes de… subir… vamos… ─se paró tieso, ni siquiera fijándose en presentar a Daesung con Kiko, se presentaron el uno al otro mientras él dirigía a la entrada del apartamento.

Indicó al personal de seguridad que la señorita era invitada de BIGBANG. Y el viaje en el ascensor fue de lo más tenso.

Daesung lo tomó del brazo al verlo tan envejecido repentinamente. El pelinegro se apoyó en él como si su vida dependiera de ello mientras la modelo los observaba con ternura, como si entendiera que eran pareja.

Un desagradable sudor frío se había instalado en la parte trasera del cuello de Seunghyun cuando abría la puerta con sus propias llaves.

Jiyong estaba tumbado, casi dormido, en el sillón de la pequeña salita. Ya no se escuchaba ningún ruido del Baeri, así que la situación no era más incómoda.

Con un golpecito en el hombro, el pelinegro despertó al causante de todo ese embrollo. Siempre era él…

─Despierta, Jiyong… Jiyong ─lo movió nuevamente hasta que el nombrado abrió los ojos enfocándolos en Seung─ La señorita Mizuhara tiene algo muy importante qué decirte…

Los ojos del aludido se abrieron desmesuradamente, incorporándose y buscando el rostro de la mujer que le consoló cuando más había sufrido, la dulce y obsesiva Mizuhara Kiko.

Se veía pálida. Algo desmejorada desde la última trágica vez que la vio… mucho más delgada incluso.

Se había ido de copas con SeungRi una vez, para ahogar las penas. Fue entonces cuando la encontró en el mismo bar y después de una charla y de sentirse algo más que solitario, llorando por Seunghyun, se desahogó en sus brazos… mientras el panda se perdía en la pista de baile con alguna de sus miles de amiguitas.

No estaba orgulloso de haber actuado de esa forma tan patética, pero no había pasado a más. No hasta que ella comenzó a perseguirlo por teléfono desde hacía un mes.

Seung le hizo un ademán a Daesung para que se metiera a su cuarto y le siguió dejando a la pareja de examantes en la sala.

─ ¿Cómo es que engatusaste a Seung para que te trajera hasta aquí, Kiko? ─fue lo primero que salió de la boca del peliplatino, quien cual gato receloso, le miraba sentado en el comodísimo sofá de la sala.

Kiko tomó asiento del modo más calmado que pudo. Una mueca nerviosa hacía ver su cara algo envejecida, aunque no por eso menos hermosa.

─No lo "engatusé" Jiyong… yo…

─Kiko, tu sabes todo… ¿Me dirás que te acercaste a él sólo porque te lo encontraste por casualidad? ─rodó los ojos, chasqueando la lengua sarcásticamente.

─De hecho sí. Iba a llamar a Sandy para que me invitaran al edificio… y lo vi ahí sentado… yo le dije que tenía qué hablar contigo y… y…

─Ahórrate el drama… ¿Qué quieres? ─era el momento de cortar todo de un modo definitivo. Tenía que ser rudo para que esa mujer entendiera de una vez por todas que no la quería. Que amaba a Seunghyun.

─Estoy embarazada.

La voz dulzona resonó por la sala. Sabían amargas y habían dejado al rapero con el estómago hecho un puño.

─ ¿Y? ─arqueó las cejas. Podía ser un engaño.

La nipona dobló las cejas con angustia. No le sorprendía para nada esa reacción de parte de Jiyong, pero eso no significaba que no le doliera.

─Y es tuyo, sino no te lo estaría diciendo en este momento ─alcanzó a susurrar, limpiándose furiosamente las lágrimas que se le escapaban.

─Eso es lo que en verdad dudo, cariño ─su voz parecía tranquila y hasta despreocupada. Pero por dentro estaba a punto de derrumbarse… si acaso lo que Kiko había confesado era real, su vida estaba MUY jodida.

─Tres meses Jiyong.

..

SeungRi escuchaba como una chismosa tras la puerta, mantenía la sábana amarrada a la cintura. Había escuchado una voz femenina en la sala mientras descansaba de semejante encuentro con Youngbae y no soportó la curiosidad.

─Riri ¿Qué haces…? ─Youngbae se talló los ojos algo adormilado.

─Shh… Bae… ─se llevó el dedo índice a los labios y ponía más atención.

─Tres meses Jiyong… Tengo tres meses de embarazo. Te acostaste conmigo… ¿No lo recuerdas? ¿Quieres que llame a SeungRi para que te lo recuerde?

─La madre que la pario… ─susurró quedándose helado y más pálido que la sábana en su cintura.

─ ¿Qué pasa…?

─La ex de Jiyong… la modelo… ─balbuceó ido─ Está embarazada…

─ ¿QUÉ? ─y ese fue el final del momento de relajación de Youngbae y corrió a escuchar tras la puerta junto con SeungRi.

─Se lo dijiste a Seunghyung… ¿Verdad? Es por eso que te trajo ante mí… ¿Cómo… has podido…?

─ ¿Por qué no debía decirle?

─Tú sabes… qué significa él para mí… tú…

─ ¿Cuánto tiempo pretendías entonces ocultar al mundo que estoy embarazada…?

─ ¡Ni siquiera sé si ese niño es mío! ¡Ni siquiera sé si realmente estás embarazada…!

De pronto, la puerta del cuarto de Jiyong se cerró violentamente. Seguramente se acababan de entrar ahí.

─Entonces ¿Dormiré contigo, hyung? ─Daesung parecía muy alegre aunque el ido hyung no lo notase, asintiendo levemente─ No entiendo nada, hyung ¿Por qué actúas tan extraño…? Tiene qué ver con la novia de Jiyong-hyung?

Al escuchar el título de la chica, algo en él convulsionó de nuevo. Su alma se resquebrajaba de nuevo. Jiyong no era suyo de nuevo.

─La señorita Mizuhara dice estar embarazada, Dae… ni siquiera hemos debutado como BIGBANG y esa noticia puede acabar con nuestros planes… ─susurró apesadumbrado.

Era mentira. Su preocupación principal no era esa… pero Daesung, quien sabía la breve historia entre el líder y él, no podía mortificarse sobre el dolor de su corazón en esos momentos.

─Oh… es cierto… esto podría ser muy malo ─musitó preocupado el pequeño. Salió un momento de la habitación, como pensando en algo.

Seung se limitó a liberar su semblante estoico a uno de verdadera desesperación, había pasado largo rato fingiendo. Se quitó la ropa intentando liberarse de la sensación… pero nada sucedió. Se colocó unos pantalones flojos y una camisa blanca.

Su cabello largo tapaba gran parte de sus facciones mientras permanecía sentado a la mitad de la cama.

─Toma un poco, hyung. Estás muy alterado ─la voz delgada de Daesung, sonó de repente. ¿Cómo es que ni siquiera lo había escuchado entrar?

Levantó la vista para notar entre su fleco que el pequeño traía en sus manos una copa de lo que parecía Whisky. Seung lo tomó tratando de calmarse lo más que podía.

─ ¿Me prestas una camisa, hyung? Al parecer Jiyong hyung y la señorita Mizuhara se encerraron en nuestra habitación…

─Claro pequeño… claro…

Ni siquiera prestó atención al cantarín Daesung que se paseaba por su closet.

..

─Necesito que vayas a la farmacia por una prueba de embarazo… sí… sí… al apartamento. Gracias.

Los quince minutos y tocaron la puerta del apartamento para entregar ese paquete, esos minutos en que la prueba de embarazo tardó en llegar a la puerta del apartamento, le parecieron eternos.

Kiko se sentía más que incómoda, lloraba levemente. El trato de Jiyong era más bien el de un prisionero que esperaba a que su veredicto fuese "inocente". Con mucho estrés se dirigió al baño del cuarto a humillantemente hacerse la prueba de orina.

El rubio daba vueltas como un gato enjaulado, esperando a la nipona. Se mordía las uñas con intensidad… no podía estar pasando…

Cuando le dijo a Seunghyun que Kiko era "algo así como su novia", en realidad había mentido para ver la reacción del pelinegro. Ahora todo iba mal… a Seung no le interesaba que él estuviera con otra persona y ahora Kiko estaba embarazada…

Karma.

Eso era.

Estaba pagando todo el dolor que le hizo sentir al amor de su vida por haber sido tan inmaduro y patético. Por no haber podido tener los pantalones para hablar de frente con Seung sobre lo que había pasado.

Quizá ese Whisky había estado demasiado fuerte.

Se recostó en su cama King size notando cómo Daesung se quitaba la ropa lentamente… muy lentamente.

Dios ¿Lo hacía adrede?

Ahí estaba únicamente en boxers, averiguando cómo diablos se pondría la camiseta de su hyung. Su piel tostada se veía demasiado suave e invitante, esos abdominales valían al menos un mordisco.

Seung tenía la boca seca. Quizá estaba ebrio…

Y entonces la vio.

La sonrisa dulce de Daesung no lo era más. Sus ojos amables y puros, no lo eran más. El deseo se veía reflejado en los oscuros ojos del pequeño que dejaba a un lado la camiseta que iba a ponerse y se acercaba a pasos lentos y sensuales a la cama que compartiría con Seunghyun.

El pelinegro estaba inmóvil. El peso de Daesung arrodillándose frente a él, le hizo tensarse de inmediato.

─ ¿Cómo te sientes, Hyung? ─susurró muy cerca de su cara, haciendo con ello que notara cuán pesado se sentía. Algo mareado… algo encendido.

─Raro ─respondió con franqueza. El pequeño se relamía los labios, ansioso… ¿De qué? El cerebro de Seung no conectaba.

Sentía esas manos acariciar debajo de su camiseta blanca.

Oh Dios… quiere follarme… No. VA a follarme…

El labio inferior de Jiyong temblaba.

Sus ojos cristalinos miraban fijamente las dos líneas del resultado de la prueba casera de embarazo de Kiko.

Dos líneas.

Revisó de nuevo el instructivo, deseando que las palabras que leyó primero, hubiesen mágicamente cambiado en los cinco segundos en los que despegó los ojos del papel y miró el resultado de la prueba. Pero el instructivo decía lo mismo:

"Si aparecen dos líneas, el resultado es positivo…"

Entonces… ¿Ya me crees…?

Continuará…