Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer la historia es mia! :D
Este capitulo esta dedicado especialmente a ElizabethCullen. 21
Capitulo 21
Esme la leona
Bella PoV.
"No puedes seguir lamentándote toda la noche" me decía una molesta vocecilla en mi cabeza "Se que te duele, a mi también. Después de todo soy parte tuya ¿recuerdas?"
-Lo sé –le respondí –pero sigo sin creer que haya sido tan idiota.
Mi corazón estaba herido. Pero más que sentir dolor estaba molesta conmigo misma. Confié en alguien que no debía y termine lastimando a la persona más importante para mí. Ahora estaba en mi habitación. Eran las tres y media de la mañana y yo estaba acostaba boca abajo en mi cama con el vestido aun puesto y mi cabeza enterrada en mi almohada que hasta hace poco seguía inundándola con lagrimas.
"No vas a arreglar las cosas solo quedándote aquí"
-lo sé- repetí con la voz amortiguada por la almohada.
"¿¡Y que estas esperando!" me reclamó "Levanta tu patético trasero de aquí y ve a arreglar las cosas"
-¡Estás loca! ¡Son las tres de la mañana!
"…" Ya podía imaginármela viéndome con una ceja alzada "¿Esa es la única razón?"
Suspire resignada
-O.K. tu ganas –hice una pausa –Tengo miedo
"¿De qué?"
-¿¡Como que de que! De que me rechace
"Eso no va a suceder"
Levante mi rostro de la almohada, intrigada de lo que fuera a decir mi sabia (pero molesta) vocecita interior.
-Explícate –pedí
"El te ama"
Me gire por completo y quede viendo al techo.
"Puede que le cueste un poco aceptar tu metida de pata, pero si en realidad te ama te perdonara."
-¿y si no? –pregunte temerosa
"Es que en realidad no era para ti"
Me quede viendo el techo. Pensando en lo que Mini T me estaba diciendo. Puede que tuviera razón. Con una nueva determinación, un corazón herido y la luz de la esperanza, al fin pude descansar, al menos por ese día.
Edward
Mis padres ya estaban dormidos cuando llegue a la casa. Eran a penas las 12 de la noche. Subí a mi habitación lo más sigiloso que pude. Me quite la ropa bruscamente quedándome solo en bóxers y me metí a la cama. Nunca creí que esto pudiera pasar. Siempre subestime a quienes se deprimían por un amor. Creía que se dejaban llevar. Que exageraban. No recuerdo cuantas veces le dije a Emmett dramático. Pero ahora lo comprendo de la peor manera posible. Mi dolor llegaba prácticamente a lo físico, sentía mi pecho desgarrado por dentro. La desilusión marcaba mi estado de ánimo junto con el dolor y los celos.
Bella. Mi amada Bella jamás me correspondió, nunca fue mía ni nunca lo será. Ella solo me hizo un favor. Solo era una buena amiga. Yo la perdí esta noche. No solamente como mujer, sino como confidente, compañera, amiga; ¿por qué tuve enamorarme?, ¿por qué con tanta intensidad?, ¿por qué de ella?, cuando quería a otro a su lado. Miles de preguntas arremolinándose en mi cabeza.
¡Maldita sea! ¡Maldito Jacob! ¿Por qué tenía que aparecer? Llego solo a hacerme miserable la vida. Sin él todo seria color rosa. Bufé. No, ni siquiera yo me podía creer eso. Sin importar si él estuviera aquí o no, no se podía mandar al corazón y si el de ella no me quería no habría nada que yo pudiera hacer.
-Ella… no… ella no me quiere -susurre entrecortadamente
Un sollozo se escapo de mis labios. Nunca tan pocas palabras tuvieron tanto significado para mí. Al pronunciarlas en voz alta mi penar se hizo aun más grande. Era como darle otro significado. Como hacerlas realidad. Pero a pesar de todo mi dolor y mis dudas, esas palabras no sonaban bien juntas, no comprendía cómo es que podían ser verdad.
Había un pequeño rayo de esperanza. Un pequeño detalle. Una delgada cuerda que evitaba que callera hacia la oscuridad completamente. El beso. Sentir sus labios moviéndose sobre los míos ha sido la sensación más increíblemente hermosa y poderosa que he sentido. Una corriente eléctrica que amenazaba con rompernos a los dos y aun así corría en libertad por nuestros cuerpos. Ese beso significo mucho para mí, y por la manera en que ella me beso me hacía creer que también para ella. ¿De verdad ese entusiasmo con el cual me respondió solo fue fingido? No podía ser tan buena actriz… ¿o sí? Tal vez fue todo un mal entendido. Tal vez si me quiere.
-¡No! -exclame sentándome en la cama -¡No puedes darte alas tu mismo Edward! ¡Ella no te quiere! Tu mismo la escuchaste decirlo.
No me permitiré soñar. Acostándome de nuevo. Corte mi cuerda de esperanza yo mismo. Me deje caer en la oscuridad del dolor y al sollozar otra vez la inconsciencia me arrastro también.
.
A la mañana siguiente mi madre me despertó acariciándome el cabello. Como cuando era niño. Abrí los ojos lentamente y me encontré con los suyos. Unas esmeraldas exactamente iguales a los míos. Me miraba con una sonrisa en su rostro. Me sentía mal. Cansado, adolorido, triste. Ella estaba sentada a mi lado en la cama. Me abrió sus brazos ofreciéndome consuelo. Me incorpore solo para arrojarme hacia ella y desmoronarme.
-Llora mi niño, llora –me decía mientras acariciaba mis cabellos suavemente
-Ella no me quiere –solloce –¡Ella no me quiere mami!
Seguí llorando en su hombro. Como cuando era pequeño me aferraba a ella como si fuese lo único que podría salvarme del dolor. No sé cuánto tiempo paso exactamente. Pudieron ser minutos, horas quizás. Cuando al fin pude controlarme, mi mama se levanto de la cama y jalándome suavemente de las manos me animo a hacer lo mismo.
-He corrido a tu padre y a tus hermanos cariño –me dijo suavemente –se que no quieres que te juzguen ni que te hagan preguntas. No volverán hasta la noche.
Se quedo un momento callada. Me acaricio el rostro. Su miraba evaluaba mi reacción a sus palabras. Yo simplemente me quede callado. Ella borro su sonrisa. Se puso de puntitas y beso mi frente.
-Yo también me iré si así lo deseas
Se dio la vuelta y camino a la entrada de mi cuarto.
-Mamá – la llame –No te vayas, tú no, no soportaría estar completamente solo. No sin ti.
Ella se volteo y me dio una sonrisa deslumbrante.
-En ese caso te hare el desayuno cariño, no tardes
Mi mamá se fue. Me senté en mi cama. Seguía sintiendo dolor. Pero mi madre me ofrecía el consuelo que necesitaba justo en ese momento. Sonreí mientras una lágrima se deslizaba por mi mejilla. Ella me daba la fuerza necesaria para levantarme ese día, y estoy seguro que lo haría por el resto de su vida si fuese necesario.
Fui al baño. Me quite el traje arrugado y me metí en la ducha. Deje que las gotas de agua caliente relajaran mis adoloridos músculos. Cuando salí me puse una pijama. No planeaba salir ese día. Baje. Mi madre tenía listo el desayuno. Comimos en silencio. Cuando terminamos me quede sentado mientras ella se llevaba los platos. Se sentó a mi lado y me miro expectante.
La mire a los ojos. Ella me tomo la mano. Abrí la boca para hablar, pero me interrumpió
-No tienes que hacerlo si no quieres cariño
Negué con la cabeza
-Quiero hacerlo mamá, lo necesito.
Le conté lo que ocurrió esa noche. Como me deslumbro con su belleza. El amor que le tenía. Como se lo confesé. Ese maravilloso beso que compartimos. La interrupción del perro. Las intromisiones de Alice y Rose. La horrible verdad. La rabia. El dolor.
Cuando termine de hablar. Mi mamá se levanto bruscamente de la mesa. Comenzó a caminar en círculos. Enojada.
-¿¡Cómo se atreve! ¡Ella era tu novia! Al menos merecías un poco más de respeto –Grito – ¡esa niña me va escuchar!
Me alarme cuando se salió del comedor enfurecida.
-¡Mamá! – la llame mientras salía detrás de ella
Seguía balbuceando defensas contra mí. Me recordó a una madre leona defendiendo a sus cachorros. La tome de los hombros y la gire cuando se dirigía a paso presuroso hacia la entrada de la casa.
-¡Mamá! –exclame -¡Cálmate por favor!
-¿Cómo quieres que me calme? ¡Mi bebé fue herido por una niña sin sentimientos! ¡Al ser tu novia tenía un compromiso contigo! ¡Tenía que respetar lo suyo! ¡Te debe una disculpa por lo menos!
Suspire.
-Creo que omití esa parte –susurre –hay mas por contar mamá
Mi madre asintió y tomándome de la mano me arrastro hasta la sala.
-Habla – dijo mientras de dejaba caer en el sillón
Me senté a su lado. De nuevo contándole la historia, desde el principio esta vez. Termine con lágrimas escurriéndome por las mejillas y entre los brazos de mi madre.
-El verdadero amor no es verdadero si no es correspondido cariño –me susurro en el oído – encontraras a alguien que sane tu corazón si ella no era la indicada. Y si lo es. Solo es cuestión de aclarar las cosas.
-No creo ser capaz de acercarme a ella sin desmoronarme a sus pies mamá
-Si la amas con la intensidad que yo pienso, eres capaz de eso y mucho más. No te des por vencido tan rápidamente. Si te busca deja que ella te explique.
-¿Y si no lo hace? –susurre atemorizado
-Es que en realidad no era para ti.
Sale chicas. Creo que les debo mas que una disculpa. Me alegra estar de vuelta :D
La verdad no encontraba inspiracion para escribir. Este sera el penultimo capitulo. El proximo es el gran final :) hahaha se aceptan ideas para el epilogo!
Borrare "Los hombres no lloran" ya que quiero prestar atencion en otro proyecto que tengo en puerta en el prox cap les pongo el summary
No me odien por tardarme! haha amenme por volver hahaha
bueno si no quieren no
Me meresco un pequeño y lindo review?
Me harian muy feliz!
Aunque sea una carita! haha no importa su extension! Me encanta ver que alguien se toma su tiempo en leer mis desvarios.
Mil gracias a todas las que se preocuparon por mi y me apoyaron para continuar la historia.
besitos
*Bliss*
