MIL PERDONES POR EL MEGA RETRASOOOO, BUENO LES CUENTO QUE YA SE VIENEN LOS ULTIMOS CAPIS, ESTA SEMANA SUBIRÉ DOS, PRONTO EL GRAN FINAL!


Los momentos felices

Llevaban cerca de un mes en aquel pueblo, Bobbi y la Sra Ackles conversaban sin falta cada tarde a eso de las 17 horas, casi como una cita, una rutina simple y honesta que al viejo cazador se le había vuelto indispensable para vivir. Bobbi sabía que eso no podía continuar por mucho tiempo, tarde o temprano los poderes de Matt despertarían y tendrían que enfrentar una batalla contra el señor de los infiernos.

Castiel llevaba sin aparecer por más de una semana, cuando regresó solo dijo "vengo a decirles que estoy bien y que ya tenemos varios aliados" fue todo lo que el ángel dijo antes de desaparecer y dejar a dos cazadores llenos de preguntas y furiosos.

Las señales demoníacas eran cada vez mayores, pero como ya sabían, eran lejanas a ellos, Lucifer y sus demonios no podían acercarse a ellos, ni tampoco los ángeles podían. Pero los cazadores se encontraban como gatos enjaulados, queriendo ir a cazar, es cierto que la suave rutina los había conquistado, pero eran y siempre serian cazadores.

Dean pasaba sus días acompañando a Matt en sus quehaceres, y luego practicando, le enseñaba a pelear, disparar, recitar hechizos, en fin, un sin número de cosas que él creía eran imprescindibles para la pronta batalla. El Winchester se había acostumbrado al muchacho. Su sonrisa, sus caprichos, sus ojos, en fin, su todo hacía al rubio querer que su compañía nunca se perdiera, Dean sentía de manera muy egoísta, que si Sam estuviese ahí con ellos, todo el mundo fuera del pueblo podía irse a la mierda, porque junto a su hermano y Matt, el no necesitaba nada más para ser feliz. Le quería "esto no esta bien" era un pensamiento que el rubio tenía con frecuencia.

-¿Qué es lo que no esta bien?- La voz de Sam sacó a Dean de sus cavilaciones

-Nada, no me hagas caso….creí que estaba despierto, pero ya me volví a dormir- dijo sonriendo mientras se acercaba más a su hermano, El de menor tamaño se abalanzo a su gigantesco hermano pequeño, fundiéndose ambos en un abrazo que no dejaba espació ni para el mismo aire. Ya era costumbre para ellos encontrarse en los sueños del rubio, Matt, o mejor dicho su parte "dormida" se había vuelto tan fuerte que solía juntar a los hermanos varias veces por semana. La primera vez los hermanos no pudieron contener abrazarse, olfateandose desesperados, Sam extrañaba el olor de su hermano mayor, del que fuera su padre, su amigo, su superhéroe personal, y Dean extrañaba simplemente a Sam, la razón de su vida. Aquella primera vez ambos lloraron mientras se abrazaban, y luego rieron nerviosos y comenzaron a molestarse sobre quien era más "nenaza", así luego pudieron conversar y darse ánimos y confianzas infinitas entre ambos.

La Segunda vez, se miraron fijamente, intentaron no llorar, ni abrazarse, intentaron ser cazadores duros y bien formados, Winchester, como debía ser, pero no pudieron, volvieron a abrazarse y soltar unas cuantas lagrimas; ya a la tercera vez las lagrimas se detuvieron a medio camino, pero continuó el abrazo, con la repetición de los encuentros no pudieron evitar demostrarse cuanto se extrañaban, pero no con lagrimas, porque ellos eran ellos, y esas eran cosas de nenas ( "recaídas" dijo Dean) y así quedo instaurado el nuevo saludo Winchester, un abrazo tan fuerte que no dejaba espacio ni siquiera para el aire.

-Vamos, dime, ¿Qué es lo que no esta bien?

-Ya te dije que nada, tú dime, ¿has visto a ese chico?

-No- respondió el castaño con pesar

-Uf, que alivio

-Dean, no es bueno, podría estar mal, sin mi para darle tiempo a recuperarse…

-Pues es una lastima, pero yo me preocupo por ti, y cada vez que ves a ese chico, cada vez que Luci se "duerme" un poco y te deja salir, te arriesgas a que descubra que estás vivo Sam por Dios, si lo hace, ya sabes lo que pasará, Matt no tiene poder para enfrentar el poder del diablo si cae directamente sobre este sitio, sobre este refugió.

-Lo sé Dean, pero no puedo evitar preocuparme por él, ya te lo dije, el pobre chico hasta dice que me perdona, que sabe que no es mi culpa…..Dean por favor, entiéndeme

-Te entiendo, y ya te lo dije, salvaremos a ese chico, pero por favor, no hagas ninguna locura, Matt aún no sabe nada, aún no es conciente de su poder….

-Lo sé, él me lo ha dicho, bueno, su parte "dormida"

-Vale

-Ok

-….

-No me dirás que es lo que esta mal?

Dean rodó los ojos con fastidio, su amado hermano ni siquiera en un refugio espiritual dentro de su cuerpo podía dejar de ser el hermano intruso y molestoso que no dejaba pasar nada por alto.

-No Sammy, no te lo diré

-Apuesto a que puedo adivinar- soltó el pequeño con una sonrisa traviesa en su rostro.

Dean lo miró fijo, fulminando a su hermano con la mirada.

-Apuesto que lo que no esta bien tiene cuatro letras

-…

-Apuesto que tiene ojos azules, más incluso que los de Castiel

-….

Sam Winchester rió como un niño al ver la cara de fastidio de su hermano mezclarse con un tono colorado digno de una fotografía.

El viento soplaba fuerte, si pudiese sentir el frío de manera natural, Castiel estaría tiritando y pronto a morir de hipotermia. Su acompañante, miraba hacia el resto de las montañas, la nieve caía con fuerza e impedía ver mucho más de unos pasos, pero para ella eso no parecía ser problema, ella simplemente "observaba".

-¿Un aliado aquí?

-Te sorprende Castiel- Le mujer tomó la mano del ángel y este se sonrojó ante el tacto, hacía tiempo que el sentimiento que esa mujer provocaba en él desde que se conocieron había ido creciendo hasta ser algo completamente nuevo para el ángel.

Dean resoplaba con fuerza, estaba molesto, la voz de su hermano riéndose de él en su cara aún le perseguía. "Te gusta" había dicho el mocoso de su hermano. "Dean quiere a Matt, Dean quiere a Matt" había comenzado a cantar en tono infantil su hermano menor. Lo peor vino después, las bromas del tipo "Oye, y cuando salen, no tienes problemas con su hora de dormir" y las tremendas carcajadas que acompañaban a cada broma. En resumen, Dean Winchester odiaba a su hermano y se odiaba a si mismo por ser un libro abierto para Sam Winchester.

Llevaba esperando la oportunidad perfecta desde hacía semanas, al fin la había encontrado, el chico se encontraba solo por la plaza, su "guardaespaldas" no se encontraba por los alrededores y no habían niños inocentes junto a él.

-¿Dónde esta Matt

-Salió a dar una vuelta por la plaza- respondió la Sra Ackles.

- ¿Hace cuanto?

-Ya volverá- respondió Bobbi, dándole al rubio una mirada que decía "deja de ser el novio celoso delante de esta mujer"

Dean bufó molesto y se fue a arreglar el viejo coche que llevaban con ellos. Cuando él día se hizo noche, sintió que algo no estaba bien.

"Tengo miedo" dijo una voz dentro de si, SU voz.


Mañana cuelgo el siguiente capi

Mil gracias a quienes me leen

espero les guste