Capítulo 21 : Un trato y un secreto revelado. por Gold77
Kagome lo siguió con sus cejas enarcadas y muy enojada, Naraku se percató de ello, pero no se inmutó ante nada por la más mirada enfurecida que le de la valiente guerrera.
- Lo que me estás diciendo, me suena a un chantaje muy horrible-. Farfulló la guerrera.
- Tómalo como quieras, pero creo que no tienes elección y creo que a ambos nos conviene que tu aceptes ese reto-. Dijo Naraku tranquilamente.
- O sea que es un si o si obligatorio-. Dijo kagome mientras cortaba otro pedazo de manzana y se lo llevaba a la boca.
- No, puedes negarte si quieres. Pero sería un verdadero desperdicio-. Afirmó Naraku mientras pelaba una mandarina que sacó de su frutera.
- Entonces por que me chantajeas que si no acepto ese reto no me darás la pócima que cura a Kágura y de paso rescatar a mi hermanito-. Dijo Kagome irritada - ¿Y por qué dices que a ambos nos conviene mi elección?-.
Naraku se sacó las semillas del gajo de mandarina que comió y lo arrojó en un boul pequeño se paró nuevamente frente a la ventana a contemplar la tormenta.
- Es sencillo, esos robots gladiadores se llevaron a Kágura y a tu hermano a la arena de batallas que está a varios kilómetros de aquí. Y no te la harán nada sencilla, puesto que son robots muy hábiles e incluso pueden llegar a matarte-. Dijo Naraku comiendo otro gajo de mandarina.
- ¿Pues qué tan hábiles son?. Nadie puede superarme en fuerza-. Dijo Kagome con grandeza.
- Vaya, que arrogante eres Kagome. Pero ahora eso no importa. El asunto es que tu quieres a Kágura y a Sota y yo quiero a esos robots gladiadores-. Confesó finalmente Naraku.
- Así que ese es el motivo por el cual quieres que pelee contra ellos y según tu, si yo gano me darás la pócima que curará a Kágura y podré rescatar a mi hermanito, pero no me dijiste que pasará si pierdo-. Inquirió Kagome enojada.
- Es correcto. Si ganas sucederá eso y además dudo que pierdas por que se que tu furia por recuperar a Sota te hará muy fuerte en esa batalla-. Afirmó Naraku.
- Escucha bien, Naraku, dejemos las cosas bien en claro-. Comenzó Kagome – Déjame decirte que me importa muy poco la vida de Kágura, es más pienso convertirla en bistec de murciélago en cuanto le ponga las manos encima y rescataré a Sota con o sin tu ayuda-. Concluyó Kagome apretando su manzana hasta hacerla puré en sus manos.
Naraku enarcó una ceja y dio unos pasos hacia su escritorio, lanzó un aire de resignación y elevó su cabeza hacia ella, y Kagome pudo notar que Naraku la miró con una sonrisa poco amistosa y se horrorizó cuando escuchó una confesión de Naraku.
- Puedes pasar la noche aquí si quieres. Pero te voy a hacer una confesión. Yo fui quien atacó el castillo de Windsor, fueron mis Alpha Tu-22 quienes lo atacaron-. Dijo Naraku con malicia.
- No puede ser-. Gimoteó Kagome horrorizada - ¿De manera que fuiste tu quien atacó el castillo que yo debo proteger con mi vida?-. Sollozó espantada.
- Exacto, tu destruiste varios de mis robots y además tenía que vengarme de esos bandidos que me traicionaron, pero veo que tu ya te has encargado de ellos-. Dijo Naraku en forma agradecida.
Kagome cambió su asombro por ira, cólera y furia. Estaba tan furiosa en ese momento, que era capaz de destruir todo lo que la rodeaba, agarró el mango de su espada dispuesta a desenvainarla y cortarle la cabeza a Naraku por lo que hizo, pese a que no hubo muertos, pero si varios heridos, Kagome no iba a soportar que nadie atacase el castillo Windsor, pero cuando escuchó más de Naraku, desistió de querer matarlo.
- Antes de que quieras matarme, permíteme decirte que también mi objetivo era destruir esa pastera que están construyendo los Taisho cerca del río Thámesis-. Comentó Naraku.
- ¿Qué pastera?-. Preguntó Kagome confundida.
- Una pastera, es una fábrica donde se hace pasta de celulosa para fabricar papel, quería dañarla lo suficiente para apoderarme de ella, pero esos bandidos cretinos lo impidieron antes de que obtenga a mis Tu-22, está perfectamente camuflada como una refinería de petróleo, pero claramente es una papelera y usan material contaminante para fabricar la pasta celulosa-. Contó Naraku la verdad.
Kagome estaba estupefacta, ¿Cómo era que Sesshomaru, siendo el rey de todo Inglaterra, no haya informado sobre esa papelera que su familia estaba construyendo cerca del río Thámesis y que contamina con sus químicos?. Ahora si que estaba realmente confundida y más furiosa que antes. ¿Por qué todo el mundo la engañaba y pretendían tomarla por tonta?. Pero las palabras de Naraku volvieron a llamar su atención.
- Sin embargo, me he enterado que esa hadita que te acompañaba siempre, regresó a su mundo y al parecer bajo amenazas-. Comentó Naraku.
- ¿De qué hablas?. La secuestraron??!!-. Preguntó Kagome espantada.
- Si, eso dije, alguien de su mundo vino y se la llevó. Mi tecnología me permite enterarme de todo e incluso gracias a mis Tu-22, obtengo lo que necesito-. Afirmó Naraku.
- ¡Maldición!-. Gritó Kagome - ¿Esto era lo único que me faltaba oír!. Ahora no tengo a nadie que me ayude con esto-. Gritó colérica.
- Te equivocas, valiente princesa guerrera. Te he ofrecido mi ayuda si tu aceptas formar el trato que te propuse-. Dijo Naraku con suma tranquilidad.
- Un trato que me suena a chantaje. Pero,... esta bien (suspiro de Kagome). Acepto tu ayuda, pero será mejor que no me llegues a traicionar o realmente me conocerás cuando me enfurezco al cien por ciento-. Afirmó Kagome tajantemente.
- No te preocupes, no pienso chantajearte. Es más si quieres puedo pedirle a algunos de mis robots que te escolten hasta la arena de batallas donde tienen a Kágura y a tu hermano menor. Además realmente no me importa si matas a esa ladrona-. Dijo Naraku con desinterés a lo último. – Solo procura que no pasen muchos días, Kágura podría volverse más monstruosa si no recibe la cura adecuada, por desgracia quedará convertida en un mutante por el resto de su vida, pero el antídoto que tengo, solo evitará que se convierta en un monstruo peor-. Concluyó.
A Kagome se le heló la sangre y toda su carne al escuchar esas palabras de Naraku, pero aún así y después de haber escuchado las confesiones de Naraku, aceptó el hospedaje brindado por Naraku y los robots prepararon la habitación para que Kagome pase la noche allí y mañana por la mañana, vaya al rescate de su hermanito menor. Antes de comer algo, fue a ver a Inu, que estaba en uno de los hangares de los Tu-22 y otros aviones robots, algunos eran helicópteros de guerra.
- Inu, mañana partiremos temprano a rescatar a Sota. Tuve que aceptar un trato con Naraku, quien nos facilitará una formula para evitar que Kágura siga mutando- Comentó Kagome.
- Vaya, finalmente aceptaste su ayuda. Pero quizá sea mejor que nada y así facilitarnos las cosas-. Dijo Inu con un bostezo de por medio
- Si, así es, pero luego de cumplir la misión de rescatar a mi hermanito, iré a averiguar sobre esa pastera para fabricar papel que están construyendo los Taisho y que Sesshomaru me deberá muchas explicaciones acerca de ella-. Dijo Kagome con bronca en su voz.
Inuyasha, quedó estático y no podía creerlo ¿Cómo era esto de que Kagome supo lo de esa papelera secreta si estaba disfrazada como una refinería de petróleo?. Realmente ahora deseaba seguir convertido en caballo más que nada en el mundo, puesto que Kagome estaría dispuesta a matarlos si llegase a saber de ella y que la hicieron sin permiso de nadie y eso podría costarle caro a Sesshomaru y a toda la familia Taisho. Kagome le dio un beso en la frente a Inu y este se sonrojó un poco y la guerrera fue a dormir regalándole a su caballo una dulce sonrisa de sus carnosos labios. Inu se acostó muy nervioso, pensaba que ahora todo se le esfumó y Kagome lo odiará en serio cuando sepa que el es humano y que esa papelera fue un invento de su familia.
Al día siguiente, la tormenta había aminorado su intensidad, pero llovía levemente. Kagome había terminado de comer algo de desayunar y fue al hangar donde estaba su caballo, quien aún estaba dormido placidamente sobre aquella mullida cama de paja y una manta roja..
- Buen día, perezoso. Es hora de partir-. Lo despertó la guerrera.
- ¡Uff! (bufido). Pensé que dormiría un poco más-. Se quejó Inu molesto.
- Ya dormiste varias horas, además tenemos una misión que cumplir-. Aseveró Kagome.
Kagome acomodó bien a Inu y le colocó la montura y los arneses y luego subió en el, se acomodó una manta sobre su cabeza y hombros para protegerse de la lluvia y partieron rumbo a la arena de batalla, pero antes debió esperar a que un grupo de robots de Naraku esté alistado, ya que la acompañarán hacia donde se encuentra ese lugar. Los robots iban 4 en un vehículo todo terreno similar a un buggy de playa armado con una tortea láser de 4 tubos y otros iban en sus motos de locomoción flotante, es decir sin ruedas, y finalmente partieron.
Inu se mostraba más nervioso que nunca, realmente quería saber como era que Kagome supo de esa papelera clandestina y que nadie sabía de ella, pero solo alguien podría saberlo y era Naraku, claro el debió ser quien el informó a Kagome sobre ella, puesto que la tecnología que utiliza el amo del mal, es muy superior a toda la conocida y más con el impresionante ejercito de robots que tiene a su mando y con ello puede saber hasta lo imposible.
Kagome notó que Inu estaba algo tenso pese a que corría ligero y cuando estaban llegando a una curva, el vehículo todo terreno se detuvo y los demás también.
- Esa es la arena de batallas, allí es donde está esa Kágura y de seguro Hakudoshi con sus robots gladiadores-. Informó el robot centurión a cargo de la escolta.
Kagome no quería perder un segundo más y ordenó seguir, debían estar a una hora de llegar al estadio donde se llevan a cabo esas batallas mortales, mientras tanto, Naraku observaba todo y rió maléficamente, al parecer algo estaba por ocurrir.
- Prepárate Hakudoshi, pronto llegará tu hora y recuperaré esos robots gladiadores que me robaste y tu hora está muy cerca, maldito traidor, muy cerca, al igual que la de Kágura y los Taisho-. Rió finalmente con más fuerza.
¿A qué se referirá Naraku con todo esto? Será todo parte de una venganza?.
Continuará.
Hola a todos y todas.
Y que pasará ahora? Kagome aceptó el trato con Naraku, pero lo peor está por venir, prometió que cuando rescate a su hermano, averiguará sobre esa papelera de los Taisho ¿correrá peligro la relación de Inu y Kagome cuando el vuelva a ser humano?? Como planeará Kagome rescatar a Sango de su mundo y como saldrá en la batalla contra Kágura y los robots gladiadores? Averígüenlo en el siguiente episodio.
PD : Realmente me siento mal por el retiro de mi socia, fue un balde de agua fría para mi y de seguro para todas y todos ustedes que seguían este fic, pero no se preocupen, haré mi mejor esfuerzo para culminarlo y si es mejor, quizá Jux008 y yo lo concluyamos juntos, pero de momento, planeo terminarlo solo, créanme que esto es un momento muy duro para mi, ya que estamos a pocos capítulos del final. Pero bueh, sin final no van a quedarse, solo espero que podamos concluirlo juntos, desde ya sepan perdonar este mal momento pero yo también me siento acongojado por esta noticia que ella misma me comentó. No daré a conocer las razones de su retiro puesto que ella me confesó todo, pero espero la entiendan y lo que está pasando es un momento muy catastrófico, pero si termino yo este fic, haré mi mejor esfuerzo en nombre de ella. Adios y hasta pronto amigos, esperamos sus reviews de corazón.
