EL SUEÑO SE CONVIRTIÓ EN SANGRE
BELLA P.O.V.:
Los invitados se reunieron a nuestro alrededor para felicitarnos. Reneé me abrazó mientras sus lágrimas caían por sus mejillas, Charlie intentaba mantener preso su llanto. Ambos me felicitaron. – ¡Cuídamela Edward!- le advirtió mi padre. Edward sonrió.- Eso no lo dude señor Swan…- Reneé rompió a llorar nuevamente. La verdad es que estaba exagerando un poco. De pronto Joni paso por delante- ¡Aparta tito Charlie!- De pronto rozo en mi vientre un billete de lotería. Charlie rió- creo que me tendré que plantear el comprar alguno, a ver si hay suerte.- negué con la cabeza. ¿Por qué toda mi familia estaba loca?- Edward sonrió y besó mi frente. Estaba realmente feliz de por fin ser completamente suya, ya lo era sin ningún papel de por medio pero aún así ese miserable papel a él le hacía feliz y por tanto mi felicidad a su lado aumentaba. Entrelacé mi mano con la suya y noté su anillo. Sonreí y le besé los labios- ¡Vega, los novios!- dijo Alice, la música ya sonaba y todos los invitados se divertían comiendo o bien bailando. Después de todo casarse no había estado tan mal. Visualicé a Alex y a Jacob que se encontraban riendo mientras comían. Nos sentamos en la mesa nupcial donde Carlisle y Esme se sentaban en el lado de Edward y Charlie, Reneé y Phil en el mío, noté como a mi padre le desagradaba la idea.
ALEX P.O.V:
Mientras reía con Jacob y los demás alguien me tiró de la falda. Era Leo. La aupé y la senté en mi regazo.- ¿Qué quieres hermanita?- Leo estaba roja tomate. No sabía el porqué. Me señaló a Paul y seguidamente escondió su cara en mi. Paul también se había quedado embobado mirándola. Miré a Joni y luego a Jensen. Ellos y yo teníamos los ojos fuera de orbitas.- ¡Ai…!- dije.- ¡Dios…!- dijo Jensen- ¡Mio!- acabó Joni. Marcus llegó a la mesa para saludarnos. Paul aún seguía mirando a mi hermana y Leo seguía roja como un tomate. Mi padre, que venía sonriendo, se llevó la mano a la cara para dar lugar a su cara de amargura. Me aguanté la risa y mis hermanos también. Jacob me miró con extrañez al igual que Matt, ya que estaba invitado a causa de que Vero venia como acompañante de Eric, y Lisa toco a Joni para que le contara que estaba pasando. Mi padre me miró.- Ves es igualita a ti …- dijo mientras la agarraba y se la llevaba, soltando blasfemias. Miré a Paul y tragué saliva.- La esencia- le dije entre risas. Él me tiró su servilleta. - ¡Cállate!- dijo todo rojo. Jacob me besó la mejilla y seguidamente me susurró.- ¿Qué está pasando Alex?- reí y miré a Paul quien me negaba con la cabeza. – Que nuestro " Alex deja a Jacob y vente con migo" se ha imprimado …- Joni fulminó con la mirada a Paul.- Piensa en la edad que tiene no hagas como con Alex, mente calenturienta y pervertida …- Lo miré con incredulidad.- Como que tú no tienes esa mente …- dijo Lisa entre risas mientras le besaba el brazo. Todavía no me acostumbraba a ello. Jacob empezó a reírse a carcajadas. – Vaya, así que ya tengo un contrincante menos … - dijo mirando a Peter y a Matt. Paul me fulminó con la mirada y se levantó de la mesa enfadado. Embry, Sam y Emily se carcajeaban de él.- Pobre…- dijo Embry burlándose. – Si bueno pero lo mejor de todo… es … que mi hermana …- suspiré aún tenía que asumirlo.- Pobre Leo que mal gusto tiene…- dijo Jacob entre risas. Le di un codazo y él arrugó el morro. - ¿Qué? ¡Ya no me recuerdes lo tuyo con ese … INESTABLE!- dijo mientras besaba mi boca. Matt y Lisa se miraban desconcertados ya que no entendían nada de lo que estaba pasando.
JONI P.O.V:
La boda estaba siendo divertidísima, por supuesto Ben hacía exactamente las travesuras que lo le encomendada, como buen profesor que era. Levantaba la falda a todas las invitadas, era realmente divertido oír sus gritos.
De pronto una olor familiar invadió mis fosas nasales. Dilaté las pupilas y agarré a Lisa. Miré a Alex y a los demás, sin duda ella y yo no éramos los únicos que nos estábamos dando cuenta de quien se acercaba. Jensen provocó la lluvia por lo que la mayoría de invitados comenzaron a correr para refugiarse. Eric agarró a Vero y a Matt y los puso dentro de la mansión de los Cullen. Vi como Jacob corría a Ayudar a su padre a entrar en esa misma y Sam refugiaba a Emily junto con Billy. Todo era un caos las personas más importantes para nosotros estaban en el interior de la casa, mientras yo tenía a Lisa cogida. Corrí hasta la mansión pero ya era demasiado tarde. Los Vulturis empezaron a atacar a los invitados y los Cullen, junto con los Quileute y mi familia empezaron a defender a los invitados. Eric saltó por encima de nosotros y uno de los Vulturis lo fulminó con la mirada. Eric empezó a transformarse.- ¿Qué está pasando Joni?- desenvainé mi espada, hasta que ella no estuviera a salvo no permitiría que se acercaran.- ¿Joni qué coño pasa?- Me insistió Lisa. Besé sus labios.- Mira Lisa esperaba decirte esto con más tiempo pero…- suspiré.- Lo que has visto son vampiros, y si ese era mi hermano transformándose en lobo, y si, mi colgante es una espada enorme, soy un cazador, sé que no me creerás, pero te juro que no permitiré que te ocurra nada. Dije mientras la besaba. La agarré y corrimos hasta la mansión Cullen dónde uno de los Vampiros se paró en frente de mí. Le corté la cabeza para ganar tiempo y poner a Lisa lejos de los Vulturis ya que Embry y Paul se encontraban protegiendo a la gente de su interior. Visualicé a mi madre con mis hermanos más pequeños. La verdad está vez los Vulturis habían traído muchos aliados, sin duda sabían a lo que venían, y no se irían sin llevárselo consigo.
EDWARD P.O.V:
Sin duda el día había estado demasiado perfecto, algo tenía que ocurrir. Agarré a Bella y la coloqué detrás de mí. Era uno de sus cuatro objetivos, ya que uno de esos era acabar con nosotros, los Cullen. Dos Vulturis se colocaron en frente de nosotros. Gruñí. – Vaya, Edward Cullen, nos volvemos a encontrar.- Dijo Jane con su voz infantil. No permitiría que se llevarán de nuevo mi alma, no permitiría que se llevaran a mi razón de existir, a Bella. Demetri rió junto con Jane. Gruñí y me puse en posición de ataque. Por lo visto no era el único en apuros. Miré concentrado a Jane pero los pensamientos desesperados de Jacob Black retumbaban en mi mente, no encontraba a Alex y eso lo estaba matando.- ¡Oh vamos, Edward ya te hemos dejado suficiente tiempo para que la transformaras tú. Si no lo has aceptado, no es nuestro problema…! Esto lo has ocasionado tú solito.- Era totalmente cierto, mi egoísmo, mi ansia por amar a Bella y por sentirme amado la había conducido a exponerse ante los peligros de mi miserable existencia. Era realmente un monstruo, avía condenado a lo más hermoso que jamás me había ocurrido ,en toda mi despreciable vida, a la muerte. Un pensamiento de preocupación invadió mi mente. Joni se encontraba acorralado por algunos de los Vulturis. Aún así tenía que concentrarme en Bella era egoísta pero ella era lo realmente importante. Notaba fuertes pensamientos de lso que protegían la casa, mi familia y los Quileute estaban desesperados porque ningún Vulturi llegará a su interior. Ví como Jane sonreía con travesura.- ¿Dónde está tu hermano Jane?- le pregunté. Jane sonrió.- Digamos que tu amorcito no es nuestro único objetivo … Pero sabíamos que tú no te desengancharías de ella ni por casualidad así que me enviaron a mi para …. Digamos de alguna manera … observarte. De pronto noté como el dolor me invadía Jane estaba manteniendo su mirada fija en mí. Empecé a retorcerme de dolor en el suelo. Vi como Demetri agarraba a Bella y gruñí. El dolor era insoportable.
EDWARD P.O.V:
Jane seguía usando su poder sobre mi, trate de centrarme en Bella, el dolor era solo una ilusión en mi mente, me forcé a convencerme que si desviaba mi atención de él podría derrotarlo…craso error, cada vez aumentaba y sumado con mi frustración por ver a Dimitri sujetando a Bella era imposible librarme de Jane, pero aun así debía alcanzar a Bella, una vez mas su vida en peligro gracias a mi, una boda! Jah, tremenda estupidez, fui un ser egoísta, lo peor de mi naturaleza emergió de nuevo; solo me preocupe por lo que yo quería, de haber sido un poco mas consiente, de haber pensado mas en los deseos de Bella nada de esto estaría ocurriendo . Mientras me retorcía de dolor veía como Jane se jactaba de su victoria, estaba allí parada con su prepotencia característica, una enorme sonrisa burlona y solo esperando para darme muerte, pero contrario a lo que creí sus pensamientos comenzaron a girar en torno a Bella, no estaban aquí por algo esporádico, cada asunto de esta noche había sido planeado con premeditación, paso a paso, sabían todo, desde la hora de la ceremonia hasta quienes serian invitados, lo que atrajo el verdadero terror en mi mente fue ver el odio de Jane hacía Bella, la odia como a nadie, no solo por ser inmune a su don sino también por la enfermiza obsesión de Aro hacia Bella, una obsesión tan enfermiza como la que profesaba Cayo por Alex, la visita tenía un único objetico, llevarse a Bella por deseos de Aro, a Alex porque así Cayo lo quería y A Joni por su gran poder, oculto, un poder tan grande que de ser descubierto por nosotros podríamos acabar con ellos Jane planeaba llevar a Bella con Aro, pero antes se "divertiría" con ella; ¡¡¡¡NO!!!! Grite lleno de pánico ante sus pensamientos—NO TOCARAS A BELLA— rugí incorporándome a pesar del dolor—¿Y como piensas evitarlo querido Edward?, no eres inmune a mi y aunque lo fueras..vemos ¿cuántas posibilidades tendrías contra todo un ejército?, lo ves no luches solo resígnate a tu muerte te aseguro que dentro de poco te dejara de doler— dijo al tiempo que giraba a ver a Dimitri, con una inclinación de cabeza Dimitri presiono un pañuelo contra la nariz de Bella y vi como lentamente sus ojos dilatados por el terror se cerraban, por un segundo mi ira ebullio y deje de sentir el dolor de jane pero cuando me abalancé contra Dimitri este desapareció llevándose a Bella, mi vida con elSolo un instante de intenso dolor por la ausencia y Bella fue lo que necesito Jane para inmovilizarme de nuevo, pero ahora no importaba, estaba en shock roto de dolor, no era mucho lo que jane pudiese hacerme ya que ahora al arrebatarme a Bella no había un dolor más grande que pudiese experimentar, a lo lejos resonaron en mi cabeza los pensamientos de los demás; todos sumergidos en el calor de la batalla, los licántropos cuidando los Humanos, Eric pendiente de Joni que había desaparecido de su vista y Jacob y Peter solos centrados en encontrar a Alex, pero bien sabía yo que justo ahora lo más probable es que hubiera corrido con la misma suerte de Bella. El final había llegado, el dolor era agobiante solo debía esperar por el golpe certero que acabara con el dolor más grande de todos, la culpa por la negra suerte de un Ángel, de un ángel que solo me dio amor para que yo la condenara a muerte, entonces; una voz que hace mucho no escuchaba resonó en mi mente, recordándome que siempre había esperanza, recordándome que Bella aun no estaba perdida debía luchar por ella, debía encontrarla, una voz que me recordó un útil regalo que ahora seria la salvación de todos
JACOB P.O.V:
"¿Alex, donde estas?"…era la letanía que sonaba una y otra vez en mi cabeza, la había perdido de vista y solo ella me preocupaba, Mi padre y los demás humanos estaban bien resguardados, de Bella se encargaba Edward la única que ocupaba mis pensamientos era Alex, sabía que podía ser muy fuerte, pero no debía correr riesgos, la sola idea de verla herida o saberla vulnerable como la ultima vez, me hacia estremecer, de una mordida desgarre el cuello del vampiro que estaba junto a mi, mientras me habría paso para buscarla, entonces un grito feroz sonó, reconocí de inmediato ese tono, lo reconocería donde fuera..era Alex y estaba muy, muy molesta desvié la vista y vi a un pequeño niño, si recordaba bien las conversaciones con Bella ese debía ser el famoso Alec y debía tener cuidado con él. Con cuidado seguí su mirada y el miedo me atenazo…Allí rodeada de vampiros con túnicas grises casi negras estaba Alex, tan pequeña pero fuerte, su vestido teñido de sangre y hecho harapos mientras empuñaba su espada y tenía una fiera actitud, era fuerte, de hecho mucho más fuerte que algunos licántropos pero estaba en desventaja, cuando me iba a lanzar a la lucha una mano toco mi hombro—Necesitas ayuda compañero— Gritó Peter mientras se me adelantaba, ahora no había rivalidad que importara solo era Alex contra a una partida de Mostros y yo haría todo por salvarla..Hasta luchar junto a Peter, alejando estos pensamientos me abalance contra el vampiro más próximo a Alex y entonces cuando creí que todo iría bien busque con la mirada a mi amada y me topé con la cara desencajada de Peter. Giré de inmediato solo para ver lo último que esperaba encontrar, Alex estaba siendo sostenida firme e implacablemente por un Matt de ojos Rojos y tez blanca y con el intoxicante olor de los vampiros, mi mente trabajaba a Doble ritmo, no podía creerlo Matt era un…!vampiro¡—¡Maldito Traidor!— gritó enfurecido Peter, y yo solo veis como ponía algo en la nariz de Alex y la dejaba inconsciente para cuando mis músculos reaccionaron ya Alex estaba en brazos de Alec y este desaparecía con ella tenía dos opciones…corre tras Alec o matar a Matt; aunque la segunda era bastante tentadora Alex estaba primero, cuando Peter y yo arremetimos un gran número de Vampiros cubiertos con lánguidas capas bloquearon nuestro paso y con una maldición inicio de nuevo la lucha solo que ahora debía matar para encontrar a Alex y rogar para no llegar tarde.
ERIC P.O.V:
Los Volturis, como describirlos…solo debo decir que son como las cucarachas de nuestro mítico mundo, jamás mueren, a lo largo de mi vida he matado mas vampiros de su guardia que cualquier otra criatura pero siempre regresan y esta vez estaba muy claro, deseaban a mis hermanos a y a mi prima. Escoger una boda para atacar, tan típico de ellos, siempre así de bizarros, en mi mente giraban mil pensamientos, mi hermana en peligro, mi hermano siendo atacado, Bella embarazada y con sangre exquisita, tantos humanos encerrados cuando una apoteósica guerra se libraba en sus narices y Vero habiendo descubierto un feo y sin duda atemorizante secreto mío. Ahora mi devoción estaba con Vero, como objeto de mi imprimación el instinto hacía que protegerla a ella, fuera lo más importante. Pero como cazador antes que nada debía velar por no dejar que los vampiros lograran su objetivo, con un poco de suerte Jake y Peter se encargarían de Alex y Edward de Bella, todos eran lo sufrientemente fuertes como para no dejar que se las llevaran por lo que yo me concentraría solo en Joni.
Trataba de escuchar los pensamientos de la manada pero solo eran un barullo de voces, estaba rodeado, los Volturis sabían donde atacar y como no, siendo uno de los más fuertes a mi me tenían especialmente ocupado. A lo lejos alcance a visualizar a Joni blandiendo su espada; mi hermano podía ser un verdadero estúpido pero cuando se trataba de luchar era el mejor, con una fría concentración era completamente letal, si el solo supiera cuando poder albergaba su cuerpo, un poder que solo mi padre, Edward , los Volturis y yo conocíamos y que por su bien jamás desvelaríamos. Con la tranquilidad de saberlo todavía ileso me concentré en acabar con mis atacantes. Cuando al final lo hice, vi como a paso sereno se acercaba Heidi a Joni, el problema es que no iba sola, llevaba como rehén a Lisa…¡¡MIERDA!! Grité en mi mente estando Joni imprimado por esa niña jamás se permitiría lastimarla o mejor dicho no salvarla, corrí a todo lo que daban mis patas solo que entre más avanzaba mas miembros de la guardia obstruían mi camino para cuando me liberé de nuevo ya era tarde; Joni soltaba resignado su
espada y se entregaba a Heidi a cambio de la vida de Lisa, cuando se percato de mi presencia dibujo con los labios un "lo siento, cuídala" y desapareció con la arpía Rubia.
En ese momento me permití mirar a mi alrededor solo para ver el desastre, Jake y Peter peleaban sin tregua contra un amplio grupo de vampiros mientras la mente de Jake gritaba de dolor por Alex y pasaba como flashes escenas de Alex siendo atacada por un Matt en su verdadera forma, un sucio vampiro, lo mataría pero ahora debía centrarme en lo primero. Busqué a el resto de la familia, Rose y Emmett se encargaban de quemar los cuerpos de los vampiros que los demás mataban para que no pudiesen reconstruirse, menos mal ya que nadie se había tomado el trabajo, Carlisle y Esme atendían a los humanos heridos y los calmaban, paúl y Embry cuidaban de la casa todos los demás luchaban y finalmente en la última esquiva vi como Jane trataba de doblegar de dolor a un Edward con la más extraña expresión en su rostro, era como si estuviera demente..Cosa muy posible ya que había perdido a Bella y a su hijo en esta estúpida batalla, pero entonces surgía otra pregunta…¿como podía resistir el poder de Jane?, en ese momento Edward se giro hacia mí, y sonrió sin una pizca de alegría—Tenemos mala memoria, Eric, Steve— nos llamo—Hace un tiempo recibimos un grato regalo, uno my útil por demás un regalo de …Andrew— y entonces Steve y yo recordamos, nuestros poderes, Andrew antes de morir nos otorgo sus poderes y como unos tarados no nos percatamos antes, el poder inmensurable de Andrew corría por nuestras venas y con el éramos inmunes a Jane y Alec y tan fuertes como Aro, Cayo y Marco, ahora la partida estaba pareja y Jane, la única que quedaba de la guardia real lo sabía y se apresuró a escapar, cuando trate de seguirla y gritarle a Edward que la matara Steve levanto su mano para calmarme y con un gesto me pedía paciencia, Edward ya sabía su plan seguro por eso la dejo marchar, ahora si seria hora de matar Volturis y recuperar a nuestra familia.
EDWARD P.O.V:
No sentía nada, ni dolor, ni angustia, era como si por un instante alguien más se hubiese apoderado de mi cuerpo y mente, completamente frio e insensible había encarado a Jane y solo la había dejado escapar por qué Steve así me lo pidió para luego rastrearla y dar con la ubicación exacta de Bella, Alex y Joni, recordé lo que Andrew tanto decía, aquello de la bestia de su interior que salía Flote en las batallas, esta calma irracional era producto de los poderes de Andrew, ahora mientras volvía a ser yo mismo, el dolor por la ausencia de Bella habría una herida fatal en mi, ya no quedaban vampiros, solo mi familia, los licántropos y unos humanos perplejos al borde de la locura, Lisa, la novia de Joni continuaba parada donde Heidi la había dejado, Peter se percato y lentamente la encamino hacia la casa, en la cabeza de la pobre chica no había cabida para la histeria solo rogaba que Joni estuviera bien y se sentía culpable, sin duda una excelente humana.
Todos lloraban mentalmente sus pérdidas. Jake estaba destrozado por Alex y furioso por Matt, Eric tenia la peor parte, dolido por sus dos hermanos y su prima, habiendo sido descubierto por su novia quien ahora lo miraba con recelo en su forma de gran lobo blanco, ayudamos a Rose y Emmett a quemar los restos que quedaban y mientras contemplábamos el juego Esme lloraba sin lagrimas por lo sucedido. Pedazos del blanco vestido de Bella yacían por do quier. La sangre que Alex había derramado, desplegaba su olor y todas las fresias que adornaban el jardín estaban destrozadas. Nosotros mimos vestíamos harapos de lo que habían sido nuestros mejores trajes, y mi boda ahora solo era un lugar de luto, el cementerio de nuestras vidas y la cuna de la tragedia, no deseábamos entrar, no teníamos fuerzas para afrontar a los pocos humanos que habían dentro. Estábamos sumergidos en el dolor, Mi Bella, mi amor estaba a punto de morir y con ella mi hijo, si solo no hubiese regresado…no más bien si solo jamás me hubiera cruzado en su camino, ella ahora tendría una vida normal, ¿por qué tuve que existir?, ¿por qué tenía que existir este maldito mundo de monstruos? Sentimos pasos provenientes de la casa, Ahí tras nosotros estaban Charlie y Vero acompañados de Beatriz y el resto de los Shuno, ella miró a su esposo, Marcus solo asistió con la cabeza y la pobre mujer rompió en llanto, gritando histérica por el destino de sus hijos, Jasper hacia lo posible por controlarla, pero yo entendía perfectamente su dolor, ahora que también la vida de mi hijo se esfumaba de mis manos.
Charlie se acerco a mí con la ira reflejada en sus ojos, deseaba dispararme, casi sonreí ante la ironía si pudiera morir solo con una bala, hace tiempo le hubiera ahorrado el trabajo. Ahora no tenía la calma necesaria para decirle sutilmente que Bella había sido raptada por vampiros y que yo mismo era uno de ellos. Charlie parecía ajeno a el hecho de que estaba rodeado por lobos gigantes, entonces Alice lo tomo de la mano y en cuchicheos lo trataba de calamar con la ayuda de Jasper, tanto a él como a Renée. Clarise estaba furiosa, había matado muchos vampiros, pero no había evitado que se llevaran a Alex y a Jhoni, Steve estaba más clamado en su mente solo trazaba un plan de rastreo, ese era el don más fuerte que Andrew le había legado, ahora Steve era un rastreador mucho mejor que James incluso mejor que Dimitri..—Cálmate Clarise, tranquila los encontraremos—repetía Steve sin resultado—Cálmate no rompas… eso—dijo resignado mientras Clarise solo desbocaba su frustración contra los arboles haciéndolos caer.
Verónica, la novia Humana de Eric estaba justo tras él, pero en su mente se sentía tangible el miedo a enfrentarla y más ahora que debía mantenerse calmado para buscara a su hermanos "porque la dejaste ir" me pregunto mentalmente "Steve la rastreara dándonos su ubicación exacta" respondí en voz alta para que todos los interesados lo supieran de una vez—Y entonces los mataremos— Rugió Jensen, el pequeño niño que por lo general se mantenía al margen solo usando su grandiosa inteligencia ahora tenía veneno puro corriendo por sus venas—Tu no irás a ninguna parte— grito su madre—Alex y Jhoni, están en peligro, ninguno de ustedes se arriesgara mas— Dijo con un tono que no dejaba lugar a replicas y entonces Marcus intervino—Esta no es guerra de niños, necesitamos guerreros de verdad— Apunto mirando a mi familia que se mostro dispuesta, Emmett realmente estaba furioso y hasta Rose exigía venganza por Bella y el bebé.
—¿Eric?— me sobresaltó la voz de Verónica mientras tocaba a Eric en su forma de Lobo y se pregunta si era posible que su novio fuese un gigantesco Lobo, Eric me miró buscando saber sus pensamientos, a pesar de todo Verónica solo estaba asustada pero no de él, así que asentí y el gruño, debía salir de fase y buscar ropa—Verónica, efectivamente es Eric podrías por favor acompañarlo a la casa para que regrese a su forma, no te hará daño.—Lo sé— dijo ella en un susurro mientras entraba con Eric siguiéndola resignado.
ERIC P.O.V:
Cambié de fase en el cuarto de Emmett por lo menos sus ropas me servirían y el olor ya no era tan fuerte, Vero me esperaba en la puerta:
—Ya puedes pasar— dije mirando al suelo
—Lamento que te enteraras así y que te vieras involucrada en esto, ya mismo te llevare a tu casa y no me volverás a ver—
—¿Me dejaras?— pregunto con tristeza y yo ahora no entendía su reacción
—Supongo que es lo que quieres, no debe ser muy normal que tu novio se trasforme en un -enorme lobo de 3 metros mientras mata vampiros
-Me siento..perdida, confundía y creo que es un sueño por comer de mas, pero aun así en este sueño tu no me dejaras-. Sus labios sellaron los míos. Realmente deseaba que ella me aceptara, y si así era yo no la dejaría jamás.
BELLA P.O.V:
Dolor, oscuridad, frio y entonces…silencio, recuerdos fugases surcaban mi mente veía todo y nada, el día pasaba en forma de flashes intermitentes en mi cabeza pero el dolor que se abría camino en mi pecho era real y fue este el que me trajo a la realidad…una boda, sangre muerte y un adiós.
Abrí los ojos sin animo en ello, ahora la compresión había aflorado en mi, yo me encontraba en algún lugar sola, desprotegida ante una horda de vampiros sanguinarios que solo esperaban morbosamente para, en el sentido mas literal de los casos devorarme, pero eso no me importo, lo que pasara con migo no era realmente importante, lleve la mano hasta mi vientre donde descansaba mi hijo, el hijo de Edward y al pensar en el sentí como la desolación me consumía, la ultima escena que recordaba era la de un Edward torturado luchando por salvarme a pesar de su dolor y de una diabólica jane lista para la estocada final, las lagrimas caían raídas por mis mejillas al comprender que Edward para este momento debía estar muerto, el solo pensar en eso desarmo mi mente y mi cuerpo se sacudió violentamente…un mundo sin Edward, un mundo donde Edward no existía no era concebible para mi, yo podría perecer, incluso de la forma mas cruel y viveral, pero el no, ni Edward ni mi hijo, ellos eran lo único que importaba y al saberme perdida sin el y con la vida de nuestro hijo corriendo hacia atrás con segundos contados solo deseaba dejarme llevar por mi dolor y esperar el fin, mire a mi alrededor estudiando el lugar, no era como recordaba que seria Volterra, acaso no estaría en la antigua cuidad? Me pregunte; aunque eso en verdad no importaba con el grado de dolor en mi alma morir en este lugar daba lo mismo que en otro, con mi final inevitable solo hubiese deseado morir junto a Edward, pesadamente con el alma muerta me deje caer a el suelo resbalando por la silla donde estuviera al despertar y aovillada sosteniendo mi vientre y despidiéndome de mi bebe decidí desconectar mi mente y esperaba que hubiera un Dios que me permitiera reunirme con Edward en otro lugar….
—No!!!, Lucha, tienes que luchar!!— grito una pequeña voz en mi cabeza abriéndose camino a través de la desesperanza..era la voz de Andrew y ahora en medio de lo que seguramente era un delirio lo veía de pie frente a mi con la cara desencajada de ira y con la expresión mas amenazadora que hubiese imaginado
—No te puedes rendir, me oyes? Te prohíbo que lo hagas…Bella lucha, lucha por tu hijo, lucha por Edward— gritaba el Andrew de mi cabeza
—No hay razón, no hay un para que— dije lentamente entre sollozos
—Hazlo por ti, por Edward, el bebe merece que luches— seguía urgiéndome mi visión y yo no entendía;¿ acaso mi cerebro trataba de decirme que había esperanza, acaso como mucho tiempo atrás la verdad se abría paso en mi subconsciente y trataba de decirme que Edward estaba vivo?, mi corazón bailo frenético en mi pecho al contemplar la opción, el rostro del Andrew imaginario un poco, aunque mantuvo su tensión y cuando estaba a punto de decir algo mas la puerta del pequeño y sucio cuarto se abrió revelando a un Aro sonriente haciendo que Andrew se desvaneciera como el mas efímero de los sueños
—Oh, querida Bella!, que alegría que hayas despertado— Exclamo el vampiro mientras se acercaba a mi; no me podía permitir ser débil, debía aférrame hasta ala mas mínima esperanza, si Edward había logrado sobrevivir un gran dolor se alejaba de mi mente, si solo el estaba vivo y yo lograba salvar a el bebe ellos realmente podrían estar a salvo, lo que pasara con migo no importaba, ahora solo debía centrarme en salvar a mi bebe, por una fracción de segundo contemple la posibilidad de escapar, ahora que un cazador crecía en mi ser era notablemente menos torpe y mi fuerza era impresionante, pero la esperanza murió casi al nacer; como escapar frente a uno de los vampiros mas poderoso de todos? Y aunque lo lograra no correría muy lejos sin ser abatida por la guardia, no tenia opción debía quedarme aquí con un hombre (vampiro) realmente aterrador y tratar de salir con vida.
—pequeña Bella, veo que estas un poco…Aturdida, tranquila querida, estas a salvo lamento los fuertes modales de mis compañeros al traerte aquí, solo que supuse que una tarjeta de invitación no bastaría para que me honraras con tu presencia— dijo cordialmente mientras paseaba su vista tomando nota de mis irritados ojos y mi mano siempre protectora sobre mi vientre, yo no decía nada mientras el se acercaba a mi, que podría decir?, soltarle todo mi odio no era lo mas conveniente en este momento, pero aun así, con las mas profunda ira en mis ojos me aleje de el, mientras levantaba mi vista, ahora no me podía permitir la Isabella Swan débil; no ahora debía ser en la hora de mi muerte lo mas valiente que mi imperfecta existencia humana me lo permitiera…
ALEX P.O.V:
Lentamente iba recuperando la conciencia, trate de mover mis manos; atada!, estaba atada a una silla, mientras mi cabeza colgaba levemente a un lado cuando estuve consiente por completo rearme lo que había pasado, la lucha y mi captura, mi mente rememoro a Matt, mi amigo…no el no era ya mi amigo era el vampiro que camufló su olor y nos engaño solo para traicionarnos, aun así en mi mente vagaron recuerdos de lo vivido con el, Matt cuando nos reíamos, Matt en el instituto, Matt siendo humano, siendo mi mejor amigo y luego sus ojos rojos, siendo mi enemigo, mas aun mi verdugo.
Mi cuerpo se tenso y mi mente dejo de vagar libre cuando percibí que no estaba sola, sentí como mi acompañante se inclinaba ante mi y ponía su rostro en mi cabello alborotado unos cuantos mechones..Oliéndolo y entonces supe quien era… Cayo!, en un mordaz rugido mientras movía bruscamente la cabeza tratando de alejarme de él. Efectivamente allí estaba ese pervertido vampiro todavía con un mechón de mi cabello en sus manos y contemplando fijamente a mis ojos
—Eres realmente hermosa cazadora y tu fragancia mmmm, es excitante— dijo mientras de la forma mas enferma olía de nuevo mi cabello, estaba a borde de las nauseas, esto parecía un viejo cliché de película morbosa de antaño, lo mire envenenada, cuando pudiera librarme de lo que me araba lo mataría y disfrutaría haciéndolo
—Sabes Alex, hay una antigua leyenda del vampiro que se enamoro de las esmeraldas, has notado que tus ojos lo parecen?— vocifero con vehemencia, era un real idiota, enfermo, viejo; morboso e idiota
—Solo había escuchando la historia de la cazadora que torturo hasta la muerte a un decrepito vampiro nauseabundo— dije con frialdad y el solo rio, sus carcajadas resonaban el mi cabeza enloqueciéndome
—Encantadora, realmente encantadora, te lo dije un día Alex Shuno, serias mía, quisieras o no y henos aquí, dentro de muy poco serás completamente mía!— dijo mientras se acercaba a mi y paseaba su vista por mi cuerpo solo cubierto por los restos del vestido que había llevado y con el dedo índice contorneaba mis labios, solo podía sentir asco, desesperación; me sentía sucia y entonces desee con todas mis fuerzas que Jake estuviera a mi lado, que me ayudara, pero entonces supe la verdad, mi lobo no tendría oportunidad contra el y en caso de seguir vivo jamás me permitiría arriesgarlo tanto, esto lo debía resolver yo, solo yo debía matar a este inútil bastardo.
JACOB P.O.V:
Mierda, mierda, mierda!!, escupía la palabra una y otra vez en mi cabeza, me la habían arrebato, yo había permitido que se llevaran a Alex, la había perdido de nuevo, era un real inútil, me permití levantar la mirada de mis manos donde había clavo mi cabeza al salir de fase, aun estábamos en casa de los Cullen, Charlie y Renee se encontraban junto a Sue y mi padre que les explicaban todo sin atemorizarlos, Jasper había salido, según entendía al influir sobre las emociones ajenas no era conveniente que se quedara junto a nosotros para empeorar nuestro ya lamentable estado, la sanguijuela pequeña, Alice lo había acompañado; Beatriz Shuno estaba sentada en el amplio sofá con sus hijos rodeándola, parecía estar en shock, pero quien no lo estaría habiendo perdido a su dos hijos, Ben se notaba destrozado, pero aun así trataba de hacer reír a las pequeñas con estúpidos chistes y Jensen estaba con una laptop sobre sus piernas mientras discutía con Steve una ruta para el rastreo mientras Clarise los miraba concentrada, Marcus solo hablaba con Carlisle sobre la mejor manera de abordar Volterra en caso de que los tuviese allí, Emmett estaba frustrado, estiraba sus brazos y solo lanzaba maldiciones y entonces vi a Edward de pie ante el enorme muro de cristal contemplando el crepúsculo, inexpresivo, frio y muerto en vida, no era el único que había perdido el sentido de su existencia, pero si era el único que experimentaba el destajador dolor por la usencia de Alex, los deseas podrían quererla, pero para mi simplemente era lo que me mantenía vivo y al ella no estar desde lo mas hondo solo deseaba dejarme morir, pero todavía no, aun tenia esperanza, la encontraría y entonces mataría a Matt y toda esa partida de parásitos chupasangre.
EDWARD P.O.V:
Muerte, dolorosa, agónica y miserable se paseaba por la casa, los despojos de la fiesta eran su cara burlona, una tragedia griega eso era lo que había sucedido, pero ahora los Volturis habían firmado su sentencia de muerte, arrebatarme a Bella, a mi hijo no quedaría impune, mientras fijaba mi vista en el bosque sin ver en realidad, trataba de adaptarme a mis nuevos y desconocidos poderes, ahora cada voz en mi cabeza se acentuaba mas, Jacob sufría con un dolor tan grande que solo podía ser superado por el mío, Steve descubría que podía rastrear mentalmente a Jane, como si de un péndulo sobre un mapa se tratara y ahora junto a Jensen trazaban la ruta para seguirla, Eric trataba de explicarle a su novia lo sucedido con su hermano, ese pequeño y miserable engendro, parecía que todos nos disputaríamos el placer de matarlo, me sentí como un real imbécil al no haber prestado atención a su mente, aunque ahora que lo pensaba no era que me hubiese cruzado muchas veces con el, además su trasformación era relativamente reciente, despechado por el rechazo de Alex y tras conocer la verdad sobre la tribu de Jacob, solo había sido cuestión de tiempo para que su odio creciera tanto que fuera presa fácil de Alec, la pequeña sanguijuela encargada de rastrearnos por meses, ahora sus poderes habían quedado al descubierto, no solo poseía mas fuerza de lo normal, también podía camuflar su olor por eso jamás nos percatamos de su presencia, y al yo no esperar un peligro de el jamás busque su mente en los alrededores, de nuevo mi culpa, al ver la ira ebullendo en Matt le había ofrecido venganza contra Jacob y la falsa posibilidad de quedarse con Alex y claro el crio desplegando su humana y egoísta naturaleza había accedido, Alec podía pasar su don a quienes trasformara por lo que Matt se pudo ocultar de nosotros y en cuanto a la sed desmedida, esa era justo su habilidad, podía controlar sus exigentes impulsos a voluntad, y sabiendo casi todo sobre nosotros se le hizo elemental como distraernos para no ser descubierto mientras jugaba a ser amigo de Alex y recopilaba información de nosotros, nuestras debilidades, pobre Idiota no sabia que solo era un objeto mas de Aro y Cayo para llegar a Bella, Alex y Joni, ahora que ya había cumplido su misión solo le esperaba la muerte si no era a manos de sus propios aliados seria en las nuestras.
La imagen de Bella estaba gravada a fuego en cada partícula de mi mente, su sonrosa, su amor y claro su temor mientras era alejada de mi, ahora nada podría para mi ira, siendo cociente del poder que me embargaba y con el mas férreo de los odios por mis venas era solo una maquina de exterminio que no pararía hasta rescatar a mi vida, a mi ángel
—No están en Volterra, pero si en los alrededores, percibo que hay bastante guardia esperando, temo que no seamos suficientes— Steve me saco de mis pensamientos con su afirmación, me gire hacia el con ira asesina
—Lo seremos, fallar no es una opción— Rugí
—Seremos suficientes, solo hare unas llamadas— sonrió sobriamente Marcus, era hora de conocer a todos los cazadores en pleno, seriamos un ejercito que los Volturis ni en sus peores pesadillas podrían preveer.
ALEX P.O.V:Me entraron nauseas.
Cayo seguí oliendo mi pelo hasta que llegó a mi cuello y lo lamió.-
Tienes un sabor inigualable…- Dijo con una sonrisa. Lo miré con
despreció pero no pareció importarle.-¿Tienes idea de los días
que he pasado pensando en poseerte?- le miré con odio.- A juzgar por
tu obsesión por olisquearme como un perro puedo hacerme una ligera
idea. – Cayo se rió a carcajadas.- Tiene gracia que precisamente
tú me compares con un … PERRO- enfatizó la última palabra. Gruñí
e intenté liberarme de las cuerdas. Se acercó e intentó besarme.
Desvié la cara. Sentía nauseas. Me pegó en la mejilla con
suficiente fuerza como para dejarme sus dedos marcados.- ¡Veo que no
tienes idea de lo que soy capaz!- dijo enfadado.- ¿Tienes idea de
por qué la ponzoña todavía no recorre tu cuerpo?- Era cierto.
Todavía no estaba transformándome … esa transformación sería la
que me separaría de Jacob para siempre. Me aterroricé. Tragué
saliva. Cayo en un rápido movimiento agarró mi cara y la acercó a
la suya. – Simplemente porque quiero poseerte como humana. Después
ya serás completamente y eternamente mía …- Le escupí en la
cara.- Ni lo sueñes…- arrugué el morro. Cayo sonrió y se limpió
la cara. En un abrir y cerrar de ojos noté su fría lengua dentro de
mi boca. Era asqueroso se la mordí para que la sacara pero no sirvió
de nada él seguía el beso. Intenté cerrar la boca pero él me lo
impidió. Rozó con su mano mi hombro y llegó al pecho. Lo acarició.
Logré quitarme las cuerdas que retenían mis piernas y le clavé una
patada en su asqueroso miembro. A causa de mi fuerza de cazadora
logré hacerle daño y se apartó. Volvió a abofetearme y me obligó
a ver una pequeña pantalla, esta se encendió. – ¡JONI!- grité
aterrorizada. Mi hermano estaba en una habitación, era como los
calabozos medievales. Cayo rió.- Te preguntarás… ¿Por qué tu
hermano está aún en su estado humano… - tragué saliva sabía
porque seguía en ese estado… para conseguir de mi lo que quería
…- Si quieres que tu hermanito siga siendo humano … - agarró mi
para y volvió a besarme.- Harás lo que yo te ordene.- Lo miré con
asco. Mi hermano tenía que seguir siendo humano … al menos debía
ganar tiempo para lograr escapar … - Siempre me he preguntado … a
que sabrá tu sangre … - Me desató una mano y en símbolo de
advertencia señaló la pantalla. Joni daba círculos y patadas
contra la pared. Me resigné.- Así está mejor…- dijo lamiendo mi
brazo.- ¿Sabes? Una de las ventajas de conocer a Carlisle Cullen es
que te enseña e autocontrol… he estado practicando especialmente
para la ocasión.- Noté como sus uñas se clavaban en mi brazo
desgarrándolo y provocando una herida en él. Me aguanté el
chillido, no le iba a dar el gusto de que me oyera sufrir. La sangre
empezó a caer. Noté la lengua de Cayo lamiendo la herida. Escocía…
Cayó puso los ojos en blanco y miró al cielo emitiendo algo
parecido a un gemido. Tragué saliva. Deseaba partirle la cara pero
debía pensar en mi hermano. Se relamió el labio y me miró con
satisfacción.- Realmente sabrosa…- Los ojos color sangre
brillaban. Absorbió más de mi sangre y agarró mi cara. Penetró
nuevamente su lengua en mi boca. Noté el sabor de mi sangre. Me
entraban nauseas.- Eres realmente preciosa. Dijo acariciando mi
pierna. Muero de ganas por poseerte cazadora.- Dijo con la voz
entrecortada. No sé cuanto más podría soportar. De pronto la
puerta se abrió. – ¡Cayo debemos hablar!- Era Marco el tercero de
los Vulturis. Al ver mi sangre sonrió. Cayo se apresuró a taparla
con un trozo de tela.- Ella es mía, recuérdalo.- Le amenazó.-
¡Vamos a llevarla con su hermanito!- Por fin iba a encontrarme con
Joni. BELLA P.O.V: -Bella, no te alejes de mí. Yo tan
solo deseo tu bien estar… junto a mí.- Lo miré con odio pero cada
vez me arrimaba más a la esquina. No quería que Aro se acercara a
mi bebé …- Muy pronto pasara todo Bella.- Dijo agarrando mi mano y
seguidamente la beso. La aparté rápidamente.- Muy pronto querida,
serás mí Esposa, y todo esto habrá pasado…- ¿Su esposa? – Ya
estoy casada…- Jamás me hubiera imaginado que me alegraría de
decir eso. Tragué saliva. Aro estaba negando con la cabeza.- Edward
no está muerto.- Dije más para convencerme a mí que para
convencerle a él.- Querida Bella… ¿Lo sabes con seguridad?- Me
aterroricé. El solo hecho de pensar que Edward podía morir… Aro
se acercó a mí. Lo miré con pavor. – Pronto serás mi esposa
Bella Swan…- No sabía si Edward seguía vivo o no pero necesitaba
hacer tiempo. – Que yo sepa no estoy viuda …- dije en un susurro
que Aro pareció escuchar perfectamente. Aro agarró mi mandíbula y
me obligó a mirarle. – Como ya dije … pronto serás mi esposa…-
tragué saliva. Aro se inclinó y se acercó a mi cuello. – Espero
poder parar.- Abrió su boca. ¡Me iba a morder! ¡No mi hijo!. Cerré
los ojos aterrorizada. La puerta de pronto se abrió. Apareció Marco
y Cayo detrás de ella. – ¿No os han enseñado a llamar?- dijo Aro
con enfado.- Antes de hacer lo que pensabas … debemos hablar sobre
el destino del bebé. Dijo Marco. Aro gruñó y se apartó de mí.-
Está bien entonces llevadla al calabozo.- Dos vampiros me agarraron
y me sacaron de esa horrible habitación. ALEX P.O.V: PETER
P.O.V:
