Nota: Todos los personajes pertenecen a Sthepanie Meyer

10/06/09

Aupi:

Lo siento, se que dije que a pesar de los exámenes iba a intentar seguir el mismo ritmo, pero he tenido motivos para no poder subir.

1- me he sentido completamente desbordada con los exámenes, menos mal que la semana que viene termino.

2-ha hecho muchísimo calor, y los último que me apetecía era ponerme delante del ordenador (yo y el calor no somos grandes amigos, yo soy de climas más templados tirando a frescos)

3-en realidad el capítulo lo tenía escrito desde el domingo, pero no se si ha vosotras también os pasaba pero cada vez que entraba en fanfiction me mandaba al space de una persona y no me dejaba volver a la página, eso a provocado que le gritase mucho al ordenador (si me llega contestar me quedaría un poco mosca pero bueno jejeje)

Bueno como ya he dicho el jueves que viene ya termino y he estado echando cálculos y a este fic le quedan más o menos tres o cuatro capítulos, luego igual me da por hacer epilogo, que en principio si que tengo intención de hacerlo pero luego se me puede ir la cabeza y no hacerlo.

Y por último que me estoy poniendo muy pesada, muchísimas gracias por todos los reweivs, de verdad muchas gracias

Os dejo ya por fin con el capítulo

EDWARD POV

Sentir de nuevo los labios de Bella sobre los míos era una de las sensaciones más maravillosas que había experimentado, tenerla tan cerca, sentir el calor que emanaba de su cuerpo, su aroma a fresas, tuve unos deseos desenfrenados de abrazarla y al ver que Bella no había rechazado mi beso me sentí valiente para estréchala en mis brazos.

Era increíble sentirla así de cerca, la apreté más contra mi y ella me atrajo más hacia sí para profundizar el beso, pero al estar tan juntos sentí una presión en mi estomago que en teoría no debería estar ahí, algo diferente tenía el estomago de Bella, algo que antes no tenía, no me costó mucho descifrar que podía ser aquello que me apretaba y me quedé paralizado solo de pensarlo, dejé de besarla y sentí como mi cuerpo entero se tensaba, mientras la separaba lentamente, ella me miró con los ojos llenos de pánico.

-Bella ¿tienes algo que contarme?- mi voz sonaba ronca y con miedo, ella bajó la mirada mientras apretaba los labios, estaba nerviosa y lo sabía, pero yo necesitaba que me respondiese- ¿Bella?

-estoy embarazada Edward- me miró con los ojos tristes parecía como si me estuviese pidiendo perdón.

No había comprendido hasta ahora que todas mis acciones la habían llevado a pensar que en el momento que ella me dijese el motivo de esa hinchazón en su vientre yo me iba a enfadar, la volvía mirar y ella parecía que esperaba que yo hiciese algo. Me había perdido en sus ojos sin darme verdadera cuenta de lo que ella me había dicho pero de pronto mi cerebro fue razonando cada una de las palabras que ella había dicho, poco a poco fui conciente de algo que había pasado por alto, Bella estaba embarazada, Bella estaba esperando un bebé, ese bebé era mío, ¡iba a ser padre!

-padre…- dije como si estuviese ido ¡iba a tener un hijo con Bella!

-por supuesto que eres el padre- me dijo ofendida, mientras yo le miraba sin comprender, claro que yo era el padre, eso nunca lo había dudado, en ningún momento había dudado de ella, miré a sus ojos que se veían vidriosos, pensaba que yo estaba dudando de ella.

-en ningún momento lo he dudado- ella pareció relajarse.

Miré al vientre de Bella, donde descansaba mi hijo, la mano que hasta ahora había descansado en el brazo de Bella descendió hasta descansar en su estómago, ella dio un respingo pero yo estaba concentrado mientras sentía el lugar donde estaba mi bebé.

-vamos a ser padres- mi voz tembló por la emoción, ella seguía sin decir nada parecía que seguía teniendo miedo por mi reacción, cosa que no comprendía en absoluto.

-¿estas contento?- me preguntó recelosa.

-¿contento? Por dios Bella, vamos a tener un hijo, un hijo tuyo y mío- agarré su cara con mis manos- eres lo que más quiero en este mundo Bella, estos dos meses sin ti han sido una verdadera tortura, pero ahora vuelves a mi lado y además con un bebé, ¿Cómo no quieres que esté contento?

Ella comenzó a llorar y yo no comprendía por que, por un momento sentí miedo hasta que ella se lanzó a mis brazos, enterrando su rostro en mi cuello, sin dejar de llorar.

-yo también te quiero tanto Edward, tenía miedo de que no me aceptases

-¿Por qué no te iba a aceptar?

-por que durante todo este tiempo no te he dicho que estaba embarazada- cierto, ella no me lo había dicho, aunque la comprendía, seguramente en todo este tiempo no tenía muchas ganas de verme.

-me habías encontrado en la cama con otra, creo que en no contármelo es algo más o menos normal, aunque yo tengo la esperanza de que en algún momento me lo hubieses dicho

-Rose propuso que fuese el bebé quien te lo dijese cuando cumpliese dieciocho años- dijo riéndose contra mi cuello

-no me esperaba menos de ella- la separé un poco de mí para mirarla a los ojos- eh de suponer que todos los demás sabían que tu estabas embarazada

-Emmett quería arrancarte las tripas

-lógico y normal

-y Rosalie también cuando habló contigo el día que…- el día que me había encontrado con esa, me negaba decir su nombre, pero si uno de los motivos que Rosalie para matarme ese día era el bebé…

-¿desde cuando lo sabes y de cuantos meses estás?

-de cuatro meses, me enteré hace dos meses, la noche antes de que viniese a tu casa- se me cerró el estomago al darme cuenta de que Rosalie había tenido razón en las palabras que me había dicho ese día, seguramente intencionadamente, "no sabes todo lo que has perdido" ella no se refería solo a Bella sino también al niño, la rabia me envolvió al darme verdadera cuenta de todo lo que había estado a punto de perder por culpa de Tanya.

-lo siento tanto- dije abrazándola

-ahora todo esta bien- dijo enterrando su rostro en mi pecho

Sentí otra vez a nuestro bebé contra mi estómago y eso me llenó de una felicidad que hasta ahora no había sentido, ahora era de nuevo feliz, parecía como si estos dos meses de interminable sufrimiento se hubiesen eliminado, como si jamás hubiesen existido.

Nos sentamos en el sofá mientras yo acariciaba su vientre embelesado, mientras ella me sonreía.

-lo que no comprendo es, siempre nos hemos cuidado, como…- no quería que ella pensase que yo lo consideraba un error, me sentí estúpido por haber preguntado eso, pero ella se rió con esa risa que era música para mis oídos.

-yo también me pregunté lo mismo pero la respuesta llegó tan rápido como la formulé- ella seguía sonriendo pero yo no la comprendía, se acercó a mi hasta quedar cerca de mi oído- recuerda el vestido que Alice me obligó a ponerme en su boda.

Y entonces también quedó claro para mí, la boda de Alice, como me había dejado llevar por mis instintos más primarios al verla con ese vestido, cuando la había llevado al guardarropa, ese día habíamos concebido a nuestro bebé

-sabía yo que ese vestido iba a tener consecuencias- dije acercándome a sus labios mientras sonreía, ella aceptó rápidamente mis labios.

En principio el beso fue suave, lleno de inocencia, pero al parecer Bella no lo quería dejar así, se apretó más contra mi obligándome a profundizar el beso, yo acepté gustoso, muchas noches había pasado recordando cada uno de sus besos, y ahora la volvía tener de nuevo entre mis brazos pidiéndome algo que yo estaba más que gustoso que dar.

La tarde se nos vino encima mientras los dos descansábamos desnudos sobre mi cama, Bella estaba apoyada en mi pecho haciendo circulitos sobre este mientras yo la abrazaba contra mí.

- eh soñado tantas veces con volver ha estar contigo de esta manera- dije aunque más lo estaba diciendo para mi que para ella.

-no eres el único- me dijo mientras depositaba un beso en mi labios, yo la aparté un poco de mi, ella me miró confusa, bajé mi cabeza para que se quedara frente a su estómago y entonces lo besé

-el primer beso de papá- Bella comenzó a llorar- ¿Por qué lloras?- dije mirándola preocupado

-últimamente lo hago mucho, creo que es el embarazo- la atraje contra mi y la abracé con fuerza

-de ahora en adelante yo me voy a encargar de que solo llores por felicidad.

-¿me vas a seguir queriendo cuando me ponga más gorda y no pueda ni verme mis pies?- yo me reí ante su comentario

-siempre voy a quererte, Bella no me basta con esta vida para decirte lo mucho que te quiero, además para nunca vas a estar gorda, siempre vas a estar hermosa.

-eso ya lo veremos- susurró para luego besarme- te quiero

-tu eres mi vida Bella, y ahora el bebé también, ¿aunque lo que no me has dicho si el bebé es niño o niña?

-por que yo tampoco lo sé, el niño ha decido tenernos en duda, por que no se deja ver

-es algo pudoroso- dije sin poder dejar de sonreír, hablar de nuestro bebé era algo que a pesar de que nunca lo había pensado era una idea que me encantaba.

-yo estoy más por la labor de pensar que tiene algunos genes de Emmett y que nos está enseñando el culo- soltó una carcajada- y Rosalie está conmigo

-Emmett- no me había percatado hasta ahora de que yo tenía un pequeño problema, bueno no tan pequeño, eran casi dos metros de problema- me matará ¿verdad?

-no creo- dijo incorporándose y mirándome con esos increíbles ojos chocolate, cuanto deseaba que el niño los heredase- si te mata yo me veré obligada a matarle, y creo que Rosalie, Alice y Jasper me apoyarán, además tengo fe en que Rose le haya contado todo lo que ha pasado y el también entienda que no fue culpa tuya, aunque no lo creas a veces razona.

-todavía no te he dado las gracias por preocuparte por mi cuanto se suponía que me odiabas- me miró sin comprender- Jasper vino a verme

-ahhh, no podía dejar que estuvieses solo Edward, podías haber cometido errores pero ello no te quitaba a que siguieses siendo la misma persona y mi amor por ti no había disminuido, no podía dormir pensando en que tu estabas solo, siendo sincera tampoco tenía yo mucha esperanza de seguir enfadada contigo mucho tiempo, me veía más que capaz de perdonarte ese error, que al final resultó no serlo

-eres la persona más maravillosa que he conocido- le dije besándola- la verdad es que yo tampoco estaba tranquilo sin saber nada de ti, sabía que no estabas en tu casa, por lo que tengo que reconocer que más de un día fui a tu trabajo para verte aunque sea salir- le dije algo avergonzado

-te quiero- me respondió simplemente, pero esas dos palabras eran las mejores que podía escuchar.

-yo también

-tendremos que decirle a Esme y Carlisle que van a ser abuelos, no sé yo como se tomarán la noticia de tener un nieto, por que sinceramente viendo como se conservan tampoco se ve muy lógico que tengan un hijo de veintiséis años.

-es que detrás de mi casa tenemos la fuente de eterna juventud- le respondí, ella se rió- además creo que mis padres van ha estar más que felices de tener un nieto, además estarán más que contentos cuando tenga una excusa para venir a vernos y además decorar la casa.

Bella se incorporó rápidamente y me miró directamente a los ojos, antes de que romper, por decirlo de alguna manera, ya había estado pensado en pedirle a Bella que viviese conmigo, pero en primer momento había pensando en mudarme yo con ella, no me apetecía sufrir la irá de Rosalie si le insinuaba que se tenía que ir de esta casa, pero ahora con el niño lo que realmente quería era que tuviésemos una casa.

-¿tu quieres que compremos una casa para vivir juntos?

-claro, siempre he querido vivir contigo Bella, si tu quieres claro- no soportaría la idea de que me dijese que no

-claro que quiero vivir contigo Edward, lo que pasa que podemos vivir en mi piso, en este ya que el mío se ha visto invadido por unos ocupas con malas pulgas- supe que se refería a Rosalie y Emmett- además no te ofendas pero las casa están muy caras

-tenemos buenos sueldos, además yo heredé parte de la herencia de mis abuelos que no es pequeña

-ya pero…

-además lo siento mucho pero me niego a que mi hijo se críe en un lugar donde Rosalie y Emmett han pasado tanto tiempo solos- los dos nos reímos- venga Bella déjame complacerte, imagínate una casa, con su jardín donde los niños puedan jugar- ella me miró dudosa- por que vamos a tener más hijos, que tenga una pequeña puerta para ese perro que tu siempre has querido tener, le podemos llamar Jake si quieres, ese nombre siempre te gustado

-vale- me dijo feliz

-¿has aceptado por lo del perro?- ella negó

-he aceptado por que lo he visto todo en mi mente y me ha encantado

Entonces se me ocurrió una idea, bueno más que una idea era algo que le faltaba a esa estampa que también había visto en mi mente.

-Bella- dije separándome de ella y acuclillándome en el suelo- de verdad que nunca pensé decirlo de esta manera y no te puedes imaginar las veces que he pensado como hacerlo, nunca se me ocurrió que fuera desnudos.

-Edward- comenzó a decir pero le tapé los labios con mi dedo, sus ojos parecían otra vez llorosos, mientras me movía hasta mi mesita de noche- la última vez que estuvimos en mi casa mi madre me dio esto, era de mi abuela, ella se lo dio a mi padre para que se lo diese a mi madre y ahora ella me lo ha dado a mi- dije enseñándole la caja negra que tenía en mis manos- y desde ese día no te he podido ver de otra manera que no fuera siendo mi esposa, te quiero desde la primera vez que te vi, siempre has sido la única a la que he amado de verdad, quiera pasar mi vida entera contigo, por que tu eres la mitad que me falta para ser feliz, para poder seguir vivo sin sentir una angustia en mi pecho, Bella ¿quieres ser mi esposa?

Bella comenzó a llorar pero a la vez estaba sonriendo

-si- dijo lanzándose a mis brazos su peso me venció y los dos caímos al suelo

-tienes que empezar a tener cuidado Bella, ahora tienes a otras persona que depende de ti- dije mientras depositaba el anillo de mi abuela en su dedo- te queda precioso

-te quiero Edward

-yo también, mi futuro esposa

-Alice me va a volver loca por culpa de esto y lo sabes- dijo mientras me besaba.

Habían pasado dos días desde que Bella había vuelto a mi vida, ahora como mi futura esposa y madre de mi hijo, no podía creer como habían cambiado las cosas en solo dos días.

La puerta de mi despacho sonó ruidosamente como si alguien la estuviese aporreando, antes de que pudiese contestar nada la imponente figura de Emmett Swan apareció tras ella, creo que la temperatura de mi cuerpo bajó unos cuantos grados, por que la verdad Emmett imponía y mucho

-Emmett

-Así que aquí es donde trabaja el reconocido doctor Edward Cullen, el niño prodigio que sacó las mejores notas de medicina de su curso- dijo mientras sentaba en una de las sillas y me miraba fijamente- y el que acaba de pedirle matrimonio a mi hermana

-veras Emmett…- el movió las manos para que me callase

-Rosalie y Alice me lo contaron, lástima que Tanya sea una mujer y que no pueda cambiarle la forma de la cara, por que ganas no me faltan.

-¿no quieres pegarme a mi?

-creo que tienes un poco de manía persecutoria pero la cosa es que caíste en la trampa de esa cosa que tu llamaste novia por un tiempo y tanto Bella como tu fuisteis engañados- ¿desde cuando Emmett era tan racional?

-me sorprendes- le dije sinceramente

-soy como una caja de bombones, nunca sabes con lo que te voy a salir- dijo soltando una sonora carcajada- pero si tendría que matarte por dejar embarazada a mi hermanita

-¿en serio?- dije alzando una ceja mientras le miraba interrogante

-la has mancillado y creo que eso viene de hace tiempo, no solo desde que nos hemos reencontrado sino desde esos días en Forks

-no te pienso contestar a eso- le dije sonriendo mientras me apoyaba contra el respaldo de mi silla- además si te contesto luego tendrás que decirle a Jasper que es lo que haces con su hermana

-ya pero yo no la he dejado embarazada

-por ahora- susurré

-bueno, pero por ahora te perdono, por que me vas ha hacer tío y además bueno tu me perdonaste el que te dejase esa preciosa cicatriz y cuando te rompí todos tus discos

-en realidad nunca te he perdonado lo de la cicatriz…- me quedé pensando en lo que había dicho- ¿tu me rompiste los discos? Me juraste y perjuraste que tú no habías sido.

Cuando tenía diez años más o menos tenía una gran colección de discos antiguos, pero un día llegué a casa y me encontré la mitad de ellos destrozados, Emmett me había jurado que el no había sido, pero más de una vez comenté con Bella que no le creía.

-tu has dejado embarazada a mi hermana

-yo no he destrozado nada Emmett, sabes lo mucho que me gustaban esos discos

-es que quería saber que tenían dentro, quería saber como funcionaban

-¿querías saber que tenían dentro los discos de vinilo?- le pregunté de la misma manera que se lo preguntaría a alguien que sufría una deficiencia muy severa- y no te bastó con uno que tuviste que destrozarme una docena

-joer, Bella se puso igual cuando sin querer se me calló una jarra de agua en unos cuantos de sus libros

-no te pienso dejar coger a mi hijo- el me miró sonriendo pero con una amenazada gravada en sus ojos

-que ni se pase eso por la cabeza, ese niño es mi sobrino o sobrina y me va a querer como a su tío favorito y tu no vas a poder hacer nada para evitarlo

Yo bufé y el me miró sonriendo, sabía que el era conciente que yo no estaba hablando en serio, por supuesto que dejaría que cogiese al bebé, pero bajo supervisión, en el fondo yo confiaba en Emmett, al fin y al cabo siempre habíamos sido amigos y además de los buenos.

-quien nos lo iba a decir ¿eh Eddie?, con las cosas que decíamos y hacíamos en el instituto que ahora íbamos a discutir estas cosas- el se levantó y se acercó a mi ofreciéndome la mano- firmamos definitivamente la paz y volvemos a ser los amigos que fuimos

-con mucho gusto- le dije tomando su mano, en un empujón me abrazó y me dio tres sonoras palmadas en la espalda

-y ahora vas a ser mi cuñado, lastima que Charlie no esté aquí para que te saque la pistola- los dos nos reíamos, aunque pude notar un atisbo de tristeza en su voz- pero me tienes que ayudar en algo Edward.

-en lo que quieras

-ahora si que tienes que convencer a Bella en que se haga las pruebas, siempre has tenido una capacidad sorprendente para convencerla y ahora de ella depende alguien más, alguien que si su madre no tiene la enfermedad seguramente el no la tenga, por eso tiene que hacérselas no solo por ella, también por su hijo, tu hijo.

Me quedé callado mirando a Emmett, jamás lo había visto hablar con tantísima seriedad y tristeza.

-por supuesto que hablaré con ella.

-gracias hermano

A la tarde había quedado con Bella para recogerla del trabajo, tenía intención de hablar con ella sobre los malditos análisis ese mismo día, Emmett tenía razón, por que ya no estaba solo en juego la vida de Bella, sino también la del niño, si ya me hacía demasiado daño pensar que la vida de Bella podía terminar prematuramente no quería añadir a ese dolor, el dolor que me causaría saber que el bebé también podía estar enfermo, por que a pesar de que había una posibilidad de que a pesar de que la madre no tuviese la enfermedad el niño si que la tuviese debido a que la madre podía tener el gen oculto, sin afectar a la madre pero pudiendo ser heredado por el niño, algo así como que Bella podía ser portadora, pero eso solo era una posibilidad muy remota, en realidad si Bella estaba sana el niño pasaba casi automáticamente a estarlo también.

Vi salir a Bella del edificio, hoy se había puesto una camiseta más pegada y eso provocaba que se le notase levemente la barriga, ella no se hacía a la idea lo hermosa que estaba así

-hola amor- me saludó dándome un beso en los labios

-hola preciosa

-me encanta que me vengas a recoger, es como cuando me venías a buscar a mi casa para ir al instituto

-solo que ahora no está Emmett

-cierto- dijo sonriendo

-vamos a dar un paseo Bella, tenemos que hablar- ella me miró preocupada

-¿pasa algo?

-ven conmigo- dije tomándole de la mano

Paseamos por el parque que había al lado de su trabajo, Bella me miraba preocupada, no tenía ni idea de lo que pasaba y eso se le notaba en la mirada.

-Edward ¿Qué…?

-hoy he estado hablando con Emmett- ella se paró y se dedicó a observarme rostro

-no te habrá pegado ¿no?

-en realidad hemos eliminado todas las rencillas del pasado, hasta me ha reconocido que fue el quien había roto mis discos

-lo sabía- dijo de repente, se notaba una nota de orgullo al tener ella la razón, aunque en realidad nunca había tenido muchas dudas

-pero hemos estado hablando de otras cosas, cosas que hemos pasado por alto y ya no pueden pasarse más

-me puedes decir que pasa, me estas poniendo nerviosa- dijo molesta mientras ponía las manos en su estómago, ese gesto se había vuelto una costumbre para ella.

-Bella, se que tienes miedo, pero tienes que hacerte esos malditos análisis, ya no solo por ti misma sino por el bebé- Bella no me miraba, parecía mirar al vacío

-te acuerdas el día que te fui a visitar al hospital- yo asentí- me había cansado de mis miedos, sabía que no solo me hacía daño a mi misma sino también a la gente que quería, aunque todavía no sabía que estaba embarazada y ese día me hice las pruebas Edward, lo que pasa que sin ti no era capaz de ir a recoger los resultados.

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Por fin he terminado….¿os esperabais que Bella ya se hubiese hecho los resultados? Jejeje ya se que soy un poco mala por dejarlo así, espero poder subir el siguiente rápido. Espero que os haya gustado la reconciliación no solo la de Bella y Edward sino también la de Edward y Emmett, me parecía necesario que esos se reconciliasen, a pesar de todo fueron los mejores amigos en el instituto.

Espero que en general os haya gustado y nos leemos pronto (espero)

Un saludo muy grande

Tisha