CAPITULO 21
COMPROMETIDA CON OTRO
(Pov Duque)
-¿Satisfecho señor?- dijo Bella mientras se levantaba del suelo-.
-Si- respondí mientras subía mis pantalones-.
Ella limpió las comisuras de sus labios y se marchó por donde vino. Cuando estaba abrochando mis pantalones vi a V entrar con algo que no dejaba de moverse en la mano. Oh, qué bien, era el guitarrista, lo tenía cogido del pelo y lo arrastraba por los tapices indios que decoraban la casa.
-¿Que está pasando?- dije volviéndome a sentar-.
-¡ESTE GILIPOLLAS LE ESTABA METIENDO MANO A MI HIJA EN MI HABITACIÓN!-.
Ya le avisé a Blasco que si esta mierda se repetía su primo pasaría a ser propiedad mía... pero esta tarde estaba creativo, la boca de Bella me había hecho pensar en muchas cosas entre ellas que hacer con esta pareja.
-Siéntalo- señalé la silla que había enfrente del escritorio de madera de teca-.
V lo sentó como si de un muñeco se tratase, el tío no es que fuese un enclenque pero comparado con V cualquiera lo era.
-Bien, ¿te casarás supongo?- dije encendiendo un puro-.
-No- dijo seco-.
Tenía huevos... muchos.
-¿No?-.
-No- repitió – no quiero compromisos solo quería tirármela-.
-Y no lo has conseguido-.
-Porque su padre nos ha interrumpido-.
-Bueno si eso es así la comprometeremos con alguien más-.
-¡¿Qué?!-.
-Sí, la comprometeremos con Blasco-.
-Estás...-.
-Muchacho guárdate esa lengua porque te hará falta para cantar eso que llamas música- dije completamente serio- soy un patern familias y sabes de sobra lo que eso significa-.
El tipo se levantó y salió de allí como alma que lleva el diablo.
-No comprometeré a mi hija adolescente con alguien como Blasco, ya sabes lo que dicen de él-.
-Es mentira-.
-¿Qué?-.
-Hermano ¿qué pasa cuando a un niño le quitas un juguete aún que no esté jugando con él?-.
Tras unos intentes V entendió.
-Está bien, hagámoslo, pero avisa a ese animal de Blasco-.
-Lo haré- dije marcando el teléfono de la casa Winchester-.
(Pov Xinia)
Esta situación era muy incómoda, hacía unos días,Hakon me había besado por primera vez y yo estaba tan feliz, hasta que lo escuché no quiero compromisos solo quería tirármela.
No sabía cómo había podido llegar a pensar que un hombre como él, alguien que puede tener el mundo a sus pies, se fijaría en alguien como yo, una adolescente con tendencias suicidas.
-Entonces las cosas son así- dijo V terminando de explicarme la situación-.
Me habían comprometido con el primo de Hakon, Blasco. Mi madre no paraba de llorar, decía que era de alegría pero no era así, mi padre estaba tan serio y mi tío también. Mi hermano miraba la escena algo ido y es que lo que se decía de ese hombre no era algo bueno, era un sádico, no como mis tíos o mi propio padre, mucho más que eso, había matado a mujeres mientras tenía sexo, era demasiado rudo en ese punto.
Me levanté del sofá, me habían vestido como ellos creían que estaría mejor, por suerte mi madre me vistió de negro, porque así me sentía, como en un funeral.
Todos se alinearon a mí alrededor, hasta que Blasco entró acompañado por su primo.
Blasco sonrió y yo intenté hacer lo mismo pero no salí victoriosa.
Quizás esto era lo mejor, quizás había vivido equivocada toda mi vida y mis padres tenían razón, tenía que cumplir con todo esto.
Ese hombre tan grande como mi padre, me tomó de la mano y me llevó a la mesa, retiró la silla para que tomase asiento y así lo hice.
Mierda, y el asiento de enfrente sería para el señor Jack Winchester. Bajé la mirada y la mantendría así el resto de la cena.
El silencio y la tensión era palpable en el ambiente, nadie decía nada, solo se escuchaba el tintinéo de la fina plata italiana sobre la loza de los platos que solían poner para las ocasiones especiales, pertenencia de mi difunta abuela.
Corté el pescado y lo intenté comer pero no pude, sentía nauseas. Dejé los cubiertos a ambos lados del plato y respiré hondo. Sentía como todos me miraban, pero intenté no hacer caso.
-Serán una buena pareja- dijo Hakon-.
-Gracias primo- ese fue Blasco-.
-Una muy buena pareja-.
-Gracias de nuevo, primo- repitió-.
-Yo también me voy a comprometer-.
Tuve que levantar la vista.
-Con Curny- me miró fijamente a los ojos- me he dado cuenta que es la mujer de mi vida-.
Se escuchó a alguien toser, mi hermano seguro.
-¿Me he perdido algo?- miré hacia la puerta-.
Como éramos pocos...Hannival Casannova heredero de la familia entró por la puerta, no lo conocía solo había visto un par de fotos de él, tía devora me las enseñó.
-Sí, sobrino, estamos en un compromiso el de Xinia y el de Blasco-.
Él no dijo nada.
-Te haremos lugar en la mesa-.
-Muchas gracias pero estoy cansado por el viaje, iré a dormir-.
Una de las mujeres que había atendiendo la mesa se le quedó mirando.
-Tú, arriba- dijo chasqueando sus dedos-.
Y así lo hizo... nadie supo que decir.
-Él...- intentó excusarlo mi madre-.
-Es Hannival Casannova- dijo Blasco- lo conozco.
Como no, psicópata y psicópata...
-Felicidades- dijo mi padre- Curny es perfecta para alguien como tu-.
-Lo es, es madura, es una mujer que sabe lo que quiere-.
No dejaba de mirarme y me estaba poniendo histérica.
Blasco derramó un poco de vino sobre su camisa blanca.
-Espera- dije tomando la servilleta que había en la mesa la pasé por la camisa bajo la atenta mirada de todos- ahora eres mi prometido, se supone que debo hacer estas cosas- dije con una falsa sonrisa-.
Si quería espectáculo, lo íbamos a tener.
Escuche como Hakon respiró hondo y se levantó de la mesa.
-Cobarde- siseé y no supe si me escuchó o no-.
Finalmente esa cena acabó y subí las escaleras hasta mi habitación, no quería que nadie me hablase o me viese de esa manera.
¿Pastillas o cuchillas Xinia?-.
Entré en mi habitación y di un portazo. Me deje caer al suelo y me senté en él.
-¿Ya está aquí mi futura prima?- escuché-.
