SRR 2: Phoenix Revange
Cap. 20
Sueños y Furia
Tokio Japón.
El Mazda Savanna plateado avanza por la carretera oscura a toda velocidad. Tras él, los faros del auto que la sigue van pegados a su defensa, no puede quitárselo de encima a pesar de que hace algunos intentos y acelera. Es entonces que los ojos de Serena brillan decididos por el retrovisor.
-Eres buena Yamada, pero no dejaré que ganes esta vez, si crees que deshacerte de mí será sencillo estás equivocada, por toda la gente que lastimaste antes, ¡Te venceré!. -insiste ella llegando a una curva en que hace un derrape perfecto recordando sus momentos como "Black Lady", pero el auto tras ella la sigue imitando su movimiento.-¿Cómo es que pudo hacerlo?. -asombrada Serena.
Han llegado ya a las afueras de la ciudad, cerca de Hakone. Serena siente la presión sobre ella, están en el monte en que la carrera de Rei comenzó y ella conoce el desenlace, aunque ahora será en ascenso.
-¡En la cima de Hakone te desenmascararé maldita!… Rei… desde donde estés ayúdame. -ora ella cambiando de velocidad en el inicio de la empinada cuesta del peligroso monte.
El "Moonlight" avanza tratando de no dejar espacios para que la rebase el auto desconocido, que trata de pasarla por la izquierda. Serena se orilla y retoma el control del auto patinando un poco, la pelea es encarnizada, el auto da un leve golpe al "Moonlight" por detrás pero Serena se repone retomando el camino. Muy cerca está la cima y ella está decidida a desenmascarar a Yamada allí, así que acelera usando la máxima velocidad, adelanta mucho al auto tras ella y al llegar arriba hace un derrape circular y baja del auto plateado dejando tras de sí una estela de humo, azota la puerta del Mazda y se encara con el auto desconocido, el cual se detiene a unos metros del suyo.
-¡SÉ QUIÉN ERES ASÍ QUE BAJA Y ENFRÉNTAME! -dice Serena con un valor que no sabe de dónde sacó. Al fin la sombra negra sale del automóvil que la perseguía, y avanza hacia adelante. La luz de los faros encandila un poco a Serena, que se cubre los ojos; al fin el misterioso corredor se revela, cuando la visión de ella se acostumbra a la luz, no puede vitar sentir un terrible temblor en todo su cuerpo.-¡¡¡TÚ!!!.-dice anonadada en un grito…
Castillo Schmiedburg Hamburgo Alemania.
Rei mira a sus amigos alemanes y a Carlos Meiou atentamente luego de la propuesta que les ha hecho.
-Y bien caballeros… ¿Quién se une a mí en la cruzada en conquista del Mundo?. -pregunta la joven.
-Espera Itoko san, te conozco demasiado, has tenido dos meses para planear esto y sé que no nos reunirías aquí para mostrarnos a los corredores si no tuvieras algo ya preparado. Preguntarnos si aceptamos es solo formalismo, tú ya sabes que diremos que sí, es más, algo debes tener listo. -Rei solo sonríe.
-Parece joven Meiou que conoce muy bien a mi hija. -dice entrando en el garaje el hombre de cabello blanco y bastón seguido de su mayordomo.
-"Thunder", estás aquí. -se asombra Zafiro.
-Así es muchacho, no podía perderme este momento, menos luego de que Reiko me convenció de hacer una gran inversión en la "World League". Hace quince años, este también fue mi sueño, los mejores del mundo unidos en una sola bandera, pero tuve que esperar a que mi hija lo retomara para verlo realizado, así que no escatimaré en gastos para dotar a la reina de una corte de caballeros dignos de pelear por ella, así que chicos, Yuuto, Reiko y yo nos tomamos la libertad de elegir a los corceles para los nuevos caballeros. -dijo el millonario avanzando hacia ellos.
-Ya sabía yo que había gato encerrado aquí. -confiesa Meiou.
-No te enojes Carlos, no es nada malo, espera a ver lo que hemos preparado. -con una chispa de travesura en sus ojos morados Rei. -primero quiero mostrar el auto de mi Padre, si no hay inconveniente, porque él estará coordinando todas las carreras. -dice ella.
-¿"Thunder"? ¿De verdad?... es decir… tú no te has dedicado a trabajo de logística en mucho tiempo. -duda Diamante.
-Lo sé Dietr, pero esta señorita ha sido el hada mágica que ha devuelto a mi vida las ganas de hacer lo que jamás hice. -confiesa acariciando la cabeza de Rei con cariño. -así que estaré en todos los reclutamientos. -insiste el señor.
-¿Y tienes auto?. -pregunta Calaverite.
-Lo tengo, aunque lo conducirá Yuuto, pero lo tengo. -dice Artemis. -vamos querido amigo, muéstrales a los jóvenes que lo que dije va en serio. -propone Artemis.
El correcto mayordomo toma un control remoto y marca unos números, uno de los compartimentos del garaje se abre y un hermoso Aston Martin blanco aparece ante ellos.
-Por todos los dioses, ¿Un Vanquish S?... ¡no es justo! Dejan los más elegantes para Ustedes. -se queja Meiou.
-Jóvenes, con Ustedes el auto de mi señor, el "LEODEGRANCE". -explica Yuuto.
-¿Leodegrance?. -cuestiona Karmesite a todos.
-El Rey Leodegrance de Cameliard, es el Padre de la reina Guinevere en los cantares Artúricos. -explica Zafiro.
-Bastante conveniente ese nombre. -argumenta Rubeus quien está sentado al lado de su novia.
-Oye Alfred. -abraza por el hombro Carlos al mayordomo.
-Joven Meiou, le he dicho en reiteradas ocasiones que mi nombre es Yuuto. -insiste este.
-Es igual, oye Alfred, ¿También tienes un modelo de batimóvil para mí?... Anda di que si, ¿Qué tengo yo? ¿Un GTO? ¿Un Lamborghini?. -pregunta emocionado.
-Por favor Yuuto muéstrale a Carlos su auto o no nos dejará en todo el día. -apremia Rei.
-Bien señorita si así lo quiere, ante ustedes, el nuevo "LANCELOT". -dice el mayordomo moviendo el control, tras ellos se escucha el sonido de la puerta de otro compartimento, todos miran atrás y Carlos corre hacia allí saltando emocionado, justo cuando un BMW M3 GTR azul con blanco aparece ante ellos.
-¡¡POR LAS BARBAS DE NEPTUNO!!!. -estalla Carlos a punto del llanto. -¡Este bebe es mi auto¡ ¡MI auto!. -lo toca del capo.
-La señorita Reiko consideró que era lo mejor para su estilo de correr joven Meiou, así que nos tomamos la libertad de elegirlo para usted. -explica Yuuto. Carlos abraza al mayordomo y lo levanta en alto dando vueltas.
-¡Gracias Alfred!. -todos sonríen ante la emoción del chico. -¡Es el mejor regalo que he tenido en mucho tiempo!
-Meiou eres un exagerado. -se queja Rubeus.
-Déjalo cariño, tiene derecho a disfrutar. -Lo calma Karasuma.
-Esperamos de verdad Carlos que hagas honor al anterior Lancelot, y te juegues la vida por la causa. -dijo Artemis recordando a Ken Meiou.
-Dalo por hecho "Thunder" en esta nave recluto yo solo a toda la World League. -se anima el chico japonés.
-Artemis sama… ¿Tenemos nosotras autos también?. -a su pesar emocionada Calaverite.
-Desde luego que los tienen Calaverite querida, Yuuto y yo elegimos sus autos de acuerdo a sus fortalezas y estilos, y mi hija les eligió el nombre. -explica él.
-¡Me muero de curiosidad!.-aplaude Karmesite.
-Karmi querida, no te portes como Meiou, no tú. -se queja Diamante, todos ríen.
-¡Hey Diamantito! A las chicas solo yo les puedo decir Karmi, Petzi y Cali, nadie más, tengo derechos de autor, así que búscate tu forma de llamarlas o te demando. -se queja Carlos, pero Rei corta su berrinche.
-Te presentaré yo misma a tu auto Karmesite, lo elegí pensando en Galahad, el caballero del rey Arturo más veloz para el combate y más diestro con la espada, la encarnación de la gallardía y la pureza. -explica Rei. -Karmesite, ya que tu especialidad es la velocidad, ante ti el "GALAHAD". -presenta Rei. Yuuto mueve los controles y otro compartimento se abre, dejando ver un hermoso Audi "LE MANS" R8 color rojo.
-Vaya, es hermosísimo. -se emociona la chica de cabello azul. -En este auto podré contra cualquier corredor, así sea la chica española del S20 con todo y su auto modificado. -Aplaude Karmesite.
-Y no son todas las sorpresas, chicas, prepárense para ver sus autos. -sigue Artemis. -el de Calaverite me gusta especialmente, alguna vez Gawain fue mi caballero Artúrico Favorito.
-¿GAWAIN?. -cuestiona ella.
-El caballero más temerario del Rey Arturo, se decía que sus poderes aumentaban con el sol y decaían en la noche, sólo esperamos que no sea tu caso. -explica Rei mientras Yuuto muestra el siguiente auto, un Corvette ZR1 color amarillo aparece ante ellos. La joven alemana de cabello castaño sonríe.
-Vaya que saben cómo me gustan los autos. -asiente. -bien, me agrada eso de "GAWAIN", buena elección Señorita Reiko. -agradece ella.
-Yo quiero ver el de Petzi, conociendo el genio que tiene debieron ponerle nombre de dragón. -se ríe Carlos. La chica de cabello verde ríe también, el tiempo le ha enseñado a estimar a este chico a pesar de sus diferencias.
-Seguramente la señorita Reiko tiene un nombre más propio para mí que un animal que lanza fuego joven Meiou. -explica la mayor de las Müller.
-Así es Petzite, no hagas caso de Meiou, lo que tengo para ti, es mucho mejor… ¿Cierto Padre?. -asegura Rei mirando a Artemis.
-Cierto pequeña, para Petzite, no hubo mejor elección que el noble Sir Boors, el caballero más fuerte pero a la vez fervorosamente leal al rey y su familia, una descripción muy cercana a lo que eres y como eres tú hija. -explica el millonario. Petzite baja la mirada ante el comentario recordando a Bergerite.
-Vamos Petzi linda, no caras tristes hoy. -la anima Carlos abrazándola por los hombros, ella enjuga una lágrima.
-Tiene razón joven Meiou, señor Hasegawa, señorita Reiko, tienen mi palabra de que me comprometeré en la misión al cien por ciento. -ofrece ella.
-Lo sé Petzite, por eso, tu auto es muy especial, te presento al "BOORS". –acaba Rei. Yuuto abre el compartimento en que un Mc Laren F1 LM negro brilla con las luces del garaje.
-¡WOW!... vaya que ese McLaren es precioso, Oye Alfred… ¿No me puedes cambiar mi M3 por el de Petzi?. -insiste Carlos.
-Bueno chicas, sus autos están listos, tienen todo este tiempo antes de viajar a Australia para el inicio de la F1 para conocer sus autos y adaptarse a ellos, porque luego del circuito de Melbourne, vamos a comenzar los reclutamientos en serio. -opina Rei.
-Delo por hecho señorita Hasegawa. -emocionada Karmesite. -sus caballeros sabrán luchar por la causa. -se mete ella en el papel.
-Oye Itoko san, ¿Y qué hay de los hermanitos Schwarzmond?... no me digas que ellos no tiene auto. -comenta Meiou.
-Pues, yo esperaba que ambos me ayudaran en los reclutamientos, pero no sé si tengan tiempo para ello, no quiero imponerles nada. -explica Rei.
-Reiko, preciosa, si se trata de ti sabes que puedes contar conmigo, aunque el tiempo entre las carreras sea muy poco, cuando pueda serle útil a tan bella reina, me tienes a tus pies. -insiste Diamante tomando la mano de ella.
-¿Y tu Sepphir?. -cuestiona Rei al joven médico con ansiedad evidente en sus ojos. Zafiro cruza su mirada con la de su hermano, los dos chicos se desafía totalmente.
-Si crees que puedo ayudar en algo, estoy dispuesto a todo Ginny. -explica el chico.
-Bien, entonces les mostraremos sus autos, para Dietr, elegimos uno que le dé una potencia similar a la de los monoplaza y que no lo descontrole mucho en la conducción, sabes que serás el arma secreta para vencer a ese "Dragón Dorado". -explica Rei mientras Yuuto muestra el Ferrari Enzo color negro.
-Justo el auto que tenía en mente comparar hace un mes, es maravilloso que me leas así el pensamiento linda. -asiente Diamante besando la mano de Rei.
-Ostentoso y presumido, va muy bien con tu personalidad Diamantito. -opina Meiou.
-Tus exclamaciones de envidia están muy lejos de afectarme japonés. -sigue despectivo el piloto.
-Y para Sepphir, papá recomendó algo que lo haga sacar su verdadero potencial. -sigue la joven, y entonces Yuuto abre el último compartimento que muestra el Pagani Zonda "R" color gris.
-¡Vaya!... todos aquí tiene mejores autos que el mío. -se queja Carlos.
-Deja de protestar Meiou. -interviene Rubeus. -que si fuera por personalidad no conducías ni una bicicleta. -todos ríen ante este comentario.
-Muy gracioso cabello de Mechero de Bunsen. -le saca la lengua Carlos. -Oye Itoko san, ya que todos aquí tenemos nombre de caballeros… ¿Por qué Zafiro y Diamante no los tienen?
-No estaba segura de que aceptaran pertenecer a la nueva Orden de Caballeros, así que me reservé mi opinión al respecto de sus nombres, prefiero que los elijan ellos mismos. -dice ella mirando a los dos hermanos. Karasuma intenta decir algo, pero Rubeus niega con la cabeza dándole a entender que no le corresponde.
-Bien, ya que eso deseas Ginny, si a mi hermano no le molesta elegiré primero. -habla Zafiro decidido.
-No tiene porqué molestarme. -asiente Diamante con tono de burla. -supongo hay muchos caballeros en la mesa redonda y más de alguno puede prestarte su nombre. -Zafiro sonríe.
-Lo sé, pero ya que he regresado de nuevo a casa, y no tengo intención de alejarme otra vez. -enfatiza el apuesto médico las últimas palabras. -me tomaré la libertad de elegir un nombre muy especial… quiero que mi auto se llame "KING ARTHUR". -expresa con decisión Zafiro. Diamante se levanta de la silla al momento mirando a su hermano con furia ante la clara alusión de su hermano al legítimo esposo de la reina Guinevere.
-¡Wow!… vaya nombre elegiste amigo. -comenta Carlos.
-¿Algún problema?. -desafiante el médico, a pesar de su propósito de no pelear con su hermano, a pesar de su decisión de alejarse por el bien de todos de Rei, había llegado a un límite, si Diamante quería batalla, la iba a dar.
-No creo Sepphir, lo que pasa es que Carlos tiene malos recuerdos sobre un conductor del pasado que usaba el nombre de "King Arthur". -comenta Rei por completo ajena a la tensión entre los hermanos Schwarzmond. -pero creo que es momento de que alguien tan digno como tú limpie ese nombre y nos haga conocer un Rey Arturo magnánimo y poderoso, como debe ser. -opina ella.
-Ya que estamos en el tema de los nombres. -sigue Diamante. -debo elegir el mío. -insiste el piloto de cabello plateado. -mi auto, se llamará MORDRED. -enfatiza él con evidente desafío. Zafiro es ahora el que se levanta de la silla, molesto.
-¡No puedes ser Mordred! ¡El no es un caballero digno! ¡Traicionó a Arturo y condenó al reino a la destrucción!. -insiste Zafiro.
-¿Puedes tú ser el rey Arturo y yo no puedo ser el malvado caballero negro que destruyó Camelot?. -burlón Diamante. -porque según recuerdo no fue solo Camelot lo que le quitó a Arturo, sino también la confianza en el amor de su reina. -insiste el piloto. Zafiro en dos pasos se planta delante de su hermano y lo toma por la camisa.
-¡Atrévete a decir eso otra vez!. -lo amenaza.
-¡Hey tranquilos!. -dice Meiou. Él y Rubeus corren a apartar a los hermanos.
-¡Dietr, Sepphir que sucede! ¡Son nada más que nombres! ¡No es motivo de pelea!. -alarmada Rei. Carlos sujeta a un molesto Zafiro y Rubeus se interpone entre Diamante y su hermano.
-¡Basta!. -se oye la potente voz de Artemis deteniendo aquello. La fuerza de aquella voz calma los alterados nervios de los muchachos, la tensión es evidente. -¡Escuchen esto los dos! ¡Si no pueden trabajar juntos en esto los descartaremos a ambos de la Liga! ¡No necesitamos pleitos en el equipo!. -firme el millonario.
-Lo siento "Thunder"…perdí el control… pero no pasará otra vez, lo prometo. -se inclina Zafiro.
-Lo mismo digo yo. En verdad lo siento. -afirma Diamante. Todos se miran respirando agitados.
-Eso espero, ahora todos dejemos de hablar de carreras y autos por un momento y convivamos como el equipo que somos, hemos preparado una comida en la mansión a la que esperamos que todos los caballeros nos acompañen. -invita él. Otra vez se cruzan las miradas de los dos chicos.
-Lo lamento "Thunder", Ginny, chicos, pero si quiero estar libre para el viaje a Australia debo adelantar trabajo en la clínica, no podré comer con Ustedes. -se inclina Zafiro. -pero nos veremos mañana para seguir discutiendo sobre los reclutamientos, he dejado de correr por un tiempo y debo recuperar práctica.
-¿Pero en verdad prometes que vendrás mañana?. -insiste Rei tomando las manos del médico.
-Te lo juro Ginny. -promete él y delante de todos se acerca a la chica y la besa en la mejilla, a lo lejos Diamante furioso intenta lanzarse sobre él pero Rubeus lo detiene.
-No lo haga joven Dietr. -dice el pelirrojo, luego del beso Zafiro sale del garaje a toda prisa.
-Entonces caballeros de la mesa redonda, vayamos al comedor real que he preparado un delicioso menú para ustedes. -ofrece Yuuto y todos se alejan. Rubeus jala a Diamante, Karasuma camina con las Müller hablando animadamente y Artemis con Yuuto, pero Rei se ha quedad parada en el lugar mirando desconcertada a la nada, hasta que Carlos se acerca a ella.
-¿Hola?... Tierra a Rei… ¿Estás allí Itoko san?. -le aplaude él delante de los ojos.
-¿Qué fue todo eso Carlos?... ¿Hice algo malo?. -pregunta ella. -¿Por qué Sepphir y Dietr se tratan así? ¿Qué pasa?. -cuestiona ella, el chico la mira dudoso.
-¿En verdad no lo sabes Rei?.
-¿Saber qué cosa?... no entiendo una sola palabra de todo esto, Sepphir se aleja por más de un mes y no responde el teléfono, esa pelea que dices que tuvieron y ahora esto. -enumera ella. -Dime qué pasa Carlos, sé que tú lo sabes. -insiste ella.
-Definitivamente Rei, vives en otro mundo. Lo que pasa es evidente, los hermanos Shcwarzmond están peleados.
-¿Pero por qué?.
-Porque están enamorados de la misma mujer. -sigue Carlos.
-¿A sí?... qué raro… yo no he visto que alguno de ellos tenga novia… ¿O es alguna de las chicas?.
-Rei, definitivamente a veces me asustas, ¿Es que en verdad no te has dado cuenta de que Zafiro literalmente babea por ti desde que te conoció y que Diamante mas allá de sus estúpidos coqueteos se ha enamorado de ti en verdad?. -lanza Carlos, la verdad que ella no veía se presenta ante sus ojos de golpe.
-Sepphir… y Dietr… ¿Enamorados de mí?... pero cómo es posible si yo no he hecho nada por alentarlos. -dice ella.
-No es cosa de alentar a nadie Itoko san, estas cosas pasan y no se pueden evitar, es decir, siempre he sabido que eres una chica linda y que tienes muchos admiradores, pero luego de tu resurgimiento y ahora que eres una señorita de sociedad… bueno, hasta a mi mismo si no fuera tan joven me darían ganas de conquistarte, es que es inevitable, sólo pasó.
-¿Así que la causa de sus pleitos…soy yo?. -incrédula Rei.
-Así parece Itoko san, y mientras tú no te decidas por alguno de ellos esto seguirá y aumentará, parece que Zafiro se alejó un tiempo para evitar los pleitos con el pedante de su hermano, pero ahora lo he visto decidido a todo. -informa Carlos.
-Pero como se supone que yo me decida por alguno, yo… a ellos los quiero mucho pero no de esa forma.
-Yo lo sé Rei, sé que en tu corazón no hay lugar más que para Nataku, a pesar de todas las cosas horribles que crees que hizo. -ella lo mira furiosa.
-¡Haz el favor de no suponer cosas estúpidas Carlos!. -salta ella molesta asustando un poco al chico. -¡Yo a ese hombre ya lo he olvidado! ¡Lo escuchas! ¡El ya no significa nada para mí! ¡NADA! ¡Y espero que jamás vuelvas a mencionarlo siquiera!. -dice Rei con los ojos arrasados de lágrimas.
-Bien, te creo si tu lo dices Itoko san, pero no debes repetirlo tanto, es como si tú misma te quisieras convencer. -explica el joven. Rei se sienta en la silla en medio del garaje en silencio. -lo lamento Rei, en verdad, pero alguien tenía que decírtelo para que tomes las medidas que creas convenientes, porque la situación entre los Schwarzmond está tan difícil que cualquier cosas puede generar problemas. Sé que eres una chica madura e inteligente y solucionarás esto de la mejor forma, yo cumplo con decirte lo que veo, y si quieres saber algo más, el que sigas amando a tu esposo no te hace más débil, al contrario, es comprensible, después de todo si él es el canalla que describes, tu no sabías nada y sinceramente te enamoraste de él. -acaba el chico y luego le agrega. -piénsalo, te disculparé con Artemis sama y las chicas, creo que necesitas tiempo a solas… -Insiste Meiou y se aleja del lugar.
Rei se queda sola en el vacío garaje, en cuanto escucha el sonido de la puerta eléctrica que se cierra, parece como si el dique de contención del llanto se escapara de sus ojos con fuerza, y se tira en la mesa llorando desesperada.
-¿¡Por qué!? ¿¡Por qué me sigue doliendo tanto!? ¡Debo odiarlo con la misma fuerza que a su hermana! ¡Tengo que sacarlo de mi corazón y de mis pensamientos para poderlo hacer pagar!. - grita llorosa ella golpeando con sus puños la mesa y su voz hace eco en el lugar.
Monte Hakone, Tokio Japón…
Ella seguía paralizada fuera del "Moonlight". No podía crees lo que veía, delante de ella, no estaba Chikane Yamada, estaba el "Shark", ese era el auto misterioso que la había perseguido, y el conductor no era otro que…¡Owen Thalassa!
Un temblor terrible la acometió de pies a cabeza cuando lo vio. Owen llevaba su camisa beige a rayas con algunos botones superiores abiertos y su pantalón de mezclilla, el cabello desordenado se movía con el vaivén del viento, y la sonrisa que mostraba era tranquila, ¿Qué hacía Owen allí? ¿No se supone que estaba del otro lado del mundo, lejos de ella, lo suficientemente lejos para dejar de confundir y agitar sus sentimientos de esta forma?... tanto tiempo pensando qué haría al tenerlo delante, reclamar, llorar, sólo correr a besarlo…
-¿Qué haces aquí?.-dijo entrecortada.
-Estoy en Japón de fin de semana, vine a un concierto de Michiru, el "Shark" estaba en casa de mis tíos, y lo tomé para salir a correr. Jamás fue mi intención encontrarme contigo, me habría ido por la mañana sin verte, pero justo entonces, vi al "Moonlight" en la carretera. Es el destino Serena, por más que queramos huirle no es posible correr siempre. -dice él cruzando los brazos con desafío. Ella siente que tiembla de nuevo pero por una emoción muy diferente, así que en un arrebato de valor, sumada la emoción de tenerlo a unos cuantos metros de distancia, le habló con una fuerza y confianza que hacía tiempo creía no poseer.
-¿Vas a quedarte parado dónde estás o te vas a acercar aunque sea para decirme hola?
-¿Tengo que acercarme yo?. -Preguntó con sorna Owen. -Se supone que en épocas actuales, las mujeres ya no esperan, van directo a lo que quieren.
-Pero resulta que me es más cómodo que tú te acerques a mí, al final, fuiste tú quien me siguió todo el camino produciéndome un susto increíble. -Serena dejó escapar su risa de manera fuerte y clara. -¿O es qué todo esto es un juego de persecución, un tira y afloja?
-No me provoques Serena, no lo hagas. -Owen ahora tenía una parada despreocupada, con una sonrisa pícara en sus labios y los ojos le brillaban con la luz de los faros de los autos en la oscura carretera. Serena lo sabía, lo sentía.
-¿Y qué si lo sigo haciendo?. -insiste ella.
-No lo sé.
-Quiero saberlo. -La muchacha se acomodó de lado y lo observaba de arriba abajo. -Tu viaje por Europa te ha dado muchas transformaciones, entre ellas, el que estés mucho más guapo de lo que de por sí ya eras.
-¿De cuándo aquí dejas la timidez de lado para decir algo como eso?.-asombrado y sonrojado Owen.
-He perdido la timidez y otras cosas desde que descubrí que eras tú quien estaba en el auto… no tienes idea de todos los sentimientos dormidos que has despertado en mí Owen Thalassa. -sonríe ella seductoramente.
Owen se despegó por completo de su auto y se acercó a Serena. Se recostó en la puerta de al lado y miraba frente el paisaje. Serena sintió vibrar su ser al darse cuenta que Owen todavía tenía esa gallardía y prestancia que la volvía loca. El aroma que emanaba de su cuerpo la envolvió por completo a ella y sus sentidos se embotaban con el correr de los segundos. Su mano cobró vida propia y rozó con suavidad la mano que estaba cerca de ella. Owen al sentirla, capturó sus dedos y los acarició con lentitud y suavidad. Serena, teniendo su mirada al igual que él, frente al paisaje, dijo:
-Aún no puedo creer que estés aquí, que dejaras todo lo de la película para venir a Tokio…
-Asuntos que atender. -Fue la respuesta de Owen.
-Entre ellos ¿Yo?. -Serena giró hacía él sin soltar sus dedos. Lo miró a los ojos con la profundidad que ameritaba el momento y con su mano libre apoyó su mano en el hombro del chico. Owen le correspondió de manera dulce la mirada y con su mano libre, acarició la mejilla de Serena, que ardía con furia.
-No era mi intención sincera buscarte o perturbarte, pero parece que quien se decide a perturbarme, eres tú. -confiesa el chico, hasta que Serena en un arrebato saltó a sus labios y empezó una danza de movimientos como nunca antes lo había hecho con ningún otro. El chico entonces llevó sus manos al cuello de Serena, y correspondió al mismo beso con la furia y la intensidad con que ella lo besaba hasta que la falta de aire los hizo apartarse.
-¿Te gusta ser explosiva ahora?. -Owen se separó de ella mientras le hablaba al oído.
-Lo fui una vez ¿O es que ya lo olvidaste?. -Le respondió con una voz provocativa.
-¿Cómo olvidar esa noche? ¿La olvidarías tú a pesar de todo lo que nos separa Serena?. -Le preguntó con cierta tristeza. -Porque con tu esposo pudiste olvidar muchas cosas…
-Con Darien no pasa nada de nada. Tú eres el único que logra despertar en mí sensaciones que no sentí desde nuestra última vez juntos y eso es algo que jamás se olvida, porque lo que viví esa vez se metió por mis ojos, se coló en cada poro de mi cuerpo y lo vivo cada vez con más dolor por tu ausencia. Ese recuerdo es lo que me da fuerzas para recordar que alguna vez fui tuya, que me tuviste en tus brazos y que sacaste de mi cada recuerdo y sensación de mi error con Darien…
-Shh, no puedes hablar de errores cuando esa acción te dio al ser más maravilloso que tienes… -Pero Serena lo interrumpió colocando su índice en los labios del joven.
-¿Qué te hace pensar que mi hija puede ser de Darien? A veces creo que eres muy ciego y no tomas en cuenta que con dos días de diferencia, después de haber estado con Darien, estuve contigo, convirtiéndome de una muchacha con decencia y pudor a una loca desaforada que conoció las sensaciones más deliciosas a tu lado… ¿No puedes darte cuenta de eso?. -Los ojos de Owen se abrieron como platos y Serena lanzó una carcajada al viento. Sus ojos brillaban de un modo coqueto y travieso al darse cuenta que no había resultado difícil confesarle a Owen que Serenity podía ser de él. Owen la abrazó con fuerza mientras se decía.
-Soy un idiota, superé a Chiba en lo imbécil. -Nuevamente la risa salió ligera. Ese adjetivo era siempre dicho por Nataku y antes por Owen. Serena cortó el abrazo y llevó sus manos al cuello de Owen incitándolo con mil sensaciones. El actor sonreía y nuevamente lo besó con fuerza, mientras se pegaba al cuerpo de Owen y dejaba que las manos del muchacho cobraran vida propia y se desplazaran por su cuerpo: su cuello, sus hombros, sus brazos, su espalda… Sensación que la hacía estremecer y desear más y más.
La respiración de ambos muchachos se tornó desesperada, desordenada. Las caricias iban y venían por doquier y con diferente intensidad. Owen al percatarse que Serena ya había desabrochado su camisa, la detuvo, llevando las manos de ella a sus labios y besando el dorso. Sin decirle nada, tomó sus manos y la llevó consigo al "Shark" en el cual entraron y al momento siguieron con sus besos.
-¿Hasta dónde quieres llegar?.- Fue la pregunta que él le lanzó.
-Hasta donde me lo permita la comodidad del auto. -el desenfreno de Serena preocupó al muchacho. La cordura se había ido de paseo pero no por eso podían perder el control, pero sin cordura, ¿puede haber control? Y la razón… si se pierde la razón ¿puede haber algún tipo de freno?
Los besos comenzaron nuevamente y la exploración de sus cuerpos era aun más intensa que esa primera y… última vez de ellos. Serena jamás se había imaginado en hacerlo en un auto, ella había escuchado conversaciones muy locas de sus amigas en Estados Unidos sobre ese tema, pero ahora entendía que no era una locura, sino una sensación diferente y que por lo que parecía, había mucha adrenalina de por medio. Owen ahora le había bajado la parte superior del vestido hasta la cintura y Serena por su lado, había arrojado la camisa de él para el asiento de atrás.
-¿No es penable esta acción si nos encuentran? Imagínate, actor Owen Thalassa es encontrado in Fraganti con su ex prometida, por cierto, hoy casada, la amazona Serena Tsukino en el auto de él, estacionados en el oscuro monte Hakone.
-Eso vende Querido y hará que medio mundo vaya a ver tu película con esa actriz que no estoy segura de si es pelirroja natural y que la gente apueste por mis carreras. Ambos salimos ganando. -Serena se acercó nuevamente a Owen y sus labios se fundieron. Sus lenguas se exploraban y su respiración se volvió más agitada. Los vidrios de la ventana del auto se empañaron y el calor que reinaba dentro no importaba, Serena se había olvidado de todo en medio de aquella carretera, sólo sentía y vivía el momento que el destino le preparó, pero esta ocasión era diferente, intensa, colmada de necesidad, de pasión. Y aunque ninguno lo había mencionado en su conversación anterior, amor, mucho amor. Owen detuvo sus besos en el cuello de Serena y ella ahogó un gemido de protesta.
-Te amo Serena. -dijo él.
-Y yo a ti, muchísimo… pero ahora, solo quiero ser tuya totalmente, como debió ser siempre… Un amor para siempre. -lo anima ella, el chico sonríe y sigue besándola…una voz insistente la saca de su abstracción.
-Serena…¡Serena!. -ella conoce esa voz, es la voz de ¿Darien?. -¡Serena despierta! ¡Despierta!.
Al fin ella abre los ojos y se encuentra en la cama de su habitación, con Darien delante de ella moviéndola de los hombros.
-¿Estás bien Serena?... perdona que haya entrado así, pero te escuché desde la recámara, estabas muy agitada, gemías y sudabas mucho, temía que tuvieras fiebre. -dice él. Serena se incorpora dándose cuenta de que efectivamente, está agitada. Observando aún atontada en torno… entonces… ¿todo había sido un sueño?... la llamada de Nataku, ella venciendo su miedo a conducir, la carrera en Hakone… ¡Owen!... ¡Su Owen!... las lágrimas se forma en sus ojos azules al entender la cruda realidad.
-¡¡¿Por qué me despertaste?!!. -reclama furiosa y llorando lanzando a Darien lejos. El pobre chico la mira sin entender.
-¿Estás bien?... ¿Qué te sucede?. -preocupado el piloto.
-¡No tenías derecho a despertarme! ¡No quería despertar!.-le reclama ella molesta. -¡No debí despertar jamás!
-Serena, cálmate, despertarás a la niña. -la llama Darien a la cordura. Entonces ella se da cuenta de su exabrupto y se calma. Limpia sus lágrimas con el dorso de su mano y respira profundo. -¿Qué te sucedió?. -dice Darien sentándose en la cama su lado y poniendo la mano en su frente. -Fiebre no tienes, aunque si estás sudando… ¿Fue otra pesadilla?... hacía una semana que ya no las tenias, ¿Viste otra vez la muerte de Rei?.
-No… esta vez no fue una pesadilla. -confiesa ella, pero no se atreve a decirle qué soñó. -sólo creo que es exceso de estrés. -finge Serena.
-Me preocupa eso, no es bueno para ti, le preguntaré a Makoto sobre la psicóloga que recomendó, es mejor que te atienda un profesional, no me gustaría que esto te enferme o haga recaer.-propone Darien.
-No te preocupes Darien, no es necesario, yo sólo quiero dormir.-insiste ella. –Necesito dormir.
-¿Estás segura?. -dudoso él.
-Muy segura, necesito volver a dormir para estar bien, gracias por preocuparte. -acaba ella besando la mejilla de su marido. Él sonríe y responde al beso besando la frente de ella.
-Descansa entonces. -acaba el chico y cubriéndola con la manta se aleja. Serena cierra los ojos y abraza una de las almohadas mientras Darien sale. -aunque no quieras, iremos con esa doctora, no dejaré que nada te perturbe. -murmura sin que ella lo escuche y sale de la habitación. Serena acostada en la cama intenta volver a dormir.
-Owen… Owen… -balbucea como si orara. -al menos en mis sueños siempre te puedo tener. -termina ella sin abrir los ojos.
Royal Exhibition Building, Melbourne Australia, dos semanas después…
La profusión de luces multicolores ilumina la hermosísima y cosmopolita ciudad del estado de Victoria, una de las ciudades cedes del circuito de Fórmula 1 conocido como "AUSTALIAN GRAND PRIX". Aquella singular noche, una limousine blanca avanza por las calles del "Brouke Street" o centro de la ciudad, rodeado de cafés, galerías y centros nocturnos. Dentro del auto de lujo van Artemis y Carlos vestidos correctamente de traje de etiqueta, negro el de Meiou, blanco el del señor Hasegawa. El joven Meiou abre el quemacocos del auto de lujo y subiendo los pies en los asientos saca la cabeza por arriba.
-¡Esto es vida! ¡Me encanta tener amigos millonarios!. -dice Carlos mientras el aire despeina su cabello y el chico japonés saluda a las personas que van pasando por la calle, hasta que los ojos de Meiou se abren mucho al mirar un colosal edificio. -¡QUE DEMONIOS!... eso es más alto que la Torre de Tokio, ¡Que rascacielos!
-Carlos baja de allí o pisarás mi vestido. -se oye la voz femenina dentro de la limousine. El joven entra en el auto y se sienta.
-¡Itoko san viste ese edificio!.-aún impactado.
-Lo vi desde ayer que llegamos, es la "EUREKA TOWER" uno de los edificios más altos del mundo. -explica Rei sacando de su bolso un espejo en el cual se mira.
-Me gusta mucho esta ciudad, ahora sé porque Alfred dijo que este lugar era conocido como "LA CIUDAD JARDIN". Hay muchísimos parques y todos bellísimos, si algún día elijo donde vivir que no sea Tokio, sería aquí. -emocionado Carlos.
-Me alegra que disfrutes el viaje chico, y más que aproveches el tiempo antes del inicio de tu temporada en Mayo. -asiente el hombre de cabello blanco frente a ellos.
-Itoko san, deja de mirarte en el espejo, estas simplemente hermosísima esta noche. ¡Vaya que te has vuelto vanidosa!.-explica Carlos quitándole el pequeño estuche con espejo a Rei, quien lleva su cabello ahora iluminado de leves tonos castaños recogido en un peinado que aprisiona la cascada de pelo en un compacto conjunto bajo su cuello, unos aretes plateados y un hermosos vestido de rosa bebe sin mangas, atado en el cuello, con incrustaciones de cristales brillantes y una estola de la misma tela en el cuello. Realmente la elegante mujer que está al lado de Meiou no recuerda en nada a la Rei Hino despreocupada y salvaje que era antes.
-No seas molesto Meiou, no te incumbe lo que yo haga. -le reclama ella. -Recuerda que es la fiesta de inicio de temporada y hay que dar una excelente impresión delante de todos los miembros de la Federación Internacional de Automovilismo. -insiste Rei.
-Basta con ir a tu lado para dar buena impresión, ya verás cuando me vean entrar contigo del brazos, que caras van a poner todos. -le dice sincero Carlos. -Me sentiré muy orgulloso de mi Itoko san.
-Padre… ¿Sabes por qué Dietr y Sepphir no quisieron venir con nosotros a la fiesta?. -cuestiona ella a Artemis. -cuando llegamos a Melbourne ni siquiera quisieron hospedarse en el "Eden Bayview" como nosotros. -el millonario y Carlos intercambian una mirada de complicidad que ella nota. -¿Qué pasa?... ustedes dos saben algo que no me han dicho, ¿Qué es?. -cuestiona ella.
-Lo que sucede hija, es que visto como están las cosas entre ellos dos, yo mismo les pedí que te dieran un tiempo, que se alejaran lo más posible de ti y no te abrumaran, hasta que tu corazón esté listo para darles una respuesta que evite más problemas. -explica Artemis. La abatida joven baja la vista preocupada.
-Ya veo, no me gusta que las cosas estén así, buscaré el momento de dejar todo claro con ellos, no quiero que el cariño de dos hermanos termine por mi culpa. -insiste Rei.
-Ya Itoko san, no te abrumes, sonríe, esta noche debes deslumbrar a todo el mundo. -le pide Carlos.
-Reiko, pequeña… ¿Has pensado que esta noche habrá mucha prensa y que es posible que las fotografías que te tomen las pueda ver alguien de Tokio?. -preocupado Artemis.
-Ya Karasuma y yo lo habíamos pensado, por eso decidí dale ese toque a mi cabello. Este tono de castaño es perfecto y no dura para siempre.-explica ella con una sonrisa.
-Además Itoko san, no creo que nadie de Tokio te conocería, este tiempo has cambiado mucho, no queda rastro de la Rei Hino que eras antes. -explica el chico japonés.
La limousine ha llegado ya al lugar en que la belleza de los "Jardines Carlton" con sus árboles llenos de luces de color rojo enmarcan el bellísimo edificio que lleno de reflectores era la sede de la fiesta de inicio de temporada de la F1. El carro da una vuelta por la fuente llena de flores que da acceso al lugar.
-Señores, señorita, hemos llegado. -informa Yuuto estacionando el auto blanco. Mientras baja de la limousine y abre la puerta, muchos reporteros con cámaras, micrófonos y flashes se desatan cuando Artemis baja del auto, pero son controlados por personal de seguridad. Después Artemis da la mano a la hermosa mujer de corto vestido rosa y tacones altos que baja de la limousine mientras los reporteros se alborotan.
-¡Señorita Hasegawa háblenos de su romance con Dietr Schwarzmond! ¡Dígannos sobre el color de los uniformes de su escudería para la temporada siguiente! ¡Es verdad que Usted posará para una revista!.-Rei se limita solo a sonreír y avanza del brazo de su Padre por la alfombra hasta entrar en el lugar de la fiesta. Meiou baja detrás.
-¡Señores! ¡Carlos Meiou listo para responder sus dudas e inquietudes! ¡Soy todo suyo!. -dice abriendo los brazos, pero todos se han ido detrás de Artemis y Rei. -Malagradecidos. -se queja Carlos. -cuando sea famoso no les haré caso. -decide antes de entrar.
Dentro del hermoso recinto, las luces alumbran la entrada de los invitados que bajan por la escalinata hacia el lugar en que una fuente cuadrada enmarca el acceso a la recepción en que muchos hombres vestidos de etiqueta y mujeres en trajes de noche vienen y van riendo y tomando copas de champagne. En medio del lugar, en una alfombra con ribete dorado, se hallan los monoplaza de exhibición que serán presentados esa noche como los prototipos de máxima tecnología de aquella temporada. Tras los cuatro hermosos autos el escudo de la Federación Internacional de Automovilismo destaca en dorado.
-Parece que hemos llegado hija, ahora vamos a causar la mejor impresión. -le dice Artemis. Carlos los alcanza.
-Lo siento "Thunder" pero esta noche el caballero de mi Itoko san soy yo. -toma su lugar el chico ofreciéndole el brazo a Rei.
-Basta, pueden ser ambos. -decide ella la cuestión tomando a Artemis y Meiou con sus dos brazos y bajando las escaleras.
Akane Karasuma, que viste un largo vestido negro que cae en diferentes niveles y capas, con la espalda descubierta y atada al cuello, mira hacia las escaleras del brazo de su novio.
-Llegó la señorita Reiko. -comenta ella.
-Si ya me di cuenta, y no solo yo, también el joven Dietr y el joven Sepphir. -replica el pelirrojo.
Diamante se encuentra rodeado de chicas que emocionadas coquetean con él recargado en la cantina, pero sus ojos azules tienen un brillo especial al mirar la entrada de la hermosa chica por las escaleras. Por su Parte, Zafiro discute con Tedd Ronston, el empresario de Pirelli, en unos sillones del otro lado del lugar, pero al igual que su hermano, también tiene sus ojos fijos en Rei.
-Ojala no tengamos nada que lamentar esta noche. –Agrega Akane con una voz de duda.
-Esperemos que no.-dice tras ellos una voz. Los chicos miran a Petzite Müller que junto con sus hermanas, todas vestidas de blanco y diseños vaporosos, se acercan a ellos.
-"Thunder" les hizo prometer a los dos que tomarían distancia para evitar problemas, mucho más cuando mañana inicia la primera práctica del circuito.-completa Karmesite.
-Respetarán este día, los dos saben que delante de los ejecutivos de la FIA (federación Internacional de Automovilismo) cualquier escándalo es penalizado en las carreras.-advierte Calaverite.
Rei da unos pasos en el lugar del brazo de Carlos y Artemis cuando un hombre de traje negro se acerca a ella.
-¡Buona notte bellìssima signorina!.-dice el gallardo hombre de cabello rubio casi blanco acercándose a ellos. -Ven aquí preciosa, quiero que les hables a los incrédulos de tu proyecto de expansión.
-Oye "Thunder" ¿Qué no es ese el pervertido presidente de la FIA Max Mosley?. -desconfiado Meiou.
-Lo es. -asiente Artemis. -Desde que conoció a Reiko en la reunión de la Bugatti quedó encantado.
-Pues no me gusta que ese tipo se le acerque a mi Itoko san, menos con las cosas asquerosas que se dicen de él. -ofendido Carlos.
-Calma Meiou, me sé cuidar sola, además necesitamos a la gente de la FIA para nuestro trabajo, por lo tanto cállate y déjame trabajar… y por ningún motivo me interrumpas. -Sentencia Rei. El hombre se acerca ya a ella y saludando distraído a Artemis y Carlos, la toma de ambas manos depositando en ellas un beso.
-Que anciano más payaso, habla en italiano cuando medio globo terrestre sabe que es inglés. -se cruza de brazos Carlos.
-Anda muchacho, ve mejor a divertirte por allí mientras presentan los prototipo de monoplaza y deja a mi hija que ella sabe lo que hace. Además me conoces y sabes que no la perderé de vista. -anima Artemis. Carlos no muy convencido camina mirando de vez en cuando al grupo en que Mosley y Rei conversan animadamente ya con otros hombres dueños de equipos; junto a ellos está Pierre De Viscaya, el presidente de la Bugatti, y Luca Cordero di Montezemolo, el director de la Ferrari. Un mesero se acerca a Carlos y le habla en inglés.
-¿Desea el señor una bebida?. -ofrece en una charola.
-Desde luego, y no sólo una, varias me harán falta… -dice y toma una de golpe. -creo que Nataku me va a tener que dar una gratificación por cuidar de su chica todo este tiempo; vaya con Rei, y eso que se supone que de los dos yo soy el coqueto. -asiente hablando consigo mismo en japonés. El mesero lo mira sin entender una palabra y Meiou toma otra copa.
-Lo siento amigo, reflexiones personales, tomaré otra. -dice dejando la vacía sobre la charola y tomando la nueva.
-Con permiso señor. -el mesero se aleja confundido mientras Carlos se recarga en el barandal del lugar mirando abajo como las personas van y vienen en la pista de baile, danzando con el ritmo sosegado de la orquesta, hasta que entre las personas que bailan cree ver a alguien conocido, un apesto joven de cabello azul. Al momento Meiou se frota los ojos y luego incrédulo.
-Esta cosa se me está subiendo. -dice mirando el líquido amarillo, pero luego vuelve a mirar y se da cuenta de que no era efecto del alcohol precisamente, sino que el que baila abajo con una chica pelirroja es el mismísimo… -¡Owen Thalassa en Melbourne!. -grita Meiou, luego de asegurarse que efectivamente es el actor el que se haya allí. Mira en dirección a donde Rei ríe con los ejecutivos de la FIA y se aterra pensando en que puede pasar si es que ellos se encuentran, el plan que Rei lleva preparando tanto tiempo podría irse al demonio. Preocupado Carlos deja la copa en una mesa y se acerca al lugar en que está Rei, pero el círculo de gente a su alrededor le impide llegar a ella. El joven los empuja un poco, hasta que se encuentra a unos metros de la chica que departe animadamente con los hombres de traje.
-Itoko san, con permiso de los señores, ¿Puedo intercambiar unas palabras contigo?. -interrumpe Meiou en inglés, Rei lo fulmina con la mirada.
-Carlos, ¿Podrías esperar un poco?... estamos a la mitad de algo importante. -lo reprende ella.
-Lo siento pero lo que te tengo que decir es aún más importante, es de vida o muerte.-apremia Carlos, Rei sonríe forzada.
-Si me disculpan, regresaré en un momento. -asiente ella. Carlos la toma del brazo y se alejan hacia una terraza cercana. -¡Dime de una vez lo que sea Carlos que me has hecho quedar como alguien poco serio delante de los ejecutivos!
-Sé que estas enojada, pero cuando sepas el motivo por el que te traje aquí me darás las gracias toda tu vida… no vas a creer quién está en este lugar. -dice Carlos.
-Déjate de cosas tontas y misterios, dime de una vez. -apremia la chica.
-Es que no vas a creerlo, cuando lo vi yo pensé que se me estaba subiendo el champagne pero…
-Señorita Hasegawa, perdone la interrupción. -dice el francés de cabello rubio entrando en la terraza.
-Señor de Viscaya.-se inclina Rei.
-Verá, tengo un amigo que es compatriota suyo y está en esta fiesta, así que le he prepuesto presentarlo con Usted para que tenga alguien con quién conversar, ¿Le molestaría ser la acompañante de mi amigo?. -suplica el director de la Bugatti.
-Desde luego que no Pierre. -sonríe Rei.
-Itoko san pero tienes que oír lo que…-Rei calla a Carlos con un ademán mientras De Viscaya la conduce de la mano a la entrada de la terraza en donde un chico de traje blanco de espaldas a ellos espera.
-Hemos llegado, Cher Ami, como le prometí, aquí está la bella señorita que será tu acompañante esta noche. -explica el millonario francés. Entonces el joven gira la vista y los trasgos viriles y atractivos de Owen Thalassa se encuentran con la hermosa mujer de ojos amatista. Al momento el joven deja caer la copa que sostiene en su mano mirando aterrorizado a Rei.
-Ya se puso feo esto. -comenta Meiou tras ellos.
-¿Rei?. -cuestiona el joven de cabello azul aterrado. Rei se ha quedado igual que él, mirándolo incrédula y asustada, no sabe bien cómo reaccionar. -es increíble… imposible… ¿Eres tú de verdad?... pero tú estás… estabas… -balbucea Owen.
-¿Ustedes dos se conocen?. -pregunta el hombre, Rei recobra su sangre fría.
-Así es Pierre, el señor Thalassa y yo nos conocemos de hace tiempo. -sonríe ella.
-¡Que coincidencia tan agradable! Así me será menos difícil que se hagan compañía, siendo compatriotas debe ser más agradable de este modo, que pequeño es el mundo. -sonríe De Viscaya. -así podré ir a bailar con Lady Sveringer más tranquilo, ya que yo te invité a venir Owen, dejarte en tan bellas manos me será menos enojoso, así que, disfruten su reencuentro, señorita Hasegawa, la dejo con excelente compañía. -besa De Viscaya las manos de Rei y se aleja palmeando la espalda de Owen. En cuanto el hombre se aleja por la puerta de la terraza, Owen mira a Rei aún incrédulo.
-¿Señorita Hasegawa?... ¿Quieres explicarme de una buena vez como es posible que estés aquí ahora?, tú estabas…
-¿Muerta?. -completa ella acercándose a la baranda en que una farola alumbra las flores de la terraza, Owen se acerca con ella y los dos se recargan allí.
-¿No estoy soñando verdad?... Rei Hino, la misma mujer que conocí en Tokio y tú son la misma persona. -confundido el chico, Rei suspira hondo.
-No es la misma persona Owen, soy alguien muy diferente, pero si soy yo. -confiesa ella.
-Traté de decírtelo Itoko san pero… -habla tras ella Meiou.
-¿Meiou? ¿¡Pero qué demonios pasa aquí!?.-se desespera el actor.
-Con permiso Itoko san pero tú armaste este lío y tú lo vas a solucionar, así que te espero adentro. -comenta Carlos. -con permiso Thalassa. -palmea la espalda de Owen. -y espero que no tengas problemas cardiacos. -recomienda antes de salir dejando solos a los dos chicos.
-Supongo que merezco saber algunas cosas Rei. -pide el joven de cabello azul.
-Y yo supongo que no podía esconderme siempre, así que, te diré lo que debas saber. -acepta ella.
-¿Por qué estás aquí cuando todos en Japón te creen muerta?. -pregunta Owen.
-Tú lo has dicho Owen, me creen muerta, pero no lo estoy, jamás lo estuve, logré salir del automóvil antes de que estallara, Karasuma me salvó, me oculté y vine aquí para recuperarme y poder regresar a hacer pagar a quienes me intentaron matar. -Owen la mira con sus ojos verde azules incrédulo.
-Espera… es mucha información para mi… ¿Por qué si estás viva no les dices la verdad a todos los que te aman? Tienes la menos idea de cómo sufre Serena, tu abuelo…¡Nataku!. -reclama Owen. Una sonrisa irónica se forma en los labios de Rei.
-¿Nataku?... ¡Él menos que nadie merece saberlo!. -grita furiosa golpeando con su mano una maceta con rosas amarillas que se quiebra en el suelo, Owen mira a la chica incrédulo de esa reacción.
-No sabes lo que dices, he visto a mi amigo, está destrozado, si tú hubieras visto sus ojos entenderías. -defiende Owen.
-¡Como se nota que no lo conoces en verdad, ni a él ni a la bruja de su hermana!. -insiste Rei.
-Nataku tiene que saberlo. -decide Owen e intenta salir de la terraza, ella lo detiene del brazo.
-¡No lo sabrá hasta que yo lo decida!. -ordena con fuerza Rei. Owen la sujeta de los hombros.
-¡Escucha esto Rei! ¡Si Nataku sabe que estás viva, tú puedes evitar que haga algo indebido! ¿Sabes que está prometido para casarse con tu hermana Kakyuu?. -lanza Owen la noticia.
Rei lo mira incrédulo de aquellas palabras, se hace hacia atrás, con los ojos morados arrasados de lágrimas, aquella confesión había entrado en su alma con dolorosa punzada lacerante, tantas veces se repitió a su misma que ya no lo amaba, que lo que él hiciera de su vida no debía ni tenía porqué importarle… y ahora que sabe de labios de alguien tan cercano a Nataku como Owen que él está… ¿Prometido para casarse?... ¿Con otra mujer?... ¡Y no cualquier mujer sino su media hermana!. Rei respira agitadamente, todo en torno le da vueltas.
-¡Ahora entiendes porqué Nataku debe saberlo!.-interpela Owen aún sujetándola de los hombros. Una ira sorda se apodera de Rei en ese momento y las lágrimas corren por sus mejillas.
-¡Déjame!. -espeta lanzando lejos a Owen y sale corriendo de aquella terraza. El joven no puede reaccionar del todo bien, dentro del "Royal Exhibition Building" Max Mosley, con los reflectores delante de él subido en un podio presenta los prototipos de monoplaza.
-Así es damas y caballeros, revolucionando la tecnología existente hasta ahora, los genios de LOTUS F1 presentan su prototipo de monoplaza para la temporada 2010 el cual han probado en Norflok , este auto lo presenta Jarno Trulli, el piloto que este año… -Mosley sigue su discurso mientras Rei avanza entre la gente llena de ira, aquellas palabras dichas por Owen resuenan en su mente con doloroso eco que lastima mucho su corazón.
-¿Sabes que está prometido para casarse con tu hermana Kakyuu?. - escucha ella en su mente, entonces empuja a los últimos hombres que le impiden salir de aquel lugar, los cuales la miran extrañados, entonces Carlos que se haya sentado con Artemis en una mesa, la ve avanzar.
-¡O no!… esa es Rei y está molesta. -dice el joven al verla dirigirse a la salida. -¡Itoko san! ¡Espera!. -le grita el chico, pero antes de que Carlos la alcance unas mujeres con charolas de comida se interponen entre él y Rei. -¡Con permiso! ¡Háganse a un lado!. -las empuja Carlos derribando unas charolas.
-¡Oiga Joven que se cree!. -se queja una de las meseras. -¡Seguridad!. -grita la chica mientras Carlos intenta alcanzar a Rei, la cual se dirige a la salida del salón, directo al lugar en que los técnicos bajan el monoplaza de la Lotus y Trulli baja de él. Los ojos de Rei se dirigen de la puerta de salida que buscaba, hasta el monoplaza blanco delante de ella, toda la furia que me llevaba dentro ahora tiene una vía de salida, y se dirige hacia ese lugar, empujando a algunos técnicos.
-¡Señorita! ¡Qué le pasa!. -grita un técnico de la LOTUS al caer al suelo por el empujón, pero antes de que alguno de ellos pueda hacer algo, Rei sube al monoplaza y arranca por el pasillo central del "Royal Exhibition Building" desconcertando a todos con el rugir del motor.
Mosley deja de dar el discurso de presentación del modelo de Ferrari y todos los ojos se dirigen al lugar en que una mesa con copas y varios adornos florales son derribados tras una nube de polvo mientras el auto de LOTUS desaparece por las puertas abiertas del lugar.
-¡Una mujer se llevó el monoplaza!. -grita un técnico de la LOTUS en voz alta. Los invitados se levantan de sus lugares y comienzan a murmurar, Carlos que al fin se ha deshecho de las meseras mira hacia afuera en que el chillido del motor indica que Rei ha bordeado la fuerte de los "Jardines Carlton".
-¡Mierda!. -ruge el chico.
-¡Meiou! ¿¡Qué está pasando!?¿¡Por qué mi hija hace esto! ¡Se va a matar!. -aterrado Artemis caminando apoyado en su bastón se acerca a Carlos.
-No lo sé Artemis sama. -responde el joven japonés.
-Estimados invitados, olvidemos el percance y regresemos a la presentación. -llama Mosley por el micrófono, cuando los técnicos bajan el monoplaza de Ferrari, Carlos tiene una idea.
-Espera "Thunder", te devolveré a tu hija sana y salva. -asiente Carlos, corre aventando a los técnicos y sube al auto verde con rojo.
-¡AUN LADO!. -Carlos hizo a un lado algunos de los mecánicos. -esto es malo, muy malo… -pensó al sentir el aura que Rei había desplegado horriblemente, tanto que a pesar de que ya iba muy lejos la podía sentir.
-¡Hey qué demonios te pasa chico!. -ruge Enrico Bernoldi, el piloto que presenta el monoplaza cuando Carlos lo empuja y salta dentro del auto coloca el volante y enciende el motor saliendo tras de Rei arrancando por el mismo camino que antes abandonara Rei dejando tras de sí la nube de humo, nuevos murmullos se desatan entre los invitados.
-¡"Thunder"! ¡Qué pasa! ¡Esa mujer era Ginny!. -aterrado Zafiro.
-Lo era, y ese era Meiou. -preocupado el millonario.
-¿¡Por qué dejaste que ese imbécil fuera tras ella!? ¡Qué alteró de esa forma a Reiko!. -insiste Diamante igual de preocupado.
-No lo sé chicos, sólo salió corriendo, no entiendo una palabra. -desconcertado Artemis.
-¡Hasegawa!… ¿Quién robó el monoplaza era tu hija?. -furiosa una voz tras ellos. Artemis y los hermanos Schwarzmond miran tras ellos a Max Mosley furioso.
-Lo era Mosley. -acepta Artemis.
-¡¿Sabes a lo que arriesgas a tu Escudería con este desacato?! ¡No quiero pensar los líos legales ni el escándalo que habrá! Pero "CAMELOT GRUPPE" no se salva de una penalización de la FIA para todos sus pilotos. -recalca Mosley la palabra TODOS mirando a Dietr. -Así que exijo de ti y tu equipo una disculpa pública ahora…¡AHORA HASEGAWA!. -grita Mosley. Dietr furioso intenta lanzarse sobre el pedante hombre pero Zafiro lo detiene, Artemis avanza hacia los ejecutivos y hacia Mosley con paso sosegado y entonces habla.
-Sé perfectamente las consecuencias Mosley, pon la penalización que quieras, pero en este momento no me importa nada más que mi hija. -le espeta Artemis. Diamante se cruza de brazos y mira de arriba abajo al director de la FIA. -¡Vámonos!. -grita Artemis a su gente. Karasuma, Rubeus y las Müller se alejan junto con Artemis, Zafiro jala a su hermano del brazo.
-Aún con la penalización, voy a estar en la pole. -jura Dietr antes de alejarse tras el murmullo de los curiosos. Mosley está furioso, con el rostro enrojecido de ira, mientras el equipo se aleja, ellos bajan las escaleras tras Artemis.
-"Thunder"…¿Qué haremos?. -cuestiona Petzite caminando al lado del hombre del bastón.
-Tratar de alcanzar a Reiko y a Meiou antes que hagan una locura. -dice Artemis.
-¿A Rei y Meiou en monoplazas por Melbourne?... perdona "Thunder" pero eso no es humanamente posible. -confirma Rubeus.
-Lo sé Rubeus, pero por algún reto tenía que comenzar la "World League" así que, ¿les parece si me demuestran que están a la altura y le ganamos a la policía de Australia?. -lanza el reto Artemis. Ellos se miran unos a otros sonriendo.
-Me permito informar al señor que la policía Australiana tiene patrullas Lotus Exige. -comenta Yuuto.
-¡Mucho mejor!. -truena los dedos Karmesite. -quería usar al "GALAHAD" para algo que valiera la pena.
-Entonces es un reto, vamos a buscar a Meiou y a la señorita Hasegawa, me hago cargo de la ruta, bastará seguir el camino de destrucción que dejen atrás, mantengan encendidos los radios y en frecuencia abierta. -comenta Petzite.
-Karmesite y yo distraemos a los "Canguros Exige". -sonríe Calaverite.
-Rubeus y yo nos entendemos con la prensa, hay que quitarles las fotografías y las tomas comprometedoras. -ofrece Karasuma.
-Dietr y Sepphir intercepten los monoplaza y déjenme a mi lo legal, tendré que mover algunas influencias para evitar líos mayores. -asiente Artemis. Los hermanos se miran desafiantes, pero en ese momento saben que todas sus diferencias pueden esperar por la seguridad de ella.
-Dalo por hecho "Thunder". -asiente Diamante.
-Dennos la ubicación por radio y nos encargamos. -termina Zafiro.
-Bien, "World League" tenemos nuestra primer misión, RESCATE DE LA REINA, comenzamos en 5, 4, 3, 2, 1…¡ A trabajar!. -aplaude Artemis mientras todos se dispersan, el millonario sube a la limousine. -Yuuto, a la casa de Bob. -pide Artemis.
-¿Se refiere el señor a la Residencia de su querido amigo Lord Mayor Robert Doyle, alcalde de Melbourne?. -cuestiona el mayordomo.
-Así es Yuuto, me refiero a eso. -termina el millonario.
-Buen momento de renovar ese tipo de amistades Señor. -sonríe Yuuto cerrando la puerta y subiendo del lado del conductor.
Mientras tanto por las calles de la populosa ciudad, dos autos de carreras pasaban a velocidades exorbitantes por el lugar, adelante el monoplaza azul, y muy atrás, el rojo con verde.
-¡Era verdad! ¡Él sólo me utilizó! ¡Todo el tiempo lo hizo!. -rugía dentro del auto azul Rei con los ojos llorosos acelerando el auto, subiéndose a una jardinera pasó la elegante fuente que había en el parque a lado de la calle.
En el auto rojo Carlos fugazmente vio como Rei doblaba a la derecha, aceleró tomando un camino diagonal donde salió a una avenida transitada en la que el Monoplaza azul había entrado esquivando los autos con maestría.
-¡Puf! ¡Si que está enojada! ¿Qué demonios le habrá dicho Thalassa!. -se queja Meiou, pero después acelera en un cruce diagonal, finalmente pudo ver una luz parpadeante entre el trafico el cual se hacia un lado ante el paso intempestivo de dos bólidos.
-Si te digo que aquí en Melbourne no pasa nada interesante. -decía un chico de barba a una linda chica de cabello rojizo mientras estaban sentados en un Bus stop. -aquí lo único sorprendente es uno que otro accidente de tránsito… -fue cuando el sonido fugaz del auto de Rei paso a gran velocidad dejando atónitos a los dos, paso Meiou pocos segundos después con un sonido terrible y casi supersónico que levanta la falda de la chica y derriba el letrero de la parada dejando atónitos a ambos.
-¿Decías cariño?. -le miró burlonamente la chica.
Meiou con una finta invadiendo algo la banqueta había dado alcance a su amiga quien tenía una mirada seria pero a la vez vacía, emparejándose a ella le gritó.
-¡Vamos Itoko san detente!. -pidió.
-¡No es tu asunto Meiou!. ¡¡¡LÁRGATE!!!. -rugió Rei y furiosa aceleró adelantándole.
-Ok si quieres jugar rudo, te daré gusto nena. -sonrió el chico acelerando y colocándose a la par del monoplaza de Rei. Cuando pasaron un cruce deteniendo el tránsito de golpe, los conductores y peatones no daban crédito, uno que otro turista que tomaba fotos se llevaba una instantánea sorpresa. -a la cuenta de tres Simón dice que…¡da vuelta aquí!. -sin previo aviso Meiou adelantó un poco a Rei y la forzó a dar una vuelta ambos dando gala de su nivel de conducción con un increíble derrape paralelo que hizo que varios autos frenaran creando una carambola en el cruce frente Centro Comercial del Centro de Melbourne. -¡REI!, ¡REI!, ¡MIERDA!. -apenas Meiou tuvo tiempo de esquivar a una camioneta que iba en el mismo carril controló el auto y siguió a Rei que estaba totalmente fuera de control.
-¡¡ATENCION A TODAS LAS UNIDADES!! ¡TENEMOS VARIOS CODIGO 3 EN LA ZONA DEL CENTRO, REPORTES DE VARIOS CIVILES APUNTAN QUE SON AUTOS…! -la despachadora quedó en silencio.
-¡Aquí P-51! ¿¡Puede repetir!?. -un patrullero que hacia su ronda cerca de la zona se detuvo en un cruce.
-¡LOS AUTOS, SON DOS MONOPLAZAS DE CARRERAS!. -mencionó la radio, el compañero del patrullero miró extrañado el radio.
-¿Dijo monoplazas?. -se vieron uno a otro justo cuando un zumbido se oyó detrás de ellos cada vez más fuerte, fue entonces que dos figuras, una azul era seguida de una roja, al pasar tan cerca de la patrulla le reventaron todos los cristales por la fuerza supersónica que dejaban a su paso. -¡PERO QUE DIABLOS!
-¡P-51 EN CURSO DE LOS SOSPECHOSOS POR ELIZABETH STREET!. -la patrulla encendió su sirena acelerando. -¡VAMOS A NECESITAR A TODA LA FUERZA QUE DISPONGAMOS CENTRAL!
Unas calles más atrás un Audi, un Corvette y un McLaren salen por la autopista Eastlink a toda velocidad. Dentro del "BOORS", Petzite lleva una computadora con un perfecto mapa de las calles de la ciudad en ella y el logotipo de MELBOURNE CITY POLICE, luego toma el radio.
-Bien hermanas, creo que tenemos actividad interesante, intercepté una línea de la policía local, van a salir por la autopista Calder hasta el cruce con autopista Tullamarine en dirección al puerto. -explica la chica de cabello verde. -han pedido refuerzos así que prepárense.
-¡Dalo por hecho hermana!. -asiente dentro del "GALAHAD" Karmesite.
-Ahora informa al joven Dietr y al joven Sepphir, déjanos a los "Canguros" a nosotras. -insiste Calaverite.
-¡Boors a King Arthur y a Mordred! ¡Intercéptenlos por la autopista Tullamarine!. -explica ella.
-Buen trabajo Petzite, información recibida, la seguridad de la reina es cosa nuestra, cambio. -acaba la voz de Diamante.
-Bien, ahora empieza la verdadera acción. -sentencia Petzite y acelera su McLaren. Los tres autos de las Müller se abren en triángulo por las calles de la ciudad.
NOTAS DE AUTOR: ¡¡¡GO RACIN´ GO!!!! Si señor, Zhudo y Eboli regresan a escribir lo que hace diferente a este fic de muchos otros, ¡¡¡LAS CARRERAS!!! Y que carreras sí señor, desquiciaremos literalmente Melbourne solo para mostrar a los lectores que la Reina Guinevere no es tan fuerte ni tan ecuánime como dice serlo, parece que Rei deberá controlar mucho sus emociones antes de su regreso, así que no se pierdan el desenlace de la primer misión de la "WOLRD LEAGUE" en el capítulo que viene y…¡¡FEEL THE REVENGE!!!
ATTE: Zhudo y Leonor de Éboli.
P.D. de Eboli: Siento que lo de Serena haya sido un sueño, pero me gusta jugar un poco a sorprender a los lectores, ¿Lo logré?...ya medirán…jiii…¡GRACIAS POR LEER!
