─Itachi-san…estoy embarazada─ le dije mientras sonreía felizmente.

─¡¿Qué?¡ ─ se sorprendió demasiado y en su rostro se pudo ver aquel sentimiento, porque frunció el entrecejo.

─Lo que oíste amor, tendremos un bebe─ le dije mientras acariciaba mi vientre y lo veía.

─¿Acaso estas estúpida o que?...yo no puedo tener hijos, y mucho menos contigo, en estos momentos no deseo tener hijos, ¡No en esta vida!─ me grito mientras yo me quedaba seria escuchando sus palabras que me estaban destrozando.

─Eres una tonta, yo solo venía para acá, para follarte a gusto, y mira con las idioteces que me sales─ Estaba gritando, todo alterado y eso me alteraba a mí, todo lo que me estaba confesando alguna vez me lo plantee, pero de Itachi no lo creí posible.

─Sabes que…me voy, olvídate de mí, no quiero volver a verte jamás, me escuchaste, jamás y tampoco quiero conocer a ese niñato─ dijo sin siquiera dejarme hablar, dejarme articular una palabra para justificar aquella falta, estaba al borde del llanto, él salió de la casa y azoto la puerta…

─Itachi ¡No me dejes! ─ Desperté sobresaltada, sentándome en la cama bruscamente y con la respiración agitada, algunas lagrimas anidadas en mis ojos y mi cuerpo sudando frio.

─¿Shizuka que tienes? ─ Aquella ronca y suave voz se dirigió a mí, voltee a verlo y ahí estaba sentado conmigo en la misma cama, su torso desnudo y su cabello suelto. Era él, era Itachi.

─Tuve una pesadilla─ le explique. Era una de las peores pesadillas de mi vida. La noche ya estaba alta, se sentía el viento de la madrugada colarse hasta nosotros.

─¿Pesadillas sobre aquella noche? ─ Lo observe y no le pude contar mi verdadero sueño, solo asentí a sus percepciones. Me recosté de nuevo, de lado y dándole la espalda a él para intentar recobrar el sueño, pero aquella situación me angustiaba demasiado. Él se acomodo justo detrás de mí y susurró.

─Shizuka…no me iré─ musito lentamente para mí, yo solo suspire, me voltee, lo vi a los ojos y supe que las pesadillas, no eran mas que eso, pesadillas, la realidad a veces es peor, y en este caso fue peor, porque cuando vi sus ojos la idea de que el muriera gracias a aquella enfermedad me aterro, pero con la tranquilidad de una vida feliz le sonreí y le di un suave beso, para después quedar dormida de nuevo, esta vez con su mano entrelazada a la mía. No en un típico abrazo de amantes, no, esta vez entrelazando el alma, olvidando la realidad y durmiendo para el siguiente día.

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Ella estaba embarazada, ¿Qué podía hacer? Nada, yo no podía intervenir en la vida privada de Shizuka, pero el hecho de imaginármela con otro hombre me encolerizaba por completo. Tome Sake, no supe cuanto, pero para medirlo confesare, que no estaba en mis cinco sentidos, tenía una cólera en el cuerpo al imaginarme a Shizuka haciendo el amor con otro que no fuera yo. ¿Quién era el padre de su hijo? Esa pregunta me llenaba de rabia, lo que hubiera yo dado por ser el padre de su hijo. Yo Umino Iruka.

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El tiempo transcurría lentamente al ritmo del sereno viento. Salí tranquilamente del hospital, esa Sakura me quería ver una vez por semana, tenía ya un mes y medio. Había salido de otra revisión. Iba caminando tranquilamente por aquella calle cuando vi a un señor con un carrito de helados, la idea de saborear uno me hizo desearlo, entonces me compre uno de vainilla. Lo deguste en mi lengua y me pareció delicioso, mientras yo iba como una niña chiquita comiendo felizmente un helado, escuche que alguien me seguía, ya estaba a dos calles de mi casa, un barrio silencioso y tranquilo, seguí saboreando mi helado hasta que voltee y vi al dueño de aquellos pasos.

─Iruka-san… ─

─ Shizuka─ pronuncio mi nombre y pude darme cuenta de su estado.

─Iruka-san ¿Estas borracho? ─ me admire demasiado, de aquel estado de ebriedad, no estaba muy ebrio que digamos, solo quiso ahogar las penas que lo aquejaban. Él no me contesto y se fue directamente al grano.

─¿Quién es el padre de tu hijo? ─ decía con algo de rabia en su voz. Yo baje la cabeza tratando de hacerle entender que me rehusaba a decirle el nombre.

─Shizuka…Tu sabes que desde que te conocí, tu me has gustado y ese gusto fue creciendo, tu sabes mejor que nadie lo que siento por ti, he esperado la oportunidad de acercarme a ti desde hace mucho tiempo, pero cuando lo iba a hacer, me entere de tu relación con Uchiha Itachi, y después los problemas que tuvieron, cuando él se fue quise acercarme de nuevo, pero tu no me lo permitiste, yo solo…te pido que me digas ¡Quien fue el malnacido que te embarazo! ─ Esto último lo dijo casi gritando.

─Iruka-san, aprecio tu preocupación, pero prefiero que nadie lo sepa─ Iruka endureció el rostro al escucharme, cuando estaba dispuesta a dejarlo, él me tomo de un brazo y me obligo a verlo.

─¿No entiendes? ¡Quiero que me lo digas! ─ decía mientras me zangoloteaba, el helado que tenía en mi mano comenzaba a derretirse.

─No te voy a decir, ¡Entiéndelo! ─ le dije tercamente y es que así hay que tratar a los ebrios.

─¿Por qué? ─ comenzaba a desesperarme este asunto y el helado a derretirse aún más.

─Porque no y déjame en paz─ esta vez ya me tenia fuertemente agarrada de los dos brazos mientras me agitaba. Él empezó a enojarse más al ver mi renuente actitud.

─Shizuka…¡Dímelo ya! ─

─Entiende Iruka, no te lo voy a decir y suéltame que me estas lastimando─ le decía medio forcejeando, pero me rehusaba a tirar mi helado. Él me soltó y me miro detenidamente.

─Creo que ni siquiera sabes quien es el padre ¿No es cierto? ─ Dijo con una sonrisa maliciosa pero con cólera en la mirada, yo apreté el helado en mi mano ensuciándola toda, le di una bofetada con la mano ensuciada, unas gotas de aquel liquido derretido ya cayeron en mi mejilla, él solo se quedo con la cara viendo hacia otro lado.

─Claro que se quien es el padre─ le dije totalmente enojada.

─Pues entonces dime─ seguía insistiendo.

─No estoy obligada a contestarte─ su actitud me estaba molestando. Decidí irme de nuevo, pero él me tomo de nuevo, esta vez abrazándome dulcemente.

─Gomen Shizuka…no fue mi intención todo esto, perdón, pero es que yo podría…yo quiero hacerme cargo de ese niño─ lo dijo solo para mí. Me quede pasmada.

─¡¿Nani? ─

─Lo que escuchaste, yo seré el padre, mejor dicho, yo quiero ser su padre─ dijo mientras me tomaba de los brazos y me acercaba más a él.

─Claro que no, él ya tiene uno─ le conteste mientras me trataba de alejar y guardaba distancia.

─¿Ha si? Pues entonces dime quien es─ todo este asunto ya me tenía desesperada. Lo mire con cierta rabia, y es que ya estaba enojada por su insistencia y por la impotencia de no poderle gritar que el padre era Itachi.

─Bien shizuka, no me lo digas, pero dime, ¿Qué le dirás a la aldea cuando te pregunten? ¿Cuándo vean tu vientre abultado? ¿Qué les dirás? ¿He?...sabes muy bien que ellos preguntaran─ a pesar de que yo fuera una mujer a la que poco le importaba los comentarios de los demás, eso era cierto, personas importantes preguntarían y yo que diría. Baje la mirada para no llorar, porque sentía un nudo en la garganta. Mi mano y mejilla aun estaban mojadas por aquel líquido dulce. Iruka fue soltando mi agarre, paso su mano por mi cintura y la otra en mi rostro y me obligo a levantarlo. Itachi estaba más que presente en mi mente…

─Shizuka…yo solo te pido que me dejes hacerme cargo del niño, déjame ser su padre, nos hará bien─ me pregunte como era posible que Iruka no considerara que yo pudiera vivir con el padre de mi hijo, pero mi destino no lo marcaba así y parecía que Iruka lo sabia, sabia que en mi persona comenzaban los indicios de la soledad.

Ese maldito momento, lo maldigo una y mil veces, aquel estúpido y jodido momento. En mi pensamiento solo se albergaba Itachi, todo este asunto me estaba envolviendo en una confusión que por un momento dude de que fuera real.

Iruka se acercó lentamente, lamio sin descaro alguno aquellas gotitas de vainilla que se albergaban en mi mejilla, dirigió su boca a mi oído y dijo.

─Shizuka…te amo, cásate conmigo─ Podía sentir el chakra de Itachi cerca pero deduje que era el miedo de la traición lo que me hacían sentirlo. Comenzó a besarme de nuevo, e intento profundizarlo más tomándome de la nuca, pero yo le empuje. Aquel chakra tan singular y conocido por mi desapareció, busque con la mirada pero no había nada más que el tranquilo día y supe que era una jugarreta de mi mente. Vi a Iruka que me miraba suplicante y le dije.

─¡Jamás!, yo nunca podré estar contigo, besarte, ser tu esposa, o algo parecido─ le dije dejándolo ahí, sin compasión alguna por sus sentimientos.

─¿Por qué? ─

─Porque, porque…¡Porque yo aún lo amo! ─ le grite y comencé a correr llorando. No sabia exactamente porque lloraba. ¿Por el beso con Iruka? Me sentí tan mal, como si hubiera traicionado a Itachi, como si él nos hubiera visto.

Me hundí en mis pensamientos todo el día, cuando entre en razón me di cuenta del atardecer que se levantaba sobre mí. Me fui a mi casa ya más tranquila de todo ese asunto, cuando entre a ella, pude sentir la sagrada paz que me inundo, después de aquella desagradable pelea con Iruka. Me di un baño, me puse unos shorts y una ligera blusa, me prepare un té y ahí volví a mis pensamientos sobre el hombre que amaba.

Estaba mediando tranquilamente en el silencio de la noche, cuando tocaron la puerta con fuerza. No reconocí aquel toquido, a lo mejor era Iruka que seguía borracho y venía de nuevo a molestarme y atormentarme con la verdad. Eso fue lo que pensé.

─¿Quién? ─ pregunte desde adentro. No hubo contestación, pero sentí aquella singular presencia. Abrí la puerta y ahí estaba el chico de mis sueños. Uchiha Itachi. Me observo serenamente pero mi cuerpo se erizo al sentir su penetrante mirada sobre mí, como si sospechara de algo.

─Itachi-kun…─rompí el silencio abrazándolo.

─Buenas noches Shizuka─ esta vez su voz sonó seca como si estuviera malhumorado.

─¿Quieres algo de cenar? ─le ofrecí.

─No, gracias─ dijo cortantemente, al instante me di cuenta de su cambio de actitud.

─¿Qué tienes Itachi? ─ intuí.

─Nada shizuka…─ dijo y después cambio el tema para que llegáramos a la verdad de su molestia. ─Dime ¿Dónde estuviste esta tarde? ¿Cómo por eso de las dos? ─ Recordé que por esa hora había encontrado a Iruka.

─Fui a caminar un rato ¿Por qué? ─ le conteste escondiendo un poco la preocupación.

─Mmm…¿Y no viste a Iruka-sensei hoy? ─ La forma en la que hablaba me estaba erizando la piel.

─Aaa…No, para nada ¿Por?─ ¿De cuando acá preguntaba por Iruka? Era lo que pensaba mientras recordaba aquella pequeña discusión.

─Porque los vi hablando─ decía secamente mientras me miraba, yo trague saliva y un miedo comenzó a crecer en mi interior revolviendo mis entrañas. Nos había visto, pero trate de evadirlo.

─Aaa…si, ya lo recuerdo, si me lo encontré en la tarde─ le conteste nerviosamente mientras jugueteaba con mi pequeño short y le sonreía.

─¿Y de que hablaban? ─ decía vacilante, pero tranquilamente mientras quitaba su capa Akatsuki.

─De nada importante─ le conteste mientras trataba de evadir su mirada.

─Shizuka…¿Te casaras con Iruka? ─ pregunto tranquilamente escondiendo todos su enojo. Me quede pasamada, abri los ojos y lo mire.

─¿De que hablas? ─ estaba desconcertada. ─Yo solo te amo a ti─ le asegure.

─¿Por que mientes Shizuka? ─ La palabra mentir de la boca de Itachi y dirigida hacía mí, me lleno de confusión.

─No te estoy mintiendo Itachi─ esta vez me puse más seria.

─Te vi besándote con él─ dejo en el aire la sensación de pesadez. Odie más que a nadie a Iruka en ese momento. Sentía como si mis tripas se revolvieran dentro.

─Dime, ¿Le dijiste que sí a su proposición? ─

─Amm…yo, puedo explicarlo…es que yo…─ Yo no tenía palabras, Itachi me miraba como aquella noche cuando mato a su clan, sin emoción alguna, supurando odio, me ponía realmente nerviosa.

─Contéstame, ¿Cuántos más en esta aldea te han pedido matrimonio? O mejor dicho ¿Por qué? ─

─¿Qué tratas de decirme? ─ estaba comenzando a insinuar otras cosas. Él se masajeo el puente de su nariz intentado contenerse, yo lo miraba con algo de miedo, pero lo escondía tras esa mascara de valor.

─Que me digas cuantos en esta aldea han estado ocupando mi lugar en tu cama, cuando estoy ausente…─ dejo salir aquellas palabras totalmente impasible.

─Que te pasa Itachi, ¿Cómo puedes decir eso? Yo siempre te he sido fiel─

─No, no me pasa nada, solo que encuentro a mi muj…─ se quedo callado como reteniendo las palabras que iba a decir y las cambio. ─solo que te encuentro besándote con otro─

─Si no sabes lo que ocurrió Itachi, mejor no hables, Itachi no hables de mi como tu propiedad, no soy tuya─ Le conteste y luego me maldecí por mis palabras. Todo esta pelea también se estaba saliendo de control.

─Gracias Shizuka, acabas de aclarar todo, no eres mía, claro que no, pero de él si ¿Verdad? Dime ¿Acaso lo hace mejor que yo? ─

─¿Hacer que Itachi? ─ le conteste retándole con la mirada. Él comenzó a acorralarme hasta que mi espalda pego contra la pared, era totalmente la presa, mi cuerpo entre la pared e Itachi. Ahí estaba yo. Me miro fijamente y solo lo evadía debido a la cercanía.

─Tu sabes a que me refiero─ musito solo para mí, con un susurro que supuraba odio a cada silaba que emitía ─ ¿Acaso él te hace mejor el amor que yo? Dime te hace gemir como lo hago yo? ¿Te acaricia como yo lo hago contigo? ¿Gritas igual cuando estas con él? Anda dilo ¿Es mejor? ¿Por eso ya no eres mía? ─ Todas esas preguntas me recordaron las noches con él, a cada pregunta recordaba lo que él me decía, recordé como se movía lenta y sensualmente dentro, como acariciaba todo mi cuerpo, como resbalaban de mi lengua aquellos gemidos. Me sonroje al recordarlo.

─Itachi…¡Urusai!, no sabes lo que paso, no tienes derecho…─ le dije mientras lo apartaba de un empujón y aquel valor regresaba. Y es que yo no era culpable.

─Esta bien…¿Dime por qué te beso? ─ estaba un poco más relajado.

─Pues es que…él…yo…yo…él….gomen Itachi-kun no puedo decírtelo─ En ese preciso instante entendí, que no podía decirle las razones, porque eso implicaba decirle que estaba embarazada y lógico que el niño era de él. Me había prometido no decírselo.

─¿Nani? ─

─Perdón, pero no puedo contártelo─

─Haber, creo que no me estas entendiendo, no te pido que me cuentes lo demás, quiero que me digas porque te beso─

─No, no lo haré─ dije para darme la media vuelta e irme a mi habitación. Él me tomo del brazo con fuerza y me obligo a verlo.

─Shizuka…estas asumiendo que te casas con él, esta bien, no me opondré a tu felicidad, después de todo yo no puedo darte una vida así, no puedo quedarme ni compartirla como quisiera contigo, y no necesito decirte porque, así que necesito que me digas que fue lo que en realidad paso, y si él se atrevió a hacerte algo que tu no querías…dalo por muerto esta noche, así que piensa bien lo que me dirás Kyriu─ Sus palabras traicionaban a su rostro. Aquellas eran de recelo hacia mí, y sin encambio en su rostro no había nada. Tenía tanto tiempo que no me llamaba así, Kyriu, por mi apellido, eso me recordó los viejos tiempos de Anbu.

─Se lo que voy a decir perfectamente─ Dije sin soltarme de su agarre, trate de pensar que le diría, pero nada se me venia a la mente. Él vio mi desesperación para encontrar una respuesta y más tranquilo, como si nada pasara me dijo.

─perdón shizuka si hable mal de ti, pero es que…─ se quedo callado y yo asentí con la cabeza, me soltó lentamente.

─¿Por qué te beso? ─ volvió a preguntar mucho más calmado que antes. Yo baje la mirada resignándome a contestar.

─No me vas a decir ¿Verdad? ─

─Yo…yo me prometí no hacerlo, no puedo, no podrías ayudarme─ le dije casi al borde del llanto.

─¿Ayudarte?, no te entiendo Shizuka…¿En que no puedo ayudarte? ─

─No, olvídalo─

─Bien─ dijo ─Si no es por las buenas, será por las malas─ Yo rápidamente me cubrí los ojos y comencé a llorar mientras me dejaba resbalar apoyada por la pared que tenía atrás. Lloraba por aquella impotencia en mi cuerpo y la duda de Itachi, eso era demasiado para mí. Itachi como siempre estaba sereno, pero yo podía percibir que en su mirada ya estaba cuagulando aquel chakra para saber la verdad por las malas. Aquellos ojos carmín que tanto me gustaban me querían lastimar.

─Shizuka, mírame y dime porque─

─No─ dije aún en el piso cubriendo mis ojos.

─¿Por qué shizuka?...anda hazlo─ decía mientras intentaba levantarme.

─No…no déjame en paz, no te diré nada, no quiero─

─¡Por que eres tan terca Shizuka! ─ dijo gritándome mientras de un jalón me levanto pero yo no abrí mis ojos. ─¿No me vas a decir? ─ pude sentir su aliento azotar contra mi rostro.

─Yo…yo no puedo contarte─ musite.

─¡Joder! Grito…─pude escuchar su respiración agitada, luego un suspiro. Y es que Itachi me miraba con aquellos ojos que exprimían la verdad, hacia una mueca de enojo frunciendo el entrecejo.

─Sabes cuanto odio que quieras saber la verdad a tu manera…─ le dije aun con los ojos cerrados.

─Sayonara kyriu─ al escuchar esto abrí mis ojos y ya no estaba. La pesadilla se estaba volviendo realidad.

─¡No Itachi-san, note vayas!─ grite a la anda. La fuerza de mis pies volvió a fallarme provocando que callera, maldije a Iruka en esos instantes, una de mis manos viajo a mi vientre y comencé a llorar amargamente desahogando la decepción, tristeza e Ira que sentía en esos instantes.

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─¿Por qué lo hizo? ─ me preguntaba mientras andaba por la aldea buscando a ese tal Iruka. Claro andaba como un clon de un chico de 18 años. Shizuka, ¿Me engañaba? Esa era la pregunta que me comía interiormente, pero disfrazaba muy bien con un rostro inexpresivo. ¿Acaso despues de lo que le dije de mi enfermedad ella ya no me quiera? Otra que perforaba mis pensamientos. Era tan puramente devastador esa conclusión. Si Shizuka no me decía la verdad, la sabría de otro modo por medio de Iruka.

Llegue a su departamento y toque suavemente, él salió a abrir y me miro desconcertado.

─¿Quién eres? ─ lo tome del cuello de su chaleco y lo obligue a meterse a su departamento. Antes de que el pudiera articular palabra alguna ya estaba en mi genjutsu, y ahí estaba yo hurgando entre su mente, hasta que encontré los recuerdos con Shizuka. Él la deseaba, había tenido este tipo de sueños con ella, esos que a mí me hacen desearla más. Y por fin después de buscar entre sus recuerdos vi la platica con ella. Y me entere de lo que ella se rehusaba a decirme.

─Shizuka…¿Shizuka esta embarazada? ─ me pregunte a mi mismo cuando ella se negaba a decirle el nombre del padre de su hijo, mejor dicho mi nombre. Me quede atónito, ¿Shizuka esperaba un hijo mío? Entonces recordé aquella noche que le confesé lo de mi enfermedad, ella me pregunto si quería tener hijos y yo le conteste que en estos momentos no, fui un estúpido, no debí decirle eso. Deje a Iruka, no pasaría nada, despertaría al siguiente día y sin recordar nada, sin recordar el genjutsu.

Me lleve una mano hacia la cabeza, el hecho de imaginarme un hijo con ella me hizo sentir una sensación de felicidad, si es que se le puede llamar así. Fui tan tonto, ¿Por qué no me di cuenta? Ella había salido de Anbu y a mi me dijo que era porque su cuerpo aun no estaba en condiciones de salir a misiones debido a su coma.

Solo pude sonreír al imaginar a Shizuka de 7 u 8 meses de embarazo, eso me recordó a mi madre, cuando esperaba a mi pequeño hermano. le seguí el juego, yo no le dije nada de que sabia que esta embarazada…

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No podía parar de creerlo, no podía parar de llorar al recordar sus palabras. Aquella pesadilla se había hecho realidad. Él se había ido, eran tantas cosas las que se me juntaron. Primera, tener que salir de Anbu para no arriesgar al bebe y a su padre, segundo uno de mis mejores amigos; Iruka fracturo mi relación con Itachi y tercero, el padre de mi hijo creía que era un zorra, definitivamente no eran unos buenos días.

Dos semanas desde lo ocurrido, no vi a Itachi y temí que nunca más le fuera a ver, todo ese asunto me estaba carcomiendo por dentro, el tan solo pensar que él no me quería ver más destrozaba mi frágil corazón, todo esto me hacia llorar y me hacia culpar a Iruka por su atrevimiento. Ese día toda la mañana y parte de la tarde me la pase recostada en mi cama, angustiándome y llorando con mis propios pensamientos. Sakura, me fue a ver y a levantarme para revisarme.

─Shizuka-senpai ¿Cómo esta? No la hemos visto por la aldea estas dos semanas…─ decía mientras cerraba la puerta tras de sí. Yo solo suspire.

─Bien, estoy bien, gracias Sakura─ le dije tratando de esconder aquel dolor.

─Pues no parece…¿Qué tiene? ─

─¡Ah! Sakura-chan como duele el amor…─ le señale mis achaques.

─Es cierto senpai─ dijo con un aire melancólico y después para cambiar el tema pregunto.

─¿Ya me dirá quien es el papa? ─ volví a suspirar.

─Sakura-chan…en estos momentos no se si decir si tiene uno─

─¿Por qué lo dice senpai? ─

─Me pelee con él hace unos días─

─Hay senpai…pues lo único que le puedo decir es que si la deja es un completo Imbécil─ Otro largo suspiro fue la respuesta.

─Senpai me tengo que ir, pero intente dormir y probar bocado ¿Si? ─

─Hai…arigato Sakura-san─

Yo tenía hambre, y baje a comer algo, aun llevaba mi pijama pero no me importo, comí y decidí ir a la cama a tratar de dormir. Cuando estaba enfrente de la cama suspire y recordé que esa cama había sido testigo de todas las noches en las que Itachi y yo hicimos el amor. De echo toda mi casa estaba impregnada por él, porque en cada habitación se guardaron jadeos, caricias, risas traviesas y lagrimas…todo me recordaba a él. De pronto pude sentir aquellas manos en mis caderas y su voz en mi oído.

─Lo siento Shizuka─ voltee a verlo y sonreí, y ahí estaba él, con su capa Akatsuki. Aquellas dos semanas, los cuales pasaba los días llorando fueron suficientes para decidir que la próxima vez que viera a Itachi, si es que le llegaba a ver, le confesaría lo de su hijo. Así que cuando escuche su voz, no lo pensé dos veces, voltee a verlo directo a los ojos y dije.

─Itachi-san…estoy decidia a decirte todo lo que quieras saber- le dije mientras mis manos se posaban en su bello rostro y lo miraba decidida, quería que utilizara aquel genjutsu en mi, porque las palabras no iban a ser capaces de salir de mi boca.

Él negó con la cabeza y cerrando sus ojos dijo.

─Descuida shizuka…confió en ti…─ Se acercó hasta besar mis labios, yo ya necesitaba aquel sabor dulce Uchiha. Las manos impasibles de Itachi comenzaron a colarse dentro del pijama. Aquella noche iba a ser una muy larga recordando caricias pasadas, reconstruyendo y solidificando el amor que yo le tenia a Itachi.


N/A: que Onda banda! ha no ma aqui zubiendO capi hahaha kuchiki yamikO que wenO que ia noz hablamOz por la segunda dimenzion ozeaze msn hahah pero bueno, tengo que confezarles que pz el capi que viene por lógica es lemOn oh zee y uno muy buenO :D pero vale se cuidan y ezpeRo que lez guzte.

chizme, comentario, sugernecia, mentada de madRe en reviews! dejen unO o zoñaRan con Kizame bailandO con su samehada, hahaha y con la pajaRa peggy!

saludOz a la banda! y a mis nahuales :D hahaha se cuidan xoloesquiencles y tambiien a la tayu-chan :P