Holaaa... eh..... calmense.... yo no queria.... les juro que no.... auuu eso duele.... ok ok.... capi.. ey eso si dolio... no... esperen.... noooooooooo....Regalo atrasado para Gladys...auch


Las desgracias sin duda no venían solas, y eso comprobó Albus Dumbeldore ante tamaño desastres y las victimas de aquel descuido, sin duda esto no podía quedarse así y había pocas posibilidades también que esto se arreglase, Potter perdido hacía que Voldemort se tornara más agresivo logrando que las épocas oscuras volvieran tan rápido a su mente. Era sin duda el mayor fracaso y escándalo en el que jamás se había involucrado, después de mucho años, empezaba a verse interiormente analizando todo lo que había hecho a lo largo de su vida, sus acciones y sus ansias de querer dominar todo lo que estaba a su alrededor lo estaba haciendo perder el norte, amaba el poder que ejercía, sería un hipócrita si lo negaba.

- Vaya Albus, a los tiempos – se tomo solo unos segundo recuperarse del shock al verle ahí tan campante como un día de feria, sus ojos negros lo veían de forma burlona y sus manos mecían de un lado a otro aquel bastón de esculturas felinas en el. Mirarlo después de tantos años era increíble, los rumores indicaban que nunca salía de su casa, era un hombre huraño y algo tacaño, pero aun así respetado por medio mundo y no solamente en el mágico.

- Si, ya lo creo, Augustus es un placer verlo de nuevo – movió su mano para estrecharla, pero el hombre en un gesto altanero se sentó en aquel cómodo sillón y coloco ambas manos sobre el bastón.

- Así que Potter se te escapo… - Dumbeldore se sentó e intento mostrarse sereno ante la mirada burlesca de aquel hombre, tenerlo aquí era algo que nunca hubiera podida imaginar en los años como director de Hogwarts –no sabía que habías perdido el toque, ¿Será que los años al fin han hecho mella en ti?

- El joven Potter se encuentra entrenando…

- Por favor Albus, esas tonterías funcionaran con tus admiradores, pero conmigo esto no va, Potter se te ha escapado y tu estas al borde de un gran precipicio por decirlo asi – solto una risita sarcástica – ¿Ahora quien te salvara?

- No existe ninguna mentira señor Donovan, el señor Potter por orden del Ministerio ha salido a entrenar para poder ser un buen contrincante a Voldemort.

- Asi que salistes valiente Albus, las mentiras siempre ha sido lo tuyo, pero no te preocupes aquí nadie puede decir lo que hablamos. Dime como se te perdió, me da mucha curiosidad

- No se ha perdido Augustus. – el hombre soltó mas risitas sarcásticas ante la terquedad del tipo, pero él no era estúpido, claro que Potter se le había escapado, y lo gracioso de todo es que logro burlar a todo el ministerio y al gran director de Hogwarts.

- Bueno, hipotéticamente se te ha escapado, ¿Ahora que harás? ¿Digo hipotéticamente no? –

- Ahora estoy en medio un gran problema Sr Donovan, pero le aseguro que el joven Potter está sano y salvo, tengo que hacer….

- Si si, bueno, un placer volver a verlo, por cierto mi hija estará el próximo año en Hogwarts, al parecer le agrado este lugar, aunque no sé de donde saco el gusto. – Albus prefirió guardarse el comentario ante aquello – envíeme los papeles necesarios para la transferencia. Con su permiso – y así como entro salió, la cabeza de Dumbeldore era un mar de todo, ¿Qué acaso era todo su karma?


Harry estaba de un lado a otro tratando de no encontrar a la chica de cabello marrón, o si no tendría que ir al lado opuesto, la casa se encontraba inusualmente callada y la verdad no quería que estuviera tan silenciosa, de esta manera Angie aparecería y querría que posara para sus fotos, cosa que ha estado evitando desde que la chica apareció con su máquina fotográfica al cuello y diciéndole que se parara por la ventana porque la luz era excelente para una toma. Su padre y padrino ni siquiera hicieron algo para evitar eso, solo se limitaron a reír y estaba seguro que Sirius hasta se había caído de la risa que tenia, trato de mirarlos con reproche, pero la escena era tan irreal para el que solo los miro con nostalgia para pasar al más puro terror y correr escaleras arriba a fin de esconderse, Remus y su mama solo lo miraron diciéndole que se resignara, Angie tenía más vida que todos ellos juntos, y era más terca inclusive que el mismo.

Caminó a la sala y vio que su padrino estaba dormido en el sofá, el control reposaba en su estomago y se movía ante cada exhalación del adulto, de pronto se dio cuenta que su vida estaba completa, tenía a sus padres, a su padrino a Remus, todo era perfecto a su modo de ver, y se sentía en las nubes ante la calma que tenia, las pesadillas estaban despareciendo paulatinamente pero aun así su madre aparecía y lo levantaba con un beso en la frente. Tener a su madre haciendo eso era lo mejor.

Tan encandilado estaba en sus recuerdos, que no noto que la chica por la cual había estado huyendo estaba detrás, reacciono cuando el brazo de la muchacha se enrosco en el suyo y lo jalo a la ventana, que mostraba los pequeños rayos que anunciaban el fin de la tarde, su agarre se hizo más mortífero a medida que Harry intentaba zafarse argumentando que tenia cosas que hacer (cosas que ya había acabado) , la chica empezó a reír por todas las excusas de su ídolo y lo sentó rápidamente en un banquito.

- Quédate ahí –

- Angie sabes muy bien que no me gusta esto

- Vamos Harry esto no muerde, solo se tu mismo.

- Es cierto ahijado, es lindo ser fotografiado – una sonrisa maquiavélica surco el rostro de Sirius, al tiempo que Harry entrecerraba los ojos ante sus palabras.

- Te cedo mi lugar – Creevey lo había traumado con sus cámara y de paso la loca de Skeeter, no quería nada que tuviera ver con las fotos. Un flash se escucho y el chico de ojos verdes vio estrellitas, parpadeo unas veces, pero empezó a ver rojo.

Primer parpadeo

Luces de todos los colores en algún lugar que se le hacía conocido

Segundo parpadeo

Muchas sombras, y cosas tiradas en el suelo, casas quemadas

Tercer parpadeo

Mortífagos

Cuarto, quinto, sexto parpadeo

Hogsmeade

Sétimo parpadeo

- Noooo – Sirius corrió apresuradamente al ver en el estado de su ahijado, el muchacho se había arrodillado con las manos en la cabeza y se mecía de atrás hacia adelante, negaba algo, pero no sabía que…. Su cuerpo empezó a desesperarse y al tratar que le explicara algo, Harry aparto su mano con brusquedad y volvió a su posición anterior. Sirius intentaba que Harry saliera de esa burbuja invisible en la que se habían metido, llamándole, rogándole que le dijera lo que habia ocurrido. Angie se limitaba a mirar sorprendida ante la actitud tan cambiante del chico dorado, sin duda había cosas que los libros no mostraban y era esto, se reprendió a si misma por creer todo lo que publicaban, se dirigió a la cocina y activo el celular para llamar a Ally

- Ally hola, ¿Dónde están? … es urgente que vengan rápido a la casa…. A Harry le pasa algo, Sirius está intentando hablar con él pero…. Estoy calmada che… pero vengan ya… bien bien… lo desactivo ahora… - apago el aparato nerviosa se dirigió a la sala y sacando su varita recito los encantamientos y pocos segundos después los demás aparecían alterados por lo que vio ella, Lily y James se acercaron a su hijo mientras los otros solo observaban preocupados, Harry se encontraba en la misma posición, como si no se hubiera percatado de nada ocurrido a su alrededor, pero al sentir la mano cálida de su madre el chico volteo a verla, su mirada permaneció fija en ella, hasta que se lanzo a sus brazos y empezó a susurrarles cosas en su oído, mientras su madre le daba palmaditas en su espalda consolándole, James por otra parte solo tenía una mano en el hombro de ella.


- Esto es…

- Al parecer Harry vio lo que Voldemort quiso que viera, se sabe que lo hizo con la intención de mortificarlo.

- Pero un ataque asi… esta desquiciado – dijo Remus

- Ya no es el mismo al que nos enfrentamos hace 15 años, su obsesión es vengarse de Harry y usara lo que sea para lograrlo. – menciono Peter, Sirius gruño molesto y golpeo la pared más cercana que encontró, Angie dio un respingo

- Calma – le susurro Allyson – la estas asustando Black – le acuso la muchacha, el adulto miro a la joven avergonzado y se sentó en la silla

- Debemos ayudar a Harry, esto lo está consumiendo más de lo que aparenta – sugirió el ojigris

- Lo único que queda es entrenarlo – Sirius quiso saltar a responder aquello, pero Remus lo agarro del brazo instándole a que permaneciera en su sitio.

- Pero…

- Se que no es lo que queremos Canuto – hablo James – pero prefiero que mi hijo tenga ventaja para enfrentarse a Voldemort y lograr salir vivo, y si eso es entrenándolo, pues que así sea

- ¿Pero acaso estas pensando en eso? ¿Y si Harry no desea aquello? – Se zafo del agarre de Remus y se enfrento a James – Lo obligaras diciéndole que es su destino como tantas veces le dijo aquel viejo de Dumbeldore ¿Quieres eso? Si ese era tu plan desde el inicio Potter mejor lo hubieras dejado con él.

- ¿Me estás diciendo que soy como Dumbeldore? ¿Qué soy un maldito manipulador? … Vamos Black ¿Eso es lo que piensas de mi?

- James basta…. Sirius por favor… ahora no

- No Lily, que me conteste – se alejo de su esposa para plantarse más cerca de Sirius – contesta Black ¿Piensas que soy como él?

- Sirius…. – Remus se coloco entre los dos – ahora lo que importa es Harry y creo que él tiene que tomar la decisión. James… no es el momento de ponerse a pelear, tu hijo te necesita. Además no creo que Lily te deje continuar con esto sin que al menos pelees con ella también. – ambos aun enojados el uno con el otro, se limitaron a observarse enfadados, pero recordaban que los golpes habían estado presentes en cada una de sus peleas.

-Ya habrá despertado- preguntó Angie, aligerando un poco el ambiente – ¿Lo voy a ver?-Lily asintió y la muchacha salió de la cocina, aún así, se mantuvieron en silencio.


Odiaba viajar de ese modo, y más aún visitar aquel mundo, pero se lo habían ordenado y sólo quedaba obedecer, vio la cabaña en donde había sentido la presencia del mago, imaginó apareciendo y diciéndoles cosas que seguramente los harían dejar con la boca abierta, rio entre dientes al presenciar en su mente la diversidad escena. Sacudió su cabeza como si de esa manera pudiera apartar aquellos pensamientos, la luz de los faroles dispersos hacían apreciar aquellos ojos azules y también iluminaron se extraño atuendo. Una especie de camiseta blanca un cuello V, según sus bordados daba la apariencia de una hiedra, los botones de una forma ovalada se daban en los lugares concretos y ceñían su cuerpo, el pantalón del mismo color que la camiseta era de su talla perfecta sin uso del cinturón.

Todo esto más el rostro angelical que poseía era una combinación perfecta y a veces mortal.

Avanzo a un lado de la cabaña y cerró sus ojos.


Sabía que su esposa le daría una reprimenda como a niño chiquito pero aun asi se arriesgo a dejarla con los demás en la cocina, murmurando una "ya vengo", estaba seguro que pediría explicaciones cuando regresara. Pero ahora su principal preocupación era aquel antiguo que estaba fuera de la casa. Avanzo hasta el roble que habia al lado norte de la cabaña, a medida que se acercaba se daba cuenta de quién era el antiguo que habia aparecido.

- Es imposible – murmuro, y dando un paso final al antiguo, sonrió ante la cara de malhumorado que tenia, y trato de aguantar la risotada que tenía en su garganta – Se suponía que odiabas este mundo – le dijo medio riendo, haciendo que la cara de fastidio del tipo aumentara.

- Ordenes son ordenes mago.

- Pero acaso no eras tú el que decía…

- Ahórrame tu chiste. No estoy para ser objeto de tus burlas. Vengo en misión y solo eso. – olvidándose de torturar un poquito al mago, James arrugo el entrecejo y lo miro pidiendo la explicación.

- ¿Qué pasa? – Se permitió un respiro antes de empezarle a contar.

- El consejo no está muy contento con el tiempo que estas empleando y que hasta ahora no has podido hacer entrenar a tu hijo para derrotar a ese mago.

- Quieres decir que Alsor, Luxor y Natir no están de acuerdo –

- Asi es, Antiqus no se dio cuenta que esos tres estaban causando la incomodidad en otros antiguos, asi que el también esta con las manos atadas.

- Se lo dije a Antiqus. Prometi que todo esto de Voldemort se acabaría, esa era la condición para que viera a mi hijo y salvara a mi esposa. Aun a pesar que es muy temprano para Harry, siento que esta listo, solo le falta confianza en si mismo .

- Y mas entrenamiento, el chico apenas sabe hacer hechizos de baja intensidad, aun no se puede creer que haya sobrevivido a 4 intentos de que ese mago lo haya querido matar.

- El tiene la magia. Asi que has sido el mensajero de turno – el antiguo frunció el ceño incomodo por todo esto. Pero ante todo se mantuvo calmo y sereno evitando que el mago supiera que lo estaba picando mas de lo que parecía. – Escuchame Potter – aquello descoloco al otro, nunca lo habia llamado por su apellido – los antiguos andan muy inquietos, mas te vale cumplir lo que has prometido y para asegurarme de ello, permaneceré aquí hasta que todo acabe.

- ¿Qué QUE?, pero si odias este lugar.

- Eso no tienes que repetírmelo, pero debo hacerlo, necesitan garantías de que esto va a llegar a buen termino, asi que me quedo.

- Pero… - James Potter no pudo decir mas, porque Elias comenzó a encaminarse a la casa a paso rápido, reacciono después de unos segundos y trato de apurar el paso para llegar a la puerta antes que el. El carácter sarcástico de este antiguo pondría a prueba hasta al mas paciente de todos.


Analizar su mejor opción no era cosa fácil, sin duda había evitado a toda cota que este momento llegara, no que nunca fuera a ocurrir, solo que nunca pensó que llegaría tan pronto.

Estaba entre dos únicas y posibles opciones: Una, aceptar la marca, cosa que alegraría a su padre, matar sangresucias y librar al mundo mágico de la lacra. La segunda, no aceptarla, cosa que alegraría a su madre, matar mortífagos, y ayudar a librar al mundo mágico de la oscuridad.

Sabía que en la primera no quedaría desheredado, cosa que en la segunda era una alta probabilidad, y que iría con todo lo impuesto entre la sociedad que lo rodeaba, y a la que se había acostumbrado, pero la segunda, significaría un peligro para su madre, la única que la daba el toque de cariño a los Malfoy, pese a las apariencias que mostraba, pero a la vez podría darle la seguridad tanto a él como a ella de la ira de Lucius Malfoy. Lo cual seria lo mejor para el… pero aun así…

Su padre ya le habia advertido, y sin lugar a dudas a el no le temblaría la mano en quitarle del árbol familiar Malfoy y tratado como cualquier tipo a pesar de ser su único heredero, sus ideales de sangre estaba tan enlazados con el, que aunque le suplicara, no iba a ceder. Además suplicar no era propio de un Malfoy.

Pero eso significaría que se quedarían en la nada, ya que al ser desheredado, nada del patrimonio Malfoy le pertenecería, no sabía si su madre había separado los bienes Black de los Malfoy, si no lo había hecho, absolutamente nada de nada le pertenecería, pero si no…

- Que difícil.

Pero aun así no atravesaría esos doseles sin encontrara la mejor opción.


Trato de adaptarse a los nuevos ruidos y a la mano que lo mecía fuertemente, pero fallo en el intento. El solo quería dormir, pero esos movimientos que quien sabe quien los hacía no lo dejaba volver a su mundo de sueños.

Ahora que aun no abría los ojos y pensaba mas coherentemente ¿En qué momento se había dormido?, arrugo la frente y los movimientos gracias a los magos cesaron, aun no recordaba el momento exacto o lo que hacía antes de quedarse dormido, pero luego todo volvió de golpe.

Se levanto rápidamente ignorando a la chica ahora ruborizada por, en opinión de ella, semejante monumento*, se coloco la ropa en un santiamén, cogió su varita y se dirigió escaleras abajo, cuando entro a la cocina y vio a todos (casi todos) reunidos allí, se dio cuenta que lo estaban esperando.

- Hosgmeade – su madre se acerco a él y lo empujo al único asiento libre que había, el solo se dejo llevar.

- Sabemos lo que sientes – hablo Sirius – pero no podemos apresurarnos aun – Harry le miro de mala manera al tiempo que Angie aparecía y de forma silenciosa se colocaba al lado de Ally – tal vez no lo sabemos bien, pero no podemos ponerte en peligro.

- Tengo suficiente con Dumbeldore padrino, como para que ustedes me vengan con lo mismo – Lily iba a replicarle pero Sirius negó con la cabeza y no le dejo hablar, gesto que molesto a la madre del chico que ahora había cambiado de objetivo. Sirius palideció.

- Cariño no quiero ponerte en riesgo, como madre no quiero que te lastimen, ¿Es que acaso tú te quedarías de brazos cruzados mientras ves a tu hijo en peligro? – Harry abrió los ojos antes tamañas palabras, no exento de un pequeño rubor en sus mejillas. – Así como no quiero perder a nadie querido para mí. Esos las incluyen chicas – Ellas sonrieron.

- Pero madre, es mi destino derrotar a Voldemort. Así como tú me dices que no me quieres ver en peligro y tampoco a tus seres queridos, yo también te digo lo mismo. Mis amigos están en Hogwarts, y ver lo que hizo Voldemort porque no estaba ahí me causa preocupación, he visto morir a muchas personas queridas para mí, y gente que no tenia culpa de nada, no quiero que siga pasando esto.

- Y no va suceder – todos miraron en dirección a la puerta, James venia acompañado de un joven muchacho con una túnica extraña, los miro uno a uno pero al final sus ojos marron claro quedaron estancados en los verdes de Harry** - pero todo depende de ti. De si tienes la fuerza suficiente como para derrotarlo.

- Se que no la tengo

- Pero la tendrás. Yo te ayudare con eso.

- ¿Cómo dice?

- Que yo te entrenare con ayuda de tus padres a derrotar a ese mago. – Sirius lo miro como si fuera un broma, Ally entrecerró los ojos como si de esa manera pudiera ir mas alla de lo evidente, Angie esperaba que dijera algo mas coherente, Peter y Lily solo lo miraron, y Remus se cruzo de brazos pidiendo en silecion una explicación mas detallada.

James se limito a murmurar resignado el poco tacto de ese antiguo. Una mirada de malicia apareció en aquel rostro angelical.

- ¿Algun problema magos? – Allyson Lupin, conocida en el cuartel por el "cariño" tan grande que le tiene a los que atrapa, como por ejemplo Sirius, miro a los ojos del tipo, el joven cambio su sonrisa maliciosa a una de "niño bien" .


Oh bien... pondre capi nuevo pronto.... me dolio los coscorrones... bueno bye

Saludos desde Perú

Merlinne