Capítulo 6:
6º día en la academia de la guerra.
Cuando Zed se levantó fue al lavabo a limpiarse la cara. Se quedó mirando su reflejo durante un rato mientras pensaba en cómo Syndra le detuvo de hacer cualquier tontería de la que se pudiera arrepentir. Se repitió las palabras que se dijo a si mismo antes de irse a dormir, aunque no estaba muy seguro de su propio aviso. Se empezó a frustrar de pensar que justamente él era quien estaba yendo en contra de lo que creía. Al momento que se decidió a salir no vio a Shen. "Espero que no tarde en salir, necesito descargarme con alguien" pensó mientras empezaba a desayunar. Acabó de desayunar y pudo ver que Shen no daba señales de vida, lo cual le hizo extrañarse. Se dio por vencido y salió a dar una vuelta.
Syndra por otro lado se levantaba pensando por qué no le dijo a Zed la verdad. "Deberías quedarte a descansar en tu apartamento" le resonó en la cabeza, seguido de un "Soy tonta…". Salió del cuarto para encontrarse con Riven totalmente sobria. La maga se sorprendió de verla en ese estado, se sentó en frente y empezó a desayunar.
-¿Ayer no saliste?
-Que va, necesitaba un descanso, después de tanto salir… una no puede estar todo el rato bebiendo.
-Vaya, eso me sorprende ¿esta noche vas a salir?
-No tengo la menor idea.
-Está bien.
En cuanto Syndra acabó de desayunar se levantó para unirse a Zed como cada mañana. Aún se echaba la culpa por haberse callado en aquel momento, pero ya no podía cambiar eso, así que tenía que esperar a tener otra oportunidad en la que estuvieran solos, prácticamente esa misma noche.
El ninja estaba sentado en un banco bajo la sombra de uno de los arboles del jardín. Esperaba a la maga mientras pensaba en lo mismo de la mañana. La cabeza le daba vueltas y vueltas, aunque no llegaba a ningún lado, solo pensaba que se estaba volviendo débil. Durante un segundo que salió de sus pensamientos para ver como Syndra se acercaba hacia él flotando y algo sonriente. Ella se sentó a su lado.
-Hola Zed-se queda esperando la respuesta.
-Buenos días Syndra ¿hoy vas a hacer preguntas como las de ayer o vas a estar más calmada?
-No te preocupes, eso ya pasó-se acerca un poco a él-supongo que esta tarde no iremos a entrenar ¿verdad?
-No, después de lo que pasó ayer… no quiero entrenar, más bien encontrarme con Shen, aunque es algo raro, esta mañana no ha salido.
-A lo mejor te tiene miedo-se ríe ligeramente.
-No creo… aunque tampoco me importa, el día que le corte la cabeza se acabará todo.
-Aunque con esto de la liga lo vas a tener difícil… no puedes matar.
-Tú tampoco, tonta.
-¡Oye!-se empieza a reír un poco y le da un codazo.
-Ni que te estuviera mintiendo-empieza a sonreír al escuchar cómo se ríe.
-Aunque esto de la paz no está tan mal, las guerras han parado y a mí esos idiotas de Jonia me han dejado bastante en paz, además, tu orden y la de Shen habéis hecho un alto el fuego.
-Tienes algo de razón… es muy tranquilo, pero esto no durará para toda la vida, en algún momento la paz llegará a su fin.
-Qué pesimista que eres.
-Es la verdad Syndra y para ese momento tendremos que estar juntos-se piensa un momento lo que ha dicho. "Déjalo, ya da igual"
-Sí… somos aliados-"Aunque yo quiero acercarme de otra manera"-¿esta noche saldrás a meditar?
-Sí, hoy sí, ayer fue algo aparte.
-Te acompaño, así no estás tan solo.
-No sé si tomármelo para bien o para mal.
-Soy yo quien va, es algo bueno-recuesta su espalda un poco sobra Zed-se está bien bajo la sombra.
-Sí…-intenta ignorar la cercanía de Syndra aunque no podía dejar de mirarla.
-¿En qué estás pensando?
-En nada en concreto.
-¿Nada de nada?
-Pues…-vuelve a mirar a Syndra-nada.
-A pesar de llevar esa armadura puesta eres bastante cómodo.
-¿Es esa razón suficiente para que te apoyes?
-Para mí sí-se tumba dejando la cabeza en las piernas de Zed.
-¿Qué estás haciendo?-dijo mientras intentaba no sobre exaltarse.
-No parecía importarte que me recostara encima de ti.
-Una cosa es la espalda y otra muy distinta es la cabeza en mis piernas, ya te estás levantando.
-Ahora sí que tendría que estar viéndote la cara-dijo mientras se volvía a sentar, y razón no le faltaba, porque el ninja estaba bastante avergonzado.
-Se siente.
Durante toda la tarde Shen no dio señales de vida, a lo cual Zed se extrañaba, pero ya que no tendría que ver su cara, iba a disfrutarlo. Sacó la botella y se puso a beber de vez en cuando mientras pensaba en cómo se sentía respecto a Syndra, en cómo perdió el control el día anterior e incluso pensó qué hubiera pasado si nunca hubiera abierto la caja de las técnicas prohibidas. Hubiera acabado siendo el corazón de la tempestad en vez de Kennen, aunque prefería no pensar en ese yordle, una deshonra para un ninja si perdía contra ese bicho. Entonces alguien picó a la puerta, se puso la máscara mientras escondía la botella y cuando abrió la puerta se encontró con Akali. El ninja se apoyó sobre el marco de la puerta.
-¿Qué has venido a hacer?-dijo sonriendo algo malvadamente detrás de la máscara.
-A ti no te importa, déjame entrar, tengo que hablar con Shen-Akali intentó pasar sin esperar respuesta alguna.
-Buena suerte, lleva todo el día encerrado en su habitación-se aparta del camino mientras observa como entra en el cuarto de Shen.
Zed recogió la botella, se metió en su habitación y se quedó pensando por un segundo en sus antiguos compañeros de la orden Kinkou. A la mente se le vino un pequeño recuerdo en el que hablaba con Shen. Se encontraban en las afueras del templo mientras hacían el vago un rato. Fue poco tiempo antes de que Zed fuera expulsado.
*Hace unos años*
-¿Se lo vas a decir?-le preguntó el joven Zed a Shen.
-¿De qué hablas?-Shen se hacía el despistado.
-Apestas disimulando, he visto cómo mirabas a Akali, te gusta y tú le gustas a ella.
-No puedo decírselo.
-¿Por qué? Si lo tienes ya hecho.
-Voy a ser el Ojo del Crepúsculo, si le digo eso y luego, de repente, dejo de sentir… creo que sería bastante cruel, no puedo decírselo.
-Siempre puedo ser yo y no tú.
-¿A quién no le quitan apenas el ojo de encima?
-Me has pillado-admitía Zed.
*Actualidad*
"Sigue siendo igual de idiota… aunque yo le hice algo peor" tomó otro trago de la botella y la guardó, al ritmo que iba bebiendo se acabaría emborrachando, quedaba algo más de un cuarto de botella.
Syndra en cuanto llegó la tarde decidió volver al lago, el que se había vuelto su lugar favorito des de que llegó a la academia de la guerra. En cuanto salió por la puerta se dio de frente con Ahri quien estaba entrando junto a Wukong. La maga pudo evitar caer al suelo gracias a que iba flotando pero la otra mujer se cayó para atrás, aunque el mono pudo recogerla a tiempo.
-¿Estás bien?-preguntó Wukong.
-Sí, gracias Wukong-se volvía poner de pie mientras se colocaba más o menos el vestido.
-Lo siento Ahri, no te había visto-empezó Syndra.
-No te preocupes, nadie puede ver a través de las puertas-le da un par de toques al portón de madera-¿a dónde te diriges?
-A dar una vuelta.
-¿Vas por el bosque? ¿Si vas por ahí te importa que te acompañe? No me apetece mucho volver a dentro, pero quiero hablar con alguien.
-Supongo que está bien…-dijo medio dudando.
-¿Entonces te vas con ella?-le preguntó Wukong.
-Sí, ya nos veremos luego-le acaricia la cabeza a su compañero y se va junto con Syndra-¿a dónde vamos exactamente?
-Pues a un lago que encontré poco después de llegar aquí.
-Tú y yo apenas hemos hablado, Syndra, he visto que pasas la mañana junto con Zed.
-¿Te importa mucho? Somos aliados contra Jonia.
-Yo creo que quieres algo más-sonreía mientras miraba de reojo cómo Syndra giró ligeramente la cabeza.
-Y tú que sabrás…
-No sabes cómo te sorprendería cuantas cosas sé, y entre esas cosas está en que sé que te gusta el ninja, por cierto ¿has conseguido verle la cara?
-Pues sí, supongo que tengo algo de suerte-sonríe.
-Vaya, mira que eres afortunada, estoy bastante segura que solo gente de confianza puede conocer la identidad de un ninja-llegan al lago y Ahri se queda impresionada con la vista.
-Es bonito ¿verdad?-se sienta al borde del muelle junto con la mujer zorro.
-Me has dejado impresionada, tengo que admitirlo-observa un poco el alrededor-¿has pensado en enseñarle esto a Zed?
-No se me había ocurrido… ¿quieres dejar el tema? Me estás poniendo de los nervios, puede que sea fuerte, que me entienda y que sea guapo pero…-se da cuenta de lo que ha dicho y cuando mira a Ahri la ve sonriente con una ceja levantada-vale, me gusta Zed-mientras miraba en dirección contraria.
-Cómo sois de testarudas las mujeres, a mí no se me puede ocultar nada.
-¿Las mujeres?
-Te sorprendería de todo lo que pasa en realidad por la liga sin que nadie se dé cuenta.
El resto de la tarde la pasaron de manera tranquila, solo se dedicaron a hablar del primer tema que se les pasara por la cabeza, como si fueran amigas.
Al caer la noche, Zed continuó sin tener señales de vida por parte de Shen, no le dio importancia alguna y prefirió ignorar si Akali continuaba en su habitación, prefería no pensar en ellos. En cuanto se relajó un poco y el alcohol que tenía de beber antes se le hubo disuelto totalmente, se fue por la puerta para reunirse con la maga.
Syndra por su parte estuvo el rato suficiente para ver cómo la guerrera acababa de cenar y se marchaba por la puerta. Una cena sin compañía, aunque ya estaba acostumbrada de vivir en su fortaleza aérea, así que no le importó demasiado.
En el estanque ambos se dedicaron a meditar de manera tranquila y serena, eso sí, Syndra obligó a Zed a quitarse la máscara. En cuanto pasó alrededor de una hora la maga bostezó y empezó a levantarse. Zed la miró y se levantó para volver también a su apartamento.
-Oye Zed.
-¿Qué pasa?
-Mañana tenemos que meditar en otro lado.
-Yo creo que aquí está bien…-se queda mirando el alrededor.
-Sé de un sitio mucho mejor, no está muy lejos de aquí.
-Como quieras, mañana me guías tú.
-Estoy segura que será mucho mejor que esto.
-Hasta mañana pues-Syndra de repente se abraza a él.
-Hasta mañana Zed-se separa de él y se va flotando.
El ninja se quedó observando cómo se iba la maga. Miró al suelo con algo de culpabilidad y se puso la máscara para volver a entrar en el apartamento.
N/A: buenos días, tardes o noches, me la bufa que hora sea, solo sé que por alguna razón las veces que vuelvo "contento" de fiesta me sale bastante fluido (con lo de contento me refiero a beber, y no precisamente zumo), aunque una cosa es fluido y otra es bueno, vamos a hacer notar la diferencia, pasadlo bien ;)
