Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la Sra. Meyer, a excepción de Lisa, William & Alexandra, que me pertenecen a mi al igual que la trama =)

Summary: Bella entra a una escuela de puro niño rico, ahí conoce a Edward Cullen, de quien se enamora, pero lo que ella no sabe es que todo empezó en un juego … ¿Será esto un amor imposible?

Oo0oOo-ExB-0oOo0o

Bella's. prov.

-31 de Diciembre-

El fin de año había llegado mas rápido de lo que creí. Estábamos a treinta y uno de Diciembre. La cena de año nuevo seria en menos de diez horas, ya se imaginaran como esta Alice.

-¡Isabella Marie Swan Brandon de Cullen!- el grito resonó en toda la casa.

"Alice" fue lo único pensé antes de salir de mi habitación y prepararme para morir.

-¿Qué fue, Ally?- dije dándole un beso en la mejilla.

-¡¡Tardas horas bañándote!! ¿Ya viste que horas son?-

-¿Las doce del medio día?-

-¡Exacto! Vamonos, el tiempo es oro- dijo tomando a Lisa y sacándola de ahí.

Me acerque a la cocina y vi a mi madre cocinando. La abracé por atrás y le di un beso en la mejilla.

-¿No íbamos a cenar?-

-Si, esto es para tu padre, muere de hambre-

-Oh … - iba a seguir hablando pero un grito de Alice hizo que saliera pitando de la casa.

Llegamos a casa de Alice en tiempo record, aparte de solo quedaba a unas cuadras de la mía. Ahí ya se encontraba Rosalie, platicando alegremente con la madre de Alice.

-Buenas tardes, chicas- saludo Elizabeth.

-¡Hola, tia!- dijo Lis antes de darle un beso en cada mejilla.

Salude a la 'tia' Eli y subimos junto con Ally al cuarto de esta. Y como siempre que ella nos arreglaba su habitación era mas bien un salón de belleza.

-Ok, ahora somos mas niñas, por suerte tengo mas ayuda- anuncio mi amiga.

-Veamos … Alex, cariño, ¿podrías aplicarle la mascara a Lis?-

La hermana de la pixie asintió y tomo un vaso con una cosa verdosa y negra y empezó a aplicársela al rostro de mi prima que tenia una mueca de asco en su boca.

-Tu, Rose, pónsela a Bells, por fis- Rose asintió y se dirigió a mi.

Así pasamos el resto de la tarde, entre ropa y maquillaje, para las nueve y algo de la noche ya estábamos mas que listas.

Alice llevaba un vestido hasta la rodilla color morado, se amarraba atrás del cuello con una cinta de pedrería plateada que también llevaba debajo de los pechos y tenia una gran escote en la espalda y lo conjugaba con unas zapatillas plateadas. Su cabello estaba lacio y maquillaje en tonos oscuros.

Alexandra vestía un vestido naranja pastel hasta la mitad de la pantorrilla, de tirante y escote en forma de gota muy abierto para su edad y zapatillas doradas. Su cabello estaba ligeramente ondulado y agarrado en media cola.

Rosalie se puso un vestido color crema de tirante y escote cuadrado, en la cintura traía un listón grueso dorado y de ahí caía en capas hasta la mitad de la pierna. Su cabello estaba totalmente lacio y llevaba flequillo, su pelo lo adornaba con una cinta dorada que tenia un flor de lado.

A Lisa le había puesto un vestido azul marino strapless con pedrería mas oscura debajo de los pechos y hasta la mitad de la rodilla. Su cabello estaba agarrado en una coleta baja que caía por su hombro derecho y unas zapatillas del mismo color del vestido.

Y por ultimo, yo con un vestido rojo quemado strapless con un escote en forma de corazón y pedrería negra debajo de los pechos y desde ahí el vestido caía hasta arriba de la rodilla y calzaba unas zapatillas negras. Mi cabello estaba con ondas y caía totalmente suelto sobre mis hombros.

-¿Listas para apantallar?- dijo emocionada Ally.

-¡totalmente …- inicio Lis.

- … divinas!- finalizo Alex besando dos de sus dedos para luego pasarlos por sus ojos.

Estuvieron haciendo bobera y media hasta que llego la madre de Alice a decirnos que era hora de marcharnos.

La señora Elizabeth llevaba un vestido color lima con piedras plateadas en el cuello y zapatillas plateadas igual. Su cabello estaba agarrado en un chongo en la parte baja de la nuca.

Nos dividimos en dos autos para llegar al restaurante. En el BMW de Rose, nos fuimos Lisa, Rosalie y yo, en el auto del señor Brandon, se fueron toda la familia Brandon, por así decirlo.

Era tradición pasar el año nuevo con la familia Brandon, todos los años éramos nosotros seis, pero ahora se nos unirían los Cullen y los Hales, aparte de mi querida prima.

En menos de una hora ya estábamos en la entrada del restaurante de Port Ángeles, donde cenaríamos alegremente, o eso espero yo. El señor de la entrada - que por cierto era el mismo desde que tengo memoria- nos recibió alegre con elogios que hacia cada año.

-Por aquí- dijo mientras nos llevaba a una mesa apartada de las otras.

Ahí ya estaban mis padres y los restantes de la familia Hales. Mi madre, siempre de entusiasta, se paro a saludarnos con grandes abrazos al igual que la señora Hales, aunque esta fue menos efusiva.

Mi madre vestía un vestido completamente negro y con un gran escote en la espalda, que acababa hasta la espalda baja, su cabello estaba recogido en una coleta baja. No se le veía mal pero era raro ver a mi mama con ese vestido.

-Que sexy, tia- halagó Lis.

-Si, Reneè deberías traspasarle ese sentido por la moda a tu hija- reprocho Alice.

La ignore y fui a saludar a la tia Liliana, quien llevaba un vestido rosado oscuro con un escote bastante abierto, dejando ver el inicio de sus pechos y unos guantes blancos hasta el codo.

Al poco tiempo llegaron los señores Cullen y Emmett pero sin mi Edward.

-No te preocupes, Bells, ya vendrá- me había dicho mi prima al ver mi cara de preocupación.

Las horas siguieron pasando y nada. Ya casi era media noche y ya estábamos todos en la mesa, excepto Edward Cullen. Empezaron a dar las acampanadas y entro Edward corriendo.

-Lo siento, tuve un percance- dijo cuando llego a nuestra mesa.

Se fue por toda la mesa saludando a todos, hasta llegar a mi lado y darme un casto beso en la boca.

-Hola, amor-

-¿Por que tardaste tanto?- le cuestione.

-Imprevistos-

-¿Qué clase de imprevistos?-

Se que estoy sonando como una esposa controladora y celosa pero no podía evitar enojarme, era nuestro primer año nuevo juntos y el no llegaba a tiempo. Ok, creo que "Andres" tiene algo que ver en esto.

-Bella, no te enojes, lo sabrás al rato- dijo y me dio un beso en la mejilla.

Las doce de la noche llegaron, brindamos, nos dimos los correspondientes abrazos junto con los mejores deseos y comimos las doce uvas. Estábamos empezando a cenar cuando Alice y Lisa se levantaron.

-Lo sentimos, tenemos que ir a caminar con maletas- anunciaron.

-¿Qué?-

-Si, caminar con maletas, para viajar mas, ustedes saben, creencias - dijeron antes de marcharse.

-Chicas …- susurro Emmett haciéndonos reír.

Terminamos de cenar y estuvimos ahí un rato platicando, hasta que anunciaron que era la hora disco, y los adultos decidieron retirarse, según, iban a un bar a festejar ellos solos.

-Vamos a bailar- dijo Rosalie.

No lo dude ni un segundo y tome a Edward de la mano para llevarlo a la pista. Dudoso de mis ganas de bailar, me tomo de la cintura y empezó a movernos. La música era muy prendida.

-¡Papi, soy tu vaquera!- canto Lisa quien agarraba a Willi de caballito al igual que Alice tomo a Emmett.

-¡Dime vaquera, papi!- grito Alice moviendo sus brazos en círculos en el aire.

Seguimos bailando alegremente hasta que Edward me tomo del brazo y sin decir nada me saco del restaurante. Me llevo hasta su volvo aun callado. Diferentes ideas llegaron a mi mente. Estaba enojado, de seguro, se dio cuenta que no soy nada para el y quiere que lo dejemos.

-¿Edward, que pasa?- pregunte cuando arranco el auto y se puso en marcha.

Mi novio solo me volteo a ver y me beso con desesperación. Eso aumento mis dudas. Todo estaba bien hace unos segundos y ahora, Edward no me dirigía la palabra, no entendía nada y las peores ideas inundaron mi mente.

Lo único que podía ver era el desierto de Phoenix … ¿Me estará llevando lejos de aquí? ¡Me esta raptando! Fue lo único que se me ocurrió en ese momento. Seguimos andando por mas de una hora, hasta que llegamos a un pequeño pueblito.

-¿Qué hacemos aquí?- inquirí pero no obtuve respuesta.

No sentía miedo, de eso estaba segura. Nunca podría llegar a tener miedo de Edward, pero no me sentía tampoco bien, odiaba que me ocultaran las cosas como el lo estaba haciendo. Si, me sentía enojada.

Estaciono el volvo en un tipo de restaurante antiguo, me abrió la puerta y me ayudo a bajar, no puse resistencia, me deje guiar. Adentro, todo era muy antiguo y un poco sucio ¿Qué diablos hacíamos aquí?. Nos recibió un señor barrigón y nos llevo a la parte de atrás.

-Disfruten la velada- dijo antes de marcharse.

Edward sonrió y se acerco a la puerta de vidrio, la cual estaba cubierta por unas cortinas por lo cual no me dejaba ver nada, y con suma lentitud la abrió.

La vista era mas que preciosa. Era una tipo de jardincito, bueno, no era un enorme jardín. El césped era de un verde intenso, había unos cuantos árboles y una parroquia blanca adornada con rosas, el terreno estaba bardeado por una pared de pasto con orquídeas, era simplemente precioso. Pero lo mejor era una especie de montaña que en la cima tenia un gran árbol de manzanas.

-Edward … ¿Qué es esto?- dije asombrada.

-Amor, no creas que olvide nuestro aniversario- sus palabras me cayeron como balde de agua fría.

¡Nuestro aniversario! ¿Cómo diablos pude olvidarlo? ¡claro! Todo gracias a los preparativos de la pixie Brandon. Pero no puedo culparla, mi deber era recordar nuestro aniversario, pero no, yo lo había olvidado y el había preparado todo esto. Que mal me siento ahora.

- Claro, el aniversario …- susurre cabizbaja.

Edward acaricio suavemente mi mejilla y tomo mi barbilla para hacerme que lo viera a los ojos.

-Lo olvidaste, lo se. No te preocupes yo lo hubiese olvidado si no hubiese sido por la alarma de mi celular.- confeso un poco apenado.

-Pero … tu hiciste todo esto y yo no tengo nada-

-Cariño, faltan muchos aniversarios mas- dijo sonriente. Su idea me agrado.

-Eso espero- dije sonriendo aun mas.

-Es un hecho. Vamos, el amanecer nos espera- dijo tomando mi mano y llevándome al árbol encima de la montaña.

Abajo del árbol había una mata de cuadros rojo con una botella de vino encima, dos copas, un tazón con fresas con chocolates, uvas y algunas manzanas acarameladas.

-Supuse que no tendrías hambre, así que decidí por algunos postres- dijo sirviendo el vino en las copas y entregándome una.

-Brindemos por un mes mas juntos- dijo alzando su copa.

-¡Salud!- grite chocando las copas.

Me acomode entre sus piernas, con mi espalda reposando en su pecho y el recostado en al árbol. Estuvimos comiendo las frutas que el trajo y bebimos algo de vino. Fue algo sencillo pero muy hermoso, romántico mas que nada.

Nos quedamos ahí abrazado esperando el amanecer, que según Edward desde ahí se veía precioso. Y que acertado estaba, los primeros rayos del sol nos iluminaron con ese toque rojizo y anaranjado tan característico.

-Bella, mi amor, quisiera entregarte algo, como un pequeño regalo …- dijo Edward Tomando una bolsita roja.

Sentí su mano alzando mi cabello y entendí su intención y reemplace sus manos por las mías. Algo frió toco mi cuello, una cadenita. Baje mi vista y me encontré con una cadenita de oro muy finita, de ella colgaba un librito de oro con diseños de pedrería, en el centro había una esmeralda en forma de corazón y mas abajito en letras cursivas decía : "B & E" . Mis ojos se humedecieron.

-Es hermoso-

-Me alegro que te guste, ábrelo-

A como me dijo, lo abrí y de un lado, había una foto de nosotros dos sonrientes, en nuestros ojos se podía ver todo el amor y del otro lado venia una pequeña inscripción: "Esta es nuestra historia".

-Aquí inicia nuestra historia, amor- dijo besando mis labios.

- 20 de Junio-

-¿Estas segura, Bells?- me dijo Alice viéndome preocupada.

-Si, Ally, es lo que quiero- asegure con una media sonrisa.

-En ese caso, ¡Felicidades!- y se me tiro encima.

Los nervios me estaban matando mientras me veía en el espejo de cuerpo completo. No podía creer lo que estaba a punto de hacer, pero aun así no estaba dispuesta a echarme para atrás.

El timbre empezó a sonar, me vi por ultima vez en el espejo y baje. Antes de abrir baje la intensidad de la luz del comedor y me aproxime a la puerta.

-¡Felicidades, bebe!- grite tirándome a sus brazos, el respondió gustoso.

-Gracias … por todo- le sonreí.

Tome de su mano y tire de el hasta el comedor. Había adornado esa parte de mi casa con velas, la mesa tenia un mantel blanco y perfectamente ordenado y al fondo una manta con la palabra: "¡Felicidades!" Escrita en ella.

-Esta todo hermoso, Bella- me elogo.

Serví la cena que había preparado con la ayuda de Lis, aunque ella había echo la mayoría. La cena consistía en una ensalada de verduras y un pavo pequeño que había insistido en hacer, y claro el infaltable vino.

Cuando acabamos le serví el pedazo de pastel con las velitas que había comprado. Alegremente le cante las mañanitas mientras el soplaba su velita. Se que era tan infantil, pero me había esforzado en hacer todo esto.

-¡Los regalos! Bueno, el regalo- dije corriendo hacia la sala, tome la cajita azul y regrese al comedor.

-Toma- le dije entregándole la caja. La tomo entre sus manos y me agradeció con un beso.

Lo abrió con delicadeza y elegancia y saco la pequeña cajita negra. Me volteo a ver y sonrió enarcando su perfecta ceja, moví la cabeza dándole a entender que continuara. Con una sonrisa torcida abrió la cajita y dejo ver el anillo de plata.

-Tal vez no te guste, se te haga muy femenino como dijo Emmett, pero yo pensé que tal vez podría ser una alianza, no como las de matrimonio algo mas … informal, tal vez una promesa o algo por el estilo …- empecé a decir pero Edward me callo con un beso.

-Es perfecto, gracias- dijo poniéndose el anillo.

-Trae … unas palabras, atrás-

-"Juntos por siempre y para siempre jamás. B.S"- leyó en voz alta antes de besarme con amor y delicadeza, como todos sus besos.

-Este es un detalle, falta el regalo principal- susurre en su oído.

-¿Y cuando me lo darás, mi niña?-

-No puedo bajarlo, lo preparare, cuando te llame, subes- dije para después alejarme de el y subir a mi cuarto.

Hice todo a como me dijeron las chicas, prepare el ambiente, mi vestimenta y maquillaje y por ultimo, "envolví" el regalo.

-¡Edward!- lo llame.

Edward's. prov.

Todo esto me estaba volviendo loco de curiosidad. Mi hermosa Bella me había preparado una cena por mi cumpleaños, había echo todo esto solo para mi, aparte del detalle del anillo. No podía haber mejor mujer que ella.

-¡Edward!- escuche como grito.

Bella me había dicho que me tenia un regalo mas pero que no lo podía bajar y que al llamado subiera, así que aquí estaba subiendo hacia su cuarto completamente curioso.

Llegue a la puerta de su habitación, dude si tocar o no, pero ella me había dicho que subiera así que con lentitud abrí la puerta y me quede en shock cuando la vi.

Mi Bella estaba acostada en el centro de su cama con tan solo un baby doll de encaje negro cubriendola y una gran moño del mismo color en su cabeza. Sentí como mis hormonas se removian.

- ¿B -bella?- tartamudee acercandome a ella.

-¡Sorpresa! Espero que te guste- dijo sonrojandose.

-Estas preciosas, divina pero …-

Bella se arrodillo a la orilla de la cama y paso sus brazos por mi cuello.

-Edward, te amo y quiero pertenecerte completamente- dijo y choco sus labios contra los mios.

Fue un beso lleno de pasión, deseo y lujuria, el cual respondi gustoso. Lleve mis manos a la cintura de mi novia y con mucha delicadeza la recoste en la cama, baje mis labios por su delicioso cuello … hasta que algo me golpeo.

"Si logras llevar a Isabella a tu cama … ganas"

Y recorde que esto era una apuesta. Si hacia el amor con Bella, ganaria, yo no queria hacer esto mientras ella siguiera engañada. No queria, no podia, me odiaria a mi mismo.

Con toda mi fuerza me aleje de ella y me sente a su lado, apretando el puente de mi nariz.

-¿Qué pasa?- me pregunto ella.

-Bella, no puedo …-

-¿Por qué? ¿No me amas?-

-¡No! Claro que no, yo te amo mas que a nada-

-¿Entonces … no me deseas? ¿Es eso?-

-Bella, te deseo demasiado, eres como mi fruta prohibida, no hay nada que desee mas que a ti, pero no puedo-

-¡¿Por qué!?- grito desesperada.

-Isabella … tengo algo que decirte- dije clavando mis ojos en los de ella.


¡Ah! Otro capitulo!

Siento las faltas de ortografia al final pero ya estoy un poco cansada =/ espero que les haya gustado eso de dos fechas en un capitulo xD

-Andres*- por ahi mencionaba a este dichoso personaje entre las mujeres "andres el que viene cada mes" jaja! Osea: la menstruación xD

Lo de caminar ocn maletas a las doce de la noche es una creencia segun, qe eso te dara mas oportunidades de viaje, segun mi mama funciona ;)

X cierto cambie lo del corazon x el libro, se me hzio original xD ah! i la cancion de "Mami, soy tu vaquero, dime vaquero mami" ya se que es viejizima pero no se pk la traigo en mi mente xD aparte la vdadera letra es como la puse aqui de "Mami soy tu vaqero, dime vaquerO MAMI"

Gracias a todas por sus reviews! Mil gracias! Les deseo un feliz inicio de año, que este año todas sus metas se cumplan y sean muy felices =) igual feliz navidad atrasada xD

P.D: los prox capitulo creo que seran algo cortos =)

Un beso abrazo:

-*-Eztrella fugaz al amanecer-*-