"Deja que sangre"

Está bien, Muerte te avisó y tú tuviste que comprender que se trataba de Castiel cuando casi es imposible pararlo. No está bien.

Ahora tienes que usar los movimientos de quien era amigo tuyo en su contra. Vino a darte explicaciones o eso creíste hasta que Bobby te contó el verdadero motivo: Llevarse el diario de uno de tus antecesores Campbell, algo sobre H.P. Lovercraft (quien quiera que fuera el tipo ese, pero Bobby y Sam lo saben, así que será algo más o menos cultural)

Cas no cuenta con que Bobby no es como tú, el viejo se ducharía con agua bendita si tuviera la mínima duda de estar poseído por un demonio, hasta ahí llega su desconfianza. El mismo chatarrero se define como "bastardo paranoico" cuando os enseña la copia del diario que se llevó Castiel. Investigáis.

Parece ser que ese escritor de historias para no dormir abrió una puerta dimensional a otra parte, quizás al purgatorio. Tendríais que encontrar algún testigo, aunque será difícil pues según el diario ocurrió en 1937 y ha llovido algo desde entonces. Hay que moverse, hay que impedir que Castiel meta la pata y abra la caja de Pandora.

Tienes una llamada de Ben, ya le explicaste al chico lo mejor que pudiste que estarían mucho mejor lejos de ti. Alguien no ha dado el aviso a los demonios que lo están atacando. Ya han cogido a Lisa. De repente el mundo se te cae encima. ¿De qué ha servido alejarlos de ti?

Escuchas cómo capturan al niño también, un viejo conocido toma el teléfono. "Hola Dean, vamos a tener una charla" el rey del infierno ha ido por ellos personalmente, pero ¿cómo sabía quiénes eran? Has tenido un especial cuidado en borrar su rastro. No quieres pensar en ello, sólo queda Castiel en esta ecuación.

Le juras que como les haga daño irás por él, le juras que lo matarás. Escuchas su risa sarcástica burlándose de ti. "Eres adorable cuando amenazas en vano, no te preocupes no les haré daño si tú y el gigante verde os retiráis de mi camino, ¿lo pillas? Espléndido, besos". Ha puesto sus cartas sobre la mesa, ya no tienes ninguna duda de que Castiel esté implicado.

No puedes dejar que el miedo por ellos te paralice, eso no les ayuda, intentas transformarlo en odio, en ira, en algo que te obligue a actuar. Sam irá contigo, Bobby seguirá investigando el asunto de Lovercraft, tú tienes unos cuantos demonios a los que desmembrar hasta que te den el paradero de Lisa y Ben.

Desde luego no vas a llamar a Cas, no le vas a suplicar, él sabe más que nadie lo que significan los Braeden para ti, según dijo estuvo vigilándote desde el primer momento. Te agarras a la rabia, aumentas tu ira, la vas a necesitar.

Sam piensa que quizás Baltazar os ayude, no tienes mucho que perder llamándolo. El amigo de Castiel parece sorprendido al veros, sorprendido ante vuestra petición y aunque quiere disimular no parecía saber nada del acuerdo con Crowley, pero desaparece sin ayudaros.

Sam intenta impedir que te vuelvas loco cazando demonios. Cuando no puede detenerte se ofrece a sustituirte en los interrogatorios. Has acabado con tres ya. Ninguno suelta la lengua. Es normal que teman a Crowley pero eso no te detiene. No puedes parar ahora, si lo haces te harás un ovillo en un rincón y dejarás que la desesperación se apodere de ti, no puedes permitírtelo. Bebes otro vaso de whisky y te dispones a sacarle al siguiente hasta la última palabra sea como sea.

Has cometido un error de novato. En tu ansiedad has olvidado mantener la seguridad alrededor del demonio, éste se ha soltado y va a acabar contigo. Castiel lo mata, te salva, tú no puedes estar agradecido, ahora mismo es el último al que querrías ver.

Intentas ignorarle porque podrías matarlo. Te promete que no sabía nada sobre Lisa y Ben, como si pudieras creerle. Sus palabras son las mismas que las del demonio, quizás más amables pero el sentido es el mismo: "Apártate de su camino y ellos estarán a salvo". No quieres seguir escuchándolo, la próxima vez que lo encuentres ya no seréis amigos. Todo se ha acabado aquí.

Necesitas… sabes que vas a explotar de un momento a otro, pero ahora no podéis encontrar más demonios a los que interrogar, han desaparecido. Ahora sí se ocultan de ti. Entras en la cocina, Sam está con Baltazar, ¿será posible que no sea tan capullo?

Ha hablado con Castiel y está de acuerdo con vosotros en que ha perdido los papeles. Os ayudará, os llevará dónde encierran a Ben y Lisa, pero no puede sacarlos él mismo pues el lugar está protegido contra los ángeles.

La fábrica abandonada es enorme, pero no saldrás de ahí sin ponerlos a salvo. Sam y tú os separáis para cubrir más terreno. Escuchas una conversación y te abres paso hacia el lugar dónde dicen que los tienen.

Están bien, no están heridos, los desatas, debéis salir de ahí antes de que acudan más demonios. Ni siquiera has comprobado que no estén poseídos. No es tu mejor trabajo, el niño está bien, Lisa tiene dentro un soldado de Crowley. Inicias el exorcismo, cuanto antes lo expulses más posibilidades tienen de salir indemnes.

Lisa va a pagar todos los errores que has cometido. El demonio dentro de ella la apuñala para que no puedas expulsarlo. Va a morir por tu culpa. Terminas el exorcismo y coges el cuerpo agonizando de la mujer que amas en brazos. El chico está tan traumatizado como tú, pero necesitas que te abra paso.

Le gritas, llegas a abofetearlo para que reaccione. No encuentras a Sam y no puedes esperarlo o Lisa se desangrará antes de llegar a un hospital.

En la zona de carga y descarga de la fábrica escuchas a tu hermano golpear una puerta de uno de los almacenes, lo liberas. Él busca un vehículo y conseguís ayuda médica. Ben te mira con odio cuando dices a los médicos que se trata de un accidente de coche y que le sacaste el hierro que se le clavó por la ventanilla.

El doctor te dice que has podido matarla con ese gesto, que en esos casos no hay que tocar nada. Aun así piensa que tú eres su esposo y por eso te permiten permanecer a su lado después de estabilizarla. Ha perdido demasiada sangre, la opinión del cirujano es que no vivirá más allá de esta noche.

La has matado, es en todo lo que puedes pensar, la has matado. Miras a Ben, no puedes dejarle solo, tendrás que llevártelo contigo, a casa de Bobby, el chico te odia y con razón. Se va fuera por no estar en el mismo lugar que el asesino de su madre.

Castiel está frente ahí, ¿a qué ha venido? ¿A contemplar lo que ha provocado con su traición? "¿Qué es lo que quieres ahora? ¿Qué quieres que diga? Va a morir, antes de media noche". Cas cura a Lisa, cuando despierte estará bien. Pero nunca más estará a salvo, ni ella ni el niño. Les has jodido la vida a base de bien.

Le haces una última petición al ángel que fue tu amigo, en honor de esa amistad, para que al menos ellos puedan tener un futuro lejos de todo esto. Que los proteja de ángeles y demonios con alguna marca angelical como la que te grabó una vez en las costillas, no hay problema, tampoco hay problema en borrarte de sus recuerdos.

"También puedo borrarlos a ellos de los tuyos" miras directo a los ojos azules del ángel, aún se considera tu amigo. "No, esto me servirá para no poner a nadie más en peligro" dices, pero estás diciendo más, no volverás a confiar en nadie más, no permitirás que nadie más vuelva a entrar en tu vida.

Te despides de ellos, de Lisa y de Ben, para siempre. Ahora por fin estarán a salvo, de todos los monstruos tras tus pasos. Estarán a salvo de ti. Sam no está de acuerdo con lo que has hecho, tú no puedes seguir aguantando el tipo si oyes una palabra más sobre ellos.

Es la última vez que mencionarás sus nombres o hablarás sobre el tiempo que tuviste una familia. Nunca los olvidarás.

_Continuará