CAPITULO 21: "Miedo, Tortura y Sangre"

"Me han torturado,

He perdido a mi mejor amigo,

¿Por qué me pasa esto?

¿Es una coincidencia?

¿Es mi destino?".

Prisionero Anónimo.

Había pasado una hora desde el encuentro entre Cadance y el procurador, y en las mazmorras de Canterlot, Twilight se encontraba en medio de la densa oscuridad de la noche, temblando y con un espíritu roto por la desesperanza, el miedo, la impotencia y la rabia.

-¿P-Por qué me pasa esto? –Se preguntaba así misma entre lágrimas.

De repente la puerta se abrió mostrando la figura de dos guardias. Twilight retrocedió asustada al ver que uno de ellos comenzaba a acercarse.

-P-Por favor… no me hagan daño…

-El procurador quiere verte asesina –dijo el guardia mirando fijamente a Twilight. Luego acariciando su melena le dijo -¿Ya te usaron, verdad?

-¡NO ME TOQUES! –Grito Twilight enojada haciendo que el guardia se alejara de ella -¡MALDITO!

-Um… amigo, –dijo el guardia volteando a ver a su compañero –ayúdame a llevar a esta perra con el procurador.

-Claro amigo mío –asintió el guardia con una sonrisa maliciosa.

El guardia atrajo con su magia unas cadenas, mientras que su compañero atrajo la llave para desatar a Twilight de los grilletes que la sujetaban al piso. Acto seguido ambos guardias colocaron las cadenas en las patas de Twilight y la condujeron hacia la habitación del procurador.

Mientras caminaba por los pasillos, Twilight se percató que muchos guardias la observaban fijamente, algunos con lujuria y otros simplemente con indignación. Pasados unos minutos los tres se encontraban frente a la puerta de la habitación. Uno de los guardias se acercó y dio dos golpes a la puerta con su casco derecho. En respuesta la puerta se abrió mostrando al procurador.

-Señor, aquí está la prisionera –le dijo el guardia.

-Ustedes esperen aquí, yo me ocupare de ella –dijo el procurador acercándose a Twilight y conduciéndola al interior de la habitación.

-Sí señor –asintió el guardia mientras veía al procurador encerrarse en la habitación con Twilight.

Luego de que el procurador cerrase la puerta, condujo a Twilight frente a su escritorio. Después él se sentó detrás de este y observo que Twilight permanecía parada y lo miraba fijamente.

-Siéntate –ordeno el procurador.

Twilight no obedeció.

-Te ordeno que te sientes estúpida –repitió el procurador mostrando un poco de impaciencia.

Twilight se sentó sobre un almohadón rojo pero sin dejar de mirar fijamente al procurador.

-Supongo que ya sabes la verdad, ¿no es así?

Twilight no respondió.

-Te lo dijeron las cartitas de tus… defensores, ¿verdad?

Twilight no respondió solo lo observaba fijamente.

-Te dijeron que soy un conspirador, un corrupto, un… mentiroso –en ese momento se levantó de su asiento y camino en dirección hacia la ventana y observando hacia afuera dijo –y… un enemigo para Equestria. –el unicornio volteo hacia Twilight y comenzó a caminar hacia ella. En cuanto estuvo frente a ella le dijo –veo que tienes mucho valor, mucha fuerza de voluntad y creo que… -en ese momento comenzó a oler la melena de Twilight -…un espíritu inquebrantable. Te felicito, –dijo mostrando una sonrisa burlona, luego dirigiéndose a la ventana dijo –muchos criminales que han sido encerrados por mí, normalmente ya están en el borde de la locura y la desesperación. Y cada uno de ellos siempre llora y suplica diciendo… –en ese momento el procurador atrajo con su magia una bufanda de su perchero y colocándoselo en la cabeza comenzó a imitar a una yegua –Por favor… no me haga daño, tengo hijos, ¿Cuánto quiere por dejarme ir?, ¡YO NO FUI! Y puro blah, blah y blah –dijo el procurador quitándose la bufanda y lanzándola a su cama. Luego acercándose a Twilight (quien lo ignoraba) le dijo –mírame.

Twilight no volteo.

-Mírame.

Twilight no volteo.

El procurador se colocó sobre el escritorio y frente a ella grito enojado:

-¡MIRAME!

Twilight levanto la mirada.

El procurador al ver esto dijo:

-Veo que has perdido el miedo a retarme, –luego bajando del escritorio dijo –impresionante, muy impresionante –después camino hacia un pequeño mueble y del interior saco una botella de vino y dos copas para inmediatamente caminar hacia el escritorio y posteriormente servir el líquido en cada una de ellas. En cuanto termino de servir dijo mientras levantaba su copa –salud, discípula de Celestia.

El procurador bebió solo una parte de su copa, después viendo a Twilight le dijo:

-Sabes muy bien que yo nunca miento cuando de amenazas se trata. Debes decirme, ¿Quién de tus amigas es Shadow Blood?

-No se… de que está hablando –respondió Twilight con la cabeza cabizbaja.

-Twilight, el procurador no es un poni estúpido al que puedas verle la cara –le dijo el procurador mientras levitaba la otra copa que había servido, dio un sorbo y después coloco la copa en el escritorio, luego pregunto –Te vuelvo a preguntar, ¿quién de tus amigas es Shadow Blood?

-N-No lo sé, yo…

El procurador camino lentamente alrededor de ella, luego (sin que Twilight se percatara) atrajo con su magia una regla de madera y él la golpeo en la cabeza.

Twilight cayó en el suelo mientras gemía un grito de dolor. El procurador al ver esto la golpeo nuevamente solo que esta vez en el estómago, después la golpeo cinco veces en todo el cuerpo. Twilight soltó varios gemidos mientras se retorcía en el suelo:

-¡B-BASTA!... ¡POR FAVOR!... ¡DETENGASE!

-Te voy a dar una pista, para que me digas la respuesta –le dijo el procurador enojado –el cadáver que dejo tu amiga Shadow Blood tenía crema batida con chispas de chocolate. Dime, ¿Cuál de tus amigas es o se dedica a hacer postres? –El procurador observo que Twilight no respondía, entonces le grito -¡HABLA!

Twilight solo temblaba, gemía de dolor y algunas lágrimas salían de sus ojos.

El procurador se quedó observándola por unos minutos. Luego lanzo la regla hacia el piso, se acercó a ella y le dijo:

-Eres igual a mi hija, ¿lo sabias? –Decía el procurador sentándose detrás de ella –tan frágil, tan valiente, tan lista y tan… rebelde.

-¿P-por qué me hace esto? –pregunto Twilight con lágrimas y sin ver al procurador –Y-Yo… jamás le he hecho daño… ¿Q-Que he hecho para que us-usted me haga esto?...

El procurador tomo un respiro, levanto a Twilight del suelo con su magia y la condujo hacia la ventana de la habitación. Después atrajo una almohada y coloco sobre ella a Twilight. Luego lanzo un rayo hacia la ventana mostrando una imagen de Ponyville, el procurador se sentó a su lado y le dijo:

-Tranquila Sparkle, solo vamos a disfrutar de la masacre.

-¿Ma-Masacre? –pregunto Twilight con miedo.

-Si Twilight, supongo que si no quieres hablar… –en ese momento la imagen mostró que un tren había llegado a la estación de Ponyville -…por lo menos te daré el gusto de que veas por última vez a tus amigos los pueblerinos.

(Nota para el lector: las siguientes escenas ocurren en Ponyville, pero no desde la perspectiva que ven Twilight y el procurador (ya que ellos lo ven desde una perspectiva aérea) sino desde la perspectiva de los habitantes y de algunos otros personajes).

El tren se había detenido, las puertas de cada uno de los vagones se abrieron y en medio del denso vapor que sacaba la locomotora varios guardias comenzaron a avanzar de manera silenciosa. Cada uno de ellos llevaba su armadura, su casco, su escudo y una lanza.

Luego de unos segundos, toda la tropa se encontraba formada detrás de la estación. Shining Armor comenzó a inspeccionar a cada uno de ellos para ver (desde su perspectiva militar) si contaban con todos los elementos necesarios para llevar a cabo la misión que había recibido por parte del procurador.

-Bueno soldados –dijo el unicornio colocándose frente a ellos –supongo que ya saben que nuestro deber es proteger a Equestria de sus enemigos. Pero hoy tenemos a un enemigo en común: La anarquía. La anarquía es el intento de alterar el orden establecido por nuestra diosa la princesa Celestia, por lo que es nuestro deber acabar con todos ellos y capturar a sus líderes –en ese momento observo que un guardia tenía un rostro de preocupación, Shining se paró frente a él y le pregunto -¿Tienes miedo al enemigo?

-N-No señor –respondió el guardia con temor.

-¿Te da miedo matar?

-Es que yo...

-Escúchame bien soldado, –dijo Shining Armor viéndolo a los ojos –olvida todo lo que tus padres te dijeron sobre el perdón o la misericordia. Esos ponis son enemigos de Equestria, como lo fueron y lo son los changelings, los grifos o cualquier otra raza de vida que intente acabar con nuestro reino. ¿Entendiste?

-S-si señor –respondió el guardia con temor, pues durante toda su carrera militar nunca había escuchado (ni mucho menos pensado) que su capitán dijera cosas que (a su parecer) podrían considerarse crueles.

-Muy bien –dijo Shining Armor alejándose del guardia. Después se colocó su casco y de espaldas a la tropa ordeno -¡AVANZEN! ¡YA!

Las tropas avanzaron al igual que su capitán que las comandaba.

Mientras tanto en la plaza de Ponyville algunos ponis se encontraban acostados en el suelo, habían colocado mantas para dormir y una fogata para tener luz y calor.

-Qué noche tan tranquila, ¿no lo crees Comet Tail? –pregunto un pegaso de pelaje negro.

-Si Thunderlane –respondió el unicornio de forma desanimada –aunque me gustaría en este momento tener un poco más de acción.

-¡OH VAMOS! Quemamos diez negocios en el transcurso del día y hasta quemamos la alcaldía, ¿Qué más querías? ¿Qué nos reprimieran? –dijo Thunderlane con un tono de burla.

-¡GUARDIAS! ¡GUARDIAS! –gritaba un poni de tierra corriendo hacia la plaza de forma despavorida.

De repente se comenzó a escuchar el golpe de los escudos que se acercaban a atacar la plaza, algunos de los que acampaban comenzaron a esconderse en los arbustos, en las casas e incluso en los botes de basura.

Poco a poco la figura de los guardias comenzó a dibujarse en varias partes de la población. En una calle, una unicornio de pelaje lila y melena purpura intentaba escapar hacia su hogar, pero en cuanto intento escapar observo que varios guardias se acercaban hacia ella lentamente y apuntando sus lanzas, provocando que ella retrocediera nuevamente hacia la plaza. Mientras que en las casas, varios ponis cerraban sus puertas y ventanas.

Los guardias se acercaron lentamente hasta finalmente acorralar a todos los ponis que se encontraban en la plaza. En ese instante una voz ordeno:

-¡ALTO!

Los guardias se detuvieron, pero mantenían sus lanzas en posición de ataque.

En ese momento de entre los guardias apareció Shining Armor, quien camino hacia donde se encontraba el grupo de ponis que había quedado acorralado en la plaza.

-Veo que no dieron resistencia, –dijo el unicornio caminando alrededor del pequeño grupo de ponis –estoy seguro que saben por qué estamos aquí, ¿Verdad? –En ese momento volteo hacia el lugar donde se encontraba la biblioteca de Twilight, la cual lucia aparentemente deshabitada –Um… interesante. –Después volteo a ver a sus tropas y les dijo señalando –ustedes tres, entren y registren la casa.

-¡SI SEÑOR! –asintieron los guardias caminando en dirección hacia la biblioteca.

Mientras tanto en el interior de la biblioteca, una vela alumbraba la habitación. En el interior del recinto no había más que sollozos y una tristeza hasta cierto punto inquietante. Un dragón purpura que se encontraba en el suelo murmuro:

-Twilight… lo siento… no te pude defender… no cumplí mi código…

-Tranquilo Spike –dijo una poni de melena rosa acariciando al pequeño Dragon –tú no tienes la culpa de lo que haya pasado. Simplemente… no podías pelear con todos ellos y…

-¡NO ME CONSUELES PINKIE! –Grito Spike enojado -¡ERA MI DEBER PROTEGERLA! ¡NO IMPORTABA QUE FUERAN GUARDIAS!

-¡Shhhhhhhhh! Tranquilo Spike –murmuro Pinkie tratando de evitar el ruido.

-¡COMO QUIERES QUE ME TRANQUILIZE!

En ese momento unos fuertes golpes se escucharon en la puerta, se oyó una voz que dijo:

-¡GUARDIA REAL! ¡HABRAN ESTA PUERTA!

Al escuchar esto, Spike corrió hacia la cocina. Pinkie un poco confundida le pregunto:

-Um… ¿Qué haces Spike?

En ese momento Spike salió de la cocina llevando un cuchillo en sus manos.

Pinkie un poco asustada corrió hacia el segundo piso para esconderse, Spike se colocó frente a la puerta.

-¡TRES! ¡DOS! ¡UNO! ¡AHORA! –gritaron los guardias corriendo en dirección a la puerta, para después tumbarla y entrar en el interior de la biblioteca.

-En el nombre de Celestia…

El guardia no pudo terminar de hablar, pues Spike se abalanzo sobre él, haciendo que cayera en el suelo. En cuanto estuvo en el suelo Spike comenzó a apuñalarlo en el cuello con el cuchillo.

-P-por fa…

-¡ESTO ES POR TWILIGHT! –gritaba Spike mientras apuñalaba al guardia.

Uno de los compañeros del guardia saco de su armadura una pistola y la apunto a Spike, su otro acompañante sorprendido le dijo:

-¡¿QUÉ DEMONIOS ES ESO?!

Un fuerte tronido se escuchó, afuera de la biblioteca los guardias quedaron paralizados por el sonido, al igual que los habitantes que se encontraban escondidos en sus casas, en los arbustos y en otros lugares.

Shining Armor corrió rápidamente en dirección a la biblioteca.

Cuando él llego quedo estupefacto al ver la escena: En la entrada del recinto se podían ver dos cadáveres claramente reconocibles; uno era un guardia que tenía clavado un cuchillo de cocina en el cuello y a su lado un pequeño dragón purpura con una perforación en la cabeza.

-¿Quién disparo? –pregunto Shining Armor a los dos guardias que quedaban.

-Y-Yo señor –respondió uno de los guardias.

Shining reconoció inmediatamente al guardia, era el guardia que en la estación se había mostrado inseguro por llevar a cabo las órdenes de su capitán. Shining se acercó a él y le dijo mirándolo a los ojos:

-Buen trabajo soldado.

Luego volteando hacia las escaleras vio la figura de una poni rosada que solo veía la escena. Shining al verla le ordeno:

-Acércate.

Pinkie no se acercó.

-¡ACERCATE! –ordeno nuevamente Shining.

Pinkie camino lentamente hacia donde estaba Shining, en cuanto estuvo frente a él le dijo con lágrimas en los ojos:

-¿P-Por qué haces esto?

-Supongo que quieres ver a Twilight, ¿Verdad?

-S-si –respondió Pinkie asustada.

-Te concederé tu deseo. –dijo Shining Armor. Luego viendo al segundo guardia (que no tenía pistola) le ordeno –Trae las cadenas y llama al carruaje.

-¡SI SEÑOR!

-Sígueme Pinkie Pie –ordeno Shining Armor empujando a la poni rosada y conduciéndola hacia afuera.

Antes de salir Pinkie observo por última vez el cadáver de Spike, ella se detuvo frente a él y le dijo con lágrimas:

-Le diré a Twilight de tu sacrificio… lo prometo…

-¡CAMINA! –ordeno Shining empujando a Pinkie hacia la puerta. Antes de salir Shining volteo a ver al soldado que había disparado y le dijo –tu valentía será recompensada en cuantos vuelvas a Canterlot.

-S-si señor –respondió el guardia con desanimo.

Shining y Pinkie salieron de la biblioteca, en ese momento Shining se dirigió hacia los ponis que se encontraban acorralados en la plaza mientras que Pinkie fue encadenada por cuatro guardias que la esperaban en la entrada, luego Shining comenzó a inspeccionar a los ponis uno por uno.

-Tú –dijo el unicornio señalando a la unicornio de pelaje lila y melena purpura que había intentado escapar.

-¿Y-Yo? –respondió la unicornio confundida y señalándose a sí misma.

-Sí, acércate –ordeno Shining Armor.

La unicornio camino lentamente hacia donde estaba Shining. En cuanto estuvo frente a él, este le pregunto:

-¿Cómo te llamas?

- A-Amethyst Star –respondió nerviosa la unicornio.

-Muy bien. –dijo Shining Armor. Luego volteando a su tropa y señalando dijo –ustedes cinco, encadénenla.

-¡¿QUÉ?! ¡NO! ¡POR FAVOR! ¡YO NO HE HECHO NADA! –suplico Amethyst Star al ver que los cinco guardias se acercaban a ella.

Shining volvió nuevamente a inspeccionar a los ponis, esta vez señalo a una pegaso de pelaje gris, melena turquesa y que tenía un moño rosa.

-Tú, ven aquí –ordeno Shining Armor.

La pegaso avanzo lentamente hacia donde estaba Shining.

-Dime tu nombre –ordeno Shining Armor.

-F-Flitter –respondió la pegaso nerviosa, pues sabía muy bien lo que significaba esa orden.

-Ustedes cinco, encadénenla –ordeno Shining Armor a otros cinco guardias.

Flitter no protesto y simplemente dejo que los guardias cumplieran sus órdenes.

En ese momento un carruaje apareció en el cielo y aterrizo en la plaza. Shining Armor volteo a ver a las nuevas prisioneras (entre ellas Pinkie Pie) y les ordeno:

-¡SUBANSE! Se alegraran mucho de ver a su "futura gobernante de Equestria" –esto último lo dijo de forma burlona.

Las tres prisioneras subieron al carruaje, después las puertas se cerraron y el carruaje partió en dirección a Canterlot.

(Nota para el lector: las siguientes escenas ocurren nuevamente en la habitación del procurador)

-Bueno Sparkle, –dijo el procurador atrayendo la copa que había dejado en el escritorio – ¿Te gusto la masacre?

-No fue una masacre –respondió Twilight enojada, luego grito -¡POR QUE ARRESTO A ESAS INOCENTES!

-¿Por qué? Pues porque quiero –respondió el procurador con un tono de cinismo. Luego dijo -Por cierto, ya me harte de tenerte aquí en mi habitación, será mejor que regreses al lugar que perteneces. ¡GUARDIAS!

-Ordene procurador –dijeron entrando a la habitación los dos guardias que habían escoltado a Twilight.

-Llévenla de regreso a la mazmorra donde pertenece.

-Si señor –asintieron los guardias.

Los guardias se acercaron a Twilight y la levantaron bruscamente. Twilight saco un chillido de dolor, pues los golpes que había recibido la habían dejado débil y sin fuerzas.

Luego de unos minutos, Twilight se encontraba nuevamente en la misma mazmorra. Ella entro sin protestar, pues su mente le decía que a pesar de todo lo que hasta ahora había sufrido solo le quedaba la dignidad.

Pero en cuanto ella entro vio a dos nuevos acompañantes en la mazmorra: uno era un unicornio de pelaje azul marino y melena azul celeste y el otro era un pegaso color crema, melena gris y con una barba negra en su rostro.

-¿Quiénes son ustedes? –pregunto Twilight asustada.

-¿Por qué? ¿Te damos miedo? –pregunto el pegaso.

-N-No es que se supone que… ¿Por qué están encerrados?

-No tema señorita –dijo el unicornio azul haciendo que Twilight lo volteara a ver –Nosotros no queremos hacerle daño –el unicornio camino en dirección hacia donde se encontraba Twilight y le dijo –solo estaremos con usted por unas horas.

-¿Unas horas? –Pregunto Twilight confundida -¿Pero que hicieron para que los arrestaran?

-Nada en particular, simplemente no contábamos con los papeles que se requieren para habitar aquí en Canterlot –dijo el unicornio, luego arrodillándose le dijo -¡Oh, discúlpeme! Me llamo Shield Imagination, es un placer conocerla.

-Yo soy Twilight Sparkle.

El pegaso se acercó a hacia donde se encontraban ambos ponis y viendo a Twilight le dijo:

-Yo soy Suspect Crow, un placer conocerla Twilight Sparkle.

-Igualmente.

-Bueno chicos –dijo el unicornio a los ponis –que tal si aprovechamos nuestro corto tiempo para platicar.

-Me parece buena idea –dijo el pegaso, luego volteando a ver a Twilight le pregunto -¿vienes?

-Um… claro.

Continuara

Hola amigos lectores, pues este fue un capitulo muy especial, ustedes dirán: ¿Por qué? Porque precisamente este 5 de Enero de 2016 este Fanfic cumple un año de existencia. Les agradezco a cada uno de los que aportan con sus reviews, con sus likes en la pagina, bueno con todo. Espero les haya gustado, ya saben que si quieren conocer más de su servidor, busquen mi página de Facebook como ShieldImagination97. Dejen sus comentarios, sin más que decir, nos vemos en el capítulo 22. Adiós lectores