Zty: MLP no me pertenece a mí, le pertenece a Hasbro.

Sé que no hay escusa para el tiempo en que me demore en traerles esto, fueron siete meses desde el último capítulo de School Days, incluso me perdí el aniversario de un año de la historia, pero no se preocupen, porque es este capítulo, otro, y el final de la temporada.

Aun así, les debo una disculpa, cuarto semestre fue una patada en el trasero para mí, pero quinto semestre será fácil, así que, aquí esta. La tan esperaba aparición de Luna en el Fic, y con Sombra como pareja, les va a gustar, créanme.

Sin más que decir, disfruten su lectura.


Capítulo 8: Bad Little Boy (Hanging Up With a Not So Good Little Girl)

Luna, una hermosa y tranquila mujer en sus entrados 25, una profesora ejemplar, y el que dijera lo contrario estaba mintiendo rotundamente. Además era una persona agradable, y que la gente disfrutaba su compañía. A pesar de su edad, le encetaban los videojuegos y estaba al día con todas las noticias. ¿Por qué? Porque puede.

Nuestra historia comienza en el día que su hermana y su novio fueron a visitarla a su casa. Luna amaba a su hermana, y Discord le caía bien, muy bien, era casi un hermano mayor para ella. Y no la mal interpreten, ella más que nadie estaba feliz por la relación de su hermana y de que al fin fuera feliz. Pero…

—Por Dios que estos dos son unos empalagosos—Dijo Luna en voz baja jugando en su computadora, mientras Discord y Celestia hacían comida. Pero en realidad estaban más jugando que haciendo algo. Besándose y riéndose, Luna sentía que iba a vomitar por la dulzura.

Pero de cierta forma, ella estaba… Celosa. En algún momento, ella pensó que conseguiría novio antes que su hermana. Y claro, como no pensarlo. Ella era mayor, bastante y era justo pensar que ya se quedaría soltera para siempre.

Pero no fue así, terminó saliendo con Discord, y ahora eran una feliz pareja. Y ella estaba sola, pero ella era guapa, y aun estaba en tiempo de atrapar un novio, si su hermana pudo, ¿por qué ella no?

—Incluso la pequeña de Cadence consiguió un novio y esposo antes que yo… Mocosa—Dijo Luna en voz baja pensando en su hermana menor, cuatro años menor para ser precisos.

Estaba muy entretenida jugando Xcom: Enemy Unkown en modo Iron Man en la dificultad más alta, cuando de repente.

Boom, un ethereal le fundió el cerebro a su mejor soldado e hizo que matara a su segundo mejor soldado.

—¡Ramírez! ¡No!—Dijo a grito vivo y casi llorando por la muerte de su mejor hombre, el tercer soldado en el escalafón mató al ethereal, y la misión terminó, con un solo soldado muerto. Ramírez—Requiescat in pace—Luna tenía lágrimas en los ojos.

—¿Qué paso? ¿Te hiciste daño?—Entró Celestia asustada a la sala al escuchar a su hermana gritar con tanto horror y dolor.

—Estamos ganando la guerra Tia. ¡¿Pero a qué costo?!—Dijo Luna dejando caer cómicamente su cabeza en el escritorio.

Celestia puso cara de cansancio.

—Luna, debes de dejar de tomarte tan en serio esos videojuegos, a veces me preocupas—

—Son divertidos, y me gustan, qué más puedo pedir—Dijo Luna sin despegar la cabeza del escritorio.

—Cómo quieras—Celestia comenzó a retirarse—Oh por cierto, recuerdas a nuestro viejo amigo Sombra, viene a visitarnos, y le dije que se podía quedar aquí en tu casa—

Luna levanto una parte de la cabeza y abrió un solo ojo inyectado en sangre.

—¡¿Qué?!—

—Sí, le hubiera ofrecido mi casa, pero no hay espacio en ella para él. Además, tú casa es bastante grande y tienes un bonito cuarto para visitantes. Y te haría bien hablar con gente real de repente, además de tus estudiantes, yo y Discord—

—Pero esos son suficientes personas reales para hablar, no necesito a nadie más—Luna parecía una verdadera inadaptada—Además, Sombra no me cae bien, y tú lo sabes—

—Pero si cuando eran niños se llevaban tan bien, ¿Qué te hizo cambiar tu opinión por él?—Dijo Celestia en forma de burla, sabiendo que eso molestaba a su hermanita.

—Sí, pero es malo—Dijo moviendo los dedos en forma de brujería—Yo lo sé, era bueno conmigo porque quería aparentar, pero no lo es, y nunca lo va a ser. Así que no quiero que se quede en mi casa—

—Oh vamos Luna—Dijo Celestia, Luna se acomodo para otra partida de Xcom—Tal vez te pueda ofrecer algo a cambio—Luna no le hizo caso—Quizás te regale la pre-compra de Saint Row IV para Steam, y tú sabes que con eso viene la pistola de Dubstep y el cañón 'Murica—Luna aun no le hacía caso, pero un escalofrió de tentación paso por su espalda—Y tal vez tenga por aquí perdido la edición del Director de Deus Ex: Human Revolution, para el Wii U—Luna dejo de jugar, aun sin voltear a verla—Y olvide mencionar, la pre-compra para Steam de Xcom: The Bureu, y tú sabes todo lo que se va a liberar cuando el juego alcance el límite de compras, toda la colección de Xcom clásico… Sólo para ti hermanita—Dijo Celestia con una voz seductora.

—Estas mintiendo Celestia, eso es… ¡Indecente!—Dijo Luna sin poder creerlo—Tanto quieres que ese se quede en mi casa—

—Sí, necesitas compañía humana, y un viejo amigo servirá—Dijo Celestia.

Luna estaba sudando y mordiéndose el labio inferior.

—¡Bien!—Dijo sucumbida por la sensualidad e indecencia de la oferta—Pero sólo lo hago por los juegos, no por el tonto de Sombra—

—De acuerdo hermanita, ven a cenar, la comida ya esta—Dijo Celestia volviendo al comedor, por el portal de la puerta, la mira con una sonrisa y le dice—Gracias—

—Lo que tu digas—Dijo Luna de forma amargada.

Celestia se fue sonriendo.

Luna dio un bufido.

Después de una "agradable" cena, si por agradable se entiende a Luna arrojándole miradas de odio a Celestia y esta misma sacándole la lengua, su hermana se fue a su casa con su novio, y Luna se fue a su cuarto a dormir, o eso intento.

Luna estaba acostada en su cama, con la ropa aun puesta, su pantalón de mezclilla y su camisa azul. Miraba el techo, intentando no recordar, pero aun así, el recuerdo volvía una y otra vez a su cabeza.

—Estúpido Sombra—

"Luna, de 15 años de edad, estaba en el parque acostada sobre el pasto platicando tranquilamente con su amigo Sombra , de cabello negro y un poco corto, ojos de un verde claro, y bastante delgado, hijo de un viejo amigo de la familia de sus padres, y ella siempre se llevaba bien con él, era a la única que le hablaba, bueno a ella y a su hermana Celestia, pero más a ella.

Siempre es divertido hablar contigo Luna—Dijo Sombra con una mirada soñadora—Y me entiendes mucho, tú no te alejas como los demás de mí. ¿Por qué?—

Eres un buen chico Sombra—Luna se veía tranquila, aun así un poco sonrojada—Aunque digan lo contrario… Y además tú también eres el único que me comprende. Nunca me has dicho nada por mi gusto por los videojuegos—

Es lindo—Dijo el joven Sombra con una sonrisa.

Luna se dio una vuelta de panda y se puso encima de Sombra, ella con una sonrisa coqueta pero sonrojada lo miró a los ojos.

Entonces soy linda—Dijo Luna de una forma semi-seductora—Sombra, sabes tú también eres lindo, y pues no te voy a mentir, creo que siento algo más que amistad por ti—Sombra se sonrojo, podía sentir la cálida respiración de Luna sobre su boca. Y Luna lo sabía, ella sabía lo que estaba causando en él, la forma en la que respiraba, la expresión de sorpresa en los ojos verdes que tanto le gustaba ver, el ligero rubor en sus mejillas, el repentino temblor en su cuerpo. Luna no sabía que estaba haciendo. Pero sabía que dominaba la situación, y le gustaba eso—Tú me cuidas y me tratas como a una princesa y hemos sido amigos mucho tiempo. Yo creo que y yo deberíamos…—Luna no terminó la frase, no quería, sentía que las palabras no iban a expresar correctamente, le dio un beso en la boca, un con los labios relajados y cálidos. Pero los labios de sombra estaban apretados, y con miedo—¿Qué dices?—Luna estaba sonrojada. Pero no tanto como Sombra, el pobre chico parecía un tomate. Parecía un animal atrapado en un rincón—Y bien—

Luna, y-yo m-me tengo que ir—Sombra se levanto quitándose a Luna de encima y salió corriendo.

¡Espera! ¡Lo siento! ¡No debí de haber hecho eso! ¡No te asustes!—Gritó Luna muy apenada—Rayos, no debí haber hecho eso y menos con alguien tan tímido como él—

Luna se fue a su casa algo triste pero sin rendirse.

¿Cómo te fue con Sombra?—Preguntó su madre, una hermosa mujer con cabello pelirrojo y ojeras en los ojos, que al mismo tiempo estaba escribiendo en su computadora de escritorio muy grande.

Bien—Dijo simplemente Luna, y se fue a su cuarto.

Allí en su cuarto simplemente se quedo pensando. ¿Cómo lo iba a resolver? Y la mejor idea le llego a su cabeza.

Al día siguiente, en la preparatoria, Luna caminaba por el pasillo con una caja que ella misma hizo, en una de las caras tenía una foto de ella y de Sombra riendo juntos, en las otras caras varios corazones, y en la parte de atrás decía "Will you be my player 2?" Luna caminaba muy feliz para encontrar a su no por mucho tiempo amigo. Cuando lo encontró, Sombra aun se veía sonrojado. Ella le dio la caja con una gran sonrisa.

Te quiero como mi novio Sombra—Dijo con una sonrisa—Y no quiero a nadie más que a ti—

Sombra tomó aire y dijo.

Lo siento Luna, t-tú en realidad no me gustas, nunca me gustaste. Sólo te veo como una amiga, simplemente no me atraes—Sombra estaba mirando al piso—Además… Tengo novia—

Luna pudo sentir como el mundo se le venía abajo, no podía ser verdad lo que le estaban diciendo.

¿Desde cuándo?—

Desde hace tiempo—

¿Por qué no me lo dijiste?—Luna tenía lágrimas en los ojos.

N-no era te tu incumbencia—Dijo Sombra con una voz fingidamente firme.

Pero todo lo que hicimos, todo lo que compartimos. Las risas, los abrazos, las veces que nos quedábamos ¡Horas! Platicando como si no hubiera secretos entre nosotros, que podíamos estar en silencio sin ser incomodo, cuando me dormía sobre tu hombro en el parque de la forma más cómoda. ¡Las veces que me dejabas ganar en el Smash!—Luna estaba empezando a gritar, y la gente en el pasillo los estaba mirando—Esas veces en las que me decías que te entendía y me querías ¡Era mentira! ¡¿Sólo jugabas conmigo?! ¡Nunca signifique nada para ti!—

Luna, baja la voz, nos están mirando—Dijo Sombra apenado.

Luna tiro de un manotazo el paquete que le regalo a Sombra, y lo comenzó aplastar con los pies, con todo el mundo viéndolos.

¡Jodete Sombra! ¡Eres igual a todos! ¡Te odio! ¡No quiero volver a verte!—Luna se fue corriendo y llorando, y Sombra simplemente se quedo allí.

Y lo que Luna dijo se cumplió, nunca volvió a ver a Sombra, cambió su escuela al día siguiente, aun visitaba a su hermana y Discord a veces, una vez al año al menos, pero aun así, ella siempre lo evitaba, antes de tener su casa, se iba de su casa y lo evitaba. Ahora, simplemente no iba a con su hermana, pero ahora. No tenía escapatoria"

—Estúpido Sombra—Dijo Luna limpiándose las lágrimas de su cara—Confundes mis sentimientos, y ahora te vas a quedar en mi casa. Te detesto—Dijo antes de acomodarse para dormir.

Al día siguiente, Luna se preparo, se baño, se vistió con su pantalón de mezclilla habitual y su sudadera de gorrito de un color azul fuerte. Alisto el poco maquillaje que se ponía, y se preparo para enfrentarse con Sombra que llegaría en cualquier momento.

A eso de las 6 de la tarde.

Luna seguía refunfuñando:

—Celestia—Sonidos extraños—Extorsionadora—Más sonidos—Estúpido Sombra—

El timbre de la puerta de su casa sonó, Luna arrastrando los pies y con una cara de pocos amigos abrió la puerta.

Un hombre de su edad, alto, apuesto, con unos ojos verdes claros, cabello largo y peinado hacia atrás, y fornido, se puso en su puerta. Tenía un traje negro puesto y una corbata roja. Sombra puso una inmensa sonrisa al ver a Luna, aunque ella tuviera esa cara de pocos amigos.

—Luna, ¡Oh por Dios! ¡Estas igual! ¡Te extrañe! ¡Todo este tiempo sin vernos! ¡Te extrañe tanto!—Sombra abrazo a Luna y la levanto ya que era más alto que ella. Pero repentinamente la soltó, junto con todo el aire que tenía dentro. Sombra cayó cómicamente a un lado agarrándose el estomago.

—¿Quién demonios te dio permiso de tocarme?—Dijo Luna con la cara ensombrecida y apretando el puño. Lo dijo de una forma perturbadoramente fría.

Sombra se levanto aun tomándose el estomago.

—No nos vemos en casi diez años, y lo primero que haces es sofocarme—Dijo Sombra con una lágrima en el ojo—Creía que éramos amigos—

—Éramos—Dijo Luna igual de fría—La única razón por la que estás aquí es porque mi hermana me soborno—

—Siempre me gusto tu sinceridad—Dijo Sombra—A pesar de todos estos años, Luna, sigues siendo igual de linda, y tú misma—Le dijo Sombra con la mirada de un cachorro regañado. Luna lo miro, cerró la puerta de estruendosamente, y dejo a Sombra afuera—Eso no salió como lo planee—Un trueno se hizo aparecer, y comenzó a llover de una forma muy escandalosa, de esas gotas que duelen.

Luna se fue a jugar, puso el juego de Deadpool en su PS3. Después de una hora de juego y con la lluvia a todo volumen aun.

—Demonios—Dijo Luna aun jugando—Este juego tiene un gameplay repetitivo y horrible, además es genérico a más no poder… Pero el desgraciado de Deadpool me hace seguir queriendo jugar—Dijo escuchando la sarta de estupideces que decía el mercenario bocaza.

"Nuestro juego no es tan malo, tiene un 76 de meta score. Es mejor que otros… Aliens Coline Marines"

"¿Qué demonios haces aquí? Este ni siquiera es nuestro fic, la gente se va a confundir, vámonos de aquí ahora"

Luna le puso pausa al juego, volteo a ver afuera de la venta. Sombra seguía allí, sentado debajo de la lluvia.

—Maldito chico, es persistente—Dijo Luna, luego se levantó—Bien, Sombra, puedes entrar. Pero dúchate que estas mojado—

Sombra entró temblando de frio.

—G-gracias L-Luna—Dijo Titiritando.

—Cállate y vete a bañar—

Sombra subió con su gran maleta temblando.

Luna suspiro y continuó jugando.

Después de unos veinte minutos, Luna se extraño de que Sombra aun no bajara, se sintió un poco mal por haberlo tratado tan mal. Su odio hacía él no justificaba los múltiples maltratos que le causo al pobre hombre. Así que como buena anfitriona, le preparo un vaso de leche y deliciosas galletas de chocolate.

—Soy buena chica—Se dijo Luna—Que él sea un mal chico no me hace a mí una mala chica—

Al subir, justo cuando toco el último escalón, la puerta del baño se abrió, y salió Sombra, sin ropa, sólo con una toalla cubriéndole la cintura y otra en el cabello. Sin embargo, su abdomen y brazos bastante bien formados y marcados estaban desnudos.

Ambos se quedaron cayados y sin poder decirse nada, mirándose a los ojos. Luna comenzó a ponerse roja sin quitar la misma cara de póquer. En ese momento hizo la acción más lógica que pudo, golpearlo con la bandeja de galletas.

—¡Maldito pervertido!—Luna lo golpeaba en la cabeza—¡¿Cómo se te ocurre salir así de indecente en una casa que no es tuya?!—

—Lo siento Luna, deje mi maleta afuera del baño—Dijo Sombra cubriéndose los golpes con una mano e intentando agarrar la maleta con la otra, cuando por fin tomó la maleta, se metió al baño y cerró la puerta.

Luna se fue para atrás muy sonrojada y se dio contra la pared, cayó lentamente para sentarse y abrazarse las piernas con los brazos.

"Oh por Dios, Oh por Dios, ¡Oh por Dios!" Pensó Luna mientras se movía como con un trauma "Desde cuando esta tan… ¡Así! Tan marcado, ¡Como le hicieron tan bien los años! De seguro fue al gimnasio, y no al pokémon, como yo" Luna se levantó la sudadera y la camisa, luego tomó su no tan notoria lonja, sólo un pedazo de piel que según ella no debía estar allí "Ese maldito se puso demasiado guapo. ¡No dejes caer por la carne Luna!"

—Estúpido Sombra—Susurro mordiéndose el labio inferior.

Después de un rato, Sombra bajo, y Luna seguía jugando en Play Station 3. Bajo con la cabeza agachada, vestido con ropa más casual ahora, una camisa para dormir, y una pantalonera ancha y cómoda. El seguía algo rojo, pero por los golpes que le dio Luna en la cabeza.

—Hay comida en el refrigerador, sírvete lo que quieras—Dijo Luna sin voltear a verlo.

—Gracias—Dijo Sombra.

Sombra se hizo un emparedaro de salchicha y jamón, luego se fue a sentar al lado de Luna.

—¿Y qué juegas?—Dijo intentando hacer una conversación.

—Deadpool—

—¿No era ese juego un asco?—

—Sí, pero todo lo que pasa y lo que dice Deadpool te hace seguir jugando—Luna suspiro, puso pausa y se digno a mirar a Sombra—No sabía que estabas informado de videojuegos—

—Se me quedo el gusto después de convivir contigo—

Luna le dio una sonrisa irónica y volvió a jugar.

Después de un rato más de silenció, Sombra volvió a preguntar.

—¿Y qué hiciste de tu vida en estos diez años?—

—Escribí algunos libros que vendieron bien, aun recibo un poco de dinero por ellos, y estoy escribiendo uno nuevo, Children of the Night, es una investigación sobre niños que comenten travesuras que evolucionan a crímenes en la noche, espero me vaya bien—Luna recordaba sus otros libros, algunos de ficción y otros investigaciones—También comencé a trabajar en la reconocida escuela "Star Swirl Academy", soy maestra de Ciencias Sociales para los de primer y segundo año, y de informática para los de quinto y sexto semestre—Luna volvió a poner pausa—Pero dime ¿Qué hizo el interesante Sombra? Después de desaparecer diez años sin dejar rastro—

—Me convertí en geólogo, y ahora trabajo con una empresa minera, casi todo el trabajo es desde mi oficina… dígase casa, o trabajo de campo. Muy pocas veces voy a aburridas reuniones. Ahorita estoy de vacaciones, y quería visitar a viejos amigos—Sombra miro a Luna—Te había extrañado, que bien que al fin te puedo ver—

—No te emociones, estas aquí por suerte—Dijo Luna volviendo a su juego.

—Gracias Luna, siempre has sido tan buena conmigo—

—¡Si verdad! Y creo que tú fuiste un poco malo en algunas ocasiones—Dijo sonriéndole sarcásticamente—Ya me voy a dormir, tienes todo el sofá para ti. Gózalo—Luna apago el PS3 y se fue a su cuarto a dormir.

—Buenas noches Luna—

Luna no le contesto, se fue a su cama eh intento dormir.

—Buenas noches… Estúpido Sombra—

En los siguientes días, Sombra se iba de la casa a visitar amigos y lugares, que llevaba tiempo sin ver, sin embargo, Luna seguía sin acompañarlo o hacerle mucho caso. Los días en la casa de Luna se volvían así: Peleas que sólo Luna llevaba, crueles indirectas y golpes por parte de Luna a Sombra. Así se llevaban los buenos días.

Hasta que un día.

Luna se estaba bañando tranquilamente, apago el agua, se puso una toalla en el cabello y otra en cuerpo y salió del baño.

El sonido de un vaso de platico sorprendió a Luna.

Ahora Sombra era el que estaba sonrojado viendo a luna, que tenía todas las piernas descubiertas ya que la toalla estaba cubriendo el pecho. Aunque Luna dijera lo contrarío, ella tenía un buen cuerpo. Luna comenzó a ponerse roja al ver que Sombra no le quitaba los ojos de encima y por inercia bajaba lentamente sus ojos, y que su mirada comenzaba a bajar.

—¡Pervertido!—Luna le golpea la entrepierna con el pie, y sombra cae al piso agarrándose con dolor—¿Qué no te dije que me estaba bañando?!—Luna se fue corriendo a su cuarto.

"¿Por qué me pasa esto?"Pensó Luna "Si yo soy una mujer amante de la paz, temerosa de Dios, y gente de pueblo"

Luna ya cambiada bajo de su cuarto, y se encontró con Sombra en su sillón con una bolsa de hielo entre las piernas.

—Tienes una buena pierna—

—Te lo ganaste por pervertido—

Sombra creyó que era el momento adecuado para efectuar su plan.

—Sabes Luna, eh estado pensando… Podríamos ir a acampar uno de estos días, tú sabes, para compartir un tiempo, juntos. Como en los viejos tiempos—

Luna lo volteo a ver a Sombra con cara de "¿Estas bromeando? Cierto"

—Claro que si, tú y yo solos en un bosque. Que magnifico suena. Y luego podemos correr desnudos en la pradera cantando una bonita canción a los conejitos bonitos y hermosos—Dijo Luna entrelazando sus dos manos y con los ojos falsamente iluminados.

—Siempre eres así de sarcástica o sólo conmigo—

—Me esfuerzo un poco más conmigo—

—De cualquier forma, no seríamos solos tú y yo en un bosque. Estaremos en un campamento con actividades y eso, y otras personas, estuve viendo en internet y se ve muy bien. Nos podríamos divertir mucho. Como cuando éramos niños—

—Sigo diciendo que no—

—Oh vamos Luna—Sombra pensó—¿Qué tal si hacemos esto? Jugamos una partida de Smash Brawl, seis vidas, si tú ganas, te dejo en paz por lo que queda de tiempo aquí, y si yo gano, vienes conmigo ¿Vale?—

Pero Luna simplemente se rió:

—Claro, como si fuera a caer en ese viejo truco cliché, claro que no—

—Oh no, eso está bien… Claro, si tienes miedo de no ganarme—Dijo sombra levantando los hombros. De repente le cayó en el regazo un control de GameCube, Luna ya tenía el suyo inalámbrico.

—Game On bitch—Dijo Luna con una cara totalmente seria. Sombra le sonrió.

Ambos eligieron personajes, Luna rápidamente a escogió a Snake, y Sombra escogió a Sonic. Pusieron el escenario del puente de Eldín. La batalla comenzó.

—Quiero que sepas que eh mejorado mucho desde que éramos jóvenes Sombra. No me vas a poder ganar ahora—Dijo Luna muy orgullosa.

Seis vidas y dos Smash finales después…

La pantalla de final de la pelea se veía, y Sonic estaba en el lugar del ganador, mientras que Snake estaba atrás aplaudiéndole.

—No es justo, Sonic es muy rápido—Dijo Luna enojada.

—Vamos Luna, esto va a ser divertido. No te vas a arrepentir—

—Ya me estoy arrepintiendo—

Estaban en el auto por la carretera, en una parte con un barranco que daba a un bosuqe de un lado y un bosque del otro lado.

Sombra iba conduciendo con una sonrisa, mientras que Luna iba de copiloto con los brazos cruzados y con cara de niña regañada.

—Va a ser un buen viaje ya verás—

—No me simpatizas—

—Oh vamos Luna, no deberías de ser tan cruel conmigo—

—¿Qué no debería de ser tan cruel contigo?!—Dijo Luna enojada—Qué hay de ese pequeño incidente hace diez años. No fuiste muy buena persona entonces—

—¡¿Aun sigues resentida por eso?! ¡Fue hace diez años!—Dijo Sombra sorprendido.

—¡Me rompiste mi corazón!—Le gritó Luna—Abrí mis sentimientos y me rechazaste—

—¡Tú fuiste la que se volvió loca y empezó a gritar en frente de todos!—Dijo Sombra a la defensiva.

—¡No te atrevas a llamarme loca!—Le gritó Luna.

—¡Me has estado golpeando y maltratando todo el tiempo en el que eh estado en tu casa! ¡¿Cómo debería de llamar a eso?! Yo eh hecho todo lo posible para tratarte bien y ser agradable, y me rechazas y maltratas. ¡Estoy tratando de redimirme por no haber sido lo suficientemente hombre hace diez años! ¡De encontrar el momento de decirte lo que siento! ¡Eso no es justo! ¡No puedes ser una perra conmigo por lo que paso hace diez años!—Le gritó Sombra.

—¡Tal vez simplemente me enamoraste tanto que no pude olvidarte después de que fuiste! ¡Y me quede odiándote por dejarme tan enamorada! ¡Nunca pude olvidarte! ¡Fuiste mi primer amor! Y me rachaste—Luna comenzó a llorar mientras le gritaba—¡¿Qué querías que hiciera?! ¡Cuidado!—Un ciervo salió del bosque y se puso en frente de ellos, Sombra dio un fuerte giro con el volante para esquivarlo, se descarillo, y se fue derecho por el barranco, lo bueno es que estaba no tan empinado para que cayeran a su muerte, lo malo es que estaba lo suficientemente empinado para perder el control. Entraron al bosque mientras gritaban con terror y el auto choco contra un árbol muy grande. Las bolsas se de aire se activaron, y todo se puso negro para Luna.

Luna comenzó a despertarse, estaba lejos del auto, cuya parte frontal estaba hecha trizas. Al lado de ella estaba Sombra mirándola muy preocupado.

—¡Luna! ¿Estás bien? ¿Dónde te duele? Te voy a cura, sólo dime donde están tus heridas—Luna lo estaba viendo todo en cámara lenta y se sentía distante, a su vez, la voz de Sombra estaba muy lejos. Ahora que se fijaba en Sombra, tenía una herida sangrante en la cabeza que le cubría el ojo, lo tenía cerrado por lo mismo.

Luna intento levantar un brazo, pero no pudo, le dolía demasiado. Luego levanto el derecho, y se toco la mejilla, tenía un corte allí. Luego movió las piernas, pero la derecha le dolía mucho.

—Mi pierna, brazo y costado—Fue lo único que pudo decir, después de volvió a desmallar.

Luna estaba bailando tranquilamente con un guapo caballero con armadura negra, ella se recargaba en su pecho sintiéndose querida y protegida, y él la abrasaba con un cariño y amor que la hacía pensar que nunca la soltaría.

Luna le comenzó a quitar la máscara, y lo beso sin verle la cara.

Luna estaba explorando un viejo y oscuro calabozo, se sentía débil y que no podía más, entonces, el mismo caballero en armadura oscura de antes, llego y le dio su última poción. Luego, como había llegado, se fue.

Luna ahora estaba en un tranquilo pueblo, con gente animal, y ella era una pony, saludo al alcalde y entró a su casa.

Y allí estaba su amado esposo, con la armadura de color negra. Se quitó el caso y era…

Sombra…

Luna volvió a despertarse, ya un poco más calmada y sin tanto dolor, al intentar mover su brazo izquierdo, sintió una venda reteniéndolo, una en su pierna derecha que si la dejaba moverse, y otra que le cubría todas las costillas y hasta comenzando los pechos.

—Auch—Dijo Luna.

—Gracias al cielo que despertaste—Dijo Sombra, tenía una venda en la frente y dos cubriéndole los ante brazos, se veía con los ojos muy cansados, como si no hubiera dejado de verla durante todo lo que ella estuvo dormida. Tenía una mochila que probablemente había sacado del auto—¿Te sientes mejor?—

—Sí, ya no me duele tanto, y puedo estar despierta, eso es bueno—

—Que bien—

—¿Qué paso?—

—Chocamos, el auto se hizo trisas enfrente, las bolsas de aire nos salvaron la vida, te saque a rastras del auto, nos cure con el kit de primero auxilios que siempre llevo en la cajuela, y henos aquí, en medio de la nada—

—Tenemos que encontrar un refugio—Dijo Luna.

—Debe de haber una cueva por aquí—Dijo Sombra—O debemos buscar alguna—

—Sí—Dijo Luna, se tocó la mejilla sintió una gasa sobre ella—Oye, gracias por salvarme la vida, y eso. Siento que no hayamos podido llevarnos bien. Y más que nada, por mi culpa, todo lo que te dije, lo dije sin pensarlo. Es sólo que tu evocas muchos sentimientos en mi, malos y buenos, y no puedo canalizarlos… Lo siento—

Sombra la volteo a ver y con una sonrisa le dijo:

—No importa, ya no. Lo que importa es que estamos a salvo ahora—Sombra guardó un silenció—Lo siento, no debí llamarte perra o loca. Fue la emoción del momento—Dijo Sombra muy apenado.

—No importa, creo que lo merecía un poco por tratarte de esa forma—

Se quedaron en un tranquilo silenció, mirándose a los ojos.

—¿Quieres hablar de lo que nos dijimos en el auto?—

—No—Dijo Luna bajando la cabeza—No sé si estoy lista, o si quiero escucharlo. Y creo que debemos encontrar un refugio, porque ya es de noche, y no quiero estar desprotegida de noche—

—Sí, claro, tienes razón—Dijo Sombra levantándose y ayudando a Luna a levantarse.

Comenzaron a buscar un lugar donde pasar la noche. Los sonidos asustaban a Luna un poco, así que se acerco a Sombra.

—Luna, no crees que es raro. Los giros que da la vida—

—¿Intentas ponerte filosófico conmigo?—

—No es sólo que… Las cosas que llevaron a todo esto. Es decir, míranos, éramos tan buenos amigos cuando niños, y ahora estamos en medio de la nada. ¿Y por qué? Por una estúpida pelea, porque nos "Odiamos". No podríamos simplemente aprender a soportarnos, se podría decir que vivimos juntos, por ahora, y todavía me quedan unos días, bastantes, y… Yo siento que simplemente no te agrado, y no tengo razón para agradarte. Después de cómo fui hace tiempo. Pero me gustaría… Volver a conocerte Luna—

Luna se acerco más a Sombra.

—No eh cambiado mucho, ciento que por dentro, aun soy la misma niña pequeña y tímida que juega videojuegos todo el día—Luna bajo la cabeza—Y tú siempre me hacías feliz de alguna forma… Y yo sólo quiero saber, que le paso al Sombra de hace diez años—

—Crecí, deje de ser ese niño inseguro… Aunque muchas veces, cuando estoy sólo, pienso que soy ese niño una vez más. Es como si en realidad nunca hubiera crecido. Como un niño atrapado en el cuerpo de un adulto, y sólo siguiéramos un juego enfermo, que nos gusta. ¿Y no somos todos niños grandes que dejaron de jugar? Muchos se enfrascan en algo que odian para toda la vida, un trabajo, un estilo de vida, y pierden de vista lo importantes. Otros, creerán que tienen buena suerte, en hacer lo que aman. Pero un error que cometieron, los hizo tener remordimiento para siempre. ¿No es eso peor? Culparte por algo, y saber que mereces la culpa. Que lastimaste los sentimientos de alguien a quien aprecias mucho. Yo simplemente no se qué hacer. Luna, quisiera que fuéramos niños de nuevo, arreglar los errores que cometimos—

Luna miró a Sombra a los ojos y se vio a sí misma como la niña de quince años, Sombra podía verse a sí mismo como un niño de nuevo.

—Sabes, ya somos mayores, ya podemos dejarnos de juegos en los que tú eres el malo y yo soy la buena, o esas cosas. Siempre todos decía que tú eras raro y tenías algo entre manos, pero yo sabía que no era cierto—Luna se juntaba más a Sombra—Sabes, tú hacías mis días más brillantes—

—Tu hacías mi vida más brillante—Dijo Sombra sonriéndole con un pequeño rubor en las mejillas.

—M-mira, u-una cueva—Dijo Luna sonrojada—Allí tendremos refugió esta noche—

Sombra la vio y dijo:

—Debo verificar si no hay un oso allí adentro—

Sombra entró dejando a una Luna muy preocupada.

De un momento a otro, un terrible y desgarrador grito salió de dentro de la cueva, era Sombra gritando con dolor. Luna se asusto, y tomó rápido el palo más grande y pesado que encontró y pudo cargar con sus única mano libre para partirle la cabeza al oso que se estaba comiendo a su amigo.

—Voy por ti Sombra, te voy a salvar—Dijo Luna muy asustada.

Pero Sombra salió riendo a carcajadas.

—¿Sí me creíste?—Dijo Sombra, pero un golpe con una gran rama lo sofoco, Luna se acerco y lo comenzó a golpear en el pecho.

—¡Estúpido Sombra!¡Nunca! ¡Nunca! ¡Nunca me vuelvas a hacer eso!—Luna comenzó a llorar, mientras lo golpeaba, y los golpes disminuían lentamente, y Luna abrazó a Sombra aun llorando—Creía que te había perdido. Creía que estabas muerto. No podría soportar volverte a perder, y menos para siempre. ¡No quiero!—Luna abrazo más fuerte a Sombra aun llorando. Una lágrima le cayó en la cabeza a Luna, volteo a ver a Sombra, y tenía los ojos con lágrimas, pero le sonreía—Estas bien—Dijo Luna limpiándose las lágrimas como una niña pequeña con la manga.

—Sí, Luna, estoy muy bien—Le dijo Sombra—Quiero enseñarte algo, es algo que nunca vas a encontrar en otro lugar—Sombra la tomó de la mano buena y la hizo entrar a la cueva, donde unos gigantescos cristales transparentes se erguían por toda la cueva, que iba muy adentro del suelo.

—¿Qué es esto?—

—Cristales de cuarzo—Dijo Sombra con un brillo en los ojos—Es casi imposible encontrarlos tan grandes a esta altura del planeta, esto indica que en algún momento hubo un terremoto tan fuerte que los dejo aquí afuera, más extraño e impresionante, formo esta cueva. Luna, estas mirando algo único en el mundo. Disfrútalo—

Luna contemplaba sin crearlo.

—Es increíble y hermoso—Dijo Luna sorprendida.

—Sí, y te quiero hacer un regalo—Sombra sacó un gran laser que era para pedir ayuda, pero los arboles eran demasiado densos para que pasara por ellos. Lo comenzó a preparar—El cuarzo es técnicamente una piedra fácil de conseguir, pero en este estado, es muy buen reflejante, y con un poco de trabajo—Sombra disparó el laser, y la cueva se lleno de un hermoso y brillante color rojo, atravesando con rayos todos los cristales de cuarzo, un espectáculo de belleza sólo visto en una vez en la vida—Puedes crear magia—

Luna miró a esto mientras volteaba a ver a Sombra, había hecho eso sólo para ella. Lo más hermosos que alguien le hubiera hecho jamás.

—Es como un diamante en bruto… Como tú—Dijo Luna sin pensarlo.

Sombra se sonrojó un poco. Apagó el laser.

—Deberíamos dormir ya, yo estoy muy cansado—Dijo Sombra, luego comenzó a quitarse su chaqueta—Póntela, va a hacer frio durante la noche—

—¿Pero tú que vas a usar?—Preguntó Luna mirando la chaqueta negra—¿No te va a dar frio?—

—Yo puedo aguantar el frio—Dijo Sombra muy confiado.

—De acuerdo—Dijo Luna algo desconfiada.

Sombra sacó una cobija de la mochila, y la puso en el piso, para no lastimarse con el suelo de la cueva. Los dos se acostaron dándose la espalda.

—Buenas noches Luna—

—Buenas noches, Sombra—

Despues de media hora intentando dormir, Luna noto como Sombra comenzaba a temblar por el frio. A luna no le gustaba verlo así, sufriendo por ella, se sentía egoísta. Así que hizo lo más lógico. Con mucho cuidado de no lastimarse el brazo, se acerco y se acurruco tiernamente con Sombra, abrazándolo para que no le diera frio.

—¿Qué haces Luna?—Preguntó Sombra.

—Cállate y disfrútalo, estúpido Sombra—Dijo Luna sonriendo y dándole un beso en la mejilla.

Los dos se fueron a dormir muy tranquilos y felices.

Al día siguiente se levantaron aun abrazados tiernamente, parecía que no tenían nada de preocuparse, a pesar de estar perdidos en medio de la nada.

—¿Y cuál es el plan?—Preguntó Luna estirándose al levantarse.

—Encontrar la carretera, y de allí, que espero mi celular tome señal, llamar a mí agencia de seguro y que envíen a alguien por nosotros. Y luego, cobrar el seguro total a mi auto. Qué bueno que compre la cobertura total, y yo que creía que la asegurado me había robado. No contaban con una pelea a gritos y un ciervo—

Luna rió dulcemente por la broma de Sombra.

—Espero ya poder llegar a mi casa, quiero una buena ducha caliente—

—Sí, yo también—

—¿Pero sabes? No me importó haberme perdido aquí. Arregle muchas cosas contigo, y ya me siento en paz contigo. Es lo mejor sentirme así. No creo que cambiaría lo que paso—Luna le sonrió a Sombra

Sombra le devolvió la sonrisa.

Al subir la carretera, encontraron una estación de gas, y de allí pudieron llamar a la aseguradora de Sombra, ya que su celular no tenía señal. El auto de la empresa llego por ellos y se los llevo.

Ambos llegaron a la casa, donde Celestia y Discord los estaban esperando muy preocupados.

—¡¿Donde estuvieron?!—Preguntó Celestia muy preocupada—Desaparecieron todo el día de ayer y la mañana de hoy, y ninguno de los dos respondía su celular—Luna fue a su refrigerador sin siquiera voltear a ver a Celestia, sacó una cerveza y la abrió para beberla—¿Por qué tienen tantas heridas? ¿Qué demonios les paso?— Sombra se arrojo en el sofá y encendió el televisor—¡Respóndanme! No me ignoren—

Luna se fue a sentar con Sombra y le paso una cerveza. Los dos se pusieron a beberla juntos. Celestia comenzaba a ponerse roja porque no le contestaban.

—Chicos, creo que es mejor que contesten, Tia está a punto de explotar—Dijo Discord tomando de la mano a Celestia, pero ella le trituro los huesos.

—Conduciendo al bosque—Dijo Luna.

—Venado salvaje apareció—Continuo Sombra.

—Choque del auto—

—Es súper efectivo—

—Una noche en el bosque—

—Volvimos—

—Cansancio, y ustedes en mi casa impidiéndonos descansar—Celestia y Discord se quedaron sin palabras —¿Se van a ir o no?—Terminó Luna.

—¡Claro que no!—Dijo Celestia—Tenemos que llevarlos al hospital—

Sombra y Luna dieron un bufido de queja, ya que a ese punto sólo querían descansar un poco.

—Pudieron haberse hecho un trauma o romperse algo—Dijo Discord—Voy a encender el auto—

Luna y Sombra voltearon los ojos al cielo. ¿No podían tener un descanso?

Después de una visita al médico, un buen chequeo, y varias puntadas para ambos en varias de las heridas, al fin estaban listos para irse a su casa. Pero fue un infierno para convencer a Celestia de que se fuera a su propia casa, al fin y al cabo, era su hermanita menor. Y tenía que cuidar siempre de ella. Pero de una forma u otra, la convencieron de irse.

—No olviden que si necesitan algo, estoy a una llamada de distancia—Dijo Celestia en el portal de la puerta ya preparada para irse—¿Seguros que van a estar bien?—

—Tia, sobrevivimos a un bosque tenebroso juntos, no creo que mi casa sea un problema mayor—

—Bueno, sólo recuerda que—Y Luna le cerró la puerta en la cara. Celestia se quedó con el dedo levantado a punto de decir algo.

Luna abrió la puerta de nuevo y dijo:

—Te amo Tia, te veo luego—Y volvió a cerrar la puerta.

Luna se acerco al sofá y se sentó, luego dio un largo bostezo y volteo a ver a Sombra.

—Voy a tomar una ducha y me voy a dormir, ¿Vas a querer una?—

—Sí, pero tú primero, yo me voy a quedar aquí un rato a terminar mi cerveza—

Luna entró a bañarse, el agua caía lentamente por su cuerpo lastimado, le dolía en las heridas, pero se sentía como un suave beso en el resto del cuerpo, Luna paso lentamente el jabón por su cuerpo mientras cantaba una melodía, luego paso por su pecho, sintió las puntadas que el doctor tuvo que hacer allí, luego recordó que allí tenía una venda, y sólo una persona la había vendado, eso significaba que esa persona la había visto desnuda de la cintura para arriba, y no podía decirle nada, ella le había dicho donde tenía la herida. Pero el pensamiento de que Sombra la había visto sin ropa era excitante de alguna forma, su mano derecha comenzó a bajar peligrosamente por su estomago, más abajo, tenía tiempo que no se daba placer de ninguna forma. Luna comenzó a reprimir los gritos de pación que daba mientras se masturbaba, aunque a este punto, le gustaría que Sombra la escuchara gritar para que entrara y la hiciera suya. Este pensamiento sólo hizo a Luna excitarse más, ahora se tocaba pensando en el musculoso cuerpo de Sombra sin ropa, que probablemente era tan bueno en la cama como era con ella. Mientras se masturbaba se tomó un pecho con la mano libre y comenzó a apretar su pezón con pasión, diciendo una y otra vez el nombre de Sombra en voz baja mientras en su mente Sombra se acercaba a hacerla suya, la tomaba delicadamente con sus fuertes manos y comenzaba a penetrarla. Luna con el acopió de todas sus fuerzas reprimió el gritó que quería dar después de tener el que ella creía fue el más fuerte orgasmo de toda su vida. El agua seguía corriendo, y Luna respiraba muy agitadamente, apagó el agua y se comenzó a secar, y se puso la ropa de dormir. Luego vino la culpa, la vergüenza y el remordimiento. ¿Acababa de masturbarse pensando en su amigo? Y no sólo eso, era lo mejor que había sentido en su vida, el orgasmo más fuerte que había tenido, ni siquiera el sexo real le había dado un orgasmo tan fuerte, se vistió y abrió la puerta, se encontró cara a cara con Sombra, con su toalla y su ropa lista. Como si no fuera suficiente, recordó lo que había pasado unos minutos atrás, se sonrojo tanto que tuvo que bajar la cabeza.

—Yo me voy a dormir, ten un feliz baño—

—Lo hare—Dijo Sombra con una sonrisa confusa por lo que dijo Luna.

Luna se fue caminando rápido a su cuarto pensando:

"Estúpida, estúpida, estúpida. ¿Qué rayos fue eso de feliz baño?" Luna abrió la puerta de su cuarto, y se arrojo sobre su cama "Estúpido y sensual Sombra, confundes mis sentimientos con tu sensualidad y lo bien que me tratas" Luna se golpeo la cabeza con la mano hasta que se dejo la frente roja, luego tuvo una brillante idea "!Ya se! Si lo invito a dormir conmigo y no pasa nada, entonces descubriré que lo que paso sólo fue un monto de casualidades, y mala y que estaba necesitaba ¡Nada puede salir mal!" Dijo la pobre Luna muy confiada.

A la media hora de eso, Sombra salió del baño ya con ropa de dormir, iba a bajar las escalares para irse a dormir en el sofá, cuando el sonido de la puerta de Luna abriéndose lo hizo voltear.

—Luna, ya me iba a dormir, buenas noches—Dijo con una sonrisa.

—¿Pero a dónde vas?—

—Al sofá, mi lugar de descanso—

—No deberías de dormir más en ese incomodo sofá. Puedes venir a dormir en mi cama, es m-matrimonial—Lo último hizo que las piernas le temblaran a Luna.

—¿Estás segura?—

—Me salvaste el trasero y compartimos una cueva, es lo menos que puedo hacer. Tómalo o déjalo—

—Oh, de acuerdo—Dijo Sombra con una sonrisa y yendo por su almohada. Se metió al cuarto con Luna, la chica de cabello azul se puso del lado izquierdo de la cama, y Sombra al lado derecho.

—Buenas noches, Sombra—Dijo Luna cerrando los ojos con una gran sonrisa, sabiendo que su plan iba bien. De repente, sintió unos brazos rodearla con cariño de la cintura, y un cuerpo juntándose al suyo—¿Q-qué estás haciendo Sombra?—

—Te devuelvo el favor, de que me quitaras el frio en la cueva—Dijo Sombra con la voz calmada y bostezando.

—P-pero, no i-importa eso—Dijo Luna con la cara como un tomate—Sabes que, haz lo que quieras… Estúpido Sombra—Lo último lo dijo en voz baja.

—Duerme bien Luna—

Luna se pasó toda la noche teniendo sueños raros, e increíblemente castos, besos con Sombra, paseos por el parque con Sombra, dormidos tranquilamente tomados de la mano.

Luna estaba feliz de que su plan hubiera funcionado, y que nada hubiera pasado durante la noche, que ella pudiera mantener sus manos en su lugar. Ella era una buena chica.

Luna abrió los ojos, se encontró con los ojos verdes de Sombra mirándola directamente, durante la noche se había dado la vuelta y lo había encarado, Sombra se había despertado primero, y se había quedando mirándola, como si sólo quisiera contemplarla un momento antes de que se despertara, para admirar su belleza tranquila. Algo comenzó a arder en el interior de Luna. Sin decirle nada, Luna se puso encima de él, como hace diez años, sólo que ahora, todo era diferente. Luna sin decir nada, tomó a Sombra de la nuca y lo comenzó a besar apasionadamente, comenzando con besos sólo con la boca, pero rápidamente comenzó a usar la lengua, y a diferencia de hace diez años, Sombra no hizo nada para detenerla, más bien la estaba ayudando, besándola con pasión. ¡Al diablo de lo de ser buena chica!

Luna le levanto lenta y sensualmente la camisa a Sombra, para comenzar a tocar su musculoso cuerpo, sin detenerse en ningún momento. Sombra comenzó lentamente a subir la camisa de Luna también, se estaban dando los besos más apasionados que nadie hubiera visto. Los dos respiraban fuertemente y daban pequeños gemidos de placer, Luna tocó los pezones de Sombra, y él le mordió el labio por la sorpresa y el placer, Luna dio un gemido algo sonoro de placer, cuando Sombra se estaba acercando mucho con sus manos a Luna ella se separo.

—¡Soy una buena chica!—Gritó Luna, se levantó y se puso bien la camisa, salió corriendo de su cuarto. Dejando a Sombra totalmente confundido. Después de quedarse un rato paralizado, y digerir lo que acababa de pasar. Sombra se puso bien la ropa y bajo a donde estaba Luna. La encontró la cocina, con la cara muy perturbada y haciendo una extraña masa, aparentemente para alguna comida.

—Luna ¿Quieres hablar de lo que paso allá arriba?—

—No—

—Déjame vuelvo a formulas la frase. Luna, tenemos que hablar de lo que paso allá arriba—

—No hay nada de qué hablar Sombra—Dijo Luna con una sonrisa perturbadora y mezclando la masa con una extra furia.

—Me dejaste dormir en tu cuarto contigo, y luego al despertar me comienzas a besar apasionadamente y a quitarme la ropa. Creo que si hay algo de qué hablar—Dijo Sombra acercándose a Luna y poniéndose detrás de ella.

—¿Qué no ves que estoy haciendo Waffles? Todo se cura con Waffles, ¡Todo! ¡No pasó nada allá arriba!—Luna grito esto mientras batía la masa con más fuerza. Sintió unos brazos que la detuvieron, era Sombra. Luna comenzó a derramar lágrimas pero sin llorar fuertemente, sólo dejando escapar las lágrimas.

—Necesito saber si lo que paso allá arriba fue real—

—No quiero que pase otra vez, me deje llevar por mis sentimientos. No quiero asustarte otra vez y no volverte a ver a diez años. No puedo, no soy tan fuerte—Dijo Luna volteándose y abrazando a Sombra—Por favor olvida que paso eso y volvamos a ser amigos—

A Sombra se llenaron los ojos de lágrimas.

—Luna, ya es hora de que sepas la verdad—Luna volteo a ver a Sombra sin creerlo.

—¿De qué hablas? Sombra—

Sombra bajo la cabeza apenado.

—Nunca hubo otra chica—Luna abrió los ojos sin poder creerlo. ¿Era eso cierto?—Bueno, fue una serie de eventos desafortunados, tú en primer lugar me asustaste, y yo era muy tímido, no voy a decir que lo disfrute más que nada en mi vida. Pero tuve que salir corriendo, y tampoco tuve tiempo de decirte que mi familia se mudaba de la ciudad—

La cara de Luna se volvió de enojo sin que ella comprendiera el asunto.

—¿¡Qué demonios significa eso?!—

—Que invente la escusa más estúpida que se me ocurrió, y de alguna forma asegure mi huida, quedándote tú odiándome—Las lágrimas de Luna se habían ido para dejar una cara de ira—Se que fue la decisión menos inteligente que eh hecho en mi vida, y me merezco todo lo que paso, así que no te voy a juzgar por lo que hagas con esta información—Luna le dio una fuerte bofetada—¿Qué fue eso?—

—No voy a caer en tus trampas y mentiras Sombra—Dijo Luna con lágrimas en los ojos—Vienes, me vuelves a enamorar con tu forma de ser, y luego te vas en dos semanas, y con suerte vuelves en un año, ya después de que me emocionaste, no soy estúpida, no puedo caeré en tu trampa. ¡Jodete Sombra!—

Sombra le sonrió a Luna.

—Tengo otra noticia, me volveré a mudar a la ciudad, cuestión de trabajo—Luna no podía creer lo que escuchaba—Luna, nunca deje de estar enamorado de ti, y ahora eh madurado. No sé si es amor, pero estoy seguro de que quiero que seas mi novia—Luna se rió un poco y de una forma extraña, con lágrimas en los ojos, luego le dio una bofetada—¿Qué fue eso?—

Luna continuó riendo, se le arrojo encima a Sombra y volvió a besarlo apasionadamente, lo arrastro aun besándolo de la camisa, lo arrojo en el sofá.

Sin decirle nada, sólo con unos ojos de lujuria y seducción, Sombra le sonrió con deseo, todo fue dicho. Luna se puso encima de él en el sofá y le quitó la camisa y comenzó a besarlo apasionadamente como hace unos momentos en la cama, Sombra intento quitarle la camisa a Luna pero ella se lo prohibió.

—Niño malo y desesperado—Dijo Luna mordiéndole con fuerza el labio, Sombra cerró los ojos por el dolor placentero. Luna le dio un beso en la mejilla, sólo uno, lo beso en la oreja, bajo al cuello, lo beso en los hombros, con una pasión incomparable, bajo usando sólo la lengua, lamió los pezones de Sombra, los mordió un poco sin importarle que Sombra se moviera del placer. Ahora bajaba peligrosamente a la cintura de Sombra, desabrochando lentamente la bragueta del pantalón de Sombra. Sombra la detuvo.

—Espera Luna, tengo condones en mi maleta, creo que si vamos a llegar al final, debes saber eso—Dijo Sombra.

Luna le sonrió mordiéndose los labios, saco un condón y se acerco a besar a Sombra.

—Chico malo ¿Por qué tenías condones en tu maleta?—Preguntó Luna de forma seductora y luego besándolo, pero le puso la mano en la entrepierna y lo apretó, Sombra hizo un gesto de dolor—Acaso pensabas en tener sexo con otras chicas mientras estabas en mi casa, conmigo en mi cuarto, pequeño bastardo—Luna le dio un apretón a lo que estaba sujetando.

Sombra volvió a cerrar los ojos ahora adolorido.

—No, n-no es eso, yo sólo quería…—Pero Luna lo hizo callar con un beso.

—O tenías el pervertido plan de hacer algo conmigo, tú chico malo y caliente—Dijo Luna estrujando el miembro de Sombra con fuerza, el cual comenzaba a ponerse duro—¿Te gusta que sea ruda pervertido?—Luna respiraba pesadamente y no parecía pensar en lo que decía, era como si sólo actuara por instinto, Sombra no podía hacer nada más que disfrutar lo que Luna le hacía. Luna ya no hablaba bien, por lo excitada que estaba, dejaba un gran espació entre las palabras el cual rellenaba con su respiración—Eres… Un… Asqueroso… Pervertido… Por… Excitarte… Con cosas así—Luna sin darse cuenta ya se estaba tocando debajo de la pantalonera mientras decía esto y apretaba el miembro de Sombra que sólo se ponía más duro, estaba tan excitada que no había notado que se estaba tocando—Tienes… Suerte… De que… Sea… Una… Buena… Chica… Y no te… Deje de hacer esto… Por ser… ¡Un pervertido!—La última frase la dijo con un gritó de placer al seguir tocándose. Sombra estaba demasiado excitado para hablar, Luna se estaba masturbando encima de él mientras miraba. Aunque fuera ruda con él y su compañero, no le importaba por lo nublada que estaba su mente. Luna soltó el miembro de Sombra y se acostó sobre su pecho y lo beso apasionadamente mientras se seguía masturbando, Sombra respondía con besos apasionados que sólo excitaban más a Luna, dándose besos franceses. Finalmente Luna alcanzó un fuerte orgasmo que le provoco morderle la lengua a Sombra, a Sombra no le importó el dolor por lo bien que se sintió. Luna sacó los dedos de su pantalonera, y sin preguntar nada los metió en la boca de Sombra mientras aun lo besaba de una forma pasional y animal. Sombra sintió como un elixir corriendo por su lengua y garganta, si tenía un poco de auto control o deseo de detenerse restante. Lo había perdido en ese momento.

—Sí... Quieres… Que… Te… Deje… Entrar… Al paraíso… Debes abrir la puerta—Dijo Luna aun respirando agitadamente, y aparentemente sin estar satisfecha.

Sombra sólo necesitaba esto para comenzar actuar y cambiar los roles, la beso apasionadamente y lentamente la cambio de lugar en el amplio sofá para estar el encima de ella ahora. Luna daba gemidos entre respiraciones agitadas, y estaba sudando de una forma extremadamente sensual. Sombra sólo quería hacerla feliz y sentir todo el placer que ella le había hecho sentir hace unos segundos.

Sombra empezó a dándole unos violentos besos que Luna disfruto, le quito la camisa que traía casi arrancándosela, besando su cuello sin piedad, mordiéndola y haciéndola gritar con pación, le quito el brazzier que había usado para dormir, parecido a uno deportivo pero mucho más cómodo, los pechos de Luna, que tenían un buen tamaño quedaron expuestos. Luna no se resistía, ella sólo dejaba a Sombra llevar la situación ahora, era su turno, no estaba satisfecha aun, mucho menos cansada.

Sombra lamió con cariño los pezones de Luna, Luna ahora respiraba y gemía más fuerte, Sombra bajo lentamente con la mano por su vientre, tocando partes sensibles que hacían que Luna se estremeciera con placer al dulce contacto de su amante, cuando Sombra llegó al paraíso y metió sus dedos, estaba húmedo y cálido, Luna gritó de placer, tan fuerte que probablemente los vecinos escucharon, Luna estaba rasguñando la espalda de Sombra dejándole marcas de uñas por toda la espalda. Sombra y Luna ya estaban más que listos, ambos querían terminar esto y llegar al cielo.

Sombra se puso el condón que había sacado hace un rato, ya estaba más que listo, Luna de una forma sensual pero con la cara roja se quitó la pantalonera junto con su ropa interior. Sombra dándole un beso apasionado, lentamente penetro a Luna, ella lo mordió en la boca por el placer. Sombra podía sentir lo estrecha que estaba Luna, lo apretaba de una forma erótica, que se sentía perfecto. Sombra comenzó a moverse con Luna dando gemidos, los dos simplemente decían los nombres del otro con pación.

—Qué… No eres… Hombre… Más… ¡Rápido!—Dijo Luna gimiendo y perdida en la pación, mientras lamía el cuerpo de Sombra.

Sombra le hizo caso y le hizo el amor más rápido y fuerte, golpeando sin pación su interior, Luna y Sombra gritaban de todo con pación, sin importarles que los vecinos los escucharan. Estaban en pleno acto de amor, Luna sentía lo mejor de su vida, al igual que Sombra, era diez mil veces mejor que el orgasmo de la noche anterior en la ducha. Mientras Sombra golpeaba su interior, Luna devolvía los golpes con fuertes movimientos de cadera, tomó a Sombra de la nuca y le dio un apasionado beso francés. Se separo un poco después.

—Me voy a correr—Gritó Luna.

—Yo también—Dijo Sombra sin poder contenerse más.

Los dos dieron un último grito de pación y tuvieron un orgasmo juntos.

—Te amo, Sombra, si quiero ser tu novia—Dijo Luna respirando muy profundamente abrazando a Sombra. Después de unos minutos en silencio de la escandalosa escena de sexo, los dos sólo descansaban.

—Yo también te amo, Luna—

—Sabes, si te vas a volver a mudar, puedes quedarte en mi casa, así no tienes que buscar nueva casa, y mi cama es matrimonial, sólo ayuda con las cuentas, y podemos vivir como pareja—Dijo Luna con una sonrisa.

—Si tú no tienes problemas con eso, me parece perfecto—Dijo Sombra dándole un beso en la boca a Luna, uno tierno y tranquilo, parecía que todo iba a ir bien de ahora en adelante.

—Luna, vine a ver cómo estaban tú y Sombra de sus heridas, sólo venía a checar—Dijo Celestia entrando sin tocar o avisar por la puerta, traía un pastel en las manos, le faltaba una revenada que probablemente ella se comió. Al encontrarlos en la forma que los encontró se quedo en silencio y con cara de póquer por un segundo. Sombra y Luna le dieron una sonrisa incomoda y la saludaron con la mano. Celestia sin quitar la cara de póquer, cerró la puerta y se fue del lugar.

—Ahora como le vamos a explicar a tú hermana—

—No sé, pero no creo que la escusa, "No es lo que parece" sirva para esto—Dijo Luna.

Sombra y Luna comenzaron a reír aun abrazados y desnudos, estaban felices, realmente felices. No les importaba lo que todos pensaran.

¡Oh el amor! Es como una mariposa, con el tiempo, ella sola vendrá hacia ti, y te hará feliz. Y puede presentarse como algo tierno, o como un tornado de pación. ¡Oh el amor!


Zty: Y así llegamos al final de otro interesante capítulo de este fic, ¿Les gusto? Espero que sí.

Deadpool: Bonita escena de sexo.

Zty: ¿Deadpool? ¿Qué demonios haces aquí? Te dije que esperaras en el set de Viajeros del Multiverso.

Deadpool: Sí, lo sé, pero me dieron ganas de visitarte por aquí, y de promocionar el Fic de Viajeros del Multiverso, donde su increíble servidor, aparese como personaje principal. Es una buena aventura, que tus fans deberían de ver.

Zty: No son mis fans, son mis lectores, y si ellos quieren leerlo, están en todo su derecho de hacerlo, y si no, igual. Vete de aquí antes de que me enoje, ya es suficiente con la interrupción que hiciste aquí.

Deadpool: Okey, pero más te vale volver pronto.

*Deadpool sale del set*

Zty (Suspirando):Da igual, les tengo buena y malas noticias. La buena, va a ver actualización de este fic en las próximas dos o tres semanas. La mala, o no tan mala, si quieren verlo desde un punto de vista de mente abierta. Es que, una persona, anónima por supuesto, llamo homosexual a mis historias. Y quiero decirles algo, los que han seguido mi historia desde hace tiempo, saben que es yuri, y es una forma de arte, al igual que cualquier otra escritura. Así que les voy a demostrar algo, voy a demostrar mi solidaridad al Yuri/Comunidad de parejas del mismo sexo, haciendo mi primera historia, que incluya una pareja del mismo sexo, hombre. Si ya se, mis lectores hombres tal vez se enojen, pero sólo les pido un poco de mente abierta, y que lean el próximo capítulo, como si fuera cualquier otro. Porque los que siguen mi historia desde hace rato, se darán cuenta de que pongo mucho énfasis en el amor, y quiero demostrarles, que yo considero el amor, igual, sin importar el género. Por su comprensión, muchas gracias, quiero oír sus comentarios en los reviews, sobre el capitulo y sobre mi decisión.

Sin más que decir, muchas gracias por leer, y nos leeremos pronto.