Por fin. La espera ha llegado a su fin... Lo siento, pido disculpas por la tardanza aunque estaba fuera de mi decisión... He estado enfermita y aun lo estoy pero poco a poco voy recuperando la energía y las ganas de escribir... Gracias por la paciencia y por leerme y comentarme, por todos esos follows y esos favs!

Gracias a Juni por "cuidarme" ;-)

Y por aconsejarme.

Y nada más, a leer...


Soltó sus dedos indice y pulgar que sostenían la persiana de la sala de descanso e hizo que ésta cayera haciendo un leve ruido que no aplacaron las risas del exterior.

Beckett no pudo evitar acompañar el gesto de un bufido que no pasó inadvertido por su amiga y confidente, Lanie mientras se daba la vuelta.

-Mirales...-masculló mientras volvía toda su atención a su taza de color azul y a la cucharilla con la que removía el café de su interior- Ahí están... Tan tranquilos, riéndole las gracias.

Lanie apretó sus labios mientras miraba a su amiga y sostenía su taza entre sus manos. Después de toda la mañana trabajando, había subido allí cuando Kate le había llamado para hablar.

O probablemente despotricar.

De hombres.

No, seguramente de uno en concreto: De Richard Castle.

Y para hablar de hombres o despotricar sobre ellos, Lanie era la primera que se ofrecía voluntaria. Le hacía realmente gracia que el escritor hubiera empezado a seguir a su amiga, sobre todo después de haberlo conocido el día del cumpleaños de la detective.

La tensión sexual era palpable para ella... A diferencia que para ellos.

-¿Que tiene de malo? Peor sería que Espo y Ryan se comportaran mal con él... ¿No?

Kate frunció sus labios y miró a su amiga casi preguntándose de parte de quien estaba... Rodó los ojos y se acomodó al lado de ella.

-Y de hecho fue así el primer día... Los chicos no comprendían que hacía un escritor aquí... Ni yo tampoco... Me ponía en evidencia...

-A mi me parece interesante que un escritor de best sellers se interese en mi para inspirarle en una novela...

-Lanie...

-¿Qué? Además, los chicos no estaban incómodos por que te siguiera o por que fuera escritor si no por que tu ya le habías hablado de él... De la escuela.

Kate asintió y suspiró.

-Además la cafetera que compró... El café está realmente delicioso y no ese pis de mono que bebíais-contestó con una mueca de asco en su rostro- ¿Y ahora me dirás por qué estás así?

Kate relamió sus labios y acercó su taza de nuevo a sus labios para beber.

-¿Es que no les ves? Parecen amigos y él... Él...

-Él lleva todo el día ignorándote.

-Si. -Kate la miró seria- Osea... No pero...

-Os he visto en la morgue... Y ok, sólo lleva una semana, pero vuestra sintonia era palpable y hoy... él...-Lanie se calló-.

-Está raro...-Kate se recostó sobre el respaldo del sofá y cerró los ojos- Me ha contestado varias veces con un tono mordaz que...-bufó- Y luego está Ethan y...

Beckett se quedó callada. Y lo recordó. Recordó que varios comentarios relacionados con el caso eran en referencias al ex de la victima y como Castle había hecho cuidadosamente comentarios respecto a él pero mirándole a ella con intenciones.

Abrió los ojos y se irguió como un resorte. Ahora comprendía el comportamiento de Richard...

-¿Que pasa? ¿Que ocurre con Ethan?

-Bueno... Ethan... Te conté que se quedó anoche en mi casa por que hoy tiene esa estúpida competición y quiere que vayamos y...-el rostro de Beckett iba cambiando por segundos mientras que Lanie asentía a todo lo que decía- Que cabronazo ha sido...

-¿Quien?

-Ethan.

-¿Por qué...? -Lanie sabía que la mayoría de veces, Ethan era un cabrón egoísta con Kate y con su hijo sin embargo en ese momento estaba completamente perdida y no tenía ni idea que había hecho.

Kate miró de frente a su amiga.

-Antes, cuando volvíamos aquí después de verte.. Íbamos hablando del caso y ha dicho "Cuando los ex aparecen... Las terceras personas sobran, a veces es duro verlo y experimentarlo en primera persona".

Lanie abrió la boca completamente y se mordió el labio sintiendo empatía por el follón en el que sin querer se había visto metida su amiga.

-Y yo no le he dicho nada salvo a ti de que Ethan estaba aquí... -suspiró- Y ahora Thomas quiere ir a la competición y...

-Deberías ir-dijo Lanie levantándose y dejando la taza en la mesita- Es más, deberías ir con Castle y su hija.

Beckett no dijo nada mientras la forense se despedía de la detective para seguir trabajando y al salir por la puerta, al otro lado, se cruzó con el escritor quien se dirigía a la cafetera que él mismo había comprado para la doce.

Beckett miró a Rick, quien de espaldas, preparaba su propio café. Ni siquiera le había mirado.

-Castle...

-¿Mmm?

Rick no se giró, prefirió protegerse de la mirada de ella mientras seguía pendiente del café.

-¿Estas... bien?

-Yep.

Kate se mordió el labio y suspiró. Iba a matar a Ethan, pero también iba a matar a Lanie por meterle esa idea en la cabeza, idea que cada vez le parecía mejor.

-Escucha... No hay segundas ni terceras personas... Ni Existe Ethan ni...

Rick se giró frunciendo el ceño. Tal vez había sido demasiado evidente en sus comentarios, y por supuesto, Kate no era tonta. Era detective y tan sólo había tenido que unir un par de pistas para adivinar por que se comportaba de esa forma... O tal vez su ex se lo había dicho.

-No tienes que darme explicaciones.

-Lo sé, pero si tu ayer... Viniste a casa... Por qué... ¿Viniste, no?

Rick asintió lentamente.

-Ok, sólo... No pasó nada entre nosotros...Ethan vino a ver a...

Richard volvió a alzar la mano para interrumpir el monologo de la detective y negó.

-Esta bien. No pasa nada. -contestó como si nada, pero en el fondo completamente aliviado de que no hubiera sucedido nada entre Kate y el padre de Tommy.

Kate suspiró.

-Hoy tiene una competición y quiere que Thomas vaya pero no quiero ir sola y me gustaría, aunque es bastante tarde y lejos que Sophia, y tú vinierais. ¿Que me dices? -Kate sintió que se había quedado sin aire de lo rápido que había hablado- Por supuesto que Alexis puede venir también si quiere...

Rick se quedó callado pero finalmente suavizó su rostro al ver las dudas y nervios de la detective. Al fin y al cabo una actividad conjunta con los niños... No estaría mal.


-¿Listos?-preguntó Rick mientras terminaba de abrochar el cinturón de seguridad de la sillita especial de Sophia, al lado de la de Tommy, en los asientos traseros de su nuevo todo terreno, un BMV X5 con suficiente espacio para todos que se había comprado con la venta del anterior y un pequeño adelanto de su nueva novela.

-Siiii-exclamó Sophia chocando la mano de su padre. Rick sonrió y alargó la mano para que Tommy también se la chocara.

-Pues vamos allá.

Rick sonrió a Kate quien estaba sentada en el asiento de copiloto y ésta le devolvió una sonrisa, algo nerviosa. Se abrochó el cinturón con ilusión. Por fin le tocaba conducir a él...

El trayecto a Unadilla se hizo ameno entre canciones infantiles y la emoción de Tommy por ver a su padre compitiendo. Sophia también estaba ilusionada aunque no era una gran amante de las motos, pero a ella le gustaba salir con su amigo y sus papás a donde fuera mientras pasaran tiempo juntos.

Alexis sin embargo, había preferido quedarse en el loft.

Al llegar al pequeño pueblo que acogía la competición, Rick aparcó en un parking improvisado en un terreno campestre y lleno de barro. A pesar de lo que Kate pudo pensar, el hecho de mancharse los zapatos no le supuso ningun problema. El lugar estaba impregnado de esa sensación de gas y motor que daba las competiciones. Las luces iluminaban el circuito y las gradas. El sonido de los motores junto con la música de animación y los speekers que comentaban cada carrera o cada participación de free style ambientaban el pueblecito. Sin embargo lo mejor era ese olor singular, especialmente a pop corn y algodón de azúcar.

Los puestos de comida rápida, alguna que otra caseta de feria sobre tiro a la diana y algún que otro puestecito ambulante daban un toque especial a la zona.

Dieron un par de vueltas por el circuito y la feria, ganando un peluche para cada niño hasta que se dirigieron a la zona de los participantes. Tommy iba corriendo, saltando por la tierra y completamente emocionado mientras que Sophia, después de mucho pedirlo, había conseguido que su padre la llevara en hombros.

Al lado de él, en silencio y disfrutando del momento, iba Kate.

-¿Estas bien?-preguntó el escritor.

-Si-sonrió.

Rick miró todo a su alrededor. Habían varias mujeres rubias y con poca ropa que iban a lucirse entre los moteros participantes y los espectadores. El ruido de motores en esa zona era ensordecedor.

-No sabía que todo esto era un trabajo...

Kate no pudo evitar reír. Ella estaba más acostumbrada que él a ese tipo de competiciones ya que había ido a más de una en compañía de su ex... Sobre todo antes de tener a Tommy.

-Mami, allí está Papá.

Kate miró a lo lejos a Ethan quien se estaba sacando varias fotos con un par de adolescentes probablemente seguidores de ese deporte y reía con un par de chicas con escasez de ropa, quienes le posaban un gorro vaquero a Ethan.

Ethan iba con una camiseta de tirantes negro mostrando musculo con el traje negro y verde ya puesto, aunque con las mangas anudadas en la cintura. Beckett no pudo evitar rodar los ojos al ver los gestos entre su ex y esa chica.

-¿Puedo ir a saludarle?

Kate sopesó la idea unos segundos y finalmente aceptó.

-Hasta aquí hemos llegado-dijo Rick bajando a Sophia de sus hombros.

-¡Nooo!

-Sophia, enseguida empezará la competición e iremos a la grada... Allí estarás sentada.

-Papi...

-Ven-Kate le alargó sus brazos y la tomó por debajo de las axilas, cogiéndola en brazos al mismo tiempo que la niña tomaba impulso para su satisfacción.

Sophia sonrió contenta y se agarró pasando sus bracitos por el cuello de la detective y rodeando la cintura de Beckett con sus piernas, mientras miraba a su padre.

Rick hizo una mueca y Kate no pudo evitar reír. Los tres estaban completamente ajenos a que estaban siendo observados por Ethan.

Ethan jugaba con Tommy poniéndole el gorro vaquero mientras intentaba hablar con un promotor y con una tía que estaba realmente buenísima, sin embargo, su mirada no podía evitar dirigirse hacia donde estaba Kate.

Kate y su amigo...

Con su hija.

Como una familia.

Tal y como minutos atrás habían llegado en compañía también de Thomas. Tal y como se acercaban en ese instante a él... Como una familia de verdad.

Ethan terminó de hablar con el promotor y se acercó con Tommy en brazos hacia donde estaba su ex, saludándolos con un exceso de confianza, sobre todo con Rick quien no esperaba que Ethan le saludara de esa forma, casi como si fueran viejos conocidos.

Kate aprovechó el momento para comentarle el hecho de que no le avisara sobre la visita de Rick del día anterior... Ethan rió quitandole hierro al asunto, diciendole que se trataba de una bromita.

-Habéis venido todos...-murmuró- Como si fuerais una familia...-el tono de ironía mezclado con molestia fue totalmente notable.

-Bueno...-Rick se rascó la cabeza incomodo- Es... Si...

-Claro, te estas tirando a mi mujer...

Castle empalideció sobre todo por el hecho que los niños estaban cerca y podrían haber escuchado eso. Kate no dudó un segundo en golpear el hombro de Ethan con fuerza.

-Jajajaj... Tío no te agobies -dijo mirando la cara de Rick- que bromeaba-rió mientras metía sus brazos bien formados y tatuados en las mangas del traje protector que llevaba anudadas en la cintura cuando escuchó el aviso por megafonia. Ya era hora de prepararse.

Rick suspiró.

-Espero que te mole el rollo y tal... ¿Has ido alguna vez alguna?

-No...

-Por que no te vienes un momento por aquí mientras las chicas buscan su sitio-dijo mientras le hacia un gesto cariñoso a Sophia- y te enseño el pepinarro de moto que tengo ahora...Además veras que hay cada rubia que... Ya sabes-dijo haciendo un gesto obsceno a pesar de la mirada de su ex.

Rick miró a Kate algo confuso pero finalmente asintió. Kate se llevó a los niños a la grada y Rick siguió por la zona de los moteros a Ethan.

Fueron hasta donde estaban sus motos y su equipo hablando sobre las motos que se iban cruzando por el camino.

Rick se sentía bastante fuera de lugar.

Al llegar a un puestecito de merchandising de su propia marca donde habían camisetas y gorras con su numero y nombre, o algún que otro calendario de desnudos de mujeres y hombres, Ethan se detuvo. Su moto estaba preparada allí mismo junto a otra de exhibición.

-Colega, no se de que vas...

Rick alzó una ceja.

-Esa de ahí...-señaló- Es mi familia. Y he venido a quedarme. Te piensas que eres genial vendiendo Best Sellers y demás... Pero yo también puedo hacerme cargo de ellos.

Rick se mantuvo en silencio, no quería caer en el juego de ese idiota. Pero cuando comentó un par de gilipolleces más sin sentido, dejando en duda la reputación de su amiga y fanfarroneando sobre el sexo con ella no pudo evitarlo.

-¿Vas a cuidarles como lo has hecho estos años? ¿Trabajando de esto? Por que mucho hablar pero... Kate me ha dicho que siempre te has ausentado-dijo dejando patente la familiaridad y confianza que Kate y él compartían, más allá del sexo que Ethan creía que tenían.

-Las motos son mi pasión... Pero puedo vivir de ello... Y puedo... Vendo calendarios... Calendario que a Kate le encantan...

Rick miró el calendario al que se refería y vio a Ethan desnudo completamente y sentado en su moto. En otro se tapaba sus partes con el casco. ¿Realmente estaba comparando sus libros con ese calendario?

-Tu te la estarás follando pero yo...

-Si no te importa me gustaría que hablaras con más respeto de la madre de tu hijo-dijo seriamente.

Ethan apretó sus labios al mismo tiempo que sus puños, Castle le sacaba de quicio. No estaba acostumbrado a discutir con educación...

-Eres gilipollas tío... ¿De que cojones vas?

-Voy de hombre, eso es lo que soy a diferencia de ti que sólo eres un niñato que ha tenido un hijo y no se hace cargo de él...

-No me vengas de listo-dijo empujándolo- Vas de tipo enrollado y con pasta... Y de buen papá, pero...

Rick ni siquiera se inmutó y le miró seriamente interrumpiéndolo tajantemente:

-Si de verdad quisieras esa familia habrías estado allí... Siempre.


Rick se sentó al lado de Kate mientras los niños animaban al padre de Tommy durante toda la carrera. Él se mantuvo en silencio. No dijo nada, ni siquiera cuando Ethan en una de las curvas derrapó y cayó al suelo haciendo levantar de sus asientos a Tommy y a Kate.

La punzada de celos y de sentimientos contradictorios atravesó su pecho sin piedad.

La miró de reojo durante toda la carrera para observar sus reacciones y no pudo impedir que al terminar, tanto ella como su hijo fueran hasta la zona de los moteros para cerciorarse de que Ethan estaba bien, aun habiendo terminado la carrera quinto.

Él esperó pacientemente a unos metros de distancia mientras hablaban los tres, un momento después, Tommy se alejó de sus papás con un billete de cinco dólares dispuesto a comprar algo para comer para él y Sophia, por supuesto acompañados por Rick.

-Tienes que dejarlo...

-¡Venga ya... Soy bueno, lo sabes!

-Pero si casi te matas...

-Eres una exagerada-musitó molesto- Me he distraído viendo como juegas a la familia feliz...

-Osea que ahora es mi culpa que tengas 32 años... Casi edad para dejarlo... Y te caigas... ¿Es mi culpa?

-No digo eso pero...-bufó- ¿Que demonios haces con ese tío? Kate, tu y yo eramos una familia... Somos una familia con Tommy.

-No, Ethan, tu perdiste ese derecho hace mucho tiempo... Si es que alguna vez lo tuviste...

Ethan le miró seriamente.

-Tienes que dejar de follártelo...

-Yo no... ¡Tu no decides con quien me acuesto o no!-masculló Kate-.

-Pues he venido a quedarme, Ya he hablado con Jax... Voy a quedarme su taller aquí... Y viajaré a Chicago algunos días para revisar el otro mientras no compita.

-Que es siempre, y si no estas compitiendo estas de fiesta, o apostando...

-Apropósito de eso...

-No. No soy tu madre, no pienso pagarte ninguna deuda de ninguna apuesta más...Ni de caballos, ni de perros, ni de poker... ¡Madura Ethan!

Ethan le miró molesto y la agarró de la muñeca cuando intentó irse, Beckett se zafó con un solo movimiento y una mirada que dejó helado al motero.

-Te gusta...

Kate le miró sin comprender.

-Ese tipo te gusta...

-Claro que me gusta.-dijo sinceramente y sintiendo de nuevo un cosquilleo en su estomago después de haber aceptado por fin que Rick Castle le gustaba y a decir verdad, le gustaba mucho.

-Pues me da igual Kate, es mi hijo y pienso estar presente...

Beckett no dijo nada y salió de allí caminando como si nada para buscar a Tommy, Rick y Sophia.

No tenía ganas de seguir discutiendo con Ethan, sobre todo después de un tema que habían hablado tantas veces y que como bien sabía siempre terminaba igual...


Beckett miró la pizarra distraída y suspiró. Había pasado más de una semana desde la competición y sorprendentemente, todo seguía igual. Con Ethan en la ciudad y visitando a Tommy, llevándole a la escuela o pasando un rato con él, pero no en su casa.

Ethan ya había encontrado un lugar en el que quedarse: El apartamento de un amigo de la infancia.

Kate estaba preocupada. Esta vez parecía ir en serio... No esperaba que fuera así. La promesa de Ethan siempre tenían fecha de caducidad, a veces era un día, a veces eran dos... y en ocasiones solo horas.

Así había sido desde siempre, tanto con ella como con Tom.

Sin embargo, ella ya no le daba mayor importancia a diferencia de sus primeros años juntos y de todas las discusiones que sus falsas promesas y esperanzas habían provocado en su relación y en el nacimiento de su hijo.

Ahora ya no.

Y ella sabía que si esa promesa seguía vigente era por que se veía atacado por Castle.

-Becket-dijo Espo apareciendo de la nada, distrayendola de todos sus pensamientos- Lanie ha llamado tiene algo que contarnos. ¿Vienes?

-¿Y Ryan?

-Trabajando con Castle-señaló la sala de reuniones en las que tanto el detective como el escritor estaban tras una buena pila de archivos que tenían que leer para intentar esclarecer el caso en el que se encontraban, atascados para no variar.

Kate asintió y miró a su compañero.

-Vamos-confirmó Kate y tomando su chupa de cuero se dirigió al ascensor para ir hasta la morgue, poco acostumbrada a tener a Espo de compañero desde que Castle había aparecido allí.


Una hora después, cuando las puertas del ascensor se abrieron en la planta de homicidios lo último que Kate esperaba encontrar era aquello.

Caminó hasta su mesa acompañada de Espo y se encontraron a Ryan frente a la pizarra mirando las diferentes pruebas allí expuestas.

Kate alzó una ceja y luego se fijó en la mochila de deporte de su hijo, sobre su silla.

-¿Tommy está aquí?-frunció el ceño- Pensaba que se quedaría a cenar con...

Ryan hizo una mueca y Kate comprendió al instante. Miró por encima del hombro de su compañero hacia la sala de descanso y a través de la persiana puedo ver a su hijo en el sofá, hecho un ovillo y para su sorpresa, Castle semi arrodillado a su lado, probablemente hablando con él.

Kate se llevó una mano a la frente, masajeandola, tratando de no maldecir. Intentó contener sus pensamientos y su preocupación pellizcando el puente de su nariz. Eso era una de sus mayores preocupaciones: como el idiota de Ethan podía hacer daño a su hijo.

No había tardado nada en salir huyendo. A la más mínima oportunidad, como siempre, dejaba tirado a Tommy.

-Ha dejado una nota.

Beckett miró a Ryan.

El detective le pasó la nota a su compañera y se puso a charlar con Espo mientras ella intentaba no reaccionar ante la lectura de la misiva.

"Kate, me ha surgido una tema de motos en Australia, tengo que regresar a Chicago cuanto antes. He dejado a Tommy con Kevin y Javi... Nos vemos cuando regrese. Gracias por dejarme pasar estos días con el enano. E.S."

Beckett arrugó la nota y la tiró a la papelera. A ella ya no le importaba nada, pero no podía evitar sentirse traicionada, dolida y realmente enfadada en cuanto a la decepción que podía causarle a su bebé.

Se levantó y pasó de largo dejando a sus compañeros teorizando sobre el caso. Se acercó hasta la puerta de la sala de descanso lo más calmada que pudo y al llegar allí, con la puerta abierta, no pudo evitar apoyarse en el umbral y escuchar la conversación...

-Tu madre vendrá en un rato-susurró Rick, inclinado y de espaldas a Kate, sin saber de su presencia mientras tapaba el angulo de visión del niño, pero por suerte o por desgracia ella si podía ver su carita de tristeza medio hundido en el sofá.-No pasa nada...

Rick acariciaba su pelo y tenía una rodilla postrada en el suelo con medio cuerpo inclinado hacia adelante, hablando entre susurros, casi como una confidencia.

-Escuchame-dijo el adulto captando su atención. Kate pudo ver como el niño miraba al escritor y se mantuvo al margen de ambos, apenas escuchando- Te voy a contar un secreto... Yo no tengo papá.

El niño abrió los ojos.

-Tú tienes uno... Y ahora estará más ausente que nunca, pero yo nunca tuve y... Bueno no es tan malo, no compartes a mami...-Rick carraspeó- Y si... Si necesitas jugar a fútbol, me tienes a mi...

-¿Sabes jugar?

-No sé, pero me puedes enseñar...-Tommy sonrió esta vez sinceramente, sin ser consciente del todo del consuelo que Rick le estaba proporcionando.

Tommy asintió.

-Tu papá aunque esté lejos también te quiere enano y tu mamá te quiere muchísimo... Y yo también te quiero.

Kate no pudo evitar morder su labio inferior totalmente halagada por la manera en la que el hombre se comportaba con el niño. Sonrió sin poder evitarlo y cuando Rick se movió para levantarse acariciando el cabello de Tom, el niño la descubrió en la puerta.

-Mamá...

Rick le miró algo cohibido al ser descubierto y fue a hablar pero se calló ante el gesto de Kate, sonriendole y restandole una importancia negativa de la que carecía. Aquello había sido perfecto, tanto para el niño como para su madre. Le sonrió y le agradeció con la mirada y Rick asintió al mismo tiempo que se alejaba dejando a Kate y a Tommy un momento de intimidad.

Castle cerró la puerta al salir y se acercó hasta donde estaban Espo y Ryan quienes no dijeron nada pero tampoco hacia falta ante la mirada de comprensión y agradecimiento que le dedicaron al escritor. Ahora él era uno más de ellos. Uno más de la doce.

Estuvieron trabajando durante un buen rato con el sonido de la risa de madre e hijo de fondo, intentando hacer que el niño se olvidara del nuevo desplante de su padre. A ultima hora Kate se les unió y un buen rato después decidió dar por terminada la jornada laboral.

-Es tarde, os acompañaré- había comentado Rick al subirse con ellos en el ascensor, bien entrada la tarde...

Y así había sido. Rick acompañó a Kate hasta su casa y al llegar después de comer algo por el camino, Thomas se había quedado dormido directamente en el sofá, por lo que Kate le cambio la ropa como pudo y lo metió en la cama ante la mirada de cariño del escritor, quien se mantuvo al margen y en silencio durante todo el rato.

Al salir y cerrar la puerta de la habitación del pequeño, Kate le ofreció algo de beber.

-Una cerveza estará bien-había dicho Rick al ver que Beckett ya llevaba la suya propia en la mano y le daba un sorbo.

Ambos se sentaron en el sofá del apartamento de Kate y bebieron durante un buen rato en silencio.

Beckett miraba un punto fijo de la nada y sintió como una lágrima se deslizaba por su mejilla. Sintiéndose patética pasó su dedo pulgar por encima de ella, secándola, intentando que él no se hubiera dado cuenta.

-Ethan es... Es el típico tío sabes...

Rick frunció el ceño al escucharla.

-Hubo un tiempo en el que daba igual cualquier cosa... Le creí y le iba a creer siempre... Me quedé embarazada y peleábamos constantemente... Pero... -rió con ironía- Daba igual por que era el típico tío que... Simplemente hacía que tu mundo diera vueltas... Que se parara todo cuando te miraba...-suspiró soltando un bufido que representaba lo idiota que se sentía.-Ya no. No puedo confiar más en él...

Rick apuró su cerveza escuchando a Kate y recordando como había visto como sin un ápice de arrepentimiento Ethan dejaba a Tommy en la doce y salía de allí. No lo comprendía. Él mismo en el pasado había sido bastante juerguista, sin embargo, al nacer Alexis y luego Sophia, sus prioridades cambiaron.

Suspiró y dejó el botellin sobre la mesa mirando a Kate. Su corazón latía con intensidad. Deseaba con todas sus fuerzas abrazarla, besarla, consolarla, deseaba hacerle el amor ahí mismo, en ese mismo sofá... Y en la cama. Contra la pared. Donde fuera... Necesitaba decirle lo mucho que estaba sufriendo por ser invisible para ella... La necesitaba a ella.

-Yo...

-Lo siento-masculló dejando su botellin al lado del de él y levantándose- Soy patética...

-No lo eres.

Rick soltó el aire pesado de su interior. Había perdido el momento de decirle que ella era la mujer que cuando le miraba hacia que todo se parara... Que ella hacía volar su mundo completamente.

Ambos se dirigieron a la puerta completamente sumidos en sus pensamientos y Kate abrió.

El lado positivo era que estaba curada de Ethan.

Miró a Castle unos segundos, perdiéndose en la maravilla de ojos azules que le devolvían la mirada casi con devoción y sonrió. Ambos se movieron a la vez para darse un beso en la mejilla. Un simple roce, casi en la comisura de sus labios que hizo saltar chispas en los cuerpos de ambos.

-Nos vemos mañana Castle...

-Hasta mañana, Detective.

Kate cerró la puerta tras la casi huida del escritor y acto seguido apoyó su frente en la puerta...

-Tu eres ese hombre Rick-susurró para si misma, a sabiendas que Rick era el hombre que tenía la espontanead y la invitaba a desayunar viendo el amanecer el día de su cumpleaños y era suficientemente responsable para cuidar de su hijo.

Se mordió el labio y suspiró separándose de la puerta, sin saber que al otro lado, Castle había hecho el mismo gesto, sabiendo que ella era la indicada...

¿Cuanto más tardarían en reconocerlo?


Bueno, ha sido algo más largo de lo habitual... Y espero que os haya gustado. Nos vemos en el siguiente en el que os avanzo habrá algunas risas y algo sexy... mm jejeje o eso espero...

S.