Disclaimer: Todo le pertenece a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con sus personajes. ^.^
Playa...
Edward's POV:
Todo era oscuro, necesitaba aire, mis pulmones estaban casi vacíos, y mi corazón casi dormido. Un sonido me saco de mis pensamientos, mi í la tapa y le oprimí al botón de contestar sin molestarme en ver el número.
-Edward, amigo - dijo una voz algo grave.
-Hola - conteste con una voz, que en lugar de que pareciera que había terminado con mi novia, parecía que me hubieran dando un golpe muy fuerte en el estomago.
-Oye, amigo, necesito tu ayuda - dijo atropelladamente - es que necesito componer una canción, para Leah, y necesito tu ayuda.
-Esta bien - dije a regañadientes - ¿a qué hora voy? ¿y en dónde?
-En la tarde, como a las cuatro o cinco, si puedes a las cinco, mejor. Y en La Push.
-Bueno, entonces voy a las cinco, adiós.
-Si, gracias, chico, adiós.
Y colgué, no tenía ganas de ir con Jacob, pero la verdad, tenía que salir. No me podía quedar encerrado entre estas cuatro pared durante toda mi vida, bueno, la verdad si podía y no me importaría. Pero simplemente no era sano.
Bella's POV:
¡Simplemente, ya matame Dios! Ya no quiero vivir, la vida ahora no tiene sentido, es todo tan oscuro... Como un pozo muy profundo. De repente escuche unos nudillos tocando la puerta, no dije nada, me limite a seguir sin moverme. Vi a Leah entrar por la puerta y luego acercarse a mí.
-Bella - dijo una tranquila voz mientras peinaba mi cabello - necesito que me ayudes...
-¿Qué paso, Leah? - le pregunte a regañadientes, en este momento no quería ver o hablar con nadie, lo único que me hubiese gustado escuchar es un "Te quiero" saliendo de los labios de... bueno, de él.
-Solamente, necesito que me ayudes con algo para Jake... nada de el otro mundo, va a ser muy rápido, te lo prometo - hizo una cara de cordero degollado mientras movía sus pestañas de un modo muy rápido.
-Bien, te voy a ayudar.
-Gracias Bella, eres la mejor - me abrazó - por eso te quiero tanto - me dio un beso en la mejilla - mañana vengo por ti.
-Si - luego ella salio por la puerta mientras me miraba con una sonrisa un tanto extraña.
Leah's POV:
Hasta ahorita, todo iba bien. Son las tres de la tarde, tengo hasta las cinco de mañana para preparar todo y lo bueno es que no lo tengo que hacer sola, tengo a Jake. Sentí unos brazos rodeando mi cintura, era divertido que justamente cuando pensaba en él, se aparecía de la nada.
-Vaya, que padre - dije en un todo divertido - te apareces de la nada, eres un brujo... - pare un momento - ¡Brujo! - dije un poco alto, y luego di una pequeña risita.
-Pero así me quieres, amor - dijo uniéndose a mis risas.
-Sí - dije en un tono aburrido - ¿ya qué me queda? - dije en sarcasmo. Él se limito a reírse y a colocarse delante de mí, me beso rápidamente y luego se alejo.
-Edward va a venir a las cinco, mañana - me informó.
-Muy bien - le di un casto beso - ahora, solo tenemos que arreglar las cosas para darles un ambiente romántico, tenemos que escribir las cartas e igual... pensar a donde los vamos a guiar.
-Bueno... - puso una cara pensativa, mientras se frotaba la barbilla, se veía muy divertido - ¡ya se! - casi grito - vamos a juntarlos a la hora del crepúsculo, en la playa, bueno, en la parte donde no hay nadie de gente... ¿ya sabes dónde?
-Sí, ya se...
-Bueno, ahí...
-Perfecto, amor - lo bese otra vez - por eso te quiero tanto.
Nos dirigimos hacia mi casa, luego de saludar a Zafrina y a mi mamá, dado a que mi papá había muerto hace ya un año, nos fuimos hacía mi habitación. Cogí dos hojas color celeste que tenía guardadas, y dos sobres color azul fuerte. En la nota de Bella le escribí con letra cursiva:
Querida Bella:
Se que probablemente no entiendas y, quizá es mejor así... pero, simplemente sigue estas pequeñas indicaciones y te aseguro tu felicidad al final del día:
1.- Ve hacía la parte menos poblada de la playa, donde están las cabañas...
2.- Se feliz, nena, no importa lo que pase, supera el obstáculo y busca la manera de encontrar la felicidad, conozco la solución perfecta para asegurar la tuya y te aseguro, que la encontraras ahorita, todo lo que tienes que hacer, es perdonar y empezar otra vez...
Doble la carta cuidadosamente y la metí en el sobre, luego escribí en este: "Para Bella, presta atención"
-¿Qué podemos poner en la de Edward? - le pregunte a Jacob, él había estado sentado al lado de mí en todo momento, pero no había dicho nada.
-Pues, casi lo mismo ¿no? - su voz demostraba algo de confusión - bueno, haber dame una hoja para que vea si se me ocurre algo.
Le pase una hoja de libreta y un lapicero, él miro al techo y luego, fue como si se le prendiera un foco en la cabeza. Empezó a escribir rápidamente, no tardo mucho. Cuando finalizo, me entrego la hoja.
Edward: Hombre, lo se, esto es raro. Pero bueno, solamente presta atención a lo que te voy a escribir... Mira, ve a la parte de las cabañas, en la parte menos poblada, la desértica, si gustas verlo así. Bueno, ya que allás echo eso, escucha bien esto eh...: has lo que tengas que hacer para asegurar que vas a ser feliz, simplemente eso, hombre. ¿bien? Perfecto, así me agrada.
Luego voleé a ver el pie de la hija, ahí había un grafito que decía: "Leah, te quiero". Me empecé a reír y le di un beso.
Agarré el papel celeste y transcribí lo que Jake me había escrito para Edward. Luego hice la misma rutina que con el de Bella. Lo doble y luego le escribí atras, pero en vez de ponerle "Bella· le puse "Edward" Después le di otro beso a Jake.
-Bueno, nene - le dije cuando nos separamos - cuando Edward llegue a tu casa mañana, vas a poner esto en la mesa del comedor... ó bueno, donde tú quieras, pero que sea un lugar visible, donde él, con mucha facilidad, lo pueda ver.
-Bueno, - pensó - lo pondré en la mesita que esta junto a la puerta de la casa.
-Bueno, vamos a preparar la playa para ellos mañana a las dos, mi amor ¿si? - le pregunte inocente.
-Si, nena.
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Día siguiente... cinco de la tarde...
Bella's POV:
-Bella ¿Puedo pasar? - pregunto Leah desde el otro lado de la puerta.
-Claro - dije con una voz monótona.
Entro, me vio sentada en el pie de mi cama, con Seth a un lado de mí, y me miro de un modo extraño.
-Bella, ve a bañarte - ordeno con voz autoritaria.
Me dirigí hacía el baño, sin palabra alguna. No la necesitaba, sabía que no debía rechistar, y la verdad es que ni ganas tenía de eso. Me di una dicha rápida, cuando salí del baño, me puse una toalla al rededor de mi cuerpo y fui a mi habitación para buscar ropa.
-Usa esto - dijo Leah, cuando me vio salir, me dio la ropa y me dirigí hacía el baño, otra vez.
La ropa era bonita, era una falta que llegaba arriba de la pierna, era de mezclilla, y una blusa de tirantes gruesos, rayada, negro con rojo. Sequé mi cabello antes de vestirme. Luego de haber terminado de vestirme, me dirigí hacía el espejo de mi baño y me peine el cabello. Salí del cuarto de baño.
-Bueno, usa estos tenis - me ofreció unos tenis que eran negros. Quedaban bien, no se veía nada mal.
-Bueno ¿nos vamos? - dije, por fin.
-Sí, solo ve a decirles a Jasper y a Rose que cuiden a Seth.
Me apresure a la habitación de Rose, con Seth en brazos, abrí sin llamar a la puerta. Rose se sentó en su cama cuando me vio pasar.
-Vaya, estamos muy lindas hoy ¿a dónde vamos?
-No se, pero oye ¿pueden tu y Jasper cuidar a Seth? ¡por favor!
-Claro, nena.
Le entregué a Seth, antes de salir, vi que él estaba dándole miradas curativas a Rose, pero parecían funcionar a medias. Puesto que Rose no tenía su hermosa sonrisa, si no la mitad de esta, y ni eso, menos, como un cuarto de esta.
-Vámonos ya Leah - le dije, cuando la vi al lado de mi, cuando salí de la habitación.
Salimos de mi casa y nos dirigimos hacía su auto. El camino hacía su casa fue muy silencioso. Ninguna dijo nada, cuando llegamos, me di cuenta de que no nos íbamos a parar en la casa de Leah, tras que esta se la paso de largo, en lugar de eso, se dirigió hacía La Push, la playa que estaba cerca de ahí.
-Bella, necesito que me hagas un favor... - dijo cuando se estaciono.
-Depende - dije en un tono sin sentimientos.
-Solo necesito que sigas esta carta - saco un pequeño sobre de su mochila y me la ofreció, yo la tome y la mire con el ceño fruncido, decía en la parte de atras,"Para Bella, presta atención" , la iba a abrir, pero la mano de Leah me paró - has lo que dice ahí, pero lee afuera, no aquí en el carro. Presta atención y has lo que dice ahí. Suerte - beso una de mis mejillas antes de hacerme un ademán para que bajara del auto, eso hice y cuando cerré la puerta, el auto salio disparado. Abrí el sobre y saque la carta...
Querida Bella:
Se que probablemente no entiendas y, quizá es mejor así... pero, simplemente sigue estas pequeñas indicaciones y te aseguro tu felicidad al final del día:
1.- Ve hacía la parte menos poblada de la playa, donde están las cabañas...
2.- Se feliz, nena, no importa lo que pase, supera el obstáculo y busca la manera de encontrar la felicidad, conozco la solución perfecta para asegurar la tuya y te aseguro, que la encontraras ahorita, todo lo que tienes que hacer, es perdonar y empezar otra vez...
¿Qué estaba pasando aquí, verdaderamente, no entendía nada. Pero mejor decidí hacer lo que me dijo Leah, me dirigí hacía la parte más desértica de la playa. Cuando llegué, el sol ya se estaba poniendo, miré hacía el frente, y, ahí estaba él, con los ojos abiertos, al parecer esto lo tomo por sorpresa. Pero, aún así, se veía hermoso.
Edward's POV:
Llegué a La Push, vi a Jacob parado esperándome con un pequeño sobre en la mano. Fruncí el ceño, pero cuando él me volteó a ver, relaje mis facciones.
-Edward, hombre - me saludo sin moverse de donde estaba - oye, vayamos al grano - dijo mirándome fijamente, yo me acerque a él - mira, en este sobre ahí indicaciones, has lo que te dice ahí y no digas nada. Nada de quejarse.
Tome el sobre que me entrego, y justo cuando lo tome, él se fue. Lo abrí y lo leí...
Edward:
Hombre, lo se, esto es raro. Pero bueno, solamente presta atención a lo que te voy a escribir... Mira, ve a la parte de las cabañas, en la parte menos poblada, la desértica, si gustas verlo así. Bueno, ya que allás echo eso, escucha bien esto eh...: has lo que tengas que hacer para asegurar que vas a ser feliz, simplemente eso, hombre. ¿bien? Perfecto, así me agrada.
-Muy estilo Jacob - dije en voz alta para mí mismo.
Preferí hacerle caso, quizá y esto fuera bueno. Caminé hasta el lugar indicado por el papel y me cuando llegué, ¿cuál fue mi sorpresa? ¡Dios! Ahí estaba la criatura más hermosa del universo, el más hermoso ángel del cielo, corrido de ahí porque todos los demás le tenían celos. La descripción de la perfección, ó bueno como no existe la perfección, ella es lo más cercano a ese concepto.
Me miró a ver, sus ojos se abrieron, como seguramente estaban los míos, mis labios no se podían mover, estaba congelados por completo. Hasta que al final, ella rompió el silencio.
-Edward ¿qué haces aquí? - su voz se quebró, su tono se escucho como una mezcla de ¿felicidad? y ¿tristeza?
-Jacob me dijo que viniera - expliqué mientras le mostraba la carta que me había dado.
-A mí me dijo eso Leah... - puso cara de poco amigos.
Aun así se veía hermosa, la luz del sol, naranja por ser tan tarde, a punto de esconderse, reflejaba en su piel y hacía que tomara un tono hermoso. Sus grandes ojos chocolates brillaban, siento que aún si no hubiera habido luz, ellos seguirian brillando.
-Vaya - dijo después de unos minutos - nos tendieron una trampa.
-Pues... si es así, no quiero liberarme, me gusta esta trampa, siempre y cuando tu estes a mi lado.
Me acerque y le di un abrazo, extrañaba la sensación de su piel rozando la mía. Ella me devolvió el abrazo, parecía que ella igual extrañaba esa sensación.
-Bella, te extrañe, no sabes cuanto - dije con voz a dolorida por la tristeza que me hacía recordarlo, solo habían sido como ammm... dos día me parece, pero me habían parecido dos años, es que el tiempo sin ella es eterno - te quiero mucho, no sabes lo que desearía por tener una máquina del tiempo y volver al día en que hice la estupidez de hacer que me dejaras - le susurre al oído, las lágrimas habían empezado a descender por mi rostro.
-Yo igual desearía lo mismo - me dijo y su voz se quebró... un momento ¿Bella estaba llorando? Esto no podía ser, mi ángel estaba llorando, Dios, eso debía ser un delito, ser tan bello y estar triste, imposible. Limpie sus lágrimas con mis pulgares y luego le di un beso en la mejilla.
-¿Y por qué no volvemos al ayer? olvidemos lo que paso - sonreí - pongamos un punto y final al tiempo de dolor y reescribamos nuestra historia de amor - le acomode un mechón de cabello, detras de su oreja, que se puso en su cara.
-Me encanta tu idea, Edward. Pero es difícil hacerlo... cuando alguien te ha engañado.
-¿Yo? - ¿qué me estaba diciendo? - ¿cuándo te engañe?
-Cuando estuviste con Tanya, por eso te deje - explico.
-Pero si ella había ido a mi casa por mí, Dios, quien sabe quien le dio la dirección - puse cara de pocos amigos - se me hizo muy descortes decirle que no. Por eso fue que me fui con ella...
-¿Ósea qué nunca me engañaste? - parecía confundida, lo que hacía que se viera muy adorable.
-Jamás podría imaginarme con nadie que no fuera contigo, solo tú estas en mi vida, tu eres mi todo, sin ti jamás podre vivir, mi Bella, mi vida, mi sol, mi luna, mis estrellas, mi mundo entero. Eso eres para mí, eso, y un mundo de cosas más, tu eres simplemente, todo en mi vida, los has sido desde que mis ojos te se posaron en ti, y lo dejaras de ser, hasta el día en que mi corazón ya no tengo un solo latido más para dar. Puesto que mi corazón late, porque tu existes, sin ti en mi mundo, simplemente no ahí nada - le acaricie la mejilla y ella cerro los ojos al momento en que una sonrisa se asomaba en su rostro.
-Mi Edward, mi amor. Te quiero demasiado, en verdad que jamás te podre dejar de querer. Por favor, hagamos lo que dijiste y volvamos a comenzar otra vez ¿si?
-No hace falta que me lo pidas, si tu lo quieres, lo tienes.
Entonces, la bese, sus manos se fueron a mi nuca y las mias a su cintura. La apreté más contra mi cuerpo. Fue un beso tierno y largo, pero si que largo, nos separamos hasta que nuestros pulmones de verdad no podían aguantar más sin aire, pequé mi frente contra la suya y le susurre un "te quiero" ella miro hacía las cabañas y luego miro mis orbes esmeraldas.
-Deberíamos pasar la noche aquí ¿no lo crees? - una sonrisa aún bailaba en su rostro.
-Claro, si tu quieres, lo tienes, recuerda eso por siempre, mi amor.
Pues, bien,tengo flojera XD así que pues no se si me salió bien el capítulo de hoy (: Ammm... una cosa... pasen por la otra historia que estoy empezando a escribir, se llama La chica detras de la libreta Ya había dicho de ella en el capítulo anterior, pacen, va a estar buenísima, les juro que quedaran así de o.O! hahah bueno, Gracias Ambar por ayudarme con el capítulo de hoy =D y bueno, me voy. Adiós...
.: * ฆℓәx * :.
