Los personajes son de SM. La historia es mía.


Capítulo 22

- ¿Estás seguro de esto, Edward?

Miré por la ventana de mi auto y rogué al cielo que mi departamento aún estuviera intacto, después de todo, ahora no estaba muy seguro de que haya sido una buena idea dejar que todos vinieran para acá sin nosotros ya que Bella y yo éramos la conexión entre todo ese montón de gente desconocida.

- ¿Señor?, ¿se bajarán o quiere que los lleve a otro lugar?

Miré a Sam que me veía por el espejo retrovisor y le asentí – Nos bajamos.

Abrí mi puerta y desde afuera extendí mi mano para ayudar a Bella que se bajó sin problemas, seguida de Michael.

- Mami… - comenzó el niñito con su discurso. Podía apostar mi empresa a que iba a rezongar una vez mas del porqué estábamos acá -, yo quiero entrar… quiero ir a tu casa.

- Miky, cariño… ya hablamos de esto – Bella tomó la mano de su hijo y le dio un ligero tirón -, solo será un momento y si te sientes realmente incómodo me lo dirás, pero ya eres un niño grande y sé que entiendes que esto es importante para mí.

Bella era una maestra, sabía muy bien como jugar sus cartas con su hijo sin parecer autoritaria o demasiado penosa, ella mezclaba a la perfección su rol de madre y de amiga.

- Sí, mamá, lo entiendo.

No solo Mike había cambiado la forma de referirse a Bella desde "mami" a "mamá", sino que su tono y su mirada habían dejado un poco de lado al niñito caprichoso y dejaba por delante al hombrecito que Bella con tanto esfuerzo estaba criando.

Un poco más cómodo con Mike, puse mi mano en la espalda baja de Bella y comencé a guiarla hasta el ascensor. Cuando subimos y se acortó el espacio entre nosotros, fui receptor de una de sus maravillosas miradas, no solo había agradecimiento en ella sino que también un poco de picardía.

Para cuando llegamos a mi piso, fuimos capaces de oír las voces desde afuera. Supongo que el que fueran risas y no gritos, era una buena señal.

- ¿Y si…?

- Tranquila – apreté cariñosamente su mano que estaba entre la mía -, ya verás como todo sale bien.

- Es que… no sé si fue buena idea juntarlos a todos.

Y yo tampoco, mucho menos luego de entrar y ver a mi siempre tan correcto padre sin su saco y tratando de ganarle a mi potencial suegro un juego de vencidas, ni siquiera atiné a mirar a Bella para saber qué pensaba de esto ya que me quedé como una estatua de hielo tratando de comprender lo que estaba viendo.

- ¡Edward!, Bella…. Niño – James se nos acercó y se quedó mirando a Mike con algo de extrañeza -, entren, entren que Sofía dejó todo listo antes de irse.

Los tres, hicimos el camino hacia el interior de mi departamento con algo de temor, Anne que me vio ni bien crucé el umbral se me acercó con una sonrisa tan grande que pensé que su mandíbula le dolería mucho mañana.

- ¿Qué pasó acá, Anne?

- Tu padre… solo congenió muy bien con el de Bella – luego de sonreírme a mí, le sonrió a mi chica y por ultimo al pequeño demonio quien estaba todavía más aferrado al brazo de su madre.

- Voy a ir ayudar a Anne a servir, tú, ve a… mezclarte – besé la frente de Bella porque aunque me hubiera gustado molestar a Mike, no quería que hiciera un berrinche y obligara a Bella a irse.

- Bien, pero… - ella dudó -, si quieres te ayudo.

- No, ve tranquila.

Le guiñé un ojo y besé su mano antes de desaparecer junto a Anne, la verdad es que ya estaba todo listo en la mesa por lo que no había nada qué hacer, pero aún así entramos a la cocina y sacamos la gaseosa y el vino que estaban guardados, el primero en el refrigerador y el segundo en el horno.

- Hijo, me alegra mucho que hayas decido invitar a tu padre – me volteé hacía ella llevando las dos botellas en mis manos -, no te imaginas con la alegría que te aplaudió, ese hombre está orgulloso de ti.

- ¿Está orgulloso de mí o de que haya elegido a una mujer como mi pareja?

Como si fuera una distracción, comencé a sacar el plástico que tapaba el corcho de la botella de vino, no quería mirar a Anne porque aún las heridas no terminaban de cicatrizar y aunque mi comentario estaba un poco fuera de lugar, algo me decía que no sería el último en un periodo de tiempo.

- Edward…

- Sí, sí, si ya sé – la corté sin verla aún-, es solo que – suspiré y la vi por fin -, necesito un poco de tiempo para acostumbrarme a esto del todo.

- Esos dos hombres – apuntó hacia afuera -, Edward y Charlie, congenian como nadie, solo bastó que comenzaran a hablar de futbol para darse cuenta que es como si hubieran sido amigos de toda la vida.

- ¡SÍ!, ¡EN TU CARA!

Volteé mi cabeza automáticamente hacía la sala y Anne me imitó, ella rio y la imité – Te lo digo cariño – continuó -, es como si fueran amigos de la vida.

En el momento en que entramos al comedor, Bella y su madre Reneé ya estaban ahí sacando las tapas de las bandejas de mesa que había dejado preparadas Sofía, por lo que ahora solo nos restaba sentarnos.

- Muchas gracias por todo esto, Edward – me habló mi potencial suegra.

- No es nada, de hecho – miré a Bella -, pensé que una cena intima sería lo adecuado – luego le di una mirada al pequeño demonio de Mike que aún estaba abrazado a la cadera de su madre.

- Edward siempre piensa en todo – la sonrisa que me dio Bella mientras decía eso, me hizo olvidarme del pequeño que colgaba de ella -. Miky, cariño… ¿Por qué no vas a lavarte las manos?

- Acompáñame – luché enormemente por no rodarle los ojos.

¡Malcriado!

- Claro – Bella parecía incapaz de negarle algo y en cierta forma la entendía, se sentía en el aire el amor que sentía por su hijo -. Edward, ¿dónde está el baño?

- Por el pasillo – apunté a mi derecha -, la penúltima puerta de la izquierda.

- Gracias.

Mientras Bella se iba con su retoño, mi padre y el suyo aparecieron en el comedor luciendo bastante felices, James que los seguía no lo hacía nada mal tampoco, tenía una enorme sonrisa en el rostro.

- Edward – no alcé la vista porque sabía que no me hablaba a mí -, ¿por qué nunca nos dijiste que podías ser alguien cool?

Levanté la mirada solo para ver la respuesta de mi padre – Siento que antes estaba demasiado ocupado con nimiedades – y me miró a mí para luego hacer una mueca con la boca y encogerse de hombros.

- ¿Nos sentamos? – corté el momento antes de que se pusiera depresivo.

Como siempre, ocupé la cabecera de la mesa, a mi izquierda se sentó Reneé, quien dejó el primer espacio libre para Bella, a su lado se sentó mi potencial suegro, cerca a mi padre, quién se ubicó en la otra punta. A mi derecha se ubicaron Anne en el puesto del centro y James al lado de padre.

Cuando volvió Bella con Mike, vi las intenciones del niño de protestar al darse cuenta de que quedaría sentado lejos de su madre, pero así como ella era sumamente permisiva con él, también sabía cómo asumir su rol de madre demandante, solamente bastó una mirada fija y una palabra, para que él, con la cabeza gacha se sentara junto a su abuela.

Quise reírme en su cara pero sabía que no se vería bien, así que tuve que conformarme con morderme el labio inferior y hacer un baile interno.

- Todo se ve muy rico – comentó Bella en cuanto se sentó a mi lado.

- Bueno – le sonreí a ella pero rápidamente miré al resto mientras hablaba -, yo quiero agradecerles a todos por estar aquí esta noche, el desfile de hoy ha sido muy importarte para mí, la verdad es que este año, mostrar en el Fashion Week, mi colección creada e inspirada en Bella – tomé su mano que estaba sobre la mesa y la besé una vez más -, fue algo absolutamente sublime, y sobre todo el que ella desfilara mi pieza principal.

- Entonces… ¿ustedes…? – todos se voltearon a mirar a James quien escondió su cabeza encogiéndose de hombros -, yo solo estaba preguntando para ponerme en onda.

Rodé los ojos. A veces James era todo un caso – Nosotros – tomó la palabra Bella, miró a sus padres y a su hijo en el proceso -, estamos dejando que fluya, creo que para todos los presentes aquí es más que obvio que nuestras vidas amorosas – me sonrió a mí y yo la seguí -, no son las más normales así que no queremos apresurarnos, estamos bien y vamos paso a paso.

- ¿Él es tu novio mami?, porque a mí no me gusta.

Apreté mi mandíbula y conté hasta diez, sabía lo que estaba haciendo Mike y no iba a dejarlo ganar.

- Mike, solo estamos viendo que pasa, sé que eres un niño grande y entiendes que el que yo esté con tu mamá no quiere decir que ella te vaya a querer menos ni nada de eso.

¡Bien!

Uno para Edward cero para Mike.

¿Era extraño llevar la puntuación con un niño de siete años?

Bueno, a mí no me importaba.

- Bien, entonces ya que estamos claros – habló mi padre -, propongo un brindis por la colección de mi hijo, la gracia de Bella en la pasarela y lo que sea que ellos estén empezando porque nos trajo al ahora.

- Y porque Edward sepa que Bella tiene dos hombres protectores a su lado.

Quise gemir porque si bien había contado con la inconformidad de Mike, había olvidado que tampoco era del agrado del padre de Bella, cuando vi como esos dos hombres Swan se sonreían supe que necesitaría refuerzos, pero por ahora supongo que la puntuación cambiaba.

Edward uno, Mike uno… bien, ya veríamos como cambiaba esto después.

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Por suerte, la cena fue más cómoda luego de eso, hubieron bromas, anécdotas compartida y risas al por mayor. Para cuando tuvimos que recoger, hubo más de un par de manos dispuestas a ayudar, dejándome libre junto a Bella, agradecía la atención de su madre al darnos un poco de espacio.

Mientras el resto terminaba de limpiar, llevé a mi chica hacia mi cuarto, no porque quisiera que se metiera a mi cama, porque si quería, sino porque desde ahí tenía la mejor vista de Nueva York. El Central Park se veía casi en su totalidad, supongo que por la altura a la que estábamos, pero aun así, no dejaba de verse imponente y majestuoso. Una vista magnifica.

- ¿Te gusta?

Rodeé su cintura con mis brazos y apoyé mi mentón en su hombro, ella se recostó sobre mi pecho y gimió ligeramente – Sí… es hermoso.

- Hermosa eres tú.

Con cuidado, moví sus cabellos hacía un lado y liberé la piel de su cuello para así poder llevar mi boca a ese lugar y succionar su piel como tanto deseaba, su gemido de conformidad solo me incentivo a subir mis besos hasta su oreja para por último, acallar esos gemidos con mi propia boca.


Hola!

Bueno chicos, acá un nuevo capítulo, espero que lo disfruten y sobre todo ese final, prometo que las cosas se calentarán un poquito más pero ya saben que con tiempo las cosas con mejores :)

Muchísimas gracias a mi beta, Erica Castelo y le prometo ponerme las pilas con mi tarea :)

Besos, Joha!