¿Primer Beso?

~En el capítulo anterior~

-Haruka...-

-¿Si?-

-Lárgate...-

-¿Qué?-

-Ambos... Lárguense...-

-Pero Señor Nanase...-

-¡No quiero ver a ninguno de los dos!-

Y esa era la razón por la cual Haruka no quería decir nada... Ahora su padre lo odiaba.


-Papá por favor cálmate-

-¿¡Cómo rayos quieres que me calme!?-

-No se enoje Señor Nanase, no es tan grave-

-¿Qué no es tan grave? Con todo el respeto que te tengo Makoto por favor sal de aquí-

-Pero...-

-Makoto sal...- Intervino Haru

-¿Qué?-

-Por favor-

-Está bien... Nos vemos luego- Makoto dio una última mirada a Haru y se fue.

El padre de Haru se levantó dispuesto a irse también.

-Espera-

-Haruka no tengo muchas ganas de hablar contigo ahora-

-Pero debemos de hacerlo-

-Ve a tu habitación-

-No quiero, no podemos dejar esto así-

-¡Pues lo dejaremos así! Ahora ve a tu habitación- Dijo autoritario el Señor Nanase, a lo que Haruka no pudo más que obedecer e ir a su cuarto tratando de que su dolor no se notase.

Por otro lado, el Señor Nanase fue hacia la habitación que compartía con su esposa, pero la encontró a medio camino.

-Cariño, ¿Estas bien? ¿Qué fueron todos esos ruidos?-

-No... No fue nada- El joven adulto se apresuró a entrar con su esposa siguiéndolo.

-¿Cómo que nada? Quería ir a ver que sucedía pero no me dio tiempo-

-Y es mejor así, no te imaginarias lo que hizo tu hijo-

-¿Qué sucede con Haruka? ¿Está bien?- Preguntó preocupada la pelinegra.

-No lo creo, debe de estar mal de su cabeza, tanta agua en el cerebro le hizo daño-

-No hables así de tu hijo- Dijo molesta- Ahora dime que sucede-

-Tu hijo está saliendo con Makoto, ¿Puedes creerlo?-

-...-

-¿Después de todo lo que hemos hecho por él nos viene con esto?-

-T-Tampoco es algo tan malo...-

-¡Claro que lo es! ¡Haruka está saliendo con un hombre!-

-No es para que te pongas así-

-Claro que lo... Espera... ¿Tú sabias de esto?-

-¿Y-Yo?-

-¡Sí! ¡Tú!-

-Bueno... Puede que Haruka me haya dicho algo parecido-

-Oh dios mío... ¿¡Lo supiste todo este tiempo!?-

-¡No! Me lo dijo apenas ayer, y además lo descubrí por mi cuenta, los vi besándose y no tuvo más que decírmelo-

-¿¡BESANDOSE!? ¿¡EN MEDIO DE LA CALLE!?-

-¡Oye no me grites! No es mi culpa ni la de ellos, esos chicos están enamorados y nosotros no tenemos nada que ver con eso-

-¿Te estas escuchando? ¡Claro que tenemos que ver con eso! ¡Somos los padres de Haruka y no podemos permitir que esto suceda!-

-Cariño, escúchame, nosotros no tenemos voz en esa relación, claro, Haruka es nuestro pequeño, pero ambos sabemos que Makoto es un buen chico y cuidara de él como hasta ahora-

-Y aquí vamos otra vez, ¿Qué estás loca? ¡No permitiré que mi hijo salga con un hombre aunque sea Makoto! ¡Él debe estas con una mujer! ¡Debe de hacerse hombre!-

-¿¡Y quien dice que no lo es!? Haruka es un buen hombre y un caballero, que tú no te des cuenta y estés cegado por tu estúpido enojo es algo muy diferente-

-¡Pero nosotros no lo criamos así!-

-¿No lo criamos así? Nosotros casi nunca estamos aquí, ahora entiendo el odio de Haruka hacía nosotros-

-Haruka no nos odia-

-No lo dice pero estoy segura de que así es, nunca estamos en casa, desde pequeño hemos estado alejados de él y la única compañía que ha tenido han sido sus amigos-

-¡Él sabe que todo es por su bien!-

-¡Aunque lo sepa!... Somos unos horribles padres- Unas lágrimas se formaron en los ojos de la ojiazul.

-Si cayó en esas cosas tal vez si-

-¡Dios mío deja de decir eso! ¡Lo que le sucede a Haruka no es nuestra culpa ni la de él! ¡Él solo escogió su camino! Y si quiere estar con un hombre o una mujer yo lo apoyare, ya he pasado demasiado tiempo sin hacerlo, creo que ya es hora de tomar mi rol como madre y si tu no aceptas lo que nuestro hijo es entonces... Tal vez no te necesité-

Y saliendo con un portazo la joven señora se dirigió al cuarto de su hijo, donde tocó la puerta un par de veces.

-¿Haruka? ¿Puedo pasar?-

No hubo respuesta del otro lado, por lo que rápidamente la señora entró.

-¿Cariño?-

Haru no se encontraba ahí, lo que la preocupó un poco, hasta que fue al baño y entró en él.

-Haru...-

-M-Mamá... ¿Qué haces aquí?-

-Vine a ver como estabas... Te busque en tu habitación y no estabas así que... Decidí venir aquí-

-Oh...-

-¿Te molesta si pasó?-

-Está bien...-

La señora se adentró en el pequeño cuarto de baño y se sentó en un pequeño banquillo que se encontraba cerca al lado de Haruka.

-Estar aquí siempre te relaja, ¿Verdad?-

-Si-

-Desde pequeño siempre te ha gustado estar en el agua- Una sonrisa nostálgica se formó en los labios de la pelinegra.

-¿Qué quieres?-

-¿Ah?-

-¿Por qué viniste?-

-Yo solo... Quería saber cómo te encontrabas hijo-

-Pues estoy bien-

-¿En serio?-

-... Si-

-Hijo, te conozco, y sé que no es así-

-¿Qué me conoces?-

-De acuerdo, tal vez no mucho, pero soy tu madre-

-¿Y?-

-Qué puedo saber cómo te sientes-

-¿De verdad?-

-Aunque no lo creas si, sé que te duele el que tu padre se haya puesto de esa manera, que estas preocupado y no sabes que hacer, tal vez estas analizando lo que pasara y por eso decidiste venir aquí-

-...- Cuanto razón tenía su madre.

-Tomaré eso como un "tienes razón"-

-La tienes-

-No pienses que no sé nada de ti Haruka, porque lo sé, en este momento tienes tu traje de baño como siempre-

-Eso no es nuevo-

-No, estas en lo cierto- Una pequeña risa salió de sus labios.

-¿Por qué estaban gritando?-

-Tu padre averiguo que yo sabía sobre ustedes y se descargó conmigo, no solo porque supiera eso claro está-

-Lo siento-

-Está bien hijo, prefiero que me diga esas cosas a mí que a ti-

-Pero no es correcto-

-Puedo aguantar eso y más, mientras tu estés bien y no te lastime yo igual lo estaré-

-Gracias-

-Es mi deber cariño-

-¿Y no te hizo nada?-

-¿Crees que tu padre me golpearía?-

-Quiero creer que no-

-Haruka tu padre no es malo, solamente dale tiempo de que asimile todo esto, que yo lo haya aceptado rápido no significa que él lo hará-

-Lo sé-

-¿Y Makoto? Creí que se quedaría contigo-

-Le dije que se fuera, no quería que se quedara y le causara problemas-

-Oh, bueno, entonces supongo que le debemos una disculpa, sobre todo tu padre-

-¿Crees que se disculpara?-

-Sinceramente... No-

-Mamá... ¿Puedes salir? Quiero ir con Makoto-

-Claro cariño- La señora le dedico una pequeña sonrisa y salió.

-Esto es un gran problema- Dijo Haru con un suspiro para tomar una toalla y secarse mientras salía de la bañera.

Fue rápidamente a vestirse, no quería que el dolor del trasero regresase antes de llegar con su novio, pero un delicioso aroma llamó su atención antes de salir, por lo cual fue a la cocina.

-Mamá-

-Haruka, ¿Ya te vas?-

-Ah, sí, solo que...-

-¿Quieres comer?-

-No, así está bien-

-Bueno entonces llévale este plato a la familia Tachibana- Dijo la joven señora entregándole un plato de comida -Diles que es para agradecerles lo de ayer-

-¿Ayer?-

-Luego te digo hijo-

-Bueno...-

-Cuando regreses te doy un plato de caballa, ya es tarde y no puedo dejarte sin comer-

-Está bien, gracias-

-Ten cuidado- La pelinegra se acercó al ojiazul y beso amorosamente su frente.

-Sí, adiós- Haruka fue a la salida y se encamino hacia la casa de Makoto.

Mientras tanto, la madre de Haruka sirvió un plato de comida y fue a sentarse para comer, pero enseguida una figura le hizo compañía.

-Pensé que habías salido- Dijo el señor Nanase tratando de ser amable.

-¿Por qué creíste eso?- Por otro lado la joven mujer tenía un tono para nada lindo.

-Escuche el sonido de la puerta-

-Haruka salió-

-¿A dónde?-

-¿Te importa?-

-Claro que si-

-Bueno, fue a casa de Makoto-

-¿Qué?-

-Lo que oíste-

-¿Pero por qué lo dejaste salir?-

-Ya no es un niño, además puede ir a ver a su pareja si quiere-

-¿¡Su pare...-

-Mira no quiero discutir más, ¿Si? Si tienes hambre la comida está en la cocina, ve y sírvete, ahora déjame comer en paz-

-E-Está bien- Algo intimidado el Señor Nanase fue hacía la cocina.

En el fondo sabía que no debía de enfadarse con Haruka, mucho menos con su esposa, pero es que aún no entendía cómo es que su hijo se fue a involucrar con un hombre, anhelaba ver algún día a su hijo como un doctor, abogado o un empresario, casado con una hermosa mujer y teniendo su propia familia, pero al parecer esos planes se iba en picada, su hijo ahora era un nadador y que tenía una relación con su mejor amigo, por lo que no sabía qué hacer ni cómo actuar.

-Cariño-

-¿Qué?-

-Lo siento-

-¿El qué? ¿El portarte como un idiota conmigo o el haber sido un terrible padre con Haruka?-

-Ambas cosas-

-¿Sabes que Haruka se siente mal?-

-¿De verdad?-

-Claro que sí, ¿Crees que tu hijo no tiene sentimientos?-

-No es eso, solamente... Que no los demuestra tanto-

-No significa que no los tenga-

-Lo sé, lo sé-

-Trata de entenderlo, es la primera vez que está enamorado de alguien-

-¿Pero de su mejor amigo?-

-Sea su mejor amigo o una chica debemos de apoyarlo sin importar que-

-Tienes razón...-

-No estoy diciendo que lo aceptes tan rápido, pero al menos trata de apoyarlo, después de todo es tu único hijo-

-Tratare-

-Eso espero-

~En la casa de Makoto~

Ambos chicos subían hacia la habitación del más alto, cerraron la puerta y se sentaron en la cama.

-¿Y qué sucedió?-

-Se enfadó y no quiso hablar conmigo-

-Lo siento mucho, no debí dejarte solo-

-Fue lo mejor, se hubiese puesto peor-

-Aun así, no quiero que su padre este molesto contigo-

-Está bien, además, yo venía a pedirte disculpas-

-¿A mí?-

-Sí, lamento como se comportó mi padre contigo, no debió gritarte así-

-No importa, solo me interesa que tu estés bien- Un leve sonrojo se formó en las mejillas del más bajo -Te ves tan lindo cuando te sonrojas- Makoto no pudo evitar darle un gran abrazo.

-No digas esas cosas-

-Es que cuando se trata de ti no puedo contenerme-

El castaño tomó la cara de su novio entre sus manos y le dio un tierno beso que poco a poco fue subiendo de tono mientras lo recostaba en la cama.

-M-Makoto... Espera-

-¿Qué sucede?-

-Todavía me duele por lo de ayer-

-Oh, bueno, está bien, no quiero obligarte ni hacerte daño-

-Gracias- Haru dio un casto beso en los labios del castaño -¿Crees que algún día podamos ser felices?-

-¿No lo somos ya?-

-Sí pero... Sin tener que preocuparnos por los demás-

-Veras que sí, además, no me interesa lo que piensen los demás-

-¿No?-

-No, ni siquiera mis padres, a ti te pedí estar conmigo, no a los demás-

-Makoto- Una sonrisa se formó en los labios del pelinegro.

-Te amo Haru y ninguna persona me hará cambiar de opinión-

-A mí tampoco-

El sonido de la puerta interrumpió la charla de la pareja y rápidamente se pusieron de pie.

-¿Chicos?-

-¿Qué sucede mamá?-

-El padre de Haru está aquí-

-¿Qué?- Preguntó sorprendido Haru.

-¿Puede pasar?-

-Amm...-Makoto miró al ojiazul dudoso.

-Esta... ¿Bien?-

-Que pase-

El Señor Nanase entró por la puerta y miró a ambos chicos-

-Gracias-

-De nada- Con una sonrisa la madre de Makoto se retiró.

-Hola chicos-

-Hola Señor Nanase-

-Necesitó hablar con ustedes...-


¡Hola hola! :33
Mis queridas Fujoshis, ¿Como estan? c:
Les tengo un nuevo capitulo :33
¿Qué piensan que suceda? (8
Mañana un nuevo capitulo seguro ;3
Gracias por sus visitas y Reviews :33
Gracias por leer a esta idiota una vez más, nos leemos luego ñ.ñ
Les mando un abrazo desde mi computadora :3