Disclaimer: Assassination Classroom no me pertenece & tampoco la asombrosa portada que se ve~. Todo es sin fines de lucro(8).
Hey! Pasando rápido & sin mucho que decir esta vez 9/9... lo siento x3(L); el tiempo es una perra —sin correa (?— y aún debo asimilar lo que pasó y lo que está por venir en el anime ;A; (?).
»Aclaración&Advertencia: Conjunto de viñetas/OneShots sobre BL, sin conexión y variando por lo que toque en el día~. Como era de prever, sólo algo de dulce OoC por el momento uwo. ¿Y hoy? ¡Seguimos casi en donde quedó ayer~!
Y sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!
#21;
Kink shaming.
No era la gran cosa… En primer lugar, tenía que convencerse de eso.
El tener a toda la Clase E —incluida Ritsu, que observaba desde el celular que se asomaba desde el chaleco de Nagisa— como testigo del momento en el que Gakushū le puso literalmente una correa era ligeramente pasable; en cambio, el que todos los de la Clase A también pudieran verlo con una impresionante claridad… era algo más No le llegaba a incomodar —pocas cosas lo hacían—, pero era diferente el cómo le miraban sus compañeros a cómo le vigilaban los demás alumnos, atentos a cualquier movimiento por parte de alguno de los dos sobresalientes.
— ¿No querías que me refugiara con Ren? —Preguntó con una simpática sonrisa el rubio, apretando su lado de la correa mientras la otra mano descansaba sobre su cadera—. Quizá, alguien mordió más de lo que podía masticar…
Karma no dijo nada en su momento. Forzando una sonrisa que salió alta y naturalmente aterradora, le devolvió la mirada.
—Con él podrías presumir tu adorable fetiche… conmigo te será más difícil —contestó desafiantemente, tironeando hacia un lado para quitarle la cinta de las manos, aunque sin conseguirlo por subestimar la fuerza o capacidad de reacción del Asano menor.
—No es un fetiche —defendió (o excusó), tensándose tras ignorar a los demás que, lejos de cumplir con las tareas de su castigo, seguían expectantes ante el espectáculo—; es una prueba y una muestra de poder.
— ¿De poder sobre qué? —El pelirrojo alzó ambas cejas a la vez de los hombros, aguantando la altiva sonrisa que escapó más tarde, al tironear una vez más tras notar lo enredada que estaba la faja alrededor de su muñeca y mano—. ¿Sobre mí? —inquirió con un tono bajo pero, no por ello, menos juguetonamente malvado por lograr tenerlo tan cerca en tan poco tiempo… y frente a ambos grupos.
—Ni siquiera puedes controlarte en público —burló, haciéndole notar el alrededor con un breve vistazo, ya que seguía cuidando la arriesgada distancia que, con costo, no se limitaba a separar mínimamente sus labios—, ¿esperabas que no te pusiera una correa para amaestrarte como es debido?
—Chicos, ¿ya terminaron de arreglar y mover las cosas que… les pedimos? —La profesora rubia había quedado a medio hablar al toparse tanto con la escena principal como con el hecho de que todos los demás, prácticamente, usaban las sillas que tenían que cambiar o trasladar, con el mismo fin de los asientos de una butaca de cine—. ¿Qué se supone que es esto? —preguntó, vacilante y tratando de señalar algo de lo que ni ella misma estaba segura.
—Otra pelea marital, según parece —contestó Kayano, tan cansada como varios de los varones de tercero… porque, salvo ella, Okuda y Megu, las demás féminas estaban más que intrigadas por ver qué sucedía.
—Es la quinta de la semana… y estamos a martes —apuntó Terasaka, apoyando un pie en la parte trasera del asiento de Itona, que seguía sin inmutarse a pesar de esos intentos de llamar su atención por aburrimiento.
—Me pregunto si sobreviviremos lo suficiente para cuando esos dos arreglen sus cosas —suspiró Kimura, elevando la vista con cansancio… al contrario de Bitch-sensei, que empezaba a sonreír ampliamente a la vez que se volvía hacia a ambos rivales.
Obviamente, notando que aquella rubia tenía algo en mente —más que por su mueca, por el confiado brillo en sus ojos al bajar un poco el mentón— el par se separó… un mínimo; ni Karma ni Gakushū querían verse como el primero en ceder ante la presión de una aparente autoridad.
— ¿Así que los dos van por el BDSM?
De manera instantánea, el silencio que se formó a raíz de eso fue memorable. No tanto como la mueca de los chicos, por supuesto, pero tuvo su parte destacable entre los presentes… hasta que el pelirrojo empezó a carcajear, rompiendo la tensión que se había formado conforme a ellos, descolocando al resto.
— ¿Por qué el repentino interés, Bitch-sensei? —curioseó su alumno, mostrándose tan casual como se le veía siempre. No obstante, la asesina profesional se limitó a indicarle, con un gesto, la correa que el hijo del director seguía sosteniendo—. Ah, ¿por eso? No tiene de qué preocuparse; es parte de uno de los tantos fetiches sexuales que Asano-kun tiene, junto con el exhibicionismo —respondió resplandeciente y, al segundo, presumido cuando vio al nombrado entrecerrar la mirada con obvio resentimiento contenido.
—Al menos ¿es consensuado?
—Totalmente —se adelantó el rubio, dando un paso adelante para opacar a Karma porque, si ese idiota podía jugar con la situación para que fuera a su favor, él podía hacerlo mejor—. De hecho, fue una de las primeras cosas que Akabane quiso dejar claro desde el primer momento en el que…
— ¿De qué demonios hablas? —cortó, evitando enrojecerse, fuese por la razón que fuese—. Esto es de una maldita apuesta y nada más —señaló, apuntando el collar, como si el sólo tenerlo le quemase la piel.
— ¿No era para que Sakakibara no lo usara? —Como ningún otro, Itona se lo hizo recordar, apenas alzando la vista de la revista que compartía con Okajima.
— ¿Eh? —Para variar, Ren sentía que debía involucrarse, aún cuando casi había pasado parte del tiempo como un silencioso espectador más; Nagisa, desde una postura parecida y más escondida, agradecía no haber sido nombrado… hasta el momento, refugiándose contra el asiento de Kayano mientras el genio se ponía de pie—. ¿Qué tengo que ver yo en esto?
—Todos sabemos que Asano-kun te usa para que Karma se ponga celoso…
—Del mismo modo que Karma usa a Nagisa —Maehara finalizó la frase de Nakamura, del mismo modo pícaro que la rubia comenzó.
—Suficiente.
Irina cruzó brazos y, callando a Ren antes de que empezara a discutir con Gakushū de la misma forma que ese rubio iba a empezar a recriminarle cosas a Karma —antes de golpearlo, probablemente—, volvió a usurpar toda la atención, como bien sabía hacer, aún si vestía de manera más recatada que durante sus primeros días enseñando en la Clase E.
—Bitch-sensei, ¿está…?
—Lo que le falta a estos dos es una buena intervención maternal —puntualizó con determinación la de ojos celestes, ignorando (sin querer) el inicio de la preocupada cuestión de Nagisa—. Los demás grupos seguirán con sus tareas asignadas mientras que Karma y Asano me acompañarán a la sala de profesores para resolver todo lo que no saben resolver por sí mismos, ¿entendido?
— ¿Eso no involucrará al director? —En vez de avergonzarse, el primer impulso del de orbes violetas fue de asegurarse ello, aún si el otro lo miraba con recelo.
—Creo que ese hombre ya ha hecho más que suficiente…
— ¿Karasuma-sensei tampoco estará presente? —Fue el turno de Karma de preguntar… por preguntar, de hecho; no es como si realmente quisiese aceptar una charla por parte de aquella mujer, y menos si debía compartirla con Gakushū.
—Karasuma es demasiado denso como para poder ayudarles en algo que no sea físico… Además, sigue ocupado resolviendo algunas cosas sobre… el trabajo —contestó con un sincero pero dramático suspiro final—. ¿Vendrán o…?
—No perderemos nada con tratar de llegar a algún tipo de acuerdo, si es que eso es lo que necesitan lo demás para ser más eficientes al trabajar.
— ¿Eh?
—Akabane, andando —dictó repentinamente el de la Clase A, tironeando al pelirrojo de la correa al comenzar a avanzar hasta la rústica cabaña sin molestarse en ver a sus compañeros.
Sabiendo que quejarse sólo postergaría lo inevitable (que no se trataba la intervención de la extranjera, sino del desenfreno privado que vendría después de esa plática), el rebelde sólo pudo resoplar y seguirlo a regañadientes… no sin antes asentir confiadamente hacia Irina y dedicarle una —supuestamente merecida— mueca burlona a Ren por encima de su hombro, aún si eso volvía a provocar más presión en su cuello o murmullos por parte de los que quedaron atrás.
Hey de nuevo! La clase debía entrometerse 7/7 & cierta rubia debía entrometerse antes de que todo se desquiciara más 7v7u(8)... pero :'D, la buena noticia es que esto no quedará así (?) y... la mala es que, por los temas que siguen, la próxima parte será dentro de otros días 9/9~.
Mañana, ¡nuevo tema~! Que, desde ya y por razones de seguridad (?), tengo que advertir que será una secuencia de capítulos, como pasó con éste & el anterior... aunque sin tanto humor absurdo D/: (?).
Y sin nada que decir (¡salvo que es demasiado épico encontrarse a Karma & a fem!Gakushū en Nozaki-kun x'DDDD!)... ¡Ciao-Ciao nvn7! ¡Grazie siempre por leer~!
