Disclaimer: Prince of tennis pertenece a Takeshi Konomi yo solo tomo a los personajes prestados para mero entretenimiento

Dia 21 del evento para el grupo Ponta Pair Love en facebook

Pareja: Echizen Ryoma y Sakuno Ryuzaki

Rated: "M" pero solo en algunos capítulos.

O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O

KIMODAMESHI

— ¡Kyaaaa! — Se dejo oir el grito de una pareja en la oscuridad de la cueva marina, los gritos se mezclaban con las olas chocando en el peñasco del lugar.

Sakuno se froto las manos nerviosa mientras veía de reojo a su compañero, al fin habia llegado el campamento de verano que Seigaku hacia cada año, esa vez toco ir a la playa de Sezoko en la prefectura de Chiba y como siempre debía hacerse la tradicional prueba de valor a los alumnos, Tomoka y ella tenían que ir juntas ya que las parejas se habían asignado por la mañana pero como la chica de coletas habia tratado de coquetear con Kaidoh al medio dia –los grupos de segundo y tercero habían ido juntos-, ambos habían tenido un pequeño incidente y se habían lastimado un pie ella y el creador del boomerang snake un brazo respectivamente, evitando que ambos pudieran hacer la prueba, así que los profesores rápidamente encontraron la solución emparejando a la chica de trenzas con el compañero de Kaidoh: Echizen Ryoma. En parte estaba feliz porque pasaría un poco de tiempo a solas con el chico que tanto quería –y al que aun no se atrevía a declararse- y por la otra, estaba el pequeño detalle de que ella odiaba las pruebas de valor, siempre salía llorando o gritando del lugar y terminaba siendo la burla de todos los demás alumnos, lo odiaba a morir.

—Ryuzaki, Echizen es su turno —Les aviso el profesor finalmente.

—Ok. —Asintio un aburrido Ryoma al tiempo que soltaba un gran bostezo. Tomo la lámpara y el pequeño mapa que se les había sido asignado y se adentro siendo seguido por la joven de trenzas, quien se abrazaba con fuerza a sí misma.

A duras penas habían caminado un par de metros, estaba tan oscuro que apenas y podía caminar tras Ryoma con la tenue luz que alumbraba el camino, cuando se acercaron a un camino que separaba en dos la cueva Sakuno sintió algo en su hombro, volteo lentamente y noto una mano huesuda que la sostenía haciendo que la frente de ella se sombreara de negro.

— ¡Kyaaaaaaaaaa, Ryoma-kun! —Rápidamente corrió donde el ambarino y se escondió detrás del susodicho.

Extrañado por el grito, guio la luz de la pequeña lámpara en dirección al lugar donde antes estaba Ryuzaki y alzo la ceja incrédulo.

—Solo es un maniquí manipulado por un profesor. —Le dijo sin importancia iluminando al esqueleto y a una de las maestras que movía el muñeco con hilos.

—Perdón Ryuzaki-san. —Hablo la mujer disculpándose. —No pensé que fuera tan sensible a estas cosas.

—S-s-si —Respondió mientras aun temblaba por el susto cortesía de su maestra.

—Heeee —Se burlo su compañero con su típica sonrisa arrogante.

—Mouuu. — Bajo la cabeza avergonzada.

—Muy bien jóvenes tienen que continuar la ruta, y señorita Ryuzaki le pido que por favor controle más sus nervios. —Advirtió la educadora.

—Tratare. —Respondió en un susurro muy bajo.

—Nos vamos. —Ordeno el peliverde comenzando a andar y Sakuno nuevamente fue tras de él.

Ryoma nuevamente exhalo un bostezo, quería irse ya a la cama, si le hubieran ofrecido jugar tenis a esa hora no habría problema, pero cuando se trataba de actividades inútiles –según sus propias palabras- como esa no le llamaban lo mas mínimo la atención.

Miro de reojo a su compañera y noto como sujetaba con fuerza la manga de su jersey rosado ¿Por qué rosado? Ahora que lo recordaba siempre que veía a la chica de largas trenzas con otra ropa que no fuera la de la escuela en su mayoría sus prendas eran rosadas, a excepción de esa vez en que se vistió de… un momento ¿Por qué estaba pensando en el color de ropa que usualmente usaba Ryuzaki? El aburrimiento y el sueño lo hacían pensar cosas estúpidas, solo quería terminar esa tonta prueba e irse.

Su tranquilidad nuevamente se vio interrumpida por otro de los gritos de Ryuzaki, cortesía esta vez de un cientos de arañas encima de ella.

—Ryuzaki… —Se revolvió el cabello exasperado.

— ¡Quitamelas de encima! —Grito aterrada y llorando.

— ¡Ryuzaki! — Volvió a llamarla ya molesto.

— ¡¿Qué?! —Contesto removiendo los bichos de su cabello desesperadamente.

—No son reales, miralas bien. —Le ordeno mosqueado.

—¿Ah? —Confundida tomo uno de los arácnidos y lo vio bien, noto que no se movían y había una etiqueta pegada al cuerpo del aracnido. — ¿A-arañas de broma?—escondió la cara entre sus manos completamente avergonzada, nuevamente había quedado como una tonta miedosa frente al joven tenista. —L-lo siento Ryoma-kun. —Susurro sin atreverse a ver al joven.

—Terminemos esta tontería de una vez por todas.

—P-perdón por molestarte. —Volvió a disculparse Sakuno.

—Betsuni, falta más de la mitad del recorrido, terminemos esto pronto.

—De acuerdo. —Se limpio las lágrimas.

Siguieron andando unos minutos más, Sakuno seguía aun tras Ryoma tratando de no molestarle, en medio de camino encontraton un "cuerpo decapitado" bañado en sangre que Sakuno trato de ocultar el grito lo máximo posible para no molestar más a su compañero, vieron un "fantasma" que resulto ser una pelota con una sabana sobre ella y una vez que pasaron esa parte Sakuno se había confiado de tal forma que no vio una roca frente a ella resbalando aparatosamente y yendo a parar directamente al suelo.

— ¿Estás bien? —Pregunto el chico.

—Es-estoy bien Ryoma-kun, solo fue la caída. —Se puso de pie inmediatamente y sonrió como si no hubiera pasado nada.

Ryoma se le quedo observando fijamente sin decir palabra alguna.

—Intenta caminar. —Le ordeno a la muchacha.

— ¿Qué?

—Solo intenta caminar —Ordeno nuevamente.

—Estoy bien Ryoma-kun, ve por delante y yo estaré atrás tuyo. De verdad que… ¡Auch! —Emitió un quejido de dolor cuando Ryoma la golpeo levemente en el pie, específicamente en su tobillo, haciendo que la castaña tambaleara y se fuera de sentón al piso al no poder apoyarse bien.

—Ehhh, asi que estas bien ¿no? —Insinuó burlón.

—L-lo siento. —Bajo la mirada.

—Te disculpas demasiado. —Bufó aburrido.

—L-lo si… —Se tapo la boca para evitar pedir disculpas otra vez. — ¿Mm? —Vio como el peliverde se agachaba de espaldas frente a ella. — ¿Ryoma-kun?

—Sube. —Le animo. — Te lastimaste el tobillo y parece un esguince fuerte, si caminas puede empeorar, te llevare hasta que lleguemos a la salida.

—Pero…

—Solo hazlo. —Ordeno tajantemente.

—S-si. —Dicho esto se monto en la espalda del chico y el comenzó a andar.

Mientras él la cargaba, Sakuno pudo llenarse del perfume de Ryoma, olía a uva, cítricos y algo más que no sabría como describir, algo misterioso y sensual. La prueba de valor quizá haya terminado un poco mal pero se quedaría con el momento que vivía en ese momento para siempre en su memoria.

—Ryuzaki. —La llamo.

— ¿Dime?

—Tu cabello sigue demasiado largo.

—Mouu, deja en paz mi cabello Ryoma-Kun.

—Mada mada dane.

Y Ryoma en ese momento también pensaba que aunque se estuviera burlando de la ojirubi y esta gritara mucho por unas bromas baratas, extrañamente el resultado de esa noche no le molestaba.

La prueba del año siguiente iba a ser muy interesante y más si le tocaba con Ryuzaki otra vez.

Ya se encargaría el de los emparejaran nuevamente.

O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O – O

N/A: En serio la vida real me esta absorbiendo mucho xDD, ¡sacare los demás en cuanto pueda!

Un review es igual a una autora feliz : )

¡Besos y abracitos!