Capítulo 20

En las afueras de Seattle...

Para cuando Riley fue capaz siquiera en pensar en Fred, Bree o Diego estos estaban ya a medio camino del clan de Denali.

Tres menos, menos mal que Victoria llegará por otro camino, odiaría tener que decirle que le fallé- Pensó Riley- De entre todos, el que menos me esperaba que fuera a traicionarme era Diego. Como sea, seguimos siendo más de veinte y ellos sólo seis, ya llegó la hora de que esta banda de inútiles cumplan con el propósito de su creación y justifiquen los dolores de cabeza que me han dado... vamos, es hora de una última arenga a las tropas antes de la batalla

-¡Woooh! ¿No les dije que sería estupendo chicos?

-¡Eres el mejor Riley!- gritó Kevin siendo parte de una pequeña multitud que aclamaba al líder que les había ofrecido el mejor festín de toda su nueva vida. La sangre de las desventuradas personas del ferry estaba más limpia que ninguna que hubieran probado antes, los grupos familiares habían supuesto gran cambio del fluido saturado de alcohol y drogas que había caracterizado al alimento obtenido de las callejuelas de los barrios bajos de Seattle, barrios de los que ellos mismos habían salido, pero ahora sería diferente, según Riley, lo único que se interponía entre ellos y toda la fresca y limpia sangre como la que habían llenado sus estómagos hace sólo un par de minutos eral el clan de vampiros de ojos amarillos, una vez que estos estuvieran derrotados podrían beber hasta hartarse de la buena sangre de calidad, no más adictos, disfrutarían de sangre sana, con todas las vitaminas y minerales de gente bien alimentada, aun podían saborearla, la de los niños en especial habían constituido el más preciado manjar de la siniestrada embarcación siendo Raoul quien más había gozado de ellos.

-Bien chicos, ya han probado como podría ser nuestra vida si elimináramos a nuestros enemigos, ¡toda la sangre que quieran tomar!

-¡Sí!

-¡Sí!

-¡Los eliminaremos Riley, sólo dinos el camino!

-¡Así me gusta chicos! Una cosa más, lamentablemente, como todo ejercito, hay desertores de nuestras filas, cobardes que se han asustado ante el reto, que se sintieron incapaces de vencer a unos viejos decrépitos, que rehusaron tomar el control de sus propias vidas como lo están haciendo ustedes en este momento, Fred, Bree y Diego han desertado de nuestras filas, y para los desertores no hay piedad alguna, no hay juicio, ¡si alguien se llega a encontrar con ellos tiene mi plena autorización para convertir su cobarde y traicionera existencia en cenizas!

-¡Yo lo haré Riley! – Dijo Raoul dando un paso al frente- Y traeré sus cabezas para que termines de quemarlos tu mismo.

-Confío plenamente en tus habilidades Raoul, y en las de todos ustedes chicos, ¡ahora síganme y tomaremos lo que es nuestro por derecho!

-¡Sí!- gritó la horda a coro y se abalanzaron rumbo a su objetivo con la ferocidad de una manada de hienas.

En las afueras de Forks

-¿Estás seguro que estarán bien Carlisle?- preguntó Bella mientras miraba a Dave tumbado en la que fuera la habitación de Edward.

-Claro Bella, gracias a Alice tienen tres miembros menos y Jane, Alec y Félix son guerreros muy bien entrenados.

-Eso me temo.

-Tranquila, no tienes nada que...-un escueto aullido de llamado de atención interrumpió a Carlisle- Debe de ser Seth-Continuó el patriarca de los Cullen, el más joven de la manada había sido ordenado por Sam permanecer junto a la casa de los vampiros para servir de canal de comunicación, al menos esa había sido la explicación de Sam, aunque para el joven lobo no era más que una forma de mantenerlo al margen de la acción por considerarlo demasiado joven- Bajaré a ver qué pasa- Dijo el pálido acompañante de Bella y se retiró en un pestañeo dejando a la chica custodiando el sueño de un Dave que lucía increíblemente pacífico.

-Dice Sam que dijo Alice que ya están a punto de llegar Doc.- dijo el flacucho joven que en cosa de un par de meses seguro sería tan alto y corpulento como Jacob o Sam.

-Gracias Seth, quieres comer algo, tenemos bastante comida adentro.

-Aunque ninguno de ustedes la coma.

-Estos últimos días hemos tenido a Bella y Dave en la casa- Dijo Carlisle con una sonrisa- ¿Y sabes?, he descubierto que se me da bastante bien la comida china y el pollo frito, ¿Te preparo algo?

-Eh, yo... – dijo Seth dudando si hacerle o no caso al estomago que hace varios minutos había empezado a rugir exigiendo más calorías- No creo que a Sam...

-Sam no se enojará porque comas, él quiere lo mejor para ti, y estoy seguro que quiere que estés sano y fuerte- Dijo Carlisle, quien había escuchado el estomago del chico desde el segundo piso.

-De acuerdo Doc. Sólo lo molestaré con un poco de poll... ¡cuidado!

En ese momento, al interior del parque nacional Olimpic

Por orden de Sam, la manada estaba oculta tras los árboles que daban al claro por el que aparecería la horda de neófitos, nunca se habían enfrentado a una cantidad tan grande de vampiros, ya que los que aparecían por sus tierras eran básicamente nómadas solitarios, o a lo mucho en parejas, por lo que esperarían que los neófitos atacaran primero para conocer su estilo.

El primero en aparecer en el claro fue Raoul, seguido por Kevin y Kristie, se suponía que los subgrupos atacarían por tres flancos, pero toda organización se perdió en el mismo instante en que aparecieron en el claro, lo que apenas y les hiso notar la ausencia de Riley.

Emet comenzó a correr en dirección a los neófitos incluso antes de que estos dejaran la relativa protección del bosque y dio un salto hacia delante que lo dejó en perfecta posición para arrancarle la cabeza al vampiro de vanguardia, inmediatamente lo siguió Félix, al parecer habían hecho una competencia de quien arrancaba más cabezas. La competencia entre ellos incluso hiso aparecer algo parecido a una sonrisa en el rostro del letal miembro de la guardia y que contrastaba bastante con la expresión de odio que emanaba del rostro de Daniel, quien en cada neófito que despedazaba veía la horda que había arrasado con Puerto Williams.

Mientras tanto, Alice se movía con una gracia impresionante esquivando, saltando y agachándose a sólo milímetros de que los poderosos brazos de los desconcertados miembros del ejército de Riley la atraparan, a escuchar que eran vampiros viejos, los chicos de Riley se habían imaginado oponentes débiles y lentos, pero la pequeña Alice había cambiado todos sus esquemas previos, como una bailarina increíblemente letal arrancó brazos, cabezas y piernas sin en ningún momento perder la fluidez de sus movimientos hasta que al no poder prever todos los futuros movimientos de una batalla que cambiaba a cada momento terminó siendo presa de una chica casi tan delgada como ella, pero de una fuerza que Alice jamás había conocido, al instante se le sumó otro y comenzaron a hacer presión para romper su delgado cuello a la mitad.

Fue Rosalie quien llegó primero haciéndoles una barrida con la pierna derecha y luego Jasper quien en un mismo giro arrancó la cabeza a la chica y el brazo a su ayudante quien fue descabezado por Rose.

Los hermanos Jane y Alec trabajaban juntos, Jane paralizaba de dolor a los inexpertos y poco entrenados chicos que se hacían llamar ejército mientras Alec arrancaba sus cabezas y luego cambiaban papeles con Alec paralizando y Jane descabezando.

Emet estaba completamente extasiado hasta que media docena de neófitos cargó contra él y logó arrancarle un brazo y recordarle por primera vez en muchos años qué significaba el dolor.

-¡Ahhh!

-¡Emet!- gritó Rosalie, pero su descuido fue algo que pagó muy caro, sin que apenas lo notara su grito fue apagado cuando su cabeza fue arrancada de cuajo de su cuerpo que cayó inerte al suelo.

-¡Rose!- Gritó Emet quitándose a los neófitos de encima con el único pero poderoso brazo que aún tenía. Y en ese momento, por fin, los lobos entraron a la pelea.

Eran un verdadero espectáculo, movidos por una consciencia única eran como moléculas de agua, individuales en su naturaleza, pero todas parte del mismo fluido, unidas por una fuerza común, según la leyenda, no habían sido creados específicamente para matar vampiros, pero era como si lo fueran, sus poderosas fauces podían llegas a cortar a un vampiro por la mitad y arrancaban brazos y piernas tan fácil como un niño arranca dientes de león de un jardín, corriendo uno contra otro con sus letales mandíbulas abiertas despedazaban más vampiros de los que los vampiros presentes y bien entrenados podrían siquiera imaginar gracias a sus pensamientos compartidos, se armaban y desarmaban equipos según las necesidades de la batalla así lo requerían, eran un verdadero organismo multicorporal, en sólo cuestión de minutos, el último neófito salía corriendo por su vida en dirección al bosque, pero antes de que se diera cuanta, era destrozado por Paul.

-Estará bien Emet- dijo Daniel arrodillado junto al inerte cuerpo de Rosalie- mientras no nos quemen es imposible matarnos. Sólo tienes que poner tu saliva en su cuello y unir las dos partes, como acabas de hacer con tu brazo.

-Pero yo estaba consciente cuando pegué mi brazo, rose está como muerta.

-No lo está Emet, se pondrá bien, créeme, aunque tal vez esté molesta con la cicatriz que da a quedarle, tendrá que usar bufanda por toda la eternidad.

-Vamos chicos, ¡a quemar!- dijo Sam quien había recuperado su forma humana sacando un encendedor metálico de la pequeña bolsa sujeta a su pié izquierdo.- ¿Qué pasa Paul?- preguntó a su segundo al ver que este, aún en forma animal parecía inquieto.

-Hay problemas en la casa de los vampiros- respondió este luego de cambiar de forma.

Casa de los Cullen.

-De acuerdo Doc. Sólo lo molestaré con un poco de poll... ¡cuidado!- gritó Seth y saltó hacia atrás transformándose en un acto reflejo.

Victoria y Riley no se habían dejado engañar por el rastro de sangre dejado por Bella y habían rastreado a la joven siguiendo el sutil rastro de olor hasta la mansión de los Cullen, para su sorpresa, sólo dos vampiros y un pequeño lobo metamorfo eran lo único que se interponía entre ellos y los dos humanos cuyo estaba tan impregnado en la casa.

-¡Esme!

El llamado de Carlisle y el grito de Seth sacaron a Bella de sus pensamientos y la hicieron mirar por la ventana justo en el momento en que el inexperto joven lobo era lanzado brutalmente contra el tronco de un centenario abeto y quedaba inconsciente tras emitir gemido de agudo dolor.

Entre los cuatro vampiros la pelea estaba mucho más equiparada de la masacre que estaba terminando unos kilómetros más al este, Victoria había logrado vivir todos estos años, incluyendo su vida como humana, gracias a su increíble capacidad para huir, era a todo el espectro de la palabra una sobreviviente y haciendo uso de su naturaleza, aprovechó un pequeño descuido de Carlisle para saltar con todas sus fuerzas en dirección a la ventada del cuarto de Edward donde se concentraba más el efluvio que tanto había buscado.

Afortunadamente para Bella, el vidrio templado de la ventana, si bien era incapaz de resistir la fuerza ni la dureza del cuerpo de Victoria sí fue capaz de protegerla de otra forma cuando se quebró en forma de pequeños cristales cuadrados que la dejaron sin más que unos cuantos raspados, pero sin ningún corte, eso era muy importante cuando había vampiros cerca como dolorosamente había aprendido el verano pasado, pero apenas tuvo tiempo de hilar este pensamiento y menos comprender lo que había ocurrido. En un instante Victoria entraba al cuarto rompiendo la ventana y al siguiente la llevaba cargando rumbo al bosque sujeta de su chaqueta como si se tratara de un simple bolso de mano sólo un segundo antes de que el grupo de vampiros magullados y la manada de lobos furiosos por su hermano herido llegaran al claro de la mansión.

-¡Victoria!- fue la última palabra que dejara la garganta del ingenuo chico que creyó tener el amor de la vampiro que, presintiendo el peligro, había huido tan rápido que apenas y la habían visto salir de la casa, lo había abandonado sin siquiera molestarse ante el hecho de que fueran a reducir su existencia a cenizas

-¡Al bosque!- gritó Emet al tiempo que emprendía la carrera.

-Vayan- Dijo Carlisle- iré a ver si Dave sufrió algún daño- El patriarca de los Cullen llegó a la habitación de Edward en menos de un pestañeo, pero para su profunda sorpresa, Dave había desaparecido.

Victoria había emprendido la huida utilizando los dos humanos a su disposición como escudos vivientes, tenía por supuesto la certeza de que este sería su último día en este mundo, pero no tenía la menor intensión de dejarlo sin haber cobrado su venganza, hasta ahora no lo había visto claro, había estado equivocada en su plan, la humana ya no estaba con Edward, él ni siquiera se había aparecido por estos lados en bastante tiempo, su venganza debía caer sobre la que había sido la causa de todo su mal, Edward había sido solo la forma en que Bella había arruinado su mundo, pero ella era la verdadera responsable y la haría sufrir, no la mataría, eso sería fácil, haría que sufriera, mataría su corazón, que al parecer, tenía nuevo dueño.

Victoria era rápida, casi tanto como un neófito recién convertido, de otra forma le hubiera sido imposible escapar de la manada en sus constantes incursiones a su territorio, pero ahora viajaba con peso extra, factor que la ralentizó lo suficiente como para que lobos y vampiros pudieran armar un cerco a su alrededor, el momento había llegado, no había escapatoria, pero se iría de este mundo con el dulce sabor que mezclaba la cálida sangre con la fría venganza. Segura de que eran sus últimos momentos y viéndose rodeada puso fin a su carrera.

Victoria estaba rodeada por diez vampiros y cinco lobos enormes cuando dejó caer a sus dos rehenes, sólo en ese momento Bella fue consciente de que no era la única que la pelirroja se había llevado de la mansión.

-¡Dave!

-Te preocupas mucho por él ¿verdad?- Preguntó Victoria cuya voz infantil la hacía parecer casi amistosa.

-Déjalo fuera de esto- Respondió Bella desafiante.

-Me quitaste lo que más quería en el mundo, sabes lo que es haber vivido por siglos en la soledad hasta que por fin conoces a alguien con quien compartir tu existencia y que luego parezca una mocosa como tú y lo eché todo a perder?

-Tienes razón, yo te hice daño, desquítate conmigo.

-Voy a morir hoy, pero si te mato antes de que ellos acaben conmigo, no tendrás tiempo de sufrir lo suficiente.

Victoria sujetó lentamente la chaqueta de Bella y en un potente movimiento la lanzó a varios metros de distancia, y entonces, mientras los ojos de la mayoría de presentes seguían la trayectoria del frágil cuerpo que se elevaba peligrosamente por entre las ramas de los árboles Victoria jugó su última carta, en un movimiento que sólo fue percibido por Sam, quien en ningún momento le quitó el ojo de encima, la vampiresa elevó el cuerpo aun inconsciente de Dave y acercó peligrosamente sus ponzoñosos colmillos a su cuello.

A una velocidad increíble para un animal de su tamaño, El lobo negro salvó la distancia que lo separaba de Victoria y encajó sus poderosas mandíbulas en el hombro más alejado de Dave arrancándole un buen pedazo en el acto, pero su actuar, aunque efectivo para inutilizar y luego destrozar a la colorina fue completamente inútil para salvar la vida humana de Dave. Victoria había alcanzado a hacer un leve corte en una de las venas menos importantes del cuello de Dave, pero era todo lo que se necesitaba, una vez que el veneno de vampiro tenía contacto con aunque fuera una única célula sanguínea estaba todo perdido si no se extraía a tiempo, cosa que en esta oportunidad sería imposible.

Allí, en el frio Forks un agradable calor comenzó a extenderse por el interior de Dave llenando su cuerpo de una energía hasta ese momento por él desconocida, energía que metabolizó por completo el sedante que debía de haber alcanzado para cubrir varias horas más de inconsciencia. Así, sin tener la menor idea de qué estaba pasando, Dave despertó con una agradable sensación de calor que le recordaba algo al cálido Los Ángeles, pero la energía no se detuvo allí, la misma cualidad química que había consumido el sedante comenzaba metabolizar la propia sangre del chico quien poco a poco sentía que el calor tan agradable hace sólo unos momentos comenzaba a transformarse en incómodo, irritante, quemaba, era como si su cuerpo hubiera sido puesto en un horno cuya potencia no dejaba de aumentar.

Horrorizada, bella que había sido recién rescatada del aire cual bola de beisbol por los brazos de Daniel fijó su vista en Dave quien caía al suelo y se retorcía de dolor en un grito desgarrador.

-¡Dave!

Tantos vampiros como lobos se acercaron al chico que comenzaba a retorcerse en la nieve preso de un calor abrazador que a cada momento aumentaba en su interior, Carlisle, quien de entre todos era quien tenía el mayor autocontrol albergaba la esperanza de succionar el veneno antes de que este hiciera un daño irreversible, pero entonces, llegó la primera ola. El impulso surgido del cuerpo en el suelo literalmente dobló el aire a su alrededor e hiso que todos los presentes fueran desplazados un par de metros hacia atrás, todos excepto Bella.

Al principio no pudo comprenderlo, el poder de Dave ya antes le hacía hecho efecto, en el hospital, en la excursión... ¿O no? La primera vez que lo había sentido estaba sentada en una silla, había sido la silla la que se había levantado, no ella, y en su intento de excursión, había caído por que el suelo bajo sus pies se había movido, ahora se daba cuenta, era inmune, como a la mayoría de los dones sobrenaturales, y en este momento era la única que podía acercarse a Dave.

Un segundo impulso emergió del cuerpo de Dave, esta vez, aun más fuerte provocando que los presentes fueran arrastrados aún más lejos.

-¡La transformación está comenzando!- gritó Carlisle desde la menor distancia a la que podía mantenerse en pie- ¡será mejor que te alejes de él Bella, para cuando termine sólo podrá verte como una fuente de alimento!

POV: Bella

Sabía que por mi bien debía salir de ahí de inmediato, pero no pude hacerlo, era la única persona que podía acompañarlo en su momento de mayor sufrimiento y no me iría de su lado. Dave se había visto envuelto en este entuerto por mi culpa, por lo que sentía que era mi deber estar allí, y entonces, me acordé de mi sueño, que también era el suyo y todo estuvo más claro, tal vez sí existiera algo parecido al destino, ahora lo sabía, mi lugar era con Dave, todo lo que había vivido en Forks no había tenido otro objetivo que llevarme a él.

Nada podía hacerse mientras durara la transformación, la tensión, la adrenalina o quién sabe cual sistema de Dave vinculado a su habilidad no se calmarían hasta que su agonía terminara, por lo que ninguno de los sobrenaturales testigos podría hacer nada para evitarlo, Dave se convertiría en un vampiro, un neófito enloquecido por la sed que tal como había dicho Carlisle, sería incapaz de verme como algo más que alimento. Pero conocía a Dave, conocía su naturaleza, núnca haría nada que dañara a otro ser humano, Carlisle podría enseñarle a alimentarse de animales y Alice y Jasper podrían instruirlo (esperaba que esta vez con más éxito) a controlar su don ahora que sería uno de ellos. El único obstáculo sería la manada, si estarían dispuestos a aceptar el riesgo que implicaba la existencia de un vampiro recién creado cerca de sus tierras, Dave no lo había elegido, lo habían conocido como humano y sabían que lo único que deseaba era exterminar a los neófitos, tampoco habían sido los Cullen, por lo que el tratado quedaba intacto, pero por lo mismo, Dave se encontraba en un... digamos "vacío legal", además, sería la primera vez que los lobos conocían a una persona antes y después de la transformación, lo que tal vez ayudara a cambiar la imagen que tenían de los vampiros, por ahora, sólo podía esperar, sabiendo que nada podía hacer para ahorrarle al menos en parte el enorme dolor que recorría todo su cuerpo, y entonces abrió los ojos y pude sentir la explosión de energía que atravesaba mi cuerpo, tuve que agacharme un poco y cerrar los ojos para evitar la nube de polvo, pero seguía aferrada al cuerpo de Dave que parecía enfriarse cada vez más, para cuando abrí mis parpados me enfrenté a una escena totalmente diferente no había ninguno de los vampiros ni lobos cerca y hasta donde alcanzaba mi vista, no había más que arboles tumbados en todas las direcciones como si en el cuerpo de Dave hubiera estallado una potente bomba lo que me hizo bajar la mirada para comprobar que él seguía estando allí.

Sus pupilas habían comenzado a inundarse de sangre, de hecho, sus ojos en esa face de la transformación lucían por completo rojos, sin rastro alguno de blanco. Noté que trataba de controlar su agitada respiración como queriendo encontrar el aire para hablar hasta que finalmente lo logró.

-Eras tú Bella- Dijo jadeando - En mi sueño, siempre habías sido tú- En ese momento, sus ojos se cerraron y la tierra a nuestro alrededor comenzó a temblar, era lo más terrorífico que había sentido jamás, pero estábamos juntos y nada que pudiera pasar en adelante, ni siquiera su letal sed por mi sangre iba a cambiar eso.

FIN.


...Y se acabó, la verdad no pensé que se extendería más de 10 capítulos cuando lo empecé, pero fueron meses interesantes, este fic me hizo reencontrarme con la escritura por gusto. les agradezco en especial a las personas que lo siguieron desde un principio en especial a lady lyuva y Sabrina Weasley cuyos comentarios impidieron que lo abandonara. BONUS: mañana subiré un Epílogo sobre Daniel nuestro viajero en el tiempo que dejé de lado en los últimos capítulos y hoy les dejo un libro de regalo para quien le interese, tenía 17 cuando lo escribí, por lo que parecerá algo verde, advierto que no hay vampiros y es más bien un thriller que espero sea del agrado de quien lo lea, aquí van los links hay que reemplazar los puntos ya que fan fiction no deja subir links:

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