N/A:la trama original pertenece a ELJames esta historia es mía y solo para diversión.


Cuando Kate se levanto a la mañana siguiente se encontró a Ana ya en la cocina toda vestida y sirviendo el desayuno, eran apenas las 7 de la mañana, pero se notaba que su amiga ya estaba bastante despierta.

-Buenos días…-dijo Kate sentándose en la barra de desayuno, Ana le dio una amplia sonrisa y deposito un plato de panqueques con fruta frente a su amiga – alguien se levanto de buen humor – concluyo Kate bebiendo un sorbo de su jugo.

Ana se sentó a su lado y se sirvió una taza de té.

-Es un día precioso porque no me levantaría de buen humor? – dijo Ana con un tono de voz alegre, Kate miro por la ventana y se veía que sería un lindo día pero supuso que el buen humor de su amiga no se debía al clima, - que tal anoche con Elliot?- pregunto Ana, esto hizo que Kate la mirara nuevamente con una sonrisa aflorando por sus labios.

-Excelente, es un chico muy agradable, sabes que me invito a cenar después de terminar su inspección contigo? – dijo esperanzada, Ana levanto las cejas sorprendida pero con alegría, no era la única con una cita.

-Que bien Kate y a donde irán? – dijo mordiendo un pedazo de fruta.

-No sé – encogiéndose de hombros, con indiferencia, Ana notó algo en el tono.

-Que sucede Kate? – pregunto preocupada, su amiga jugaba con su tenedor en su plato, luego miró a Ana, y tomo un respiro profundo.

-Su hermano es Christian Grey, Ana te parece que puedo salir con él? – dijo como si fuera lo obvio, Ana rodo los ojos y apoyo un brazo la barra y se tomó la cabeza, con un tono duro y cansado dijo.

-Puedes acabar ya por favor con el tema Christian Grey, ha pasado ya tiempo, aparte en la cena de ayer no te hizo un desaire ni tampoco se comportó groseramente, yo creo que estás exagerando. – La cara que puso Kate no paso desapercibida, había asombro, enojo e indignación.

-Por si no te acuerdas él me hecho de su edificio en NY – dijo entre dientes – no creo que esté exagerando, es un ser despreciable y muy desagradable, no sé como toleras hablar con él.

Ana levanto la cabeza y miro a su amiga, en sus ojos había un poco de rabia, Kate no iba a decidir con quien hablaba.

-Pues ese es el tema, yo hablo con él, no tú, tú hablas con Elliot no con Christian, no entiendo porque todo tiene que terminar en tú problema con él, un problema que si mal no recuerdo tú iniciaste. – dijo Ana firmemente, Kate retrocedió un poco

-Pedí disculpas – dijo Kate defensiva

-Pero mentiste, no le dijiste que eras tú la que ibas, diste el nombre de otra persona, como esperabas que reaccionara – dijo Ana perdiendo un poco la paciencia, Kate no pudo replicar, dentro de todo su amiga tenía razón, se sentó pesadamente en su butaca y fijo la vista al plato, Ana suspiro y en tono más calmado hablo.

-Si te sirve de consuelo, él sabe que actuó mal contigo porque no te dejo explicarte en NY, él también pudo haber manejado mejor las cosas - esta declaración hizo que Kate levantara violentamente la cabeza, Ana se mordió el labio nerviosa, jamás le había contado a Kate su encuentro con Christian en NY y mucho menos la cena de esta noche.

-Como sabes eso? – pregunto Kate juntando las cejas.

-Yo….me lo encontré en NY al día siguiente de la gala, y conversamos un rato y ahí me dijo que él también hubiese sido más amable contigo – terminó Ana sonrojándose, no sabía porque sentía vergüenza.

-Y porque no me lo contaste?- pregunto Kate sorprendida.

-No quería que te molestes – dijo Ana avergonzada, Kate se sintió herida, su actitud infantil y testaruda contra Christian había causado que su amiga no confiara en ella,

-Lo siento Ana – dijo Kate susurrando, Ana levanto la vista

-Porque?

-Por ser cabeza dura, tu no me contaste del encuentro con él y eso me duele, no pudiste confiar en mí por mi reacción, y aunque sé que la única culpable soy yo, me siento dolida.

Ana abrazó a su amiga, y esta le correspondió, pese a cualquier cosa, Kate era su amiga, casi su hermana, y no quería que haya nada que se interpusiera en su amistad. Cuando se soltaron Ana miró a sus manos y en un susurro confesó.

-Hoy voy a cenar con él – las cejas de Kate se levantaron en sorpresa, pero antes de hacer un comentario desagradable se mordió la lengua, luego de unos segundos atino a decir.

-Te gusta?

Ana mordiéndose los labios hizo un gesto afirmativo. Kate decidió callar, era lo más sabio por el momento, su actitud contra él ya había causado mucho problemas, al final asintió con la cabeza

-Bueno, pero que ni piense que voy a compartir mis cupcakes con él – dijo divertida, y Ana sonrió, hablaron un poco más acerca de la cita con Elliot y luego se prepararon para salir al trabajo.

Al medio día Elliot le había llamado para concretar la hora del encuentro, quedaron para las 5 ya que Ana tenía a las 2 una reunión con algunos autores nuevos, y quería tener un momento para ir a su casa para darse un baño y cambiarse, Elliot ya haría el recorrido por ambos edificios a partir de las 3, y se encontrarían en el edificio nuevo de SIP para definir los cambios.

Cuando estaba a punto de entrar a la reunión su celular sonó con la alerta de un mensaje.

C: Buenas tardes Anastasia, espero que hayas tenido una mañana productiva, hable con Elliot y me comentó que quedaron encontrarse a las 5, quieres que pase a buscarte por SIP?.

A: Buenas tardes Christian, muchas gracias lo fue la verdad, al salir debo ir un momento a mi departamento a buscar algo, podemos encontrarnos en donde Elliot, y yo me voy por mi cuenta.- Ana suspiro esperando la respuesta, quería arreglarse un poco para la cita.

C: Si quieres en ese caso paso por tu departamento, me das la dirección y paso por ti, no quisiera que llegaras sola a la obra, y mucho menos que me siguieras al destino de nuestra cena – Christian quería imponerse pero sabía que no debía hacer ningún movimiento y comentario que pudiera arruinar su salida.

A: Ok, te paso la dirección en un mensaje más tarde, tengo que irme, que tengas una linda tarde, ;-) – Suspiro soltando el aire que tenia contenido, todo esto era nuevo para él, jamás había estado pendiente sobre la respuesta de una mujer, todas siempre había hecho lo que él quería, volvió a mirar el mensaje y el guiño lo hizo sonreír, generalmente Mía era la que le enviaba caritas en los mensajes y usualmente lo enervaban, pero ahora el pensar que era Anastasia la que lo había enviado, le hacía sonreír.

Cuando terminó su reunión, eran casi las 4 de la tarde, Ana salió como una bala camino a su departamento, cuando le envió el mensaje a Christian con la dirección, este le comunico que pasaría a buscarla a las 16:45hs, llegó a su casa y se metió directo a la ducha, se lavó el cabello y lo secó dejándolo suelto medio salvaje, luego fue a su closet y busco algo que fuera lindo, elegante, sencillo y sexy, ya que al final de la noche tendría una cita, miro todo lo que podía entrar en esa categoría y cuando lo encontró sonrió, se puso la ropa elegida, pero como no quería Elliot la viera vestida así, ni tampoco Christian hasta que estuvieran solos se puso encima un tapado negro ancho largo hasta la rodilla, solo aplico un poco de mascara a sus ojos, cuando estaba terminando sonó el timbre de su casa, así que tomo unas respiraciones profundas para calmarse salió de su habitación y se dirigió al salón a abrir la puerta.

Christian salió de la oficina a las 4 de la tarde, pasó por su casa y se cambio, se puso unos jeans oscuros, una camisa negra y una americana, hablo con Gail y le pidió que tenga lista la cena pero no le especifico a qué hora vendrían, solo le informo que Taylor le notificaría cuando estuviesen por llegar.

Se dirigió a la dirección que le indico Ana, y le complació ver que el barrio era muy seguro, también le agrado la seguridad del edificio, solo se podía ingresar con aprobación de los dueños, le pidió a Taylor que lo esperara y subió al dpto. estaba nervioso, era la primera vez que saldría a cenar con una mujer que no fuera su madre, hermana o Elena.

Cuando llegó respiro profundamente para calmarse y tocó el timbre. Unos minutos después la puerta se abrió y ante él apareció ella, estaba hermosa tenía una sonrisa radiante, llevaba el pelo suelto y un abrigo negro que llegaba por debajo de las rodillas luego solo se veían sus botas, estaba muy simple y elegante y ese tapado era sexy ya que no dejaba entrever nada, pero Christian no pudo evitar pensar que llevaría debajo…

-Hola Anastasia – dijo casi suspirando, se acerco hasta ella y le dio un beso en la mejilla, y absorbió su aroma, olía a flores y a una flagrancia deliciosa que no pudo identificar. Ana cerró los ojos cuando Christian la beso, y disfrutó del momento, la proximidad de su cuerpo emitía un calor que la hizo sonrojar y donde posó sus labios apareció la corriente eléctrica tan familiar, pero lo que más la cautivo era su olor, tenía una fragancia única, era a jabón, y a algo cítrico y masculino.

-Christian hola– dijo ella cuando él se retiro de a poco, en un susurro.

-Estas preciosa – le dijo mirándola de pies a cabeza, no podía evitar pensar que sería lo que llevaría debajo de ese abrigo, ella sonrió pícaramente al notar su mirada, nunca había sido vanidosa ni tampoco había deseado la mirada inquisitiva de un hombre, pero si quería impresionar a Christian, le encantaba ver como sus ojos la observaban ávidamente, se sentía atractiva cuando él la miraba.

-Gracias…, quieres tomar algo antes de irnos – pregunto ella, no sabía la hora, pero no le importaba, solo quería estar unos momentos a solas con él.

-Me encantaría pero me temó que llegaremos muy tarde si paso, te parece si reprogramamos? –preguntó él con dulzura, ella sonrió afirmativamente y cuando lo miró se mordió los labios inconscientemente, Christian lanzó un gruñido bajito y su mano automáticamente fue a separar el labio que estaba siendo mordido.

-Ayyy Srta. Steel, creo que Ud. necesita un poco de disciplina para aprender a hacer lo que se le dice – dijo crípticamente y con un dejo de voz dominante, ella abrió muchos los ojos, no entendió lo que quiso decir, y él al percatarse suspiro y sonrió, le dio un beso en la nariz.

-No me hagas caso, y es un trato, la próxima vez cenaremos aquí si estás de acuerdo...

Ella volvió a sonreír - Sí, pero solo si yo cocino – él levanto las manos frente a su cuerpo y con humor contesto.

-Jamás le llevaría la contraría en eso Srta. Steel...vamos? – extendió su brazo indicándole el camino para que pasará, ella sonrió y contesto.

-Vamos.

Salieron del departamento y llamaron el ascensor, y cuando estuvieron solos en ese ambiente cerrado, el aire se cargó pesadamente, ambos respiraban con dificultad, Ana miraba al suelo y sus mejillas se sonrojaban con el paso de los minutos, Christian se percato de esto y se acercó a ella, tomo su rostro entre sus manos y lo levanto, la miró fijamente y descendió para tocar sus labios, pero cuando iba a besarla con un ping el ascensor les comunico su arribo a planta baja.

Ambos respiraban trabajosamente y seguían conectados por la mirada, Christian de mala gana bajo sus manos y le indico que pasara, ella salió raudamente y se dirigió sin parar afuera donde el aire frio fue un alivio, tomó unas bocanas grandes y se calmo, Christian llegó a su lado y tomándola de la mano la guio hasta la SUV que estaba estacionada enfrente, ambos querían saber que fue lo que sucedió en el ascensor pero ninguno de los dos dijo nada, Anastasia lo único que quería era sentir sus labios y Christian solo deseaba poder controlarse lo suficiente antes de lanzarse sobre ella.

-Anastasia, recuerdas a Taylor – el mencionado hizo un gesto en la cabeza y con amabilidad la saludo.

-Srta. Steel – dijo abriendo la puerta, Ana le sonrió y saludo.

-Sr. Taylor buenas noches –

-Por favor Srta. solo Taylor – dijo el hombre seriamente

-Ok, pero si me llamas Ana – Taylor le hizo un gesto pero no contesto, así que ella le sonrió y subió al auto, Christian la siguió, luego ella le indico a Taylor el camino, cuando estuvieron en marcha ella se volteo a mirar a Christian.

-Muchas gracias por acompañarme, generalmente este tipo de cosas siempre las hacía con Mike, él era quien siempre me guiaba en todo, por suerte Elliot es de confianza – dijo sonriendo.

A Christian le cambio la cara un segundo pero se recupero enseguida.

-Mike? – pregunto lo más suave y calmado que pudo, pero por dentro estaba todo menos eso.

-Mi abogado, bueno el abogado que me ayuda con los negocios de NY y de Europa, no sé si lo llegaste a ver, estaba conmigo y con Kate en la gala.

Christian no contesto solo la miró e hizo un gesto afirmativo con la cabeza.

-En fin, era él siempre quien me acompañaba, ya sabes muchas veces los hombres no quieren tratar con mujeres, o si tratan piensan que pueden aprovecharse o estafarte, por eso él siempre iba conmigo, y si Elliot no era alguien conocido probablemente le habría pedido a tu padre que me acompañe – dijo francamente, Christian solo la observaba, no quería que ella dependiera de otra persona que no fuera él, suavemente tomo sus manos y le dio un pequeño apretón.

-Ahora puedes contar conmigo para lo que necesites, eso no lo dudes – ella sonrió y movió la cabeza, le encantaba la idea de poder contar con él para todo.

En ese instante el auto paró y llegaron al edificio, Taylor abrió la puerta y los siguió hasta adentro, cuando saludaron al guardia se dirigieron hacia el segundo piso donde sabían que estaba Elliot, el viaje en ascensor fue más corto y en la compañía de Taylor por lo que ambos ignoraron lo que ocurrió anteriormente. Cuando bajaron a la estancia, observaron que Elliot estaba mirando unos planos a la distancia.

-Elliot – dijo Ana notificando su presencia, Elliot volteó y sonrió

-Ana, que bueno que ya están aquí – se acerco y le dio un pequeño abrazo y un beso, Christian entorno los ojos y gruño bajito, odiaba que se acercara tanto a ella. Elliot que se percató de su cara, amplió su sonrisa, y fue a saludarlo.

-Hermanito que bueno verte – dijo con humor

-Elliot – fue el saludo seco que le dio, luego de saludar a Taylor se dirigieron hasta donde estaba la mesa con los planos y empezaron a discutir.

-Estuve observando el edificio, y la estructura es nueva, por lo que no necesita de arreglos grandes y dependiendo de la ubicación de los cubículos debemos empezar a realizar las conexiones necesarias para comunicaciones.

-Te puedo pasar los planos de las ubicaciones de cada piso, el último sería donde estaría mi oficina, la del Director Administrativo, nuestras secretarias y la sala de juntas, en cada piso se ubicarían dos o tres categorías de género, dependiendo de la cantidad de personal que trabaje por cada uno y una pequeña sala de juntas, y la sala de los servidores e informática quisiera que este en la parte más segura.

-ok, se puede hacer, que me dices de los accesos, quieres algún cambio en las puertas?

-Solo hay dos entradas y quiero que ambas se monitoreen por cámaras y los accesos sean solo por código, y que tengan limitación de entrada, quiero que el personal solo pueda acceder a las instalaciones hasta cierta hora. – dijo muy sería

Elliot se rasco la cabeza – yo te puedo preparar las instalaciones pero la tecnología tendrías que verla con otra persona, no tenemos todavía esa especialización en mi compañía.

-Si me permites Ana – dijo Christian que estaba observando toda la escena en silencio, le gustaba como ella tomaba el mando.

-Claro Christian

-Puedo hacer que mi jefe de tecnología, así como mi jefe de seguridad se reúnan contigo para que les expliques que necesitas y ellos te indiquen como proceder, inclusive si tu lo apruebas yo veo todo con ellos y todo lo que se necesite te será notificado, pero no tendrías que preocuparte de nada, yo me encargaría de todo, te puedo asegurar que son personas de absoluta confianza

-El tiene razón Ana, los minions de mi hermano son los más leales que hay, mira que aguantarle – dijo Elliot riendo, Christian lo fulminó con la mirada, pero todo fue olvidado cuando vio esa sonrisa de esperanza.

-En serio harías eso por mi? –le dijo ella con dulzura, "por ti haría lo que sea" pensó Christian, pero no pudo contestar, solo afirmo con la cabeza, Ana sonrió más ampliamente y antes de que nadie pudiera reaccionar se colgó de su cuello y le planto un beso en la mejilla – gracias- le dijo suavemente.

La sonrisa de Christian era gigante, y ella se había soltado, pero todavía estaba muy cerca y el sin saber cómo tenía su mano rodeando su cintura.

-No tienes nada que agradecer.

Ana se alejo un poco, pero sin salir del todo de su abrazo, él seguía con su mano en su cintura cuando se volteo a Elliot, y estaba totalmente ruborizada, Elliot solo sonreía.

-Bueno, qué más podemos hacer – siguieron hablando de los cambios en el edificio y Christian con lo que había pasado se sentía más adecuado para intervenir, así que cuando todos los puntos fueron tratados, concluyeron en empezar las mejoras en la siguiente semana, una vez terminado los arreglos en SIP y luego de la mudanza, empezarían con KH.

Cuando todos se despidieron Christian y Ana se dirigieron rumbo a su cita. En todo el camino al departamento no hablaron mucho salvo algunos comentarios sobre la propiedad y los trabajos que realizarían el equipo de seguridad e informática de GEH.

Cuando llegaron al Escala, y se bajaron camino al ascensor Ana rio, Christian la miro extrañado

-Lo siento, no pasa nada – dijo ella

- Pero algo tiene que pasar te estás riendo.

-Estaba pensando que casi fuimos vecinos, estaba interesada en un departamento disponible aquí en el piso 20, pero al final me decidí por mi condo, me enamore de la vista

-Me hubiese encantado que fuéramos vecinos –dijo con voz suave, Ana se sonrojo – pero ahora me tienes intrigado con la vista de tu departamento, quiero verla.

-Dijiste que la próxima cita cenaríamos ahí…?

"cita? Esto es una cita? pensó Christian, pero se encontró sonriendo y afirmando lo declarado por ella.

-Pues bueno, ahí te hago el tour, pero tienes que ir temprano – cuando iba a preguntar porque, llego el ascensor, ambos subieron, cuando se cerró la puerta el ambiente volvió a cargarse.

-Y Taylor…? –preguntó Ana agitada, Christian se acercó a ella y la arrincono contra la pared.

-Subió por el ascensor de servicio – dijo él con la respiración entrecortada, se puso frente a ella y la miro fijamente, ambos estaban muy cerca y su respiración era fuerte y agitada

-Oh…-fue todo lo que pudo decir, nuevamente se miraban profundamente, Christian estaba a centímetros de sus labios, ella sentía su aliento en su rostro y cuando él se acercó más, ella cerró los ojos, él la tomo de las manos para evitar que las moviera y empezó besando su frente, luego continuó con sus ojos, luego su nariz y sus mejillas, por último deposito un suave y casto beso en sus labios, Ana suspiro sonoramente, y él poso su frente en la de ella.

-Me vuelves loco – dijo él en un suspiro, ella levanto la vista y lo miro a ojos y también le dio un suave beso en los labios cuando se separó sonrió.

-El sentimiento es mutuo Sr. Grey – le dijo ella y se mordió el labio, él le iba a replicar pero sintieron que el ascensor paró, él le soltó una mano y la estiro de la otra.

-Vamos adentro Srta. Steel o no respondo de mí – Ana rio y lo siguió.

Cuando entraron al departamento Ana se sorprendió era enorme, todo blanco, al entrar al salón se apreciaban sillones y un piano de cola, se quedó parada en medio del salón admirando la vista, como en su departamento las paredes eran de vidrio por el cual se admiraba la ciudad pero desde mucho más alto.

-El lugar es precioso – dijo caminando hacia el medio del salón, Christian observaba con detenimiento cada paso que daba, tenía el rostro ruborizado y los ojos chispeantes su cabello estaba suelto, y toda esa combinación le robaba la respiración.

Ana se volteo y lo vio mirándola intensamente de pies a cabeza, y pícaramente se acercó a él y se plantó en frente.

-Te guardo el abrigo? –pregunto él inocentemente y sonrío había estado esperando este momento toda la tarde, deseaba saber que había debajo, ella con un gesto afirmativo le indico que sí y empezó a desprender los botones mirándolo fijo, y cuando abrió el abrigo escucho la brusca inhalación de él.

Christian dio unos pasos atrás para admirar la vista, que literalmente lo dejó sin palabras y con la boca medio abierta, estaba impresionante, ella sonrió y se mordió el labio, había conseguido el efecto que quería, con la mirada que él le estaba dando se sentía sexy, llevaba una falda corta plisada color marrón, una blusa larga hasta la cadera de mangas largas y medio ceñida, medias y unas botas altas marrones, Christian recorría ávidamente la mirada en su cuerpo la ropa le quedaba a la perfección y no pudo evitar detenerse en sus piernas, esa falta corta y las botas hacían que parecieran interminables y le encantó que Elliot no haya podido verla así, ya que lo único en que él podía pensar era en tener esas piernas enroscadas a su cintura mientras devoraba su boca.

Ella dejo su abrigo en el sillón a su costado y giro un poco la cabeza.

-Estas bien? – dijo divertida, Christian sin despegar la vista de su cuerpo asintió levemente, ella sonrío e hizo un gesto con la mano hacia la ventana.

-La vista es impresionante

-Ni que lo digas – dijo él mirando con hambre su cuerpo, sin duda esta mujer sería su perdición, caminó unos pasos hasta ella para cerrar la distancia y cuando estuvo cerca le acaricio levemente el brazo –Estas despampanante – dijo él con voz ronca, acariciando su mejilla con la otra mano, ella bajo la mirada tímidamente y pronunció un gracias imperceptible, pero antes de que pudieran decir algo escucharon detrás de ellos una voz.

-Sr. Grey – ambos se voltearon y vieron a una mujer llamando a Christian.

-Gail

-La cena está servida – dijo esta en un tono amable

-Gracias Gail, te presento a la Srta. Anastasia Steel – dijo Christian señalando hacía Ana, esta se adelantó y extendió su mano en forma de saludo – Ana ella es Gail Jones mi ama de llaves.

-Un gusto Sra. Jones, y por favor llámeme Ana – dijo está estrechando su mano.

Gail miro a Christian y cuando él le hizo un gesto afirmativo, ella le contesto

-Encantada Ana, y por favor es Gail- y con esto se marchó nuevamente hacia la cocina, Christian le indico el camino a Ana y fueron a cenar.

Cuando llegaron al comedor todo estaba adornado exquisitamente, Christian le separo la silla y ella se acomodó, cuando él se sentó, Gail entró y sirvió la cena, una vez todo en orden se retiró nuevamente. Ana miró con ganas lo que tenía enfrente, Gail había preparado turbantes de espárrago verde con jamón como entrada, solomillo de ternera asado con crujiente de patata y compota de ciruelas como plato de fondo y para postre merengue helado de mousse de mascarpone con frutos rojos, cuando terminaron Ana bebió un sorbo de su vino. Durante la comida habían hablado poco, Christian disfrutaba ver como ella devoraba lo que tenía en frente.

-Tenías razón la cena estuvo exquisita muchas gracias por invitarme.

-Gracias por aceptar- dijo Christian sinceramente, en eso entro Gail para retirar los platos, Christian se levanto e indico a Anastasia para que pasaran al salón para continuar hablando.

-Gail, todo ha estado exquisito, muchísimas gracias – dijo Ana - por favor tienes que darme la receta del mousse de mascarpone.

-No tiene nada que agradecer Srta. – Gail dijo sinceramente, muchas mujeres habían pasado en los años que ella llevaba trabajando con el Sr. Grey, pero ninguna de ellas le había dado las gracias por la cena, esta joven era agradable y muy amable, Jasón tenía razón ella era lo que necesitaba su jefe - y con mil gustos se la daré, estoy segura de que le será sencilla de preparar.

-Gracias -dijo Ana y se dispuso a caminar hacia donde Christian le indico.

-Realmente gracias Gail, todo estuvo exquisito – dijo él y siguió a Ana al salón, Gail no pudo decir nada, era la primera vez en mucho tiempo que él le agradecía por una cena "oh si, definitivamente, ella será un cambio muy positivo en él" pensó y con eso se retiro a la cocina.

Christian estaba nervioso, nunca en su vida había tenido una cita, así que no sabía cómo debía comportarse, Ana estaba parada en el salón admirando la vista, trataba de parecer calmada pero no podía, ya que era la primera vez que estaba sola con un hombre en su departamento.

-Quieres tomar algo más?- pregunto acercándose, ella negó con cabeza mirando todavía hacia la ventana, él se paró detrás de ella pero sin tocarla, lo suficientemente cerca como para poder oler su cabello y sentir el calor de su cuerpo.

-La verdad que esta vista te deja sin aliento – dijo ella maravillada por la ciudad afuera.

-Tú me dejas sin aliento – contesto él suavemente, y le hizo una caricia en su mejilla, ella se recostó en su mano y volteó despacio, sin perder el toque, cuando estuvieron frente a frente sus miradas se conectaron, y sin mediar palabras el descendió hasta sus labios.


N/A: Pueden revisar mi pinterest para ver el auto de Ana y la ropa que uso esta noche. Por favor dejen un comentario quiero saber su opinion, deberan tener o no sexo en la primera cita? Gracias Verdelina por los consejos.