Disclaimer

Todos los derechos pertenecientes a la Sra. Rowling, la WB y Salamandra.

No hay fines de lucro bajo la realización de este escrito, sólo la mera satisfacción y entretención que saco de ello.

Aviso

¡Y llegó el desenlace final! Esto es lo último de Olimpiadas Mágicas, pero lean mis Notas de Autora, que ahí hay una invitación.

Todo lo que esta en cursiva son recuerdos, obviamente.

Y... MUCHAS GRACIAS POR TODOS SUS LINDOS REVIEWS!

Dedicación

A un ángel que cambio mi vida. Milenco, todo esto es para ti.

¡Disfruten la lectura!

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Epilogo

Recordando el pasado

En un par de horas Alexia y Seth llegarían con sus hermanos mayores desde la casa de los Weasley. Ambos adolescentes ya tenían catorce años y comenzarían su quinto año en Hogwarts en unos días. Los dos Gryffindors. Harry tomó el álbum de fotos que estaba sobre la chimenea y se sentó al lado de su esposa que leía un libro. "La historia de Hogwarts"

Esta casa, la misma casa que había compartido durante 10 de años de su primer matrimonio, la casa que había visto la ruptura de ambos, ese lugar que parecía impersonal y frío. Estaba completamente lejano a su pasado. Las paredes brillaban con recuerdos, con vida. Y eso era algo de lo que Harry Potter estaba orgulloso.

Abrió el álbum y comenzó a pasar las fotografías. Se detuvo en una donde él y Hermione sonreían, mientras ella vestía un vestido dorado y un bouquet con flores blancas. Sirius y Francis sonreían a cada lado.

- Gracias a Merlín que existe la magia, porque no podía subir de nuevo al altar con cuatro meses mostrando.

- ¡Hermione! –le reprendió él.

- Será mi segundo matrimonio amor… pero la novia siempre tiene que verse hermosa.

- Y te ves hermosa, más hermosa si llevas a mi niño dentro.

- No sabes si es niño o niña Harry.

- Da lo mismo, mientras este sano y le guste el Quidditch.

- ¡Harry!

- En eso tiene razón mamá –intervino su hijo mayor.

- Y yo tendré que sumarme también –agregó Francis.

- ¿Ves? Todos mis niños aman el Quidditch, más vale que él siguiente lo ame también. No vendría nada de mal un cuarto buscador.

- ¿Y se puede para que quieres un cuarto buscador?

- Para tener más Potter buscadores en la historia del Quidditch

Los cuatro rieron, completamente ilusos ante la gente que los acompañaba. Estaban en el medio de la playa. El lugar donde la ceremonia había hecho efecto. Una ceremonia completamente privada y familiar.

En ese momento estaban bailando e intercambiándose entre los cuatro. Un pequeño golpe en el hombro a Harry lo hizo girar de la atención que le estaba dando a su hija.

- Disculpe interrumpirle señor Potter. ¿Pero le molestaría dejarme a Francis? –le preguntó cordialmente el alto y moreno chico con brillante ojos azules.

- No hay problema Michael.

Y con una reverencia le pasó a su hija, que se ruborizaba completamente. Había costado demasiado que su padre se comportara civilizadamente hacia Michael, su novio desde hace tres semanas.

Harry avanzó hacia su -de nuevo- esposa y sacó volando a Sirius.

- Ve a buscar a Mandy –le dijo mientras tomaba a Hermione, la castaña riendo.

- ¡Gracias papá¡No tenías porque preguntar! –y con un gruñido fue a buscar a su novia.

Harry y Hermione volvieron a reír y se pegaron aún más, ella reposo su cabeza en el hombro de él.

- Gracias… -le susurró.

- ¿Por qué?

Ella lo miró a los ojos.

- Por hacerme la mujer más feliz que pisa esta tierra, por darme dos hijos maravillosos, y uno en camino… y por poder compartir el resto de tu vida a mi lado.

- Eso te lo tengo que agradecer a ti.

Y descendió para besarla.

Harry giró la página otra vez. Hermione ahora miraba atenta a las imágenes, recordando sus propias memorias.

- Ese fue uno de los mejores días de mi vida –le susurró.

- Creo que tengo muchos. Pero ese definitivamente esta en los cinco primeros.

Ambos rieron y siguieron mirando las imágenes. Dos pequeñas personitas y completamente rojas, con los ojos apretados al igual que sus manos, se movían inquietos. Y lloraban desconsoladamente.

- Una más, una más Hermione…

Hermione empujó por última vez y luego de unos segundos escuchó el llanto de un bebé. Harry le besó al frente.

- ¡Es un niño! –dijo la sanadora.

- Lo hiciste amor… lo hiciste…

Hermione soltó un grito. Harry palideció.

- ¿Qué ocurre?

La sanadora volvió a verificar y abrió los ojos completamente.

- ¿Qué pasa!

- Viene otro en camino señor Potter.

- ¿OTRO! –gritó Hermione.

- ¡Vamos a tener otro bebé! –Harry completamente emocionado.

- ¡No de nuevo¡Por favor!

- Vamos cariño… tú puedes.

- ¡Esta es tu culpa¡No se como no aprendí con el segundo¡Y ya vamos en el cuarto¡Es tu culpa¡TUYA!

Harry retrocedió unos pasos alarmados, la sanadora lo miró.

- No se preocupe, siempre dicen eso.

- ¡Te odio Harry!

- Lo sé, ella lo dijo, este es el cuarto…

Harry sonrió, sabía lo que venía ahora, giró lentamente, haciendo que Hermione notara que estaba yéndose.

- ¡No¡Harry¡Ven¡Lo lamento¡No me dejes!

El cerró los ojos y respiró profundo para volver al campo de batalla, y dándole una mano para que ella apretara todo lo que quisiese espero hasta que Alexia Potter llegara al mundo, siete minutos y cuarenta segundos después que su hermano mayor Seth Potter.

- Son hermosos –le murmuró ella mirando a sus dos bebés fascinada.

Harry tomó a Alexia y se sentó al lado de Hermione.

- Creo que hicimos un buen trabajo de nuevo.

- ¿Eso crees?

- No lo creo… lo sé.

Ya hace bastante que todo estaba limpio y listo para visitas. La puerta se abrió. Francis, Sirius y Ron entraron primero. Estaban en vacaciones de Navidad.

- ¿Dos! –preguntó la castaña emocionada.

Harry y Hermione asintieron. La chica se apresuró a tomar a su hermana de los brazos de su padre, mientras Sirius tomaba a Seth. Los dos hermanos mayores se pusieron lado a lado para poder ver al que el otro sostenía.

- ¿Quién es el mayor? –preguntó Sirius.

- El que estás cargando tú. Seth. –le dijo Harry.

- ¿Y ella¿Cómo se llama?

- Alexia –respondió ahora Hermione.

- Me gustan los nombres… -le dijo la chica sonriendo.

Ambos hermanos comenzaron a jugar con los bebés olvidando el mundo alrededor. Ron miró a la familia sonriendo.

- Los felicito –les dijo el pelirrojo- los miró y recuerdo que nunca me imaginé que llegaríamos a esto. Casados y con hijos.

Harry y Hermione lo acompañaron en la risa.

- Casi todos están afuera. Luna, Ginny, Draco, Mandy y Michael son los siguientes en entrar. Tus padres vienen en camino Hermione.

- Gracias.

Un minuto de silencio.

- ¿Harry¿Puedes hacerme un favor?

- El que sea…

- Ve y ruégale a la sanadora que me deje salir de aquí antes de Navidad.

- Haré lo posible.

Y se puso de pie después de besarla.

- Menos mal que me soltaron. Estaba a dos días de Navidad, si me hubieran dejado en ese hospital me muero.

- Pero yo hubiera estado a tu lado…

- Bueno… en ese caso no tanto.

Él se acercó y la besó, Hermione se acurrucó, mientras continuaban pasando fotos del nacimiento de los mellizos, se veían todos los Weasley en ellas, juntos con los Granger y Michael.

Llegaron a la boda de Sirius. Harry sonrió. Estaba orgulloso de su hijo.

- Yo, Sirius James Potter, prometo amarte y respetarte, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza, en lo bueno y en lo malo. Negaré a todos los que se interpongan en nuestro camino, y protegeré tu corazón y alma durante toda la eternidad. Hasta que la muerte nos separe.

- Yo, Madeline Alicia Weasley, prometo amarte y respetarte, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza, en lo bueno y en lo malo. Negaré a todos los que se interpongan en nuestro camino, y protegeré tu corazón y alma durante toda la eternidad. Hasta que la muerte nos separe.

El ministro hizo una señal de que podían ponerse los anillos, y luego de que ambos jóvenes lo hicieron se aclaro la garganta.

- Y ahora, los declaro… Marido y mujer… puede besar a la novia.

Sirius y Mandy se miraron y ella llevó sus manos al cuello de él.

- Buenas tardes señor Potter.

- Buenas tardes señora Potter

Y riendo se fundieron en un beso que prometía un futuro lleno de sorpresas y alegrías.

Harry y Hermione sonreían desde la primera fila con sus mellizos de cinco años a cada lado. Ahí estaba, Sirius Potter, su hijo mayor. Auror recién egresado y que comenzaría dentro de unas semanas su trabajo en el Cuartel General, casándose con la hija de su mejor amigo.

Al lado de Mandy estaba de pie Francis, alta y con su cabello ondulado tomado en un complicado moño. Su vestido de madrina color rojo y sin tirantes calzaba a la perfección. Harry sonrió al verla guiñarle un ojo a su novio en el público. Y río para sus adentros. Ya había pasado bastante tiempo desde que ellos estaban juntos. Francis ya tenía veinte años.

Y al ver todo esto, no podía dejar de sentirse triste, su familia estaba escapándose de su alcance. Y al parece Hermione sintió esto, porque tomó una mano y le dio un apretón.

- No te quedarás solo Harry… todavía nos queda Seth y Ally y me tendrás a mi a tu lado por el resto de tu vida.

- Lo sé… lo sé…

Y suspirando continuó acariciando el cabello de su hijo mientras dormía apoyado de su brazo.

- Nunca creí que Harry Potter pudiese llorar en una boda… -comenzó Hermione bromeando.

- ¡No lloré!

- ¡Si que lo hiciste! En la boda de Sirius no… Pero en la de Francis no puedes negarlo.

- Cállate –le dijo gruñón y volvió a pasar la página.

Esta vez no era una fotografía, si no un artículo de un periódico.

AMOR DE ENSUEÑO

Francis Potter & Michael Reynolds

En lo que ayer debería haber sido una celebración por la esperada victoria del equipo británico ante Estados Unidos, se convirtió en una inesperada fiesta de compromiso, donde una de las parejas más famosas decidieron casarse.

Luego de que la buscadora Francis Potter, del equipo nacional de Quidditch, 23 años, derrotara al famoso buscador americano, Mathew Simpson, con su conocido 'torbellino Potter' el público se volvió loco.

Pero se sumó que el solista y ex integrante de la banda Alley's Boys, Michael Reynolds, 27 años, bajara al campo y le propusiera matrimonio frente a millones de espectadores. Propuesta que fue aceptada de inmediato, con una jugadora sonriente y llena de lágrimas.

Francis y Michael, con cerca de siete años de relación, una que comenzó en las giras de la banda en junio del 2015, se casarán a finales de años, en una ceremonia que promete ser privada y familiar.

Esperamos que la vida les entregue felicidad, y nos hagan creer que el amor es verdadero y puede perdurar entre famosos.

- Adoré la propuesta de Michael, él es un excelente chico… -dijo Hermione soñadoramente y suspirando.

- Hombre… el tipo ya tiene 35 años.

- Para mí ellos seguirán siendo chicos. Además nosotros no envejecemos igual que los muggles. Todavía lucen en sus veintes.

El rió.

- No podré olvidar la cara de Simpson. Cuando Francis lo engañó con la misma jugada, por segunda vez en su vida, le ganó la snitch, ganó la copa, y además se comprometió enfrente de sus ojos… no tenía precio. Creo que en ese momento notó la estupidez que hizo todos esos años antes.

- Sí… al menos Francis es feliz. No puedo aguantar para ver a Emily de nuevo.

- La niña tiene cinco, pero me impresiona como toca la batería.

- Eso lo tuvo que sacar del padre.

- ¡Y de la mamá también! La coordinación y agilidad necesaria la sacó de Francis. No por nada es la hija de la buscadora nacional y de Puddlemere United ¿No?

- Como digas Harry… ¡Mira¡Esa es la cena cuando nos hablo de Emily!

En la imagen se veían Alexia y Seth con nueve años, Sirius y Mandy con Zach, un pequeño niñito pelirrojo con brillante ojos verdes heredados de su abuelo, en las piernas de su madre. Tenía tres en ese momento. Más atrás estaban Harry y Hermione abrazados y en un costado Francis y Michael tomados de la mano besándose.

- Familia… Michael y yo… tenemos algo que decirles…

Francis estaba de pie mirando a sus padres y sus hermanos. Estaban en la fiesta de cumpleaños de su mamá. Y estaba completamente nerviosa.

Michael lo notó y se puso de pie tomando su mano.

- Estamos embarazados.

Harry río recordando la reacción que tuvo el pequeño Seth, en ese momento había saltado furioso exigiendo una explicación. ¡Nadie podía tocar a su hermana mayor!

- ¿Recuerdas a Seth? –le preguntó Hermione.

- Yo creo que Michael todavía le teme.

- Menos mal que Alexia es la que tiene el carácter dominante, porque o si no, nadie lo hubiera detenido.

Siguieron pasando fotografías. Llenas de momentos en los que su ahora gran familia habían compartido. Estaba completamente feliz. Harry cerró los ojos recordando como había logrado recuperar y agradeció a esas olimpiadas por todo lo que hicieron.

La puerta se abrió.

- ¡Mamá¡Papá! –llamaron los mellizos.

Ambos se pararon y se acercaron a sus dos hijos menores dándoles un gran abrazo. Sirius entró después y besó a su madre mientras guiaba a Zach adentro de la casa. Mandy lo seguía con la pequeña Ava en brazos, la pequeña sonreía y estiraba los bracitos, Hermione la tomó en seguida.

- ¿Y Francis? –preguntó Harry.

- Entra enseguida. Julie había roto una de las baquetas de Emily –informó Alexia que era la que se había venido con su hermana.

No esperaron mucho, para que Francis entrara con Emily de la mano y Michael con Julie en brazos, una pequeña castaña con ojos azules, tres años. Harry se acercó y besó a su hija y dos nietas, tomó a la pequeña en brazos.

- ¿Qué le hiciste a la baqueta de tu hermana?

- Se rompió –dijo haciendo un gesto con las manos que indicaba que se había roto solo.

- ¿SE rompió¿No lo rompiste tú?

Julie miró el suelo avergonzada.

- Tal vez… -admitió en un murmullo.

- ¿Y porque no se lo dices a mamá¿O a papá? –preguntó con incredulidad Francis.

- ¡Siempre acepta las cosas con Harry! –exclamó Michael sacándose la chaqueta y colgándola.

- Tengo un poder especial sobre las castañas –aseguró Harry guiñando y haciendo reír a todos.

No faltó mucho para que todos estuvieran en la mesa cenando, riendo y conversando. Alexia se puso de pie y trajo de vuelta un par de sobres.

- McGonagall dijo que se los diéramos personalmente –les informó Seth cuando su hermana se sentó a su lado.

Ambos mellizos tenían el pelo castaño, indomable, Alexia había heredado completamente el de su madre. Mientras Seth tenía ojos verdes, ella tenía cafés.

Harry y Hermione se dieron miradas extrañadas y abrieron los sobres, leyendo sus contenidos rápidamente, asombro se identifico en sus ojos, ambos volvieron a mirarse y guardaron las cartas.

- ¿Qué ocurre? –preguntó Mandy preocupada.

- Nada… una invitación…

- ¿Para que los quieren invitar? –preguntó Sirius extrañado.

- Para las nuevas Olimpiadas Escolares Mágicas Internacionales 2032: Salem –les dijo Harry mirando a todos.

- Al parecer volvemos a Hogwarts –agregó Hermione con una sonrisa.

Todos tenían expresiones diferentes. Francis y Sirius se sonreían el uno al otro recordando como su plan había funcionado tantos años atrás. Mandy y Michael miraban a sus parejas, disfrutando todas las memorias que habían vivido a su lado desde que las Olimpiadas habían comenzado todo. Los niños ilusos a todos continuaban comiendo. Y Alexia y Seth compartieron miradas horrorizadas. ¡Tendrían a sus padres en Hogwarts todo el día!

Harry y Hermione se besaron. Sus vidas nunca dejaban de ser emocionantes, y esto sólo reviviría viejos tiempos y les permitiría traer la victoria a Hogwarts por segunda vez. Definitivamente no iba a ser un mal año.

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Notas de la Autora

¿Les gustó?

¡Yo lo adoré! Se me había ocurrido la idea de las fotografías con las memorias varios capítulos antes ¡Y apuesto que todos adoraron el recorte del diario! Sí, tenía que hacer sufrir al idiota de Matt, desde que lo cree sabía cual era su propósito y desde que había aparecido a Michael quería que terminara con Francis.

No se si captan muchos a los niños chicos, pero yo hasta una tabla tenía que tener con las edades, resumiendo un poco Sirius tiene dos (Zach y Ava) y Francis dos (Emily y Julie).

No haré continuación con las Olimpiadas 2032 en Salem. Pero les digo que SI. Asisten y por supuesto ganan, son Harry y Hermione ¡Pueden lograr lo que sea juntos!

Respecto a Dumbledore y McGonagall, es como… ¿Han visto el demoledor? El secreto entre ellos, es como el uso de las tres conchas. Pero es fácil suponer que es, usen su imaginación, eso sí que llegue a tener pesadillas con sólo imaginar en que los pillaron, Sirius y Francis¡Pobres niños¡Marcados de por vida! LOL.

Ya, ahora, que terminé esta linda historia, que tantos momentos felices me dio, ayúdenme y completemos mi sueño ¡A los 200 reviews¿Por favor?

Y para los que les gusta como escribo, pueden leer mi nueva historia, que saldrá en unos minutos más. Esta mejor escrita a mi gusto, aunque no es mí mejor trabajo, pero los capítulos son bastante largos. Es Romance/Humor, entretenida y para ver si les gusta la idea les dejo el Sumario Completo.

ALGUIEN COMO TÚ

Cuando la locura se desata en Hogwarts y Hermione tiene que venir con un plan para contener los problemas, nunca se imaginó que uno de sus sueños se cumpliría. Tener la posibilidad de ser la novia de la persona que amaba y su mejor amigo. Pero aunque esta sea sólo una forma de fingir y ayudarlo a recuperar a su ex, Hermione sabe que es la única oportunidad de demostrarle lo que tiene delante de él, sin saber que el futuro le depara muchas sorpresas y problemas.

Esta escrito hace harto y terminado, así que las actualizaciones no serán tan lejanas, espero que me visiten allá y les prometo que pasarán un buen rato con la historia.

¡Muchas gracias por leer y acompañarme¡No saben lo feliz que me han hecho con sus mensajes!

"Los reviews son el oxígeno de un escritor de fics"

¡No quiero morir ahogada¡Ni tan joven!

¿Por favor?

Francis

Delusional al 100