No había visto a su hija desde el día anterior. La pequeña le había escrito por whatsapp informándole que su padre la había buscado e irían a comer y se quedaría con él. Eso hizo que Rachel respirara un poco más tranquila.
Quinn tenía razón, Noah no la alejaría de su pequeña, solo estaba molesto.
Decidió ir a verlo al salir del ensayo por lo que se fue directo a la oficina, todos la conocían por lo que no tuvo problema en acceder al lugar. Para su mala suerte Noah no había ido a trabajar ese día.
Fue la academia de danza donde Melissa debía estar, pero se sorprendió al ver a Emma con carita triste esperando a su mama, se acercó a la pequeña.
R: Hola, Emma – saludo
Em: Hola, Sra. Rachel – dijo sorprendida y se puso a buscar con la mirada a su amiga
R: ¿Por qué esa cara?
Em: ¿Melissa vino con usted? – la morena negó y la niña bajo su cabeza triste
R: ¿No asistió? – la pequeña negó, lo que preocupo a Rachel – Emma, ¿Qué te parece si esperamos por tu mama y luego de la práctica de soccer de Emma vamos por un helado?
Em: ¿De verdad?
R: Por supuesto, pero primero hay que pedirle permiso a tu mama – la niña asintió y juntas esperaron como por cinco minutos.
Lindsay, una de las madres de Emma acepto encantada y Rachel prometió ir por ella en la tarde.
Estaciono frente al edificio de Noah y rogó porque ambos estuvieran ahí, no quería problemas. Camino a la entrada y el portero le informo que el señor Puckerman se había ido de viaje. El mundo de Rachel se paró, se la había llevado.
Se despidió y se fue al apartamento de Quinn, pero recordó que la chica estaría en el estudio todo el día con trabajo acumulado. Pensó en llamar a Santana, pero también estaba llena de trabajo. Stephanie estaba en Miami haciendo un comercial y Lauren había salido del país por una cuestión de los hoteles de su padre, lo que la dejaba sola.
Regreso a su casa y trato de calmarse "Noah no te haría esto" pensaba caminando de un lado al otro hasta que la imagen de su hija con el móvil la hizo pensar un poco
R: Llamarlo, claro ¿Cómo no se me ocurrió? – marco el móvil de Puck, pero este estaba apagado, así que llamo a su hija, un tono, dos tonos, tres, cuatro y cuando iba a colgar por tercera vez
Me: ¿Mami? – dijo adormilada
R: Mi amor – las lágrimas salían de sus ojos - ¿Dónde estás?
Me: En casa de la abuela – "¿Lima?" pensó Rachel
R: ¿Qué haces allá?
Me: Papa quería visitar a la abuela, hace mucho no la veía y me dijo que podría visitar a los abuelos, ¿no es genial?
R: Eh, si, cariño, lo es – no se escuchaba emocionada - ¿Podrías pasarme a tu papa?
Me: Ya voy – se escucharon algunos ruidos – Es mama – se escuchó decir a su hija
P: No puedo ahora
Me: Se va a molestar
P: No me importa
-Noah- escucho que lo regañaban, seguro era su madre
P: ¿Qué? – le hablo a Rachel
R: ¿Qué? – Dijo molesta – ¿Por qué te llevaste a mi hija sin avisarme?
P: Te recuerdo que también es mi hija – respondió molesto
R: Tenías que avisarme, me preocupe mucho cuando llegue a la academia y no estaba
P: Ya lo sabes. Volvemos el domingo
R: Puckerman – llamo, pero nadie le respondió
Me: Mami, ¿estas molesta? – Rachel se contuvo al escuchar a su hija
R: No, mi amor – respiro profundo – Hoy vi a Emma
Me: ¿En serio? ¿Te pregunto por mí?
R: Si, pensaba llevarlas a comer helado, pero creo que seremos solo ella y yo, tal vez con Quinn – se escuchó un bufido
Me: Dile que la extraño
R: Lo hare, amor. Diviértete y saluda a los abuelos y a tu abuela de mi parte
Me: De acuerdo
R: Te amo
Me: Yo te amo a ti – colgó la llamara y a Rachel comenzaron a caerle las lágrimas por las mejillas. Esto era más difícil de lo que pensó
Llamo a Emma para decirle que irían sin Melissa porque se había ido de viaje con su padre. Quinn le había marcado para saber cómo estaba, la puso al tato y acepto la invitación para ir a comer helado con ella y Emma.
Llamo a casa de sus padres para avisarles que Melissa estaba en la ciudad y que la mantuvieran informada de todo.
Después de un helado, un paseo por Central Park llevaron a Emma a casa, la pelirroja se soltó después de agarrar confianza, era tan parlanchina como Melissa y su risa melodiosa.
Q: ¿Estas preocupada cierto? – la morena no respondía, solo miraba el techo – Amor – la movió
R: ¿Qué?
Q: Te estoy hablando
R: Lo lamento, solo estoy preocupada
Q: Me doy cuenta, Funny Girl termino y tú no cantaste las canciones y tampoco lloraste – la rubia había aceptado ver el musical para que la morena se animara un poco
R: ¿Ya termino? Estoy peor de lo que pensaba – Quinn rio
Q: Relájate un poco – se acercó a su chica – Melissa esta con su padre en una ciudad realmente aburrida donde vera a sus abuelos. Yo te aseguro que está bien y volverán el domingo – comenzó a besar su rostro y luego su cuello. El timbre sonó y la rubia gruño - ¿Por qué nos interrumpen así?
R: Voy y vuelvo – se levantó del sofá y camino a la puerta, la abrió y sintió unos labios estrellándose con los suyos, luego unos brazos rodeándola en un abrazo apretado.
Q: Pero… ¿Qué mierda es esta? – pregunto molesta con el ceño fruncido y sus ojos oscuros
- Esa boca – regañan a la rubia
R: Elizabeth – la abrazo emocionada
S: ¿Me perdí su cara? – llegaba a la puerta con algunas maletas
La: Fue genial y se ve condenadamente sexy – la rubia fruncía aún más el ceño – ves – señalaba – morena suertuda
Rachel y Elizabeth se separaban
R: ¿Qué haces aquí? – tenía una sonrisa enorme
E: Regrese, ahora modelare aquí – la abrazo de nuevo
Q: Suficientes abrazos, ¿No? – dijo con un ceja levantada y los brazos cruzados
E: Tú debes ser Quinn – se acercó a la rubia – Elizabeth Langone – se presentó – Y si esta enana no te trata bien puedes buscarme – le guiño un ojo y todas rodaron los ojos. La rubia murmuro un "encantada"
S: Ya empezó – aparto a todas y entro
R: ¿Tu qué haces aquí? – le pregunto a Lauren - ¿No estabas en Francia?
La: Estaba y de ahí saque a Elizabeth. Hicieron una fiesta en el hotel y una de las invitadas era ella, así que hablamos y se regresó conmigo
R: Están llegando – las dos asintieron - ¿Dónde está Stephanie?
S: Sigue en Miami, regresa mañana
E: ¿Dónde está Melissa? – pregunto. La cara de alegría de la morena se borró - ¿Qué paso? – se preocupó al igual que todas
R: Esta en Lima, Noah se la llevo
S: ¿Qué pasa, Rachel? – la morena las puso al tanto de todo – Espera a que lo vea y lo dejo sin Puckzilla – Elizabeth abrazaba a la morena lo que tenía a Quinn molesta
E: Todo estará bien. Y si Puck se pone estúpido nos encargaremos de el, ¿De acuerdo? – beso la frente de la morena. Un carraspeo se escuchó - ¡Rubia! – le sonrió - ¿Estas bien de la garganta? – Quinn en cualquier momento le saltaba encima – es broma, ven siéntate aquí – cedió su puesto – celosa la chica – le susurro a Santana
S: Celos mutuos, ya veras
R: ¿Y tus otras cosas? – Pregunto al ver solo unas maletas – ¿Regresaras a tu viejo apartamento?
E: Sobre eso – junto sus manos – Mi viejo apartamento tiene nuevo dueño. Mis cosas vienen en camino y yo quería saber si podría quedarme unos días contigo, hasta que consiga algo
R: Por supuesto que sí, Lizzie. Eres bienvenida siempre. Melissa estará feliz de tenerte aquí – Rachel no se daba cuenta lo tensa que estaba la rubia
S: Hoy es una de esas noches de reencuentro para salir
La: El único reencuentro que quiero celebrar es el de mi cama y yo
S: ¿Qué pensaría Stephanie de eso?
E: Apoyo a Lauren, necesito cama
R: Estoy con ustedes
La: Mañana saldremos, cuando regrese mi chica
S: Dominada
La: Cierra la boca y llévame a casa – se despidió de las chicas al igual que Santana y se fueron
E: Yo subiré esto – anuncio agarrando dos de sus maletas
R: Ya te ayudo – se dirigió a su amiga y luego vio a su rubia - ¿Te quedas?
Q: Sin dudarlo – Rachel sonrió, besos sus labios y ayudo a Elizabeth con su equipaje.
La rubia se fue a la habitación de Rachel a esperarla como Dios la trajo al mundo.
Quinn estaba acostada en la cama desnuda leyendo un libro, esperando a su morena.
Escucho pasos en el pasillo, se levantó, dejo el libro y sus lentes de lectura en la mesa de noche y se colocó en un pose muy sensual
La puerta se abrió
- ¡SANTANA MADRE DE DIOS! – grito cubriéndose los ojos
Q: ¡Elizabeth! – se cubrió rápido al ver que no era Rachel. La morena apareció alarmada en la habitación
R: ¿Qué paso? – Vio a Quinn desnuda - ¡Quinn! ¿Qué haces así?
Q: ¿Esperándote? – Elizabeth quito las manos de sus ojos al verificar que la rubia estuviese tapada
E: Bonito cuerpo – halago y Quinn se sonrojo
R: Fuera, Langone – dijo con el ceño fruncido
E: Quiero mi cepillo de dientes
R: Toma – se lo entrego – ahora largo – Elizabeth salió tirando un beso y riendo – No cambia – dijo negando con la cabeza
E: Y TE ENCANTA – grito desde afuera lo que hizo reír a las chicas
Regreso Elizabeth :)
Aqui tienen el capitulo. Disculpen el retraso
