Disclaimer: Los personajes son creación de J. K. Rowling


Cáp. 21: Venganza y Vacaciones de Navidad

Los días y las semanas pasaron dando paso a noviembre y luego a diciembre donde el frío se sentía cada vez mas fuerte.

Desde principios del mes de diciembre el castillo ya tenía duendecitos corriendo por todos lados decorando los lugares, vestidos de colores vivos y divertidos. También como era tradición comenzaba a crecer muérdago en los lugares más inesperados, mientras había chicas que podían quedarse horas bajo un ramillete para que un chico guapo las besara.

Draco y Hermione eran la pareja predilecta en el castillo aunque a ellos no les importaba ni intentaban serlo. Cada vez que un número del periódico aparecía alguna nota venía hablando sobre ellos donde aparecían fotos juntos, lo que a Hermione había terminado por gustarle, ya que recortaba las fotos y las guardaba para sí. Todas las chicas que no iban detrás de Draco, que eran las menos, suspiraban al verlos pasar juntos en frente de ellas, las que si iban tras él suspiraban pero luego fruncían el ceño en signo de reprobación.

Los dos pasaban todo el tiempo posible juntos, se ayudaban cuando hacían los deberes, se acompañaban mientras estudiaban, iban a la biblioteca o simplemente paseaban por los terrenos. Todo estaba muy calmado… demasiado para ser cierto

A lo largo de ese mes y medio que llevaban juntos, Draco había cambiado notoriamente, la barrera fría y arrogante casi había desaparecido por completo cuando estaba con Hermione, y aunque le costaba expresar sus sentimientos, no le era difícil demostrarlos.

Los castigos entre Harry y Malfoy iban… dentro de lo que se podía mejorando, ya que no se peleaban y en dos o tres castigos habían mantenido conversaciones civilizadas.

Esa mañana del quince de diciembre todo estaba muy tranquilo, hacía un sol engañoso, que solo iluminaba y no daba nada de calor, pero era un pretexto perfecto para que la gente se agolpara fuera en los jardines.

Ginny y Lara llevaban planeando su venganza toda la semana, no querían decirle nada a Hermione porque ella era tan buena y bondadosa que de seguro las convencería para que no lo hicieran.

Hacía mucho frío pero el lago no estaba congelado, ya que el calamar gigante se había encargado de romper todo el hielo que se había formado en su capa superior.

-Bien Lara, tienes que avisarle, ahí viene saliendo del castillo – dijo Ginny

-Bien! Ponte la túnica que conseguimos, mientras voy – Lara iba caminando a paso rápido hacia la puerta del castillo, mientras la pelirroja se quedaba a la orilla del lago colocándose una túnica de Slytherin sobre la suya y poniéndose un gorro para que le cubriera su cabello rojo fuego.

Lara caminaba con expresión indiferente, cuando se para frente a Pansy y con expresión sorprendida de verla ahí le dice

-Oye, tú, una chica… Bullock, creo, te llama dijo que te esperaba en el Lago – dijo Lara con evidente desprecio.

-No esperes que te agradezca inútil – replico ácidamente la chica mientras caminaba hacia el lago.

Lara espero unos segundos a que se alejara para comenzar a caminar detrás de ella, siguiéndola.

-Que quieres, Bullock? – pregunto Pansy cuando ya se acercaba a la chica en el borde del lago, mientras con voz divertida añadía – y que es ese horrendo gorro que traes puesto?

La chica ni se movió ni pareció oír lo que le decía la morena. Parkinson seguía acercándose a ella llamándola por su apellido, pero ésta parecía no escucharla.

En ese momento, Draco y Hermione iban saliendo hacia los jardines a pasear unos momentos, después de una tarde completa haciendo deberes, cuando de pronto vio a Pansy dirigiéndose al lago y a Lara siguiéndola detrás.

Porque Lara seguía a Pansy, donde había otra slytherin esperándola?

Hermione entrecerró los ojos y logró notar un milímetro de cabello rojo fuego que se colaba por el sombrero que llevaba la chica, luego miro su túnica, que curiosamente tenía dos gorros. Su cerebro trabajaba a mil por hora

-Algo me huele mal… - dijo ella, mas para sí que para Draco

-Que? – respondió este fijándose en lo que ella miraba

-Están tramando algo… - dijo Hermione de pronto mientras comenzaba a caminar a paso rápido hacia el lugar donde se encontraban las tres chicas.

-Bullock! – le gritó Pansy, tomándola por el hombro para voltearla, finalmente al ver que no respondía. Se quedó con la boca abierta al ver que no era una slytherin, sino la pequeña Weasley.

-Sorpresa! – dijo Ginny con una sonrisa sádica en el rostro.

-Que..? – comenzó a decir la morena, pero alguien por detrás le dio un empujón con el que fue a parar directamente al lago, con el agua heladísima.

-LARA! – gritó Hermione comenzando a correr, mientras Malfoy la seguía, a ella no le gustaban las venganzas ni que se vengaran. En su opinión las venganzas no servían de nada y las detestaba – Que haces!?

Pansy salió a flote después de unos momentos, mientras sus dientes castañeaban por el frío, mientras intentaba subir por el borde con hielo, la gente se comenzaba a formar en torno a la escena.

Cuando estaba a punto de salir, Pansy resbaló por el hielo acumulado en el borde del lago y volvió a caer dentro, mientras la gente que observaba estallaba en risas, todos, incluyendo revenclaw, prefectos, slytherins, Lara y Ginny… Todos, menos Hermione, que miraba seria lo que ocurría.

De pronto el un tentáculo del calamar gigante tomo la pierna de Pansy y la elevó en los aires, moviéndola y sacudiéndola como si fuera un pandero, mientras la chica gritaba asustada y asqueada de que ese animal estuviera tocando su piel y además estuviese haciéndola quedar en ridículo. Después de unos momentos el calamar la soltó y cayó nuevamente tan pesada como una piedra al lago.

Hermione se acerco a la orilla mientras que ella nadaba hacia esta. La castaña le extendió su mano, para sorpresa de todos los presentes, para ayudarla a subir.

Pansy la miró unos segundos mientras de sus ojos salían chispas de odio, y movió la cabeza hacia un lado e intentó subir sin la ayuda de Hermione.

-Jamás tocaría a una impura como tú – le espetó Pansy, intentando subir, pero nuevamente al llegar a lo mas alto el hielo acumulado la hizo caer de espaldas, mientras todos rompían a reír con mas ganas aún, por haber caído y por haber despreciado la ayuda de Hermione.

Intentó subir cuatro veces más, sin si quiera mirar la mano aún extendida de Hermione, pero en ninguna de las ocasiones logro subir, solo lograba hacer reír más a la gente que miraba el espectáculo que estaba dando.

-Me estoy cansando, Parkinson – dijo Hermione de pronto, acercando aún más su mano hacia ella.

Los ojos de Pansy vagaron por la multitud que miraba divertido lo que a ella le pasaba… había muchas slytherin, que solo se limitaban a reír, ninguna sola había intentado ayudarle, y era ella, su peor enemiga, la persona que más odiaba en el mundo la que le estaba ofreciendo su ayuda. Lagrimas de orgullo, lagrimas de rencor y lagrimas de humillación se agolparon en sus ojos mientras aceptaba la mano que le ofrecía la castaña.

A penas estuvo fuera del lago, vio como todos miraban sorprendidos y orgullosos a Hermione, y a ella como si fuera un perro rastrero. Era la peor humillación que jamás había vivido. Lanzó una mirada de odio a Hermione y después una recargada de odio, ira y rencor a Ginny y a Lara, y un segundo después salio corriendo por entre la multitud en dirección al castillo.

-No me parece bien lo que hicieron – dijo Hermione muy seria, dirigiendo su mirada a Lara y a Ginny.

-Se lo merecía! – dijo Lara

-Es verdad! Todo lo que te hizo! Ella se lo merecía Hermione! – dijo Ginny cruzándose de brazos – sabíamos que dirías eso… por eso no te contamos nada.

-Estuvo muy bueno… - dijo Malfoy en tono burlón, mientras las dos chicas le lanzaban una mirada sonriendo y Hermione se volteaba fulminándolo con la mirada, y el chico al notarlo agrego – yo… solo comentaba

Lara y Ginny se alejaron riendo, mientras dejaban a la pareja nuevamente solos.

-Muy gracioso, Malfoy – dijo Hermione aparentando estar enojada.

-Sabes? Te ves hermosa cuando te enojas… te hace ver sexy – dijo sonriéndole mientras la abrazaba por la cintura y la atraía hacia él.

Hermione se ruborizó al escuchar al chico hablándole así.

-Oye… - dijo Draco de pronto – que vas a hacer en vacaciones?

-ehh... ir a casa, supongo – dijo Hermione confundida – porque?

-No lo se… no quiero ir a mi casa… y me habría gustado que te quedaras – dijo Malfoy hablando despacio, casi en un susurro.

-Aun no le digo a mis padres que iré – dijo, y vio como Malfoy sonreía – pero… ya le avisé a la profesora McGonagall que si saldré del castillo.

-Si… yo también le dije a Snape. - Malfoy volvía a tener la expresión desanimada de unos segundos atrás.

-Pero… - dijo de pronto la castaña, pero se calló de inmediato y se ruborizó.

-Pero que? – pregunto esperanzado el rubio.

-Es que… mis padres tienen una cabaña en la nieve, se llegar desde Londres, aunque podríamos ir a Hogsmeade y aparecernos… así nos vamos del castillo, pero tu no vas a tu casa y no pasas solo la navidad. – dijo ruborizándose.

-Tu y yo… solos? – dijo con sonrisa burlona.

-No me digas eso! Ya hemos estado solos! Eso no quiere decir nada –le dijo la castaña escondiendo su rostro en el pecho de él mientras el chico reía.

-Sería genial estar toda unas vacaciones junto a ti – dijo Malfoy acariciándole el cabello. Hermione levanto su rostro para mirarle a los ojos, tanto los de él, como los de ella brillaban felices ante la idea de compartir una navidad juntos aunque solo fueran cuatro días.

Pasaron el resto de la tarde juntos en los jardines, paseando, hablando de trivialidades y queriéndose.

o-o-o-o-o

Harry, Ginny, Lara y Ron se despidieron en el hall de entrada de Hermione, que tenía sus maletas listas y estaba ahí junto a todos los demás que regresaban a sus casas por navidades.

-Lastima que no te quedes, Hermione… - decía Harry

-Si… te extrañaremos mucho – le dijo Ginny

-Vuelve pronto! – dijo Lara abrazándola

-Te entregamos tus regalos al tiro, para que los abras mientras vas en el tren – dijo Ron entregándole un pequeño paquete con una cintita, y los otros chicos le entregaban sus regalos. Hermione abrió su baúl y de ahí sacó el regalo para cada uno de sus amigos y se los entrego, mientras guardaba los que le habían dado.

Se abrazaron por última vez todos juntos y Hermione salio del castillo junto con la masa de gente que iba hacia la estación de Hogsmeade, dejando a sus amigos atrás.

Draco se acercó a ella entre la multitud y disimuladamente se separaron del grupo y entraron por el camino que llevaba a la orilla del lago. Cuando dejaron de escuchar los murmullos de la multitud parlante, Hermione hizo un hechizo con su varita y los dos baúles desaparecieron.

-Tendremos que hacer una aparición conjunta, ya que tu no sabes donde es – le dijo a Draco extendiendo su mano hacia él. Malfoy asintió mientras entrelazaba su mano firmemente con la de la chica. Cerraron los ojos

-Un… dos… tres! – dijo Hermione y en ese momento comenzaban a sentir que atravesaban un pasadizo muy estrecho y que a penas podían respirar.

Cuando abrieron los ojos ambos se deslumbraron por el paisaje que tenían en frente, estaban muy alto en las montañas, pero estaban a los pies de la más alta y las casas que habían en esa calle estaban construidas en sus lomas por lo que iban subiendo más y más. Todo estaba nevado y de la mayoría de las casas salía humo de las chimeneas prendidas. Estaba todo lleno de pinos cubiertos de nieve y ardillas correteaban en los árboles jugando unas con otras.

-Me aparecí un poco antes… para que vieras el paisaje – dijo Hermione sonriendo, mientras aún tomados de las manos comenzaban a caminar por el centro de la calle.

Draco miraba hacia todos lados, eran casas grandes, se notaba que eran de gente con dinero, eran muy bonitas y todas tenían adornos navideños en sus fachadas.

-Aquí es – dijo la castaña deteniéndose frente a la ultima casa del lado izquierdo de la calle. Era una casa blanca, hermosa y grande, y aunque estaba muy bien cuidada, se notaba que nadie vivía ahí.

-Vaya… es… bonita… - dijo Draco… si así era su casa de vacaciones, como sería la que utilizaban para vivir. – no me habías dicho que tu familia era adinerada…

-Importa eso? A mi no… y… no necesariamente lo son – dijo encogiéndose de hombros. Draco sonrió, pero no dijo nada aunque pensaba que si tenían una casa como esa… necesariamente debían tener dinero. – Bueno, entremos! – dijo Hermione tirándole hacia dentro.

Al entrar había una sala de estar muy amplia, pero aún así acogedora, tenía una chimenea enorme y una alfombra grande en el centro, además de butacas bastante cómodas y cojines y almohadones por todos lados.

Hermione hizo un movimiento de varita y prendió la chimenea, lo que comenzó a temperar la casa que estaba muy fría. Le hizo un pequeño tour al rubio, mostrándole toda la casa y luego volvieron a la sala.

-Creo que debemos ir a comprar cosas… no hay comida ni nada, y no podemos estar cuatro días sin comer – dijo pensativa la chica.

-Bien… vamos a comprar algo, podemos aparecernos en Hogsmeade y luego volver aquí, ya conozco la casa y puedo aparecerme aquí también. – dijo el chico.

Se aparecieron fuera de las tiendas de Hogsmeade y Draco fue a Honeydukes y compró decenas de dulces, chocolates, caramelos y galletas.

Luego fueron a comprar cerveza de mantequilla y jugo de calabaza a las tres escobas, y volvieron a la casa.

-No trajimos nada muy sano… mis padres me matarían si vieran que solo comeré golosinas… - dijo Hermione divertida

-Porque? – pregunto el chico mientras sacaba unas grageas de una bolsa.

-Son dentistas… - dijo Hermione y ante la cara de confusión de Draco añadió – parecido a los medimagos, pero son los que revisan los dientes y caries.

-Oh… bueno… podemos ir a comprar algo… a otro sitio – dijo él.

-Bajando unos pocos metros, hay un almacén, podríamos ir ahí. – dijo Hermione, tomando la mano del chico y tirando de el salieron por la puerta.

Caminaron calle abajo, tomados de la mano. Las calles completamente congeladas y nevadas estaban muy resbalosas y Hermione dio un paso en falso y cayó al suelo. Draco al verla no pudo evitar reír.

-Se supone que me ayudes… no que te quedes ahí mirándome y riéndote de mi – le gritó Hermione con el ceño fruncido. Draco rió más aun ante esto. Hermione se ruborizó mientras cruzaba los brazos enfadada. Malfoy le extendió un brazo y cuando ella ya estaba de pie, lo empujó por lo que el rubio cayó con un golpe seco de espaldas. Esta vez rió la castaña… pero solo hasta que el chico le tomo un tobillo y la hizo caer sobre él, mientras ambos reían.

Cuando por fin consiguieron dejar de empujarse el uno al otro y levantarse del suelo, continuaron su camino hacia el almacén. Draco ya cansado de caminar, preguntó unos minutos después.

-Falta mucho para llegar al dichoso almacén? – preguntó cansado – no dijiste que era cerca?

-Si lo es… no es mi culpa que tu estado físico no de para mas.

-Mi estado físico da para mucho… es solo que no tengo deseos de caminar… de vuelta nos aparecemos… vale? – preguntó con la frente en alto.

-Esta bien.

Llegaron al almacén que era un lugar muy calido y acogedor, pasearon por cada pasillo buscando que llevarían. Al fin decidieron llevar café, algunas pastas, un pollo y a petición de Draco, mas galletas. Luego salieron del negocio y un par de metros mas allá desaparecieron para reaparecer en la casa.

-Bueno, voy a ordenar todas estas cosas – dijo Hermione sonriéndole desde la cocina. – tu puedes intentar ver televisión.

-Intentar? Porque? – pregunto el chico

-Porque no se si puedas prenderla… muy muggle para ti, no? – dijo la chica con una sonrisa burlona en el rostro.

-Jamás! – respondió Draco con la frente en alto y se sentó en la alfombra frente a la televisión.

Hermione miraba desde la cocina al slytherin que tocaba la pantalla y le murmuraba cosas, luego apretó algunos botones, pero justo cuando se acercaba al que la enciende se rindió con estos. Momentos después le daba unos golpecitos al aparato y el control remoto le cayó sobre la cabeza.

-Maldición que es esto!? – refunfuñó el chico mientras le daba un golpe al control y la tele se prendió. Hermione se apretaba el estomago de dolor por tanta risa, mientras el chico fruncía el ceño – Pero lo logré!

Esa noche se quedaron viendo películas hasta tarde y se durmieron sobre la alfombra, rodeados de almohadones y cubiertos por una frazada, que casi no era necesaria porque la chimenea mantenía completamente templado el lugar.

A la mañana siguiente Hermione despertó y no vio a Draco durmiendo, lo llamó pero no contestaba. Subió a la segunda planta a buscarlo y llamó a la puerta de los dos baños, pero no estaba en ninguna parte.

La castaña estaba comenzando a preocuparse cuando divisó al chico entrando por el antejardín. Salió corriendo y al verlo se quedó con la boca abierta.

-Fui a buscar un árbol… que es una navidad sin árbol? – dijo sonriéndole burlonamente mientras arrastraba un pino de dos metros con sus manos. Hermione sonrió y sintió como una sensación de alegría, mezcla ternura, mezcla sorpresa la llenaba y la hacia sentir feliz. Era tan perfecto! Nunca había imaginado pasar una navidad junto a ese chico, mucho menos solos y teniendo la relación que tenían… pero le encantaba lo que le sucedía.

-Es precioso! – dijo corriendo hacía el y ayudándolo también a entrar el árbol.

Estuvieron toda esa tarde ubicando el pino y adornando la casa y su nuevo árbol. Hermione reía cada dos por tres, no cabía en sí de felicidad. Draco por su parte lo estaba pasando genial disfrutando al máximo, ya que no sentía miedo de ser quien quería ser. Nadie lo vería, si quería podía reír, correr, gritar, bromear y sentirse libre… porque ella lo quería así, porque ella no lo juzgaba, ella no exigía nada de él… simplemente lo quería… tanto como él a ella.

Ese veinticuatro de diciembre, Hermione decidió preparar una cena para los dos y aunque Draco intentaba ayudar… sus conocimientos sobre cocina eran completamente nulos. Intentó meter al horno una ensalada y poner a helar el pan.

-Draco Malfoy! – le dijo Hermione riendo a carcajadas – creo que mejor te vas a cambiar! Te quiero bien presentable para nuestra cena.

-Si… como digas madre – dijo el chico en tono burlón mientras subía por las escaleras.

-Cámbiate en la habitación de la derecha… yo me cambio en la de la izquierda! – le dijo finalmente la castaña, arreglando los últimos detalle de la mesa para dos, con su varita. Subió corriendo hacia su dormitorio y decidió ponerse un vestido que tenía en el fondo de su baúl. No le gustaba mucho, porque ella era mas bien informal, pero ya que le había exigido a Draco arreglarse, lo mínimo que tendría que hacer era arreglarse ella también.

Era un vestido simple de color blanco, ajustado que le llegaba a las rodillas y que tenía una caída muy linda. Se tomo el pelo que llevaba liso en una cola alta y se puso un par de aretes. En ese momento Malfoy llamo a su puerta.

-Tengo hambre… - dijo de pronto. Hermione sonrió y abrió la puerta y ambos se quedaron con la boca abierta mirándose fijamente a los ojos. Draco, como siempre acostumbraba, estaba vestido completamente de negro, con una camisa con los primeros botones abiertos, el pelo peinado hacia atrás y un pantalón lo suficientemente ajustado como para marcar curvas que sorprendieron a la chica. Malfoy la miró de pie a cabeza. Como hacía Hermione para cada día verse mas hermosa? Como era posible que cada día se levantaba mas bella que el día anterior?

Trago saliva.

-Te ves… muy linda. – dijo el chico un poco cortado y se sorprendió a sí mismo. Él cortado? De decir un piropo? Como lo había cambiado esa chica…

Hermione sonrió ruborizada y le dio un pequeño beso en los labios, luego tomó su mano y lo guió hacia abajo.

-No llevas zapatos puestos… - le dijo el rubio

-Lo sé… es que tendría que ponerme zapatos de taco alto.. y son incómodos, sabes? – Dijo encogiéndose de hombros – prefiero ir así

-Te puedes enfermar… el piso esta frío – le replico el chico.

-No lo creo – le dijo la chica sonriéndole. Pero él no iba a dejar que ella se enfermara, así que en la mitad de la escalera con un movimiento rápido, paso una mano por detrás de las rodillas de la chica y otra por detrás de su cintura y la tomó en brazos, sorprendiéndola completamente. – Que haces!? – gritó riendo.

-No voy a permitir que te enfermes! – dijo el chico riendo también.

-Bájame ya! No me voy a enfermar por caminar un metro descalza!

-No me voy a arriesgar! – le dijo el chico besando su frente y depositándola en su asiento, mientras el rodeaba la mesa y se sentaba frente a ella.

Comieron, rieron, hablaron y compartieron, antes de ir a dormir. Esta vez durmieron en la habitación que en vacaciones siempre ocupaba Hermione. Se quedaban hablando hasta tarde abrazados entre las sabanas y luego se dormían.

La chica sabía que Draco tenía necesidades como hombre, y agradecía que no la presionara a nada, ella lo quería… ella lo amaba… pero le asustaba dar el siguiente paso. Esa noche esas ideas no dejaban de rondarla, hasta que pronto el chico noto que algo le pasaba.

-Te pasa algo? – le pregunto.

-Solo… quería decirte… gracias… - le dijo escondiendo su rostro en el pecho de él, como lo hacía siempre que algo la avergonzaba.

-Gracias? Porque? – preguntó confundido.

-Por… no presionarme… por ser capaz de acostarte conmigo sin pretender que pase nada – le dijo la chica desde su pecho. Draco sonrió.

-Hermione… sabes que yo no te presionaría a nada… no quiero obligarte a hacer algo que no quieras… - le dijo abrazándola fuertemente, estrechándola hacia si. Hermione movió la cabeza en signo de asentimiento desde donde su rostro estaba escondido.

Draco besó la frente de la castaña y le acarició el cabello hasta que se durmió entre sus brazos.

o-o-o-o-o-o-o

El día de navidad lo pasaron viendo películas y comiendo golosinas. Ambos habían quedado sorprendidísimos por los regalos que le había hecho el otro, pero nada se comparaba al regalo de pasar esos días juntos.

Hermione le había regalado una "Fénix 2007", que era la nueva marca de escobas, y la mejor de todas. Draco no se lo podía creer, ya que eran las que usaba la selección de Inglaterra de quidditch y era muy nueva y costosa. Él por su parte le regaló una pulsera de oro blanco, con unos pendientes y un collar en forma de corazón, que era un relicario y al abrirlo aparecía una foto de ellos juntos sonriendo, probablemente de las que salían en el periódico de Hogwarts.

Además, Hermione había recibido muchos regalitos de sus amigos, y Draco había recibido un regalo de sus padres que no se había tomado la molestia ni de abrir.

Era su penúltimo día juntos y querían disfrutar cada momento. Draco tenía una cámara fotográfica mágica y le tomaba miles de fotos a Hermione la que se ruborizaba cada dos por tres.

Cuando ya estaba anocheciendo volvieron a la casa.

Draco y Hermione veían una película acostados en la esponjosa alfombra de la sala, siempre preferían estar ahí en vez de las butacas porque les parecía más cómodo, además porque la gran chimenea en frente de ellos los mantenía sin frío.

-Vaya… estos muggles hacen cosas impresionantes sin magia… - dijo Malfoy de pronto, mientras veía como un chico volaba sin escoba y como estallaba una casa pequeña.

-Wow, jamás pensé escucharte decir… un cumplido sobre ellos? –dijo vacilante, pero riendo de igual manera. Draco también sonrió.

-Eso no era un cumplido… solo una observación – dijo con la frente en alto.

-Claro que sí, claro que sí – le decía Hermione mientras le hacía cosquillas de sorpresa y él reía. Pero como él tenía mas fuerzas que la chica, pronto fue ella quien ya no podía más de risa diciendo que se rendía.

Malfoy había quedado con la mitad de su cuerpo sobre ella apoyado en sus antebrazos mirándola a los ojos. Se veía tan bella ahí, con lagrimas de risa en los ojos, con una sonrisa que iluminaba el lugar, opacando la luz que emitía el fuego.

Hermione lo miraba fijamente, se sentía completamente enamorada del chico que estaba junto a ella… o sobre ella. Deslizó sus brazos alrededor de su cuello y lo acercó hacia él, mientras se fusionaban en un beso lleno de sentimientos. Los días que habían pasado juntos reafirmaban cada vez más su amor, haciéndolo mas fuerte y certero.

Draco respondió al beso con intensidad y mientras jugueteaban con sus lenguas él iba acariciando su rostro, su espalda y su cabello. Hermione comenzó a acariciarlo con las uñas, como lo había hecho en el lago esa ves, y exactamente igual sintió a Draco estremecerse sobre ella.

-No hagas eso… o no responderé esta vez… aquí no hay un lago congelado – le dijo apartándose milímetros del rostro de la castaña, mientras dibujaba una sonrisa muy sexy en el rostro.

Hermione se quedo unos segundos sorprendida por lo que el chico le había dicho. Pero… Quería estar con él? Como estar segura, de solo pensarlo se ponía nerviosa. En ese momento Malfoy comenzaba a besarla, y ella le respondía aun envuelta en sus pensamientos. Sabía que Draco era un chico… y que la estaba esperando… Pero… se atrevía a hacerlo?

Draco tomó a Hermione y la subió sobre él, ya que no podía mas aguantar sobre sus antebrazos mientras sentía que todo giraba a su alrededor… sus sentidos se nublaban siempre que besaba a la chica.

Cuando él puso una mano en su cintura, Hermione sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, y en ese momento aceptó, que ya estaban lejos de sus limites, ya no podía arrepentirse… lo quería.

Hundió las manos en su cabello desordenándolo, mientras Draco bajaba a su cuello besando cada centímetro de él, y acariciándolo y haciéndole cosquillas con su lengua. Hermione bajo sus manos hasta el cuello del chico y donde comenzaba su espalda le enterró despacio las uñas y las subió hasta su cuello.

-Ya te dije… - dijo Malfoy volviendo a su boca, mientras daba pequeños besos en su rostro – No hagas eso… o no podré controlarme

-Tu tampoco me la haces fácil besándome así…– dijo sonriendo atractivamente – Además… quien dijo que yo quería que te controlaras? – mientras comenzaba a ruborizarse por haberse atrevido a decir eso.

Draco abrió sus ojos grises sorprendido, mientras una felicidad lo embargaba. Volvió a besarla intensamente, donde ambos demostraban la pasión que habían ocultado anteriormente. Muchas veces habían estado horas y horas besándose y acariciándose, pero aquella vez todo era distinto, cada caricia, cada uno de sus besos, cada pequeño roce o contacto... iban en otra dirección…. esta vez era el amor y la pasión los que ordenaban.

El rubio podía sentir el cuerpo tenso de Hermione en contacto con el suyo. Posó su mano, con sumo cuidado, en su cintura, y por debajo de la blusa comenzó a acariciar su espalda grabando así su piel antes intacta. La chica curvo su espalda al sentir sus manos acariciándola así.

Los dos corazones latían a ritmos desenfrenados, mientras iban adquiriendo lentamente la confianza necesaria para continuar.

Poco a poco, fueron despojándose de su ropa, uno al otro, con suma calma… disfrutando de cada sensación, de cada segundo en que se amaban.

Draco tomo a Hermione en brazos y subió al segundo piso a una de las habitaciones. No vio a cual entraron, simplemente entró y la depositó suavemente en la cama, como si fuera el objeto más frágil del mundo. Se acostó a su lado y la abrazo, reanudando la tarea de besarse apasionadamente. El chico de solo tocarla sentía que todos sus sentidos colapsaban y se confundían lleno de sensaciones que les erizaban la piel.

Ambos estaban ahora solo en ropa interior, Malfoy se alejó unos segundos y la observó. Hermione se ruborizo notoriamente, tanto que se notaba en esa habitación oscura, solo iluminada por la luna. Draco sonrió embobado. Era un monumento de mujer. Era perfecta, su piel lisa y suave parecía seda.

-Eres hermosa, Hermione. – dijo el chico despacio. Mientras ella sonreía tímidamente. Luego se poso sobre ella, besándole, bajando por la línea del escote hasta su estomago, beso a beso. Hermione sentía una mezcla de cosquillas con un enorme placer al sentir a Draco recorriéndola así, intento abrir los ojos que estaban entrecerrados extasiados por el placer, pero veía todo borroso. Sentía como el chico con una caricia delicada comenzaba a subir desde su rodilla hasta su muslo, lo que la hizo tiritar y no pudo evitar soltar un gemido de placer, lo que al rubio le pareció tremendamente excitante. Draco iba besando ahí donde veía que provocaba mayores sensaciones en la chica, gracias a los pequeños gemidos que se escapaban de sus labios.

El rubio volvió hacia arriba, buscando la boca de la chica, y entre besos le dijo

-Estas segura? – le pregunto con la respiración agitada – debes estar segura… no quiero presionarte… pero… no creo que logre detenerme si seguimos un minuto mas.. – dijo con gran esfuerzo.

-Si… estoy segura – dijo Hermione logrando abrir los ojos y volteando al chico y subiéndose sobre él. No estaba segura de que hacer, pero quería hacerle sentir tantas cosas como él lo estaba haciendo con ella. Draco la miro unos segundos impresionado, mientras continuaban besándose y la chica poco a poco fue bajando por el cuello de él. Draco sentía que se le nublaba la vista y tampoco pudo contener un gemido de placer cuando la chica comenzó a besarle el pecho, rasguñándolo con las uñas en los costados de su abdomen.

Malfoy estaba completamente en las nubes y se sentía débil, sentía que era tanto el placer que lo embargaba que no tenía fuerzas para moverse, por lo que tomo con delicadeza a Hermione y la puso frente a sí nuevamente. Mientras la chica le besaba otra vez la boca y él intentaba recuperar el control de la situación.

Ambos se estremecían a cada nueva caricia, a cada nuevo contacto entre sus pieles. Draco despojó finalmente de toda la ropa a la chica, mientras el se quitaba lo poco que lo cubría. Hermione lo miraba desde la cama, completamente ruborizada. Se acerco a ella y la abrazó, sus cuerpos completamente desnudos en contactos lograron extasiarlos.

-Estas lista..? – preguntó suavemente Draco mirándola directamente a sus ojos color miel. Hermione asintió, pero el rubio podía notar que tenía miedo. – Yo también estoy asustado… también es mi primera vez… recuerdas? – dijo sonriéndole tiernamente, mientras acariciaba su pelo.

Hermione se relajó un poco al saber que el también estaba asustado. Con mucha delicadeza Draco se acomodó entre sus piernas, abriéndolas poco a poco y con mas cuidado aun fue entrando en ella, lentamente.

Hermione se contrajo de dolor y sus ojos se llenaron de lágrimas, mientras abrazaba fuertemente al chico, que se quedó muy quieto sin saber que hacer.

-Te… te he hecho daño? Quieres que me detenga? – dijo buscando la mirada de Hermione, sin soltarla.

-No… - dijo Hermione con los ojos muy apretados y con gran esfuerzo – no te detengas…

Draco comenzó a moverse muy lento, y lo intentó nuevamente. Hermione se mordió el labio inferior para intentar contener un grito de dolor, mientras enterraba sus uñas en la espalda del chico.

-Estas…?

-NO TE DETENGAS AHORA – le interrumpió la chica. Draco sonrió, aunque aún tenía miedo de hacerle daño, comenzó a moverse lentamente, mientras un gran placer comenzaba a invadirlo desde los pies a la cabeza.

El dolor que sentía la chica iba siendo reemplazado poco a poco por oleadas de placer, mientras el chico se movía suavemente dentro de ella. Hermione pudo por fin moverse un poco y a ojos cerrados busco la boca del chico, mientras este comenzaba a besarla con delicadeza pero lleno de amor. Los movimientos se iban volviendo más rápidos e intensos a medida que el placer llegaba a niveles insospechados por ellos. Gemidos escapaban por la boca de ambos. Hermione sentía que ya no podía mas, veía nublado, no oía nada más que su fuerte palpitar y no sentía nada más que a Draco haciéndola suya.

Unos segundos antes de llegar al éxtasis máximo la chica habló

-Draco… - dijo entre gemidos, sin separar sus bocas. – te quiero…

-Yo… te… amo… Hermione – dijo el chico, mirando a sus ojos miel, con la respiración entrecortada.

Hermione sintió como una explosión de placer inundaba su interior, mientras Draco, exhausto, se dejaba caer sobre ella.

Malfoy abrazó a la chica, apegándola hacia si, sintiendo el contacto con su cuerpo desnudo. La besó en la frente húmeda mientras acariciaba su cabello. Ambos transpiraban completamente agotados y con la respiración muy agitada aún.

-Te amo, Hermione – le dijo el chico

-Te amo, Draco Malfoy…

Poco a poco se fueron calmando y se quedaron dormidos exhaustos pero con una sonrisa en sus rostros, unidos en ese abrazo lleno de amor.

Ahora ambos se habían marcado con fuego en el cuerpo y en la vida del otro.


Hola mi gente!! como estamos!???

Yo... mu mal pq no tengo internet y no tendre indefinidamente... asi que ahora estoy en un ciber con unos amigos :S

Weno... que les ha parecido el cap??? les gusto!? AQUI ESTA LO QUE MUCHAS PIDIERON!!!

pero la verdad no tenia ni pito idea de como escribirlo... y esto es lo que resultó.

Espero no defraudarlas!!!

IGUAL SON 11 PAGS DE WORD!! ES UN CAP ETERNO!

En este cap no voy a mandar saludos 1 por 1... pq es complicado aki.. ustedes me entienden... verdad?

Igual... les dejo mil gracias por dejarme mensajes... ) a cada persona q dejo mensaje

muchas muchas gracias! )

Quiero dedicarle el cap a alguien que se ha preocupado mucho por mi estos dias.. y siempre es un agrado ver lo que me escribe.

a: ThunderlaraBloomslang (lo escribi bien?).. bueno para ti el cap... un beso enorme mi lectora favorita )