Los personajes son de Meyer; la historia, mía.


Perdón por el retraso y por lo corto del capítulo!


20. REENCUENTRO

Bella lo vio cada vez más cerca. Tragó saliva y esperó. Cuando le tuvo al frente, supo con certeza que jamás dejaría de amarle.

-Isabella, Jasper, buenas noches. Tanto tiempo sin verlos.

Edward se inclinó levemente frente a Bella, y ella como una autómata le extendió la mano para que la besara.

-Siento interrumpirles. Pero me preguntaba si Isabella me permite el próximo baile.

-Vaya Edward cuanta formalidad. ¿En verdad lo sientes? ¿Por qué solamente no dices que quieres que me largue? ¿O eso también te da miedo?

-Estoy hablando con Isabella, no con su perrito faldero que ahora no la deja ni a sol ni sombra.

-¿Por qué habría de dejarla? ¿Quién eres tú para opinar al respecto?

-Pues lo importante no es quién soy, sino quién podría llegar a ser.

-¿A qué te refieres Edward?

Bella miraba a uno y otro con espanto. Ninguno había quitado la sonrisa hipócrita de su rostro y tampoco elevaban el tono de voz. Era una situación surrealista, de lejos debía parecer como si solamente estuviesen hablando del clima. Bella sabía que no podía dejar avanzar esta discusión un minuto más.

-Jasper, dame unos minutos y ya seguimos con nuestra conversación. Piensa en lo que te dije. Creo que tengo razón-. Le extendió la mano a Edward –Acepto tu invitación a bailar.

Ambos hombres guardaron silencio. Edward y Bella sin cruzar si quiera una mirada se alejaron lentamente hacia el centro de la pista.

Estaban uno frente al otro mirándose fijamente. Edward bajó una de sus manos hasta su cintura. Con la otra tomó una de las manos de ella quien extendió la otra hasta su hombro. El la acercó tanto como la decencia lo permitía, y ella deseó que no hubiera nadie a su alrededor para quedar completamente su merced. Empezaron a girar lentamente.

-Le haces honor a tu nombre- Estás bellísima.

-Gracias.

Edward dejó escapar un suspiro.

-¿Me extrañaste?

Bella pensó por un momento en ser honesta, pero luego decidió que mejor no.

-Para nada

Edward pareció creerla porque endureció su gesto.

-Unos pocos meses desde que nos conocimos y ahora eres la más solicitada para bailar.

Bella notó el sarcasmo y la burla en su comentario y fue como si se encendiera una chispa en su interior.

-¿Lo dices porque antes nadie quería hacerlo? Creo que ese era solo tu sentir en aquella primera ocasión en que nos conocimos.

-Todo lo contrario eras tú la que parecía ignorarles a todos. Pero ahora, no te niegas ni a bailar conmigo.

-Pues lo realmente sorprenderte es que me invitaras a mí ahora, cuando en aquella ocasión tu primera opción fue Alice. ¿Qué te hizo cambiar de opinión? Ah sí, verdad, Alice no vino hoy.

Edward se quedó mirándola fijamente, como para darle más peso a sus siguientes palabras.

-La invitación era para ti. No quise contradecir a tu hermana y hacerla sentir desairada. Mi elección siempre has sido tú. Siempre serás tú, aunque yo al parecer yo nunca seré una elección para ti.

Bella contuvo las lágrimas que se empezaban a agolpar en sus ojos chocolate, bajó la mirada, para evitar que Edward lo notara.

-Ojalá no hubieras sido tan caballero aquella vez.

-¿Caballero? ¿O quizás querías decir cobarde? Al parecer te has convertido en el lorito repetidor de Jasper, cada apalabra que le usa la vuelves tuya.

Bella quiso contradecirlo, contarle cuantas veces le había defendido ante Jasper por llamarle de esa manera, pero el tono de suficiencia de Edward, ese aire inmaculado la sacó de sus casillas aún más. Apretando los dientes y haciendo su mejor esfuerzo por no gritarle, sonriendo como si no quisiera matarle.

-No entiendo tu aire de superioridad Eddy, ni que aún le guardes rencor y rabia a Jasper después de tanto tiempo

-Isabella tú no sabes…

-¿Qué no sé Edward? ¿De María?

-¿Ese canalla se atrevió a hablarte de María?

-Veo que sigue siendo un tema sensible para ti.

Edward la miró entre furioso y sorprendido. Y Bella no pudo tolerar estar un minuto más entre sus brazos, girando por esa pista de baile, llena de lujo y sonrisas, de luces y tonos dorados mientras ellos parecían alejarse cada vez más separados por un tremendo abismo.

-Isabella no sé qué te ha dicho Jasper pero….

-Pero veo que no has superado el tema. Así que tal vez no tengamos nada de que seguir hablando. No me veo en el papel de premio de consolación para ti, ni para nadie.

-¿De qué estás hablando?

Bella sintió que no podría contener sus lágrimas por más tiempo y se soltó bruscamente de su agarre, para salir lo más dignamente posible rumbo al jardín. Cuando se detuvo frente a un seto enorme sintió a alguien tras ella. Supuso que era Edward. No quiso girarse para que el no viera hecha un mar de lagrimas. Contuvo sus sollozos, mordiendo su labio. Todo estaba en silencio y de repente sintió que esto no estaba bien, pero la mano que tapó su rostro con una tela impregnada de algo que la hizo sentirse débil de inmediato, fue más rápida que su reacción y de pronto todo se desvaneció.


Bueno, cada vez más cerca de nuestro desenlace. Quizás ya sospechan para donde va esta historia, aunque me gustaría creer que les he podido sorprender un poco.

Reitero mis disculpas por no haber actualizado la semana pasada, pero para que comprenda y se preparen porque probablemente podría ocurrir cada último domingo del mes…. Y es que soy Contadora y pues el fin de mes es terrible para mí, y a veces no tengo ni el tiempo ni la energía para escribir! Mil gracias por sus alertas, favoritos y comentarios, y para los lectores licenciosos también gracias por seguir allí.

Un abrazo gigante y nos leemos el próximo domingo!