Así, tan rápido como apareció, la mujer salió del calabozo, dejándole sólo de nuevo y con la cabeza llenas de dudas.

Ministerio de Magia

Hermione y Ron prácticamente volaban rumbo a la novena planta en el Ministerio. Se habían entretenido esa noche, buscando a Petunia y Dudley, y casi no se habían despertado. Ambos deseaban ver al vejestorio que había arruinado la vida de su mejor amigo tras las rejas.

Cuando llegaron a la sala de juicios, quisieron impedirles el paso. A pesar de todo lo que habían hecho en la guerra a cara descubierta, como el trío dorado, no dejaban de considerarlos unos niños. Con un golpe de varita, Ron despejó el camino para su novia, a quién cedió galantemente el paso.

Molly, entre los testigos, escondió una sonrisa al ver el accionar de su hijo menor. Miró con detenimiento la sala, estaba llena a rebosar. De hecho, pudo ver a algunos de los chicos de la Armada que acompañaban a sus familiares en calidad de aprendices. Toda familia mágica antigua tenía un asiento en Wizengamot, pues los asientos eran hereditarios. La matriarca Weasley no pudo dejar de sorprenderse al ver el poder de la Armada, prácticamente todos los herederos formaban parte de ella.

Susan Bones, como único miembro del Clan Bones con vida, ocupaba el asiento en el que hasta hace unos meses se sentaba su tía.

Theodore Nott ahora era el Patriarca de la familia con su padre cumpliendo condena en Azkaban, era quien se había hecho cargo de su hermano y llevaba las riendas de los negocios familiares; Lucius Malfoy, desde su propio asiento, le lanzaba miradas de odio. Molly aún no entendía cómo se había vuelto a librar de la cárcel.

Pansy Parkinson y Blaise Zabini estaban sentados junto al heredero Nott, presidiendo sus propios asientos. El cumplía condena en Azkaban por asociación mortífaga, mientras que la "viuda negra" (Madame Zabini) había delegado las funciones en su hijo en cuanto cumplió la mayoría de edad.

Algunos se habían mostrado abiertamente neutrales, como ocurría con Lord Greengrass, quien era acompañado por su hija Daphne; o los Thomson, cuya hija, Abigail, hablaba en susurros con la joven slytherin.

Lavender Brown, con un pañuelo al cuello, acompañaba a su padre, como hija única del matrimonio, algún día heredaría el cargo. Lo mismo ocurría con Neville Longbottom, Ernie Macmillan, Adrian Pucey, Cormac McLaggen, Zacharias Smith, Thomas Warren y Anthony Goldstein.

Tracey Davis, a pesar de su sangre mestiza, por línea paterna contaba con un asiento. Luna Lovegood, en cambio, detentaba el cargo por línea materna. Había otros mestizos en la sala: el matrimonio Boot, los Abbot, los Hooper, los Turpin y los Felton, con sus respectivos primogénitos, todos miembros de la Armada.

Supliendo al Jefe de la Casa Potter estaba Hestia Jones, conocida desde el día de ayer por toda la comunidad mágica como Lady Black; detentaba el cargo con ayuda de Andrómeda Tonks, pues no conocía los entresijos políticos.

Finalmente estaban los Diggory, a quienes saludó con un inclinación de cabeza, Severus Snape al ser el último Prince y Minerva McGonagall, en representación del clan al que había pertenecido su difunto marido.

Y por supuesto, su marido como patriarca Weasley, y ella misma, como jefa en funciones de la Casa Prewett. Muriel ya estaba mayor para ese tipo de eventos y le había heredado el cargo, que dentro de poco pasaría a su segundo hijo; Charles era quien debía renunciar al apellido Weasley y continuar el legado Prewett.

Cuartel de la Armada

Remus Lupin, acompañado de su esposa e hijo, oía la radio con los restantes miembros de la Armada. Los jóvenes Evans estaban sentados junto a su tía, habiendo arreglado sus diferencias, mientras que la pequeña Cala y los niños Black correteaban por la sala vigilados por una elfina nodriza.

- Se abre la sesión contra Albus Dumbledore acusado de múltiples crímenes contra la comunidad mágica - si no se equivocaba el juez era Pulchra, el vejete no iba a poder servirse de sus triquiñuelas, este juez era el epítome de la justicia. - Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore, ¿cómo se declara?

- Inocente señoría - murmullos de enojo se oyeron tanto en el cuartel como en el Ministerio. El juez Pulchra tuvo que llamar al orden - esta situación no ha sido más que un malentendido.

- Si es cierto lo que dice, ¿no le importará someterse al veritaserum, de nuevo?

- Señoría, yo…

- No le he dado la palabra, Dumbledore. Hace dos días agentes de la ley de nuestro ministerio procedieron a interrogar al debido a circunstancias sospechosas, parte de los integrantes de esta sala oyeron la confesión en calidad de testigos. Letrado, proceda a la lectura.

- Al aquí presente. Se le encontró culpable de conspiración contra la Casa Potter, la Casa Black y de participación en la masacre de la totalidad del Clan McKinnon. Del asesinato en primer grado de Sirius Black, Caradoc Dearborn, Henry Potter, Dougal McGonagall e Isobel McGonagall. De cómplice del asesinato de Robert Potter, Charlus Potter, Dorea Black de Potter, James Potter, Lily Evans de Potter, Orión Black, Gideon Prewett y Fabian Prewett, y de asociación mortífaga para perpetrar los asesinatos anteriores. De provocar de manera involuntaria la locura de Francis y Alice Longbottom. De asociación con las artes oscuras dada su antigua amistad con Gellert Grindewald. De malversación de fondos e influencias. De promover el maltrato a menores. De romper el Estatuto del Secreto Mágico al hechizar a Muggles, y de liderar una organización ilegal. En último término, se le puede acusar en menor medida de la creación e Lord Voldemort, su antigua aprendiz Tom Riddle.

En el salón la rabia flotaba en el ambiente, la magia de algunos de los oyentes chisporroteaba con ansia destructiva. Los Weasley restantes* escuchaban apesadumbrados las noticas,sabiendo la reacción de su madre quien vivía el juicio en directo.

Ministerio de Magia, durante el juicio.

Los pasillos del edificio ministerial se hallaban copados de funcionarios. Todos escuchaban el juicio del que había sido considerado el más grande mago y representante de la luz del último siglo.

Los murmullos y las conversaciones no tardaron en dejarse oír. Las quejas horrorizadas y los gritos de la gente reclamando justicia.

En cada hogar del Reino Unido se escuchaba la radio. El juicio contra Dumbledore que un principio había creado rechazo e incredulidad, estaba cambiando la mentalidad de la gente.

Las reacciones eran diversas, mientras que los mortífagos restantes y gente afín al lado oscura se vanagloriaba con la derrota del anciano; en el resto de casas mágicas se vivía con horror e incomprensión todo lo perpetrado por el "gentil" exdirector.

Teach Chnoc, Irlanda

La estaba oyendo el juicio en la radio, y pensaba en lo dicho por su hijo.

¡No era tonta!, sabía que su hijo de un modo u otro se había involucrado en la guerra el año pasado. Aún recordaba la angustia de despertarse a medianoche y ver la cama de Seamus vacía; se había muerto de preocupación cada noche, temiendo que su niño no volviese al día siguiente.

Pero esta vez ella podía participar, podía hacer una diferencia. Podía estar allí donde Seamus la necesitase. Su hijo tenía razón, ella era una bruja capaz, no en vano había sido la mejor creadora de hechizos del Departamento de Misterios junto a Aile Evanora Lovegood.

Sala del juicio, Ministerio de Magia

- Gracias, letrado; puede retirarse. Todos los datos anteriores fueron recogidos bajo confesión con veritaserum y han sido demostrados tanto con memorias de los testigos como con una posterior búsqueda de información. La duda general, , es ¿por qué realizó dichos actos? Depende de lo que diga dictaremos sentencia, procedan a administrarle veritaserum.

Dos aurores se acercaron al anciano y le forzaron a beber veritaserum, los ojos del director se desenfocaron levemente antes de fijar la vista de nuevo.

- Veamos. Albus Dumbledore, ¿por qué ha llevado a la Casa Potter a su práctica extinción?

- ¡Venganza! Geoffrey Potter tuvo lo todo lo que yo quería, sólo quise hacerle daño, pero me gusto. Los Potter son una familia realmente poderosa, la sangre de Godric Gryffindor corre por su venas - jadeos sorprendidos en la audiencia - era un reto acabar con ellos, incluso con los más jóvenes. Voldemort también lo comprendió, por eso quiso acabar con Harold Potter siendo un bebé, que el mocoso le derrotase, sólo confirmó mi teoría de que estaba haciendo lo correcto. Personas tan poderosas no tienen cabida en mi mundo.

- ¿Su mundo? - Mafalda Hopkins fue quien hizo la pregunta.

- El mundo que planeamos Gellert y yo, un mundo en el que nosotros gobernásemos sobre los muggles y los magos sangresucia. Pero Gellert quería conseguirlo por medio de la guerra, no comprendía la sutilidad que yo le describía, la de dirigir desde las sombras siempre seguro; tuve que enfrentarme a él, no podía dejar que con sus acciones estropease el plan que con tanto cuidado había elaborado.

- ¿Y el resto de asesinatos?

- De un modo u otro, esas personas, impedían mi gobierno. Bien porque descubriesen mis anteriores delitos o porque eran capaces de adivinar mi plan, o simplemente que eran demasiado poderosos para dejarlos vivir, como al Clan McKinnon o Orión Black - sonrió como desquiciado - su esposa era tan previsible, hizo lo que yo quería. - Andrómeda y Narcisa apretaron los puños con rabia. Una se había visto obligada a huir de su propia familia, y otra había arruinado su vida a raíz de la muerte del patriarca, si Lord Black hubiese seguido vivo y llevado la familia con mano dura tal y como había hecho en vida, nada habría pasado. - Mis acciones pasadas restarían credibilidad a mis acciones en el presente, no podía permitir que se descubriese.

- Última pregunta, . La famosa profecía de la que era partícipe Harry Potter, ¿era verdad o sólo un modo de vengarse ante el más joven de la Casa Potter?

- Desgraciadamente era verdad, por eso lo mantuve con vida. Necesitaba que el chico luchase por mí, y eso hizo. No salió exactamente como yo quería, el mocoso en algún momento se dio cuenta, sino yo no estaría aquí. Pero ya no es útil, por eso no fui a rescatarlo, lo quería muerto, él no era el de la segunda profecía.

- ¿Segunda profecía?, ¿qué segunda profecía?

- Me borré las palabras en la celda, nunca las sabrán. Este mundo no será mío, pero Zislat será quien gobernará, sin profecía, no hay salvación posible - el anciano comenzó a reír ante el espanto de la sala y los oyentes. - ¡No hay salvación!

- Albus Dumbledore, será confinado en Azkaban hasta su ejecución por medio del beso del dementor. ¡Llévenselo!


* Los gemelos y Ginevra.