Disclaimer: Harry Potter (y Co.) Pertenecen a JK Rowling y los personajes originales son míos, bla, bla.

Notas: ¡Lamento la tardanza! Ojalá puedan perdonar a esta loca.

Dedicado a:

Todos, pero TODOS los que siguan este fanfic. Sin ecepción.

En especial a Kathy Sacuba y a karla, que dejaron un review.

Harry Potter y la Vidente de la Oscuridad: De hombres lobos y algunos ojos.


-¿Dónde está Remus?


La faz de Filia se ensombreció y Theodore se veía claramente confundido, ambos me observaron suspicaces.

-Le conté, tenía que saber. Tú lechuza me llegó justo en el momento en que él estaba hablando conmigo.

-Arg, lo que necesitaba. ¡Más gente que conoce que soy…!

Theodore tapó la boca de Filia con rapidez mientras yo conjuraba un escudo para que nadie pudiera ni oírnos ni vernos. Fenrir estaba impaciente y nervioso.

-Por favor, dime dónde está.

Fenrir debe de estar desesperado, para que él pida las cosas por favor… Filia dejó de lado su mal humor y miró al suelo.

-No hay nada que 'Lia pueda decirte que no sepas ya, suponemos que Marvolo te habrá contado puesto que ha de haber visto a través de la mente de Harry Potter.

-Theo no se equivoca –dije -, parece que no solo vamos en contra de Dumbledore, también en contra de la que yo supongo es la reencarnación de la bruja Morgana.

-Eso ya lo sé –exclamó exasperado Ferir-. Sólo quiero saber si puedo sacar a Remus, haré lo que sea.

-¡No! –Tal negación había venido de los labios de Filia, quién miraba fijamente al hombre lobo con el ceño fruncido y los ojos bien abiertos –. No puedes acercarte a Hogwarts, ni siquiera deberías estar aquí. Es muy riesgoso y…

-Ya basta –le interrumpí-. Si él quiere jugarse su vida por su alma gemela deja que lo haga. Pero eso sí, Fenrir, espera un poco, creo que aún tenemos tiempo y actuar de forma tan precipitada nunca es provechoso.

-¡Pero Tom! ¡Remus! Tengo que sacarlo de ahí yo mismo, se lo debo. Es lo menos que puedo hacer por él…

-Él entenderá –dijo Filia calmadamente-, después de todo, él también te ama.

Theodore y yo no cambiamos las expresiones de nuestros rostros, supongo que Filia le habrá contado todo antes de venir para acá. Fenrir era una historia diferente, su cara era todo un poema, por muy "cliché" que sonase.

-¡¿Qué?! ¡Tú tienes que estar loca! ¿Por qué habría él de amarme?

-Por la misma razón que tú lo amas, porque sí. El amor es complicado, es por eso que no me esfuerzo en entenderlo.

Tiene un buen punto, algunas cosas no hay que entenderlas, sólo vivirlas. Filia miraba de reojo a Theodore de vez en vez, y éste se daba cuenta. ¿Estaría Filia hablando por experiencia propia? Tan joven… Niña tenía que ser, pero si no lo fuera esto no tendría gracia.

-Aunque, ¿Qué quiere Dumbledore con los ojos de un vidente? –Pregunta Theodore. Filia queda pensativa y Fenrir extrañado, éste último cuestiona:

-¿Los ojos de un vidente? Filia aquí presente es una, ¿qué pasa con sus ojos?

-Pues verás, Fenrir –hablo yo-, conoces las bolas de cristal, ¿no? ¿Con qué crees que las hacen? La forma única de verlo todo es muy inusual, una característica que sólo los adivinos y profetas tienen. Aunque al final todos ellos son la misma cosa, videntes. Sólo un vidente, o alguien con un gran poder mágico, puede leer los ojos de otro vidente, pero éste debe de estar muerto para que su alma no quede en su cuerpo. Para que sus ojos sigan "viendo" después de ser arrancados, por no tener una palabra más apropiada, se debe hacer un ritual para encerrar la magia del vidente en cuestión en sus ojos, luego se hace con éstos lo que se desee, cómo encerrarlos en bolas de cristal junto con otras sustancias y demás para poder ser usados para el arte de la "adivinación".

Luego de tal explicación los otros tres han quedado tiesos mirándome fijamente, tal vez fue demasiado.

-Te has pasado, tío –dijo Fenrir-, ¿a poco y no eras tú el empollón de la clase?

-De su clase y de todas las demás –dice Filia por lo bajo, cosa que no evita que la escuche y mi enojo salga.

-Pero, Marvolo… Luego de lo que dijiste… En clase de Adivinación… Las bolas de cristal que usamos tienen… ojos de vidente… -Theodore no parece poder ordenar bien sus ideas, luego de unos segundos callado vuelve a hablar-. ¿De dónde sacan a tantos? Digo, ¿es que hay más videntes de lo que parece?

-Pues farsantes sí que hay por todos lados –vuelvo yo a comenzar con las explicaciones, cosa que no me molesta mucho-, pero para una bola de cristal se puede hacer uso de sólo un ojo, además, generalmente los videntes tienen un potencial mágico muy extraño, por mucho que se divida su magia su poder no disminuye mucho, aunque sí termina por disminuirse con el tiempo a diferencia de la magia de una persona normal que, aunque pierde potencia si se divide, no se extingue, generalmente. Y las bolas de cristal generalmente no se gastan ya que también absorben poder del usuario que está haciendo uso de ellas, porque todos tenemos, por muy mínima que sea, una pequeña porción de eso que le dicen "el ojo interior", todos tenemos uno pero en los videntens está más completo o algo así.

-Tom… -dice Fenrir-, te has pasado de nuevo.

-Ya, ya –habla Filia-, el punto es ¿qué haría Dumbledore con los ojos de un vidente? Digo, no creo que quiera hacer bolas de cristal para regalar.

-Por lo que dice Marvolo, 'Lia, los ojos de un vidente contienen gran poder y si hay algo que sabemos que quieren Dumbledore y la tal Morgana, sepa Merlín para qué, es poder.

-Siempre lo quieren para conquistar el mundo o algo así –exclama Fenrir-, pero Tom, ¿no dijiste que los ojos se mezclaban con otras cosas? Tal vez los ojos sean para una poción.

¿Poción? Era una buena teoría, pudiera revisar algunos libros que tengo en la mansión. Pero las reacciones de Filia y Theodore me resultaron más interesantes en ese momento, ambos se miraban el uno al otro sorprendidos y hacán muecas y gestos sin sentido.

-¿A ustedes dos que les picó? –pregunté

-Eh… el libro de Jeremy, el libro de Jeremy… -decía Theodore.

-¿Les picó un libro? –preguntó Fenrir con duda y extrañez en la voz, como si la sola pregunta haya sonado muy estúpida.

-¿Qué? ¡No! –Dijeron ambos-, es que en la biblioteca había un libro.

-Era de pociones –aclaró Filia-, estaba escrito por Jeremy Sacredfire.

-Pues no me suena como alguien reconocido.

-Marvolo, es que él no era un especialista en pociones, él era en realidad un recopilador. Sacredfire tenía en su libro una colección de pociones muy complicadas pero poderosas, ¡incluso habían pociones hechas por el mismísimo Salazar Slytherin!

-¿Por Slytherin? Filia, ¿estás segura? Todos los trabajos de Slytherin fueron totalmente secretos y nadie obtenía ninguna información de ellos a menos que estuviera el mismo Salazar para decirles, y, obviamente, él no está.

-Pero 'Lia tiene razón, sí eran de Slytherin. Sólo él pudo hacer tales pociones tan complejas, o tal vez fue algún tipo de alumno…

-Slytherin no tomó alumnos bajo su protección –aclaré.

-Pero… -trató de decir Theodore pero Filia se le adelantó.

-¡No sacamos el tema del libro para ver si Slytherin publicó o no sus trabajos! Marvolo, a ése libro le faltaba una página.

-¿Le faltaba una página? –pregunté-, ¿de dónde era ese libro?

-De la biblioteca de Hogwarts.

-Me estás diciendo, Filia, ¿qué a un libro de Hogwarts le falta una página? Eso es imposible, Dumbledore es muy cuidadoso con los libros.

-A menos que haya sido él quién lo haya arrancado.

Ante lo dicho por Theodore todos quedamos algo pasmados, digo, ¿Dumbledore arrancando páginas de libros?

-¿De aquí en cuándo a Dumbledore le ha entrado la locura? –dijo Fenrir.

-Pues verán, ese libro antes estaba a las manos de todos los alumnos, pero ahora, hace unos pocos años, lo pasaron a la sección prohibida, conseguimos ese libro porque Snape me dio un permiso y, como prefecto, no tengo ninguna sospecha encima. Pero aún así me pareció todo eso innecesario para un simple libro, al menos hasta que leí su contenido. Cada poción era más poderosa que la otra, así que supongo que la persona que lo haya arrancado no quiere que se sepa algo, y también supongo que fue la misma persona que debió ordenar que ese libro quedara en la sección prohibida.

-Y no olvides, Theo, que también puede ser la misma persona que sacó a Irma Pince, la bibliotecaria, de un día para otro y sin que nadie se diera cuenta. Sólo una persona podría hacer todas esas cosas y quedar libre de sospechas.

-Dumbledore –exclamé.

-¿Pero para qué hace todo eso? ¿y qué tiene que ver Remus en todo esto?

-Fenrir, déjame explicarte. Filia y Harry (y yo por la mente de Harry) fueron testigos de cuando DUmbledore habló con alguien que responde por el nombre de Diana Muset, quién parece ser la reencarnación de Morgana, sino es que es Morgana misma, quien posee una ser por la sangre de hombre lobo, Lupin no sólo es una carnada para atraerte a ellos y ser ambos el almuerzo de esa bruja…

-O la cena o el desayuno –dijo Filia.

-Eso da igual. Quitarlos a ambos del mapa dejaría a Harry desprotegido, porque la orden no es de mucha ayuda cuando de verdad tiene que hacer algo importante, Severus no puede hacer mucho por el chico y a Black lo tienen encerrado en una casa, y dejaría a los hombres lobo sin jefe y les haría dudar, al ser desconocedores del causante de tu desaparición creerían alguno que fue o mi culpa o la de Dumbledore, aquellos que creyesen que fue culpa de Dumbledore se quedarían de mi lado pero los que creyesen que fue mi culpa se irían con Dumbledore. Así es como el viejo lograría diezmar mis fuerzas y hacerse con algunos hombres lobo para su bando.

-Aún así… ¡No puedo perder a Remus! ¡No me voy a dar ese lujo! Y si lo que dice esa niña es cierto –dice señalando a Filia-, si Remus me ama como yo a él… ¡Aún menos!

-¿Y si Lupin aún te odiase? Las visiones de Filia no son cien por ciento seguras.

Fenrir baja la cabeza y calla pero no por mucho, me mira de nuevo, decidido, y habla:

-No importa, me ame o no es mi problema. Yo lo amo y con eso me basta. Además… si no fuera Remus el que estuviera cautivo… ¿Qué harías si fuera Harry Potter el que estuviera atrapado bajo el poder de Dumbledore?

-Harry ya está bajo su poder… Estoy haciendo todo lo que puedo.

-Pero no parece que estuviera dando resultado.

-No… No está dando ningún resultado. Él no confiaría en mí… ¡Maté a sus padres! ¡Maté a su amigo el año pasado y casi mato a la enana de Weasley en su segundo año! ¡¿Por qué habría Harry de confiar en mí?! –Me carcomía la furia, la tristeza y la Harry estuviera en peligro, en uno inmediato… ¿Sería yo capaz de dar la cara por él? ¿Sin importar el qué dirán o lo que diría él? ¿Sin importarme que tal vez sea yo el que perezca?

Filia miró a Fenrir y éste le devolvió la mirada, ambos sonrieron. No esperaba respuesta mis preguntas pero sí las obtuve.

-Nosotros no creemos que seas capaz de tales cosas… Sabemos que serías capaz –dijeron ambos y Theodore concordó con ellos -, después de todo, eres Lord Voldemort, eres Tom Riddle y eres el heredero de Slytherin.


Fenrir Greyback era para mí alguien interesante, además de que nuestros nombres comenzaran con las mismas letras, el hecho de que ambos fuéramos tan cercanos a Marvolo me agradaba. Greyback era alguien a quien podría comparar... conmigo misma, ambos tenemos un don (que más bien parecía un defecto para nosotros), ambos teníamos problemas amorosos, bueno, yo ni tanto así pues aún no llego a la "edad del pavo", pero ya los tendría… y ambos somos cercanos al Marvolo… ¡Qué vá! Si lo tratábamos como si fuera sangre de nuestra sangre.

El hombre lobo era un ser además de inquietante era interesante. Y si Remus era tan especial para él, y para Harry también, habría que hacer algo al respecto, por suerte mis visiones siempre suceden con un tiempo de anticipación, rara vez son inmediatas, así que supongo aún tenemos el chance de hacer algo.

Dumbledore, prepárate. Que aquí vamos.

-¡Filia! ¿Dónde se supone que estabas?

-En Hogsmeade –fui directo al grano, igual, Katherine no podría hacer mucho al respecto.

-¡Pero Filia! Los de primer año no pueden salir de Hogwarts los fines de semana –dijo Alexander.

-Theo me sacó a escondidas de los profesores con el pretexto de que quería celebrar mi cumpleaños.

-¿Es tu cumpleaños? –preguntan ambos.

-Sí, pero odio cumplir años, nunca puedo evitar ver lo negativo: un año más cerca de la cama de piedra, un año menos de vida… ese tipo de cosas.

-Eso es algo deprimente, a Alex y a mí nos encanta celebrar en grande nuestros cumpleaños.

-Habla por ti, Kathy. Pero aunque no me guste lo efusivo y despampanante sí me gusta celebrar con la familia y los amigos… Un momento… Acabas de cumplir once, ¿cierto, Filia?

-Pues, sí. Acabo de cumplir once.

En ese momento Katherine y Alexander empezaron a reír a carcajadas. Si estos dos se estaban riendo de mí…

-¡Me sorprende que seas la menor de todos nosotros! Alex y yo ya teníamos once antes de llegar a Hogwarts, ¡incluso Rose es mayor que tú! Y eso que eres más alta que ella.

-Pero aún te debemos el regalo, es que si nos hubieras dicho podríamos haberte conseguido algo.

-No se molesten por algo como eso, ustedes dos, no vale la pena. Pero eso sí, Katherine y Alexander… ¿A poco y no se imaginan cómo es Hogsmeade?

-¡Cuenta, cuenta!


El resto del día pasó la mar de normal entre relatos y descripciones de lo poco que había visto del pueblo, les hablé de varias tiendas y de otros artículos incluyendo de vez en cuando una explicación de algunos objetos que ya había usado anteriormente. Básicamente lo que hice fue contarles cualquier cosa que no tuviera ninguna relación con Marvolo o Fenrir. Ya le hablaría a Theodore para que me ayudara a confirmar esta nueva versión de los hechos.

Realmente no les estaba mintiendo, sólo… modificando un poco la realidad. Aún no era tiempo de hablarles, no llevaba mucho de conocerles aunque mi confianza en ellos aumentaba día a día, cosa que no sabía si era buena o mala. Pero tampoco era tiempo de muchas cosas. "Al mal paso darle prisa", pero apresurarnos no sería nada, pero nada, bueno. Hay que pensar con la cabeza fría y actuar con cautela.

Y revelar información a Katherine y a Alexander podría ponerles en peligro. Theodore era otro caso, No me gusta que sepa tanto pero sé que no corre el mismo peligro que correría este par que tengo por compañeros.

Ahora solo quedar pensar en algo para sacar a Lupin de Hogwarts, desvelar a Diana Muset, diagonal, Morgana (o quién sea que fuese, aunque la teoría de la "reencarnación" parece ser la más acertada), salvar a Harry y derrotar a Dumbledore.

Y todo antes del fin de curso.

Eso me recuerda… ¿Dónde pasaré las vacaciones navideñas?

Pudiera quedarme en Hogwarts. Aunque extraño a mis padres. Ir a casa es la opción más acertada. ¿Qué tal la mansión Riddle? Ojalá y a Marvolo no le molestase. Casi me río de mí misma, como si Marvolo fuera a dejarme quedar en su casa con el montón de Mortífagos ahí dentro. A diferencia que con mi cumpleaños, yo amaba la Navidad, los regalos, los dulces y cenar con mis padres un montón de manjares que recordarlos me hacen agua la boca. En especial el postre: ¡Pastel de chocolate cubierto con una gruesa capa de chocolate blanco! Sí, efectivamente iba a pasar estas vacaciones en casa.

Y tendría que recordar añadir una silla más a la mesa, ni modo que vaya a sentar a Fenrir en el suelo…


Sé que mi gran falta no tiene ninguna excusa pero... ¡Se me dañó la computadora de caca que tengo!

-Podrías dar una excusa más creíble-

A callar. Ugh. Y eso que ERAS un Hufflepuff (Golpe bajo). Me alegra ver que a Kathy Sacuba no la secuestró el hombre del saco, y este capítulo va para ella (no, para el hombre del saco no, para Kathy... Y para todos los demás lectores, en especial "karla" que fue la rewiever más reciente). HUBO POCO TOM(VOLD)xHARYY. Y lloro por eso, pero tiempo, tiempo, tiempo, que este intento de fic aún no llega al romance, además...

Tengo que sacar a Draco Malfoy del medio.

-Se aceptan todo tipo de sugerencias-

Mientras más dolorosas mejor. Puede que muchos se hallan perdido con las explicaciones de Tom, ya tendrán sentido más adelante. Y como regalo, he escrito un One-shot independiente de este fic, es, obviamente, Tom(Vold)xHarry. Para aquellos y aquellas que no pueden vivir sin ellos.

NO al plagio. Ni a las drogas... ni a las frutas y verduras. (Juas, juas -Risa tonta-)

Atte: Owari-san (Sandra)