Hola!!
Oh capitulo 21 xD cuanto ha avanzado esta historia.
Bueno primero que nada gracias por todos sus reviews, me haden super happy ^^
Segundo, les aviso que he decidido terminar el fic en el episodio 24 así que ya estamos llegando al fin, pero recuerden que hay segunda temporada así que no se preocupen.
Espero que les guste este capitulo que a mi parecer está bastante emocionante.
Capitulo 21: San Valentin.
-¿Y entonces Hinata? ¿Puedes hablar con tu hermana sobre esto?
-Haré lo posible mamá – Respondió Hinata a su madre. Ambas estaban sentadas a la mesa del departamento de ella, hablando normalmente, como lo harían una madre y una hija.
-¿Eh? ¿Donde está Naruto-kun? - Preguntó Hanako mirando para todos lados.
-Jejeje, creo que ha ido al baño – Respondió Hinata con una gotita en su frente. Desde que había vuelto con Naruto todo era mejor, él y su madre se llevaban fantástico, y él le había contado que ya la había conocido gracias a su padre, pero a petición de ella no le dijo nada de lo de Motoko. De todas formas Naruto se encargaba de vigilarla durante la escuela y a veces también en su casa. Había tratado de ganarse a Hiashi para que le permitiera estar el mayor tiempo posible junto a Hinata.
-Bueno Hinata, espero que todo salga bien con tu hermana.
-Mamá, he estado pensando.
-¿En que? - Preguntó Hanako al ver tan seria a su hija.
-Quisiera... vivir contigo, no me gusta la casa ¿Puedo vivir contigo mamá?
-Y-yo... no se que decir, Hinata... claro que puedes, pero sólo después de que tu hermana lo sepa todo.
-Si – Dijo Hinata con una sonrisa.
-¿Ha llegado otra de sus cartas? - Preguntaba Matsuri con indiferencia a su madre. Ella sólo la miró y negó con la cabeza.
-No, esta vez ha llamado, dice que le queda muy poco tiempo, que sólo quiere verte una vez antes de morir.
-Yo no quiero verlo, prefiero que se muera – Respondió con la voz dura, muy fría y cortante. Su madre se sintió muy triste al oírla hablar así de su propio padre.
-Deberías pensarlo hija, a pesar de todo lo que él haya hecho en el pasado, es tu padre y creo que merece una oportunidad – Trató de convencerla.
-¿Crees que no lo sé? Tú más que nadie sabes todo lo que sufrí cuando nos dejó, cuando todos los días después de la escuela me sentaba junto a la puerta a esperar que mi padre entrara y me abrazara, pero eso jamás pasó – La castaña comenzó a llorar y abrazó a su madre – Tú sabes que él era mi héroe, y me decepcionó...
-Si lo se... lo se muy bien, pero él te quiere pedir perdón por eso, deberías escucharlo.
Ese era su problema, cada vez que alguien le hacía daño se negaba a escuchar. No quería salir más lastimada y por eso no le importaba si se querían disculpar con ella, Matsuri simplemente no quería oír nada. Eso era lo mismo que le pasaba con Gaara, no quería oírlo, y desde el mismo día en que terminaron él había estado insistentemente tratando de explicarle lo que pasó.
-"Tal vez deba oír a papá" - Pensó.
Gaara observaba con una mueca de asco a su hermana y su novio, los cuales estaban abrazados en el sillón, mientras se besaban. Él trataba de ver una película, pero el ver esa escena simplemente se le quitaron las ganas de todo.
-Mejor subo a mi cuarto – Dijo con fastidio. Se alejó del lugar dejando sola a la pareja.
-Jajajaja lo logramos – Reía Temari, sintiéndose victoriosa.
-Ahora tenemos la tele sólo para nosotros – Dijo Shikamaru – Eres problemática pero tus planes funcionan.
-Te lo dije, conozco a mi hermano, mientras no sea él que se se esté dando besos esas cosas le repugnan.
-Bueno, yo creo que eso es incómodo para cualquiera.
-Tienes razón – Dijo Temari con una sonrisa.
Gaara se había ido a su habitación. Se sentía demasiado incómodo viendo a su hermana y a su novio. Además le hacía recordar que él ya no tenía novia, que la había perdido y que ahora ella lo odiaba y lo evitaba todo el tiempo. Le dolía que no quisiera oírlo, que no le dejara explicarle que de verdad él la amaba, que no había sido su intención hacerle daño, que sólo tuvo miedo de perderla.
Pronto sería un día muy especial para todos los enamorados, el día de San Valentin. Era muy triste no estar cerca de ella en estos momentos.
Sasuke estaba en su cuarto, oyendo música mientras él y Sakura hacían la tarea para la escuela. Ya se les había hecho costumbre reunirse los domingos a estudiar o hacer cualquier tontería. Desde que Sakura, o más bien sus padres habían decidido dejarla regresar, Sasuke estaba demasiado feliz, siempre estaba sonriendo y eso hasta dejaba desconcertados a sus padres, que antes siempre lo veían con el ceño fruncido y quejándose por todo.
-Sasuke-kun ¿Te falta mucho? - Preguntó Sakura.
-Acabo de terminar – Le respondió él.
-¿Eh? No es justo ¿Has terminado antes? - Se quejaba la pelirrosa poniendo cara de berrinche. Sasuke sonrió y la abrazó.
-No seas envidiosa porque soy más inteligente que tú.
-¿Tú más inteligente que yo? - Replicó molesta – Tengo el mejor promedio del salón, incluso mejor que Neji o Gaara que son de los mejores también.
-Si yo quisiera podría ser mucho mejor – Dijo Sasuke mirando a otro lado, un tanto enfadado.
-No me digas, burro mentiroso – Le decía la chica. Luego de eso ambos se empezaron a reír.
-No soy un burro, tal sea un poco mentiroso eso si – Dijo sonriendo – Pero a ti jamás te mentiría, eso lo tengo muy claro Sakura, te amo demasiado como para hacerte daño.
-Sasuke-kun... - Sakura cerró sus ojos, sintiendo el calor de los brazos del Uchiha. Él por su parte quería sentirla, así que se acercó a sus labios y ambos se fundieron en un tierno beso. Pero de pronto aquel beso pasó a ser más intenso cada vez. Sasuke levantó a Sakura por la cintura y la recostó sobre su cama, mientras la besaba apasionadamente.
Sakura podía sentir las manos de su novio comenzar a recorrer su cuerpo con lentitud, y eso la puso extremadamente nerviosa. Su corazón comenzó a latir muy fuerte y se sentía demasiado vulnerable.
-Sasuke-kun... para... Sasuke-kun – Pedía con la respiración entrecortada. Estaba muy segura de lo que sentía, pero tenía demasiados nervios como para llegar a algo más en este momento – Sasuke-kun por favor...
-¿Que sucede? - Preguntó él mientras se alejaba un poco. La miraba entre preocupado y enfadado soltando un leve gruñido.
-No deberíamos estar haciendo esto, cualquiera podría entrar, además... me da... vergüenza... - Confesó con el rostro totalmente sonrojado. Sasuke la miró por unos segundos con sus penetrantes ojos negros, hasta que terminó por aceptar que ella tenía razón. Le dio tan sólo un beso en la frente y se levantó quedando sentado en la cama. Sakura también se levantó y lo abrazó – Gracias por entenderme.
-No te preocupes – El chico puso ambas manos en el rostro de la pelirrosa – Perdón si me precipité.
Sakura sólo esbozó una sonrisa.
Entonces la raíz cuadrada te da 2,82 – Dijo Tenten terminando de resolver un problema de matemáticas.
-Bien hecho, has aprendido bien Tenten – Le dijo Neji con una sonrisa. Ambos estaban en la sala de la casa de ella, también estaban estudiando. A Tenten a veces le costaban las matemáticas, y como Neji era un experto daba mil gracias por tener un novio genio.
-No fue tan difícil, teniendo un profesor tan bueno, aunque a veces prestaba más atención al profesor que a sus clases – Dijo en tono pícaro.
-Muy graciosa – Sonrió Neji.
-Oye Neji ¿Sabes que día es pasado mañana? - Le preguntó la castaña un poco sonrojada.
-Es... ¿Martes no? - Respondió Neji alzando una ceja.
-No tonto, la fecha.
-Ah, pues 14 de febrero ¿Por que?
-¿Como que por que? Es día de San Valentin.
-¿Y?
-Och, pero que insensibles son ustedes los hombres de verdad, es el día de los enamorados, como tú y yo – Le decía Tenten mientras lo apuntaba a él y luego a sí misma – Tenemos que pasarlo juntos.
-No me digas que crees en tonterías como esas, Tenten ese sólo es un día que inventaron para vender más y ya, no es la gran cosa – Respondió el castaño con algo de fastidio. Miró a Tenten que parecía una niña a la cual le habían quitado su dulce, por la cara que tenía hasta parecía que la haría llorar.
-Que malo eres, y yo que te tenía una sorpresa – Decía con voz de niña pequeña. A Neji le apareció una gotita en la frente, y luego suspiró un tanto arrepentido.
-Está bien ¿Que tan malo puede ser?
-¡Ah, Neji eres el mejor! - Gritó emocionada mientras se lanzaba a sus brazos. Neji sólo sonrió, estaba contento por hacerla feliz, aunque para él fuese por una tontería.
Naruko estaba sentada sobre el sillón haciendo zaping. No había nada entretenido que ver en televisión, así que estaba muy aburrida. Terminó por apagarla.
-Ah, que domingo tan aburrido, si tan sólo pudiera verlo... - Dijo mientras pensaba en cierto chico de cabello negro. Sabía que estaba mal, pero ahora que él e Ino habían terminado tenía la esperanza de hacer que él se fijara en ella. Eran muy amigos y se llevaban muy bien, seguramente con un poco más de esfuerzo podrían ser algo más – Pero claro, el día de San Valentin – Dijo mientras se ponía de pie - ¡Se me ha ocurrido una fantástica idea!
Naruto y Hinata ya se habían despedido de la madre de esta y ahora iban por el parque, caminando tranquilamente.
-¿Que si me gustan los chocolates? - Repitió Naruto - ¿Por que me preguntas eso Hinata-chan? - Miró a su novia, la cual estaba muy sonrojada, jugando con sus dedos.
-B-bueno... me preguntaba si quisieras que prepare un poco para ti en este San Valentin... me han enseñado en el club de cocina y pues...
-¡Me encantaría! - Respondió el enérgico rubio – Y mucho más si lo has preparado tú con tus hermosas manos – Dijo mientras tomaba ambas manos de la ojiperla y la miraba intensamente. Hinata se sonrojó aun más, y a Naruto le encantaba eso de ella.
-Entonces haré el más delicioso chocolate para ti, Naruto-kun – Le dijo con una tierna sonrisa.
-Lo estaré esperando con ansias – Dijo Naruto, acercándose a ella para besarla.
Todo era mucho mejor desde que esa loca al fin se fue, ya nada ni nadie interfería en su relación, incluso el padre de Hinata ya lo había aceptado.
Ino trataba de concentrarse en su PC, pero siempre terminaba por pensar en él. Desde que habían terminado (el mes pasado) no lo había visto con ninguna otra chica, claro a parte de Naruko. Pero no creía que Naruko y él... que ellos la hubiesen engañado, o tal vez.
-Ah, se suponía que no debía pensar en esto – Se regañó a sí misma, dándose un leve golpecito en la cabeza – Ino tonta, a mi ya no me importa lo que haga ese idiota.
-¡¿Siempre tienes que estar saliendo con ese tipo de mujeres?!
-¡¿Es que no entiendes?! ¡Son sólo unas amigas!
Otra vez lo mismo. Los "padres" de Sai peleándose sin importarles si él escuchaba o no. A estas alturas le daba igual, al final sabía que ellos no eran sus padres, y no le interesaba llevarse bien con ellos. Sólo estaba en esa casa porque no tenía a donde más ir, esa era la única razón.
-¡No tengo ninguna amante entiéndelo! - Gritó el padre de Sai, mientras él salía de la casa dando un portazo.
-Son tan escandalosos – Dijo sentándose en el patio – Hasta aquí se oyen sus gritos.
En ese momento se puso a pensar en algo. Debía hablar con ese hombre y estar 100% seguro de que era su padre.
-Supongo que no tengo elección.
El día se pasó rápidamente. Llegó el día lunes sin nada nuevo. Todos estaban en clases con Asuma-sensei. Algunos bastante distraídos, las chicas pensando a quienes les darían sus chocolates, y algunos chicos alardeando cuantos chocolates les llegarían.
-Apuesto a que tendré muchos más que tú – Decía Kiba a un aburrido Shikamaru.
-Si, si, seguro que si Kiba – Le respondió fastidiado.
-Lo que es yo, sólo quiero los chocolates de Hina-chan – Decía Naruto mientras la veía poner mucha atención a la clase.
-¿Cuantos crees que recibas? - Preguntó Sasuke a Neji.
-Seguro lo de todos los años, una montaña – Respondió el castaño - ¿Y tú Gaara?
-Me da igual, si ella no me da me importan un carajo los demás – Respondió mientras volteaba a ver a Matsuri.
-No le hables de esas cosas, lo vas a deprimir – Le dijo Sasuke a Neji, el cual sólo asintió.
-"Maldita sea ¿Que hago? ¿Como hago para que me perdones? " - Pensaba el pelirrojo afligido.
Ino suspiró en su asiento. Veía como Sai hablaba animadamente con Naruko, lo que cada vez la hacía sospechar más acerca de que por ella él la había dejado.
Matsuri miraba de reojo a Gaara. No quería hacerlo, pero no podía evitarlo. Pensaba en que ya no tenía a quien darle los chocolates que harían hoy en el club de cocina. Eso iba a ser un desperdicio.
-"Seguramente muchas chicas más también le darán chocolates... además yo no tengo por que darle, ja ni que se los mereciera..." - Pensaba volteando a otro lado. Pero en el fondo de su corazón deseaba pasar ese día a su lado, aunque le hubiese mentido y la hiciera sufrir, porque seguía enamorada de él.
Las clases de la mañana pasaron rápidamente y llegó la hora del almuerzo. Algunos estaban en la cafetería, otros en el salón o en el patio.
Ino, Temari, Naruko, Matsuri y Tenten estaban sentadas en el patio bajo el gran árbol de la escuela. Las cinco comían su almuerzo mientras hablaban de los últimos chismes que había salido en el diario Akatsuki.
-¿Supieron que Asuma-sensei y Kurenai-sensei serán padres?
-No tenía idea Tenten – Le respondió Temari – Pero supongo que está bien por ellos.
-Jejeje, tal vez deberíamos cambiar de tema – Dijo Matsuri – Como... ah es cierto, ya en un mes es la fiesta de graduación de los terceros años.
-Es verdad – Dijo Ino – Vaya, los terceros ya se van, es una pena, son chicos tan lindos.
-Los de tercero... - Repitió Naruko pensando en su amigo pelirrojo. Ya no lo vería más ahora que se iba a ir ¿Pero por que eso la ponía tan triste?
-¿Te sucede algo Naruko-chan? - Le preguntó Matsuri.
-¿Eh? N-no, nada – Respondió con una risa nerviosa.
-¿Y en donde se han metido Sakura y Hinata? - Preguntó Ino mientras miraba para todas partes.
-A Sakura la vi con Sasuke, y supongo que Hinata está con Naruto, otra vez – Respondió Temari entornando los ojos.
Hinata estaba con Naruto, ambos abrazados y sentados sobre el césped.
-Estaba deliciosa tu comida hime-chan – Decía Naruto mientras daba un último bocado a lo que le había preparado su novia.
-¿De verdad te ha gustado?
-Claro, es la mejor comida que he probado – Se acercó a su oído – Pero no se lo digas a mamá.
-Jejeje – Sonrió la ojiperla llevando cubriendo sus labios con su mano derecha. Para Naruto se veía tan hermosa e inocente que no pudo evitar el querer besarla.
La atrajo hasta él tomándola por el cuello, pero con delicadeza, y la besó tiernamente como le gustaba hacerlo. Hinata se sentía tan bien al estar a su lado que realmente sentía que eran el uno para el otro.
En ese momento comenzó a sonar el timbre que marcaba el término de la hora del almuerzo.
-Debemos ir a clases Naruto-kun.
-Si ya se, pero igual podemos llegar un poco tarde – Respondió antes de volver a besarla.
Sakura iba junto a Sasuke por el pasillo. Ella iba guindada de su brazo mientras varias chicas la miraban con odio al pasar, eran el fan club de Sasuke.
Sasuke le sonrió a la pelirrosa como diciéndole que no se preocupara por esas locas, y ella asintió levemente. La verdad era que esas miradas la ponían muy nerviosa.
-Sasuke-kun, debemos ir ya a clases.
-Ya lo se, pero primero voy por mi partitura al casillero – Dijo él. En eso, al abrir el casillero cayeron un montón de cartas al suelo, que sabrá Dios como habían entrado ahí.
-Vaya, si que tienes admiradoras – Sakura se agachó a recoger algunas – Y admiradores – Dijo viendo una que estaba firmada por un hombre. Sasuke se puso azul del espanto mientras la pelirrosa sólo sonreía.
-De todas formas estas cosas no me interesan, sabes que la única carta de amor que leería tendría que ser tuya – Le dijo con un atisbo de sensualidad en su voz, mientras Sakura se sonrojaba un poco.
-Pues eso espero – Respondió ella – Y como no vas a leer esto ¿Que harás?
-Pues no se, vaya que son un problema.
Las clases ya habían comenzado. Todos estaban en los clubs.
Hinata y Matsuri estaban haciendo juntas el chocolate de San Valentin como parte de su tarea. La castaña se veía muy desanimada, mientras la ojiperla estaba muy risueña pensando en como iba a ser la forma y el envoltorio para dárselo a su querido Naruto.
-Mmm debe ser un corazón – Decía mirándolo tal cual un pintor observa un paisaje antes de pintar, sólo que ella hacía las figuras con sus manos. Primero un corazón, luego un cuadrado, y al final un circulo – No, definitivamente debe ser un corazón.
-¿Vas a hacer un corazón Hinata-chan? - Le preguntó Matsuri. Su voz se oía tan triste y apagada que Hinata dejó de sonreír por un momento. Ella tan feliz mientras su amiga estaba sufriendo tanto.
-Ajá, será un corazón ¿Y que piensas hacer tú? - Le preguntó aún sintiéndose un poco culpable.
-No lo se aún, además eso que importa, yo terminaré comiéndolo.
-¿No vas a dárselo a nadie?
-¿A quien? Yo no tengo novio – Dijo Matsuri aun más triste. Estaba harta de sentir lo que sentía ¿Pero como evitarlo?
-Bueno... yo sólo decía.
-No es tu culpa Hinata-chan... - Matsuri tomó uno de los utensilios de cocina con su mano izquierda, apretándolo muy fuerte – Es sólo que aún me duele demasiado... todo...
-Tranquila – Le sonrió la ojiperla, tomando su mano y haciendo que soltase lo que con tanta fuerza apretaba – Se como te sientes, y por eso puedo decirte que deberías escuchar lo que Gaara-kun quiere decirte, te aseguro que te sentirás mucho mejor una vez que lo hagas.
-Tal ves tengas razón...
En el salón de arte, Sai trabajaba arduamente en su dibujo. No quería mirar a cierta rubia a la cual quería tanto, pues eso que sentí estaba prohibido. En ese momento se le acercó Naruko.
-Sai-kun ¿Que estás dibujando? - Le preguntó mirando su cuadernillo, en donde había una mujer vestida con un kimono, era un dibujo realmente hermoso, pero aquella figura humana no tenía rostro.
-Sólo dibujo lo que pienso – Respondió el pelinegro.
-¿Por que no tiene rostro?
-No se que expresión debería dibujar, ya que no siento nada al hacerlo.
-¿Nada? - Preguntó la Uzumaki, de pronto sintiendo una gran tristeza hacia ese chico.
-Nada – Repitió él.
Ino sólo los observaba desde el otro lado del salón, cada vez estaba más convencida, Sai la había dejado por Naruko.
Al fin salieron de clases. Todos se fueron a sus casas muy cansados. Ya mañana por fin sería el día tan esperado por todos los enamorados, y en la escuela habría un pequeño acto para celebrarlo, por lo que habrían clases sólo la primera hora y saldrían temprano.
En la mansión Uchiha todos estaban cenando en la mesa. Sasuke se veía muy contento, cosa que extrañaba bastante a su padre. Desde hace tiempo que estaba así y ahora ni se interesaba por faltarle al respeto. Itachi se veía muy serio, al igual que siempre.
-¿Y como te ha ido Itachi? - Preguntó Fugaku refiriéndose a los exámenes de ensayo para entrar en la universidad. Itachi sonrió con satisfacción.
-Muy bien papá, seguro que estaré aprobado al menos en cinco universidades – Respondió el hijo mayor.
-Así me gusta, se que serás un buen heredero de las empresas Uchiha – Al oír esto el rostro de Itachi cambió. No le había dicho nada a su padre, pero no pensaba seguir el negocio de la familia, quería estudiar derecho y ser un gran abogado.
Sasuke carraspeó un poco.
-A mi también me ha ido bien en la escuela – Dijo para cambiar el tema. Sabía perfectamente los intereses de su hermano y sólo por esta vez estaba dispuesto a salvarle el pellejo.
-¿Ah si? Me he enterado de que has subido un montón tus notas Sasuke – Dijo la madre de ellos. Ella siempre le sonreía tiernamente y por eso adoraba a su madre, no era fría como su padre – Estoy orgullosa de mis dos hijos.
Y su padre jamás le decía que estaba orgulloso de él, por más que tratara de ser como su hermano. Siempre había algo que le impedía obtener la aprobación de su padre.
Itachi se alivió por un momento, pero tarde o temprano tendría que enfrentar a su padre y decirle lo que en verdad quería hacer de su vida. Además Sasuke soñaba con sucederlo en las empresas y no iba a quitarle ese gusto a su hermano sólo porque su padre lo quisiese así.
Sakura estaba en la cocina terminando su chocolate casero para Sasuke. También hizo varios bombones pequeños para darle a sus amigos, no vaya a ser que alguno se quedara sin chocolate.
-Listo, ha quedado perfecto – Dijo sonriendo. Envolvió la caja mediana con un listón del mismo color que su cabello, y quedó muy satisfecha con el resultado. En ese momento entró su tía quien llevaba puesto un delantal de cocina. Era una mujer alta, de finas facciones, la hermana de su madre. Tenía el cabello largo y de color castaño, con los mismos ojos verdes que ella y su mamá.
-Tía Umiko – Sonrió la pelirrosa – Ya he terminado, gracias por enseñarme a prepararlos.
-De nada Sakura – Respondió Umiko sonriente. Miró hacia la mesa para comprobar el resultado - ¡Están hermosos sobrina! De seguro tu novio y tus amigos se van a morir del gusto.
-Jejeje, no lo creo, pero al menos hice el intento, y creo que me han quedado bien.
-Están muy bien.
Sakura tomó uno de los que tenían forma de bombón – Este es para mi primo, pero no le vayas a decir nada porque es sorpresa.
-De acuerdo.
Ahora tomó otro, era un bombón que tenía encima pequeños trozos de chocolate blanco.
-Y este es para ti tía, muchas gracias por todo.
-De nada sobrina querida – Dijo la mujer abrazando a su sobrina, a la cual quería como hija.
Hinata y Hanabi también estaban en la cocina de la casa. La hermana mayor ya había hecho su chocolate para Naruto, pero pensó que hacer uno para su primo y también para su amigo Yusuke no estaría mal, después de todo él se había portado muy bien con ella y Naruto.
Hanabi le había pedido que le ayudara a hacer un chocolate, porque quería dárselo al chico que le gustaba. Hinata le preguntó más de mil veces quien era, pero ella sólo se sonrojaba y le decía que no le diría nada. De igual modo Hinata decidió ayudar a su hermana.
La veía revolver el chocolate semi-derretido dentro de ella olla y sonreía al ver su cara de esfuerzo al batir con tanta fuerza.
-"Hanabi-chan, tengo que decirte la verdad... pero no se como vayas a tomarlo, aún para mi ha sido algo muy difícil..." - Pensaba preocupada - "Sin embargo creo que tú tienes el derecho de saber que mamá está viva, y tiene muchos deseos de verte hermanita"
-¡Ah, no puedo! - Se quejó la ojiperla – Me he cansado de batir.
-No te preocupes hermanita, yo lo haré por ti – Dijo Hinata sonriendo. Hanabi asintió algo apenada, permitiendo que su hermana mayor se hiciera cargo.
-¡Al fin he acabado! - Gritó Naruko muy emocionada. La cocina estaba hecha un desastre al igual que su ropa y su cabello, pero al fin había terminado su obra maestra; su chocolate casero.
Kushina entró a la cocina y se quedó con la boca abierta al ver el chiquero que había quedado tras la intervención de su hija. Las ollas tiradas en cualquier parte, los platos todos manchados de chocolate derretido, al igual que el rostro de Naruko y claro, la llave del agua corriendo.
-¡¡Naruko!! - Gritó furiosa, mientras a la rubia le aparecía una gotita en la frente - ¡¿Que significa esto niña?!
-L-lo siento mamá, lo ordenaré ¡Lo juro! - Dijo haciendo una especie de plegaria con las manos.
-Eso espero jovencita – Dijo la madre la cual no podía ni pensar en ordenar todo aquello con su ya avanzado embarazo.
-¡Si mamá, enseguida ordeno todo! - Respondió enérgica comenzando a ordenar el desastre que causó.
Mientras en la sala Naruto y Minato se peleaban por el control remoto, ya que ambos querían ver programas distintos.
-Déjame papá, tú ya viste televisión la semana pasada, esta semana me toca – Decía el rubio menor tirando del pequeño aparato que del otro lado era sostenido por su padre.
-No, Naruto y soy tu padre y tú tienes que hacer lo que yo diga – Respondió el rubio mayor.
-No, no, no, yo quiero ver televisión hoy – Reclamaba Naruto – Además si eres mi padre compórtate como un adulto.
-Y tú compórtate como un hijo no como un padre – Contraatacó Minato.
Kushina llegó y al verlos pelear sólo suspiró.
-¿Es que todo en esta casa es un desastre si no estoy cerca? Me pregunto que hacían estos dos cuando yo no estaba – Dijo entornando los ojos.
-¡Vamos papá, dame el control!
-¡No, tú dámelo Naruto!
-¡Naruto, Minato! ¡Dejen de pelear ahora mismo y suelten ese control remoto! - Gritó la pelirrosa muy enfadada con esos dos. Ellos le hicieron caso de inmediato, dejando caer el control sobre el sillón.
-Así me gusta – Dijo sonriendo Kushina. Luego se sentó en medio de los dos y cambió el televisor – Hoy le toca ver la tele a mamá.
-¿Que? - Dijeron los dos rubios deprimidos.
La noche al fin pasó muy rápido y llegó el día, asomando sus cálidos rayos lentamente.
Hinata se despertó con la luz directamente en los ojos, cosa que le incomodaba. Luego de ducharse se puso su uniforme y tomó todas sus cosas, incluido el regalo para Naruto. Estaba muy feliz de poder darle algo que había hecho con sus propias manos sólo para él, se llenaba de emoción y de orgullo de sólo pensarlo.
-Naruto-kun – Suspiró su nombre.
Cuando pasó por afuera de la habitación de su padre y de Motoko se dio cuenta de que esa mujer estaba sola ahí, y estaba hablando sola, o más bien con su espejo.
-Maldita Hanako, juro que acabaré contigo un día de estos, y nunca podrás probar tu inocencia – Decía con un sonrisa malvada.
Hinata se quedó pasmada ante lo que acababa de escuchar, y prefirió irse corriendo antes de que Motoko la descubriera.
Salió de la casa rápidamente y se subió al auto de su primo Neji.
-"No puede ser... ¿Por que Motoko conoce a mamá? ¿Y por que dice que va a matarla?" - Pensaba preocupada.
En casa de Ino ella estaba saliendo, cuando de pronto vio frente a su puerta a una persona a la cual no esperaba encontrarse ahí.
-Sai... ¿Que estás haciendo aquí?
-Vine a ver a tu padre – Respondió seriamente, sin cambiar en lo más mínimo la expresión de su rostro.
-¿A mi padre? ¿De que estás hablando? ¿Como que a mi padre Sai? - Preguntó muy confundida. Ahora entendía mucho menos todo lo que estaba pasando ¿Que se traía Sai con su padre?
-Es un asunto mio y de él.
En ese momento salió Inoichi de la casa. Al parecer también sabía que era lo que veía a hacer Sai, porque no se extrañó de verlo en su casa.
-¿Que sucede papá?
-Ino, vete a la escuela y en la tarde hablamos – Le ordenó.
-Pero...
-Por favor hija.
-De acuerdo – Asintió con la cabeza. Luego caminó hacia adelante pasando junto a Sai , y lo miró por unos segundos antes de subirse al auto y que el chófer la llevara.
-¿Entonces tú eres el hijo de Saori? Nunca pensé que te vería otra vez – Dijo Inoichi. Sai sólo lo observó con su misma expresión.
-¿Eres tú mi verdadero padre? - Preguntó sin rodeos.
Todos estaban ya en el salón a la espera de Kakashi-sensei. Él llegó y dio comienzo a la clase de inmediato.
Cuando por fin acabó la clase todos salieron al patio para descansar un rato, ya que después se celebraría el acto.
Sasuke iba por el pasillo, abrazando a Sakura por la cintura con su mano derecha, mientras en la izquierda llevaba el chocolate que ella le había preparado.
-Sasuke-kun, todas estas chicas te están mirando, creo que quieren darte sus chocolates de San Valentin.
-Pero yo no tengo por que recibir nada, además no quiero molestarte – Dijo mientras abría el casillero. Otra vez estaba lleno de cartas de amor y también habían chocolates.
-No te preocupes, entiendo que ellas quieran demostrarte su amor, así que no me enojaré si recibes sus chocolates – Dijo sonriendo la pelirrosa. Sasuke la miró y también sonrió.
-¿De verdad?
Sakura infló un poco las mejillas – No voy a negar que si me dan celos, pero al menos este día te compartiré un poquito – Levantando su bolso – Además yo no te hice chocolates sólo a ti.
-¿Que? - Preguntó Sasuke frunciendo el ceño, mientras Sakura se iba muy contenta por el pasillo a buscar a todos sus amigos del género masculino.
Hinata y Naruto estaban en el patio. Ella le ofrecía su regalo de San Valentin con una hermosa sonrisa y un poco sonrojada, y Naruto lo recibía igual de sonrojado. No es que no le hubiesen dado chocolates antes, sino que nunca lo había hecho la chica por la cual se volvía loco.
-Gracias Hina-chan, estoy seguro de que está delicioso – Dijo Naruto sonriéndole a la ojiperla, mientras acariciaba su mejilla. Ella sonreía, pero enseguida Naruto se dio cuenta de que algo malo pasaba, ya que su sonrisa no era del todo sincera - ¿Sucede algo malo mi hime?
-¿Eh? ¿P-por que lo preguntas? - Dijo Hinata tratando de desviarse del tema, pero Naruto se puso muy serio, lo que la hizo darse cuenta de que no podía engañarlo – Bueno... si me pasa algo, pero no es nada importante.
-No te creo, te veo preocupada y eso quiere decir que si es importante.
-Es que... lo que pasa es que hoy oí algo muy extraño que me dejó desconcertada – Respondió Hinata bajando la mirada. Naruto la tomó del mentón e hizo que lo mirara a los ojos.
-¿Que oíste?
-Oí como Motoko decía que iba a matar a mi mamá – Respondió la chica un poco asustada. Naruto la abrazó sin decirle nada.
-"¿Será que esa señora ya sabe todo? Será mejor que le diga a la mamá de Hinata, y que ella le cuente la verdad" - Pensó el rubio preocupado.
Ino estaba sentada en el patio junto con Matsuri. Las dos eran las más amargadas de toda la escuela.
-¿Y entonces que vas a hacer con eso Matsuri?
-La verdad no lo se – Respondió la castaña mirando el chocolate que tuvo que preparar en la clase. No existía nadie a quien pudiera dárselo, nadie – Tal vez lo tire y ya.
-¿Por que no se lo das a Sasori?
-No, eso sería como decirle que aun me gusta, y sabes que no es así, al único que quiero es a ese idiota.
-Tienes razón, no se por que nos enamoramos de puros idiotas – Dijo Ino recordando el rostro de Sai en su mente. Realmente le perturbaba lo que sea que tuviera que hablar con su padre ¿Que sería?
-Jejeje, enamorarse de idiotas está de moda, sino ve a todas las chicas – Bromeó Matsuri.
-Es verdad – Ino entornó los ojos.
Sai estaba sentado en la silla frente a Inoichi, en el despacho de él. El pelinegro tenía las manos sobre la cabeza y sus codos estaban apoyados en el escritorio. Sin embargo mostraba una sonrisa.
Inoichi acababa de decirle que él no era su padre, y eso lejos de hacerle daño lo hizo muy feliz.
-No se quien sea tu verdadero padre, pero si conocí a tu madre.
-¿Está muerta verdad? - Preguntó poniéndose serio el pelinegro.
-Si, ella tenía una terrible enfermedad cuando te dio a luz, por eso decidió darte en adopción, fue en la ciudad donde vivíamos antes. Ella era mi mejor amiga y el hombre que está en esa foto efectivamente soy yo – Sonrió nostálgicamente – Que pequeño es el mundo.
-¿Y quien es mi padre entonces? - Preguntó un poco triste luego de enterarse de la situación de su madre.
-No lo se – Esa respuesta desanimó profundamente a Sai ¿Como no iba a saberlo si era el mejor amigo de su madre?
-¿Pero como?
-Aunque eramos mejores amigos, ella nunca quiso hablarme de tu padre, lo único que me dijo fue que era un hombre casado y de mucho dinero, pero que la dejó al saber que iba a tenerte.
-Ya veo... - Sai suspiró. Si no había encontrado a su padre, al menos sabía que Ino no era su hermana, lo que le quitaba un gran peso de encima.
Se había apresurado al terminar con ella y mentirle de esa forma, pero esperaba aún tener una oportunidad de que ella lo perdonara.
-¿Por que no vino a la escuela hoy?
Naruko suspiró decepcionada. Sai no había venido a la escuela y todo su esfuerzo de la noche anterior había sido en vano.
Sasori iba caminando y la vio suspirar lo que le pareció muy extraño ya que ella siempre estaba muy alegre.
-Hola Naruko ¿Que te pasa?
-Hola Sasori-kun, no me pasa nada – Respondió soltando otro suspiro – Es que... el chico al cual quería darle esto no vino.
-Ah ¿Y que vas a hacer? - Le preguntó el pelirrojo.
-Pues ni modo que lo tire – Miró al chico que tenía en frente - ¿No te molesta si te lo doy? Es decir, para que no se desperdicie...
-¿A mi? Pero tú lo hiciste para otra persona.
-Pues si pero... bueno si no quieres...
-No, está bien Naruko-chan, si me lo quieres dar a mi pues muchas gracias – Dijo Sasori con una sonrisa. Naruko lo miró y se sonrojó un poco.
-"Vaya... que linda sonrisa tiene Sasori-kun..." - Pensó un tanto embobada.
Gaara llegó hasta su casillero con las manos llenas de cajas de chocolate. No las quería pero le parecía muy descortés rechazárselas a las chicas, total después se los podría dar a Kankuro o comerlos con toda su familia, después de todo tenían para más de un mes ahí.
-Tengo que guardar todo esto – Dijo abriendo su casillero y metiendo todo, tarea que le resultó muy difícil ya que ya habían varias cosas más dentro de él – Ufff todos los años es igual.
-G-Gaara... - Se oyó una voz a sus espaldas.
El pelirrojo se volteó y se sorprendió de ver a la persona que le hablaba.
El acto ya estaba comenzando. Tsunade decía algunas palabras y luego habrían algunas presentaciones de bandas de la escuela y el grupo de teatro.
Mientras esto sucedía algunas parejas estaban en lo suyo.
Kiba estaba muy sorprendido, jamás le habían llegado tantas cartas de amor y tantos chocolates y peluches.
-Vaya, parece que soy todo un galán – Dijo sonriendo. De pronto sintió que alguien tocaba su hombro.
-K-Kiba-kun... etto... - Decía la chica sonrojada. Kiba le sonrió.
-¿Que sucede, Kana?
-Y-yo... bueno... traje esto... - Dijo enseñando una pequeña cajita amarrada con un listón lila. Kiba al verla se sintió muy feliz, la verdad era que el único regalo que quería recibir era el de ella. Estaba esperando el momento perfecto para por fin decirle lo que sentía, y ese momento había llegado.
-Muchas gracias – Dijo mientras la recibía. Luego de eso le tomó la mano y se acercó a ella – Kana... hay algo que quiero preguntarte.
-¿Que cosa? - Preguntó la rubia nerviosa y sonrojada. Su corazón estaba latiendo a mil por hora y no era para menos.
-¿Aceptarías... ser mi novia? - Preguntó el castaño acercándose cada vez más a ella.
-Si – Respondió la chica casi en un susurro antes de sentir los labios de Kiba sobre los suyos. Al fin lo que tanto había esperado se hacía realidad, Kiba le había hecho caso – Te quiero Kiba-kun.
-Yo también.
-¡Si! - Gritaron las amigas de Kana escondidas detrás de árbol, pero se callaron rápidamente para que no las fueran a descubrir.
-Nunca pensé que Kana al final si lo haría – Dijo Karin haciéndose la desinteresada.
-Para que veas, ahora sólo faltas tú – Le dijo Shizuko.
-Es verdad, pero como las cosas con Sasuke-kun no fluyeron deberías buscarte a otro chico – Le dijo Aiko.
-¿De que hablas? A Karin ya no le interesa Sasuke, ella tiene los ojos en otro chico ahora ¿No es verdad?
-¿De que estás hablando Yumi?
-Hay, como si no nos hubiésemos dado cuenta de lo que pasa con Suigetsu – Dijo una sonriente Shizuko, dejando a Karin boquiabierta.
La pelirroja sólo se acomodó los lentes y carraspeó un poco, luego de lo cual se alejó en completo silencio.
-No puede ser – Dijo Aiko - ¿Ella está saliendo con Sui-kun?
-Aún no, pero te aseguro que eso será más pronto de lo que canta un gallo – Le respondió Shizuko, quien parecía ser la más sabia del grupo.
-¿Matsuri? - Dijo Gaara incrédulo de que ella le estuviese hablando. La chica sólo miraba al suelo, se le notaba la confusión en la expresión de su rostro, quería preguntar algo pero a la vez le daba miedo - ¿Que pasa?
-¿Por que Gaara? - Preguntó de pronto.
-¿Eh?
-¿Por que hiciste todo eso? ¿Por que me engañaste de esa forma? - Preguntó tratando de retener las lágrimas, las cuales ya estaba harta de derramar – He estado preguntándomelo, no creo que haya hecho algo tan terrible como para que tú me odies tanto... y se que... no te he querido escuchar... pero ya no puedo más.
-No, nada es como tú crees – Trató de explicarse Gaara – Si, es verdad que al principio todo era un simple juego para mi, algo que surgió como una simple apuesta entre Kankuro y yo, pero yo de verdad me enamoré de ti, todo lo que te dije y lo que hubo entre nosotros jamás fue inventado, yo te amo y no estoy mintiendo.
-¿Entonces por que no me lo dijiste? - Ya no podía contener esas malditas lágrimas que se derramaban por su rostro igual que cuando un vaso lleno se desborda - ¿Por que esperaste a que yo me enterara de esa manera?
-Porque no quería perderte, te juro que me dolía tener que mentirte – Decía el pelirrojo acercándose a ella – Pero me duele mucho más si tú ya no sientes nada por mi... - Su mano fue subiendo lentamente hasta el rostro de la chica, y secó sus lágrimas – Y me duele aún más si tú lloras...
-Gaara...
Ella levantó su vista y él no esperó más para unir sus labios con los de ella.
La mente de Matsuri le decía que parara, que él le había hecho mucho daño y que seguramente seguiría haciéndolo, pero su corazón le decía que eso no importaba, que sólo se dejara llevar por sus verdaderos sentimientos, y al final el corazón le ganó a la razón.
Rodeó el cuello de Gaara con sus manos y profundizó el beso, olvidando todo por u momento, mientras él se sentía verdaderamente feliz de haber sido correspondido.
No quería ver ese acto. Ino simplemente había salido de la escuela antes ya que tanto amor por todos lados la enfermaba. Extrañaba demasiado a ese idiota y debía aceptar que se sentía morir sin él, y más aun en un día tan especial. Estaba sentada en el columpio del parque.
-Eres un idiota Sai – Dijo con rabia en su voz.
-¿Quien es idiota? - Se oyó una voz tras ella. Ino dio un salto espantada y se tropezó cayendo hacia atrás, en donde la persona que estaba ahí la agarró antes de caer al suelo – Deberías tener más cuidado Ino-chan – Replicó el chico.
-Sai... - Dijo Ino viendo como él la sostenía por la cintura. Se separó rápidamente de él muy sonrojada. Estaba molesta con Sai por haberle hecho la canallada de engañarla con Naruko - ¿Que estás haciendo aquí?
-Te estaba buscando, pero me encuentro con que soy un idiota.
-¿Por que mejor no te vas con Naruko? Seguro a ella no le pareces un idiota – Dijo la rubia cruzándose de brazos.
-¿Por que tendría que ir con Naruko-chan? - Contraatacó Sai.
-Como es tu nueva novia...
-Yo no tengo ninguna nueva novia, y tampoco te dejé porque tuviera otra mujer.
-¿Eh?
-Hay una razón mucho más importante y personal, y si me dejas hablar te lo explicaré – Dijo muy serio el pelinegro, mientras Ino lo observaba con duda.
Naruto estaba en el pasillo afuera del baño de chicas esperando a Hinata. En eso vio a un chico de segundo, de otro salón, que caminaba muy sospechosamente mirando para todos lados. Naruto no le hubiera dado importancia a este hecho de no ser porque le vio algo extraño entre las manos, una especie de bolsita con un polvo blanco dentro. Se le vino a la mente que después de todo lo que pasó con Sayu logró hablar con ella una última vez antes de que se la llevaran.
------Flash Back------
-Dime que le pusiste a eso que me diste en la nieve, tengo el derecho de saber que cosa hiciste conmigo – Exigió el rubio. Ya estaba recuperado de su herida.
-Te juro que no se lo que era, me lo vendió un chico de la escuela – Respondió la castaña casi llorando.
-No te creo nada, has demostrado ser una total mentirosa, y además de todo loca – Naruto la miró con profundo desprecio – Agradece que no te denuncio ante las autoridades, sólo porque me da pena tu hijo.
------Fin Flash Back------
-¿Será eso? - Se preguntó. Pero no pudo seguir pensando cuando sintió los brazos de Hinata al rededor de su cintura.
-Naruto-kun...
-Hime-chan, que bueno que ya has salido, nos estamos perdiendo el acto.
-Hai, vamos enseguida – Dijo la ojiperla soltándolo y tomando su mano para que caminaran juntos. Pero Naruto se quedó pensando en lo que vio.
Los labios de Gaara se separaron lentamente de los de Matsuri, la cual lo miraba aún llorando. El pelirrojo sonrió al sentir que la estaba recuperando.
-Te juro que son ciertas mis palabras, yo te amo de verdad – Aseguró.
-Gaara, yo también te amo – Le dijo Matsuri.
-Entonces vuelve conmigo, perdóname Matsuri – Decía acariciando sus mejillas, pero ella apartó las manos de él de inmediato.
-Yo te amo, pero no puedo perdonarte – Dijo con una voz muy dura – No volveré contigo, no quiero sufrir más de lo que ya lo he hecho.
-Yo ya no te haré sufrir, confía en mi – Pedía Gaara desesperado y demasiado triste.
-Lo siento... pero no puedo confiar en alguien que me engañó... sólo quería oír la verdad de tus labios... pero no voy a regresar a tu lado jamás – Después de decir esto se alejó de Gaara hasta quedar a una distancia prudente – Ah, puedes quedarte con estos – Dijo dándole sus chocolates – No los necesito.
Después le dio la espalda y se alejó corriendo.
-¿Por que? - Se preguntó el pelirrojo. Sentía enromes deseos de llorar, y aunque los hombres no lloran, simplemente no pudo aguantarse, ahora si la había perdido para siempre, a pesar de haberle dicho toda la verdad, ella no iba a perdonarlo.
Naruko se sentó en un banco del patio de la escuela, el cual estaba completamente vacío ya que todos estaban en el gimnasio viendo el acto. Sasori se sentó a su lado dando un último bocado al chocolate.
-Estaba delicioso Naruko-chan, muchas gracias por dármelo.
-¿De verdad te gustó? - Preguntó con estrellitas en sus ojos.
-De verdad me gustó mucho – Respondió Sasori sonriendo. Naruko se dio cuenta de que tenía un poco de chocolate en los labios y se acercó para quitárselo.
En ese momento se quedaron viendo fijamente, ambos completamente perdidos en la mirada del otro, sintiendo muy de cerca sus respiraciones.
-Sasori-kun...
-¿Dime?
-¿Me enseñarías a besar?
-¡¿Que?! - Preguntó el chico aún más rojo que su propio cabello ¿Que le enseñara a besar? ¿Pero que demonios estaba pasando por la mente de esa niña? Está bien, no era una niña sino toda una mujer, pero se comportaba como una nena ¿Como iba a enseñarle a besar? - ¿Por que me pides algo como eso?
-Sólo porque quiero aprender ¿Tiene algo de malo?
-Cl-claro que no pero... es decir, deberías besar al chico que te gusta no a mi.
-Tienes razón, no se en que estaba pensando – Dijo la rubia decepcionada y alejándose de él.
-Naruko-chan ¿De verdad quieres que te enseñe algo así? - Preguntó un poco intrigado.
-Ajá, es que no quiero decepcionar a la persona que me gusta.
-Ya veo... - Sasori bajó la mirada como pensativo - "¿Por que me pasan estas cosas a mi?" - Dio un largo suspiro – De acuerdo.
-¿De verdad? - La chica lo miró sonriendo. La verdad es que si quería saber que se sentía besar a alguien, y sabía que si no sentía nada por esa persona no habría problema ¿Pero que sentí en verdad por ese amigo?
Sasori asintió con la cabeza y se acercó lentamente al rostro de ella. Estaba nervioso, era la primera vez que se ponía así antes de besar a una chica, y lo peor de todo era que no sabía por que. Naruko era tan diferente a todas las otras, era tan infantil y tierna, pero a la vez era una hermosa mujer.
Su mano subió hasta encontrarse con la mejilla de la rubia y sus labios por fin tocaron los de ella. Al principio sólo era un roce sin mayor complejidad, pero de pronto se volvió mucho más intenso.
Naruko comenzó a sentir como su corazón latía muy fuerte, se sentía muy nerviosa y avergonzada, pero a la vez le gustaba sentir eso.
-Hay Naruto – Dijo Sasuke acercándose al rubio que estaba muy abrazado con su novia viendo el acto que ya estaba por acabar.
-¿Que sucede teme? - Preguntó Naruto.
-¿Has visto a Gaara? Lo estaba buscando pero nada que aparece.
-Creo que estaba en el pasillo – Le respondió Hinata.
-Ah, gracias Hinata, iré a buscarlo – Dijo Sasuke mientras se alejaba corriendo.
Ino estaba demasiado sorprendida con todo lo que Sai le había dicho en el parque. Ahora estaba recostada en su cama.
Jamás pensó que Sai la hubiese dejado por una razón como esa, y que hubiera mentido sólo para protegerla de la verdad. En el fondo de su corazón le daba gusto saber que todo lo había hecho por ella y sobre todo que nunca hubo otra en su vida.
Sin embargo no alcanzaron a arreglar las cosas debido a que en ese momento su padre la llamó por teléfono. Fue una pena porque se moría por abrazarlo y besarlo, y decirle cuanto lo quería y lo extrañaba.
-Ni modo, habrá que esperar hasta mañana – Dijo esbozando una pequeña sonrisa.
Karin caminó hasta encontrar a Suigetsu el cual estaba hablando muy animado con una chica. La pelirroja simplemente se cruzó por delante haciendo que la chica se ofendiera y se largara.
-¿Que haces? Espantas a mis admiradoras – Dijo el albino enfadado.
-No me digas ¿Y sólo tienes una admiradora?
-Contigo son dos – Dijo sonriente. Karin se sonrojó y le dio un zape en la cabeza.
-Idiota, ni lo sueñes – Respondió.
-¿Que traes en la mano? - Preguntó Suigetsu notando un pequeño paquete en las manos de la pelirroja. Ella dudó un poco pero finalmente se lo entregó.
-Es para ti.
-¿Para mi? Ja, sabía que estabas loca por mi.
-No es eso imbécil, es sólo para que no te quedes sin ninguno, así como estás no creo que alguna otra te haya dado algo – Dijo mirando para otro lado mientras se ajustaba los lentes. Suigetsu rió.
-Pues fíjate que si me llegaron regalos, y muchos, pero gracias por esto.
-No tienes que agradecerme, sólo lo hice porque me das las... - Pero Karin no pudo terminar su frase ofensiva cuando sintió como las manos del chico la jalaban por la cintura hacia su cuerpo, haciendo que quedaran demasiado cerca y luego calló con sus labios.
El día por fin había terminado y todos ya estaban en sus casas, o recostados en sus camas. Había sido un día largo y muy emocionante para algunos, mientras que para otros había sido el peor de todos.
-¿Para que quería que duerma contigo hoy Hinata? - Preguntó Hanabi con una almohada en la mano y luciendo un pijama que tenía un osito estampado. Hinata la miró sonriendo un momento.
-Ven, súbete a mi cama, tengo algo muy importante que decirte, pero prométeme que no le dirás nada a papá – Dijo Hinata llevando el dedo índice a sus labios.
-Un secreto, sugoi – Dijo la ojiperla menor - ¿De que se trata?
-Se trata de mamá.
-¿De mamá? - Repitió Hanabi extrañada.
-Hanabi-chan... ¿Que harías si yo te dijera que mamá sigue con vida? - Hinata trató de sonar lo más clara posible. Sabía que eso que estaba diciendo podría confundir mucho a su hermana, pero era necesario.
-¿Que dices...?
Continuara...
Avance: La noticia de que su madre sigue viva ha ocasionado gran confusión en Hanabi, pero a la vez una gran felicidad. Matsuri al fin se decide a ir a ver a su padre y sigue firme en su decisión de no perdonar a Gaara. Sakura y Sasuke darán un gran paso en su relación e Itachi al fin tendrá el valor de enfrentar cara a cara a su padre, mientras que Hinata se irá con su mamá.
Próximo capitulo: Decisiones.
¿Que pasará con las decisiones de cada uno?
¿Hinata sabrá algún día por que a su madre la metieron a la cárcel?
¿Motoko cumplirá sus malvados planes?
Todo eso y más en los próximos capítulos ^^
Espero que les haya gustado este, que por cierto si que es el más largo ^^u
bueno...
¡Sayonara!
