¡Hola! ¿Me extrañaron? Espero que sí porque aunque he estado ocupada no he dejado de pensar en que los tenia abandonados… Quiero agradecer a todos los que me han escrito demostrando su interés en la historia, espero no decepcionarlos y les pido que me sigan acompañando en este camino, les comente que dejaría de escribir un tiempo aquí porque ando ideando una historia –más corta- para un reto con otra saga y para los que querían saber sobre que estoy escribiendo pues es sobre la obra de Cassandra Clare "Cazadores de sombras: Los instrumentos mortales" que también me gusta mucho, aun no termino porque he tenido mucho trabajo pero ahí voy e incluso aunque no he acabado aun esta historia ya tengo ideas para una nueva

Carolblue: Gracias por la apreciación y ojala me acompañes hasta el final

AdyMellark87: Aprecio tu esfuerzo por escribirme además de que debo decir lo admirable que es tener tiempo para ser una mujer integral. Jejejeje si fue el plan de Katniss pero Peeta fue el que lo llevo a cabo, nuestro chico del pan siempre será un caballero ¿no?

ELI.J2: ¡Gracias!

Katnisspeetax100pre: Que bueno que haya sido tú favorito, quería cerrar la presentación con broche de oro y por otro lado yo también leí las cincuenta sombras de Grey solo porque me dio curiosidad luego de ver la peli y creo que se enfrascan en una sola cosa. Como sea quería que esto fuera bonito e inocente como se supone ya no es…. Espero que te guste este y que sigas en sintonía.

Laura: ¡Yo también espero que esa relación dure mucho!

Ferb: Claro, aunque no será tan larga creo que habrá historia para un ratito mas

Un abrazo!

CAPITULO 21 DE LA FAMILIA

El agua de la ducha cae por mi cuerpo como una lluvia torrencial rozando con suavidad mi piel de una manera sutil y muy similar a la de los hábiles dedos de Peeta. Hace ya media hora llegue a casa luego de la noche más emocionante y hermosa que he pasado en mi vida y aunque mama se levantó somnolienta a abrirme la puerta no estaba en absoluto molesta por la hora en que llegue pues dijo que merecíamos celebrar por nuestro logro aunque ella jamás tenga idea de la manera como lo hicimos.

No puedo parar de sonreír como tonta mientras paso en mi mente cada escena de mi película de amor de esta noche donde le entregue mi cuerpo y mi corazón al hombre que amo; sus hermosos ojos azules ardiendo de deseo y amor por mi serán una imagen que me acompañara siempre porque venga lo que venga nadie me quitara lo que viví en mi propia revolución.

Mañana es sábado y no tengo que trabajar así que Peeta vendrá para que demos un paseo por el bosque porque quiere enseñarme algo, claro que si no duermo ahora no me levantare mañana además quiero evitar despertar a mi patito porque seguro me bombardeara con preguntas aunque estoy segura de que ni se imagina mis andanzas de esta noche.

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El campo está lleno de dientes de león y ya casi es hora de ver el atardecer, Peeta esta recostado en mi regazo mientras la suave brisa roza mis mejillas. Cuando volteo a verlo me está observando con sus penetrantes ojos azules y sus dulces labios pronuncian mi nombre.

-Katniss, eres tan hermosa. Su ternura es inigualable

-Tú eres más hermoso. Le digo acariciando su mejilla con la yema de mis dedos.

-Y eres mía, tan mía.

-Siempre.

Peeta parece satisfecho con mi respuesta porque sonríe de esa manera hermosa que me cautiva y en un suave movimiento se sienta a mi lado y toma mi rostro en sus manos para besarme. Su beso parece una súplica silenciosa que pide de mí más de lo que jamás le he dado a nadie porque sus manos se mueven de mi cara a mis hombros y luego a mi cintura casi de la misma manera que en nuestra primera noche y yo empiezo a sentir punzadas de emoción en mi estómago.

-¿Katniss?

-Dime Peeta

-Es hora de levantarse.

-¿Que?

-Levántate Katniss, mama dice que el abuelo vendrá a almorzar así que necesita que la ayudemos con la casa.

Cuando abro mis ojos me encuentro con una mirada de azul que no es la de Peeta y una sonrisa de oreja a oreja que solo puede pertenecerle a mi patito.

-¿Qué hora es?

-Casi las nueve.

-¿Queeee? Prim no puede reprimir su diversión mientras me levanto en un rápido movimiento de la cama.

-Mama dijo que te dejara dormir un poco más porque ayer fue un día muy pesado para ti, además creo que aprovechaste el tiempo ¿Soñabas con Peeta verdad? No puedo evitar sonrojarme, si Prim supiera…

-Sí, pero luego te cuento porque voy a darme una ducha para ayudar en lo de la "gran visita"

-Ok

Hace mucho que no tenía un sueño agradable en la noche que además me permitiera descansar a plenitud, aunque debo aceptar que la sola idea de que Snow venga a almorzar es suficiente para turbar mi felicidad. Llegará a medio día pero mi madre quiere que le ayude a preparar la casa pues al parecer hoy es el cumpleaños del viejo. No tenía ni idea de ello y la verdad es que no me importa en lo absoluto pero creo que podría esforzarme un poco por ella, lo merece porque es una mujer excepcional.

Mientras ella prepara algo especial Prim y yo empezamos a dejar impecable cada rincón, en especial el comedor para que cuando llegue se sienta en "casa", no sé porque hace esto por él, siempre he pensado que no lo merece, sin embargo no puedo juzgarla, sus razones tendrá.

-Katniss, olvide decírtelo. -Mi madre me habla desde la cocina-.

-¿Si?

-Por favor invita a Peeta al almuerzo, quiero que tu abuelo lo conozca.

¿Queeee? No sé en qué está pensando mi madre pero no quiero hacer esto, pretender que somos la familia feliz y hacer pasar a Peeta por algo tan embarazoso, ¡Definitivamente no!

-Creo que él ya debe conocerlo, el distrito no es tan grande y la familia de Peeta no pasa desapercibida.

-Puede que lo conozca pero no como tu novio, por favor hija, invítalo. -No puedo creer que lo esté considerando, en verdad no quiero hacerlo-

-Está bien, lo llamare pero no te aseguro nada.

-Gracias cariño.

Tomo mi celular y marco su número pero el teléfono repiquetea y repiquetea y nadie responde ¿Qué estará haciendo? Mientras sigo insistiendo escucho el timbre y pensando que ya pueda ser Snow que viene a fastidiarnos, disimuladamente doy un vistazo al instante que mi hermana abre la puerta pero no son los ojos de serpiente del abuelo de Prim los que me observan sino aquellos azules como el cielo que serían capaces de iluminar mi noche más oscura.

-¡Peeta! Pasa por favor. -Mi hermana lo recibe con su habitual calidez y entusiasmo-

-Hola Prim, ¿Cómo estás?

-Bien, gracias ¿y tú? Justo Katniss estaba llamándote.

-Si me fije pero decidí no contestar porque estaba por llegar. -Voltea a verme y nos encontramos en una mirada que a mí me sonroja y a él lo hace sonreír-

-Sra. Everdeen, buenos días.

-¡Peeta, que grata sorpresa! Mi madre se dirige a saludarlo y besa su mejilla pero sin tocarlo porque tiene sus manos empapadas de los ingredientes del almuerzo.

-¿Cómo está usted hoy?

-Muy bien y aprovechando que viniste quiero hacerte una invitación para que nos acompañes a almorzar, el abuelo de las chicas está cumpliendo años y queremos festejarle con algo íntimo en familia y como ya eres parte de ella me parece justo que estés.

-Yo encantado. -El rostro de Peeta muestra verdadero entusiasmo, nunca pensé que le emocionara tanto la idea de conocer a este señor y luego de la pequeña conversación con mi madre se dirige por fin a mí-

-Hola princesa. -Me toma suavemente el rostro y planta un casto beso en mis labios ante la expectación de Prim-

-Hola mi amor. Las palabras salen más fluidas en mí que antes, pero aun las digo con cautela por evitar el bombardeo de preguntas de mi familia.

-Hoy estas más hermosa que ayer.

- Seguro que sí, porque una camiseta vieja y unos jeans gastados son la combinación perfecta, creo que te falla la vista o estas muy enamorado. –Quiero sonar sarcástica-

-Tienes razón en eso de que estoy enamorado, pero la verdad es que te verías preciosa con lo que sea que llevaras puesto, o no.

¡No puedo creerlo! Ha hecho alusión a algo realmente incómodo y de inmediato los colores suben a mi rostro pero no me dejare intimidar.

-Seguro, igual tu pero ya deja de decir tonterías porque te van a oír. -Hablo por lo bajo-

-Solo digo la verdad y a propósito, no me habías contado lo del cumpleaños de tu abuelo.

-La verdad yo tampoco lo supe hasta hoy. -Le digo entre risas-.

-Se ve que lo quieres mucho. -Ahora el sarcástico es el-

-Ja ja. -Pongo mis ojos en blanco-

-Ok princesa, no quiero incomodarte, pero creo que debería haber traído algo para el almuerzo, ¿Podrías acompañarme a comprar un vino y traer un pastel?

-No tienes por qué molestarte, él no lo merece.

-Quiero hacerlo.

-Está bien vamos y con eso despejo un poco mi cabeza de toda esta tontería, le digo señalando el letrero de feliz cumpleaños que mi madre nos hizo colgar en la pared.

-Mama vamos a salir un momento.

-Está bien cariño pero por favor no tarden.

Olvidaba que mi madre me dio uno de sus hermosos vestidos de juventud para que me ponga acorde al evento, la verdad preferiría vestir algo de lo que me ha dado Cinna pero ella insiste en querer darle un toque "familiar" a todo aunque yo no entiendo porque se molesta tanto.

Cuando salimos de mi casa nos tomamos de la mano para ir al centro del distrito que está un poco lejos de la veta; al principio caminamos en silencio hasta que este se ve roto por su voz.

-Anoche sin duda fue la mejor noche de mi vida. Los colores inevitablemente se subieron de nuevo a mi rostro.

-La mía también.

-¿Sabes lo feliz que me haces? Dice y esta vez me mira a los ojos.

-Lo sé porque es lo mismo que siento yo cuando estoy contigo.

-No sé qué hice para merecer tu amor, eres lo mejor que me ha pasado, hace años no hubiera no imaginado que tendría la oportunidad de tenerte a mi lado.

-Eso debería decirlo yo porque tú siempre has sido maravilloso aunque yo no me diera cuenta o no quisiera verlo.

-Eso ahora no importa, tú mereces todo lo mejor del mundo Katniss y mientras este a mi alcance te prometo luchar cada día por hacerte feliz.

-Ya lo haces. Lo detengo un momento y tomo su rostro para besarlo en plena calle a la vista de todos y por primera vez no me avergüenza porque me doy cuenta de que nos pertenecemos el uno al otro y no hay una sensación mejor que esa.

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Después de todo no me siento disfrazada con el vestido de mi madre, me queda bien incluso con mi sencilla trenza de medio lado, Prim también se ve muy bonita con una falda y una blusa que como siempre le forma en la espalda una colita de pato.

No me siento incomoda gracias a que Peeta está a mi lado tomando mi mano por debajo de la mesa mientras esperamos a Snow que aparece a las 12 en punto vistiendo un elegante traje oscuro con una rosa blanca sobre la chaqueta.

-¡Abuelo! Prim se levanta y corre a sus brazos.

-Hola pequeña. La recibe con un abrazo.

-¡Feliz cumpleaños! Dice plantándole un beso en la mejilla aun unidos en el abrazo.

-Muchas gracias.

-Papa, pasa por favor. Mi madre que fue quien lo recibió en la puerta también lo abraza y besa su mejilla.

-¡Pero que maravilloso recibimiento! -Nunca se si habla sinceramente o lo hace con sarcasmo- Y tu mi querida Katniss ¿No me vas a saludar?

-Buenas noches y feliz cumpleaños. -Le digo desde la mesa, ya tengo suficiente con haber tenido que vestirme para él y haber arrastrado a Peeta conmigo-

-Por favor papa acomódate en la mesa. Snow se dirige a su asiento con expresión impasible aunque sin dejar de observarme.

-¿Y este joven es?

-El novio de Katniss, Peeta Mellark. Se apresura a decir Prim.

-Encantado Señor y feliz cumpleaños. Peeta si se levanta y estrecha la mano del viejo que lo mira inspeccionándolo.

-El placer es todo mío Señor Mellark y gracias por sus deseos. Snow se acomoda en el que era el puesto de mi padre en la cabecera de la mesa y entabla una conversación de inmediato con Peeta quien responde de una manera cortes a cada una de las preguntas mientras yo me dirijo a la cocina a ayudar a mama con los platos.

-Y dime ¿Hace cuánto conoces a mi nieta?

De lejos puedo oír el interrogatorio y me dan ganas de gritarle que no se meta en lo que no le importa pero me detengo pensando en mama y su esfuerzo por agasajar a su padre, además no sé cómo le caería a Peeta tener una novia tan grosera.

-Desde que éramos niños en realidad, estudiamos juntos.

-Ah ya veo. Aunque estoy ocupada sintonizo en mi oído la conversación para intervenir si se hace necesario.

-Usted es una persona muy importante aquí en el distrito Señor Snow, ¿Trabaja usted en algo más aparte de la industria farmacéutica?

-Tengo varios negocios muy prósperos pero ese es mi favorito, incluso la madre de Katniss va a empezar a manejar la farmacia más grande en unos días. Snow se ve realmente complacido con Peeta.

-Qué bueno escucharlo.

-Es rentable además de que es indispensable en la comunidad, pero dejemos las charlas aburridas para otro día y más bien cuéntame sobre tu relación con mi nieta ¿Cuáles son tus intenciones con ella?

¿Queeee? ¿Cómo se atreve a preguntarle eso? No es de su incumbencia, debo terminar de servir ya para salvar a Peeta de esto.

-A su nieta la amo y aunque sé que aun somos jóvenes y todavía vamos a la escuela espero poder estar con ella cuando más me necesite y más adelante pensar en un futuro juntos.

Escuchar a Peeta decir eso me hace sentir un poco contrariada porque aunque también lo amo aun somos jóvenes y siento que no debemos apresurarnos pero por otro lado es reconfortante saber que su amor por mí es grande además ya nuestra relación dio un paso adelante porque yo lo decidí y al igual que él también deseo ser su apoyo incondicional.

¡Vaya por fin ponemos la mesa! Se acabó el interrogatorio.

-Espero que disfrutes la comida papa. Mi madre ha puesto todo su esmero en lo que ha preparado.

-Todo se ve exquisito. Alaba el viejo con su característico tono indistinguible.

-Buen provecho para todos. Mi madre se ha sentado al lado derecho de Snow y Prim a su lado izquierdo, seguida de Peeta y yo en la otra cabecera desde donde percibo la mirada de serpiente cada cantidad de tiempo.

-Katniss querida, anoche estuviste fantástica en la obra. -No tenía idea de que me había visto-

-Gracias. Contesto secamente

-Katniss estaba hermosa, además es muy profesional.

-Tienes razón muchacho y sin duda oigo fascinación en tu voz por eso quiero proponer un brindis –Snow alza su copa- brindo por el amor porque es algo que debe mantenernos unidos e inspirarnos por el resto de nuestras vidas, salud.

-Salud. Contestan al unísono.

Snow con su copa llena del vino que Peeta ha comprado me mira a los ojos como si quisiera con ello decirme algo privado, sin embargo decido ignorarlo y acto seguido al igual que todos levanto la copa y degusto el suave sabor del licor, Prim es la única que toma agua.

Durante el almuerzo hay un poco más de tranquilidad porque la plática es general, Peeta está muy cómodo hablando sobre la panadería y otras tantas cosas que el abuelo de Prim indaga cada que puede y mi madre se ve más que complacida porque todo está saliendo a la perfección.

-¡Y ahora el pastel! Mama con mucho entusiasmo coloca en la mesa un hermoso pastel que Peeta trajo de la panadería mientras me pide que le ayude con los platos.

-Abuelo, este pastel lo hizo Peeta. -Prim deja ver su admiración por la obra-

-Pues si sabe cómo se ve supongo que será maravilloso.

-Primero debes apagar las velas y pedir un deseo. Le dice mi hermana con ilusión mientras el viejo sopla apagándolas en un instante.

-Mi deseo se ha cumplido parcialmente. -Dice mirándome y haciéndome sentir extremadamente incomoda-

Decido no prestarle atención y mientras mi madre corta las 5 rebanadas y las distribuye de nuevo me ubico en mi lugar.

-¿Todo esta bien?

-No te preocupes, es solo que como veras mi relación con Snow no es la mejor. -Le digo a Peeta por lo bajo esperando que no me oigan los demás- Peeta asiente y presta atención al viejo que le habla.

-Tu pastel tiene un excelente sabor muchacho. Snow en verdad parece agradecido, aunque con él nunca se sabe.

Después de un rato más el almuerzo concluye y el viejo por fin se va a su casa y es a mí a quien me corresponde despedirlo porque Prim está ocupada ayudando a mama en la cocina, la verdad espero que sea rápido.

-Gracias por todo querida.

-Agradézcale a mi mama que fue la que hizo todo. -Trato de parecer indiferente y el solo sonríe-

-Tu novio es un chico encantador, ¿vas en serio con él?

-Eso es algo que no le incumbe.

-Te equivocas querida, eres mi nieta así que me incumbe más de lo que crees.

-Si me disculpa, debo volver a ayudar a mi madre. -Mi tono es cortante-

-Espero que pronto dejes la hostilidad hacia mi querida ya que pronto estaremos mucho más cerca. -Dicho esto da media vuelta y sale de mi casa por fin-

La verdad aunque fue un momento incomodo, estar con Peeta hizo todo más llevadero, incluso creo que salió mejor de lo que esperaba y ahora por fin podre cambiarme e ir al bosque con él.

-Tu abuelo no es una mala persona. -Me dice un vez que me reúno con el-

-Eso es porque no lo conoces.

-Creo que tendré tiempo de eso porque ahora soy parte de la familia. -No puede evitar sonreír-

-Eso es lo único positivo del asunto.

-Sí que lo es, anda cámbiate que tengo algo que mostrarte.

Mi madre sigue hablando sobre la "maravillosa velada" mientras yo voy a mi habitación a ponerme de nuevo mis jeans y mi camiseta a la expectativa de lo que Peeta tiene para enseñarme, en definitiva el bosque siempre estará lleno de sorpresas y disfrutarlas a su lado para mí no tiene precio.