*CAP.14: "COARTADAS..."*

SILVIA

Aquella mañana empezó con jaleo… vamos, como todas desde que estaba allí. Parecía que en aquel lugar nunca iba a empezar un día con normalidad.

El despertador aún no había sonado, pero yo ya estaba despierta. Tapada hasta arriba, como queriéndome proteger de la que se me avecinaba, clavaba mi mirada en el despertador, intentando detener el avance de los minutos. No podía dejar de pensar en el momento en el que Arturo entrara en clase de biología, y me dejara en ridículo delante de todo el mundo diciendo que había copiado… y encima con la prueba del delito en su mano.

Me revolví entre las sábanas… literalmente, estaba muerta de miedo. No quería ni pensar en lo que iba a decirme mi padre…

Y entonces, oí como sonaba el teléfono de casa. Tuve una mala sensación, una de estas veces que, pocos segundos de que algo malo pase, ya lo sientes venir. No era normal que el teléfono sonara a esas horas de la mañana… y me asusté más. Pensé que iban a avisar a mi padre de lo que había hecho, incluso antes de llegar al instituto. Me cubrí aún más y cerré los ojos con fuerza cuando oí a mi padre contestar desde el pasillo.

D. Lorenzo- Dígam…?

No hicieron falta ni tres segundos para que mi padre pusiera el grito en el cielo. Había acertado de lleno, problemas…estaba metida en un lío. Contraje mi cuerpo hasta formar un ovillo.

D. Lorenzo- Que qué?! … ME CAGO EN MI PUTA ESTAMPA! AHORA MISMO VOY PARA ALLÁ!

Y colgó. No sé cuantos segundos se tardaría desde el pasillo hasta mi habitación, muy pocos… pero a mí se me hicieron eternos. Cerré los ojos con fuerza cuando escuché cómo mi padre abría la puerta bruscamente, furioso.

D. Lorenzo- Silvia! Despierta!

Ni disimulé. No tenía mucha malicia para ese tipo de cosas. Pegué un bote y me senté en la cama.

Silvia- No fue mi culpa! Te lo juro!

Mi padre me miró aturdido durante unos segundos.

D. Lorenzo- Eh?

Estuvimos unos segundos mirándonos sin hablar. Decidí pensar antes de volver a soltar algo,… le analicé. Parecía cabreado, pero le había dejado descolocado con la frase… así que quizá no estuviéramos hablando de lo mismo…

Silvia- El grifo del baño que pierde agua, no ha sido mi culpa!

D. Lorenzo- De qué estás hablando, Silvia?

Silvia- Pues…que el otro día después de ducharme, vi que el grifo perdía agua y… y… no he podido aguantar más el cargo de conciencia… pero no he sido yo!

Mi padre me miró de arriba abajo.

D. Lorenzo- Desde luego que monto un circo y me crecen los enanos, a mí qué cojones me importa ahora el grifo, Silvia!

Carraspeé.

Silvia- En…entonces qué te pasa?

D. Lorenzo- Que algún energúmeno se ha colado esta noche en MI instituto! Me acaban de llamar… como coja al responsable lo mato, LO MATO!

Me quedé en blanco. Me esperaba de todo menos algo así. No lo pude evitar, en cuanto me contó la historia, la cara de Pepa pasó por mi cabeza… supongo que al igual que todo el mundo allí, cada vez que algo malo pasaba pensaban en ella automáticamente… y ahora que la conocía, lo entendía.

D. Lorenzo- Pero qué haces con esa cara de lela, me estás escuchando? Que han asaltado MI FORTALEZA!

Silvia- Tu fortaleza, joder papá ni que fueras el rey de Castilla

Su vena creció.

D. Lorenzo- Pero qué son esas formas de contestar a tu padre…?

Apreté los labios.

D. Lorenzo- Otra Mirandada?

Silvia- Se me ha escapao…

D. Lorenzo- Y otra más! YO ME VOY A CAGAR EN TODO LO CAGABLE Y…! VISTETE, NOS VAMOS!

Y de un gran portazo, acabó la conversación. Mientras me vestía, pensé que no había podido elegir peor día para que mi padre se enterase de lo que había hecho. Bajé las escaleras hecha un flan.

… ….

Ya habíamos llegado allí. Faltaba poco para empezar las clases, y el humor de mi padre no había mejorado para nada… al contrario, mucho menos después de que el bedel nos explicara lo que pasó la noche anterior.

D. Lorenzo- Pero cuantos eran?

Bedel- No sé, apenas los vi… pero más de uno, eso seguro.

Bajé la cabeza. Tenía una corazonada, iba a ser Pepa, seguro. Y los otros, sin duda Lucas y Aitor.

Bedel- Rompieron la ventana del baño de las chicas para entrar

Ahí si que estuve segura. Era Pepa y los suyos, quien si no? No era la primera vez que había roto esa ventana. Estaba claro que era su modus operandi.

D. Lorenzo- Y no pudo verles las caras?

Bedel- No exactamente…

D. Lorenzo- Cómo que exactamente?

El bedel puso una cara un tanto extraña.

Bedel- Verá,… estuve unos cuantos minutos siguiéndoles las pistas, no dejaban de hacer ruido… y resulta que acabé dando con uno de ellos pero… llevaba una máscara…

Bajó la cabeza un tanto avergonzado.

D. Lorenzo- Una máscara?!

Bedel- Sí… de… de la rana Gustavo…

Mi padre alucinó, yo aluciné…todos alucinamos. Dio una vuelta sobre sí mismo mientras se aflojaba la corbata.

D. Lorenzo- Está usted de broma?!

Bedel- Por supuesto que no, señor! Sé que es surrealista… pero es lo que pasó!

D. Lorenzo- Y qué se llevaron?

Bedel- Nada! Eso es lo más raro!

- Yo… yo… yo es que no doy crédito con la gente de este pueblo, de verdad que no! PANDA DE CAPULLOS! Y LO PEOR ES QUE YA ME HUELO YO QUIEN HA SIDO!

Miré a mi padre asustada. Si yo había atado cabos, él, que conocía a Pepa y a los demás de toda la vida…

Bedel- Lo siento señor, lo máximo que pude hacer fue llamar a la policía. Cuando descubrí al de la careta, otro vino por detrás y me redujo dejándome atrapado dentro de una clase… no pude hacer nada más… cuando vino la policía ya era demasiado tarde…

El pobre hombre bajó la cabeza avergonzado. Mi padre le dio un par de palmadas en la espalda diciéndole que no pasaba nada. Me estaba dando mucha pena, pero a la vez estaba entre enfadada y muerta de miedo por mi corazonada. El bedel se retiró.

D. Lorenzo- Esto es de traca… eso sí, voy a pillar a los culpables que ya me imagino yo quienes son y aquí van a rodar las cabezas!

Silvia- Papá, relájate…

D. Lorenzo- Pero como me voy a relajar, hija? Tú estás viendo lo que yo tengo que aguantar?

Silvia- No sabes quienes son…

D. Lorenzo- Que no? Estos han sido Miranda and company, como si lo viera! Has visto que amiguitos te echas?!

Silvia- Papá, no tienen por qué haber sido ellos! Es que juzgas sin saber, no tienes pruebas!

Intentaba defenderlos, pero yo pensaba igual.

D. Lorenzo- Sí, tienes razón. No tengo pruebas, pero las voy a tener, de eso puedes estar segura.

Besó mi cabeza.

D. Lorenzo- Vete para clase anda, que tengo que llamar al cristalero… que ya me sé su número de memoria, otra ventana más! Si es que no ganamos para ventanas con esta panda de anormales! ARG!

Y así se fue, enervado, como siempre. Caminé hacia clase y esperé en la puerta, ya que aún no estaba abierta. Durante largos minutos me comí la cabeza, la corazonada cada vez era más fuerte.

15 minutos después…

Ya me había dado tiempo a saludar a todo el mundo, menos a Pepa. Era la única que aún no había venido… podía haberle preguntado a los demás si sabían algo, pero cuando conté lo que había pasado todos pusieron cara de sorpresa. O eran muy buenos actores, o me estaban mintiendo descaradamente… estaba segura de que Lucas y Aitor lo hacían… pero con Aitor no tenía la suficiente confianza, y a Lucas le cubría Sara. Cuando le pregunté donde estuvo anoche y me dijo que en casa con Sara, sólo me salió un " Ya, claro ". El chico me preguntó que qué me pasaba, pero no contesté, me encaminé hacia la puerta de clase para esperar a la cabecilla del grupo.

La conocía demasiado bien. Era más torpe que otra cosa, estaba segura de que tarde o temprano se delataría.

Sólo un par de minutos después, entró por la puerta del instituto. No dejé de seguirla con la mirada. Venía cogida de la mano de Ari, cuando llegó a mi altura con una gran sonrisa, me besó en la mejilla.

Pepa- Hola prin…!

Silvia- De donde vienes?

Se quedó un par de segundos mirándome, sopesando su respuesta. Sabía lo que estaba pensando, que con la cara de enfado que tenía, sabía que algo había hecho.

Pepa- Qué te p…?

Silvia- De donde vienes? ( Repetí )

Pepa- Del mono, no?

Sonrió. Le asesté un gran manotazo en el hombro.

Silvia- Pepa no me vaciles, eh?! Que no está el horno para bollos!

Ari- Qué horno?

Silvia- El mío! Que tu tía Pepa me lo tiene quemado todo el día

Miré a Pepa… que se reía, como no. A todo le tenía que sacar la punta sexual.

Silvia- Me vas a contestar?

Pepa- Joder, pues de casa, de donde voy a venir?

Silvia- Conociéndote, de cualquier sitio. Tú sabes lo que ha pasado, verdad?

Pepa- Lo que ha pasado con qué?

Lo sabía, se lo notaba en la cara. Se estaba haciendo la loca.

Silvia- Aquí. Anoche alguien entró en el instituto

Pepa miró a la niña y luego a mí.

Pepa- Ah sí? Pa qué?

Silvia- No sé, tú sabrás

Pepa- No sé nada

Silvia- Ya, claro

Pepa- Insinúas algo?

Silvia- Tú qué crees?

Nos echamos un serio. Las dos sabíamos que la otra sabía algo.

Pepa- Pero pa qué voy a entrar yo aquí? No vengo a clase por el día, voy a venir por la noche!

Silvia- Qué hiciste anoche?

Pepa- Ir a verte

Me respondía tan rápidamente que resultaba sospechoso. Como si ya se lo hubiera pensado de antes.

Silvia- Muy rápido me estás contestando, no? Tú que normalmente cuando se te pregunta la hora te piensas la respuesta de dos minutos para arriba

Ari tiró de la manga de Pepa.

Ari- Te ha llamado tonta

Pepa- No, si ya.

Ari- Era por si no lo habías entendido

Chistó y la fulminó con la mirada. Volvió a mirarme a mí.

Pepa- Te noto como rencorosa

Silvia- No, me notas cabreada

Pepa- Y eso? Se te ha roto una uña?

Silvia- No, se te va a romper a ti la cara como no me digas la verdad

Resopló sonriente.

Pepa- Ay, la hostia! Pero se puede saber qué he hecho?

Silvia- Eso es lo que intento averiguar. Qué hiciste anoche?

Pepa- Ya te lo he dicho, ir a verte! Pero me echaste de malas maneras!

Silvia- Ya, digo después.

Pepa- … me fui a casa

Cerró brevemente los ojos. Acababa de mentir y se había dado cuenta de su error.

Silvia- Sí?

Pepa- Sí!

Ari tiró de la manga de Pepa.

Pepa- Qué!

Ari- Lola dice que está mal decir mentiras

Pepa tragó saliva y le tapó la boca a la niña.

Silvia- Anda! ( Sonreí ) Que interesante observación… verdad, Pepa?

Pepa- Que no sé por qué ha dicho eso, que no le hagas caso!

Silvia- Ya… y dime, qué hiciste exactamente? A qué hora llegaste?

Pepa- Pues súper pronto!

La niña intentó hablar sobre la mano de Pepa. La aparté de un manotazo.

Silvia- Qué quieres decir, cariño?

Ari- Pues que…!

Pepa miró amenazante a la niña… y justo cuando iba a decir algo, Paula me llamó desde dentro de clase. Intenté evitarla, pero me llamó insistentemente hasta que me giré. Cuando lo hice, vi que señalaba el libro de lengua, o sea que me quería decir algo sobre los deberes. Resoplé.

Silvia- Ahora vengo

PEPA

Aproveché la breve ausencia de Silvia y me puse de rodillas ante Ari.

Pepa- Pero tú de qué vas, chivata?!

Ari- Es que Lola dice que…

Pepa- Que me da igual lo que diga Lola! Y tú qué pasa, desde cuando haces todo lo que está bien? Porque sabes que espiar está mal y bien que lo haces!

Ari- Pero no es lo mismo!

Pepa- Ah, no? Por qué?

Ari- Porque ahora estamos hablando de ti

Y sonrió.

Pepa- Yo flipo contigo, eres lo peor… mira, da igual, por favor, cierra la boca y no le digas nada a Silvia!

Ari- A cambio de qué? ( Sonriendo )

Pepa- A cambio de nada!

Ari- Entonces no

Sonreí levemente y negué con la cabeza.

Pepa- No… esta vez no me vas a chantajear niña…

Ari- Y por qué no?

Pepa- Porque como no cierres la boca… como Silvia se entere de la verdad, esta noche va a pasar algo

La niña no se asustó ni un ápice.

Ari- El qué?

Pepa- Tu quieres mucho a Tripi, verdad?

Tripi era su mono de peluche. Se lo habían regalado Paco y Lola… pero el nombre se lo había puesto yo. Cuando Lola se enteró me dio una de sus collejas de épica, pero ya era demasiado tarde, Ari ya se había acostumbrado a llamarle a su queridísimo mono por ese nombre psicotrópico.

Al nombrar a su mono, empezó a asustarse.

Ari- Sí…

Pepa- Ya, lo sé… he observado que no le sueltas ni pa cagar… y tú no quieres que le pase nada malo a Tripi, verdad que no? ( Voz dulce )

Ari- No…!

Pepa- Pues entonces ya puedes estar calladita! Porque como digas algo de lo que pasó, esta noche te encuentras a Tripi rajao de arriba abajo y con el algodón de relleno fuera de su redonda y bonita barriga!

Se tapó la cara con las manos. Igual me había pasado un poco… pero es que con esa niña nunca acertaba, o me pasaba o me quedaba corta!

Pepa- Así me gusta, como las niñas buenas

Entonces me incorporé rápidamente antes de que volviera Silvia. Nos analizó.

Silvia- Que le has hecho a la niña?

Pepa- Yo? Nada

Silvia- Ya… Ari, qué pasa?

La niña negó con la cabeza y se calló.

Silvia- Ya veo que no me puedo ir sin que la líes

Pepa- Que no he hecho nada!

Silvia- Algo habrás hecho para que ahora no quiera hablar! Pero me da igual, porque me voy a enterar de la verdad

Pepa- De qué vas, de detective?

Sonrió y dio un par de pasos. Puso sus manos en mi cintura.

Silvia- Pepa, mírame a los ojos

Pepa- No!

Aparté la mirada, pero ella me obligó a volver a posarla sobre la suya cogiéndome de la cara suavemente.

Silvia- Dímelo

Me empezó a temblar el labio, de seguir así iba a acabar confesando. Acarició mi cara.

Pepa- N…no tengo ná que decir…

Silvia- Venga, cuéntamelo

La miré detenidamente. Me sonreía, me acariciaba… me empecé a confiar.

Pepa- Pues…

Silvia- Sí? ( Sonriente )

Pasó su dedo por mis labios.

Pepa- Pues ayer…

Amplió su sonrisa.

Pepa- ( NO! ALTO! Que te está haciendo el lío! Te está calentando pa que sueltes la verdad, pero en cuanto lo hagas te suelta una hostia y…)

Silvia percibió mi lucha mental. " Disimuladamente " tiró de su camiseta para " colocársela "… y se me fue la mirada. Aquella prenda le dejaba los hombros a la vista, pero claro, no fue ahí donde miré.

Silvia- Decías…?

Pepa- Que..ayer,…ayer yo…

Siguió acariciando mi cara.

Pepa- ( Uy, que arma más sucia… deja de mirarle las tetas! Apártalas de tu cara, apártalas de tu cara! )

Subí la cabeza rápidamente. Me obligó a mirarle a los ojos.

Silvia- Dímelo, si no me voy a enfadar… ( Sonriente )

Y ahí la cagó. Era la primera mentira universal de las mujeres. Un " Dímelo, que no me voy a enfadar " era claramente un " Dímelo, que te vas a cagar ". Sacudí la cabeza y me aparté de ella.

Pepa- Pero tú te crees que soy gilipollas?!

Borró su sonrisa angelical y puso cara de fastidio.

Silvia- Mierda! Ya casi te tenía!

Pepa- Pero que me tenías de qué? Que no he hecho ná!

Silvia- Pepa, las dos sabemos que tú anoche no estuviste en tu casa!

Pepa- Sí que estuve!

Silvia- Entonces por qué no eres capaz de decirme lo que hiciste?

Pepa- Vale, está bien! Yo…

Miré para todos lados.

Pepa- Yo… llegué tarde

Silvia- Ahá…

Pepa- Pero no porque estuviera en ningún sitio, es que te fui a ver y… y luego me di una vuelta con la moto pa relajarme

Silvia- Y cuantas horas tardaste en dar una vuelta? Porque de mi casa te fuiste bien pronto y la niña ha insinuado que llegaste tarde a casa!

Pepa- Es que la moto me dejó tirada

Silvia- Vaya por dios ( Sin creérselo )

Se cruzó de brazos.

Silvia- Y eso por qué?

Pepa- Pues… pues porque… iba con la moto, no?

Silvia- Ahá

Pepa- Y… y ná… iba por la carretera ahí… motivada, pero resulta que tuve un ligero percance…

Silvia- Pues te veo muy sana

Pepa- Ya, es que no llegué a tocar suelo… sabes qué pasa? ( Nerviosa ) Que la moto me hizo aquaplaning!

Silvia- Aquaplaning

Pepa- Sí

Silvia- Sí que te fuiste lejos, no? Porque…LLEVA MÁS DE UNA SEMANA SIN LLOVER, PEPA!

Tragué saliva. Me había pillado.

Silvia- Está bien, no me lo cuentes! A ver qué opina mi padre de todo esto cuando te vea porque no te pienso cubrir más!

Cuando vi que se iba, tiré de ella con fuerza atrayéndola hacia mí bruscamente.

Pepa- Espera, espera!

Silvia- Ay, qué bruta eres!

Pepa- Te lo cuento, te digo la verdad

Silvia- NO, ahora ya no quiero!

Pepa- Que sí! ( forcejando ) que te lo cuento, te lo juro!

Silvia- Que me dejes! ( Forcejando )

Pepa- Joe Sil, que te lo cuento! Es que… es que me daba vergüenza decirte la verdad!

Dejó de forcejear para mirarme.

Silvia- Te daba vergüenza?

Pepa- Sí..

Silvia- A ver, qué pasó?

Me estiré sobre mí misma y carraspeé.

Pepa- Verás… es que resulta que estaba en casa y dije, joe, pues voy a sacar la basura que luego huele la cocina y…

Silvia- Pepa, al grano

Pepa- Sí sí… pues eso, y ya de paso me fui a dar una vuelta con la moto. A esto que estaba pasando al lado de un bosque y vi una cosa

Silvia- El qué?

Estaba cruzada de brazos, seria… vamos, que no me estaba creyendo.

Pepa- Un tejón

Silvia- Un tejón…

Pepa- Sí, un tejón, un tejón, qué pasa?

Silvia- No, básicamente que nunca había visto uno en ningún bosque

Pepa- Pues será que no te has fijao, porque los tejones habitan en los bosques caducifolios que…

Silvia- Pepa, no te enrolles

Pepa- Bueno, pues eso, que vi un tejón

Silvia- Y qué? ( Cansada )

Pepa- Pues que me moló cantidad, porque claro, me puse a pensar,… y dije, joder lo que iba a fardar yo llevando uno de esos en el hombro to el día, en plan pirata pero cambiando el loro por el bicho ese, no?

Ni me contestó.

Pepa- Y dije, pues ese pa mí! Total, que me bajé de la moto y me fui a cazarle, con tan mala suerte que el bicho se asustó y salió corriendo carretera abajo. Entonces, me subí a la moto y le perseguí… qué pasó? Que el bicho era tela de rápido, no? Y debe ser que se asustó porque echó una meadita de estas de miedo, y ahí lo tienes… aquaplaning! Me resbalé, me caí… y luego no había dios que arrancara la moto

Me miraba con una ceja subida. Suspiró y se ladeó para irse. La retuve y empecé a hablar nerviosa.

Pepa- Y, y! Y entonces empecé a caminar por la carretera con la moto, porque claro del tejón ya no supe nada más, total que anduve un montón de kilómetros y me encontré con un camionero que se había parao a mear, así que aproveché y me subí en la parte trasera del camión

Silvia- Y te dejaste la moto ahí

Pepa- Claro. Y me subí y esperé a que pasara por aquí cerca pa bajarme, lo que pasa es que el tío cargaba colchones, me tumbé en uno pa esperar y… y tu ya sabes que soy de sueño fácil y más si el clima acompaña, así que me quedé dormida y cuando me desperté estábamos en Lugo

Silvia- En Lugo..

Pepa- Sí. Y ya dije mira, se lo voy a decir al hombre este que nos hemos pasao. Pero qué va!

Golpeé su hombro.

Pepa- Que la que me había pasao era yo, que el tío iba pa Lugo en verdad. Y na, muy majo él pues me acercó hasta casa y… y eso, llegué a las mil y coña claro.

Silvia- Claro…

Asintió varias veces. Sonreí.

Pepa- Y ya está… pero me lo pase bien, eh? Igual esta noche hago lo mismo ( Sonriendo forzadamente )

Silvia- Ahá… ya… y…si yo ahora mismo voy a esa ventana… y me asomo… no voy a ver tu moto en la puerta, verdad?

Pepa- N….no…?

Fue a ir hacia la ventana. La frené.

Silvia- Pepa es que mientes más que hablas, tú te das cuenta de la gilipollez que me has contado? De verdad eso te funciona con alguien?!

Pepa- Pero Silvia, es que…!

Ari se echó sobre las piernas de Silvia.

Ari- Me ha amenazado con rajar a Tripi!

Silvia- Encima amenazas a la niña? Tú no tienes sentido común o qué?!

Pepa- Chivata!

Ari- Pero si ya te había pillado mintiendo, qué más te da!

Silvia me echó una mirada de psicópata. En ese momento pasó la profesora de Ari, que tras saludarnos, se la llevó.

Silvia- Está bien, no me cuentes la verdad

Pepa- Pero si ya te lo he dicho…

Dije aquello con la boca pequeña. No quería que se enterase de que había sido yo… al menos, no antes de que se llevara la alegría de haber aprobado el examen sin el tema chuleta… así al menos la bronca no sería tan grande.

Silvia- Vale, si dices que es verdad, te creo

Sonreí.

Pepa- De verdad?

Silvia- Ahá

Sonrió.

Silvia- Oye, me dejas tu móvil? Es que me he olvidado el mío en casa y tengo que llamar

Sonreí encantada.

Pepa- Sí, claro… cógelo, está en el bolsillo pequeño

Me giré dándole la espalda para que cogiera el móvil de la mochila que llevaba puesta. Gran error. Sentí como abría la parte grande… intenté girarme, pero fue tarde.

Silvia- LO SABÍA, ES QUE LO SABÍA!

Cuando me giré, me golpeó repetidas veces en el pecho con la máscara de la rana Gustavo en mano. Se me había olvidado sacarla la noche anterior.

Pepa- Silvia, no!

Silvia- ES QUE ESTABA CLARÍSIMO, QUIEN IBA A SER SI NO?

Pepa- Sil, que tiene una explicación, te lo juro!

Silvia- MIRA!...MIRA! No quiero saber nada, tú verás lo que haces, que cada día estás peor de la cabeza, majadera!

Me tiró la máscara a la cara y entró en clase.

… ….

Veinte minutos después, estábamos en clase de biología. Arturo había dicho que sólo daría los exámenes al final de clase. El nerviosismo y la mala hostia de la pelirroja crecían por momentos. Mientras el profesor escribía cosas en la pizarra…

Silvia- Déjame, que estás mal de la cabeza!

Pepa- Princesa, te juro que tiene una explicación!

Silvia- Qué explicación va a tener? Otra Mirandada, como dice mi padre! Que te encanta hincharle las narices

Pepa- Que no!

Silvia- Y de paso ya al bedel también, que es perfectamente conocido en el lugar que es otra de tus víctimas preferidas

Pepa- Silvia, que no, te lo juro..!

Silvia- Mira, no me jures nada, que mientes más que hablas! Ya verás mi padre…

Pepa- Qué te ha dicho?

Silvia- Tú qué crees?

Miré hacia la ventana del pasillo… y vi a D. Lorenzo… observándome fijamente, sonriente. Tragué saliva.

Pepa- Joder Sil, tu padre…

Ella también se giró. Cuando volvió a mirarme, parecía más preocupada que enfadada.

Silvia- Tranquila, que te lo va a notar

Pepa- Este viene a por mí

Silvia- Que no… tú tranquila

Llamó a la puerta de clase. Me levanté.

Silvia- Qué haces?

Pepa- Pues irme preparando, si está clarísimo.

Silvia- Pepa, siéntate!

Pepa- Que no, tu hazme caso

D. Lorenzo se asomó por la puerta.

D. Lorenzo- Arturo, te voy a quitar a unos alumnos un momento

Arturo- Claro

D. Lorenzo- Vamos a ver… he estado hablando con todos los padres de los alumnos de esta clase… bueno, para qué vamos a mentir, sólo con los de unos pocos de vosotros. Me he enterado de quienes de ustedes no estuvo ayer por la noche en su casa. Todo esto lo hago por protocolo, ya que estoy seguro de quien entró aquí a noche… así que: Miranda,…

Asentí con la cabeza mirando a Silvia. Tenía yo razón.

D. Lorenzo-… Fernández, Carrasco y García, a mi despacho.

Por lo único que se extrañó la gente fue porque llamaran a Paula también, lo de nosotros tres era en pan de cada día.

… ….

Por una vez, Lucas y Aitor eran inocentes… así que fliparon bastante con la llamada del viejo. Fueron los dos primeros en pasar a su despacho. A Paula y a mí nos hizo esperar en el pasillo, cada una en un banco diferente… y con el bedel vigilándonos. Aquel hombre me miraba sonriente, encantando de que estuviera allí. Le hice una mueca de una sonrisa falsa.

Disimuladamente, saqué mi móvil y le mandé un sms a Paula, que estaba a pocos metros de mí.

Sms Pepa- Tú tranquila, …mientras no abras la boca todo irá bien

Paula me miró y susurró.

Paula- Serás borde!

Poco tiempo después, Lucas y Aitor salieron. no dejó que nos dijeran nada, y los hizo volver a clase.

D. Lorenzo- García, adelante

Pepa- Lo ves! Ha sido abrir la boca tú y mira… ( Susurrando )

Me levanté.

D. Lorenzo- Dónde cree que va, Miranda?

Pepa- Adentro, no?

D. Lorenzo- Nooo… ( Sonrió ) Voy a hablar con ustedes dos por separado

Bajé la cabeza, sonriendo irónicamente.

Pepa- Qué cabrón…

D. Lorenzo- Como dice, Miranda?

Le miré. Sonreía altivo.

Pepa- Que qué alegrón, una charla con usted… otra vez ( Sonriendo falsamente )

Asintió, sonriente, y dejó pasar a Paula que me miró acojonada.

10 minutos después…

Paula salió. El bedel la acompañó hasta clase, sin dejarla decirme nada.

D. Lorenzo- …MIRANDA! ( Desde el despacho )

Suspiré.

Pepa- Ya voy…

Entré. En él me esperaba D. Lorenzo con la misma sonrisa de superioridad. Le correspondí, y me senté. Me recosté en la silla y cogí uno de los objetos de su mesa, como si estuviera en mi casa.

D. Lorenzo- Bueno… pues nada, va a confesar que fue usted directamente, o hacemos el paripé de siempre?

Pepa- Nah… por nada del mundo me iba a perder yo una de estas charlas tan amenas con usted

Gruñó.

D. Lorenzo- Pues dígame, que hizo usted anoche, Miranda?

Pepa- No sabía que le importara tanto mi vida, me voy a sonrojar

D. Lorenzo- Déjese de gilipolleces y responda. Qué hizo anoche?

Pepa- Qué hizo usted?

D. Lorenzo- Lo que a usted no le importa! No me haga perder los nervios, Miranda!

Pepa- Ah, perdón.. pensé que era una conversación de colegas

Volvió a gruñir.

Pepa- Pues nada… hice los deberes, estudié… Me corté las uñas de los pies, fui a la cocina, me hice una tostada.. pero de fresa, porque la mermelada de manzana no me gusta.

Su vena empezó a hincharse. Sonreí.

Pepa- Después me hice un colacao, me fui a ver la tele… pero en seguida cambié de canal. Me puse a ver las super nenas y…

D. Lorenzo- MIRANDA! DÉJESE DE TONTERÍAS Y RESPONDA DE UNA VEZ! O ME CUENTA AHORA MISMO QUE HIZO O LA EXPULSO DE AQUÍ!

Me estiré. Si me expulsaban mataba a Lola de un disgusto.

Pepa- Vale vale… pues… resulta que estaba en mi cuarto aburrida y dije, oye, pues voy a sacar la basura que si no luego huele la cocina y…!

D. Lorenzo- NO SE ENROLLE!

Pepa- Me fui a dar una vuelta

D. Lorenzo- Sola?

Me pensé muy bien esa respuesta… Paula acababa de salir, así que seguro que le había dicho que estaba conmigo.

Pepa- …No

Sonrió ampliamente y se recostó en su silla.

D. Lorenzo- Con quien?

Esa sonrisa me hizo dudar. Nos miramos durante largos segundos

Pepa-… con Paula

Puso cara de fastidio y volvió a estirarse. Suspiré aliviada. Negó un par de veces con la cabeza, volvió a su cara de rancio. Encendió el flexo que estaba sobre la mesa, y me apuntó con él a la cara. Sonreí, iba ganando… ya me había hecho el interrogatorio del flexo muchas veces, así que no me puse nerviosa.

D. Lorenzo- Vamos a ver, Miranda… usted lo sabe, yo lo sé. Está mintiendo. Por qué no lo deja ya? Con sus amigotes fuera de juego, no tiene usted coartada ninguna.

Pepa- Sí la tengo, estuve con Paula ( Sonreí )

D. Lorenzo- Ya… déjeme que lo dude… y si aun así fuera, tendría que coincidir su relato con el de su amiga…y aceptémoslo, Miranda… ni la intuición ni la inteligencia corren de su parte

Pepa- Ah, no? ( Sonriendo )

D. Lorenzo- No ( Sonriendo )

Pepa- Póngame a prueba ( Sonriendo )

Asintió lentamente sin perder la sonrisa.

D. Lorenzo- Está bien… dígame, qué hicieron ayer García y usted?

Pepa- Dar una vuelta, ya se lo he dicho

D. Lorenzo- Es curioso… ( Jugueteando con un boli ) porque ella me ha dicho que fueron ustedes al cine

Maldije mentalmente. Por qué había sido tan específica sabiendo que yo iba detrás? Definitivamente, Paula estaba muy verde como mente malvada.

Intenté no perder el gesto.

Pepa- Ya, es que dando vueltas se pueden hacer muchas cosas

D. Lorenzo- Así que estuvieron en el cine?

Le analicé. Los dos nos mirábamos fijamente… los dos movíamos nuestros dedos nerviosos. Él con el boli, yo sobre los brazos del asiento. Ese duelo ya lo habíamos tenido mil veces… le conocía, era un farol. Iba a jugármelo todo a una carta, iba a arriesgarme. Me incliné sobre mi asiento hacia él, y moví el flexo hacia su cara, sonriente.

Pepa- D. Lorenzo… hace cuanto que nos conocemos?

D. Lorenzo- Mucho tiempo….mucho, demasiado

Pepa- Exacto…demasiado

Sonreí después de mirar hacia abajo, y volví a mirarle. Parecía haber perdido seguridad.

Pepa- Lo suficiente como pa saber que me está intentando hacer el lío,… lo suficiente como pa ver que su nariz aletea ligeramente… y lo suficiente pa saber que está nervioso, porque me está tirando un cebo… así que, mi respuesta definitiva es… no, no fuimos al cine. Dimos una vuelta con mi moto, y ya está

Gruñó sonoramente y se incorporó en su silla. Sonreí aliviada.

D. Lorenzo- No se va a salir con la suya, Miranda.

Pepa- Fíjese que al final no voy a ser tan tonta

D. Lorenzo- Sí, sí lo es… pero todos los tontos tienen suerte, y usted la ha tenido. Es usted una mente maligna y manipuladora, ha sabido adelantarse a mis pasos y al testimonio de García… pero no se va a salir con la suya, la voy a descubrir…oh si, la voy a descubrir y la voy a empapelar de tal manera que no va a volver a ver usted la luz del sol.

Pepa- Ya ( Suficiente, guiñe un ojo )

Me levanté e hice un gesto de saludo con mis dedos.

Pepa- Hasta entonces… buenos días, D. Lorenzo. ( Chula )

Y salí por la puerta, sonriendo victoriosa mientras el maldecía y gruñía. Cuando salí, allí estaba el bedel esperando mi sentencia.

Pepa- No ha habido suerte

Gruñó. Y sin más, le lancé un beso de despedida. Aquello no hizo más que alterar su gesto de fastidio. Me encaminé hacia clase.

… ….

SILVIA

Había llegado el momento. Arturo empezó a repartir los exámenes… bajé la cabeza, nerviosa, a la espera de que se descubriera la verdad. Y encima no tenía a Pepa al lado para desahogarme cuando aquello pasara porque se acababa de ir.

Paula entró por la puerta de clase, y se fue directa a su sitio.

La espera se me hizo eterna… hasta que al final, llegó.

Arturo- Silvia

Levanté la cabeza lentamente. Me tendió el examen. Lo cogí con las manos temblando sin dejar de mirarle, esperando a que lo dijera.

Arturo- Enhorabuena, un nueve

Silvia- Qué…?

Me sonrió ampliamente. Miré el examen alucinada, no era posible. Mi cara de sorpresa aumentó cuando vi todas las respuestas contestadas.

Arturo- No esperaba menos de ti, lo único que…

Se inclinó hacia mí bajando la voz

Arturo- Hay una cosa que me ha dejado un poco descolocado…

" Sólo una?", pensé.

Arturo- Es que.. en la última pregunta…

Cogió mi examen y leyó.

Arturo- " Decribe qué es un nucléolo…"

Me miró fijamente.

Arturo-… " Donde viven las ranas..?"

Se me congeló la sangre… lo entendí todo en ese momento.

Silvia- Eh… yo…

Arturo- No es sólo que me extrañe esta respuesta… absurda vieniendo de ti… es que Pepa ha contestado lo mismo

Su cara era indescriptible. La mía también… empecé a reir nerviosa.

Silvia- Sí.. es que.. es que verás… es… es una broma que tenemos…

Asintió medio sonriente. Suerte había tenido de que fuera tan majo.

Arturo- Ya me imagino… pero la próxima vez, por Dios, no me plantéis eso en el examen… que no es que solo casi me atragantara con el café al leerla, es que como el director vea eso… ya sabes

Me guiñó un ojo y asentí. Se fue a repartir el resto de los exámenes. Mire el mío con incredulidad y sonreí

Silvia- La madre que la parió…

Cuando repartió el último…

Arturo- Jimenez ( Serio ) Usted y yo tenemos que hablar de su examen

Verónica- Qué es esto? Un cero?! Por qué?

Arturo- Todavía lo pregunta? La próxima vez que decida usar una chuleta, a parte de hacerla a ordenador para que la letra no la delate, recuerde no dejársela olvidada entre medias del examen

Sentenció con todo el asco del mundo, y volvió a su mesa.

Verónica- Esto no es justo! Alguien la ha puesto ahí, yo no he sido!

Arturo- Ya, claro… déjelo, ya conocemos todos sus malas artes

Desde que hizo lo que hizo, todo el mundo sabía de qué era capaz Verónica. Empezaron a discutir, hasta que Arturo la hizo callar amenazándola con la expulsión. Ella bufó alterada y se calló.

No pude evitar sonreír un poquito… estaba mal, pero se lo merecía. Aunque yo nunca había sido así, en ese momento me sentí orgullosa de Pepa…

La sonrisa se me fue. Vale, había sido ella pero… cómo lo había hecho?

Paula se sentó a mi lado.

Paula- Hola…

Su sonrisa la delataba.

Paula- Antes de que te enfades, te tengo que enseñar una cosa.

Sacó su cámara.

… …

Después de haber visto todo aquello… no sabía donde meterme. Reírme me había reído, muchísimo… pero aún así…

Silvia- Pero… pero como se os ocurre hacer esto…?

Paula- Y yo qué sé! Pregúntale a tu novia que es una minusválida mental!

En aquel momento, Pepa entró por la puerta. Arturo justo salía, palmeó su espalda dándole la enhorabuena por su nota, y se fue. Paula me sonrió y se fue a su sitio.

Cuando Pepa llegó hasta mí, se arrodilló a mi altura y se cubrió.

Pepa- Sigues enfadada…?

Me preguntó aquello asomando un poco la cara entre sus brazos. Me giré para quedar frente a ella y alcé una mano. Se escondió más.

Pepa- …no me des!

Silvia- Que no te voy a dar

Aparté sus manos, tiré de ella y la besé. La cogió bastante de sorpresa, así que a penas se movió.

Pepa- Qué te pasa..? Te ha dao un ictus o algo..?

Sonreí negando con la cabeza, y volví a tirar de ella para besarla. Cuando lo hice…

Silvia- Ya he visto el vídeo

Pepa puso cara de circunstancias y miró hacia Paula.

Pepa- Anda que le ha faltao tiempo! Silvia yo todo esto lo he hecho para que…

Volví a callarla con un beso.

Silvia- Ya sé porque lo has hecho. Estás mal de la cabeza…

Pepa- Yo…

Beso.

Silvia- Y lo peor es que me encantan tus locuras

Entonces me dio una de sus encantadoras sonrisas. No lo podía evitar, me encantaba. Me encantaban sus desvaríos, sus mentiras estúpidas, sus locuras… me encantaba ella.

Pepa- Te ha gustao? ( Asentí embobada )… yo por ti, jodo a tu padre las veces que hagan fal…

La besé.

Silvia- Mi amor, no hables que la cagas…

Durante varios minutos y delante de todos, me la comí a besos. No podía hacer otra cosa, ya lo sabía, pero esa mañana pude ver claramente hasta donde podía llegar Pepa por verme feliz. La quería… por encima de sus trastadas, de los cabreos de mis padres, de los jaleos… la quería por encima de todo.