Aviso: Los especiales que incluye el fanfic van desde el primer capítulo hasta el actual, todos narrados desde el punto de vista de Craig. Donde termine el primer especial, iniciará el segundo. Disfruten la lectura uwú

--

Stripe murió.

Craig se encontraba con los ánimos por el suelo. Esa noche no cenó y apenas pudo descansar, no tener más a su mascota fue un golpe que no esperaba recibir pronto; sabía que moriría, era viejo, pero nunca nadie está preparado para la pérdida de alguien especial. Por más que se sienta listo para ello.

Su alarma sonó al día siguiente, llegó el momento de actuar como si nada hubiese pasado el día anterior. Repasó su agenda: clases, entrenamiento, y una salida con sus amigos por la noche. No tenía tiempo de deprimirse por Stripe. Sus actividades mañaneras ocurrieron como era costumbre, esperó el autobús y se fue junto a Stan y su pandilla, quienes siempre estaban en el primer autobús a diferencia de Clyde que dormía en ese mismo instante en su cama.

Todos se separaron hacia sus casilleros cuando llegaron a la escuela. Craig se dirigió al que tenía una calca de nave espacial y se detuvo frente a ella.

—¿Qué? —Preguntó intrigado, su casillero no estaba bien cerrado.

En seguida entendió que sucedió. Alguien abrió su casillero.

Rodó los ojos con fastidio, sabía que al abrir su casillero algo estaría adentro. Podía ser una carta, dulces, lo que fuera, estaba preparado para encontrarse con todo... Menos con eso.

Con esa bola de tela con orejas y bigotes, café suave, y grandes ojos hechos de botones. Era una imagen inocente y cargada de ternura que aterró al azabache frente a él. Tragó duro, ¿Cómo alguien lo supo? No le dijo a nadie, no dio señales de su muerte. Era imposible que alguien se enterara de la muerte de Stripe. Lo tomó en sus manos, buscando algún nombre o carta.

Buscó a alguien, sin saber exactamente a quién, su cuerpo giró por todo el pasillo que se hallaba casi vacío, nadie parecía ser culpable. Arrojó el peluche de nuevo al casillero, no sabía que clase de persona pudo hacerlo, no había cartas ni nada, solo un recordatorio de su trágico día anterior. Cerró el casillero con fuerza, sin importarle si podía romperlo.

Sacudió la cabeza intentando olvidar lo sucedido y siguió con su rutina diaria. Por culpa de esos ojos de botón no pudo concentrarse en clases, ni siquiera se percató que la hora del almuerzo ya había empezado a correr.

—Craig viejo, vamos a comer algo o se acabará el descanso.

—¿Tan pronto llegó el almuerzo?—, revisó la hora en su celular.

—¿Qué, querías seguir tomando aritmética? Alégrate que ya es hora de comer.

Respiró hondo y siguió a sus amigos hasta llegar a la cafetería. Una vez que todos ya tenían su comida, se sentaron en la mesa que estaba al lado de Stan, el capitán del equipo de béisbol. Eran demasiado ruidosos, mucho más Cartman y Kyle que discutían a toda hora. Pero de pronto la mesa quedó en silencio.

—Eh, ¿Hola?—, dijo Stan. La confusión era obvia en su voz.

Craig giró su rostro hacia Stan y sus amigos, y observó a un rubio dándole la espalda, intentó hacer memoria pero no lo logró. No sabía quien era ese chico, por lo que devolvió su vista a su mesa, donde Clyde le daba una sonrisa inmensa, sea cual sea la razón, decidió ignorarlo.

—¿Qué carajos haces aquí?—Esa fue la voz de Cartman.

—Me iré en un segundo, ¿Podrías callarte? Gracias.

Esa voz no la reconoció, supuso que era la del chico rubio detrás de él.

—¡Maldita sea, vete de la mesa!—El otro ni siquiera respondió, ni a ese, ni a ninguno de sus insultos, por lo que Eric terminó cerrando la boca después de un rato.

Ignoró lo de la mesa de Stan, ya estaba acostumbrándose a que a esos chicos les pasara de todo, todo el tiempo. La voz de Jimmy sonó, lo que fuera que estuviera diciendo, no le estaba prestando atención. No era correcto ignorar la platica de sus amigos, pero no podía evitarlo. Cada vez que parpadeaba los ojos de botón venían a su mente, le estaba costando ser paciente.

—Y c-como las vacaciones s-se acercan, ¿tie-tienen planeado hacer a-algo?

—Nada en realidad, —dijo Token—. ¿Qué les parece ir de campamento la primera semana?

—Hoy en mi casillero apareció un peluche de cuyo—. La mesa quedó en silencio.

—¿Por qué nos dices eso? Es normal que en tu casillero aparezcan cosas de tus seguidoras.

Craig miró a Clyde, sin ocultar su malhumor. Parecía no entender ese cabeza hueca, por lo que siguió insistiendo con la esperanza de que sus amigos se preocuparan con él.

—Pero esta vez es diferente. ¿Por qué me darían algo así sin dejar una carta o algo? No tiene sentido.

—Muchas cosas que pasan a diario no tienen sentido—, concluyó Token mirando a Stan y sus amigos.

—No.—Se estaba quedando sin opciones, no pensaba decirlo, pero al quedarse sin más remedio lo hizo—. Me refiero a que ayer se murió Stripe—. Los tres lo miraron en silencio, con sorpresa en sus caras—. No se lo había dicho a nadie, ¿No es extraño que al día siguiente apareciera un cuyo de peluche en mi casillero?

Craig no quería palabras de consuelo, no le gustaba ser consolado. Tener a sus tres amigos viéndolo con preocupación le molestaba, aún así lo aceptó. Siempre es bueno tener personas que se preocupen por ti.

—Eh... Lamentamos escuchar eso Craig.

Clyde abrió la boca para hablar, esperaba que también le consolara, pero en su voz solo salieron palabras cargadas de regaño. Ni siquiera lo veían, Clyde tenía la mirada clavada detrás de él.

—¿Estás diciendo que, alguien supo que murió Stripe a pesar de no haberle dicho a nadie y que te dejaron un peluche en tu casillero? ¿Es una broma?

El pelinegro negó bajando la mirada a su sándwich a medio comer. Entonces detrás de él vio una cabellera rubia alejarse con prisa de ahí, lo siguió con la vista hasta que salió de la cafetería sin entender por qué ese chico se acercó en primer lugar. Pero eso no fue lo que lo dejó completamente confundido; Clyde se levantó y se excusó con tener que buscar dinero en su mochila, lo cual no tenía sentido porque su amigo cargaba su billetera con él. De cualquier forma lo dejó pasar.

Pero una vez que quedaron solamente Token, Jimmy y él, no pudieron evadir ese detalle.

—¿N-no creen que f-fue algo e-extraño?

—¿No tenía su billetera en el bolsillo de su pantalón? Creo que ví mal.

—No, si tenía su billetera—. Craig tomó su sándwich queriendo dejar sentado el tema.

—¿No les pareció extraño que se fuera justo cuando Tweek se marchó de la mesa?—, Token le atrajó su atención otra vez.

—¿Tweek?

—E-el chico rubio, e-es muy buen a-actor.

Token asintió a lo que dijo Jimmy.

—Pareciera que fue a buscarlo... Como sea—, el moreno también dejó sentado el tema y comenzó a comer.

—T-tal vez se rindió c-con las rubias y v-va tras los rubios a-ahora—. Jimmy comenzó a reírse de lo que dijo y siguió comiendo. A Token se le escapó una risa.

--

Durante el entrenamiento, Craig se la paso más tiempo con Stan que con sus amigos, debido a que un partido se acercaba y Craig sería el bateador estrella. Claro que su amigo castaño permanecía a su lado, concentrado en otras cosas, pero siempre a su lado.

En medio de una plática de planeación, Clyde apuntó a un chico con el dedo y movió los labios, Stan lo siguió con la mirada con clara curiosidad.

El sol se fue ocultando, el entrenamiento llegó a su final y Clyde desapareció apenas los dejaron marcharse por el entrenador.

Craig se dirigió hacia el auto de Token, deseando que el castaño ya se encuentre dentro, pero cuando llegó solo Jimmy y el afroamericano le saludaron.

—No ha venido.

Fue lo que le contestaron cuando preguntó por él. No tuvo otra opción que ir a buscarlo, encontrándolo con un rubio que últimamente se cruzaba por todas partes.

De su pecho surgió un impulso por ir hacia ambos, y antes de que se darse cuenta, ya estaba al lado de Clyde, con una mirada azul fija en él.

—Vaya Clyde, al parecer conseguiste otro mejor amigo.—Craig tuvo que improvisar, su mente se hallaba en blanco. Tomó el hombro del castaño que apenas se reponía de la risa que sufrió.

—¡Oh Craig, justo de quién hablábamos! —Clyde giró su torso hacia él, con una sonrisa gigante que parecía querer hablar.

—¡Gah!—, el chico rubio sufrió de un tic en el ojo.

—Verás, él es Tweek. Lo conocí ayer al final del entrenamiento.

—Oh. Hola, soy Craig.—Le saludó levantando la mano.

—Lo sé... ¡E-es decir, olé!

Clyde contuvo una carcajada, Craig alzó ambas cejas como respuesta, sintiéndose profundamente incómodo. La carcajada del castaño solo empeoró la situación.

—Es muy gracioso.—Cantó Clyde mientras entre risas.

Por algunos segundos lo único que sonó fue eso, un intento de tranquilizar una risa burlona. Pero eso no quitaba la tensión incómoda que se formó alrededor. En especial porque ese chico, Tweek, no quitaba su mirada brillante de encima de Craig.

—Un gusto, creo.

Evitó hacer algún movimiento o gesto, ese chico empezaba a ponerle los pelos de punta. No contestaba ni parpadeaba, solo lo miraba con la boca entreabierta.

—¿Tweek?—Clyde le llamó extrañado.

Sus ojos se abrieron de sorpresa al momento y desvió su mirada hacia el suelo, quedó completamente rojo.

—Y-yo, tengo muchas cosas que hacer, mis padres tienen una cafetería ¿Lo sabían? Deberían visitarla, a veces hago turno nocturno, c-como sea. Les invito a café gratis. ¡Gah! Adiós.

Fue lo último para rematar la situación, Tweek corrió lejos de ahí, dejando atrás a Clyde y Craig.

En él vio a un chico nervioso, tembloroso y violento, que siempre gritaba y estaba a borde de lanzar golpes.

Hubiese preferido mantener su distancia lo más posible.

--

De nuevo un especial de la historia desde el punto de vista de Craig. Va desde el inicio de la historia, por si no queda clara esta parte uwú

Hubiese deseado que fuera más largo, pero mi horario de clases, mis actividades y toda mi vida no me permitió hacerlo. Espero les haya gustado, y feliz día del amor y la amistad