:Máscara Forjada: Capítulo XXI
-Hola a los recién llegados -saludó Megumi esperándoles frente a la puerta.
-¡Hola! -sonrió Kaoru mientras la agarraba de la mano- Vamos a mi habitación, porque tenemos que hablar...
-¡Eso! -dijo Misao mientras cogía a Dark del brazo y le guiaba detrás de las otras dos.
Megumi miró hacia todos los lados y suspiró.
-¿Dónde está nuestro querido Shougo? -preguntó con ironía.
-¿Y lo preguntas? Seguirá en la piscina -rió Misao.
-Es igual -aseguró Dark- a él hay que contárselo en el momento adecuado y después de que nosotros decidamos lo que vamos a hacer. -Dejó de andar y agarró su móvil- Voy a llamar a Wing y a Aoshi...
-¡No hará falta! -informó Megumi- Ya les llamamos por vosotros. Gracias a los libros que teníamos por aquí, conseguimos montar unas cuantas frases en Japonés para decirles que vinieran, y ambos nos están esperando en la habitación de Kaoru -finalizó abriendo la puerta de dicho cuarto.
-¡Konbanwa! -saludaron al unísono.
Ponerles al día no iba a ser asunto fácil, así que, todos se pusieron cómodos y con seriedad, comenzó la conversación.
O.o.ooooooooooooooooooooooooooooooooooo.o.O
En la habitación de Sasuke, parecía que la calma había llegado después de una gran tormenta. Había ropa y sillas desordenadas y el ambiente estaba más que enrarecido. Sin embargo ahora, no se escuchaba ningún sonido. Sasuke y Misanagi estaban tranquilamente abrazados en la cama, respirando prácticamente al mismo tiempo y saboreando esos momentos que parecían haber tardado una eternidad en llegar.
-Gracias, Misanagi -Sasuke rompió el silencio con un susurro.
-Gracias a ti, Sasuke. El mundo es mucho mejor desde que sé que estás a mi lado.
-No te dejaré sola, Misanagi... Nunca.
-Lo sé...
Él aprovechó para besarla en la frente, y ella se ruborizó.
-Me parece increíble... -comentó ella.
-¿El qué?
-Lo nuestro, es como un sueño.
-Sí... juntos podremos afrontar lo que venga...
-¿Crees que está bien que estemos juntos? -Preguntó ella.
-Si te refieres a nuestra misión, te diré que jamás te dejaré, aunque me digan que por el bien del mundo tengo que hacerlo.
-Pero... no dejas de ser el guardián de Kaoru.
-Sí, un guardián al que no quieren...
-¡No digas eso!
-Es la verdad, Misanagi. Tengo que aceptar que no soy bien recibido en este equipo. Desde que llegué, he sido más un estorbo que una ayuda.
-¿Y tú te quejas? ¡Al menos puedes hacer algo!
-Sí, pero no confían en mi...
-Dales tiempo...
-Si ellos me lo dan a mi, yo se lo daré.
-Te quiero...
-Y yo a ti...
O.o.ooooooooooooooooooooooooooooooooo.o.O
-Lo que suponíamos, ¿ne?, Dark -comentó Wing al lado de Megumi.
-Sí, estaba claro que esto iba a pasar -aseguró Aoshi mirando descaradamente a Misao.
-¿Y ahora qué hacemos? -preguntó Megumi mirando a Dark.
-Pues la solución con Sasuke es sencilla, lo que pasa es que Kaoru tiene que aceptarla... -contestó él
-Yo creo que deberíamos hablar con él y darle otra oportunidad... -comentó Kaoru
-Si hablamos con él, te liará... -dijo Misao- No es la primera vez que nos lía con su cara de niño bueno.
Kaoru suspiró. Megumi aprovechó el rato de silencio que se generó para preguntar algo que llevaba tiempo queriendo saber...
-¿Dónde te has comprado ese anillo, Wing?
Él sorprendido de que le hablase en Japonés, miró su mano. Tenía un anillo de plata, engarzado con una piedra verde.
-Me lo compré en una subasta... ¿lo quieres?
Megumi lo miró incrédula y se preguntó si realmente había entendido lo que había entendido... Misao le dio un codazo para que reaccionara y ella la respondió con una mirada de reproche.
-Pero es tuyo, y te gusta ¿no? -comentó al fin.
-Es igual -dijo quitándoselo y poniéndoselo después en el dedo anular- A ti te va mucho mejor el verde que a mi -finalizó con una sonrisa.
Misao sonrió y miró a Kaoru que observaba la escena con cara de ilusión. Sin embargo, Dark cortó el mágico momento.
-Kaoru, tienes que relegarle...
-¡Dark!
-Vamos a ver ¿qué otra solución quieres que haya?
-Quiero darles tiempo, a ambos... No quiero tomar una decisión demasiado precipitada...
-Vamos a ver, Kaoru -comenzó Aoshi sorprendiéndolos a todos- ¿Ha hecho algo por ti ese...? ¿Te acompaña? ¿Se preocupa por tu seguridad? o ¿Está a tu lado?
-No, pero eso es porque... le gusta Misanagi, está claro... y además, Dark siempre está conmigo, y no es que se lleven demasiado bien que digamos...
-Kao, vamos a ver... -Misao, más seria que de costumbre comenzó- ¿Te acuerdas lo que te conté? ¿eso del Elegido de Dios?
-Sí, lo recuerdo...
-¿Qué elegido? -preguntó Dark asombrado
-Al parecer Sasuke dijo una vez que creía que era el Elegido de Dios.
Todos los presentes ahogaron una carcajada mientras Kaoru se levantaba y miraba su chimenea...
-Dark... -comenzó
-¿Sí?
-¿Qué tengo que hacer?
O.o.oooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.o.O
-Aishhh, el baño me ha sentado divino
Shougo salió de la piscina con parsimonia y se secó. Cogió sus cosas y se dirigió hacia su habitación. Se percató de que todo estaba extrañamente silencioso, y fue habitación por habitación tratando de escuchar algún sonido de ambiente. Según pasaba por las puertas, no oía nada, sin embargo, en la puerta de Sasuke podía sentir algo. No era una sensación agradable. Se paró y miró detenidamente la puerta. Le pareció ver una especie de sombra alargada que no correspondía con ningún objeto de alrededor. Extrañado, se acercó y llamó a la puerta. Nadie contestó a pesar de que se oía gente dentro. Instantes después, una luz rojiza traspasó la puerta y él, asustado, se fue corriendo a mirar dónde estaban los demás.
Abrió la habitación de Megumi, la de Misao, la de Dark, y finalmente la de Kaoru. En la última se encontró por fin con sus amigos, que extrañamente colocados, observaban a Kaoru cómo encendía una vela roja y sonreía. Instantes después todas las miradas se dirigieron a él.
-¿Qué ocurre, Shougo? Pareces preocupado -preguntó Wing levantándose y acercándosele.
-¿Qué... hacéis? -cuestionó el recién llegado.
-Nada en particular... -contestó Dark- ¿Qué te ocurre?
-He... he visto algo en la habitación de Sasuke, una sombra, y después un rayo rojo de luz. Llamé a la puerta pero nadie me contestó...
-¿Una sombra? ¿No te contestaron? ¿Rayo rojo? -Misao alucinaba con la descripción.
-La luz roja es normal -informó Dark- Pero lo de la sombra y que no te escuchasen no... ¿La viste antes o después del rayo?
-¿Ein? ¿La luz es normal? -Shougo desconcertado le miró con una interrogación escrita en su cara.
-Contesta... -Pidió Dark con presteza
-Ummmmm -Wing le observaba atentamente.
-¿Ummmmm? -preguntó el Ángel del Viento.
-¿No te han hecho nada no?, quiero decir, ¿estás bien?
-Sí, lo estoy.
-Vamos a ver qué ha ocurrido... -decidió Megumi levantándose.
O.o.oooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.o.O
-Sasuke... no puedo abrir la puerta -informó Misanagi pidiendo ayuda.
-¿Cómo dices?
-Que la puerta... oye ¿estás bien? -preguntó al verle mirarse con extrañeza.
-Sí... es solo que me siento raro... serán cosas mías... Ahora te ayudo.
Se levantó de la cama con dificultad y miró sus manos... Absorto dejó que su mirada le llevase a Misanagi y se extrañó. Por un momento creyó ver algo tras ella, pero duró un segundo. Siguió caminando hasta ella y según puso su mano en el pomo de la puerta escuchó "Por fin solos tú y yo". Se sorprendió y alzó la mirada. Aquello lo había dicho alguien que tenía su misma voz.
-¿Qué tienes? -Misanagi preocupada le agarró del brazo.
-Tranquila... Es que creo que está atorada la puerta... Estos japoneses tan orgullosos de sus edificios y luego van dejando por ahí las puertas mal... -comentó tratando de quitarle importancia al asunto.
"Ahora tienes el poder de demostrarle a todos quién eres..."
-¿Quién ha dicho eso? -preguntó Sasuke al aire. Misanagi asustada dio un paso atrás.
-¿De qué hablas? -cuestionó ella.
-¿No has oído nada?
-No...
-¿¡¡¡Estáis bien!!!? -La voz de Shougo al otro lado de la puerta les devolvió al mundo real.
-¡¡Shougo!! No podemos salir... -informó Misanagi...
Al otro lado de la puerta todos se miraban. Había una cadena de hierro que ataba fuertemente el pomo de la puerta. Wing y los demás guardianes se adelantaron y trataron de moverla, sin embargo, según la tocaban, se quemaban.
-¡¡No os preocupéis!! -gritó Shougo- ¡Os sacaremos de ahí!
Kaoru miró a Dark que absorto, miraba la cadena con una expresión preocupada.
-¿Cómo vamos a hacer para sacarles de ahí? -preguntó Megumi mirando también a Dark.
-La pregunta es... -comenzó al fin suspirando- ¿cómo ha llegado esa cadena ahí?
-¿Y eso qué más da? -preguntó Shougo molesto- El caso es que tenemos que quitarla.
-Shougo, primero debemos comprender cómo ha llegado eso ahí para saber cómo poder quitarla... -informó Wing
-Desde luego, tocándola no va a ser -informó Misao- Casi me quedo sin mano...
-Pobre... -se compadeció Kaoru adelantándose- Quizá yo no me queme...
-¡Ni te acerques! -la detuvo Aoshi.
-Puede que al haberle relegado se haya puesto eso ahí y por eso queme... ¿no? -preguntó ella mirándolos a todos. Sin embargo todas las caras le prohibían poner una mano ahí- Vale... ya lo he pillado...
-Siempre igual de suicida ¿ne?... Si se han quemado Misao y Aoshi que en teoría son opuestos del Fuego... Imagínate tú... -comentó Megumi.
-Buena observación -informó Wing...
-Me estáis desesperando -continuó Shougo nervioso- ¡¡Tenemos que sacarles de ahí!!
-Lo sabemos... ¿Pero cómo? ¿Se te ocurre algo? -preguntó Aoshi.
-No sé... ¿y si tiramos la puerta abajo?
-Inténtalo -le retó Dark- Pero dudo que puedas tirar esa puerta... Lo más extraño es que ese candado haya llegado allí cuando en esta casa sólo estamos nosotros y cuando Wing y yo nos encargamos de sellarla contra cualquier intrusión... Aunque bueno, intrusiones hemos tenido desde que Sasuke llegó.
-¿Qué quieres decir? -preguntó Shougo.
-Que probablemente el espíritu guardián del fuego de Sasuke, haya sido el que ha estado neutralizando la fuerza de lo que Sasuke es en realidad...
-¿Y qué crees que es? -preguntó Wing observando cómo Shougo alucinaba
-No lo sé, pero algo malo seguro...
-¿Y cómo mi guardián ha ido a parar a Sasuke? -preguntó Kaoru sorprendida.
-Puede haber sido por muchas razones...
-¡¡Esto no nos ayuda a sacarles de ahí!! -gritó Shougo.
Dark se le acercó y con mirada amenazante le obligó a retroceder.
-Shougo, todos estamos igual de preocupados que tú. ¿Vale? Pero si no podemos hacer nada, no podemos hacer nada. Y aún así lo intentaremos, pero con la cabeza ¿de acuerdo?
-...
De repente, la cadena se partió inexplicablemente. Y según cayó al suelo, se desvaneció. Misao abrió la puerta y todos presenciaron lo que jamás habían imaginado. Una sombra les sonrió:
-No esperéis encontrar aquí a los que habéis perdido, pues se han marchado...
-¿¡Quién eres tú!? -preguntó Megumi con gesto serio.
La sombra desapareció dejándolos a todos perturbados. Dark miraba a todos los lados posibles mientras Wing, haciendo acopio de su fuerza, entraba en la habitación y veía el desastre. Shougo le siguió y cuando entró al lugar, no pudo evitar caerse al suelo de la impresión. Estaba todo calcinado, pero sin embargo no olía a quemado. Las paredes, antes moradas, ahora eran negras, los muebles, antes brillantes y nuevos, estaban reducidos a cenizas, la chimenea, parecía haber explotado y era tan sólo un montón de piedras y hierro. Mirando detenidamente se dieron cuenta de que en una de las paredes había un dibujo hecho con sangre de un símbolo apocalíptico, una cruz partida en dos.
No había ni rastro de Sasuke ni de Misanagi. Ambos habían desaparecido. Wing estaba mirando el cuarto de baño cuando Aoshi entró seguido de Dark que había hecho una señal a las chicas para que se quedasen fuera. Nadie abrió la boca. Sólo se oían las pisadas intermitentes de los que se habían atrevido a inspeccionar lugar. Dark se detuvo en una grieta que había en la pared y llamó a Wing. Ambos asintieron ante la mirada del resto que seguía sin poder articular palabra.
Salieron todos fuera de allí y Dark cerró la puerta, inmediatamente cogió su móvil y marcó un número ante la mirada expectante de todos...
-Alice... Sí, soy Dark... ¿Puedes venir a la casa? Gracias.
Colgó. Kaoru le miró cuestionándole y él sólo la sonrió y le acarició la cara con la mano.
-¿Y si vamos todos al salón? -sugirió Megumi en un susurro.
Sin contestar, todos la obedecieron. Siguieron por el pasillo hasta la entrada central y allí tomaron asiento. Sin poder reaccionar, sin podérselo creer, con rabia y dolor contenidos, todos trataban de calmarse. La pregunta más urgente era ¿qué había pasado?, pero esa quedaba tan sumamente contestada que lo único que podían hacer ahora era pensar en las consecuencias de todo aquello. Excepto Shougo, todos sabían que Sasuke había sido relegado, así que su preocupación máxima se centraba en el hecho de que Misanagi había desaparecido, y Misanagi era el 5º. A pesar de haberla estado intentando esconder del enemigo, la habían encontrado y eso sólo significaba una cosa... Problemas. Todos sin excepción parecían haber llegado por sí solos a esa conclusión y se miraron los unos a los otros con la misma cara de terror.
Misao y Kaoru se levantaron y comenzaron a moverse de un lado a otro, parándose por fin ambas en la ventana. Se miraron y se sonrieron levemente mientras el resto seguía a la expectativa de quién sería el primero en abrir la boca después de lo sucedido.
-¿Qué vamos a hacer con Misanagi? -Preguntó Megumi al fin rompiendo el desagradable silencio.
Kaoru miró a Dark que por su parte estaba observándola desde hacía un rato con gesto preocupado.
-Esperemos a que llegue Alice... -dijo Dark y dirigiéndose a Kaoru- Ven aquí.
-¿Por qué tenemos que esperar a que venga esa desconocida? -pregunto Shougo mientras observaba como Kaoru se ponía al lado de Dark y este la cogía de la mano.
-Porque ella es su guardiana -contestó Megumi decidida mientras observaba cómo Wing al lado de Shougo, lo miraba sin comprender el por qué de su actitud.
-¿Su guardiana? ¿Desde cuándo?
-Kaoru relegó a Sasuke justo antes de que esto pasase -informó Misao acercándose a Megumi y sentándose a su lado.
-¡Qué! ¿Así que Kaoru es la que ha montado todo esto? -Preguntó al fin Shougo, encantado de poderle echar la culpa a alguien.
Kaoru le miró duramente y él creyó ver una estela de fuego a su alrededor. Dark le apretó más aún la mano y ambos permanecieron en silencio.
-No se trata de buscar culpables, ¡cacho burro! -le recriminó Megumi harta de su actitud.
-Pero ¿por qué no me lo dijisteis?
-¿Quieres dejar de pensar con los pies? -siguió la misma tratando de mantener la calma- Mira lo que ha hecho Sasuke, tenerle aquí era un peligro tanto para Kaoru como para Misanagi... Evidentemente al final, se nos ha adelantado...
-¡Por Dios, Megumi!, ¡¡Hablas como si Sasuke fuese el enemigo!!
-Lo es -suspiró Kaoru tratando de no levantar la voz- en parte.
-¡¡Pero tú...!!
-Ellos tienen razón, Shougo -confesó Wing al fin- Por mucho que te duela, tienes que aceptarlo. Por mucho que no puedas, vas a tener que vivir con eso. Todos sabemos que quieres mucho a Sasuke, pero no es un santo, de hecho, por culpa de lo que tiene dentro, no ha podido cumplir con su auténtica misión...
-¡Qué estupidez! -siguió quejándose Shougo.
-Que no quieras admitirlo es una cosa, pero eso no significa que no sea cierto, Shougo. El asunto es serio. Todos sabemos que Sasuke podría haber sido una persona estupenda, pero no con lo que tiene dentro. Nos ha ayudado mucho, sí, pero sólo porque su parte Guardiana estaba luchando contra su parte mala. Lo que hemos hecho es liberar a su parte buena y dejar a su parte mala en paz...
-¿Y por qué no le liberasteis a él de su parte mala?
-¿Y matarlo? -preguntó Megumi- ¿Preferirías que Sasuke estuviese muerto? ¿Cómo íbamos a acabar con su parte mala sin matarle a él?
-¿De qué hablas? -cuestionó Shougo levantándose.
-Megumi tiene razón -afirmó Wing apoyándola- No podíamos hacerlo de otro modo. Así quizá, cuando todo pase, Sasuke podrá volver a la normalidad sin estar poseído por un espíritu demoníaco, que por otro lado ha sido el causante de todos los ataques que hemos tenido últimamente.
-¿Qué? -preguntó Dark sorprendido por la declaración de Wing.
-Sí, yo también me había dado cuenta -comentó Aoshi.
-Lo hablamos Aoshi y yo un día cuando volvíamos a nuestras casas... tú lo sospechabas, Dark, pero nosotros nos dimos cuenta de que tus sospechas eran ciertas el día que casi perdemos a Kaoru... y antes de que lo preguntes, no te lo dijimos porque no lo consideramos lo adecuado.
-De hecho -siguió Aoshi- confiamos en su poder de Guardián. No podíamos creer que uno de nosotros se volviese contra su guardado.
-Eso tiene su lógica -afirmó Misao sintiéndose identificada con esas palabras.
-Para que no pase esto la próxima vez... Tendremos que establecer una comunicación más perfecta entre nosotros -reflexionó Shougo por fin.
-Alice ha llegado -informó Kaoru soltando la mano de Dark y yendo a abrir la puerta.
-¿Cómo lo sabe? -preguntó Shougo- Si no ha sonado el timbre...
-Porque es su guardián, puramente su guardián -informó Megumi.
-¡Hola a todos! ¿qué ocurre? -dijo Alice entrando y mirando a Dark.
-Alice... tenemos que hablar detenidamente... -informó Dark al instante.
-¿Sí? -preguntó esta?
-Lo siento... -se disculpó Kaoru.
-¿Por qué? -preguntó ella sin saber por qué se sentía tan culpable su amiga.
Dark se levantó y le cedió su sitio a Alice. Se acercó a Kaoru que mantenía la cabeza mirando al suelo abochornada y la obligó a sentarse con él en el suelo, apoyados en unos cojines.
-Bienvenida al grupo -saludó Wing.
-¡¡Wing!!
:CONTINUARÁ:
