Los Elegidos Elementales 2º Parte

Star Sun: ¿Cómo que no lográis entrar en contacto con Star Hope?

Preguntaba el general y a la vez padre de Mike. El doctor Phalax ahí le respondió.

Phalax: Perdimos contacto con el emperador y su equipo en el momento que los teletransportamos al planeta.

Explicaba el doctor mientras manejaba controles de la zona del puente. Star Sun molesto, replicó.

Star Sun: Pero vamos a ver. No se puede perder contacto con Star Hope y su equipo así como así. Tiene que haberles pasado algo.

Selenis: Intentamos contactar con el emperador, pero hasta ahora no ha habido contestación alguna.

Decía ahora la conservadora.

Star Sun: ¿Cómo es posible eso?

Phalax: Lo ignoro. Es como si algo interfiriese con las comunicaciones. Probamos a lanzar más sondas, pero también las perdemos. Debe haber algo en el planeta que impide cualquier tipo de contacto.

Star Sun: Maldita sea. Tenemos que preparar a las tropas y bajar allí.

Selenis: El emperador ha puesto claro que no debemos enviar a las tropas, al menos que él nos llame.

Star Sun: De ningún modo pienso quedarme de brazos cruzados, sabiendo que mi hijo podría estar en peligro. Me da igual que lo que digáis. Voy a bajar allí con las tropas.

Phalax: No sería aconsejable, general. Lo que sea lo que ha pasado, podría afectar a las tropas.

Star Sun: Entonces bajemos con la nave al planeta y lista.

Phalax: Eso tampoco sería aconsejable. Si lo que sea que afecte a nuestras sondas o comunicaciones, afecta también a la Lanza de Orión. Corremos el riesgo de que la nave se estrelle.

Star Sun estaba molesta y preocupado. El hecho de no saber donde estaba su hijo ahora mismo y que no pueda siquiera ir a ayudarlo, lo perturbaba severamente.

Star Sun: Hijo. Lo único que espero es que estés a salvo.

Mientras tanto, Mike y su patrulla tenían un combate contra un extraño grupo de jóvenes guerreros.

Adelia se enfrentaba a Amanra.

Adelia: ¡Mantén la distancia conmigo, mona!

Decía la yegua disparando su fusil contra la unicornio blanca. Ahí la unicornio sacó un especie de ballesta con que detuvo los disparos.

Amanra: Contempla el poder del Escudo Ballesta.

Adelia: ¿Escudo Ballesta?

Preguntó confundida la yegua terrestre en cuando la unicornio mencionó el peculiar nombre del arma. Ahí Amanra inesperadamente disparó desde su arma una flecha de luz contra Adelia. Adelia la pilló por sorpresa eso y por poco no logró esquivar la flecha que iba hacia ella.

Adelia: Eso si que no lo esperaba.

Comentaba la yegua mirando en la dirección donde había pasado la flecha. Justo cuando iba a mirar en dirección donde estaba la yegua, pudo ver como Amanra inesperadamente había avanzado hacia ella a gran velocidad con su arma en alto. Adelia no pudo evitar ser placada por dicha arna.

Amanra: ¡Impacto Legendario!

Gritó la unicornio y un impactó de luz surgió del arna con que golpeó a Adelia, mandando a volar a estar muy lejos. Adelia cayó rondando al suelo. Ésta se levantó algo adolorida.

Amanra: ¡Ya eres mía!

Amanra saltó para tratar de golpear a Adelia de nuevo, pero la yegua terrestre sacó una espada de su espalda y bloqueó el ataque con ella.

Adelia: Antes me pillaste por sorpresa, pero no volverá a pasar.

Amanra: ¿Estás segura?

Respondía la unicornio haciendo brillar de nuevo su escudo, lista para usarlo de nuevo. Adelia viendo eso, desvió con su espada dicha arma y desviar así el nuevo ataque de la unicornio que consistía en otra flecha de luz. Adelia trató de golpearla con su espada, pero Amanra hizo un gran salto hacia atrás para esquivar el ataque. Mientras estaba en el aire, Amanra se dispuso a atacar de nuevo.

Amanra: ¡Flechas Luminosas!

Desde su arma disparó varias flechas de luz contra Adelia, donde la yegua tuvo que moverse de un lado a otro esquivando o desviando con su espada dichas flechas. Fue corriendo a un lado de la valla a la vez que sacaba de nuevo su rifle y disparó varias balas contra Amanra cuando esta última aterrizó en el suelo. Amanra desviaba los disparos con su arma y luego disparó otra flecha donde logró pillar a Adelia al clavarse la flecha contra la valla en la cazadora de la yegua.

Amanra: ¡Ahora si que eres mía!

Gritaba la yegua corriendo hacia la atrapada Adelia esperando golpearla. Adelia ahí se quitó la cazadora quedando solamente con su camisa, a la vez que se agachó para esquivar el golpe de escudo de Amanra. Ahí Adelía realizó un barrido de piernas logrando derribarla contra el suelo y que perdiera su arma.

Adelia: No. Tú eres mía.

Decía Adelia que se abalanzó sobre Amanra y ahí ambas yeguas reanudaron una pelea donde ambas yeguas forcejeaban en el suelo.

Adelia: ¡Ríndete, novata!

Amanra: ¡Nunca me rendiré contra gente como vosotros!

Ambas yeguas daban vueltas por el suelo mientras forcejeaban, hasta que Amanra teniendo a su rival encima, apoyó una de sus patas traseras en el estomago y empujó fuerte por ella, logrando quitarse a Adelia de encima. Amanra rápidamente se levantó para recuperar su arma y ahí disparar una flecha contra Adelia, ahí la yegua terrestre rápidamente sacó de nuevo su espada y de un golpe del arma, logró desviar dicha flecha.

Adelia: No lo haces mal, novata.

Amanra: Me entreno duro para enfrentarme a gente como vosotros.

Decían ambas yeguas emulando ciertas sonrisas retadoras. Luego ambas yeguas se lanzaron contra la otra, chocando sus armas de nuevo.

Camaleón se enfrentaba a Ayax.

Ayax: ¡Cae ante mi arma legendaria, la Espada de Luz!

Gritaba Ayax alzando su espada tratando de golpear a Camaleón. Ahí el changeling sacó sus Storm Blades en su Modo Golpe, bloqueando el ataque del arma.

Camaleón: Entonces tú, siente el poder de mis Storm Blade. Y del poderoso Camaleón Hércules.

Decía esto el changeling disfrazándose de Camahercules, empujando al terrestre gris hacia atrás. Ayax miró impresionado como el changeling cambio de aspecto y luego retornar a su aspecto original.

Ayax: Oí hablar de los changelings y su increíble capacidad de transformarse, pero nada como eso.

Camaleón: Je, je, je. Pues eso no es nada. Mira esto.

Respondía el changeling disfrazándose ahora de bucanero y convirtiendo su Infinity Charger en un enorme cañón pirata. El changeling encendió la mecha y disparó una bola de hierro contra el terrestre.

Lejos de asustarse, el terrestre estaba tranquilo y concentrado. Alzando su espada de luz, gritó.

Ayax: ¡Corte Luminoso!

La espada comenzó a brillar y bajando de golpe la espada, partió en dos la bola de hierro, donde las dos mitades dejaron un fuerte surco al aterrizar al suelo. Aquello impresionó al changeling que no esperaba que pudieran neutralizar su ataque.

Camaleón: Carai. Eso si que impresiona.

Comentaba el changeling volviendo a su estado normal y recobrando la Infinity Charger. Ayax se lanzó a por él.

Ayax: ¡Toma esto!

Ayax intentó golpear al changeling con su arma, pero el changeling se convirtió en mosca, esquivando así el ataque.

Camaleón: ¿Te mosquea esto, amigo?

Bromeaba el changeling mientras zumbaba por alrededor del terrestre, mientras éste trataba de golpearla con su espada.

Ayax: No sabía que los changeling pudieran tener tantas habilidades.

Comentaba el terrestre mientra seguía tratando de golpear al changeling que aun seguía en su forma de mosca. Camaleón ahora voló hasta estar encima del terrestre y ahí cambio de disfraz a una enorme pesa de 15 toneladas. El terrestre al verlo caer hacia él, salto a un lado para evitar ser aplastado por ella.

Camaleón volvió a su estado anterior, para preparar sus Storm Blade adoptando su Modo Filo.

Camaleón: Ahora prepárate para sufrir el trueno.

Decía Camaleón disfrazándose de maestro de artes marciales chino y se lanzó hacia Ayax.

Ayax: No. Prepárate tú para sentir la luz ¡Destello Cegador!

Gritó Ayax iluminando su espada con gran intensidad, haciendo que Camaleón se quedara deslumbrado.

Camaleón: ¡No veo!

Decía Camaleón ahora disfrazado de ciego vendedor de cupones de la D.O.C.E. con bastón y todo.

Ayax: Mejor, porque no te gustará lo que verás ¡Pulso Luminoso!

Dijo esto el terrestre cargando su casco de energía luminosa y golpeando con ella al changeling con tanta fuerza, que lo mandó a volar. Camaleón chocó contra un árbol que había ahí, quedando ahí aplastado y luego caer en forma de muelle donde el changeling aturdido, iba estirando y encogiéndose por todos lados con los ojos en espirales.

Ayax lanzó otro rayo de luz contra Camaleón donde este último logró recobrar el sentido y esquivarlo volando con un disfraz de abejorro.

Camaleón: Vaya. Este tipo no lo hace nada mal.

Comentaba el changeling al ver que el terrestre era un hueso duro de roer.

Eye Fox combatía contra Flygon. La arquera empleaba su Infinity Arrow, mientras el terrestre empleaba unos shuriken.

Flygon: Señorita, por favor. No haga esto más difícil y entréguese.

Le pedía amablemente el terrestre, Eye Fox ahí le respondió.

Fox: Es raro encontrar bandidos educados, pero te harán falta más que palabras para poder conmigo.

Dijo la yegua disparando una flecha de luz contra el terrestre.

Flygon: (¿Bandidos?)

Pensó para si el semental terrestre que le confundió el hecho de que la unicornio lo llamara bandido. El terrestre esquivó la flecha y ahí lanzó sus shuriken. La arquera simplemente ladeo la cabeza de un lado a otro para esquivar dichos shuriken.

Fox: No es la primera vez que me lanzan shuriken.

Comentó la arquera apuntando con su arco al terrestre que se encontraba ahora desarmado. Sin que se diera ella cuenta, dichos shuriken volvían por donde habían venido y el terrestre sonriendo, la respondió a la yegua.

Flygon: Posiblemente, pero seguro que ninguno eran los legendarios Shuriken del Viento. Y yo que tú, cuidaba tu espalda.

Fox: ¿Qué?

Antes de que ella pudiera reaccionar, los Shuriken se juntaron en el suelo y entre los dos formaron un poderoso tornado que atraparon a la arquera.

Fox: ¡Esto es pasarse de la raya!

Gritaba la arquera mientras daba vueltas en el tornado formado por las armas del terrestre.

Flygon: Ahora muy difícilmente saldrás de ese tornado, señorita. Así que hágame el favor de rendirse.

Fox: ¡Olvídalo!

Dijo la arquera apuntando con su arco y disparando una flecha que se convirtió en cuerda. Cuando la flecha cuerda se clavó en el suelo, la arquera salió de ella con rapidez como si un gancho se tratase. En el momento que salió del tornado, apuntó con su arco al terrestre y ahí le dijo.

Fox: ¡Veamos lo que haces cuando no tienes tus armas a casco!

Dijo esto la arquera disparando una flecha contra el terrestre. La arquera consideró que el poder el terrestre provenía de sus armas y que sin tenerlas ahora a casco, sería fácil darle.

Pero su sorpresa fue cuando vio al terrestre crear energía eólica en su casco y golpeando el suelo con ella, creó un tornado que le permitió ascender por el cielo, esquivando así la flecha de Eye Fox.

Fox: ¿Cómo? Pero si eres un terrestre ¿Cómo puedes hacer eso?

Flygon: ¿En serio creías que mi poder provenía solamente de mi arma legendaria?

Respondió con una sonrisa el terrestre, al mismo tiempo que generaba desde sus cascos un ataque de tornado contra la arquera. Eye Fox saltó hacia un lado para esquivar el ataque, pero su adversario desplazándose en el aire como el viento y recuperando sus armas en el proceso, apareció justo detrás de Eye Fox para sorpresa de esta y no pudo evitar ser golpeadas por un ataque de viento generado por ambos shuriken que la derribó contra el suelo.

Flygon: Como puedes ver, soy un pony lleno de recursos. Así que abandona ya toda lucha, antes de que se vuelva todo más feo.

Fox: A ver si esto te parece feo.

Decía la arquera levantándose del suelo y disparando una flecha. Flygon empleando sus poderes del viento, logró esquivarlo a gran velocidad para reaparecer por otro lado. Eye Fox disparó otra flecha con idéntico resultado. Y así iniciarse un incesante lluvia de flechas donde el terrestre las esquivaba todas aprovechando sus poderes del viento para desplazarse rápido.

Flygon: Lo siento, pero mucho me temo que soy muy rápido para tus flechas.

Respondía sonriente el terrestre que no dejaba de moverse de un lado a otro, esquivando con facilidad las flechas de Eye Fox. La arquera se frustraba porque ninguna de sus flechas lograba acertar en su objetivo.

Fox: Así no hago nada. Tendré que probar otra cosa.

La arquera dejó de disparar y comenzó a concentrarse. El terrestre al notar que la yegua ya no lanzaba flechas, se detuvo y comentó.

Flygon: ¿Ya te rindes?

Fox: No exactamente.

La arquera alzó su arco, creando una flecha mágica donde apuntaba con ella al terrestre.

Flygon: Es inútil. Tus flechas no alcanzaran a alguien tan veloz como yo.

Fox: No si empleó otra clase de flecha.

Respondió Eye Fox disparando al mismo tiempo una flecha que fue en dirección al terrestre. Flygon lo esquivó de nuevo con gran agilidad.

Flygon: Fallaste.

Fox: ¿Eso crees? ¿Cómo dijiste antes? Ah, sí. Cuida tu espalda.

Dijo la arquera con una sonrisa, confundiendo a Flygon. Éste miró detrás de sí y vio como la flecha se daba la vuelta para ir directo hacia él.

Flygon: ¿Cómo?

El terrestre rápidamente la esquivó saltando a un lado, pero la flecha volvió hacia él obligando a esquivarla de nuevo. Una y otra vez la flecha volvía una y otra vez hacia donde estaba Flygon, obligando al terrestre a esquivarlo una y otra vez.

Fox: Esa es una flecha mágica rastreadora. No importa donde vayas. Dicha flecha irá siempre allá donde vayas.

Decía la arquera. Flygon pudo confirmar que la arquera tenía razón al ver que no importaba donde fuera, dicha flecha le seguía a todas partes.

Flygon: (No importa donde vaya. Esa flecha me sigue a todas partes. Tengo que librarme de esto como sea. Y se como hacerlo).

El terrestre cuando tocó tierra firme, fue rápidamente al galope hacia Eye Fox y cuando estuvo cerca, saltó hasta estar justo detrás de ella y atraparla de los brazos para sorpresa de ésta. Había sido tan rápido que no tuvo tiempo de reaccionar como se debía.

Flygon: Esa flecha tendrá que pasar por ti primero para darme.

Decía el terrestre con una sonrisa triunfante, al tener a la arquera donde quería. La flecha iba hacia ellos, pero justo en el último momento, dicha flecha desapareció en haces de luces.

Flygon se sorprendió por ello, justo para que Eye Fox le diera un cabezazo para que la soltara y rápidamente se girara para apuntarlo con su arco y decirle.

Fox: ¿Qué clase de arquera sería si me dejara dar por mis propias flechas?

Decía esto disparando otra flecha mágica contra Flygon, logrando impactarle con ella. Solo que en vez de hacerle daño, lo que hizo fue atraparlo en una especie de pasta gelatinosa verde que lo retuvo contra el suelo.

Fox: Atrapado.

Flygon: Vaya. Nada mal. Pese a ello aun no me tienes, bonita.

Decía el terrestre, empleando sus poderes a través de los shuriken, formando una intensa corriente de aire, logrando que la pasta se fuera hinchando como un globo hasta que al final explotó. Eye Fox saltó para atrás para esquivar la pasta mientras Flygon se levantaba.

Fox: Estás lleno de trucos.

Flygon: Tú también, señorita.

Vulcan estaba combatiendo contra Alice.

Vulcan: Oye, lindura ¿Qué tal si te rindes? Así no tendré que lastimar a una sexy yegua como tú.

La decía el robot con una sonrisa, esperando convencer a la yegua. La pegaso mirando molesta al robot, sacó un enorme mazo mientras le contestaba.

Alice: ¡Cállate, pervertido! ¡Y prepárate para ser aplastado por mi Mazo de los Terremotos!

Decía esto la yegua yendo hacia el robot y tratando de aplastarlo con el mazo. Vulcan se apartó a tiempo, haciendo que el mazo golpeara el suelo y provocara un gran estruendo en la tierra.

Vulcan: Vaya. Ese mazo si que parece un arma potente.

Alice: Es un arma legendaria cedida por los dioses. Y tú vas a experimentar todo el poder de la tierra.

Decía la yegua alzando su mazo y haciéndola girar por encima de su cabeza. El robot pudo ver que una extraña energía surgía de aquella arma. Justo en ese momento la yegua golpeó el suelo con su arma, creando una fisura de tierra que fue directa hacia el robot.

Vulcan: ¡Arrea!

El robot no tuvo tiempo de esquivarlo y le dio de lleno provocando una explosión de tierra, haciendo que saliera volando a gran altura.

Vulcan: ¡Ay madre! ¡Ay madre! ¡Que morrada me voy a dar!

Gritaba el robot mientras ya iba cayendo a gran altura.

Vulcan: Espera. Tengo mi Modo Vuelo ¿Cómo me he podido olvidar? ¡Modo Vuelo!

Gritó el robot adoptando su Modo Vuelo, pero no funcionó.

Vulcan: ¡Ay, es verdad! ¡Lo he olvidado! ¡No funcionada nada de mi armadura!

Decía el robot al acordarse de aquel detalle. Éste podía ver el suelo que faltaba poco.

Vulcan: ¡Ahora si que me la voy pegaaaar!

Gritó el robot y finalmente llegó al suelo, escuchándose un fuerte estruendo que hizo temblar el suelo.

Vulcan estaba medio enterrado en la tierra, siendo únicamente sus patas traseras la que estaban fuerza y se iban moviendo de un lado a otro. Alice apareciendo volando con su mazo, se paró cerca y mirando al robot, le dijo.

Alice: Bueno ¿Te rindes ya, calvorota pervertido?

Preguntaba la yegua. Vulcan logrando salir del suelo, mirando en parte molesto a la yegua, la dijo a ésta.

Vulcan: Vale, preciosa. Quería ser suave con una lindura como tú, pero ahora me has obligado a hacer esto a las malas.

Decía el robot sacando la Atomic Hammer, listo para usarlo. La yegua miró con interés el arma que llevaba el robot. Su diseño la llamaba bastante la atención a la yegua ya que nunca había visto un diseño de arma igual.

Alice: Curiosa arma. Nunca vi nada parecido.

Vulcan: Es la Atomic Hammer. Y ahora sentirás el poder de un autentico reactor atómico.

Alice: ¡Inténtalo, calvorota!

Contestó retadora la yegua alzando su mazo. Vulcan y Alice con armas en casco, se lanzaron el uno contra el otro. Ambas lanzaron sus armas donde ambas chocaron entre sí.

El choque de ambas armas desató un poder de choque tan intenso, que mandó a volar a ambos a enorme distancia del uno del otro, a la vez que todo lo que rodeaba a ambos, mandando volar rocas, árboles y casi parte de los tejados del pueblo.

Ambos ponis estaban en el suelo y cuando se levantaron, se dieron cuenta que estaban enormemente lejos del otro.

Vulcan: Carai. Eso nunca me había pasado con la Atomic Hammer.

Alice: Increíble. Nunca pensé que me toparía con alguien que tuviera un arma tan fuerte como la mía.

Comentaban ambos, sorprendidos al toparse con un adversario que poseyera un arma tan potente como la suya.

Piro Fire se enfrentaba a Quiron y a Anabel.

Piro: Novatos. Deberíais volver a casa en vez de enfrentaros a la liga de los mayores.

Les decía el alicornio de fuego a éstos. El unicornio sacando un arco y Anabel un tridente, le contestaron.

Anabel: Cuidado con nosotros. Que seamos jóvenes, no significa que seamos presa fácil.

Quiron: Sí. Prueba mi Arco de Fuego.

El unicornio disparó una flecha de fuego contra Piro Fire. El alicornio no se movió en absoluto pese a que la flecha iba hacia él.

Quiron: (¿Por qué no trata de esquivar la flecha?).

Se preguntaba el unicornio al ver que el alicornio no se apartaba en absoluto, como si quisiera que le dieran. Finalmente la flecha de fuego le dio de lleno. Quiron y Anabel esperaban haberle derrotado ya, pero fue su sorpresa ver que el alicornio había absorbido la flecha de fuego.

Quiron: ¿Qué ha pasado? ¿Por qué mi flecha no le hizo nada?

Preguntaba el unicornio, sorprendido de que su ataque no le hubiera hecho nada al alicornio. Piro Fire no dijo nada, simplemente sonrió divertido. Quiron no se desanimó y siguió disparando más y más flechas contra el alicornio de fuego.

Quiron: ¡Toma esto, y ésta, y ésta también!

Gritaba el unicornio sin dejar de disparar más y más flechas contra el alicornio de fuego. Piro Fire no hacía otra cosa más que dejarse dar por aquellas flechas de fuego y absorberlas en su cuerpo. Anabel dándose cuenta de ello, trató de parar a su compañero.

Anabel: ¡Basta, Quiron! ¡Así no estás logrando nada!

Quiron: ¿Qué?

Anabel: Mira. Lo único que haces es malgastar fuerza. Ese alicornio inexplicablemente parece que absorbe tus flechas de fuego.

Quiron: ¿Qué me dices?

Piro: Lo que dice esa yegua es cierto.

Respondió el alicornio, ganándose la atención de el unicornio y la terrestre.

Piro: Mi poder reside en el fuego. Puedo absorber el fuego en mi cuerpo y convertirlo en fuerza.

Respondía el alicornio prendiendo su crin y cola en puro fuego e intensificándolo, sorprendiendo a Quiron y Anabel.

Quiron: Carai. Eso no lo esperaba.

Piro: Por eso, vuestros ataques de fuego no pueden hacerme daño alguno, ya que yo soy puro fuego. Je, je, je.

Se reía en la última parte el alicornio, así hasta que recibió un gran chorro de agua que se lo llevó por delante, hasta chocar contra la muralla del pueblo. Cuando el chorro de agua terminó, el alicornio estaba al principio contra la muralla y luego caer al suelo, completamente empapado y con su fuego apagado.

Piro: ¿Y eso? ¿De dónde ha salido?

Se preguntaba el alicornio mientras se levantaba algo aturdido. Anabel sujetando un especie de tridente donde salía agua de ella, le respondió.

Anabel: Eso es producido por el Tridente de los Mares. Veamos lo bueno que eres sin tu fuego.

Decía la yegua disparando desde el tridente potentes bolas de agua contra el alicornio. Piro Fire alzó el vuelo esquivando los disparos. En el aire el alicornio disparaba bolas de fuego, donde la yegua se defendió disparando bolas de agua que apagaba dichas bolas de fuego.

Anabel: Lo siento, amigo. Tú fuego palidece ante mi poder del agua.

Decía la yegua con una ligera sonrisa, disparando más y más bolas de agua contra el alicornio donde este no podía hacer otra cosa que seguir esquivando ataques.

Piro Fire estaba en problemas. Sus poderes del fuego estaban en clara desventaja con aquella yegua que por lo visto, podía usar poderes del agua gracias a aquel extraño tridente.

Piro: Está claro que con esa arma, voy a estar en seria desventaja. Tendré que quitársela y se como hacerlo.

El alicornio sacó una nueva arma. El Látigo Infernal (que antes pertenecía a Red Fire). Luego voló en dirección hacia la yegua esquivando las bolas de agua. Acto seguido lanzó el látigo con que atrapó el arma de la yegua y de un tiró se la quitó.

Anabel: ¡Eh!

Piro: Veamos que tal se te da sin tu arma, bonita.

Decía a modo de burla el alicornio mientras con su látigo tiraba el arma de la yegua por ahí. Luego volvió a prender en llamas, listo para pelear de nuevo.

Piro: Ahora veamos que tal se os da sin el agua de vuestro lado.

El alicornio voló a toda velocidad hacia la yegua, confiado en que esta vez podría atacarla sin riesgos. Anabel no hizo nada, se quedó ahí en guardia esperando la llegada del alicornio. Cuando lo tuvo cerca, gritó.

Anabel: ¡Rayo Burbuja!

Gritó la yegua alzando ambos cascos delanteros, y lanzar un rayo mágico de agua con burbujas contra el alicornio.

Piro: ¿Pero qué?

El alicornio al ver eso intentó frenar, pero lo que no pudo fue esquivar el ataque donde le dio de lleno.

El alicornio acabó en el suelo completamente empapado de agua. Anabel recuperando el arma gracias a un chorro de agua que surgía del suelo y se la llevó hasta ella, le comentó el alicornio.

Anabel: ¿Crees que todo mi poder sobre el agua se basa solo en mi arma? Donde yo vengo, la mayoría de los ponis dominamos el elemento agua.

Explicaba la yegua. El alicornio escuchando lo que le decía la yegua, la respondió mientras se levantaba.

Piro: Ya veo. Por lo visto hay ponis nada corrientes en estas tierras.

Anabel: Ahora ríndete. Tu fuego está prácticamente apagado y te superamos en número.

Le decía la yegua esperando que el alicornio se rindiera. Quiron apoyando a su compañera apuntando con su Arco de Fuego al alicornio, decía.

Quiron: Si, amigo. Al menos que quieras seguir recibiendo.

Piro: Lo siento, pero abandonar no entra en mis planes.

Quiron: Tú mismo. Toma flecha.

Anabel: ¡Quiron! ¡No!

Pero ya era tarde. Quiron disparó otra flecha de fuego contra Piro Fire, donde el alicornio sin perder tiempo absorbió la flecha y volvió a prenderse en llamas.

Quiron: ¡Ups!

Anabel: Idiota ¿Has olvidado que absorbe el fuego?

Le regañaba la yegua, molesta por la acción del unicornio. Éste ahí se disculpó.

Quiron: Bueno, bueno. Un error comete cualquiera. De todos modos, tú puedes apagar de nuevo a ese tipo.

Anabel: Si. Y lo voy a hacer ahora.

La yegua disparó un chorro de fuego contra Piro Fire. El alicornio ahí creó una barrera de fuego que lo protegió del chorro de agua.

Piro: Ahora que conozco vuestras habilidades, no pienso caer en otra trampa otra vez.

Decía el alicornio listo para pelear, mientras Anabel y Quiron se preparaban también para luchar.

Mike mientras tanto. Estaba enfrente de Jonydius y Frozen. El pegaso portaba una extraña lanza con símbolos de rayos, mientras la yegua empuñaba una lanza de hielo. Mike junto con Holy, miraban a los dos ponis que tenía enfrente, pudiendo ver lo jóvenes que eran.

Mike: No se como a una corta edad como la vuestra os podéis dedicaros a esto. Deberíais dejarlo y abandonar.

Jonydius: Jamás. El dios Arkantos nos dio una misión.

Frozen: Y es la de derrotarte.

Dijeron ambos ponis empuñando sus armas. Mike negando con la cabeza, comentó.

Mike: Tan jóvenes y aun así tan testarudos. Holy.

Holy: Lista.

Mike: ¡Bankai!

El pegaso y la unicornio vieron para su sorpresa, como el fénix se combinaba con el alicornio, proporcionándole una gran armadura de luz.

Frozen: ¿Vistes eso? Su fénix se ha combinado con ese alicornio.

Jonydius: Sí. Jamás vi nada igual.

Comentaban ambos, sorprendidos ante lo que acababan de presenciar.

Mike: (Bien. Voy a acabar con esto rápido. Son solo jóvenes que apenas han abandonado la adolescencia. Será fácil tumbarlos. Verán lo que pasa cuando se enfrentan a un veterano como yo).

Pensaba para si el alicornio. Ahí se desplazó a gran velocidad hacia ellos. Confiando en su velocidad, esperaba poder derrotarlos a ambos rápido.

En apenas milésimas de segundos, el alicornio se plantó justo detrás de ambos ponis. Ahí Mike lanzó sus dos cascos delanteros esperando noquear de un golpe a ambos adversarios.

Todo iba cámara lenta. Faltaba poco para que sus golpes llegaran hacia el pegaso y la unicornio. Inesperadamente para él, el pegaso y la unicornio se giraron rápidamente y con sus armas, bloquearon el ataque del alicornio.

Mike: ¿Cómo?

Frozen: ¿En serio esperabas que no veríamos como te desplazabas a alta velocidad por detrás nuestro?

Jonydius: Nosotros nos entrenamos para aumentar nuestros reflejos como velocidad de reacción. Y ahora comprobarás hasta que punto somos de buenos ¡Rayo!

Frozen: ¡Ventisca!

Gritaron ambos ponis lanzando un ataque de electricidad y de hielo, que mandó a volar lejos al alicornio. Mike se recuperó en el aire, pero Jonydius se lanzó a por él volando y le atacaba de forma incesante con su arma, mientras Mike trataba de esquivar como podía sus ataques aunque éste le daba problemas.

Frozen desde el suelo, disparó un potente rayo hielo desde su lanza hacia donde estaban Jonydius y el alicornio. El pegaso se apartó para dejar paso al ataque y Mike dándose cuenta de ello, solo pudo bloquear con sus brazos el ataque donde el impacto fue tal, que lo haría retroceder unos metros en el aire.

Mike se miró los brazos que los tenía congelados.

Mike: (Vaya. Quizás los he subestimado. Pese a su corta edad, son buenos).

Holy: (Mike ¿Estás bien?).

Mike: (Sí, Holy. Debo confesar que estos jóvenes son muy hábiles para su edad).

Respondía Mike. Ahí el pegaso cargó de electricidad su lanza y lanzó un rayo contra Mike. El alicornio ahí empleó su alta velocidad para esquivar el ataque y tratar de golpearlo aprovechando su alta velocidad, pero una vez más su adversario logró ver y prever su ataque, bloqueando el ataque del alicornio.

Jonydius trató de electrocutarlo de nuevo, pero Mike se apartó para esquivar el ataque.

Mike: ¡Puño Pétreo!

Gritó Mike lanzando un potente puño gigante de piedra, golpeando a Jonydius que lo mandó estrellarse contra el suelo.

Frozen: ¡Jonydius!

La unicornio fue a socorrer al pegaso, mientras Mike descendía al a suelo a varios metros de éstos.

Frozen: ¿Estás bien?

Preguntaba la yegua preocupada por el pegaso, mientras le ayudaba a levantarse. Jonydius ahí la contestó.

Jonydius: Sí. Estoy bien. Debo decir que ese tipo es fuerte.

Frozen: Eso parece. Aun así ya nos enfrentamos a enemigos fuertes y siempre hemos logrado seguir adelante. Así que juntos podremos.

Jonydius: Cierto, Frozen.

El pegaso y la unicornio se pusieron en guardia mientras el alicornio iba caminando lentamente hacia ellos.

Mike: Ya esta bien de juegos. Rendíos y así evitaremos problemas innecesarios.

Frozen: ¡Nunca! ¡Rayo Hielo!

Gritó la yegua y ahí disparo desde su lanza un potente rayo de hiel en dirección al alicornio.

Mike: ¡Infierno de Plasma!

Gritó el alicornio y enfrente de él surgió una enorme columna de fuego que detuvo el rayo lanzado por la yegua. Jonydius y Frozen se impresionaron por ello.

Frozen: ¿Ese tipo posee poderes de fuego, como de la aldea del fuego?

Jonydius: No olvidemos que es un alicornio. No sería raro que tuviera grandes poderes.

Comentaban ambos, mientras la columna de fuego desapareció, quedando Mike enfrente de ellos. Acto seguido comenzó a desplazarse a gran velocidad por alrededor de ellos, atacándolos desde varios ángulos mientras Frozen y Jonydius se defendían con sus armas de los ataques del alicornio.

Frozen: Es rápido.

Comentaba la unicornio, bloqueando con su lanza un intento de puñetazo del alicornio donde de inmediato la yegua contraatacó, pero el alicornio a gran velocidad lo esquivó. Acto seguido el alicornio apareció a un lado de Jonydius e intentó darle una patada donde el pegaso bloqueó el ataque con su lanza.

Jonydius: Cierto. Nunca he visto a nadie moverse tan rápido. Nos va costar darle.

Comentaba el pegaso donde tenía que poner sus sentidos en máxima alerta para protegerse de los ataques del alicornio. Frozen al igual que él, le respondió.

Frozen: Entonces tendremos que reducir su velocidad.

Dijo esto esquivando un ataque de rayo mágico del alicornio, acto seguido golpeó con la lanza al suelo y gritó.

Frozen: ¡Tormenta de Hielo!

Gritó la yegua y alrededor de la yegua se formó una potente ventisca de hielo.

El alicornio seguía atacando hasta que notó que se iba desplazando más lentamente. Al notarlo, se examinó a si mismo y notó que partes de su cuerpo como sus alas se cubrían de hielo, haciendo que perdiera velocidad.

Mike: Ya veo. Convocar una tormenta de hielo para reducir mi velocidad. No es nada tonto.

Jonydius: ¡Ya eres mío!

Gritó el pegaso cargando contra el alicornio con su lanza rayo. Mike viendo eso, sacó su espada y bloqueó el ataque del pegaso. Frozen apareció por un lado del alicornio y le disparó un rayo de hielo obligando al alicornio a retroceder. Ambos iban a atacar de nuevo hasta que el alicornio lanzó desde su casco varias esferas de energía al suelo, provocando varias explosiones que detuvo la marcha del pegaso y de la unicornio. Mike se estaba ya cansando de la insistencia de ambos adversarios, por lo que optó por poner punto y final a todo.

Mike: ¡Ya me estáis cansando!

Mike ganó altura hasta estar encima de sus adversarios a gran altura.

Mike: ¡Láser Cegador!

Y desde sus cascos disparó un potente láser blanco en dirección hacia donde estaban el pegaso y la unicornio, donde éstos miraron con asombro el potente rayo que se dirigía hacia ellos.

Frozen: ¡Jonydius!

Jonydius: ¡Lo veo!

Ambos por instinto, tratando de detener el rayo disparando cada uno un rayo elemental proveniente de sus armas. El pegaso un gran rayo eléctrico y la unicornio un gran rayo de hielo. Ambos rayos no parecían tan potentes como el Láser Cegador del alicornio, pero en ese momento ocurrió algo.

Ambos rayos que iban en paralelo del otro, se juntaron y formaron un enorme y potente rayo combinado de frió y rayo. Dicho ataque superó inesperadamente el ataque de Mike para sorpresa de éste.

Mike: ¿Pero qué?

Mike estaba sorprendido y no tuvo tiempo de esquivar el rayo donde le dio de lleno y acabó cubierto por éste.

Mike: ¡Ahhhhh!

Gritaba el alicornio al sentir un potente ataque de rayo y hielo por todo su cuerpo mientras el rayo ascendía hasta el cielo. Instantes después, el alicornio cayó a gran altura hasta estrellarse duramente contra el suelo. El pegaso y la unicornio parecían sorprendidos por lo que había pasado.

Frozen: ¿Qué ha pasado? Por un momento pensé que nos iba a matar.

Jonydius: No lo sé. Parece como si de algún modo, nuestros ataques elementales se hubiesen combinado.

Comentaron ambos. Ahí Frozen dijo.

Frozen: Bueno. Lo importante es que tenemos a ese alicornio.

Jonydius: Cierto.

Mientras tanto. Mike estaba en medio de un cráter formado en la tierra. Con serias heridas en su cuerpo y parte de su armadura dañada. Éste abrió los ojos y levantó su cabeza, para ver a Jonydius y a Frozen mirándole seriamente mientras le apuntaban con sus armas a éste.

Jonydius: Has perdidos esta batalla.

Frozen: Sí. Así que ríndete ya.

Le decían ambos al alicornio. Pese a sus palabras, Mike miró desafiantes a ambos y les respondió.

Mike: ¿A unos bandidos cómo vosotros? ¡Nunca! ¡Ahhhh!

Gritó Mike intensificando su fuerza y creando un campo de impacto que repelió al pegaso y a la unicornio. Pese a sus heridas, el alicornio se levantó.

Frozen: Parece que aun tiene fuerza para luchar.

Jonydius: Pero ahora está herido. Así que adelante.

Ambos asintieron y lanzando otra vez un doble rayo. Mike estando este preparado, empuño su espada y la usó para bloquear el ataque.

Mike: ¡Ahhhh!

Gritaba el alicornio empleando todas sus fuerzas y logrando desviar el doble rayo. Por desgracia el rayo se desvió hasta el gran arco de roca del poblado, haciendo que la estructura se debilitase y amenazara con caer encima de los habitantes del pueblo.

Mike, Jonydius y Frozen: ¡Inocentes!

Exclamaron los tres al unísono para luego mirarse extrañados los uno a los otros. Mike ignorando a sus adversarios como sus heridas, voló a toda velocidad hacia la gran roca. Ahí se puso debajo y empleando su enorme fuerza, trató de sostenerla para evitar que cayera sobre la gente.

Aquella acción sorprendió a Jonydius y a Frozen.

Frozen: ¿Está tratando de salvar a la gente?

Jonydius: Siendo un seguidor de Cronos, me resulta muy extraño eso.

Comentaban ambos. Mike que aun seguía sosteniendo la columna, trató de comunicarse con su equipo. No podía usar los comunicadores, así que optó por emplear la voz real para llamarlos.

Mike: ¡Equipo! ¡Olvidaos de los bandidos! ¡Tenemos que salvar a la gente de este pueblo ahora mismo!

Avisaba Mike empleando la voz real, siendo escuchada por la patrulla que de inmediato abandonaron el combate contra los elegidos y fueron raudo y veloz al pueblo.

Sin perder tiempo, la patrulla estaba evacuando a la asustada gente del lugar, mientras trozos de roca del arco iban cayendo. Mike trataba de sostener el arco para evitar que aplastara a los habitantes del pueblo, pero era cuestión de tiempo que en que no pudiera aguantar más.

Los elegidos viendo lo que hacían la patrulla, comentaron.

Quiron: ¿Esos tipos están arriesgando sus vidas para salvar a la gente?

Preguntaba el unicornio que estaba confundido como los otros.

Anabel: Es muy extraño.

Jonydius: Muy extraño, pero ahora mismo esa gente nos necesita. Olvidémonos de la batalla y ayudemos a la gente a evacuar del pueblo.

Todos estaban de acuerdo y fueron al pueblo a sacar a la gente para ponerla a salvo. Mientras lo hacía, Jonydius voló hasta donde estaba Mike sosteniendo el arco de roca. Mike mirando al pegaso desafiante, le dijo.

Mike: ¿Qué? ¿Ahora aprovecharás para atacarme ahora que no me puedo defender?

Preguntaba desafiante el alicornio. Jonydius con curiosidad, le preguntó.

Jonydius: Dime ¿Por qué tu grupo y tú estáis arriesgando la vida para salvar a esta gente?

Mike miró extrañado al pegaso en cuando le preguntó eso. Aun así le contestó.

Mike: Porque es nuestro deber. Somos la Patrulla Harmony. Luchar por la verdad y la justicia como proteger a los inocentes. A eso nos dedicamos.

Aquello dejó confundido al pegaso, aquello no encajaba con lo que le había dicho el dios Arkantos antes.

Mike: Aunque supongo que para unos bandidos como vosotros, eso no os importa en absoluto.

Jonydius: ¿Por qué piensas que somos bandidos?

Mike: Un anciano nos habló de vosotros. Que sois unos bandidos que os dedicáis a robar a la gente y arrasar sus aldeas. Por eso optamos por deteneros por el bien de estas tierras.

Aquella respuesta sorprendió en gran medida al pegaso y al final no pudo evitar preguntarle de nuevo.

Jonydius: Pero ¿Acaso vosotros nos os engrosó el titán Cronos en sus filas para matarnos?

Mike: Nosotros no conocemos a ningún Cronos. Y más te vale que tu grupo y tú os marchéis, porque cuando salga de aquí, no me pienso contenerme.

Jonydius analizó las palabras del alicornio, y sintió que algo no cuadraba.

Jonydius: Esto. Creo que ha habido aquí un mal entendido.

Dijo el pegaso ganándose la atención del alicornio.

Lejos de allí, estaba el dios Loki observando el pueblo y como ambos grupos dejando de lado lo ocurrido recientemente, estaban sacando a la gente. Ahí una sombra misteriosa que estaba detrás de él, le comentó.

¿?: Parece que están sospechando de tu truco, Loki. Al final el plan tuyo va a fallar.

Loki: Quizás, pero aun podemos eliminar de un plumazo a los líderes de ambos grupos.

Dijo el dios con una sonrisa perversa, lanzando un rayo desde su cuerno. Dicho rayo al impactar en la roca que sostenía Mike, se volvió de repente enormemente pesada, cosa que no pasó desapercibido para éste.

Mike: ¿Qué pasa? ¡Ahora pesa más!

Sin que pudieran evitarlo, la roca acabó hundiéndose, llevándose a Mike y a Jonydius por medio, aterrizando la roca justo en medio del pueblo provocando un enorme estruendo que derribó una buena parte de las casas. La patrulla y los guerreros que habían logrado sacar a la gente del pueblo, miraron con horror lo ocurrido.

Fox: ¡Mike!

Frozen: ¡Jonydius!

Ambos grupos alarmados, fueron rápidamente al lugar donde había caído la ropa. Ahí la vieron en el suelo la parte faltante del arco. El grupo se temía lo peor, hasta que vieron la roca moverse y levantarse, siendo Mike que con su enorme fuerza logró levantarla y luego lanzarla lejos de allí. Ahí ambos grupos respiraron aliviados al ver a Mike y al pegaso intactos.

Fox: ¡Mike! ¡Estás bien!

Gritaba llena de alegría la arquera que cargaba a Gizmo por la espalda, abrazando al alicornio. A Mike le sorprendió ver a Eye Fox actuar de esa forma ya que no era típico en ella, pero aun así sonrió y la devolvió el abrazo.

Frozen: ¡Jonydius! ¡Menos mal que estás bien!

Gritaba llena de alegría la unicornio abrazando al pegaso. La unicornio lloraba de alegría al ver a su amado pegaso sin daño alguno. Jonydius sonriendo, la devolvió el abrazo.

El momento emotivo iba bien, hasta que ahí Vulcan dijo.

Vulcan: Bueno. Todo a ido bien ¿Ahora podemos seguir machacando a estos tipos?

Quiron: Ya te gustaría a ti, calvorota.

Ambos grupos estaban a punto de reanudar su combate, hasta que Mike y Jonydius les dieron a ambos bandos.

Mike: ¡Alto, equipo!

Jonydius: ¡Que nadie haga nada!

Ambos grupos miraron confundidos a sus líderes, hasta que ahí hablaron.

Mike: Mucho me temo que nos han engañado.

Jonydius: Provocando un malentendido entre nosotros.

Adelia: ¿Un engaño?

Alice: ¿Dices qué nos han engañado?

Ayax: ¿Estás seguro, compañero?

Ya algo más calmados, se pusieron a explicar sus respectivos encuentros. La patrulla contando a los elegidos sobre el anciano que les contó que Jonydius y sus compañeros eran peligrosos bandidos, mientras los elegidos les contaron que presuntamente el dios Arkantos les dijo que la patrulla eran seguidores del malvado titán Cronos.

Mike: Ya veo. Así que ese tal Arkantos os dijo que nosotros éramos villanos.

Comentaba el alicornio cuando escuchó la explicación de los elegidos.

Jonydius: Y ese anciano dijo que nosotros éramos bandidos peligrosos.

Quiron: ¿Acaso nosotros tenemos cara de bandidos o qué?

Preguntaba molesto el unicornio de fuego, ante la idea de que éste y los otros eran considerados bandidos. Ahí Eye Fox contestó.

Fox: Los otros no se, aunque tú si que tienes un poco cara de delincuente.

Quiron: ¡Eh!

Se quejó molesto el unicornio de fuego, mientras Frozen con una sonrisa burlona, dijo.

Frozen: Completamente de acuerdo con ella.

Respondió Frozen con su sonrisa burlona, haciendo que Quiron la mirase feo. Jonydius pensativo, comentó.

Jonydius: Ahora que lo pienso. Fue muy raro ver a Arkantos por aquí en el plano mortal. Normalmente se me presenta a mi en sueños, o directamente con él en el Monte Olimpo.

Mike puso cierto gesto de desagrado cuando el pegaso mencionó el Monte Olimpo. El pegaso notó eso, pero optó por ignorarlo.

Anabel: Entonces es probable que ese no fuera Arkantos. Sino alguien haciéndose pasar por él.

Camaleón: Lo mismo para ese anciano tan raro.

Vulcan: ¿En serio? El anciano parecía simpático.

Fox: Tarugo. Ese anciano seguramente era un impostor.

Le regañaba la unicornio al robot.

Flygon: Y todo esto para que nos enfrentáramos.

Adelia: Esperando que nos destruyéramos mutuamente entre nosotros.

Piro: ¿Pero quién?

El grupo pensaba en quién era el responsable, hasta que se escuchó una voz.

¿?: Todo ello, fue obra mía.

Todo el grupo dirigió la mirada hacia donde provino la voz y ahí vieron a nada menos que a Loki.

Los elegidos: ¡Loki!

Exclamaron todos los elegidos al unísono al reconocer al dios de la mentira y el engaño, enfrente de ellos y emulando una sonrisa perversa. La patrulla al escuchar el nombre, comentaron.

Mike: ¿Han dicho, Loki?

Vulcan: ¿Loki? ¿El vendedor de alfombras orientales?

Preguntó confundido el robot, hasta que Eye Fox le dio un coscorrón y le dijo molesta.

Fox: ¡Tarugo! ¡Loki es el dios nórdico de la mentira y en engaño! ¿Acaso no leíste nada sobre él en los libros de mitología?

Vulcan: Au...Ya sabes que lo mío no es leer mucho...Salvo que se traten de armas grandes y molonas. O revistas del playbrony.

Respondía el robot adolorido mientras se sobaba la cabeza.

Adelia: Según la leyendas, Loki era uno de los dioses más falsos y embusteros de la cultura nórdica. Un autentico manipulador y maestro del engaño.

Comentaba la yegua terrestre. Loki escuchando eso, sonriendo y haciendo una reverencia, respondió.

Loki: El mismo, y me halaga ser tan conocido.

Los elegidos se pusieron en guardia y la patrulla los imito. Ahí Jonydius le preguntó desafiante a Loki.

Jonydius: ¡Te hiciste pasar por Arkantos para que fuéramos a atacar a la patrulla! ¿Verdad?

Mike: ¡Y también te hiciste pasar por el anciano, haciéndonos creer que ellos eran bandidos! ¿Cierto?

Habló también Mike. Loki riéndose malvadamente, les respondió.

Loki: Culpable con todos los cargos. Debo confesar que no esperaba que os fuerais a daros cuenta. Esperábamos que fuerais a destruiros mutuamente, y en caso de que algunos sobrevivieran, estarían ya demasiado debilitados para seguir combatiendo y sería mucho más fácil de matar.

Se jactaba el dios para molestia del grupo. En especial para Frozen que ahí le gritó.

Frozen: ¡Maldito desgraciado! ¡Primero con aquellos lobos y ahora esto*! ¡Lo vas a lamentar!

*Ver capítulo 16 del fanfic "MLP Elementary Adventures 2: El potencial de los heroes" de Gunsmith-6798

Jonydius: ¡Frozen, no!

Trató de detenerla el pegaso, pero la unicornio se lanzó corriendo hacia Loki queriendo atravesar el corazón con su lanza de hielo, pero justo en ese momento unas púas surgieron de la nada en dirección hacia ella. Piro Fire viendo eso, sacó su Látigo Infernal y la usó para atrapar a la yegua por la cintura y tirar de ella, haciendo que evitar que las agujas la dieran y al final éstas se clavaran en el suelo. El grupo se puso en guardia de nuevo por ello.

Amanra: ¿De donde vino eso?

¿?: De mi, je, je, je.

Camaleón: ¿Quién ha dicho eso?

Loki: Je, je, je. Dejad que os presente a uno de mis nuevos socios.

Decía el dios, mientras alzaba su capa de modo como si tapara algo, y una vez que lo apartó, se mostró a quien lo acompañaba.

Era un híbrido con apariencia de pony con espinas de erizo, además de tener alas de dragón con espinas en éstas también.

Quirón: Pero ¿Qué es esa cosa?

Preguntó el unicornio del fuego, que al igual que sus compañeros estaba sorprendido ante la extraña criatura que estaba al lado de Loki. Mike empuñando su Knight King, respondió.

Mike: Es un híbrido de Arek el Absoluto. Y por lo visto éste tiene un aura poco corriente.

Fox: Seguro que es uno de esos híbridos elegidos que nos informó Blue Sky hace tiempo.

Completaba la arquera mientras empuñaba la Infinity Arrow. El híbrido ahí hablo.

Híbrido: Je, je, je. Así es. Soy uno de los elegidos de Arek. Mi nombre es Esporax. Y estamos aquí para destruiros ahora.

Decía el híbrido con una sonrisa. Vulcan y Quiron mirando a éste, le respondieron desafiantes.

Vulcan: Je. Muy confiando pareces, amigo.

Quiron: Por si no os habéis dado cuenta, os superamos en número.

Vulcan: Y os vamos a machacar, pero bien.

Quiron: Hasta dejaros hechos unos zorros.

Vulcan: Tú lo has dicho, colega.

Quieron: Je, je, je. Y tú, compañero.

Comentaron los dos por primera vez de acuerdo, chocando de cascos. Loki y Esporax emulando unas sonrisas perversas, contestaron.

Esporax: ¿Quién dice que hayamos venido solos?

Loki: Nos trajimos a algunos amigos.

Nada más decir eso, unas luces rojas de teletransporte aparecieron de la nada, y de ellas surgieron soldados necron como unidades mecánicas como los caminantes de cólera, unidades vanguardia e incluso cañones de sangre. El grupo se puso en alerta al ver que fueron rodeados por tropas necron.

Fox: Nunca te callas ¿No, Vulcan?

Frozen: Mira que eres bocón, Quiron.

Le criticaban ambas yeguas a los dos sementales.

Esporax: ¡Tropas necron, matadlos!

Las tropas obedecieron y se lanzaron a atacar al grupo. Los caminantes de cólera, vanguardias y cañones de sangre comenzaron a disparar sus armas tecnológicas contra ellos.

Vulcan: ¡Ey! ¿Cómo es que ellos si pueden usar aparatos tecnológicos y nosotros no? ¡No es justo!

Se quejaba el robot mientras saltaba a un lado para esquivar las bolas de fuego lanzadas por los caminantes de cólera. Como había afirmado Vulcan, los necron no parecían tener problemas para usar su tecnología.

Mike: ¡Chicos! ¡Olvidaos de las armas que requieran tecnología! ¡Emplead vuestras armas legendarias!

Patrulla: ¡Si!

Eye Fox, Vulcan y Camaleón empuñaban la Infinite Arrow, el Atomic Hammer y las Storm Blade. Mientras Piro Fire seguía manejando el Látigo Infernal y Adelia sacó la Espada del Fuego Helado (antigua arma de Ocelot que se puede verse en el fanfic La Conservadora Selenis).

Jonydius: Veo que tenéis armas únicas. Nosotros también ¡Equipo! ¡Preparada vuestras armas!

Elegidos: ¡Si!

La patrulla y los elegidos uniendo sus fuerzas, fueron a enfrentarse juntos a las fuerzas necron lideradas por Esporax y Loki.

Soldados de ira iban disparando contra el grupo.

Flygon: ¡Cuidado!

Gritó el terrestre esquivando los disparos, mientras Amanra bloqueaba los disparos con su Escudo Ballesta. Eye Fox saltó por encima de ellos mientras cargaba su Infinity Arrow.

Fox: ¡Tomad Flecha!

Dijo esto disparando una flecha mágica donde se dividió en varias más, impactando contra varios soldados, logrando debilitar sus escudos y acabar con ellos.

Flygon: Nada mal, señorita.

Fox: Gracias.

Agradecía la arquera mirando al terrestre, hasta que un soldado de ira se levantó y apuntó su arma hacia ella.

Amanra: ¡Cuidado!

Gritó Amanra disparando una flecha desde su Escudo Ballesta, impactando en el soldado y acabando con él. La arquera sonriendo, agradeció la ayuda.

Fox: Gracias de nuevo.

Amanra: De nada.

Respondía ésta con una sonrisa.

Caminantes de cólera y unidades vanguardia, iban bombardeando el lugar, tratando de acabar con el grupo.

Quiron: ¡Tifón de Fuego!

Gritaba el unicornio disparando una flecha de fuego donde instantes después, se formó un fuerte tifón en llamas que golpeó a varios vanguardias, debilitando así sus escudos.

Vulcan: Hora de mandarles a paseo.

Alice: Ahí te apoyo, Vulcan ¿Lo hacemos?

Vulcan: Después de ti, belleza.

Ambos alzaron sus respectivos mazos, y luego lo bajaron golpeando con dureza el suelo que creó en su conjunto una potente corriente de energía que mandó a volar a la mayoría de las unidades vanguardia.

Alice: Debo reconocer que tu arma es bastante potente.

Vulcan: je, je, je. La tuya también. Y mi arma no es lo único potente que tengo, muñeca.

Decía esto en tono seductor, hasta que la yegua mirando feo al robot, le dio un leve golpe en la cabeza con su mazo.

Alice: Y no me llames muñeca, ni demás apelativos similares.

Le decía molesta la yegua mientras el robot se sobaba la cabeza del dolor que tenía ahora este por el golpe.

Vulcan: Au..Vale, vale. Lo he pillado.

Ambos estaban parados hasta que tuvieron que separarse de un salto para esquivar el fuego de unos caminantes de cólera.

Adelia con la Espada del Fuego Helado y Ayax con su espada, iban corriendo hacia los caminantes de cólera, esquivando los disparos de fuego que les lanzaban.

Ayax: ¡Tú por la izquierda! ¡Yo atacaré por la derecha!

Adelia: ¡Entendido!

Los dos se dividieron para cada uno atacar por un lado. Los caminantes de cólera trataban de eliminarlos con sus bolas de fuego, pero ambos terrestres eran muy veloces como ágiles, logrando evitar los ataques. Cuando se acercaron al primero de ellos, cada uno con su espada, les cortaron las dos patas delanteras del caminante, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera duramente al suelo provocando un fuerte estruendo.

Ayax saltó hasta estar encima de la cabeza del caminante mientras el semental cargaba de energía su arma.

Ayax: ¡Impacto de Luz!

Gritó Ayax mientras su espada brilló y la enterró en la cabeza del caminante, haciendo que éste estallara en pedazos.

Adelia corría hacia otro caminante donde la disparaba bolas de fuego sin parar. Ahí la yegua saltó hacia el caminante.

La yegua dividió el arma en dos, una espada con el poder del fuego y la otra con el poder el hielo. Con veloces movimientos, partió en pedazos al caminante, logrando destruirlo.

Ambos ponis se centraron en el último caminante y luego de mirarse el uno al otro y asentir con la cabeza, concentraron poder en sus armas. El caminante disparó varias bolas de fuego, pero Ayax y Adelia lanzaron entre los dos unos tajos de luz, fuego y hielo, haciendo que su fuerza en conjunto superasen al del caminante y finalmente recibiera este toda la fuerza del impacto y luego caer destrozado.

Ahí Adelia y Ayax sonrieron y chocaron de cascos en señal de victoria.

Los cruzados necron con sus cuchillas de energía y los ascendientes con sus poderes psionicos y mágicos, atacaban de forma incesante al grupo.

Piro Fire convocaba un escudo para protegerse de los ataques de energía los ascendientes. Anabel bloqueando con su arma los ataques de cuchillas de los cruzados necron, desvió el ataque de uno y le golpeó con el asta del arma, luego se volteó para golpear a otro necron y finalmente agachándose al suelo para evitar que un cruzado necron la decapitase, cuando varios necron la rodearon y trataron de golpearla, ésta alzó su tridente y la hizo girar sobre su cabeza mientras lanzaba potentes chorros de agua, llevándose por delante a varios necron.

Los ascendientes al ver que sus enemigos eran fuertes, optaron algunos por fusionarse y formar arcontes necron. Grandes seres rodeados por una esfera de energía roja, mientras en su interior había una figura pony flotante con apariencia de metal negro.

Arconte necron: ¡Que nuestros enemigos sientan nuestra ira!

Gritó uno de los arcontes y lanzaron un potente rayo psi que iba arrasando el suelo por donde pasaba. Anabel con algo de dificultad, lo esquivó de un salto hacia arriba y desde ahí lanzó una bola de agua contra uno de ellos. El arconte lo desvió con un golpe de su brazo.

Piro: ¡Ten cuidado! ¡Los arcontes son muy poderosos!

Anabel: ¡Ya lo veo!

Respondía la yegua aterrizando en el suelo, justo para recibir un ataque psi de otro arconte. La yegua alzó su arma para usarlo como escudo y protegerse, logrando bloquear el rayo donde ésta con mucho esfuerzo trataba de mantener su defensa en alto mientras era arrastrada.

Anabel: ¡No pienso caer tan fácilmente! ¡Ahhhhh!

Gritó la yegua mientras un aura azul la rodeaba al igual que el arma, y de ella surgió un potente chorro de agua que iba superando el rayo del arconte. Así hasta que dicho arconte acabó recibiendo el ataque de agua de la yegua y retroceder junto con los otros arconte.

Piro: ¡Bomba Magma!

Gritó el alicornio donde alzando el vuelo, creó una bola de fuego y la lanzó contra el grupo de arconte, formando una potente explosión de lava que destruyó a varios arcontes en el proceso.

Anabel iba corriendo hacia los últimos rezagados, esquivando los rayos psi de éstos. Anabel logró atravesar con su tridente a uno y destruirlo, pero al final uno de los arcontes la alcanzo con un rayo que la derribó al suelo.

Los arcontes la rodearon y entre todos dispararon un rayo conjunto, bloqueando cualquier posible salida para la yegua. Estaría perdida si Piro Fire no se hubiese telentrasportado allí y creara un poderoso escudo de fuego que bloqueó los rayos.

Piro: ¿Estás bien?

Preguntó el semental mientras hacía un gran esfuerzo para mantener el escudo aunque no era nada fácil, los ataques de los arcontes eran muy fuertes y era cuestión de tiempo que superasen el escudo. Anabel logrando levantarse, le respondió.

Anabel: Sí. Gracias ¿Pero y tú? ¿Podrás aguantar?

Piro: Pse...No es la primera vez que estoy en dificultades. Je, je, je.

Respondió el alicornio tratando de sonar tranquilo, aunque en el fondo estaba éste en serias dificultades y era cuestión de tiempo en que no lograría mantener el escudo por más tiempo. Anabel logrando ponerse de pie, le dijo.

Anabel: Entonces deja que te eche un casco.

Piro: ¿Qué vas a hacer?

Anabel: Lo vas a ver.

Respondió la yegua con una sonrisa de confianza. Ahí la yegua hizo girar con ambos cascos su arma por encima de su cabeza varias veces, a la vez que ésta se iba cargando de energía elemental de agua. Cuando dicha arma ya estaba enormemente cargada, golpeando luego el suelo con dicha arma, gritó.

Anabel: ¡Maremoto!

Gritó la yegua y el suelo comenzó a agrietarse levemente mientras pequeños chorros de agua salían de ella. Piro Fire al ver el agua, se preocupó.

Piro: ¿Qué haces? ¡Mi barrera es de fuego! ¡Si lanzas agua, lo apagarás y estaremos a merced de esos tipos para que nos desintegren.

Pese a las palabras del alicornio, Anabel sonreía en plena confianza y le contestó.

Anabel: En realidad, la mayor parte del agua no será para nosotros.

Nada más decir eso, fuera de la barrera surgieron cientos de chorros de agua. Aquello sorprendió a los necron donde éstos detuvieron su ataque. De los chorros salieron intensas olas de gran altura, donde se llevaron por delante a los arcontes.

Al estar fuera de peligro, Piro Fire bajó la barrera y mirando a la yegua, la dijo.

Piro: Debo decir que eso has estado sensacional. Como se nota que eres toda una maestra del agua.

Anabel: Je, je, je. Y debo admitir que tus poderes de fuego son sin duda, fabulosos.

Comentaban ambos sonrientes, mientras chocaban de cascos.

Mientras, Mike y Jonydius se enfrentaban a los cañones de sangre por el aire. El alicornio y el pegaso esquivaban los disparos de dichas naves, donde un simple impacto de dichas armas les causarían severos daños.

Mike: ¡Pase lo que pase, procura no estar delante de dichas naves! ¡Si no quieres acabar con un buen bronceado tostado!

Advertía el alicornio al pegaso. Éste último asintió confirmando que lo había entendido.

Jonydius: Tranquilo. No pueden ser peor que las bestias que nos solemos enfrentar.

Decía confiando el pegaso. Los cañones de sangre dispararon contra el dúo, donde éstos últimos desaparecieron de golpe a ojos vistas.

Instantes después, las naves eran golpeados por extraños golpes invisibles, donde sufrían daños primero en los escudos y una vez debilitados, en las mismas naves.

Mike y Jonydius se movían a gran velocidad de un lado a otro. Mike por su fuerte entrenamiento para aumentar su velocidad, y Jonydius con sus poderes del rayo que le proporcionaban un gran impulso eléctrico al moverse, podían desplazarse de un lado a otro, destrozando así las naves enemigos.

Frozen que estaba en el suelo combatiendo contra varios cruzados necron, podía observar como los dos sementales se movían a gran velocidad para derrotar a las naves necron.

Frozen: Vaya. Apenas se conocen, y que bien coordinan sus movimientos en equipo.

Decía esto la yegua, esquivando un tajo de un cruzado, y acto seguido contraatacar atravesando con su lanza el pecho del necron, levantarlo con su lanza y lanzarlo contra otro grupo que iba a atacarla. Un ascendiente iba a atacarla por la espalda, hasta que fue interceptado por Camaleón con sus Storm Blade en su Modo Golpe, donde de un fuerte directo, lo mandó a estrellarse contra un árbol cercano.

Frozen: Gracias.

Agradeció la unicornio. El changeling ahí la respondió.

Camaleón: Te cubro las espaldas. Seré tu ángel de la guarda.

Decía esto el changeling, disfrazándose de ángel guardián. Aquello hizo que la yegua se tapara la boca con su casco para aguantar las ganas de reírse.

Mike: ¡Ahhhh!

Jonydius: ¡Ahhhh!

Gritaron los dos sementales mientras atravesaban con sus armas en los cascos de las naves, destruyendo éstas mismas. Uno a uno iban los dos logrando derribar las naves necron.

Esporax y Loki veían como la Patrulla Harmony y los elegidos tras unir sus fuerzas, estaban logrando destruir las fuerzas necron.

Loki: Maldita sea. No esperaba que esos desgraciados al unir fuerzas, lograsen adquirir tanta fuerza.

Maldecía el dios nórdico al ver que su plan no había dado el resultado deseado. Esporax riéndose un poco, le comentó.

Esporax: Je, je, je. Tranquilo. Aun tenemos nuestra "arma secreta" para cuando éste lista. Una vez que lo completemos, ni la patrulla ni los elegidos serán un problema.

Loki: Eso espero.

Mike viendo a Loki y a Esporax, decidió ir a por ellos.

Mike: ¡Rendíos antes que os de una paliza!

Les gritaba Mike a punto de alcanzar a éstos. Esporax ahí lanzó desde su cuerpo infinidad de espinas donde el alicornio tuvo que hacerse un lado para esquivarlo, aunque una le dio en su pata traseras derecha.

Mike finalmente aterrizó en el suelo y apuntando con su espada a éstos, les dijo de forma autoritaria.

Mike: Entregaos sino queréis recibir una buena paliza.

Esporax: Je, je, je. Ahora no creo que estés en situación de ordenar nada.

Respondió el híbrido. Mike a ir a por ellos, hasta que en ese instante sintió que todo su cuerpo estaba completamente paralizado.

Holy: (Mike ¿Qué pasa?).

Mike: No lo sé, Holy. De repente no puedo mover ni un músculo.

Respondía el alicornio en que efectivamente, estaba completamente paralizado. El híbrido ante la confusión del alicornio, le explicó.

Esporax: Es la capacidad de mis espinas. Puedo paralizar lo que sea con ellas. Incluso a ti pese a tu enorme fuerza o poder.

Explicaba esto mientras emulaba una sonrisa perversa. Mike molesto, le dijo.

Mike: Tú espera que recobre la movilidad y ya veremos.

Loki: Eso si es que vives para contarlo.

Decía esto el dios, convocando una lanza amarilla afilada. Sin pensárselo dos veces, la lanzó en dirección hacia donde estaba Mike. El alicornio no podía hacer nada para esquivarlo y parecía que iba a ser su fin. Por fortuna ese final nunca llegó, porque Jonydius la interceptó con su Lanza Rayo y tirarla al suelo.

Jonydius: Frozen tenía razón. Solo sabes atacar a traición, Loki.

Decía a modo de reproche el pegaso, apuntando éste con su lanza tanto al dios Loki como al híbrido. El resto de la patrulla y los elegidos que habían logrado deshacerse de las fuerzas necron, se unieron al pegaso y al alicornio. Loki viendo que ahora les superaban en número, comentó.

Loki: Malditos. No creáis que habéis ganado. Aun tenemos una sorpresa preparada para cuando sea el momento.

Decía esto el dios, desapareciendo en flamas negras al igual que el híbrido, donde éste último mirando al grupo con una sonrisa malévola, les dijo.

Esporax: Je, je, je. Nos volveremos a ver.

Dijo esto antes de desaparecer en las flamas con el dios Loki.

Quiron: Esos malditos se largaron.

Vulcan: Con las ganas que tenía yo de palparles el cráneo con mi Atomic Hammer.

Comentaban frustrados ambos ponis. Piro mirando a Mike que no se movía en absoluto, le preguntó.

Piro: ¿Qué te pasa, Mike? ¿Por qué no te mueves?

Mike: Estoy, paralizado. Y no me puedo mover.

Respondió el alicornio. Ahí Jonydius les dijo.

Jonydius: Yo vi a ese extraño pony con espinas lanzarlas unas a Mike, y en el momento que se le clavaron en la pata, se quedó completamente paralizado.

Fox: Ya veo. Debe tener algún tipo de sustancia o veneno no letal, sino paralizante.

Comentaba la arquera con un casco apoyado en su barbilla. Camaleón con un disfraz de médico y con unas pinzas, le quitó las espinas a Mike hasta dejarle libre de ellas.

Camaleón: Ya está.

Adelia: ¿Te puedes mover ya, Mike?

Preguntaba Adelia. Mike intentó moverse, pero no pudo.

Mike: No. Me temo que sigue igual.

Fox: Genial. No sabemos como curarte y si nuestros dispositivos tecnológicos, no podemos verificar y averiguar como quitarte ese mal.

Comentaba con sarcasmo la yegua. Ahí Ayax dijo.

Ayax: Esperad. Dejad probar una cosa.

El semental empuñó su Espada de Luz y la acercó a Mike hasta clavarla en el pecho. La patrulla se alarmó porque pensaban que lo quería matar, pero enseguida se les pasó cuando vieron que Mike no tenía herida ni sangre, a la vez que recobraba la movilidad.

Mike: Uff..No se que has hecho, pero ahora me siento mejor. Gracias.

Ayax: De nada.

Respondió con una sonrisa el semental terrestre.

Amanra: Bueno. Ya que parece que hemos aclarado un poco las cosas ¿Qué tal si nos presentamos como es debido?

Comentaba la unicornio. Todos estaban de acuerdo. Mike sonriente, dijo.

Mike: Cierto. Mejor presentarnos como es debido. Yo soy Mike Bluer, y mis amigos son de mi Patrulla harmony.

Jonydius: Yo soy Jonydius. Y mis amigos y yo somos los elegidos elementales.

Ambos grupos se fueron presentando unos a otros. Pese a su chocante encuentro, no fue un impedimento para entablar amistad, aunque Vulcan recibió unas cuentas bofetadas por parte de las yeguas cuando éste intentó hacerse el ligon listillo con ellas XDD.

Mientras tanto en otro lugar. En unas instalaciones para híbridos. Estaba nada menos que el doctor Alabaster trabajando en unos monitores. En ese momento aparecieron Loki y Esporax.

Alabaster: Debo deducir que habéis fallado ¿No?

Decía sin ni siquiera girarse el doctor. Loki encogiéndose de hombros, respondió al doctor.

Loki: Un revés temporal, doctor Elibester.

Alabaster: ¡Es Alabaster!

Gritó molesto el doctor ahora girándose hacia los visitantes. Luego calmándose un poco, le dijo a éste.

Alabaster: Pues más te vale que lo logres, si es que quieres que te ayudemos en tus planes.

Loki: Tranquilo, doctor. Además. En caso de que todo falle, aun contamos con "el último recurso".

Decía el dios Loki, mirando a lo que estaba al fondo de la sala, a una extraña sombra de alguna criatura enormemente colosal y que estaba quieta como una estatua, a la vez que se veía una especie de luz roja parpadeante en el pecho.

Continuara.

No olvidéis comentar.

Gunsmith-6798 me ayudó con el capítulo y se lo agradezco enormemente.