Notas de Autor: ¡Capítulo veintiuno! ¡El cumpleaños de Nyoko!

Gente, por favor tome una inspiración profunda y repitan después de mi: "Naruto no va a iniciar una relación con nadie en La Puerta Número Dos. Naruto no va a iniciar una relación con nadie –nadie- en La Puerta Número Dos." ¿Por qué? Porque el niño es tan socialmente inepto (incluso en su mundo real) como para conseguirlo, especialmente bajo estas circunstancias. No creo que tener diecisiete haya arreglado eso.

Y por favor no se preocupen acerca del asunto de Naruto-siendo-Libra. Fue un intento –uno que aparentemente falló terriblemente –de darle a Hotaru algo de profundidad y hacerla participar más en la vida de Naruto. Nunca volverán a escuchar acerca de ello otra vez de todas formas y ciertamente no volverán a escuchar acerca de ello ahora.

Título: La Puerta Número Dos

Autor: Reaper Nanashi (Lady Shinigami)

Parejas: Nínguna intencional

Tipo: Multicapítulos (Trabajo en Progreso)

Clasificación: T (malas palabras, insinuaciones sexuales, sangre, violencia)

Advertencia de Derechos: Nop.

Derechos: Genko, Byako, Shakko, Hotaru, Nyoko, Aya, Hitomi, Shinju, Akane, Takako, Tsukiko, Mimi y cualquier cosa o cualquiera relacionado con ellos es mío.

Resumen: Tal vez sea un sueño, tal vez es real. Naruto no sabe como llego aquí, pero no esta seguro de querer regresar a casa. Quizás las pequeñas decisiones no sean tan pequeñas después de todo –una elección puede cambiar la vida para siempre…


Capítulo Veintiuno –Cumpleaños


Arashi había sido entrenado para saber y hacer uso de más de dos mil métodos para asesinar a un ser humano. Ser un padre primerizo lo había entrenado en el perturbador hecho de que los bebés conocen mas de tres mil y no eran para nada tímidos acerca de probar estos métodos en ellos mismos. Desde morder cables eléctricos a introducir al azar objetos en las conexiones eléctricas, a escalar la barra de la cocina para jugar con recién afilados cubiertos, a casi ingerir una caja de veneno para ratas, Naruto había sido un caso de suicidio esperando a ocurrir. Hotaru no había tenido a nadie para ayudarla y su propia madre había muerto poco después de que Naruto naciera –siempre había estado preocupada de que él se hubiera 'tomado tanto tiempo' en tener hijos y se había rehusado a morir hasta que le proveyera un nieto para que ella pudiera sostenerlo; en ese tiempo había pensado que ella bromeaba –así que se unieron contra él para mantenerlo vivo en las mejores maneras que pudieron idear y en el proceso Arashi llegó a apreciar la fortaleza que su madre había poseído para criarlo por si misma cuando él había tenido tales problemas incluso como parte de un muy unido equipo de control.

Nyoko había sido mucho mas fácil de tratar, principalmente porque Hitomi era tan buena en su trabajo pero también, aparentemente, porque era una niña. De acuerdo con las madres con las que había hablado, las niñas simplemente eran por naturaleza mas calladas, limpias y mejor portadas. Resultó ser cierto, aunque en lugar de morir a través de una descarga eléctrica, estaba tratando de morir saliendo de la casa ella sola.

Era una batalla interminable por su cordura porque los amaba tanto y temía por ellos en una manera que nunca tuvo ni por asomo por la seguridad de sus estudiantes o de él mismo. Quería protegerlos de cualquier posible daño y darles toda la atención que pudieran necesitar en todo momento, pero incluso aunque había hecho todo lo que pudo parecía fallar demasiado seguido…

"¿Niño o niña?"

"¿Eh?" Puesto que ya tenían uno de cada uno, habían congeniado que sería divertido hacer que el tercero fuera sorpresa hasta para ellos. "Oh, bueno… No se. Este tiene un rápido latido y se supone que los niños tienen latidos del corazón mas rápidos que las niñas, pero Mikoto tiene uno también y el de ella es bastante obvio que no es niño."

"¿Así que, que crees que sea?"

"Vamos, Hotaru, ya tengo ambos. El género difícilmente me interesa."

"Bueno ¡Adivina!" le codeó juguetonamente. "Siempre lo has sabido antes, así que ¿Por qué no adivinas y te equivocas por una vez?"

"Esta bien, esta bien… Niño. ¿Que crees tu?"

"No lo se. Aún no lo decido."

"¿Tus vibraciones celestiales o lo que sea no están arreglándolo por ti esta vez, eh?" Ella le jaló un mechón de cabello. "Auch."

"Mis vibraciones celestiales nunca me han dicho nada de este tipo de cosas con ninguno de los niños," replicó. "Estoy tratando de sopesar los pros y contras para encontrar el menor de dos males y aún no he terminado. De la manera en que las cosas aún siguen me va a tomar un rato también."

"Es bueno saber que estás mirando hacia el futuro," dijo secamente.

"Lo siento." Suspiró. "Te amo a ti y a nuestros hijos profundamente, pero el camino de llevarlos a una edad en la que uno pueda razonar con ellos no es exactamente un camino particularmente derecho. Por favor no te enojes conmigo."

Se acurrucó más sobre su estómago. "No lo estoy."

También era verdad. Mientras que él disfrutaba a los niños a cualquier edad, Hotaru los prefería con más de cinco años. Tenía pocas dudas de que ellas se sentía incómoda alrededor de infantes y aunque no sabía exactamente el porque, tenía la sospecha de que eso se derivaba de su propia infancia. Aunque eso era algo de lo que no preguntaba, porque era un asunto privado y porque ella no preguntaba acerca de sus misiones antes de convertirse en Hokage –era su balance.

"¿…Arashi?"

"¿Mm?"

"Yo… creo que algo esta molestando a Naruto."

"¿Cómo que?"

"No lo se. Simplemente que recientemente ha estado realmente silencioso y serio siempre que me ve."

Arashi levantó la cabeza para mirarla. "¿Le has preguntado?"

"Trate una vez, pero solamente dijo que se sentía gracioso y no quiso –o no pudo- detallarlo." Negó con la cabeza. "Lo que sea que es, parece que se ha multiplicado por diez justo hoy. Esa es en parte la razón por la que vine aquí. Cuando me fui estaba tratando de jugar con Nyoko y estaba sonriendo, pero sus ojos parecían muy tristes y confundidos. No creo que este tratando de ocultarlo –simplemente no sabe lo que es, por consiguiente no puede explicarlo."

"Trataré de salir de aquí temprano y bajar con él a los campos a entrenar. Veré si puedo descubrirlo."

"Arashi, él fue bastante abierto conmigo. No creo que tengas que forzarlo para sacárselo."

"Lo se. No se lo voy a sacar a golpes."

Como sea, ese plan falló, y Arashi suspiró pesadamente mientras vagaba rumbo a casa a través del creciente ocaso. Realmente había tratado de ir a entrenar con Naruto –cuando habían luchado después de ese primer mes del entrenamiento individual de Naruto, ambos habían estado muy impresionados y muy orgullosos a pesar de que había vencido despiadadamente al chico en cada batalla –y estaba agradecido de haberle dicho a Hotaru que no lo mencionara, porque no quería tener que ver la desilusión. No tenía ninguna duda de que Naruto lo entendería –Naruto había sido sorprendentemente comprensivo desde su accidente, de verdad –pero él no quería que tuviera que entender. Aún es nada más que un niño, sin importar que tan hábil como ninja se haya vuelto.

Los árboles delante de él se agitaron suavemente y se detuvo mientras el sujeto de sus pensamientos salía de entre los árboles para mirar el ocaso. Naruto no pareció saber que estaba ahí, lo cual le ofreció la oportunidad de observar el comportamiento de su hijo cuando no había nadie alrededor.

Se ve… melancólico.

"¿…Naruto?"

El rostro del niño, si eso era posible, se notó más preocupado una vez que lo miró. A pesar de ello, levantó sus brazos para un abrazo. Arashi lo tomó y elevó como si tuviera la mitad de su edad, acomodando a su primogénito en sus brazos mientras se desviaba hacía el borde del acantilado para alejarse del ANBU esperando inmóvil en los árboles. No pensaba que ir a casa fuera una buena idea en ese momento; si Naruto necesitaba hablar seguramente sería mas abierto afuera. Sintió que Naruto colgó sus brazos alrededor de su cuello y ocultó el rostro en el doblez del cuello de su chaleco y abrigo. El cuerpo del chico se desinfló y se volvió mas pesado mientras se relajaba y ajustes menores tuvieron que ser hechos para mantener su peso equitativamente balanceado. Lo que fuese que estaba molestándolo debía ser enorme, porque a pesar de su estado de relajación su cuerpo aún cantaba con la tensión similar a la de una cuerda de arco.

Aunque Arashi no dijo nada, y se detuvo en el borde del acantilado, observando silenciosamente el ocaso y soportando el peso de su hijo. Naruto podía hablar cuando estuviera listo –ni un momento antes –y Arashi podía esperar pacientemente para ese momento, incluso si les tomaba toda la noche y el día e incluso si sus brazos se le caían por estar cargándolo. Aproximadamente una hora pasó de esa manera y el Sol estaba justo tocando las montañas en la lejanía cuando Naruto murmuró algo en su cuello.

Se removió ligeramente para poner más de su peso combinado en los talones de sus pies y preguntó casualmente, "¿Qué fue eso?"

Naruto suspiró en el cuello de su padre mientras se percataba de que necesitaba decir esto. Necesitaba decirlo y mirar a aquel al que le hablaba para así poder anticipar su reacción. Además de eso, quería saber que se sentía decirlo, puesto que no estaba seguro de que pudiera volver a tener otra oportunidad si era capaz de regresar a donde pertenecía.

Levantó su cabeza y miró a su padre con vacilación. "…Te quiero, papá." Hubo una larga pausa mientras era recibido con curiosidad antes de que se le regalara una suave sonrisa.

Arashi no había esperado tal declaración, puesto que Naruto realmente nunca había sido particularmente demostrativo con anterioridad, pero eso volvía aquellos casos donde lo decía mucho más especiales. Movió el peso de Naruto a un brazo y elevó el otro, rozando su pulgar gentilmente sobre la mejilla de su hijo y esparciendo el corrector que escondía las tres delgadas marcas de los bigotes.

Realmente son adorables.

"Yo también te quiero, zorrito."

La forma en que el rostro de Naruto se relajó y luego formó una sonrisa de alivio fue un premio extra. El chico de doce años –aún por mucho un niño –se inclinó para abrazar su cuello una vez mas y él depositó un beso en la mejilla bigotuda mientras miraba el borde del Sol hundirse detrás de las montañas para que así las estrellas pudieran salir a jugar. Se quedaron ahí por otra media hora antes de que decidiera sugerir regresar a casa, pero Naruto aparentemente no había terminado de hablar por completo.

"¿Papá?"

"¿Si?"

Se alejó para poder verse el uno al otro. "…Me siento raro."

Probablemente esto es la misma cosa que Hotaru mencionó. "¿Raro como?"

"Cada vez que veo a mamá o a Nyoko o ambas juntas… duele aquí." Naruto liberó su mano para tocar su propio pecho ligeramente.

"¿Qué tipo de dolor? ¿Del tipo que aprieta?"

"No, como… como si estuviera solo."

Al principio Arashi no supo que decir. No quería arruinar la fiesta de cumpleaños de Nyoko por explicarle todo a Naruto, pero pedirle que le permitiera posponerlo podría sonar como si estuviera tratando de evitarlo. Es acerca de la infancia de Nyoko, estoy seguro. Que maravillosamente irónica precisión. ¿Qué es lo que dicen en el Pais de la Garra? ¿No pienses en el tigre, para que el pensamiento no lo traiga a ti"? Nunca pensé que ese tipo de cosas de verdad pasaran

Por supuesto, siempre podía decir que no tenía idea de lo que era, pero eso podía dejar a Naruto sintiéndose aún más aislado.

Finalmente, llegó a una solución. "…Naruto… Creo que sé lo que es ese sentimiento. Te lo puedo explicar si así lo quieres, pero puede que te arruine el cumpleaños de Nyoko. Si quieres que te lo diga lo haré, o puedo decírtelo después de que Nyoko se acueste."

"Mm…" Los ojos de Naruto se desenfocaron y comenzaron a moverse de un lado al otro, como si mirara cosas que solo él podía ver. Su expresión cambió y su boca se movió como si estuviera hablando, pero no lo suficiente para apreciar las palabras. Después de un momento de esto, se volvieron a enfocar en Arashi. "Esta bien. No quiero que Nyoko se disguste si me molesta. Esperaré."

Supongo que preguntarle acerca de la sesión de evaluación también tendrá que esperar. Arashi registró el acercamiento del guardia ANBU y Naruto se removió un instante antes de que Rata aterrizara a un lado del árbol más cercano a ellos. "Hokage-sama, es la Señora Hotaru."

Considerando su tono, no era una emergencia. Hotaru los estaba llamando para entrar. "Desearía que ella me escuchara sobre lo de no usarlos a todos ustedes como accesorios."

"En realidad Búho se ofreció. Aparentemente ella se estaba preocupando mas y mas acerca de su ausencia."

"Oh, muy bien. Eso es diferente." Balanceó a Naruto por detrás de su cuerpo para colocarlo sobre su espalda de caballito y se dirigió hacia la casa. "Por cierto, ¿Se nos unirán Búho y tu?"

"Gracias, Hokage-sama, pero no podemos."

Habiendo esperado una negación educada –era parte del entrenamiento general después de todo –agregó con maquiavélica inocencia, "Que lástima. Puesto que mis estudiantes van a estar ahí, Hotaru va a dejar a todos tocar al bebé."

El ambiente alrededor de ellos cambió a molestia.

Bingo. Hombre, adoro molestar a esta gente.

"¿Estás segura de que no puedes?" ofreció nuevamente. "Entre mas mejor."

"Estoy segura, Hokage-sama. De todas formas, gracias."

"Esta bien, pero si cambian de parecer, no duden en entrar."

Hotaru los encontró en la puerta. "¿Está todo bien?"

"Todo está bien." Le aseguró, dejando que Naruto se bajara en el salón. "Naruto y yo tuvimos una pequeña charla. Todavía no terminamos, pero puede esperar hasta después de la fiesta." Ella inclinó la cabeza en forma de cuestionamiento y él negó ligeramente con la suya mientras Naruto miraba con los ojos totalmente abiertos hacia el salón lleno de personas y niños que nunca había visto antes. Retrocedió para ponerse a un lado de Arashi y Arashi puso un brazo sobre sus hombros para palmear su pecho de forma tranquilizadora. "Todo está bien, Naruto. Son familia."

Naruto sujetó su brazo de forma refleja, apretándolo con nerviosismo. "¿Todos ellos?"

"Si."

Naruto odiaba las multitudes –ya antes habían usado su número contra él. Tampoco podía asimilar la idea de que tantas personas fueran familia. Para él, una familia era un poco mas que los padres y sus hijos, más bien incluía también tíos, abuelos y amigos.

Aparentemente lo último lo había dicho en voz alta, porque el Cuarto dijo, "Bueno, no hay ningún abuelo aquí, ni tíos. Hay algunos amigos por ahí, pero ya los conoces a todos."

"¡¿Entonces quienes son estas personas?!"

"Tus hermanas y cuñados y sobrinas y sobrinos."

Se quedó boquiabierto mirando nuevamente el abarrotado salón. "¡Ni siquiera los conozco!"

"Esta bien. Ya les he dicho lo que pasó. No esperan que sepas quienes son, aunque estoy seguro que estarían encantados si lo hicieras. Probablemente te interrogarán hasta morir acerca de cómo te sientes, así que se paciente."

Naruto miró alrededor del cuarto de nuevo y pensó en las personas que lo esperaban en su hogar. Pero entonces, supongo que ese es el porque, incluso si sólo son amigos, aún son mis seres preciados. Ellos son lo mas cercano a una familia que tendré."

"¡Nii-chan! ¡Nii-chan, Nii-chan!"

Aún estaba sorprendido de la facilidad con la que se había acostumbrado al término –Probablemente gracias al otro yo. –y buscó la fuente. "Tú eres un rostro familiar." Le dijo a Nyoko, agachándose para levantarla. "Vaya, estás toda arreglada, ¿verdad?"

"¡Mm-ju! ¿Bonito?"

Peinó sus oscuros mechones hacia atrás. Definitivamente los había heredado de su madre. "Es muy bonito, y también lo estás tú."

Ella sonrió ampliamente y se abrazó de su cuello.

"¡Ahí está!" anunció una mujer al fondo del salón. "¡Papá!"

"¡Papá!" corearon felizmente muchas otras mujeres.

Naruto se agachó detrás de su padre al tiempo que una manada de mujeres entre los dieciocho y los veintiocho años se apresuró para ahogar al Cuarto en besos y abrazos. Él rió, regresando todos los gestos afectivos y saludos que recibía tan rápido como podía. "Muy bien, ¡esperen, esperen! ¿A quien no he besado todavía?... Bueno no te quedes ahí como bulto -¡ven aquí!"

Hotaru se agachó para tomar a Nyoko de los brazos de Naruto, quien no vio esto como una buena señal. Exactamente como pensó, el Cuarto se giró y lo sujetó, arrastrándolo alrededor y colocándolo directamente en el camino de todas sus hermanas adoptivas quienes, para su horror, sonrieron brillantemente.

"¡Es Naruto!" chillaron, cayéndole encima todas a la vez.

Trató de escabullirse para liberarse, pero incluso sujetándolo con solo una mano, su padre lo tenía atrapado. "Esperen." Dijo el Cuarto, anteponiendo su otra mano para detener a las mujeres. "No pueden asfixiarlo así. Se pone nervioso alrededor de gente que no conoce. Formen una linea y salúdenlo una a la vez."

Ellas obedecieron, ofreciéndole sus nombres y un abrazo. En inicio no le gustó, pero comenzó a sentir que ellas se preocupaban por él. Ayudaba muchísimo que el Cuarto estuviera detrás de él, tanto vigilando su espalda como proveyendo algo fuerte en lo que apoyarse.

Aún eres un mariquita, resopló el Kyuubi, arruinando un momento perfectamente agradable. Pensé que habías dicho que ibas a dejar esto después de entrenar.

Nunca dije que lo iba a dejar, Zorro bastardo. Además, incluso si lo hice, está no es una situación de batalla. Por una vez en mi vida tengo a alguien a quien puedo acudir –es un sentimiento agradable.

Eres un niño.

Naruto siseó. ¡No jodas, zorro estúpido! ¡¿Cuándo te diste cuenta de eso por primera vez?!

Una vez que sus hermanas adoptivas tuvieron la oportunidad de abrazarlo, la fiesta continuó. Por la forma en que se veían las cosas, las personas que conocía habían sido colocadas estratégicamente alrededor del cuarto para que así no se sintiera aislado. El hecho de que ninguno de ellos pareciera curioso cuando se aparecía más de una vez en el lapso de diez minutos solo lo probaba. Sin que le sorprendiera, rondaba más alrededor de Kakashi y Jiraiya siempre que el Cuarto dejaba su línea de visión. Kakashi en particular –Jiraiya estaba demasiado ocupado mirando boquiabierto a las mujeres –era bastante flexible con su falta de respeto por el espacio personal.

Aunque finalmente, afrontó su desagrado por las multitudes y deambuló por el cuarto solo, puesto que no había nadie que lo fuera a lastimar. Esto se volvió una muy informativa ocurrencia, puesto que conoció a muchos cuñados cuyas carreras iban desde ninja hasta doctores y comerciantes, así como una pequeña selección de sobrinas quienes de hecho eran cinco meses o dos años mayores que él –todas ellas habían nacido antes de que su padre hubiera tomado bajo su protección a las jóvenes madres. Habían pensado que tal vez estarían resentidas, porque técnicamente podía requerirse que lo obedecieran puesto que era considerado su tío a pesar de que era mucho mas joven que ellas, pero afortunadamente todas eran chicas –las chicas parecían tomar los asuntos de autoridad un poco mejor –y aparentemente encontraban la situación en general mucho mas divertida que él.

También lo trataron de seducir muchas veces, tanto en broma como seriamente, ambos casos siendo una extraña experiencia. Kyuubi tuvo que recordarle continuamente que esas mujeres en realidad no estaban relacionadas con él de forma sanguínea, ni siquiera legalmente, además de la palabra de su padre como Hokage. No había nada que lo detuviera para por lo menos coquetear en respuesta, lo cual decidió hacer después de un rato con los otros niños y sus 'hermanas', solamente en nombre de la diversión. Aunque las niñas mas jóvenes eran totalmente escalofriantes, porque mas o menos la mitad de ellas clamaban que se iban a casar con él cuando crecieran y cuando la competencia escuchaba estas declaraciones, provocaban que siguieran creciendo las peleas de gatas.

"¿Qué les estás haciendo?" pregunto el Cuarto con curiosidad, rescatándolo de la mitad de otra riña.

"¡Todas ellas quieren casarse conmigo!" gritó. "¡No estoy haciendo nada, además de existir!"

Su padre se rió y le devolvió la mirada. "Estarás bien. Aunque probablemente sería mejor si guardas tu distancia de ellas, para que así no siga pasando."

"¡Con gusto!"

"¡No pueden tenerlo!" gritó Nyoko repentinamente desde su posición en los brazos de Hotaru, captando la atención de los ocupantes del cuarto. "¡És mi nii-chan, mi cumpeaños, y yo me void a casad con él!"


Continuará…


Respuestas A Preguntas Que Ni Siquiera Tu Sabías Que Querías Preguntar:

No le puedo preguntar a mis padres que tan cierto es puesto que ellos solo tuvieron tres niñas, pero aparentemente, las niñas de bebé se supone que son mas fáciles de cuidar que los niños. Esto tiene sentido para mi. No tengo nada contra los niños, pero simplemente son más activos y cosas así, supongo.

--

También, un niño de bebé se supone que tiene un ritmo cardiaco más acelerado que el de una niña, pero los padres de mi amiga creyeron que ella era un niño antes de que naciera porque tenía un ritmo cardíaco acelerado.

--

Presentando: ¡Al Naruto Angustiado! Afortunadamente es temporal.

--

No tengo los datos de Naruto a la mano, pero si recuerdo correctamente su peso es alrededor de noventa libras (cuarenta kilogramos) a los doce años. Esto es mucho peso a sostener, estoy de acuerdo, pero no solo es seguro asumir que los ninja entrenan para cargar mucho peso –así que pueden sostener mas peso por más tiempo –es mostrado a menudo que usan su chakra para aumentar su fuerza (Tsunade y, luego, Sakura son los mejores ejemplos). Así que tomé el peso de Naruto en cuenta –simplemente lo menosprecié alegremente gracias al mundo real.

--

Creo que el proverbio original es: "No pienses en el tigre, para que no atraigas uno a ti con el pensamiento." Como sea, es de la India, si recuerdo bien. No tomo ningún crédito por él.

--

Ya lo dije una vez, pero lo diré de nuevo para que quede claro: No, Naruto no va a juntarse con nadie, hombre o mujer, incluso si coquetean con él.

--

Los reviews son muy apreciados, gracias.

--RN (LS)


Umbra's notes

Tenía la intención de publicar el fin de semana o hasta tener los 200 reviews pero son tan lindos que lo hice antes y por ustedes ¡Mil gracias ya tengo 199!

Drika preguntaba cual era la edad de los Sasuke y Sakura de esta dimensión, exactamente la misma que Naruto, solo que como podrás ver Sakura nunca se hizo ninja por lo que trabaja de medio tiempo como niñera y Sasuke comenzó a ayudar en la policía militar porque tampoco es un ninja en el sentido habitual, tampoco Itachi fue nunca parte del ANBU ni un ninja, lo cual explica también ciertos cambios.

Cómo que al cuarto le encanta adoptar gente, ¿no creen? Yo, como Naruto, odio las multitudes, y eso que mi familia paterna es exageradamente grande, no recuerdo siquiera los nombres de todos mis primos de ese lado.

Nyoko cumplió 3 años, por cierto, y este capítulo sirve para que reafirme y vuelva a declarar mi eterno amor por ella..

Yo era una bebe suicida, desde tirarme de la cuna hasta meter todo lo habido y por haber en los contactos eléctricos, ir a molestar abejas, arañas y prácticamente probar cualquier cosa que se moviera o no… pobres de mis padres, tomando en cuenta que vivíamos en un departamento en el tercer piso rodeado de balcones y grandes ventanales… Y no, o yo no era una niña normal (y sigo sin serlo) o debí ser hombre porque no era ni callada, ni ordenada, ni fácil de cuidar ni nada parecido a comparación de mi hermano.

Necesito opinión sincera de aquellos que ya hayan leído la historia en inglés y sigan leyendo la traducción. Como sabrán, el capítulo siguiente es 'Quake' lo cual en realidad, a mi parecer, es un juego de palabras que representa dos eventos importantes en el siguiente capítulo, ambos literales a su manera, no se si ponerle 'Estremecimiento' pero no quedaría bien para el segundo evento que creo que es mas importante. ¿O que opinan?

En el siguiente capítulo Arashi le revela a Naruto la verdad y pasa "algo", la cosa se pone movidita otra vez, esta vez tanto literal como metafóricamente hablando.