CAPITULO 21

Es difícil imaginar tu vida sin la persona que amas, es muy duro seguir avanzando cuando sabes que ella ya no está a tu lado, que ella también continua avanzando pero sin ti , y eso duele mucho, más de lo que cualquiera imaginaria

― Cinco minutos señorita, estamos a punto de comenzar ― decía uno de los asistentes

― Voy enseguida

― Muévete, todos te están esperando ― entraba muy apurada

― Ya voy que parte de solo necesito unos minutos no entienden

― Mejor date prisa que todos están desesperados por ti

― Santana deja de molestarme tanto ya voy a salir, solo quiero respirar un poco

― Rubia no hay tiempo de respirar, es el evento más importante del año todos están aquí y tú ya deberías estar afuera sentada en primera fila

― Lo sé, pero no puedo

― ¿Qué cosa no puedes? Yo misma te empujare para que vayas ― se me acerco

― No, mira estoy nerviosa...enserio no puedo

― Quinn Fabray con miedo ¿En qué universo estoy?

― Ya Santana deja de molestarme sabes que yo antes era así de miedosa y que bueno hoy es un día muy importante no sé qué voy a hacer y ¿si todo sale mal?

― Cállate rubia todo va a salir bien y tú ya no eres esa chica insegura dios Quinn eres más decidida y arriesgada que yo, así que mueve ese trasero y sal que todos te están esperando

Bueno me presentare nuevamente aunque todos ya saben quién soy Quinn Fabray estudiante de periodismo y estoy cursando mi último año de periodismo, hace más de tres años que llegue a Nueva York con muchos sueños y con un corazón roto en mil pedazos.

Creo que comenzare contándoles las cosas básicas sobre mi vida ahora que ya saben mi pasado es importante que conozcan mi presente y me acompañen a descubrir mi futuro.

Les contare un poco sobre ella, Santana llego a la ciudad con Britt y bueno las dos hacen una pareja hermosa, están juntas ya muchos años, de hecho a Santana se le ha pegado lo cursi y romántica, pero adoro verla así de enamorada.

Además me encanta tenerlas cerca, sé que en el pasado nuestra relación no fue la mejor pero todo cambio después de la graduación, recuerdo perfectamente que me llamo y se disculpó por todo lo que había sucedido entre nosotras, para fue un gesto muy importante ya que reconoció que se equivocó, bueno el resto es historia ya que meses después ella y Britt llegaron a esta ciudad y al poco tiempo las tres habíamos conseguido un amplio departamento, habíamos tenido mucha suerte en encontrar algo barato y cerca de donde estudiábamos, por su parte Britt adoraba la danza por lo cual fue admitida en una de las escuelas más prestigiosas, pero Santana aún estaba algo indecisa sobre lo que quería estudiar afortunadamente se dio cuenta que el derecho era lo suyo y ahora va muy bien estudiando algo que le gusta y déjenme decirles que es muy buena.

Vivimos en un lugar privilegiado para no tener mucho dinero, las tres trabajamos, Santana y Britt en una cafetería y yo trabajo para un pequeño periódico de Nueva York, pagan lo justo para sobrevivir, pero se debe empezar por algo, así que no es momento de quejarse, estoy cerca de conseguir mi título y bueno una meta más cumplida.

Se preguntaran porque estoy tan nerviosa este día y bueno lo que sucede es que hoy es un día muy importante ya que elegirán a los cinco alumnos que tendrán la oportunidad de realizar pasantías en uno de los más grandes editoriales del país, además de tener el privilegio de trabajar en New York Times, cada año se seleccionaban a los estudiantes con mejores calificaciones para obtener ese honor y bueno estaba entre los candidatos...por esa razón me encontraba tan nerviosa.

― Ya cálmate rubia, solo sonríe muestra decisión y listo

― No puedo Santana yo...ay dios nunca había estado tan nerviosa

― Mírame ― se acercó a mí ― eres Quinn Fabray, tienes excelentes calificaciones, eres asombrosa, tu redacción es simplemente espectacular y lo vas a lograr...así que respira y siéntete una ganadora, yo te estaré esperando y apoyándote en todo.

― Te quiero San ― le sonreí ― tienes razón, voy a hacer esto...

― Hola ¿de qué me perdí? ― llegaba muy apurada Britt

― De nada mi amor que a la rubia le dio un ataque de pánico pero ya está todo bien

― Quinnie tranquila sabes que todo saldrá bien

― Lo se Britt ― le sonreí y la abrace ― las quiero chicas y voy a lograr esto.

Casi cuatro duros años de estudio estaban dando resultado, les diré que cuando llegue a esta ciudad me aterraba lo enorme que era, parecía que no pertenecía aquí, pero luego llegaron Santana y Britt y junto a ellas mis miedos fueron desapareciendo hasta convertirme en una mujer decidida sin miedo a nada ni nadie.

― Buenas noches y bienvenidos una vez más, hoy premiaremos a los mejores alumnos, siempre hemos creído que el esfuerzo que realizan día a día no solo debe ser para lograr ser unos excelentes profesionales sino que también tiene que ser recompensado de alguna manera por esa razón comenzare diciendo que los felicito a todos y bueno felicitaciones a Quinn Fabray...

No escuche nada mas ya que sin darme cuenta Britt había corrido hacia mí para abrazarme al igual que Santana, después de mi familia esas chicas se habían convertido en mi mayor soporte y mi razón para seguir adelante cuando todo se complicaba.

― Te lo dije Fabray, no puedo creerlo vas a trabajar con las personas más importantes del periodismo, vaya rubia que envidia

― Sanny no la envidies recuerda que eso es malo

― Britt, amor es solo una forma de decir, pero te aseguro que estoy muy orgullosa de la rubia, así que no te preocupes no envidio a nadie

― Esta bien amor

― Dominada ― la moleste ― gracias chicas, miren estoy muy feliz no puedo creer que todo por lo que trabaje por fin este dando resultado...

― Hola...felicitaciones...

― Hola ― sonreí ― pensé que no ibas a llegar...

― ¿Y perderme tu gran momento? Nunca...

― Ehh...nosotras las dejamos un momento, ven Britt vamos a ver qué hay de comer

― SI claro, adiós Spencer que estés bien...

― Adiós Britt ― me sonrió ― adoro a esa chica, no se su inocencia se me hace muy tierna

― A mí también, a pesar de los años y todo pues nunca pierde su inocencia y eso me encanta, además es perfecta para Santana me encanta la pareja que hacen

― Lo se...estas hermosa este día...

― Gracias, es la misma ropa de siempre pero gracias...

― No es la ropa es la chica que la lleva...aunque ya sabes cómo te prefiero yo...

― Vaya...pues yo te prefiero igual...

― Ay qué asco ― llegaba Santana ― la comida, es que me toco algo horrible, perdón por interrumpir pero te están buscando rubia...

― Voy enseguida luego charlamos cuídate mucho...

― Nos vemos...adiós Santana que pases bien...

― Si igual...

― Hola Sanny, toda la comida esta riquísima, ¿por qué tienes esa cara?

― Ya sabes que Spencer no es de mis personas favoritas amor.

― Lo sé, pero ya son muchos años Sanny y tú no confías en ella, creo que deberías dejar de pensar tanto en eso, además ella y Quinn...bueno no tengo idea

― Exacto amo ni siquiera nosotras que somos sus mejores amigas, casi hermanas sabemos para donde va esa extraña relación que tienen

― Ya San, es su vida ella sabrá lo que hace

― Hola chicas que tal va todo

― Hola Brody, todo bien ya eligieron a Quinn

― ¿Enserio? No puede ser me lo perdí, pero sabía que ella iba a ser una de las ganadoras además es muy talentosa

― En eso te apoyo, y si Quinn se lo merece...

― ¿Merezco que cosa? Hola Brody ¿cómo estás?

― Hola señorita pues felicitaciones, espero que sepas aprovechar esta oportunidad que es única así, que yo creo que debemos celebrar...

― Opino lo mismo que el señor "adoro el gimnasio"

― Hey debo cuidar mi cuerpo además ustedes siempre van conmigo así que no me molestes Santana

― Esta bien dejen de discutir, me voy a despedir de algunas personas y nos vamos a celebrar como se debe, Ahh y busquen a Spencer para invitarla

― Si no te preocupes yo la llamo.

― Mejor no le digamos nada a esa tipa...nos va a dañar la celebración no la llamen

― ¿Por qué no? Si es la novia de Quinn

― El hecho de que se han dado un par de besos no quiere decir que...

― Ahh bueno un par de besos y otras cosas, además no creo que las amigas hagan eso...

― Ya cállense los dos y dejen de hablar de la vida privada de nuestras amigas, Santana deja de criticarla y Brody mejor llama a Spencer

Después de despedirme del decano de mi facultad fuimos junto a los chicos a uno de los bares de la ciudad, no acostumbraba a salir mucho ya que la Universidad ocupaba todo mi tiempo pero Santana siempre me decía que debía relajarme y disfrutar un poco más, debía vivir mi vida y bueno trataba de divertirme con cuando tenía tiempo, si a veces podía parecer aburrida pero prefería quedarme en casa y leer algún libro o estudiar, Santana siempre me reclamaba que debía salir y conocer gente nueva.

Bueno la verdad es que conocí a muchas personas interesantes en este tiempo, incluso Salí con un chico por un tiempo, pero no, definitivamente los chicos no son lo mío, creo que después de Rachel no podía encontrar a alguien que me moviera algo, o por lo menos que me resultara atractiva, deseable, bueno el mayor problema es que buscaba alguien que se pareciera y estaba cometiendo un error al querer a alguien con quien sintiera lo mismo, así que acepte que no podía seguir así, necesitaba sacármela de la cabeza, ya que del corazón jamás iba a lograr hacerlo

Se preguntaran si aún mantengo contacto con ella...bueno hace más de dos años que no se nada, ni siquiera sé que sucedió con Puck, vino a esta ciudad conmigo pero al poco tiempo tuvo una oportunidad en los Ángeles y perdimos el contacto, tampoco sé que paso con los otros chicos, del club Glee, y bueno es algo inevitable cuando empiezas una vida nueva lejos de todo al principio conversábamos mucho, de hecho la sentía muy cerca de mí a pesar de los miles de kilómetros que existían entre nosotras, pero nada dura para siempre y poco a poco nos distanciamos, me moría de celos cuando me contaba sobre sus nuevas compañeras, todo se volvió complicado y dejamos de hablarnos, así es ella y yo ya no tenemos ningún contacto y lo admitiré me muero de ganas de saber de ella, pero dudo que Rachel quiera lo mismo que yo.

― Adoro este lugar me parece increíble disfrutas de la música, de las bebidas de todo...

― Lo sé a mi también me gusta mucho.

Me encontraba con Spencer conversando en una de las mesas del bar, era un lugar que me encantaba, siempre lo frecuentábamos y se había convertido en uno de mis sitios favoritos, además la decoración y el ambiente eran perfectos desde mi punto de vista, la música adecuada y adoraba las bebidas que ahí ofrecían, por otro lado los chicos nos habían dejado solas por un momento.

― Felicitaciones una vez más Quinn, te lo mereces yo gane ese merito hace dos años y es lo mejor que me ha pasado así que aprovéchalo, es una oportunidad única

Spencer se había graduado dos años atrás y casi era una leyenda en la Universidad, la verdad es que era una chica muy inteligente ya apasionada logro quedarse con el trabajo en el New York Times y ahora es la editora más joven del periódico, además de que ha comenzado a crear su propia editorial, realmente la admiro ya que es una gran emprendedora.

Ella fue mi mayor apoyo en esta ciudad ya que llegue completamente sola y con mi corazón completamente roto, después de la graduación no volví a ver a Rachel ella solo se fue un día sin decir adiós, solo sus padres la acompañaron al aeropuerto y cuando Puck me logro localizar y avisarme que se iba ya era demasiado tarde así que los primeros días en esta ciudad fueron espantosos, todo me recordaba a ella, ni siquiera quería subirme al subterráneo ya que cada vez que cerraba mis ojos recordaba aquel beso.

Pero ni siquiera el dolor dura para siempre y apenas comencé mis clases me enfoque al cien por ciento en eso, debía lograrlo era mi sueño y por eso estudie y me decidí a ser la mejor, adoraba lo que hacía sin duda no me había equivocado de profesión ya que era buena para eso.

Creo que lo que más les puede interesar saber es si Spencer y yo estamos juntas...pues la verdad es que nuestra relación es abierta, ella puede contar conmigo para lo que sea y yo con ella, pero somos libres de conocer gente, de salir y divertirnos, siempre ha sido así, y bueno ya casi es un año desde que comenzamos esta extraña relación, al principio fue la soledad, tres años sin nadie en mi vida más que un chico con quien no sucedió nada, bueno creo que el corazón merece un tiempo para sanar y así lo hice me dedique a mis estudios y deje mi vida personal a un lado, fue así como una noche conversando de todo un poco con ella nos besamos y ese fue el principio de todo, ninguna de las dos buscaba una relación seria, y ninguna de las dos encontraba a alguien quien comprendiera nuestra vida y nuestros horarios por lo que parecía perfecto. Fue así como nos convertimos en algo más que solo amigas, les seré sincera Spencer me gusta mucho y disfruto de su compañía me siento genial a su lado y claro ella fue mi primera ilusión por lo que algo dentro de mí me decía que estaba bien intentar algo con ella. Pero Spencer no es Rachel y lamento decirlo y siento compararlas pero con ella nunca he sentido nada de lo que sentí con el gran amor de mi vida, pueden criticar mi relación con ella y están en todo su derecho pero por ahora les diré que me siento muy bien con mi querida estrella

― La adoro mi querida escritora ― me sonreía ― ¿En qué tanto piensas?

― También te quiero ― suspire ― pues no se han sido muchos años y bueno ahora todo está bien, me siento muy afortunada

― Te lo mereces y lo harás bien deja de preocuparte y mejor vamos a divertirnos

― Tu sabes que no se bailar bien

― ¿Y qué? ― se acercó hacia mí ― con ese cuerpazo que te cargas no puedes quedarte sentada

―Tonta deja de coquetearme

― Bien que te gusta ― me dijo y comencé a reír ― anda vamos

Bueno eso es otra cosa de la que debo hablar, creo que todos saben que mi peso jamás fue el ideal pero al llegar a Nueva York cambie toda mi vida, decidí continuar haciendo ejercicio, así que me inscribí en un gimnasio, y eso cambio mi vida ahora pues según Santana tengo un cuerpo de envidia, claro que aún recuerdo cuando era un poco gordita y las bromas que sufrí es algo que siempre tendré presente y ahora aunque mi cuerpo está muy bien no me dejo guiar por las apariencias y eso es algo que la vida te enseña, bueno el punto de contarles esto es que según mis amigas soy bastante atractiva, sin duda algo que no me importa pero como Rachel decía lo hago por mí no por los demás

― Hermosa, guapa, perfecta Quinn, estas muy hermosa

― Ya Spencer harás que me sonroje

― Es genial hacerte sonrojar ― se acerca mí y coloco sus manos sobre mi cintura ― dios te he dicho que me encantas

― Varias veces pero no me quejo

― Ay qué asco ― llegaba Santana junto a Britt ― no saben me tome una bebida que estaba horrible

― Eso es imposible siempre hay cosas muy ricas aquí

― Si como sea rubia, ven vamos a bailar

― Pero estoy...

No pude decir más porque Santana me arrastro hasta la pista de baile y me sonrió

― Sé que no soportas a Spencer pero al menos trata de disimular

― Yo soy así rubia, no puedo ocultar cuando algo no me gusta

― Bueno al menos dale una oportunidad, tres años San y tú sigues desconfiando de ella

― Es que no me termina de convencer, espero equivocarme, pero además creo que esa extraña relación que tienen no va a ningún lado

― Bueno es demasiado difícil encontrar a alguien que me entienda

― Cómprate un perro Quinn, ellos te entienden y no te critican

― Ay dios ― sonreí ― como se te ocurre comparar

― Es la verdad, mañana mismo vamos a comprar un perro y te aseguro que ni te vas a acordar de esa estrellita...

― Ya Santana, déjame en paz además estoy feliz

― Si como no, además no te digo que el sexo con ella no esté bien

― Ay no deja de hablar de eso

― Es la verdad debe tener algo para que sigas aguantándola con su intensidad y esos berrinches que le da a veces, y tomando en cuenta eso debo suponer que es muy buena en la cama

― Ya basta no hablare de eso contigo menos aquí

― Aburrida ― me sonrió ― bueno, está bien mejor te voy a enseñar a bailar

― Caso perdido San hasta Britt perdió la paciencia conmigo

― Mejor te invito un trago...

― Hola ― llegaba Spencer ― creo que olvide esto ― me dijo antes de acercarse a mí y besarme enfrente de Santana ― te quiero

― También te quiero

― Ay qué asco...y no lo digo por las bebidas ― decía Santana antes de alejarse.