Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece. La serie y sus personajes son propiedad de Akira Toriyama.

Colección de oneshots, drabbles y viñetas, inspirados en el arte de Kuri Kousin, relacionados con situaciones de la familia Brief.


Fragmentos


Castigo

Imagen 027


Cayó al frío piso golpeándose la cabeza con tal intensidad que las voces a su alrededor se alejaron como si hubieran perdido el interés y decidido marcharse, pero permanecían ahí, riendo y burlándose del otrora príncipe de un planeta prospero y poderoso. No perdió la consciencia pese a que su cuerpo y mente lo pedían a gritos, porque sabía que si cerraba los ojos moriría en cuestión de minutos, su instinto de supervivencia era mucho más fuerte y definitivamente no moriría de una forma tan patética.

¿Qué es lo que pasa, Vegeta? ¿Has perdido la razón? —consultó Freezer acercándose a él, curioso de ver una sonrisa en la cara del joven de diecisiete años.

Los golpes le reventaron la cabeza, no debe tener idea de dónde está. —Zarbon también caminó hacía él. Encontraba sorprendente que aún no muriera luego de la paliza recibida a manos de Freezer.

Quiso hablar, responderle y gritarle todo lo que pensaba, pero sólo sangre salió de su boca manchando los pies del emperador galáctico.

Asqueado lo pateó, lanzándolo contra el otro lado del salón que usaba para recibir a sus hombres. El cuerpo de Vegeta se estrelló contra un pilar, regresando pesadamente al suelo y pese a todo la sonrisa no se borró.

Permítame eliminarlo. Este simio bueno para nada no se va a burlar de usted —dijo Zarbon caminando hacia Vegeta, dispuesto a romperle el cuello para borrar esa estúpida sonrisa, pero se detuvo en cuanto Freezer le habló.

No Zarbon, no me apetece que sea eliminado. El niño me divierte —habló con calma apuntando su dedo pulgar hacía el joven—. Es cierto que le iría mucho mejor si no fuera tan insolente, pero sé que puedo educarlo. Los animales aprenden con castigos, así de simple. Siempre ha sido así y siempre será.

Las risas de los hombres de Freezer aumentaron al escucharlo gritar. Pensaban que no podría quejarse más, pero el fino rayo lanzado por este, penetró la armadura como si hierro hirviendo al fino hielo se tratara. Entre los gritos y el dolor infernal, Vegeta pudo oler el plástico quemado mezclándose con el de su piel, ignorante de toda la sangre filtrada por los bordes de la armadura.

Freezer trazó una profunda y larga línea diagonal en el centro de su espalda, marcándolo como solía hacerlo con sus esclavos favoritos o aquellos que traspasaban los limites. No los mataba enseguida, les brindaba una segunda oportunidad para que la tortura fuese duradera. Pensaba que definitivamente había tardado demasiado en castigar a Vegeta.

Con el dolor de la piel al rojo vivo y huesos expuestos, finalmente la sonrisa de Vegeta se borró. Toda su concentración estaba en no cerrar los ojos, tiritando, casi convulsionando, rompiéndose el labio y la lengua al morderla en respuesta al dolor.

Estos simios son realmente duros de matar —dijo Dodoria al terminar de reír.

Por eso es más fácil hacer estallar su planeta con todos adentro.

Todos rieron por el comentario de Freezer y pese a estar más muerto que vivo, Vegeta pudo escucharlo con claridad.

Minutos después el espectáculo del príncipe perdería interés y lo dejarían solo en la sala para que alguien llegara a limpiar el desastre, la noticia llegaría a oídos Nappa quien iría por él para llevarlo de urgencia a los tanques de recuperación. Vegeta estaría más de una semana inconsciente sumergido en ese liquido azul, pero jamás olvidaría lo mencionado por Freezer.


(…)


—Tienes cicatrices muy profundas, es increíble incluso para alguien como tú que no hayas muerto. Deben haber sangrado demasiado —susurró Bulma pasando la mano por la más larga de todas, ubicada en el centro de su espalda—. ¿Cómo te la hiciste?

—En combate. —Mintió.

—No quiero saber cómo terminó el otro.

—No quedó nada del otro. —Continuó mintiendo.

—Me lo imaginaba. —Le acarició la herida con la punta de los dedos y luego la besó, reanudando el masaje.

En menos de un minuto quiso volver a tocar el tema de las cicatrices pero él no estaba de humor para recordar y mentir e hizo lo más fácil y rápido para callarla. Ya estaban desnudos, así que simplemente la tumbó en la cama y se puso sobre ella.

Ya que le había interrumpido su entrenamiento para lograr convertirse en súper saiyajin, debía hacerse cargo y mantenerlo ocupado hasta la mañana siguiente cuando fuese hora de volver a entrenar.


Fin.


Esta historia mutó demasiado. Es la primera vez que cambio tanto un one shot, pero gracias a eso tengo dos ideas más XD

No tengo mucho que decir, salvo que me encanta explorar el tiempo de Vegeta cuando trabajó para Freezer y sí que debió ser difícil al tener un carácter tan difícil (y desagradable) como el del príncipe.

Espero que les haya gustado y muchas gracias por pasar a leer y dejar rw.

Con cariño,

Dev.