CAPÍTULO 18
Bella recorría a pie la escasa distancia que separaba la editorial de la boca de metro. Iba inmersa en la música de sus auriculares esquivando a los transeúntes pensando en todo lo acontecido en los últimos días.
La mentira de Edward le dolió, pero en realidad, quién habló fue su propio miedo. Nunca había tenido una autoestima muy alta y sin duda la aparición de Victoria y la manera en que le confesó todo le afectó; sacó a relucir sus viejas inseguridades.
Por supuesto, eso no excusaba que su novio la hubiera mentido, pero definitivamente tenía que aprender a valorarse a si misma y a confiar en su pareja.
Ese podía considerarse que había sido el primer bache en su relación, y afortunadamente lo habían resuelto, pues hubiera sido demasiado difícil mantener esa situación en stand by mientras que él finalizaba su gira de presentación por Europa.
Sonrió al releer el mensaje que la había despertado esa mañana: una foto de la Torre Eiffel con el amanecer de fondo realizada desde la ventana de su habitación de hotel.
Sería perfecta si estuvieras tú aquí.
Edward.
Solamente habían transcurrido dos días desde su marcha, aunque para ella parecían una eternidad. Suspiró y quitándose los cascos saludó a los compañeros que ya estaban en sus puestos. No pudo evitar ser consciente de cómo algunos hablaban en voz baja a su paso y la observaban de manera nada disimulada.
Isabella se miró de arriba abajo intentando averiguar si llevaba el abrigo del revés o algún roto en las medias, pero todo estaba correcto. Conforme se acercaba a su mesa, pudo ver a Jessica, que estaba sentada de manera descuidada sobre su escritorio y la miraba con una enigmática sonrisa.
—¿Ocurre algo? —Le preguntó cuando llegó hasta ella.
—No lo sé, dímelo tú. ¿No tienes nada que contar?
—¿Yo? No. —Respondió al tiempo que unas risas hicieron que volteara la cabeza para ver de dónde venían: April y Julie, las dos compañeras a las que había pillado riéndose, agacharon la cabeza y continuaron centradas en lo que estuvieran ojeando— Estáis un poco extraños hoy, ¿Por qué me miran así? ¿Es una especie de broma o…? ¿Tengo algo entre los dientes?
—En realidad, lo que les interesa no es lo que está entre tus dientes, sino más bien lo que está entre tus piernas.
—¿Perdona? —Bella no pudo ocultar su gesto de sorpresa ante las palabras de Jessica.
—¡Estás saliendo con Edward Cullen!¡ Cómo no quieres que hablemos! —Exclamó emocionada la chica.
—¿Qué? ¿De qué estás hablando? —Preguntó Bella intentando disimular el impacto que las palabras de su compañera le habían provocado.
—¡Oh, no! ¡No intentes negarlo! Mira —Jessica fue hasta su mesa y volvió con su tablet, tecleó algo en la pantalla y la giró para que Bella observara lo que aparecía en ella. —No me digas que esta no eres tú besándote con Cullen. Puede que la foto se vea algo borrosa pero los que te conocemos sabemos diferenciarte, además en el texto aseguran que tú eres la chica, incluso dan tu nombre.
Bella amplió la foto dónde efectivamente aprecia ella sentada sobre las piernas de Edward besándose en la fiesta del estreno. La foto estaba tomada desde la distancia, pero efectivamente, quienes la conocieran podían distinguir sus rasgos perfectamente. Además, aparecía otra instantánea donde se les veía a los dos caminado por su barrio. Por la ropa que llevaban coincidía con el día en el que le pareció ver un fogonazo de luz, que por lo que parece tuvo que ser el flash de una cámara.
En el artículo se especificaba su nombre, edad y a lo se dedicaba y además se insinuaba que llevaban un tiempo saliendo.
—¡Mierda! —Se lamentó al ver como todos los datos que aparecían en la web eran ciertos. ¿Cómo lo habrían sabido? ¿Quién les habría fotografiado?
—¿Eso quiere decir que es cierto? ¿Estáis juntos? —Insistió Jessica
Isabella hizo un amago de negarlo, pero solamente pudo abrir y cerrar la boca sin que ningún sonido saliera de ella.
—¡Oh, Dios mío!, ¡Es cierto! ¡Chicas, es cierto! —Gritaba llamando la atención de April y Julie.
—¡Shh!, ¡Shh, Jessica, por favor! —Bella intentó taparle la boca para evitar que llamara la atención de sus dos compañeras, pero ya era demasiado tarde, las chicas se habían aproximado hasta su mesa completamente emocionadas y expectantes de conocer todos los detalles.
—¿Cuándo?, ¿Dónde os conocisteis?, ¿Cómo?, ¿Besa bien?, ¿Es igual de guapo en persona?, ¿Es simpático? —La verborrea de preguntas de Jessica, April y Julie la rodeaba sin darle tregua— ¿Por qué no nos has dicho nada? —Fue la última cuestión que lanzó Jessica.
—¡Está bien! ¡Tiempo muerto! —Pidió Bella haciendo el famosos gesto de los entrenadores de baloncesto rogando por un poco de calma— Es inútil que intente negar que soy la de la foto porque efectivamente soy yo
—¡Ahh! —Exclamaron emocionadas dando pequeños saltitos. A Bella la situación le pareció incluso cómica. Tenía buena relación con sus compañeras, podían incluso considerarse amigas, pero no íntimas.
—Estamos saliendo y es todo lo que tenéis que saber. En serio chicas, no quiero llamar la atención.
—Bella. —Habló April—. La noticia aparece en todos los portales de noticas de internet, probablemente mañana estarás en todas las ediciones impresas. Tu novio es un actor famoso. Lo quieras o no atraerás la atención.
—Lo sé, es solo que… Se supone que esto no debería estar aquí. No se permitían fotos. —Aclaró señalando la pantalla.
—Pero tarde o temprano terminaría saliendo a la luz. —Recalcó Julie— ¿Él sabe lo de la publicación?
—Creo que no. Esta mañana solo hemos hablado por mensajes y no me ha comentado nada. Por lo que pone ahí la noticia salió hace un par de horas. En cuanto pueda intentaré hablar con él.
—Entonces…. Las flores blancas de hace semanas… ¿Eran suyas? —La interrogó Jessica.
—Sí. —Bella notó como un ligero rubor teñía sus mejillas.
—Y… ¿Es cómo en las películas? —April arqueó las cejas al preguntarlo.
—No sé cómo será en las películas, pero cuando estoy con él...Todo encaja. Mi mundo se detiene y mi corazón quiere salir del pecho. Con él, todo es más, con él todo tiene sentido. —Confesó observando como sus compañeras la miraban embobadas— ¡Y ya está! ¡No os voy a decir más!
—¡No! —Se lamentaron las chicas— ¡No es justo!
—Lo siento. ¡A trabajar! —Las animó empujándolas suavemente fuera de su mesa. Cuando se marcharon, Bella se sentó en su escritorio y buscando el enlace de la noticia en su teléfono lo adjuntó y envió un mensaje.
Tenemos que hablar
Llámame cuando tengas un hueco
Bella.
Guardó el teléfono e intentó concentrarse en su trabajo a la espera de recibir la llamada de Edward, llamada que se produjo tres horas después.
Bella descolgó el teléfono tras el segundo tono
—Salut, mon amour! —Le saludó cálidamente Bella desengrasando sus conocimientos básicos de francés.
—Me alegra escuchar tu tono de voz, te esperaba mucho más alicaída. —Respondió Edward— ¿Cómo va todo? ¿Ha sido muy malo?
—Bueno, me he enterado al llegar a la oficina. Jessica me estaba esperando para interrogarme junto a algunas compañeras. Por lo demás llevo todo el día encerrada en la oficina y aunque tengo varios mensajes sin leer no he querido indagar mucho más en el asunto, aunque si he contestado a Angela y tu hermana que en cuanto se han enterado me han escrito ¿Y Tú? ¿Qué tal?
—Pues todo iba genial hasta que se ha desatado el caos en mitad de la rueda de prensa. Por lo visto la noticia ha saltado a los pocos minutos de empezar. Imagínate, todo el equipo allí respondiendo a preguntas sobre la película y de repente todos empiezan a removerse y mirar sus teléfonos. Estábamos un poco extrañados ante el alboroto hasta que el primer valiente, saltándose la regla de no preguntar sobre asuntos personales ha soltado la bomba. Mi cara ha tenido que ser un poema porque al principio no sabía de lo que estaba hablando y no sabía que contestar hasta que ha aparecido James para arreglarlo
—¿Tu representante lo sabía? —Preguntó Bella.
—¿James? ¡No! Pero en cuanto ha visto el movimiento en la sala se olía que algo estaba ocurriendo, ha mirado en su teléfono y lo ha visto. Se ha puesto hecho una furia cuando ha escuchado al periodista preguntar si era cierto que mantenía una relación contigo, que nuestras fotos estaban circulando por los medios.
—¿Y tú?
—¿Yo? Yo estoy desenado saber quién ha sido el cabrón que nos hizo las fotos y las ha filtrado. Se supone que en esa fiesta le gente era de confianza, pero al parecer hoy en día la confianza es algo que se vende muy caro. Odio la manera en la que esto ha salido a la luz. Tenía claro que se iba a saber, pero imaginaba que sería de otra forma, que seríamos nosotros quienes lo decidiéramos juntos y sobre todo que estaría a tu lado cuando todo ocurriera.
—Bueno, no te preocupes, por el momento todo está tranquilo por aquí.
—Me alegra saber que soy yo el que estoy lidiando con la locura. —Intentó bromear— No quiero ni pensar lo que va a ser esta noche en el estreno. Espero que se centren en la película y no en esto. Me da mucha rabia que valoren más mi vida personal que mi trabajo.
—Lo siento. —Se lamentó ella.
—No te preocupes, en el fondo estoy acostumbrado. Lo que me importa es que tu estés bien y tranquila, que no te agobies. No quiero que esto te altere. He hablado con James y por el momento no vamos a confirmar ni a negar nada, eso solo daría pábulos a más conjeturas. Dejaremos que lo traten como si fuera un rumor, de esa manera puede que con los días lo dejen pasar. Ya ha pasado con anterioridad.
—Tú eres el experto en manejar esto. —Sonrió Bella.
—Cariño, me encantaría seguir hablando contigo, pero James acaba de llegar. Te quiero.
—Te quiero. —Correspondió ella
Bella cortó la llamada y suspiró. Era raro, la invadía una inusual tranquilidad. Tranquilidad que desparecería al día siguiente.
¡Hola! ¿Qué tal todo? La noticia ha estallado y ya está en los medios, ¿Qué ocurrirá a partir de ahora?
Muchísimas gracias por los favs, follows y reviews.
Os dejo un pequeño adelanto para ir adelantando lo que nos espera en el próximo capítulo.
—De todas formas, quería comentarte algo. —Empezó a hablar una titubeante Bella— Ayer estuve pensando y lo hablé con Ang y no me parece una mala idea, voy a ir a Escocia a visitar a mi padre. Aquí no puedo salir, tú no estás y llevaba tiempo deseando ir a verle y además es la excusa perfecta para huir de aquí.
—¿De ahí o de mí? —Preguntó Edward. No esperaba la noticia del viaje de su chica. Su gira de promoción estaba a punto de finalizar y ese repentino viaje le estaba descolocando.
—De aquí, por supuesto. ¿Por qué dices eso?
—Porque no te tengo en frente y no sé si verdaderamente esto es solo un viaje para visitar a tu padre o una excusa que te ha venido perfecta para salir huyendo de mi y de todo lo que ha pasado en estos últimos días.
¿Qué pensáis? ¿Qué estará pasando por la cabeza de Isabella?
En el próximo capítulo lo descubriremos.
Aún así espero conocer que os ha parecido el capítulo de hoy a través de los comentarios.
Saludos.
Nos seguimos leyendo.
