Naruto no me pertenece.


"Anécdotas que se cuentan" es una serie de diversos y dispersos momentos entre Neji Hyuga y Sakura Haruno.

Vigésimo primer momento sin sentido de la historia de los momentos sin sentido: El chakra llama al chakra

Resumen: Un Lazo de Chakra y una donación de chakra tienen a Sakura con la cabeza hecha un lío.


Rated M: Por menciones al onanismo.


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El chakra llama al chakra

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Una persona estudiosa del chakra podría aprender mucho si tuviera como objeto de experimentos el cuerpo de Sakura Haruno, la ninja médico que fue capaz de crear un Lazo de Chakra entre ella y otro ser viviente.

Un investigador encontraría invaluable el conocimiento que podría extraer de la energía física y espiritual moviéndose de un cuerpo a otro… Claro, si este investigador fuera portador del Byakugan: los ojos que ven lo que hay en el plano material y espiritual, la visiòn pura.

Sin embargo, aquel que estudiara el cuerpo de Sakura Haruno y el canal de chakra por el cual ella alimentaba la red de circulación de una niña con su propio chakra, estaría expuesto al ridículo ante la comunidad científica de todas las épocas si dijera que en el cuerpo de Sakura bailoteaba un chakra totalmente ajeno.

Un chakra que era de Neji Hyuga.

Por supuesto, la investigación de este erudito explicaría la perfecta constitución del Lazo de Chakra por el que viajaba la energía vital de Sakura Haruno hasta el cuerpo convaleciente de una niñita que poco a poco era reanimada gracias al impulso eléctrico del chakra en su cuerpo; también tomaría nota de la velocidad alarmante en que el chakra de Sakura Haruno circulaba hacia el otro cuerpo dejando en peligro de muerte a una para salvar a la otra… y su investigación más interesante sería como el chakra azulado de Neji Hyuga alimentaba la red de circulación de Sakura y lograba mantenerla en pie y en pleno funcionamiento.

Pero su investigación tenía una gran falla. No tenía ninguna explicación para fundamentar cómo llegó el chakra de Neji Hyuga al cuerpo de Sakura. Y el investigador se preguntaría: ¿Por qué no se iba? ¿Por qué cada vez que Neji se acercaba a Sakura el chakra de ambos vibraba?

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Sakura estaba cansada de dar vueltas en la cama. Necesitaba descanso. El Lazo de Chakra le drenaba las fuerzas y estaba angustiadísima por su regreso a la aldea: ¿qué haría sin chakra?

Ella que tanto se jactó de su control de chakra, de ser un ninja especialista en Genjutsu pero con grandes habilidades para el Ninjutsu médico y con un Taijutsu demoledor: ahora incapaz de controlar su chakra: el chakra que le había dado todo.

¿Qué haría en Konoha?

La fase de depresión y preocupación pronto le dio paso a la fase de "tengo que solucionar esto ya, aunque Neji no me quiera ayudar". Así que esa noche, la razón de su insomnio no era el miedo, sino una solución para sacar de su cuerpo el chakra que Neji le dio.

Neji se había negado a bloquearle los puntos de chakra con el Puño Suave. Y eso la crispaba bastante. Podría funcionar; sin embargo, no había forma de obligarlo a hacer algo que él no quería…

A menos, claro, que no pudiera resistirse… Y Sakura con una sonrisa maliciosa y las mejillas arreboladas, escondida bajo la privacidad de su sábana, se imaginó una situación que le permitiera extraer el chakra de Neji de su cuerpo y que él no pudiera negarse.

Su mano acarició su abdomen bajo, mientras sus ojos se cerraban y su mente planeaba…

.O.O.O.

Neji activaría el Byakugan, y la observaría fijamente.

Ella no se sentiría incómoda. Estaría interesada, ansiosa, y complacida porque él le presta atención. Así que él daría unos pasos hacia ella, concentrado, observándola.

El chakra de Neji que ella tenía en su interior lo buscaría y resistir aquella fuerza invisible saría cada vez más difícil, por lo que ella se atrevería a tocarle el rostro: sus dedos seguirían en una suave caricia el abultamiento en las sienes, mientras sus cuerpos vibrarían por la cercanía.

Sentiría bajo su tacto la potencia del chakra y vería como la pupila blanquecina se achica para enfocarla a ella: solo a ella…

Y con la excusa de que no pudieron resistir más el palpitar del chakra en sus cuerpos, ansiosos y desesperados, eliminarían el espacio entre ellos; y ella cerraría los ojos y él observaría una vez más su chakra en el interior de Sakura arremolinándose para acercarse a él.

El chakra llama al chakra…

Neji estaría consciente de que cada fibra de su cuerpo buscaba unirse a Sakura, por lo que dejaría de luchar contra la distancia.

La desnudaría tan rápido que ella no se daría cuenta hasta que él le exprimiera una nalga.

Ella no podría apartarse porque su cuerpo era atraído hacia él, además de que el roce de la piel de él sobre la de ella, le robaría su capacidad de raciocinio.

Entonces, sin ninguna prenda que estorbe, él la acariciaría. Las manos masculinas vagarían por su cuerpo, dilatando aún más su alocada red de chakra, haciéndola vibrar desde lo más profundo de su ser.

Y él, de pronto, estimularía algún tenketsu, que solo el Byakugan ve, en su seno izquierdo y ella arquearía la espalda, presa del placer.

Ya él no tendría miedo de tocarla y de estimular sus Tenketsu: con los dedos drenaría el chakra de la cadera, los muslos y las nalgas de la mujer, mientras su boca no descuidaría la parte superior. Y ella gritaría de placer.

Sakura ruborizada y envuelta por los brazos de Neji sería consciente del poder del chakra. No solo era aquella fuerza creadora del arte ninja, sino que también era la energía de su cuerpo y de su ser: la mística que bien estimulada la hacía redescubrir el placer.

La agitación del chakra, los drenajes y descargas premeditados, todo bajo la atenta atención del Byakugan y de un maestro en el control de chakra harían a Sakura perder la razón. Olvidaría sus preocupaciones y sus temores, y olvidaría el calor abrazante que provocaba el chakra que no podía controlar.

La lengua de él juguetearía con sus pezones: demostrando que ambas zonas erógenas eran focos de chakra, y así entre la electricidad y el magnetismo, él introduciría su dedo en ella, y ese misterioso punto G sería sacudido por la estimulación del chakra…

Y ella perdería el sentido…

Porque hace poco había leído en un pergamino que Tsunade le mostró que la evolución les dio a las mujeres la habilidad de caer en la inconsciencia cuando alcanzan un orgasmo.

Y ella se aprovecharía de la evolución, de su chakra, de los besos, de las caricias, de los sonidos sordos que provenían de la excitada boca del hombre y del Puño Suave, para entregarse a su orgasmo… y gritaría, y gemiría, y le pediría que lo hiciera de nuevo, que lo hiciera más fuerte, más rápido, que la tomara, que la penetrara…

...

De repente, la puerta de la habitación de Sakura se corrió y una voz masculina se escuchó:

—¡Haru…!—El grito precavido del hombre se vio interrumpido al notar que la habitación estaba en orden y que no parecía ocurrir nada grave—. ¿Dónde estás, Sakura?

La mujer frunció el ceño, molesta por la interrupción en la mejor parte de su fantasía, y se quitó la colcha de la cabeza. ¡Demonios! ¿Por qué justo la interrumpirían en ese momento? ¡Le costaba mucho imaginarse que sus dedos eran un pene! Y lo estaba disfrutando mucho…

Le sorprendió encontrar a Neji Hyuga mirándola con curiosidad desde la puerta. Le devolvió la misma mirada interrogante.

—Escuché ruidos…—se justificó él.

Sakura hizo un mohín, sin embargo la había sacado tan brusco de su húmeda ensoñación que aun no podía avergonzarse por tener al protagonista de su fantasía a escasos metros. Estaba un poco mareada y bastante acalorada, además su zona íntima palpitaba como si de verdad hubiera sentido el miembro… rebosante de chakra y sangre… de Neji.

—¿Dónde está Tenten?—inquirió él de pronto, con voz severa.

Sakura no cambió la expresión defraudada y molesta.

—Oye… ¿no tienes un Byakugan?—susurró Sakura, pensativa. No quería decirle que Tenten nunca pasaba toda la noche en la habitación.

Neji titubeó un momento, sin embargo se salvó de responder por qué escuchó las voces de sus compañeros tras él.

—¿Por qué dejaste a Sakura sola?—le preguntó a Tenten cuando estuvieron cerca.

—¿Sucedió algo?—exclamó agitado Rock Lee, entrando a la habitación.

—Calma, calma—dijo Tenten, asomándose. Sakura le devolvió el saludo con la cabeza desde su futón—. ¿Estás bien, Sakura?

La aludida asintió y se irguió un poco. No le gustaba estar en una posición tan inferior.

—Debes permanecer con Sakura en las noches. Podría ocurrir un ataque—insistió Neji.

—¡Yo protege…!

—Lee—lo silenció Neji—. Tú tampoco estabas en tu sitio. Esto no son vacaciones. Es una misión…

—¡No ha pasado nada!

Neji odiaba que Tenten se enfrentara con él de esa forma tan irresponsable.

—¡Es nuestra seguridad!

—Y todos aquí sabemos defendernos. ¡Joder, Neji!—gruñó también con fastidio Tenten—. ¿Has visto la fuerza sobrehumana de Sakura? ¡Si quisiera te podría partir la espalda en dos!

—¿Y exhibiciones de fuerza es lo que Sakura vino a hacer aquí?—inquirió él con frialdad.

Sakura se sentó y estuvo a punto de abrir la boca para defenderse o decir algo al menos, pero recordó que bajo la sábana no estaba nada presentable. Así que atemorizada de que descubrieran lo que había estado haciendo, trató de volverse a poner los shorts disimuladamente.

Por eso se quedó fría cuando Tenten gritó con molestia:

—Si tanto te preocupa que yo no pase las noches aquí, ¡duerme tú con Sakura, Neji!

Conforme el silencio se prolongaba, Sakura enrojecía más. Cada vez más. Y con cada instante volvía a imaginar los labios de Neji sobre su piel y la fuerza que atraía su cuerpo al de él, y las ganas que tenía de sentirlo…

—Neji tiene el Byakugan—dijo Sakura en voz baja al cabo de unos segundos. ¿Por qué? Porque ese era el único pensamiento coherente que tenía y en el medio del silencio incómodo de la sala era mejor decírselo que seguir atormentándose con la insistente idea de que alguien podría descubrir la forma en que aprovechaba las ausencias de Tenten en la habitación…

—Pero… no es necesario que actives el Byakugan todas las noches…—titubeó Rock Lee. Neji asintió—. Y como la seguridad de Sakura es lo más importante… podrías dormir con ella, camarada. Sin necesidad de activar el Byakugan.

—Si a Sakura no le molesta, por supuesto—agregó Tenten, apurada.

La aludida pestañeó. Su plan era alejar la atención de ella para ver si acaso lograba encontrar sus bragas bajo la sábana.

—¿Verdad que no te molesta? Y así todos estaríamos más tranquilos—dijo con una gran sonrisa Rock Lee.

Sakura abrió la boca pero no dijo nada.

—No te ausentes de la habitación por las noches, Tenten—ordenó Neji, ignorando la propuesta.

—No hay ningún riesgo, lo sabes bien.

—Tu trabajo es permanecer en esta habitación por las noches—repitió Neji.

Tenten frunció el ceño.

—Vale—gruñó por lo bajo ella y fue consciente de la extraña actitud de Sakura, que estaba cabizbaja y con una mueca de concentración y frustración…

—¡Cielos!—exclamó Tenten—. ¡Sakura, has de estar entendiendo que no quiero estar contigo! ¡No es eso! Es solo que—los dos hombres hicieron muecas consternadas una más exagerada que la otra—… odio cuando Neji me da órdenes. Como bien sabes—miró retadora a Neji—, él no es el líder de la misión.

Sakura levantó la cabeza como un resorte, y creyó que se desmayaría de la pena. ¿Por qué tenía las miradas de los tres sobre ella justo cuando había logrado subirse la braga hasta la rodilla? Sus manos aferraron la sabana y eso hizo que todo fuera peor: temió que descubrieran el líquido viscoso en su mano derecha.

—Entonces… ¿empiezas a dormir hoy aquí?—tanteó el terreno Rock Lee.

Neji volteó los ojos, pero sabía que no podría zafarse de sus compañeros.

—Haruno… iremos al Templo—decidió.

—Pero no quiero ir…—murmuró Sakura, al mismo tiempo que Tenten interpretaba a su gusto el plan de Neji:

—Nosotros usaremos la otra habitación y asunto arreglado. Vamos, los escoltamos al Templo… No vaya a ser que los ataquen de camino…

Sakura se vio obligada a ponerse de pie y envuelta en la sabana dio unos pasos torpes en dirección a ellos. Quiso darle un manotazo a Rock Lee cuando la tomó por la espalda y las piernas y la alzó, la agitó en sus brazos como un costal de papas y dio animosas zancadas hacia la puerta.

—Rock… creo que eso no es necesario—murmuró Tenten apenada al notar como el rostro de Sakura iba tomando una coloración púrpura.

—Sakura necesita cambiarse—informó Neji, con severidad.

Rock Lee dejó a Sakura en el piso, sin percatarse del aura asesina de ella. Tenten consciente del peligro lo jaló del cinturón y salieron de la habitación rápidamente.

Sakura agitaba llevó la mano a la puerta para cerrarla de un golpe, sin embargo recordó que sacar su mano, aunque ya estuviera limpia, de la sábana era como mostrar el arma del delito, por lo que volvió a esconderla. Además, Neji no se había movido.

Temerosa alzó los ojos hacia él y sus mejillas volvieron a ponerse rojas al saberse el centro de la atención de Neji, que la miraba con franca curiosidad. Apenada, se aseguró de limpiar sus dedos con la sábana una vez más.

—¿Estás enferma?—preguntó él.

Como familiar de Hinata, sabía reconocer los enrojecimientos por vergüenza, y Sakura estaba roja de la vergüenza, sabía que no era fiebre. Pero lo que no podía explicarse era que no se quitara de encima la frazada y anduviera como una… oruga.

Descartaba la fiebre. Así que su habilidosa mente solo manejaba dos teorías: era muy susceptible al frío o bajo la sábana tenía la ropa desacomodada porque estuvo haciendo lo mismo que él hizo antes de verse interrumpido por unos… suaves gemidos… que él interpretó como señal de auxilio.

—¿Tienes frío?—insistió para verificar cuál teoría era.

—Vete—siseó ella.

Neji obedeció. Lo último que vio fue la mano de Sakura en la puerta que cerró con fuerza. Suspiró pensativo… así que Sakura se estaba masturbando…


¡Hola! Gracias por llegar hasta aquí... He estado trabajando mucho en la madre de estas anécdotas: Luz de Vida, y surgió este sueño. Además, desde hacía rato quería experimentar la narración con otros verbos que no fuera el pasado: así que probé el condicional simple para ver qué tal.

Bueno, el asunto está inspirado en el capítulo 8 de Luz de Vida -mi querido monstruo del NejiSaku-. Y después de desviarme tanto con las anécdotas diversas me alegra haber retomado el hilo que les dio origen... En fin: lo que importa es que estoy muy agradecida con la compañía de ustedes. De verdad, muchas gracias por tomarse el tiempo de leer y dejarme un review. ¡Son geniales!

Sus comentarios, críticas, felicitaciones, impresiones son bienvenidas: así que por favor, cuéntenme qué les pareció esta anécdota... porque voy en el camino de un lemmon completo... tal vez. xD El punto es que si son ninjas: ¿es válido que el sexo no sea tan convencional, que haya posturas de acróbatas y descargas de chakra? Hahah, bueno ya veremos.

Me despido. Muchas gracias por todo :)