ahhh, por fin el ultimo capitulo siento haberme tardado tanto en actualizar pero la inspiración no llegaba de igual forma quiero agradecer a todos mis lectores ya que sin ustedes esto no habría sido posible GRACIAS, y como ultima nota antes de comenzar quisiera pedirle disculpas a Danae, D siento muchísimo lo que dije el otro día no fue mi intención herirte prometo que te compensare, sin mas aquí esta el ultima capitulo de este fic enjoy

Una muerte anunciada

Y si te fueras… y si murieras… y si este fuera el último día que pudiera pasar contigo… ¿seria capaz de decirte cuanto me importas?

-ELLA NO ACEPTA!!- se escucho el grito del joven pelinegro por todo el lugar, en ese momento la hechicera, el joven heredero y el mayordomo voltearon con sorpresa solo para ver parado ágilmente al petirrojo en la orilla del barandal del segundo piso- lo siento pero ¿llegue tarde a la boda?- pregunto en cierto tono irónico.

El sabia que lo que hacia en ese momento era una insensatez y aun así de algún modo no se sentía en lo mas mínimo culpable, el lo sabia ellos lo sabían, el petirrojo nunca permitiría que la hechicera se casara con otro que no fuera el. Cuando la vio, cuando sus miradas se entrecruzaron por leve instante pudo percibir en la mirada violeta de su amada una inmensa alegría que le fue arrebatada al recordar que aun seguía presente la amenaza de muerte sobre la vida del petirrojo; en ese momento desvío su mirada de la celeste mirada de su amado, que aun con el antifaz puesto podía sentir clavándosele hasta el alma, volteo asía el cura y con voz temblorosa le pidió que continuara con la ceremonia. El petirrojo, que al igual que resto de los ahí presentes se sorprendió con aquella petición, sintió que le clavaban una daga en el corazón; ella su amada no quería retroceder a su palabra en ese momento no sabia si admirarla por tal entrega o simplemente echarse a llorar porque ella no lo aceptaba nuevamente.

Richard quien en ese momento se sentía sumamente satisfecho con las palabras de la hechicera no podía evitar embozar una sonrisa maliciosa, finalmente lo había logrado había podido separar a los amantes, ya no tenia de que preocuparse ya que finalmente haría suya a la ojivioleta.

Robin observaba con detenimiento los ojos de su amada en ellos podía ver dolor, angustia y un terrible sufrimiento; en el fondo sabia que ella no seria capaz de casarse con aquel que la había lastimado tanto. Así pues nuevamente guiado por su corazón salto del barandal y corrió asía ella tomándola de la cintura y clavándole en sus labios uno de aquellos profundos besos que le transmitían todos aquellos sentimientos que ella le hacia sentir. Aunque en un inicio ella no le correspondió al poco tiempo se dejo llevar por el, hundiéndose en un mar de deseo y desesperación pero también de amor, en el fondo ella sabia que su amor era mas poderoso que sus deseos y que inclusive era mas poderoso que ellos mismos. Richard quien veía furioso aquella escena borro la sonrisa de sus labios y apretó sus puños por debajo. Lentamente ambos jóvenes se fueron separando, Raven paso sus manos por el rostro de su amado y con un suave movimiento lo despojo de su antifaz dejando al descubierto su celeste mirar, ella lo amaba mas que a nadie en el mundo y si para estar con el tenia que luchar aun sin poderes lo haría.

-Volvamos a casa…- le dijo de manera suave dedicándole una pequeña sonrisa, una de esas que solo le daba a el

Al escucharla el también sonrío y la abrazo fuertemente, no podía ocultar su felicidad y realmente no la quería ocultar porque en ese momento pensó que ya nada podría separarlo de su amada , pero entonces… algo paso algo que no se esperaba o que simplemente no quería que ocurriera; sabia que Richard era posesivo y que seria capaz de cualquier cosa con tal de lograr su objetivo pero… en verdad nunca se imagino que fuera tan ruin como para ser capaz de hacer algo así.

En el interior de la iglesia se escucho un fuerte ruido…un disparo que por la arquitectura del lugar se escucho con mayor intensidad… en ese momento el cura huyo, el mayordomo se veía sorprendido el al igual que el pelinegro nunca imagino que la historia terminaría así… por otro lado el petirrojo sintió como el cuerpo de su amada se tensaba y luego un liquido manchar sus manos, con temor la soltó un poco para apreciar mejor su mano y descubrir que efectivamente lo que mas temía era verdad cayendo los dos al piso solo podía observar la expresión de dolor por parte de su amada.

-Si no es mía no es de nadie…- la voz de Richard lo hizo salir del estado de shock al que había caído al ver la sangre de la hechicera, en un momento lo volteo a ver el seguía de pie tranquilo, seguro, aun con la pistola en mano.

Pocas veces se sentía como en ese momento, pocas veces realmente pensaba en matar, pocas eran la veces en las que ya nada le importaba solo la venganza; desde la muerte de sus padres no se había sentido así, la furia lo dominada la locura era su compañera y el seria capaz de todo con tal de conseguir su tan anhelada venganza. Dejando a su amada recostada en el piso, aprovechando que estaba inconciente y no lo vería consumido por todo el dolor y la furia se levanto con la cabeza baja sin dejar ver sus ojos.

Extrañamente Richard se sentía atemorizado por ver tal escena, aun recordaba que la ultima vez que vio una escena similar el murió a manos de la persona que menos creía capaz de asesinar.

-S…Señor… c…creo que es mejor irnos…- la voz de Leonard se escuchaba atemorizada y es que al ver al pelinegro tan decidido, tan insensible y tan dispuesto a matar le atemorizaba profundamente

-Tu vete si quieres yo no me voy hasta que esto termine- Si Richard estaba asustado pero nunca dejaría que su miedo lo dominara en especial cuando tenia tantos deseos de ser él el que acabara con la existencia del petirrojo, por su parte Leonard no estaba dispuesto a quedarse ya había pasado muchas penurias por el joven de ojos chocolates y morir no se iba a convertir en una mas de esas así que ignorando por completo el hecho de que probablemente Richard lo llegaría a necesitar huyo cual vil cobarde que era.

Robin quien después de lo visto ya no podía pensar claramente se avanzo contra el joven de ojos chocolates quien a duras penas podía esquivar los golpes que le eran lanzados, no solo esto el petirrojo utilizaba todas las armas que tenia a su disposición, realmente quería matar al joven de ojos chocolates, realmente quería que el sufriera tanto o mas como el mismo estaba sufriendo, no supo cuando ni como pero de un momento a otro Richard se encontraba en el suelo lleno de sangre, con golpes por todos lados mirándolo fijamente a los ojos, sabia que en esos momentos sus celestes ojos no reflejaban la bondad y esperanza de siempre, no, ahora reflejaban odio y sed de sangre, tomándolo del cuello y con en puño cerrado solo faltaba un golpe, solo eso para terminar con la vida del que se había convertido en su rival.

-D- Dick… No…- la suave voz de su amada lo hizo entrar en razón, ella había despertado y lo veía fijamente con sus ojos cristalinos apunto estaba de llorar, el la volteo a ver y se vio a si mismo como algo que nunca deseo ser un mounstro, un asesino a sangre fría, algo que sus padres, Bruce e incluso ella nunca desearon que fuera.

-Vamos pajarito… mátame… hazlo…demuestra que eres igual a mi…- la voz de Richard era mas que molesta incitándolo a hacer algo que realmente no quería ser lo volteo a ver nuevamente con furia, y lanzo un golpe seco, poderoso que fácilmente podría haberlo matado pero no fue así, y no fue así porque el petirrojo no se lo lanzo a el y su puño fue a dar contra el suelo, soltando a Richard de su agarre Robin se dirigió a donde yacía su amada y cargándola con suma delicadeza se dirigió a la salida con ella en brazos, sin embargo se detuvo antes.

-Y lo no soy como tu… no soy un asesino…-le dijo sin voltearlo a ver y emprendiendo nuevamente su camino.

La noche había llegado, el cielo estaba nublado y lentamente las gotas de lluvia comenzaban a caer como lagrimas de la noche que al igual que el sufría por lo que sabia era inminente. Abrazado a su amada con tal fuerza que parecía que la vida se le iba en ello el joven de celeste mirar no podía hacer nada mas que observar como el destino les volvía a jugar sucio a los amantes, el cielo lloraba al igual que el, pronto el final llegaría podía sentirlo, se culpo mil veces por lo que estaba sucediendo y pensó que si talvez si no hubiera sido tan terco este final no hubiera ocurrido pero lo fue creyendo que al pelar una ultima vez por el corazón de la hechicera ganaría y así los dos podrían finalmente ser felices, pero que iluso fue debió de saber que el no podría ser feliz y ahora por su culpa la persona a quien mas amaba se encontraba apunto de morir.

-Por favor Raven resiste… ya veras q todo saldrá bien- le decía entre lagrimas tratando d convencerla a ella y a si mismo, enserio quería creer en su palabras quería estar seguro que a pesar de lo que estaba ocurriendo al final ellos podrían ser felices pero no podía ante el se hallaba la verdad, su amada moriría y el no podía hacer nada para salvarla, le había fallado y por tal motivo se sentía extremadamente culpable pero el dolor de la culpa no s comparaba al dolor de saber que una vez que ella se fuera el volvería a sumirse en su eterna soledad.

Ella lo veía lo ultimo que quería era que el sufriera por su culpa, así que juntando un poco de las fuerzas que tenia lo llamo para obtener su atención- Dick…- podía escuchar su nombre ser pronunciado por su amada un millón de veces y siempre se escucharía igual suave, dulce, como una brisa del viento, el la miro tiernamente cesando sus lagrimas, cuando veía sus ojos amatistas no podía dejar de sonreír ya que con esto parecía que todo el dolor y la angustia por la que estaban pasando no fuera mas que una ilusión.

Le acaricio la mejilla manchándola un poco con la sangre derramada embozo una pequeña sonrisa- ya veras que todo saldrá bien tu no puedes morir Raven ya que si tu mueres muere contigo toda mi esperanza y parte de mi ser… ya veras que cuando te recuperes volveremos a la torre y los chicos te harán una gran fiesta, en donde Cy y chico bestia se pelearan y tu los amenazaras con mandarlos a otra dimensión, aunque en el fondo realmente te gusta que esos dos se peleen, posiblemente Star tratara d q comamos alguna de sus extrañas comidas y al final cuando todos se vayan a dormir tu y yo iremos a nuestra habitación y haremos el amor hasta compensar todo el tiempo que estuvimos separados- el hablaba imaginándose cada una d las cosas que decía realmente quería que las cosas fueran así, que ellos regresaran y tuvieran una vida lo mas normal posible considerando que ellos mismos no eran normales, enserio le llenaba de ilusión el pensar que talvez si su amada resistía lo suficiente llegaría la ayuda y ella sobreviviría.

Pero el destino es cruel y pronto ellos lo descubrirían cuando finalmente el petirrojo pudo notar que su amada había cerrado su ojos, su respiración era apenas perceptible ella no podría aguantar y en cualquier momento sucumbiría ante el ángel de la muerte, la abrazo mas contra si volviendo las lagrimas a surcar sus ojos, esperaba un milagro que sabia era difícil que llegara. Todo su amor, todos sus esfuerzos no habían sido suficientes si al final perdía a la persona que amaba.

-Quédate conmigo…- le dijo en susurro apenas audible, pero ella lo escucho las cosas no podían ser así ella tenia que luchar si necesitaban un milagro ella lo haría posible, si no tenia sus poderes pero ya una vez los había perdido y recuperado así que esta vez haría lo mismo lucharía y sobreviviría tenia que hacerlo, tenia que sobrevivir por él, por el amor que se tenían y también porque…

-Siempre…- no lo podía creer esa voz era sin duda la de su amor, se separo de ella y a vio fijamente, recobrando el color, su respiración se normalizaba, ya no podía sentir el liquido carmesí salir del cuerpo de la cuerva, eso sin duda era un milagro.

-Pero… ¿Cómo?...- pregunto aun sin creer lo que estaba sucediendo ella solon lo miro y sonrío abrazándolo fuertemente haciendo una vez mas suya el aroma a durazno que el pelinegro tenia

-Es un secreto…- el no sabia que pensar que creer pero no importaba lo que hubiera ocurrido para que su amada se quedara, lo único importante era que ahora estaban juntos y ya nada los separaría.

Juntos bajo la noche, bajo la lluvia, juntos para ver un nuevo día, porque al final estando contigo no me importa lo que me pueda ocurrir.

Bueno como verán aun hay cosas por aclarar y en el epilogo tratare de aclararlas posiblemente lo tenga hasta la próxima semana pero no desesperen de que estará listo pronto lo estará les doy mi palabra.