Hala, Hala.
Muajajajaja si niñas, ¿cómo les parece? He venido hoy ;) pero como toda cosa tiene sus desventajas, pues…sabrán que será un capítulo corto –eso creo- olvídense de cosas largas, que hoy va a pasar algo raro. ¡No! –Ni hoy ni en uno capítulos más-. Es solo porque sus reviews me sensualmente-acosan y quiero subirles sus regalitos especiales de noviazgo x3
See, yo sé que me aman ;)
Por cierto, en el capítulo anterior tuve un pequeñísimo error del que nadie me informó: 130 Reviews… perdón, eran 230 reviews, 100 más xD. Y gracias por 248 reviews de ahorita, ustedes son un tesoro. Ahora sí.
Disclaimer: Los personajes son de Rumiko Takahashi.
(Excepto Masha y cualquier otro colado).
¡Cuñado!: Chapter 21.
Parecía una niñita de quince años enamorada por primera vez de su chico ideal. Se miró al espejo y sonrió bobamente, como ensayando las muecas que tendría que darle siempre a su novio. Cuando pensó en esa palabra, no pudo evitar sonrojarse y sentir su corazón acelerado. ¡Estaba tan jodidamente enamorada!
La noche anterior, cuando supo que InuYasha sí le correspondía a sus sentimientos, durmió con él. Al principio, luego del beso, él, de forma…a su estilo por así decirlo, le pidió que fuera su chica. No sin antes, sonrojarse como bobo, rodear tanto el tema y desviar más de mil veces la mirada. Porque todo podía cambiar ante el compromiso.
Dejó su cepillo de peinar en la gran cómoda y agachó la mirada, ¿será que InuYasha sí la quería de verdad? Cuando ella le aceptó la propuesta, él se limitó a besarla y luego, ella curó sus heridas. El ambarino, se bañó junto a ella y luego de eso la llevó a la cama, la abrazó fuertemente de la cintura, le besó la frente y se durmió profundamente a su lado. No esque le haya desagradado, al contrario, sintió que aquel había sido el acto más tierno que había podido tener con ella, lo había correspondido de manera infinita, pero tal vez…
¡Vaya que era imbécil! En vez de estar pensando en esas babosadas, tendría que disfrutar de su felicidad. Aunque…
Su teléfono sonó, al ver el reconocedor y saber que era Noruma; se tensó—. ¿Kikyō? —Habló nerviosa, mordiéndose el labio inferior.
—Miroku está en su departamento, Kagome. —Informó Noruma, tratando de esconder su también nerviosismo—. Anoche tratamos de convencerlo Sango y yo pero no estoy muy segura de lo que piense. —Kagome desvió la mirada. Noruma suspiró cansada—. Estoy en casa de Sango, ¿cómo están ustedes?
—Bien, gracias Kikyō.
—Iré a casa en la noche, ¿vale? —Anunció—. Aún las cosas están muy frescas, necesitan espacio. —Dicho esto, la joven pelinegra cerró la llamada.
Kagome volvió a suspirar. Estaba preocupada por su primo. No se atrevía a llamarlo. Escuchó un sonido en la cocina y fue a ver de qué se trataba—. InuYasha…—Llamó al verlo con café en las manos—. Tragó duro cuando observó las fachas en las que andaba su novio.
Pantalón en la cadera y camisa completamente desabrochada, cabello revuelto y esas facciones tan jodidamente perfectas y atractivas que la volvían loca. Sus piernas eran un flan.
—Kagome. —InuYasha, miró a su novia y sonrió. ¡Era tan malditamente preciosa! Le echó un vistazo. Parecía una colegiala: traía una falda de tablones blanca que le llegaba a medio muslo —mostrando sus siempre largas y torneadas piernas—, y una blusa strapless negra, junto con su chaleco café. Hacía frío esa mañana—. ¿Qué haces? —Inquirió volviendo a tomar café, el rumbo que iba tomando sus pensamientos no era muy sano que digamos.
La aludida se sonrojó—. ¿A dónde vas? —Su suave voz estaba inyectada de una buena tanda de nerviosismo.
Taishō, dejó su bebida en el mesón y miró a su chica—. Voy a hablar con Miroku.
—No…—Se interpuso Kagome, pálida.
El ambarino frunció el ceño—. ¿Por qué no, Kagome?
—Porque…
—¿Quieres que Miroku se quede toda la vida prohibiéndonos estar juntos? —Kagome agachó la mirada, perdida ante aquel pensamiento—. ¿Quieres que no vuelva a hablarnos solo por el hecho de no aceptarnos? —Higurashi iba a llorar. InuYasha lo presintió, caminó hasta su amada chica y la abrazó con fuerza. ¡Se sentía tan bien hacerlo! Se sentía con derecho a tocarla y sin miedo a algo—. Kagome…—Le susurró, mientras sobaba la cabellera de su novia—. Necesito explicarle a Miroku que…—apretó los labios—. Que te quiero de verdad.
—¿Lo dices en serio? —Kagome alzó la vista, incrédula ante la declaración tan directa de su novio.
—Keh, ¿acaso anoche no te quedó claro eso, tonta? —Aún le costaba un poquito ser amable.
Higurashi, sonrió y volvió a abrazar a su novio. Luego de un momento, se separaron y Kagome lo miró fijamente, se puso de puntillas y rosó sus labios con los de InuYasha, éste, al no quedarse contento con aquella caricia, devoró esta vez los labios de su chica con hambre, como marcando su indiscutible territorio.
¿Ya había dicho que era suya? ¿No? Bien, era ¡suya!
—Suerte. —Le susurró Kagome, una vez se separaron del beso.
Miró cansado por la ventana de su habitación a la ciudad. Los autos pasaban en las calles y la gente corría y se dispersaba cual si estuvieran alguna cosa de gran valor. Una vez más suspiró, siguió moviendo su vino en el vaso de cristal y acabó con el último trago que le faltaba.
Estaba desconcertado, no era que le hubiera sentado bien la pelea que había tenido con su amigo, no era que le molestara que su prima lo amara —porque el amor no es malo—, el problema era que tal vez InuYasha no la correspondiera, el problema era que tal vez solo la estuviera utilizando y no quisiera nada serio con ella…
El sonido de la puerta lo sacó de sus pensamientos. Sin ni si quiera mirar por la puerta, abrió encontrándose con su amigo de extraños ojos dorados. No supo cómo responder ante la visita de InuYasha y una mueca de indecisión se formó en su rostro—. ¿Qué? —Un tono de sorna se instaló en su tono de voz—. ¿Vienes a decirme que solo quieres a Kagome como amiga, InuYasha?
El aludido frunció el ceño—. Miroku, no seas tonto. —Le regañó—. Quiero aclarar esta situación.
Miroku, como dando paso a su amigo, solo se adentró en su departamento dejando la puerta abierta, sin decir nada—. ¿Qué quieres, InuYasha? ¿No fue suficiente lo de anoche?
Taishō, cerró la puerta tras de sí y suspiró—. ¿Por qué no puedes aceptarlo? —Su voz, detonaba un poco de preocupación.
—Porque te conozco, InuYasha. —Siguió Miroku, empezando a entristecer—. ¿Recuerdas que te conozco? ¿Recuerdas que Asura te enseñó a odiar a las mujeres?
—Kagome me enseñó cosas que nadie ha podido Miroku. —Aclaró el muchacho, adelantándose a las conclusiones de su amigo. Miroku, lo miró de reojo, frunciendo el ceño—. Me enseñó a valorar más a mis amistades, a preocuparme más por ellas, a sentir el dolor de mis amigos —se tocó levemente el pecho, detonando—. Kagome me enseñó la vida de la otra cara de la moneda y es por eso que estoy dispuesto a dar mi propia vida si es necesario…por ella. —Aclaró, seguro de sí mismo.
Y no mentía, Kagome —para él—, valía más que su propia alma.
Miroku sonrió, irónicamente—. Jamás te había oído hablar así por una mujer, InuYasha. —Miró seriamente esta vez al ambarino—. ¿O sí?
—¡Por favor Miroku, tenía quince años! ¡Era un crío! —Expresó comenzando a exasperarse, cierto era que no podía ser alguien paciente—. ¡Ahora soy un hombre!
El Higurashi volvió a sonreír irónico—. Sigo pensando que Kagome nació para estar sola y trabajar. —Miró a la ventana, con el corazón encogido al pensar en eso.
—¡Te equivocas, Kagome no nació para eso! —Elevó la voz, InuYasha.
—¿Según tú?
—Kagome nació para conocerme y yo… ¡Yo nací para ella!**
Miroku, quedó de piedra ante esa confesión—. ¿Qué dijiste? —Aún no se lo podía creer—. Repítelo.
A InuYasha, un pequeño sonrojo lo invadió, pero no evitó que su cara siguiera con aquella mueca de decisión y convicción que le embargaban esos sentimientos—. Kagome está destinada para estar a mi lado, Miroku. —Pronunció sin miedo—. La necesito y es lo más importante que tengo en la vida ¿entiendes? —Lo miró, como si de algún tema de vida o muerte le hablara.
Porque InuYasha estaba seguro de que en el destino estaba escrito que Kagome fuera de él, y viceversa. El hilo rojo, une a dos personas que están destinadas para estar unidas para siempre. El hilo puede contraerse, estirarse pero ¡jamás!, puede romperse.
—Entonces… ¿Sí la amas? ¿No estabas jugando con ella? —Miroku achicó los ojos, aún no podía creer lo que estaba diciendo su amigo. Aún no podía creer ver aquel brillo de adolescente perdida y verdaderamente enamorado, esa mueca de seguridad y a la vez alegría que reflejaba al hablar de Kagome—. Dímelo, InuYasha.
—¡Por supuesto que sí, Miroku! —Expresó Taishō, exasperado—. ¿Cuántas pruebas más quieres de lo que siento por Kagome? ¿Qué más quieres saber?
Miroku, convencido ya de las palabras de su amigo, bajó la mirada, perdiéndola en flequillo. ¡Qué idiota había sido! ¡Se había interpuesto en ese inicio de relación! Sin saber que InuYasha de verdad amaba a su prima. Él solo quería lo mejor para los dos.
—Lo siento…InuYasha. —Su orgullo varonil aún le dejo decir eso—. Perdóname, fui un tonto. —Lo miró, serio, necesitaba que su amigo supiera que estaba arrepentido de haberle propinado tremenda golpiza.
—Keh, no digas estupideces. —InuYasha, sintió un alivio recorrerlo, al parecer ya estaba en buenas con su amigo. Miroku se sumió en un fraternal abrazo y estrechón de manos, con su mejor amigo.
—Gracias…InuYasha. —Lo miró fijamente.
InuYasha se sonrojó nuevamente—. Ya dije que dejes de decir estupideces.
—Vaya que eres tonto InuYasha y mira que tienes poco tacto. —Miroku cerró los ojos. Cierto era que ese era su amigo InuYasha, no lo había perdido.
—Cállate ya, imbécil. —Siguió, volviendo a bromear con su antiguo amigo.
—InuYasha…
—Cierra la boca… ¡Cuñado!
Continuará…
Muajajajajajajajajaja, xD cielos, me gustó plasmar este capítulo :p
Espero haber quedado IC, D: siento que desde la confesión de ayer estoy bien salida de los personajes, más que todo de InuYasha DX! Help me please! D:
Paulii Taisho: ¿Lo dices en serio? *W* TE AMO! Muchas gracias, preciosa. Yo también te quiero y te odio por no ayudarme a escribir mi historia :3 Bueno, yo sé lo que piensan de mi e.e ¡Espero que este capítulo te haya gustado! Muchas gracias por postear, princesa.
Andreb1401: Bien, la verdad solo soy yo ._. Así que creo que sería: "¿Cómo estás? Digo… Qué bueno que te haya gustado, linda, ya sabes que es un grandísimo honor siempre, gracias por postear.
Sasunaka doki: ya ves que no, reina xD muchas gracias por dejar review ;)
Aky9110: Que bueno… e.e entonces, ¿crees que quedé IC con la confesión? *W* gracias preciosa, es un honor siempre. Muchas gracias por leer y dejar review.
Eagle Gold: ¡UNA LECTORA NUEVA *W*! Hahahahaha, PRINCESA muchas gracias por pasarte a leer, en serio, me emocionaron ver tu reviews y saber que la leíste toda y que causé tanto en ti. Me alegra que lo hayas agregado a tus favoritos, es un grave honor para mí x3 Sé, totalmente BIENVENIDA y sigue disfrutando ;)
Neri Dark: Mi querida princesa, tus reviews siempre tan Asadafaja, *W* los amo, LOS AMO. Muchas gracias por como siempre darme tantos ánimos y mencionar detalles que te emocionan, en serio me es un gran honor tenerte en mi lista de lectoras y eres unas de mis favoritas. Que genial que te haya gustado la última parte, traté de hacerla lo más IC posible para que no me denunciaran xD Muchas gracias por todo, en serio.
Maribalza: *W* Oh, princesa, por favor que cosas dices, ¡me halagas! *3* xD hahahahaha lo de que nos queremos en cierto pero de que se me hacen conocidas tus palabra pues… NO NUNCA las he visto D: lo siento mucho u.u xD que bueno que no habrá amenazas de muerte, por estos capítulos me salvo.
Dead-End-00: WTF?! NO ME ODIA, NO ME ODIA *W* *Salta por todos lados* oh, reina, gracias por decirme esas cosas tan inspirantes (?) xD en serio, que bueno que te quedaste "contenta" con la declaración xP ya verás, InuYasha va a sufrir y no me importa si se lo merece o no o.ó See, es muy, muy, muy, muy, MUY feo D:
Sele de la Luna: Eah, Asadafaja, muchas gracias hermosura bella. Princesa, no esperes, va a ser MUCHO, y cuando digo que MUCHO, es MUCHO, no sé si pueda tener piedad. Gracias de nuevo.
July miko: Qué genial que te dejé sin palabras, preciosa. Me motiva mucho que me dejes reviews, en serio es un honor muy grande. Ojalá hayas disfrutado.
MichMS: Que bueno que solo lloraste día y medio, princesa de caramelo xD muchas gracias por postear y por seguir mi historia.
Elvi: Yo también te adoro, muñeca. Muchas gracias por dejarme review. Espero te guste como van evolucionando las cosas entre estos dos.
JOAN: Esa estúpida es otro personaje de mi invención de la que no tiene nada de relevancia en esta historia, linda u.u así que no la insultes XD ok, no ._. Sí, InuYasha sí se lo merece o.ó el muy cabrón… ¡Gracias por postear, cariño!
KEwords: Gracias por el insulto :P Ya actualicé, deja de acosarme, reina u.u no me odies, por favor D:
Besitos, nenas, me largo xP
