Autor: kaylamoonshoes
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, AdryRamiss15, Nanis kpop star, DCAndreaBA, Fernylokis de hummel y a su amiga Ana Estefani, Lunatica Dark, Danu, Melisa360, GigiWagon, klaine4everrr, crisscolfer1996, Fioreeh-VCC, ValeAsencio, Lu, Elbereth3 y a todos los que se toman el tiempo para leer.
N/A: Último capítulo, damas y caballeros. ¡Sólo seis mil palabras de él! Lloré como un bebé escribiendo esto. No por el dramático final, sino porque realmente odié que esto hubiese terminado. Ustedes han sido tan increíbles conmigo en esta historia, y espero que tal vez algún día pueda hacer algo tan bueno o mejor que esto para todos ustedes. Les doy a cada uno de ustedes, abrazos y besos virtuales de mariposa :) Les deseo a todos lo mejor y deséenme suerte mientras inicio en lo básico. Va a ser difícil, pero voy a hacerlo.
Advertencias en este capítulo: smut, intento de suicidio, probablemente un mal uso de frases italianas :) ¡Estoy tratando de dar lo mejor, amigos!
Capítulo 21. Epílogo: Nunca te des por vencido.
"Vamos, bebé, tienes que comer".
Blaine no respondió. Kurt miró fijamente hacia su camiseta gris que vestía de nuevo, esperando algún movimiento, pero ninguno llegó. Kurt sabía que Blaine estaba despierto porque el tarareo que estaba haciendo fue interrumpido justo cuando Kurt abrió la puerta.
"Blaine, sé que estás despierto. No has comido nada desde ayer por la mañana".
Blaine miraba fijamente hacia delante de él, sobre la pared de enfrente, sólo vagamente escuchando lo que Kurt estaba diciendo. Habían pasado tres meses desde que dejó el hospital y no estar rodeado de médicos y enfermeras parecía regresarlo a la realidad de su situación. Se tomaba su medicina bajo la supervisión de Kurt y Burt todos los días como se suponía que debía de ser, pero más a menudo que no, la deslizaba debajo de su lengua y luego se iba a escupirla en el inodoro. Kurt se movió lentamente hacia la cama de Blaine y se sentó, sin tocar a Blaine por lo que pasó la última vez, Kurt terminó con la mandíbula magullada y Blaine fue un tartamudo desastre.
"Vamos, cariño. Estoy preocupado. También es hora del medicamento. Háblame, Blaine".
Blaine suspiró y se giró sobre su espalda.
"Il mio corpo fa male" (Me duele el cuerpo), le dijo, con su voz ronca por la falta de uso.
Kurt suspiró. "Rotolare" (Date la vuelta), le respondió. Kurt comenzó a aprender italiano un poco antes de que Blaine llegara a casa del hospital. Se imaginó que sería bueno saberlo, ya que Blaine a menudo cambiaba entre él y el inglés. Blaine sacudió su cabeza y la giró para mirar por la ventana. "Date la vuelta, Blaine, y voy a masajear tu espalda", le dijo Kurt de nuevo.
"No quiero moverme".
"¿Qué pasa?", Kurt se sentó sobre la cama, cruzando sus piernas.
"Sólo... un mal día", le dijo Blaine rotundamente. Kurt suspiró y colocó su mano sobre la de Blaine, que descansaba sobre su pecho. Permanecieron de esa manera durante un rato, mirando por la ventana. El día era hermoso y claro y Kurt tenía la esperanza de llevar a Blaine afuera por un rato. Cada vez que lo hacían salir, parecía hacerle sentir un poco mejor, pero Kurt podría decir que la habitación era donde Blaine iba a permanecer. "¿Alguna vez has deseado poder volar, Kurt?", le preguntó Blaine, sin apartar sus ojos de la ventana. Kurt ya estaba acostumbrado a las preguntas aleatorias y simplemente le sonrió.
"A veces, sí".
"Desearía poder volar lejos... así no estaría molestándote nunca más".
Kurt cerró sus ojos, luchando con el nudo en su garganta. Los malos días siempre se convertían en días en los que Blaine se debatía, hasta la muerte, en su interior acerca de ser una carga sobre Kurt y su familia.
"No lo haces, bebé. Nunca lo harás. Sabes que te amo, ¿verdad?".
"…Sí".
"Bueno, entonces... rotolare, angelo" (Date la vuelta, ángel), Kurt frotó el pecho de Blaine confortablemente. La cabeza de Blaine giró lentamente y sus ojos se encontraron. La expresión ausente en los ojos de Blaine seguiría persiguiendo a Kurt sin importar cuántas veces la viera. Kurt le dio a Blaine una pequeña y tranquilizadora sonrisa y acunó suavemente su mejilla, pasando su pulgar sobre la barba de tres días en la mejilla de Blaine. El fantasma de una sonrisa llegó a los labios de Blaine y lentamente se dio la vuelta sobre su estómago, metiendo sus brazos debajo de la almohada y descansando su cabeza sobre ellos. "Gracias, Blaine", se inclinó Kurt hacia su oído y le susurró. "Nunca me molestas, lo sabes, ¿verdad?".
Blaine sorbió su nariz y asintió. Kurt secó una lágrima perdida de su mejilla antes de inclinarse y apoyarse lentamente en sus rodillas entre los músculos de la espalda de Blaine. Podía sentir que no había ningún nudo, que el dolor que decía que sentía en su cuerpo no era posible ya que Kurt había estado ahí tan sólo una hora antes y había hecho la misma y exacta cosa, pero trabajó cuidadosamente sus manos sobre la espalda y los hombros de Blaine hasta que vio que Blaine lo estaba mirando fijamente, con sus ojos menos distantes y con una mirada de puro amor celebrándose en ellos.
Blaine se sentó lentamente y descansó su cabeza sobre el pecho de Kurt, dejando que el chico más alto envolviera sus brazos alrededor suyo y lo jalara firmemente hacia él.
"¿Vas a venir a comer ahora?".
Blaine asintió y Kurt besó la parte superior de su rizada cabeza y tomó su rostro entre sus manos. "Io non ti tradisce" (Nunca voy a defraudarte).
Blaine le dio una pequeña sonrisa. "Non potr mai rinunciare" (Nunca me rendiré).
888
Blaine se paseaba por la cocina, con sus manos enterradas en su cabello. Carole estaba hablando por teléfono con Kurt.
"No sé qué pasó. Estábamos cocinando la cena y empezó a decir que no podía abrir el horno. No dijo por qué, pero cuando lo hice, simplemente empezó a gritar-".
"Está bien, mamá, cálmate", Kurt estaba corriendo a casa desde el trabajo. Habían pasado dos años, y Kurt decidió que lo mejor sería quedarse en Lima por un tiempo. Se había graduado en McKinley como el estudiante que pronunció el discurso en el fin de curso, haciendo que las universidades se pelearan por tenerlo asistiendo a ellas. Cada una de ellas había sido rechazada con un "Lo siento. Problemas familiares". Haciéndolo tomar un trabajo en el centro comercial local en el Charlotte Russe que era su única opción por el momento y lo disfrutaba, pero siempre estaba cansado. Descubrieron que Blaine se estaba saltando su medicación y su recaída fue horrible. Stratzio volvió con toda su fuerza, y una vez, mientras Kurt se había despertado con Blaine o Stratzio, parado junto a él sosteniendo un bate en la noche, él y Blaine habían peleado sobre él no tomándose su medicina. Después de eso, Blaine había intentado dejarlo varias veces, cada una terminando en llamadas a la policía y frenéticos llantos de preocupación mientras Blaine deambulaba de vuelta a través de la puerta, con los ojos fríos y el cuerpo rígido.
Kurt se detuvo en la entrada y corrió hacia la puerta, abriéndola de un portazo y viendo a Carole retrocediendo y alejándose de la cocina.
"Blaine, ¿qué pasa?".
"¡El horno, Kurt!".
"¿Qué pasa con el horno, Blaine?".
"Las llamas...", lloriqueó Blaine, cerrando fuertemente sus ojos.
Kurt se movió hacia el frente con cautela, su madre parada detrás confundida y asustada. "Bebé, todo está bien. No hay nada malo con él. Mira...".
Kurt se movió lentamente hacia la estufa y puso su mano sobre la manija. Levantó la vista hacia Blaine, quien se desplomó contra la nevera, con sus ojos muy abiertos y frenéticos.
"Kurt, no-".
"No hay nada malo, bebé... Voy a abrirlo ahora, ¿de acuerdo?".
Blaine no respondió, pero le estaba suplicando a Kurt con su mirada. Kurt empujó la puerta hacia abajo y la soltó, dejándola abierta y mostrándole a Blaine que no pasaba nada. Blaine se sentó sobre el suelo, luciendo nada menos que aliviado.
"Está bien, cariño", la voz de Carole lo sacudió. "Tú sólo estabas tratando de protegerme".
Kurt le dio a Carole una pequeña sonrisa y se arrodilló frente a Blaine. Blaine estaba hablando en voz baja para sí mismo.
"¿Él te dijo que el horno estaba ardiendo?".
Blaine asintió.
"¿Te has tomado tu medicina? Verdaderamente, Blaine".
Blaine vaciló y luego sacudió su cabeza.
Kurt suspiró y caminó hacia la isla y sacó las pastillas del martes del pastillero semanal. Carole le entregó una botella de agua y él se acercó a Blaine de nuevo, entregándole la botella. Blaine a regañadientes se tomó las pastillas con el agua.
"Abre tu boca, Blaine", Kurt levantó su barbilla. Blaine la abrió ampliamente y levantó su lengua, demostrando que se había tragado las cinco pastillas. "Gracias. Eso no fue tan difícil, ¿no es así?".
Blaine levantó la vista hacia Kurt y sacudió su cabeza.
"Muy bien, voy a terminar la cena", Carole se acercó a tomar la lasaña que estaba a punto de poner en el horno. "¿Por qué, chicos, no van a ver una película?".
"Lo siento, Carole", le dijo Blaine con tristeza.
"Cariño, está bien. Te lo prometo", ella le sonrió. Kurt ayudó a Blaine a levantarse y lo condujo hacia la sala de estar.
"¿Qué quieres ver?", le preguntó Kurt, agachándose junto a la torre de DVD's.
"Me da igual", Blaine se encogió de hombros.
Kurt suspiró tristemente y caminó sobre sus rodillas hacia Blaine, procurando extenderlas un poco para encajar su cuerpo contra el de Blaine. Apoyó su cabeza sobre el pecho de Blaine y Blaine deslizó sus dedos a través del cabello de Kurt, jugando distraídamente con él.
"Simplemente quiero morir, Kurt", le dijo. Kurt había escuchado esto demasiadas veces que ya ni siquiera sentía ningún dolor por las palabras.
"No, no lo quieres. Te amo demasiado como para dejarte hacer eso".
Blaine no respondió. Permanecieron sentados de esa manera durante mucho tiempo, Kurt yaciendo a través del estómago de Blaine, sobre sus rodillas, simplemente sosteniéndolo cerca hasta que los pensamientos en su mente cambiaran.
"Vamos a ver Rent otra vez", le dijo Blaine finalmente, con su tono de voz un poco más animado. Kurt se sentó y le dio una débil sonrisa, tratando de contener las lágrimas.
"Por supuesto". Se puso de pie y puso el show en vivo en el reproductor del DVD antes de sentarse junto a Blaine. Momentáneamente se sintió como si deseara correr escaleras arriba y sollozar en su dormitorio mientras Blaine estaba cautivado por el musical, pero cuando sintió el brazo de Blaine envolviéndose alrededor de su hombro y tirar de su cabeza hacia abajo para descansarla sobre su pecho, Kurt sintió el ardor en su garganta aliviándose. Blaine besó su cabeza y se volvió hacia la película, analizando mentalmente una ecuación matemática para decidir exactamente cuántas horas había en 525,600 minutos.
888
Blaine estaba absorto en su libro de Historia Americana sobre el sofá de su apartamento, de un solo dormitorio, tres años más tarde, murmurando fechas y fechas para sí mismo. Sacudió su cabeza un par de veces mientras Stratzio juguetonamente gritaba la fecha equivocada cuando él estaba repitiéndola. Kurt estaba cocinando pasta en la pequeña cocina, con el sonido de Times Square perforando por el vidrio de la ventana.
"¡Basta!", gruñó Blaine. Kurt levantó la vista sólo momentáneamente para ver sobre qué se trataba aquella conmoción y luego se volvió de nuevo hacia la salsa que estaba cocinando.
Blaine consiguió su diploma de bachillerato con facilidad y comenzó en el colegio universitario en Lima. El trabajo escolar siempre fue fácil para él e incluso con su enfermedad, era brillante y los profesores lo adoraban. Él y Kurt se mudaron a la Universidad de Nueva York a principios del semestre, Blaine para música y Kurt por moda. Kurt estaba haciendo una pasantía con la revista GQ y lo hacía muy bien, incluso cuando era llamado a la mitad del día por un frenético novio. El peso de una pequeña caja en su bolsillo había estado quemando su costado por casi una semana. Sonrió cuando pensó sobre ello y estaba esperando el momento perfecto para pedirle a Blaine que se casara con él, pero las cosas habían estado un poco difíciles últimamente. Ese día habría sido realmente uno bueno, salvo por las rabietas y Stratzio. Ahora, sin embargo, parecía que la voz estaba comenzando a emerger.
"Sé que es 1812, está justo aquí en la página, imbécil", dijo Blaine en voz alta.
"Sólo dile que te lo chupe", se volvió Kurt hacia Blaine. Blaine no pudo evitar la sonrisa que se arrastró a través de su rostro y alcanzó a sus ojos.
"Él siempre parece escucharte", suspiró Blaine. "No es justo".
Kurt se volvió hacia el calor de la estufa con un ojo sobre ella y fue a sentarse al lado de Blaine en el sofá. "Si él no estuviera tan decidido a meterse en mis pantalones, probablemente no lo haría. Simplemente está celoso", Kurt le guiñó un ojo. Blaine se sonrojó y agachó su cabeza. Su vida sexual era nada menos que normal, bueno, normal mientras no se contaran los ataques o las alucinaciones, sólo con los ocasionales azotes, hablar sucio o el destello de la otra personalidad de Blaine mostrándose momentáneamente. A Kurt realmente no le importaba. Todo ello era Blaine y amaba cada parte de él. Con ese pensamiento, Kurt suspiró y tomó la mano de Blaine entre la suya. "Blaine... Quiero preguntarte algo".
Blaine movió su libro fuera de su regazo y se giró completamente hacia Kurt. "Por supuesto, angelo".
Kurt tragó y puso su mano en su bolsillo, el terciopelo negro de la caja se sintió caliente contra las yemas de sus dedos. "Blaine, hemos pasado por muchas cosas en los pasados cinco años... y en ese tiempo, hemos sido fuertes. No sólo por nosotros mismos, sino que uno para el otro".
Blaine sonrió y apretó la mano de Kurt. "Lo intento".
"Y estoy tan orgulloso de ti, Blaine. Estás mucho mejor ahora y es porque querías estarlo, no a causa del medicamento o de los terapeutas. Podrías fácilmente haberte dado por vencido y no lo hiciste".
"Tú pudiste haber renunciado, también, ya sabes", Blaine bajó la mirada hacia sus manos unidas.
"Nunca lo haría... Una vez te dije que nunca iba a defraudarte, y tengo la intención de mantener esa promesa... para siempre".
Blaine levantó la vista hacia los ojos de Kurt para verlos brillando, con su otra mano todavía en su bolsillo. "Kurt...".
Kurt tomó una respiración profunda y se alejó del sofá, descansando una rodilla delante de su novio. Blaine se veía un poco sorprendido, como si pudiera habérselo imaginado, pero no podía creerlo. Kurt sacó la pequeña caja de su bolsillo y tomó el anillo de plata de su interior.
"Oh, dios mío", jadeó Blaine, cubriendo su boca con su mano libre.
"Blaine Michael Anderson, por los pasados cinco años hemos atravesado el infierno y regresado... Por los pasados seis años, nos hemos amado el uno al otro y nos hemos mantenido fuertes y hemos lloramos y reído... Quiero hacer todo eso contigo hasta el día en que me muera. ¿Quieres casarte conmigo?".
Blaine ahogó un sollozo, sus ojos llenos de lágrimas nunca dejaron los de Kurt, que también estaban brillando. "Sí".
El rostro de Kurt estalló en una sonrisa y levantó a Blaine del sofá en un abrazo, sosteniendo cerca a su nuevo prometido entre sus brazos. Blaine enterró su rostro en el cuello de Kurt, riendo entre sus lágrimas.
"Te amo, angelo", besó el punto blando entre el cuello y el hombro de Kurt.
"Yo también te amo, Blaine". Kurt se apartó lo suficiente para levantar la barbilla de Blaine y besarlo apasionadamente. Blaine gimió y empuñó el cabello de Kurt en su mano, tirando de él más profundo y deslizando su lengua a lo largo del labio inferior de Kurt.
"Al dormitorio", gimió Kurt dentro de su boca. "Por favor".
Blaine levantó a Kurt entre sus brazos, envolviendo sus largas piernas alrededor de su delgada cintura y lo cargó por el pasillo, ocasionalmente besando sus labios e intercambiando risitas mientras se tambaleaban un poco. Blaine recostó a Kurt de espaldas sobre la cama y lo rodó encima de él.
"No puedo creer que realmente esté sucediendo esto", sonrió Blaine contra los labios de Kurt.
"Créelo, bebé, soy todo tuyo", Kurt se inclinó para besar y mordisquear el cuello de Blaine, sacando suaves jadeos y gemidos del chico debajo de él. Kurt se sentó y tiró de Blaine con él, con su camisa siendo rápidamente descartada, junto con la de Kurt. Blaine pasó sus ásperas manos por la espalda de Kurt, con sus dedos trazando cada centímetro de piel y el músculo lo largo de su cuerpo. Kurt meció sus caderas suavemente mientras Blaine se arqueaba con el desordenado, pero eficaz, ritmo.
"Dios, Kurt, por favor", dijo Blaine contra su pecho.
Kurt sonrió y capturó desordenadamente sus labios antes de que lo recostara de nuevo y removiera los pantalones deportivos de la Universidad de Nueva York que estaba usando. Casi se echó a reír en voz alta cuando vio que Blaine estaba totalmente expuesto. A Stratzio no le gustaba la ropa interior y Blaine a menudo solía ir sin ella, además de que realmente no estaba en su mente cuando fue a vestirse esa mañana. Fue sacudido de ese pensamiento cuando Blaine tiró de los pantalones negros de yoga que Kurt llevaba puestos y los deslizó sacándolos. Ambos se recostaron contra la cama, piel caliente sobre piel caliente, labios besándose, manos recorriéndose. Kurt metió la mano en el cajón de la mesita de noche, buscando a tientas el lubricante que estaba empezando a terminarse. Cuando lo encontró, recubrió rápidamente sus dedos y se tendió al lado de Blaine, presionando su frente en un costado de Blaine.
Blaine dobló su pierna contra la rodilla mientras Kurt se movió hacia abajo para trazar su entrada, haciendo que Blaine jadeara y se agarrara del cuello de Kurt en donde descansó su mano. Kurt deslizó un dedo lentamente en el interior, dejando que Blaine se ajustara. Habían hecho esto tantas veces antes, pero Kurt sabía que siempre dolía un poco.
"Mmm, más, ángel", articuló Blaine contra el punto sensible por debajo de la oreja de Kurt, haciéndolo estremecerse. Él añadió otro dedo, luego otro, antes de que Blaine prácticamente estuviera rogando. "¡Kurt, ahora, por favor!".
Kurt sonrió y colocó besos sobre la mejilla, los ojos y nariz de Blaine antes de retirar sus dedos y usar el exceso de lubricante para cubrirse a sí mismo. Se inclinó para capturar los labios de Blaine, bailando su lengua de un lado a otro con la de Blaine mientras lentamente se empujaba en su interior.
"¡Ungh, mierda!", gimió Blaine y se arqueó, su boca rompiendo el contacto con la de Kurt para caer abierta en éxtasis. Kurt comenzó con un ritmo lento, deseando que durara. Cada vez que tenían relaciones sexuales era especial, pero esto era diferente, este era el comienzo de la eternidad. Blaine apretó sus piernas alrededor de la cintura de Kurt, empujándolo más profundo. Esa fue la señal para que Kurt acelerara un poco, así que lo hizo.
"¡Mmm, si sente cos bene, Kurt!" (¡Mmm, se siente tan bien, Kurt!), gimoteó Blaine mientras se estiraba para pasar sus manos a través del cabello empapado de sudor de Kurt. Kurt aprendió a diferenciar el modo 'italiano frenético' de Blaine y su modo de 'italiano sexy'. Parecía hablarlo cuando estaba asustado y cuando estaba increíblemente emocionado.
Kurt había dominado por completo el lenguaje por sí mismo, después de estudiarlo y practicarlo con Blaine y encontró que a Blaine le encantaba cuando Kurt también lo hablaba.
"Sei cos bella" (Eres tan hermoso), Kurt se inclinó y susurró contra el oído de Blaine. "Sei mia per sempre. Io sono tuo per sempre" (Eres mío para siempre. Soy tuyo para siempre).
"Cerca", Blaine arqueó sus caderas. Kurt se apalancó y comenzó a bombear en Blaine al ritmo de sus profundas y rápidas embestidas.
"¡Dios, te amo, Blaine! ¡Córrete para mí, bebé!", Kurt agarró con fuerza el muslo de Blaine. Blaine gritó y se vino sobre la mano de Kurt y su propio estómago, su cuerpo agitándose del impacto. Kurt miró fijamente al chico sacudiéndose debajo de él y se vino muy dentro de Blaine, los ojos rodando y su cuello estirándose ante el placer.
Las respiraciones pesadas y el calor de los cuerpos llenaron la habitación, mientras se quedaron juntos. Kurt se retiró lentamente y se acostó al lado de Blaine, con su cabeza sobre el pecho sudoroso de Blaine.
"Eres tan perfecto, Kurt", suspiró Blaine y frotó círculos sobre el hombro de Kurt.
"Tú eres perfecto", le sonrió Kurt y se incorporó sobre su codo para mover uno de los muchos y largos rizos fuera de los ojos de Blaine. "Y ahora, podemos ser perfectos juntos".
Blaine sonrió adormilado y colocó un suave beso en la punta de la nariz de Kurt, haciendo que el chico la arrugara y sonriera. "Hecho".
888
Decir que Blaine era un manojo de nervios era el eufemismo del siglo. La boda había sido planeada desde hacía meses – el pastel, las decoraciones, el lugar del encuentro, los invitados, la luna de miel – pero nada podría haberlo preparado para estar de pie frente a un espejo de cuerpo entero en un esmoquin blanco, una corbata azul pálido y un chaleco, mirando su reflejo y arreglando su cabello. Kurt amaba sus tontos rizos y lo convenció de no gelificarlos hacia abajo después de haber recibido un corte de cabello un par de días antes de la boda. Sintió unos ojos sobre él y se volvió para ver a Laura sentada en la esquina sobre una silla.
"Hey, Catarina", le sonrió, acercándose y tomando asiento a su lado. Ella estaba sonriendo brillantemente.
"Te ves muy bien. Kurt, también".
"Él siempre se ve bien", se sonrojó Blaine.
"No puedo creer que vayas a casarte. Es tan raro verte viejo", arrugó su pequeña nariz y tomó la rosa sobre su solapa. Él trató de alejar su mano para que no la arruinara, pero los pétalos no se movieron bajo sus dedos.
"Tengo veinticuatro, no estoy viejo", Blaine rodó sus ojos y se puso de pie para volver ante el espejo.
"Te ves muy bien, Bubba. Kurt te ama de cualquier modo".
Blaine le sonrió, devolviéndole la mirada por el espejo. "Lo sé. ¿Cómo están mamá y papá?".
"Está bien. Están mejor ahora".
Blaine asintió. "Gracias, Laura. Vamos, que tengo que estar listo".
Laura le sonrió y en un parpadeo, no pudo ser encontrada en ninguna parte. Blaine suspiró y sacudió su cabeza, volviendo a su corbata y ajustándola un poco.
La puerta se abrió y Finn entró, claramente vestido en un traje negro.
"¿Listo, hermano? Hay una gran multitud ahí afuera. Tomaste tu medicamento, ¿correcto?", miró hacia Blaine severamente.
"Síp. No quiero ningún desliz hoy, así que puedo asegurarte que están en mi sistema", se rió Blaine.
"Bien. ¿Estás nervioso?", Finn tomó asiento en el lugar que Laura justo acababa de abandonar.
"Supongo... sí, estoy totalmente enloquecido".
"Kurt, también. Sin embargo, él luce increíble. Tú también", le sonrió Finn, viendo a Blaine ajustando su corbata que no necesitaba ajustarse. "Sentí lo mismo por estas fechas el año pasado y te puedo asegurar, que no es tan malo como podrías pensarlo. Todo lo que vas a ver allí es a él".
Blaine le sonrió y se enderezó. "Está bien, vámonos".
Finn se levantó y fue a abrir la puerta, pero se detuvo por un momento para tirar de Blaine en un abrazo.
"Felicidades, hombre. No sólo por la boda, sino por conseguir mejorar. Todos estamos realmente orgullosos de ti".
Blaine sonrió contra el hombro de Finn. "Gracias, Finn".
Finn lo dejó ir y alisó los hombros del esmoquin de Blaine. "Vamos a casarte".
Salieron del vestidor caminando hasta la entrada de la capilla. Kurt ya había salido con su padre, su padrino, y Finn estaría caminando con Blaine.
"¿Te parece nervioso?", le preguntó Blaine a Finn, quien estaba mirando alrededor de la esquina para indicar que estaban listos.
"Totalmente, pero como he dicho, ya he estado allí, y los dos estarán bien".
Blaine cerró sus ojos y tomó una respiración profunda antes de que Finn le diera unos golpecitos en su hombro y salieran. Finn tenía toda la razón, cuando Blaine vio a Kurt parado en su blanco esmoquin a tono, con la corbata azul pálido y el chaleco, el mundo desapareció. Blaine literalmente dejó de respirar momentáneamente mientras se acercaban lentamente hacia el frente, sus ojos nunca rompieron el contacto con los de Kurt, que estaban empezando a brillar con lágrimas. Blaine se paró frente a Kurt, mirándolo por completo y dándole una sonrisa. Kurt sonrió y tomó su mano.
Los votos fueron mencionados, los anillos intercambiados y la pareja fue presentada. Sus amigos y familiares aplaudieron y lloraron mientras Blaine y Kurt se encontraban a medio camino de su primer, lento y dulce beso como esposos. Ese día, Blaine estuvo bien.
888
"¿Papi?", Lily caminó a través de la casa descalza, sosteniendo la mano de su pequeño hermano Charlie que estaba dando sus primeros pasos. "¡Papi!".
"Estoy aquí, Lillian", gritó Kurt desde su máquina de coser. A sus treinta y dos años, Kurt era un diseñador de Armani, haciendo trajes para hombres de celebridades y de negocios. Se quitó sus gafas y frotó sus ojos antes de incorporarse para buscar a su hija.
"Papi, algo está mal con Papá", Lily se veía un poco asustada. Charlie chupaba sus dedos distraídamente. A sus siete años, Lily sabía todo acerca de la enfermedad de su Papá y el que ella tuviera miedo era una rareza.
"¿Dónde está?", le preguntó Kurt, levantando a Charlie y caminando por las escaleras.
"En su habitación. Fui a pedirle que hiciera el almuerzo, pero él me gritó y me dijo que me fuera".
Kurt suspiró y giró en la esquina por el pasillo hasta su dormitorio. El corral de Charlie estaba colocado en la esquina de la sala de estar y Kurt lo colocó dentro.
"Vigílalo y estaré de vuelta. Si todo lo demás falla, voy a hacer el almuerzo", Kurt besó su cabello negro y rizado y se volvió para abrir la puerta del dormitorio.
Blaine se recostó contra el cabecero de la cama luciendo perdido, pero enojado. Sus rodillas estaban envueltas con sus brazos descansando sobre ellas, sus dedos tamborileando en el aire.
"Blaine, cariño", Kurt cerró la puerta cuidadosamente. "¿Qué pasa? Lily dijo que le gritaste".
Blaine no le respondió.
"Vamos, querido", Kurt se sentó sobre la cama, sin tocar a Blaine. "Háblame".
"Vete a la mierda, Kurt. Ni siquiera puedo mirarte justo ahora", le escupió con voz venenosa. Kurt hizo una mueca.
"Blaine, ¿qué pasa? ¿Qué hice?".
"¡No te hagas el estúpido, Kurt!", Blaine se volvió hacia él, con sus ojos quemando en los de Kurt. "¡Lo entiendo, soy un jodido loco, pero eso no significa que puedes ir por ahí follando con otros chicos!".
Los ojos de Kurt se ensancharon y se quedó boquiabierto. "Blaine, yo nunca-".
La mano de Blaine llegó con un duro contacto sobre un lado del rostro de Kurt, haciendo estallar momentáneamente luces en su visión. Blaine agarró su camisa y lo estrelló contra la pared.
"¡Soy tu esposo, Kurt! ¿Cómo pudiste?".
"¡B-blaine, detente, no lo hice! ¿Qué te ha estado diciendo?".
Blaine ladeó su cabeza hacia un lado, mirándolo fijamente. "¿Por qué estás mintiéndome?".
"¡Papá!", Lily había entrado en la habitación cuando los gritos comenzaron, viendo a su Papi retenido contra la pared. "¡Basta!".
"¡Cállate!", le gritó, haciéndola llorar y desmoronarse en el suelo.
"Blaine, cariño, cálmate, ¿está bien? Simplemente toma una respiración profunda y relá-". Blaine le dio un rodillazo a Kurt en el estómago y luego lo dejó caer en el suelo. Kurt jadeó y trató de incorporarse. "B-blaine...".
Blaine se tambaleó hacia atrás, su rostro todavía demostrando ira, pero un destello de confusión y miedo se unió a ella. Cerró sus ojos y se sentó sobre la cama, agarrando su cabello y apretando sus ojos. Lily gateó hasta Kurt y trató de ayudarlo a levantarse. Él se apoyó contra la pared, sosteniendo a su hija apretada contra su pecho.
"Blaine... soy yo... es Kurt. Cálmate, ¿de acuerdo?".
Blaine levantó la vista hacia Kurt y luego hacia Lily, quien compartía su mirada. Ambas estaban llenas de miedo y confusión. Blaine escuchó a Charlie llorando en la sala de estar, pero no se movió. Kurt dejó a Lily y oyó su lloriqueo de protesta mientras él se movía lentamente hacia Blaine, arrodillándose frente a él y descansando sus manos sobre las rodillas de Blaine.
"Hey", le dijo Kurt suavemente.
El aliento de Blaine se quedó atrapado cuando vio el moretón formándose en el rostro de Kurt, justo encima de la permanente cicatriz que le había causado la noche en que mató a sus padres. Blaine pasó las yemas de sus dedos suavemente sobre ella, su corazón rompiéndose en miles de millones de pedazos cuando Kurt siseó. En su cabeza, Stratzio se estaba volviendo loco, maldiciéndolo y diciéndole horribles cosas, muchas de las cuales en realidad Blaine estaba considerando.
"Llama a la policía", le dijo Blaine finalmente.
Kurt frunció sus cejas. "¿Qué?".
"Llama a la policía, diles que te golpeé, y aléjame de ti y de nuestros hijos", le dijo Blaine con su voz débil y temblorosa.
Kurt parpadeó para contener las lágrimas. "Blaine, detente-".
"Me prometí que nunca te lastimaría... pero no puedo cumplir con esa promesa", Blaine dejó caer su mano del rostro de Kurt. "Si tú no los llamas, lo haré yo".
"Nadie va a llamar a la maldita policía, Blaine. Hemos pasado a través de esto antes y lo haremos otra vez. Dijiste que nunca te darías por vencido".
Blaine dejó que las lágrimas cayeran en cascada por su rostro. Miró hacia Lily, que estaba sentada con sus rodillas encogidas, abrazándolas contra su pecho y mirándolo fijamente como si fuera a estallar de nuevo.
Blaine escuchaba el sonido de Charlie en la sala, llorando por él y por Kurt. Se negaba a que lo que les pasó a sus padres pasara con ellos tres. Se inclinó hacia Kurt y lo besó suavemente en la boca, dejando que sus lágrimas se encontraran cuando rodaron hacia abajo contra sus labios. Kurt se alejó, luciendo confundido. Blaine miró a Lily, dándole una nostálgica mirada y luego se levantó.
"Quédate aquí, Kurt. Mantén a los niños a salvo. Te amo".
La confusión de Kurt creció mientras veía a Blaine caminar hacia la ventana. Él la abrió y salió a la cornisa.
"¡Blaine!", Kurt corrió y asomó su cabeza por la ventana. Blaine simplemente estaba allí de pie, mirando hacia abajo sobre la ciudad. Desde cinco pisos de altura, se podía ver a la gente saliendo de las tiendas, taxis pasando, pájaros volando bajo para recoger la comida de la cafetería justo al final de la cuadra. La brisa estaba jugando con su camiseta y sus rizos.
"Blaine, por favor", sollozó Kurt. "Regresa-".
"¿Recuerdas cuando te pregunté si alguna vez habías deseado poder volar? Siempre he querido simplemente volar lejos...".
"¡Blaine, maldita sea, detente!", Kurt comenzó a tratar de salir por la ventana, con Lily gritando y tirando de su pierna. "¡Lily, suéltame!".
"¡Papi, te vas a caer!".
"¡Lily, por favor, ahora no!".
Lily finalmente soltó la pernera de su pantalón y se sentó en el suelo bajo la ventana, tapándose los oídos con sus manos.
Kurt salió y se paró al lado de Blaine, con sus piernas inestables. Blaine estaba perfectamente inmóvil, mirando a su alrededor hacia la ocupada plaza por debajo de ellos.
"Bebé, por favor, sólo vuelve a entrar. Siempre hemos arreglado esto, podemos arreglarlo ahora".
"Estoy cansado, Kurt", Blaine giró lentamente, con su rostro luciendo relajado, pero sus lágrimas seguían cayendo. "Y tú también lo estás. Déjame ir".
"¡Nunca!".
"Lo siento", suspiró Blaine. "Te amo, angelo".
Blaine dio un paso hacia adelante, pero Kurt agarró su brazo y tiró de él hacia atrás rápidamente, causando que ambos se tambalearan un poco, pero recuperaron el equilibrio.
Kurt envolvió sus brazos alrededor de Blaine y sollozó dolorosamente contra su cuello. Blaine no le respondía.
"¡Blaine, NUNCA vuelvas a hacer esto otra vez! ¡No tienes permitido darte por vencido y yo no voy a renunciar a ti! Te necesitamos, bebé. Lily y Charlie necesitan un Papá y yo necesito a mi esposo. Por favor, sólo vuelve adentro".
Sintió a Blaine tensarse un poco antes de que su cuerpo comenzara a temblar. Blaine se inclinó un poco hacia atrás y descansó su frente contra la de Kurt, encontrándose con sus ojos nuevamente.
"Por favor, Blaine", lloró Kurt suavemente, con su pecho apretándose con dolor. "Regresa".
Las facciones de Blaine lentamente cedieron y asintió. Kurt se atragantó con el alivio y se movió para que Blaine pudiera entrar primero. Lily estaba mirando por la ventana, luciendo conmocionada y atemorizada. Cuando Blaine y Kurt estuvieron dentro, Kurt cerró la ventana y Lily corrió hasta Blaine, envolviendo sus brazos alrededor de su estómago.
"Por favor, no intentes volver a morir, Papá", lloró. Blaine lloraba mientras se arrodillaba y la dejaba envolver sus brazos alrededor de su cuello. "Te amo demasiado".
"Yo también te amo, Lily-Catarina", le respondió suavemente. Kurt se unió a ellos y abrazó fuertemente a ambos, los tres lloraron durante mucho tiempo antes de que finalmente lograran controlarse y se detuvieron.
"Lily, ve a revisar a Charlie", Kurt acarició su cabello alejándolo de su húmedo rostro. Ella asintió y caminó lentamente de nuevo hacia la puerta, mirando hacia atrás antes de salir.
Kurt se giró hacia Blaine, quien estaba mirando al suelo, viéndose avergonzado.
"No te engañé", Kurt restableció el motivo inicial para el ataque.
"Sí... lo sé", Blaine sacudió su cabeza. Kurt podía ver los engranes en su cerebro girando con sólo mirar su rostro. Estaba pateando su propio trasero.
"Vamos a conseguirte ayuda de nuevo. Mañana, volveremos con el doctor Keegan y hablaremos sobre ello. Blaine, necesitas aprender a dejar de culparte a ti mismo por tu enfermedad. No puedes evitarlo y los niños y yo lo sabemos. Te amamos de la misma manera".
Blaine lo miró de nuevo y asintió. "No te das por vencido conmigo".
Kurt secó una lágrima que estaba deslizándose por la mejilla de Blaine antes de tomar su rostro entre sus manos y besarlo suavemente. Sus frentes descansaron juntas y Kurt se acordó de todos aquellos años, de vuelta en San Patricio, viendo al mismo pequeño y asustado niño que parecía estar enfrentando en estos momentos. Kurt acarició la mejilla húmeda de Blaine con su pulgar.
"Nunca voy a darme por vencido contigo".
La plática con el médico vino y se fue.
Cumpleaños, aniversarios, desfiles de moda, pruebas de manejo, graduaciones y bodas también llegaron y se fueron.
Hasta el día en que Blaine Anderson falleció pacíficamente mientras dormía con su esposo aún a su lado, Kurt nunca se rindió. La vida fue dura, los días eran buenos y malos, los sentimientos fueron heridos, cosas invisibles eran vistas, las voces crecieron fuertes y tenues en la oscuridad de su mente, pero Blaine nunca se dio por vencido.
888
N/A: Soy una fresca burbuja emocional en este momento... De hecho, volví a escribir todo el final en la edición de aquí. Inicialmente, Blaine saltaba y moría, los niños eran alejados de Kurt porque él era como un desastre y terminaba en San Patricio después de que Burt lo obligaba a regresar a Lima... sí, no sentí eso. No hubiera sido un cierre real para Blaine y eso es lo que realmente quería. Gracias a todos por sus 85938493 horas y por su apoyo.
N/T: ¡Wow! Llegamos al final. Espero que la hayan disfrutado tanto como yo disfruté el traducirla. Muchísimas gracias a todos aquellos que la colocaron en sus favoritos, pero sobre todo, mil gracias para quienes se tomaron unos minutos de su valioso tiempo para comentar sobre los capítulos. Y ya que estamos agradeciendo, muchas gracias a kaylamoonshoes por permitirme traducir su maravillosa historia.
En fin, nos estamos leyendo en las traducciones que aún tengo pendientes (sí, he vuelto, y espero que esta vez logre volver a mi ritmo regular, jajaja). ¡Que tengan un excelente casi finde!
Gracias por tomarte unos minutos para leer.
