Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.
Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.
Repito, ninguna tiene una unión entre sí.
ESTE CAPÍTULO ES UNA CONTINUACIÓN DEL CAPÍTULO VEINTE: RAMEN.
Dulces sensaciones.
Historia Veinte y uno: Venganza.
Kagome se había estado comportando raro todo el maldito día. ¿Cómo era posible que aun siguiera enojada por haberle quitado el ramen? ¿Acaso tanto le importaba la comida... más que a mí? Mejor dicho ¿Acaso el Ramen tenía un lugar más importante que YO?
De pronto sentí esos celos enfermizos. Solté un gruñido y luego voté un suspiro sorprendido de mi mismo por ponerme celoso de algo que ni siquiera podía defenderse y que era inanimado.
Tonta, Kagome, tonta. No me pensaba disculpar, ella era quien me había dicho "abajo" tan delicadamente. Si, si muy delicadamente.
Tonta Kagome.
Era injusto, porque ella para mi estaba primero que el ramen.
Estúpido ramen. Y por su culpa casi la besé cuando solo pensé acercarme para quitarle el plato realmente pasó a segundo plano ello y desee besarla, pero cuando el olor de los fideos me golpeó las narices volví a la cordura.
-¡QUE HACES INUYASHA!-Su grito inesperado me pilló de sorpresa y brinqué de la rama al suelo sin siquiera pensarlo, por suerte caí orgullosamente bien en la tierra.
-¡Tonta!
-Te asusté-Dijo entre risas, la miré dudoso. ¿Qué demonios le pasaba? Si todo el día había estado de un humor de los mil demonios y ahora sonreía tan refrescantemente, mis ojos viajaron a su mochila que colgaba de su hombro.
-¿Por qué tienes eso?
-Ah, me voy a mi casa.
-¿Qué? pero si recién llegaste ayer-Le reclamé acercándome para quitarle ese bolso feo.
-InuYasha… he decidido irme para siempre-¿Había escuchado bien? Parpadee varias veces intentando asimilar lo que me estaba diciendo.
-Deja de bromear-Me encogí de hombros mientras con mi mano alcanzaba su mochila, ella retrocedió un paso con decisión. En su mirada había algo que no podía descifrar pero sabía que algo me estaba escondiendo, algo turbio de lo que no tenía la más remota idea.
-No bromeo-Respondió esquivando mis ojos al darme la espalda para dirigirse al pozo.
-Oye tonta, no te dejaré marchar así-De un salto me interpuse en su camino bloqueándole la pasada con los brazos extendidos dándole a entender que no la dejaría ir.
Yo jamás la dejaría ir así de mi lado, no podía, una vez lo había intentando pero me había resultado tan doloroso que cuando ella regresó con su rostro nostálgico y su "puedo permanecer a tu lado" no pude más que rendirme para volver a sentirme completo.
Porque Kagome me hacía estar completo.
Tonta.
Busqué el discurso en mi cabeza que había preparado por si un día llegaba a pasar esta situación la cual a veces se me hacía probable por mi comportamiento y por las heridas que yo fingía ignorar que le causaba a ella. Sin embargo por más que luché por encontrar en mi mente esas excusas no hallé nada porque simplemente me había quedado con la mente en blanco.
-No te dejaré marchar. PUNTO-Le dije intentando ganar tiempo para decirle algo que realmente valiera la pena.
-¿Por qué?-Preguntó ella con una expresión demasiado calmada para mi gusto. Siempre pensé que cuando ella se aburriera de mí de igual forma demostraría más tristeza al irse pero su sereno rostro me estaba volviendo loco de la confusión.
-Porque…
-Si no sabes una excusa buena aunque sea una mentira para retenerme me marcho-Enfatizó intentando pasar por mi lado, tonta humana. Obviamente sujeté de su brazo impidiéndole seguir-Inuyasha-Ocupó su tono de advertencia en mi nombre, mis orejas instintivamente y por seguridad se contrajeron.
-No quiero que te vayas…-Mis palabras salieron débiles, mis ojos no dejaban de mirar los suyos. ¿Realmente esto estaba sucediendo o estaba teniendo una pesadilla?-Se qué me comporté… mal en la mañana, pero ¡NO ES EXCUSA SUFICIENTE PARA QUE ME DEJES!-¿Qué estaba diciendo yo? Ni yo mismo lo entendía… le hablaba como si estuviera ella rompiendo una relación amorosa conmigo cuando solo éramos amigos…
La vi levantar extrañamente la comisura de labio como si estuviera aguantando las ganas de algo…No sabía si era reír lo que me resultaba… poco probable o llorar.
-Lo siento InuYasha-Susurró-Pero no has dicho nada que me retenga-Trató soltarse de mi agarré pero yo no la dejé.
No la dejaría huir así como así. Me estaba desesperando, esta mujer me iba a matar de desesperación y mi poca paciencia ya había desaparecido. La jalé contra mí para capturarla entre mis brazos, ella no se iba a ir así, yo no lo permitiría.
-Tú no te puedes ir porque me perteneces, porque te necesito conmigo…-La apreté aun más contra mi cuerpo de lo que ya la tenía. Sentía su aliento chocándome el cuello, cerré los ojos rogando para que me hiciera caso, no soportaría perderla…
Una suave risa que se volvió carcajada llenó todo el lugar, me costó minutos reaccionar, cuando lo hice la separé un poco de mi viendo como ella reía como si el mundo se fuera a acabar hasta el punto de casi asomarse lágrimas por sus ojos de su entusiasmo en cada carcajada. Kagome pasó los brazos por el vientre como si estuviera intentando contener más risotadas.
Yo la miré confundido con una ceja algo levantada ¿Qué demonios le sucedía?
-V E N G A N Z A por el ramen-Me dijo pronunciando cada palabra muy lentamente mientras seguía riendo.
-¿QUÉ QUÉ QUÉEEEEEEEE?-Le grité comenzando a enojarme.
-No juegues con mis sentimientos InuYasha o volveré a vengarme-Se ordenó el cabello tranquilizando su refrescante risa para solo sonreírme ahora, aun seguíamos estando tan cerca a solo centímetros.
-Eso debería decírtelo yo, ¿Qué demonios pretendías? Matarme de un ataque-La reté zamarreando un poco sus hombros, no lo suficientemente fuerte como para hacerle daño, jamás sería capaz de eso.
-Solo me estaba vengando, en la mañana aprovechaste lo que siento por ti para acercarte a mí y luego… me quitaste el ramen asique yo hice lo mismo contigo ahora. Estamos a mano-Kagome seguía con esa hermosa sonrisa… ¡BAH! Estúpida sonrisa en su cara.
-¡KEH! Si quieres te vas a mi me da lo mismo-Mi lado orgulloso habló sin mi consentimiento.
-Bueno…-Mi brazo por automático se movió para volver a agarrarla.
-No, mejor te lo prohíbo-La vi rolar los ojos y suspirar.
-InuYasha…
-Estoy demasiado enojado contigo ahora-Fruncí el ceño. Si ella no hubiera interrumpido con sus carcajadas yo le hubiera confesado que la amaba y entonces ahí sique mi orgullo de macho se habría ido a la mierda. No, yo no miraría su rostro porque o si no olvidaría lo enojado que estaba.
-Oh… por el amor de Dios.
Pero si hubiera estado mirando habría advertido lo que ella planeaba, y eso fue ponerse en puntillas tomar entre sus manos mi rostro y besarme directo en los labios. Solo fue un roce suave pero tierno y me bastó para olvidar todo lo que había pasado.
-Si quieres vuelves conmigo a mi época y compro más ramen-Me susurró en el oído acariciándome la cabeza-Tú también me perteneces y yo también te necesito-Me sonrojé furiosamente cuando repitió lo que yo había dicho.
Ella se sentía igual que yo.
Kagome…
-Claro que voy, tonta-La tomé de la mano y juntos caminamos sin atrevernos a mirarnos por completo hacia el pozo, mi cara tan roja como mi Aori y su corazón lo escuchaba tan acelerado que me complacía producir aquello en ella.
Las venganzas no eran tan malas… si recibías un beso de la persona que te gustaba.
Fin.
¡Ñaaam! No sé, cuando escribía esto me imaginaba la cara de WTF? De Inuyasha sin entender nada, jujuju. Disfruté torturarlo.
Gracias por los comentarios lindas.
:D
Besitos.
