¡Hola! Este día quiero hacer mención a alguien especial, o persistente, o ambas XD! Es para Gisobtc bloomonno, responsable de acosarme vía twitter para que no olvide actualizar jajaja Ok, no me acosa, pero me lo recuerda mucho y mi insiste por el siguiente capítulo. Para ti mi fiel lector, dedico este capítulo y gracias por todos tus tweets. Y por supuesto a Zim, Damian y Katy la Eriza que me han comentado. Gracias por su apoyo. Sin más que decir, les dejo con este capítulo XD!
Capítulo 21: La Gran Hechicera
Estaba sentado afuera, recostado contra la pared a la par de la puerta, esperando a que el prometido de la princesa saliera. Scrouge había llegado de manera autoritaria y los había sacado a él y a Tikal, diciendo que tenía que estar con su futura esposa a solas, echándolos del lugar. No había podido decirle nada, no podía oponerse a él, al final de cuentas, él había sido a quien Amy había escogido. -Mmm… ¿Sir Sonic?- escuchó hablar con timidez. Sonic elevó la mirada para ver la expresión de angustia de la monja frente a él. -Ella…- habló él casi en susurro -¿Estará bien?- preguntó con temor de la respuesta que podría recibir. La equidna se hinco a su nivel para verlo de frente, mientras sus ojos azules miraban con preocupación los verdes de él.
-Está pasando…- respondió Tikal con tristeza –Su cuerpo ya no puede soportar más la presión de la maldición.
-…Debe de casarse…- dijo él por lo bajo. No quería admitirse a sí mismo que esa era la solución, pero sabía en su corazón que era la única forma de que ella podría salvarse.
-Ella no sé ve feliz…- habló Tikal con tristeza -Ella…
-Ella lo escogió- interrumpió Sonic –La felicidad o la carencia de la misma no es…
-¡Ella esconde algo!- interrumpió la equidna molesta.
-¿Esconder?- repitió intrigado.
-Es…
-Monja- interrumpió una voz. El rechinar de una puerta se escuchó a su vez, para ver al erizo verde parado en el marco de la puerta con aquella mirada fría y despectiva que él poseía –La princesa necesita descansar, nadie puede entrar a esta habitación sin mi consentimiento ¿entendido?
-Este… pero…- balbuceó la equidna.
-Ni salir- completó Scrouge.
-¡Espera un momento!- habló Sonic molesto para ponerse en pie -¡Yo quiero…
-¡Y tú!- alzó la voz imponente -¡Aléjate de mi prometida!
Scrouge dio media vuelta para así darle la espalda al erizo azul y caminar fuera del lugar. Sonic no replicó ante su orden, y su mirada se quedó en el erizo verde que desaparecía poco a poco en la penumbra del pasillo. Suspiró pesadamente y volteó a ver a la monja que yacía con la mirada baja.
-Bien, es mi turno supongo- sonrió el erizo azul.
-Pero el príncipe dijo…
-No es mi príncipe, y en lo que a mí concierne no debo de seguir las órdenes de nadie.
-De ser el caso… por favor- sonrió Tikal para con un ademán invitarlo a entrar.
Sonic asintió con la cabeza y así con cuidado entrar a la habitación. No se escuchó sonido alguno al él abrir la puerta; Sonic distinguió a Amelia acostaba sobre aquella cama enroscada en sí misma. Cerró con delicadeza la puerta para caminar hacia ella con un pequeña sonrisa; Sonic hubiera dado lo que fuera para poder mantenerse a distancia y no volverle a dirigir la palabra, pero la verdad era, que no podía, el tan sólo sentirla cerca, era casi una atracción magnética, algo inevitable. Ella yacía de espaldas hacia la puerta, y con su mano tocó gentilmente su hombro pues no quería sorprenderla.
-¡Aléjate de mi!- un gritó iracundo lo sorprendió. -¡No vuelvas a…- Amelia calló al reconocer al erizo azul quien retrocedía sorprendido por su reacción hostil -…Sonic…- musitó.
-Ummm… lo siento- se disculpó el erizo azul con una expresión un tanto molesta–No sabía que querías estar sola, me iré entonces- dijo para dar media vuelta. - Veo que estás mejor.
-¡Espera por favor!- exclamó ella haciéndolo parar.
-Es la segunda vez que me pides lo mismo…- musitó para verla de reojo.
-… ¿Segunda vez?- repitió Amelia confundida.
-Sí- respondió el erizo azul para voltearla a ver -La primera fue en el vestíbulo y ahora de nuevo, y siento… siento que me pides ayuda.- completó consternado –¿Hay algo que no me hayas dicho?, ¿Algo que debería de saber?
-Yo…- calló de nuevo pensativa la eriza rosa –"Tal vez ese erizo azul sea el siguiente en perecer misteriosamente…Eso sería un problema, no lo crees ¿Amy?"- recordó –"Si él vuelve a ponerte un dedo encima me encargaré yo mismo de esa peste ¿has entendido?"
Scrouge la había amenazado, si los volvía a ver juntos no prometía la seguridad del erizo azul o la de ella. Amelia sintió sus ojos llenarse de lágrimas, ella no era feliz, y ahora, algo más poderoso que Yakumo acechaba sus sueños y la llenaba de temor.
-…Bien- suspiró derrotado el erizo azul –Como desee princesa- habló sarcástico -Tu futuro esposo ha solicitado que…
-Quédate conmigo- interrumpió Amelia con tristeza. –Sólo un minuto… por favor…
-¿Por qué?- preguntó a la defensiva.
-…Porque…- musitó –Porque no quiero sentirme indefensa de nuevo…
-¿De nuevo?- repitió Sonic confundido –"¡Ella esconde algo!"- recordó las palabras de Sor Tikal. –Amy…
-Abrázame- pidió mientras las lágrimas traicioneras empezaban a mojar sus mejillas –Por favor…
No pudo retractarse, y de nuevo, su enojo pareció esfumarse. Se acercó a ella para con delicadeza rodearla entre sus brazos y así fundirse en un cálido abrazo. Amelia hundió su cara en su pecho y permaneció en silencio; ella debía de decirle que debía de irse, pues Srouge podía entrar en cualquier momento… pero simplemente no pudo. Ese abrazo parecía un escudo que la protegía de cualquier daño, su zona de seguridad.
Sonic permaneció en silencio mientras sentía como ella se aferraba de él como si de eso dependiera su vida misma, sentía que algo estaba mal, y estaba seguro que tenía que ver con ese príncipe, pero no entendía exactamente qué. La abrazó un poco más fuerte para con un suspiro darse cuenta que no era capaz de dejarla, a pesar de que tal vez nunca podría estar con ella, que si deseaba quedarse se volvería un sirviente del castillo al mandato de la sangre noble, pero prefería eso antes que tener que apartarse de su lado. Sonic fijó de nuevo su vista en la eriza que yacía aferrada a él hasta que algo llamó su atención provocando que la apartara con cierta fuerza, rompiendo el abrazo. La eriza se soltó para verlo con confusión por su repentina acción. Sonic tomó del brazo de ella para ver en esté un morete, el cual, era obvio, era resultado de un tipo de forcejeó, pues la marca de dedos se podía vislumbrar con facilidad. Amelia se percató de eso para con rapidez soltarse de su agarre y ocultar su brazo.
-¡¿Qué pasó?!- preguntó Sonic molesto.
-… Me lastime- respondió Amelia para desviar la mirada.
-¡Mientes!- gritó.
Sonic sabía que ese hematoma no estaba cuando ella se había desmayado, él mismo la había revisado al estar afuera del castillo y aparte de su mentón no había tenido ningún otro rasguño o golpe; y entonces entendió. El único otro individuo que se había quedado a solas con ella luego de llevarla ahí había sido…
-¡Fue ese maldito erizo verde!, ¡¿No es cierto?!- dijo el erizo azul con una mirada iracunda.
Cerró sus ojos al escuchar la acusación de Sonic y recordar lo que había sucedido al ella despertar.
Inicio del Flash Back
-Tal vez ese erizo azul sea el siguiente en perecer misteriosamente…Eso sería un problema, no lo crees ¿Amy?
-¿Eh?- exclamó ella para voltearlo a ver.
-Será idea mía ¿o tú y ese bufón tuyo son muy cercanos?- indagó Scrouge.
-¡No, no es así!- indicó ella con rapidez.
-¡Mientes!- gritó con enfado. -¡Tú mirada te delata!- acusó.
-No… no es lo…
-¡Escúchame bien!- gritó para tomar de su brazo con brusquedad y alzarla de aquella cama.
-¡Suéltame!- gritó para intentar con una mano soltarse de su agarre -¡Me lastimas!- dijo con lágrimas en sus ojos.
-Si él vuelve a ponerte un dedo encima me encargaré yo mismo de esa peste ¿has entendido?- amenazó sin respuesta más que el silencio de la eriza y así apretar con más fuerza -¡¿Has entendido?!
-¡Sí, sí!- respondió adolorida.
-No se te olvide tu lugar- habló para soltarla con brusquedad y verla con desprecio –Eres una sirvienta más de este lugar- dijo con unos ojos fríos –Tú me sirves a mí, pues tú lugar es debajo de mi ¿Comprendes?
No respondió nada ante sus palabras mientras con lágrimas en sus ojos observaba su brazo, el cual prontamente empezaba a cambiar de color. Él no dijo nada más para así dar media vuelta y dirigirse a la salida.
Fin del Flash Back
-…No soy feliz Sonic- respondió apagada.
-¡Lo mataré!- gritó eufórico para dar media vuelta con intención de dirigirse a la salida. -¡Lo haré pagar por lo que ha hecho!
-¡No!- gritó ella para ponerse en pie y así abrazarlo por la espalda haciéndolo parar -…No puedes- susurró.
-¡Pero él…
-Yo moriré pronto…- musitó la eriza rosa para recostar su cabeza sobre la espalda de él -…Esta boda salvará a todos los que han vivido conmigo y han arriesgado su vida por protegerme, y si este es el precio que he de pagar… que así sea.
Sintió como si una daga hubiera atravesado su corazón al escucharla decir esas palabras; Tikal le había dicho que eso la salvaría, y ahora ella le decía lo contrario. -…Pero…- musitó el erizo azul con tristeza. Amelia lo soltó lentamente y así él se volteó para verla con tristeza. Ella le dedicó una sonrisa fingida, para abrazarlo nuevamente con ternura y ponerse en puntillas para que sus labios alcanzaran los de él y dulce beso ser robado al erizo azul.
-Yo te amo Sonic…- le susurró -Pero nadie puede salvarme…
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Despertó confundida para ver una tenue luz en una habitación que parecía estar absorbida por la oscuridad a excepción de una pequeña área que era iluminada por una flama danzante. Percival intentó moverse, pero sintió sus manos atadas al igual que sus pies en lo que asumió era una silla, pues estaba sentada y no podía ver más allá de su pecho por la escaza iluminación.
-¡Pero qué demonios…-
-Por favor…- escuchó una voz vagamente familiar –No intentes moverte, si intentas escapar morirás antes de salir de esta habitación.
Percival agudizó su vista para distinguir a un pequeño zorro de dos colas, quien era apenas iluminado por la luz de aquella vela. –El joven mozo…- musitó desconcertada. No entendía que hacía él ahí; su último recuerdo era escuchar la voz de un espíritu, ella y Silver se habían encontrado atrapados y luego la oscuridad misma se la había tragado; ¿qué hacía él ahí? De nuevo forcejeó con sus amarras pero le fue imposible lograrse soltarse.
-¡¿Por qué haces esto?!- gritó Percival molesta.
-Es por la princesa… siempre ha sido por la princesa- respondió Tails con tristeza.
-¡No te atrevas a acercarte a la Princesa Amelia o te juro que…
-Pero Percival…- interrumpieron su amenaza –Ya nos acercamos…
Sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Percival lo vio salir de entre la sombras y aquella sonrisa retorcido le hizo saber que debía de correr por su vida, aunque no estaba del segura del porqué de esa sensación.
-¿Príncipe? – alcanzó a decir. Algo andaba terriblemente mal; ella no había sido secuestrada de entre las sombras, habían sido los espíritus de aquel castillo ¿por qué ellos parecían ser los responsables? –No entiendo…- musitó confundida.
-No es necesario que lo hagas- respondió el erizo verde –En este momento el caballero herido y su remplazo te buscan con desespere por el castillo, descuidando a la pobre Princesa Amelia.
-¡¿Qué deseas de la princesa?! – gritó molesta.
-Quiero adelantar un proceso- respondió para verla con desdén –Y sólo lo lograré con pena, tristeza y desesperanza.
-¿Eh?- exclamó confundida.
-Quiero adelantar la muerte inminente de la Princesa Amelia.
-¡¿Qué?!- gritó horrorizada -¡Jamás lo permitiré!- gritó para forcejear nuevamente en aquella silla.
-No es que te dé opción- respondió Scrouge con tranquilidad para tomar asiento –Para cuando tus amigos te encuentren, sólo habrán pedazos de ti por toda esta habitación; pelear es en vano.
-¡No dejaré que le pongas un dedo encima!- gritó Percival.
-Ya lo he hecho- sonrió macabro -Mientras tú te divertías con ese erizo plateado, la princesa se ha quedado sin escolta; haciendo aún más fácil mi misión.
-¡Voy a matarte!- gritó la felina mientras sentía las amarras que cubrían sus muñecas y tobillos empezaban a cercenar su piel por el incesante forcejeo.
-Tails- llamó el erizo verde –Toma la daga, ya sabes que hacer.
-Sí su alteza…- musitó el joven zorro y con una mano temblorosa tomar aquella que yacía sobre una mesa de madera.
-¡Si yo muero ten por seguro que no te libras de mi espíritu!- gritó la felina mientras seguía con su forcejeo -¡TE ACOSARE JUNTO CON LOS ESPIRITUS DE ESTE CASTILLO!- dijo con ira. Lágrimas saladas empezaron a rodar por sus mejillas, no podía perdonarse el haber dejado sola a Amelia, ella había fallado en su misión como caballero.
-Espera Tails- detuvo la marcha del zorrito la voz de su príncipe.
Scrouge se levantó de su asiento para caminar hacia la felina quien lo miraba con ira y rencor. Le sonrió de manera siniestra para con su mano sujetarla del mentón fuertemente y acercar su rostro al de él. La felina pareció confundida por la acción y con fuerza intentó soltarse de su agarre, el cual únicamente se hizo más fuerte.
-Te diré un secreto…- susurró el erizo verde –Tu espíritu será únicamente otro de los que ya trabajan para mí- le sonrió.
-¿Eh?- exclamó con asombro –Estás completamente loco, la maldición de la gran hechicera no…
-¿La gran hechicera?- repitió Scrouge para reír escandalosamente –Ella ya no es más que comida de los carroñeros.
-… ¿De qué hablas?- preguntó extrañada.
La soltó con brusquedad para retroceder un par de pasos y una sonrisa retorcida adornar su rostro.
-Yo mate a la gran hechicera, y la maldición que una vez ella impuso, la manejo yo ahora- respondió Scrouge – ¡Yo seré el supremo gobernante de toda Inglaterra una vez sea rey!
¡Kya! Casi no lo termino, pero lo termine XD! Gracias a aquellos que a pesar de las inconsistencias de la actualización aún siguen leyendo y comentando. Bien ¿quién lo esperaba? Yo no, y por eso así lo escribí XD! Aún quedan un par de capítulos antes de terminar está historia, esperándolos leer en el siguiente capítulo su escritora los deja. Kat fuera.
Un pasado tan misterioso como su procedencia está a punto de ser revelado por el ser menos esperado. Capítulo 22: Sonic's Past.
¡GrAcIaS pOr LeEr!
