DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a RRose. Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
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Capítulo 20
POV Bella.
—¿Cuáles dijiste que eran los nombres de sus padres?
—Oh y, ¿qué es lo que hacen?
Sonreí un poco para mí mientras el taxi que nos llevaba al restaurante se movía de nuevo al ponerse la luz verde. Estábamos a una semana de la ceremonia de graduación de Edward y ambos pensamos que sería una buena idea que nuestros padres finalmente se conocieran.
Sorpresivamente, no estaba preocupada porque ellos no se llevaran bien. Sabía que Carlisle y Esme los amarían y mis propios padres estaban emocionados, sus constantes preguntas eran un gran indicio.
—Su mamá, Esme, es una diseñadora de interiores —contesté—. Y su papá, Carlisle, maneja una firma de contabilidad en Chicago.
—¿Una diseñadora de interiores? Oh, nos llevaremos bien por completo. —Mamá aplaudió con emoción—. Sabes, he estado pensando en redecorar la casa. Pintar los gabinetes de la cocina con un color más brillante, remplazar esa horrible alfombra de la sala de estar, quizás convertir la habitación de invitados en un cuarto para el bebé… —Me miró con expectación.
—Mamá, no estoy embarazada.
—Lo sé, bebé, lo sé. Es solo que quiero estar preparada. Además, ¿has visto lo adorables que son las cosas para bebés ahora? Desearía que hubieran estado disponibles cuando naciste. Aunque, hashtag retroceso a los murales que pinté en tus paredes, eran completamente adorables.
Estoy segura que Nana Cullen amaría tener una razón para pintar esos murales, pensé, mis labios curvándose en una sonrisa. Ella, Rose, Lauren, Emmett, Alice y Jasper se unirían a nosotros esta noche.
El resto del camino en el taxi estuvo lleno de preguntas acerca de los Cullen. ¿De dónde eran originalmente? ¿Edward tenía hermanos? ¿Cuántos años tenían? Mamá incluso preguntó acerca de sus colores de cabello.
La inquisición solo terminó cuando el taxi se detuvo frente al Hilton.
—Guau. —Los ojos de mamá se ensancharon mientras viajaban por el elegante lobby mientras entrábamos al lugar—. ¿Aquí es donde cenaremos?
—Sí. Fue sugerencia de Carlisle y Alice lo aprobó —dije con un encogimiento de hombros—. Aparentemente, tienen pizzas hechas en hornos de leña que están "para morirse".
—Para morirse o no, este lugar se ve caro —comentó papá—. ¿Qué… tan rica es la familia de Edward, exactamente?
—Er… —Me rasqué la nuca—. ¿Mucho?
Papá gimió y mamá parecía preocupada.
—¿En serio? Pero… son agradables, ¿cierto? No estoy diciendo que toda la gente rica es odiosa, pero…
—No te preocupes, lo son. Agradables, quiero decir —dije. Una ola de déjà vu me invadió, aunque antes era yo la que necesitaba que la hicieran sentir mejor—. Creo que de verdad les van a agradar.
—Eso está bien —exhaló ella—. Porque apestaría por completo que no pudiéramos ser amigos de ellos. Es decir, ¿te imaginas lo raras que serían las reuniones familiares? Totalmente incómodas, ¿verdad?
—Puedo imaginarlo —reí. Nos detuvimos en el elevador y subimos hacia Herb N´Kirchen, donde el anfitrión nos saludó con entusiasmo. De acuerdo a él, Edward le dio una muy precisa descripción acerca de nosotros y cualquier invitado de los Cullen debía recibir el trato VIP.
—¿Ya están aquí? —pregunté. El último mensaje de Edward había llegado hacía quince minutos y era uno casual diciéndome que no tenía un solo par de calcetines correctos.
—Sí, señorita. Están en la mesa del chef. —Señaló para que lo siguiéramos a través de las mesas del salón principal y un pequeño pasillo—. La señorita Brandon y el señor Whitlock no han llegado, pero me aseguraré de guiarlos cuando lleguen.
Asentí en agradecimiento justo en el momento en el que vi a mi futura familia.
—¡Bella! —Edward fue el primero en saludarme. Se levantó de su asiento y me dio un casto beso en los labios—. Hola, cariño.
—Hola —saludé de vuelta mientras mis manos iban hacia sus fuertes bíceps. Él los flexionó a propósito, haciéndome reír y lo besé de nuevo.
La tos de papá y la risa de mamá hicieron que nos separáramos unos centímetros. Mis mejillas ardieron, pero Edward seguía sonriendo cuando se giró hacia ellos.
—Charlie, Renée. Es bueno verlos de nuevo.
—También a ti, hijo. —Papá estiró su mano para saludarlo—. Oh y, felicidades, por cierto. ¿Cuándo es la gran ceremonia?
—La próxima semana. Y gracias. —Edward sonrió.
—Tus padres deben de estar muy orgullosos.
—Lo están. —Se giró para mirar a la mesa detrás de nosotros—. Hablando de ellos, debería presentarlos. Chicos, ellos son Charlie y Renée, los padres de Bella. Renée y Charlie, ella es mi mamá, Esme, mi papá, Carlisle, mis hermanas Rose y Lauren y mi abuela. Oh, y el chico enorme es Emmett.
Muchos saludos y «es bueno conocerlos» fueron intercambiados en la mesa mientras nos acomodábamos en nuestros asientos.
Esto debe ser interesante.
—Y, Esme —comenzó mamá después de que un caro aperitivo de pan fuera dejado en la mesa—. Bella me dijo que eres ¿diseñadora de interiores?
—Oh, sí. Manejo un negocio en Chicago —asintió Esme—. No es algo grande, solamente operamos de manera local, pero lo disfruto demasiado. ¿Qué hay de ti, Renée?
—No tengo un trabajo en realidad, pero me gusta vender algunas de mis cosas tejidas en Etsy. —Mamá se encogió de hombros con modestia.
—¿Tejido? Guau, no puedo creer que hable con una persona que comparte el hobby. —Esme se inclinó con emoción—. Nunca logré que una de mis chicas se interesara en eso.
—Mamá, estoy segura que ya habíamos quedado de acuerdo en que yo no estoy hecha para las labores domésticas —dijo Rosalie con una risa.
—Además, después de que casi le saco el ojo a Edward con una de las agujas, pensé que habíamos acordado en que yo no debería probar el tejido de nuevo —añadió Lauren. Edward, involuntariamente, se estremeció junto a mí ante el recuerdo, haciendo reír a todos.
—Bueno, ustedes dos pueden lucir la ropa. —Mamá palmeó la mano de Rosalie—. No importa que no sepan hacerla.
—Hablando de hacer ropa, ¿dónde está Alice? —Edward apretó mi mano—. ¿Te ha enviado un mensaje?
Saqué mi teléfono para revisarlo.
—Nope, nada. Quizás ella y Jasper olvidaron el camino hacia acá o algo así.
—¿Jasper? —dijeron al mismo tiempo papá y Lauren, pero en tonos completamente diferentes. Papá tenía la ceja arqueada, y de repente recordé cómo amenazó a Jasper la última vez que se vieron. Lauren, por el otro lado, tenía una expresión de nerviosa anticipación en su rostro.
Carlisle miró de mi padre a su hija.
—¿Lauren?
—No te preocupes por eso, papá —dijo Lauren. Ella se apresuró a sacar un polvo compacto de su bolsa y comenzó a mirar su reflejo en el pequeño espejo—. Oye, Rose, ¿tienes un poco de máscara que me puedas prestar?
—Oh, aquí vamos. —Rosalie rodó los ojos, pero la pasó su bolsa.
—¿Qué está pasando? —Estaba desconcertada—. ¿Qué está mal con Jasper?
—Nada está mal con él. Lauren solamente tiene un enamoramiento —anunció Emmett con fuerza, haciendo que la pobre Lauren se sonrojara—. La descubrí viendo su Facebook ayer.
—Cállate. No, no es cierto —insistió Lauren con vehemencia.
—¿Cómo lo conoces? —pregunté—. Es decir, ¿se han visto antes o…?
—No. Um, Alice me añadió como amiga unos días atrás y yo… me topé con el perfil de Jasper. —Lauren se movía inquieta—. Y la única razón por la que me quedé ahí es porque me gusta la música de su banda.
—Seguro. Es eso en lo que estás realmente interesada —rio Emmett—. ¿Qué no tienes ya un novio? ¿Ese chico, Tyler?
—¿Hay uno nuevo? —preguntó Carlisle con calma, aunque podía escuchar el tono protector de sus palabras—. No estaba informado de eso.
—No importa, algo acerca de Jasper significa problemas para mí —dijo Charlie con brusquedad.
Esme y mamá, automáticamente regañaron a sus respectivos esposos mientras Lauren parecía como si quisiera ser tragada por la tierra. Todo lo que podía hacer era reírme por lo absurdo de la situación.
—Bueno, yo no tengo un problema con que mi pequeña Laurie tenga novio —habló Nana Cullen—. Tú sigue buscando, cariño. No llegué a tu abuelo sin antes pasar por unos cuantos pretendientes.
—Ma —gimió Carlisle al mismo tiempo en el que el tema de la discusión llegaba.
—Hola, lamentamos llegar tan tarde. —Alice entró en la habitación con Jasper siguiéndola. Ella les dio a mamá y papá un beso en la mejilla antes de darme a mí y a Rosalie un abrazo—. El tráfico era una perra y nuestro conductor, aparentemente, no nos entendió y nos llevó al otro lado de la ciudad. —Se dejó caer en su asiento—. Como sea, ¿de qué nos perdimos?
Nos quedamos en silencio y simplemente la miramos. Afortunadamente, Alice siendo Alice, ignoró o no se dio cuenta de la incomodidad y, en su lugar, me recordó presentarla a ella y Jasper al resto de los Cullen que no conocían.
Por supuesto, cuando mencioné a Lauren, la hermana menor de Edward se sonrojó y saludó con timidez.
—No sé si debería encontrar divertido o perturbador el hecho de que a mi hermana le guste Jasper —susurró Edward en mi oído—. Por cierto, ¿por qué tu papá odia tanto a Jasper?
—Sabes, no tengo ni idea —susurré de vuelta—. Es decir, él nunca tuvo un problema contigo.
—Eso es porque yo soy un buen chico. —Edward sonrió.
Bufé.
—Si él realmente piensa eso, es porque probablemente no ha visto uno de tus videos. —Lo codeé a manera de broma—. Como el último que subiste.
—Oye, estoy seguro que si alguna vez lo ve, apreciará mis habilidades para el twerking*.
Reí bajito.
—Estoy segura que sí.
—Edward. —La fuerte voz de Nana Cullen nos sacó de nuestra burbuja—. ¿Lo que están diciendo es verdad? ¿No te casarás aún?
—Nana, ya hablamos de esto —habló Edward con paciencia—. Me tengo que ir por unos meses y Bella estará ocupada con la escuela.
—Pero tienes a todas estas personas que quieren ayudar. Esme, Renée, Alice… ¿esto es por el dinero? Yo pagaré por todo, si así lo quieres.
—Ma, eso no será necesario —apaciguó Carlisle a su madre—. Y si Edward y Bella quieren esperar, entonces también esperaremos.
Nana Cullen hizo una mueca y se hundió en su asiento.
—Quizás puedas tomar prestado al Sr. Jiggles por un tiempo —sugirió Rose.
—Los gatos no servirán —suspiró Nana Cullen—. Aunque los gatitos… los gatitos pueden funcionar…
Mientras Nana Cullen pensaba en eso, mis padres nos miraron con curiosidad.
—Ella realmente quiere bisnietos —contestó Esme a su pregunta no expresada—. Saben cómo son las personas mayores. Emocionadas por ver a la familia crecer tanto como fuera posible.
—Lo entiendo. —Mamá asintió con lentitud. Toda la mesa se quedó en silencio hasta que papá tosió y decidió cambiar el tema.
—Er, y ¿te gustan los deportes, Carlisle?
Después del repentino ataque de Nana Cullen por no tener bebés que consentir en un futuro cercano, pensé que el resto de la noche sería completamente incómoda.
Sin embargo, estaba equivocada y todo era gracias a papá.
Después de abrir el tema de los deportes, Carlisle y Emmett, ambos grandes fans del fútbol americano y el hockey, inmediatamente se unieron a la conversación. Incluso Jasper se incorporó después de un rato. No tomó mucho tiempo para que estuvieran completamente inmersos, lo que dejó a Alice conversando con Rosalie y Lauren, y mi mamá intercambiando historias con Esme y Nana Cullen.
—Bueno, esto está funcionando de maravilla —dijo Edward con felicidad. Sus ojos viajaron por la mesa—. Aunque, estoy preocupado porque nuestras madres estén hablando de historias de la infancia embarazosas.
—¿Tienes alguna por la que estés preocupado? —pregunté.
—No particularmente. Aunque, pensándolo bien, recuerdo que tenía un unicornio de peluche llamado Winslow —me dijo—. Estoy seguro de que lo llevé como cita al baile de preescolar.
—Todas las niñas debieron estar celosas —bromeé.
—Oh, puedes apostar que sí. Fue un día triste cuando lo perdí en uno de los shows de talentos de Rosalie. Afortunadamente, Nana Cullen llegó al rescate y me dio al Sr. Jiggles.
—Así que, ¿el Sr. Jiggles es tu mascota?
—Oficialmente, sí. Básicamente es la mascota de la familia, pero soy el único que puede disciplinarlo adecuadamente.
—Cómo pude olvidarlo, ¿"Deutschland"? —reí.
Edward rio conmigo.
—"Deutschland" es muy importante. ¿Qué hay de ti? ¿Algunas historias embarazosas que quieres que tu futuro esposo sepa?
—Hmm, déjame ver. —Recordé mis memorias de la infancia que fueran graciosas y aquellas que eran simplemente mortificantes—. En algún momento, estaba asustada de mi tío Peter.
—¿Qué? —La incredulidad en el rostro de Edward era divertida—. ¿Cómo pasó eso?
—Bueno, cuando era niña, él viajaba mucho y cuando volvió, recuerdo que tenía esta enorme barba y bigote. No lo reconocí para nada y, cuando trató de abrazarme, grité horriblemente alto. No pude estar cerca de él hasta que se rasuró.
—Huh. —Edward comenzó a acariciar su barbilla, en donde su barba estaba creciendo—. ¿Preferirías que yo me afeitara?
Mi mano se estiró para acariciar su áspera barba.
—Te amo con o sin barba —dije con honestidad. Edward me regaló una hermosa sonrisa antes de inclinarse para capturar sus labios con los míos.
—Aww, ¿no son adorables? —escuché a mamá canturrear. La atención hizo que Edward y yo nos separáramos—. ¡Amo demasiado su ship!
—Um, gracias, Renée. —Las orejas de Edward se pusieron rojas mientras Rosalie y Lauren reían.
—Sabes, escucho que muchos de mis pasantes dicen esa palabra —dijo Carlisle—. ¿Qué es lo que significa?
—Creo que significa que le gusta una pareja o algo así —ofreció papá—. Eso es lo que entiendo escuchando a Renée.
—De hecho, eso es bastante cierto —asintió Lauren—. Estoy sorprendida de que conozca el lenguaje fangirl, señora Swan.
—De verdad, cariño. Es Renée —le dijo mamá—. Y claro que conozco el lenguaje. Estoy hashtag en onda, ¿sabes?
El resto de la velada pasó de maravilla con todos pasando un buen rato. No había necesidad de decir eso porque, para cuando se sirvió el postre, mamá y Esme se llamaban Mae y Nae entre ellas, y papá y Carlisle habían hecho planes tentativos para ir a ver un juego pronto.
Alice y Jasper se llevaban genial con Rosalie, Lauren y Emmett, por supuesto, Lauren aún se sonrojaba cuando Jasper le hablaba.
Y en cuanto mí, solamente estaba feliz de ver que mi familia y la de Edward se llevaban bien.
—Me gustaría proponer un brindis. —Carlisle se puso de pie con su copa en alto—. Por la familia, los nuevos amigos, oportunidades y buenos momentos como estos.
—¡Y por los bisnietos! —añadió Nana Cullen—. No pueden olvidar eso.
—Claro —rio Carlisle—. Y bisnietos.
—Pero no tan pronto. —Papá nos dio a Edward y a mí una mirada, ganándose risas por toda la mesa.
—¡Salud! —Todos levantamos nuestras copas y bebimos por el prometedor futuro que estaba frente a nosotros.
*Twerking: Se conoce como twerking o twerk, a la palabra del inglés que designa el acto de bailar provocativamente, con movimientos pélvicos sensuales, muy semejante al perreo del reguetón.
¡Feliz miércoles!
Estamos muy cerca del final, tan cerca que el siguiente capítulo es el último :( así que prepárense para decirle adiós a esta historia *llora*
Pero por lo mientras tenemos este lindo capítulo, en donde por fin las dos familias se conocieron y, como leemos, se llevaron muy bien :D
¿Les gustó este encuentro? dejen sus opiniones en sus reviews ;)
¡Nos leemos el sábado con el gran final de 'Play, Pause, Repeat'!
xx
