Hola chicas ¿me extrañaron mucho por acá? ¡Espero que no! Tengan ustedes ¡otro capi! ¡Otro puente!

Un tanto calmado, pero en las estupendas historias, necesitamos de todo un poco para poder disfrutar y ver a los personajes en sus distintas facetas.

¡Gracias a todas mis lectoras de siempre!¡y a las anónimas! Ya somos 1.000 y pico de personas ¡muchas gracias!

¡Déjenme saber su parecer!¡con un hermoso REVIEW!

Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, les regalo buenas historias.

Después de la pérdida del tridente.

La abuelita Barbie nos miró abrazados, se acercó con Saga quien nos abrazó en silencio al igual que ella.

-no se sientan mal mis niños, es una situación inesperada, pero no por eso, sus padres van a divorciarse. Alcé la cabeza –pero abuelita, todos los adultos que se pelean se divorcian. Saga negó.

-no todos Camus, mis padres no se han divorciado y eso que pelean un poco. Toin lo miró - ¿de verdad? Saga asintió sonriendo –lo juro. La abuelita Barbie sonrió.

-vamos mis niños, vamos a la cama. Miré a Saga con ojos de cachorro apaleado –Saga ¿puedes quedarte a dormir esta noche? Pregunté, el asintió y tomándonos a Toin y a mi de la mano, salimos del trono, nos detuvimos al escuchar la voz de papá.

-entiendo que debas actuar como marina Odette, lo que no puedo consentir es que dañes a uno de nuestros sobrinos, tu no lo viste con el tridente. Mamá asintió –lo se Michel, pero… papá la cortó.

-pero nada Odette, si estuviéramos en guerra, ya lo sabríamos ambos, no hagas esto, no solo es Saga quien sufre, son nuestros hijos, Saga es como su hermano, hoy les has hecho daño a los niños, con tu discusión y tu acusación. Mamá bajó la cabeza, papá se acercó a ella y lo abrazó.

-se que te indigna, Saga es un buen niño, yo lo se. Mamá asintió desde los brazos de papá, Saga nos apretó las manos y seguimos hacia el cuarto, el juntó las camas y nos acostamos los 3 a dormir.

Al día siguiente, ya era noticia vieja la pérdida del tridente, todos los aprendices estaban muy tristes, y los gemelos, no era para menos, después de desayunar, corría por allí buscando a Mauricio, cuando vi al abuelito.

¡abuelitoooooooo!¡tíiiiiooooo Mu!¡tío Poliiiiii! El abuelito abrió sus brazos para recibirme.

-mi muchacho, mi Camus ¿Cómo estás? Preguntó tras haberme dado un beso en la frente, revolverme el cabello con cariño.

Bien, cacé monstros marinos, jugué, comí, ahora iba a montar hipocampos ¿y tu abuelito?¿que vienes a hacer acá?¿por que no vino Shaka tío Poli?¿por que no vino Mu tío Mu? El tío Mu me miró.

Mu no vino Camus, porque vinimos de misión, a ayudar a la señorita Anfitrite a localizar el tridente perdido. Medité…señorita Anfitrite…seguía meditando, hasta que algo llegó a mi cerebro.

¿vienen a hablar con la abuelita Barbie? Todos me miraron - ¿con la que? Preguntaron, reí.

Con la abuelita Anfitrite ¡con la abuelita Barbie! El abuelito me miró.

Camus ¿Por qué le dices abuelita Barbie? Reí mientras me montaba en los brazos del tío Poli.

Es que, Toin le dijo señorita Barbie porque es muy bonita ¡es como la sirenita! Pero yo le pregunté un día, si era mi abuelita, ella dijo que si ¡y la dejamos abuelita Barbie! El abuelito sonrió.

¿y yo que abuelito soy? Medité - ¡abuelito Isma! El tío Mu y el tío Poli se detuvieron y tuve que agarrarme al cuello del tío Poli porque ellos, se lanzaron al suelo a reírse del apodo del abuelito Isma.

- ¿Por qué abuelito Isma? Sonreí con dulzura –porque estás tan arrugado como Isma abuelito ¡pareces un pergamino! El bufó, sacó una foto de un anciano morado con barba y bigotes blancos, ojos negros, con un triángulo en la cabeza.

¿y el?¿que tipo de abuelito es? Medité la pregunta, me solté del tío Poli y corrí hacia el abuelito para verlo.

Es tan chiquito…es…es…¡abuelito Yoda! Todos se rieron esta vez a todo pulmón y con lágrimas saliendo de sus ojos.

Le queda el personaje. Dijo el abuelito Isma, el tío Mu y el tío Poli, solo asintieron muertos, pero realmente muertos de la risa.

¿dije algo malo? Pregunté preocupado, los 3 negaron y tras componerse, se levantaron.

Llévanos hacia la abuelita Barbie querido Camus. Asentí feliz - ¡claro!¡abuelito Isma! corrí alegremente hacia el trono de la abuelita Barbie.

Saga estaba sentado en el pilar de Kanon, muerto de la risa igual que su hermano, Toin tenía una pelota que cambiaba de colores, una pelota de Giselle.

-así que: el abuelito, ahora es: el abuelito Isma. Dijo Kanon en una pequeña recuperación del ataque de risa que le dio después.

-si, ahora es el abuelito Isma. Saga volvió a reír.

-imagino que el apodo no le hizo gracia. Dijo por fin, negué –me mostró una foto de un viejo extraño ¡que llamé abuelito Yoda! Ambos gemelos me miraron.

- ¿Cómo era el viejo? Preguntaron a coro, lo describí –vaya, es el antiguo maestro de los 5 picos. Dijo Kanon.

- ¿saben quien es? Pregunté con emoción, ambos asintieron a coro –desde luego, se presenta todo el mes de diciembre, llega el primero del mes y se va el primero de enero, debe cuidar el sello de la cascada dijo Kanon.

- ¿Qué es el sello de la cascada? Pregunté –es el lugar, donde fueron encerrados Hades y sus espectros, pelean cada cierto tiempo, entre una y otra reencarnación de Athena. Respondió Saga, Asentí.

-interesante. Dije –cuando vivas en el santuario, lo conocerás. Dijo Kanon, lo miré confundido.

-pero si yo, pasaré las navidades en Francia, no se como. Saga sonrió.

-descuida, también se presenta en las peleas por las armaduras. Reí.

-eso es genial. Dije, Kanon se estiró al igual que Saga.

Andando chicos, vamos a jugar pelota. Dijo, Toin y yo, los seguimos alegremente.

El abuelito y los tíos, revisaron por todas partes, pero no encontraron nada, esos días, la abuelita Barbie estuvo muy triste, Kanon hizo galletas con nosotros y le llevamos a la abuelita para intentar animarla, eso le sacó una débil sonrisa, mamá se disculpó con Saga por lo que había dicho, papá y ella volvieron a tratarse como siempre y las vacaciones siguieron calmadamente.