Buenas, por fin vengo con el nuevo capítulo. Omitiré las desventuras que he vivido desde el capítulo pasado para decir que por fin pude escribir este capítulo...lo hice entre clases, pero con cariño como siempre.

Gracias por todo el apoyo que le dan a este fic...significa mucho para mi y lo aprecio en verdad.

Nuestra narradora será Peridot.

Ya saben, Steven Universe no me pertenece.


–¡Amatista!

Puse mala cara ante la estruendosa risa de Amatista, bajé el volumen de los audífonos y me retiré de la partida. No tiene que malentenderse, no es que sea una mala perdedora como esos tontos que se van a mitad de un combate porque las cosas no salen como ellos quieren, esto era algo totalmente diferente…no fue por mi culpa. Me recargué en mi silla de playa esperando que Amatista dejará de reírse…para terminar de empeorar todo como no es una jugadora tan dedicada como yo y no quería activar su chat de voz, tuve que hablarle de mi teléfono y de mi saldo para ponernos de acuerdo.

–No me cubriste – Expliqué – ¡Se suponía que tenías que hacerlo, tenías al otro equipo enfrente y me dejaste morir!

Lo siento, es que me distraje comiendo – Fruncí el ceño…bueno, no me sorprendía mucho viniendo de ella…ahora recordaba porque no jugaba en línea con Amatista – Bueno, olvídalo, ¡juguemos otra partida!

–No.

Vamos, no te enojes P-Dot, prometo cubrirte esta vez.

–No es eso – Dije volteando a ver el reloj que tenía en la habitación que compartía con Lapis – Lapis llega hoy…no debería tardar.

Aw…de acuerdo, sólo porque L ha estado fuera casi una semana – Por mis estrellas, ¿cuánto tiempo llevaba jugando?, para mi fortuna hace rato había hecho un intento de comida casera que no estaba del todo mal, la casa esta decente y estoy vestida. No tengo pendientes por hacer – Por cierto, Perla me dijo que te hablará sobre el cambio de planes que hubo para nuestra fiesta de año nuevo, verás…

Escuché la puerta principal abrirse para mi asombro. Sabía que era tarde, pero, ¿tan tarde? Me quité los audífonos dejando a Amatista hablar sola y corrí a la sala, al asomarme por el marco de la puerta pude ver a Lapis soltando sus maletas con un rostro molesto. Mi compañera de cuarto volteó a verme con sorpresa al notar mi presencia, como si no esperará verme tan pronto…sin embargo, me sonrió y me estiró los brazos, yo fui a abrazarla con alegría. Después de los viajes tan seguidos que tenía que hacer esa se volvió nuestra pequeña rutina de recibimiento.

–¿Cómo te fue? – Pregunté cuando me separaré...aunque ya sabía la respuesta.

–Bien – De nuevo ese tono tan cortante y serio…¿había algo mal?

–Iré a la cocina, ya regreso.

Era un extraño déjà vu cada vez que Lapis regresaba a casa, no sólo por nuestro encuentro, sino por lo que seguía después de eso. Siempre iba a la cocina, como ahora, a prepararle un té mientras ella se sentaba en el sofá, ida, con la mirada fija en su montaña de libros y reportes de investigación…al mismo tiempo que sostenía su boleto de regreso a Ciudad Imperio desde Pueblo Océano…que estaba algo lejos hablando en términos de distancia y tiempo. Cuando le entregaba el té ella me sonría con gratitud sin decirme nada, me sentaba a su lado…y silencio.

–¿Estás bien? – Pregunté un poco incómoda.

–Sí – Contestó Lapis mientras le daba un sorbo a su té – Sólo un poco cansada…Pueblo Océano es un lugar extraño desde el incendio.

Miré de reojo sus cosas, esta vez traía menos que la vez pasada, ¿habrá tenido dificultades y por eso tardo en regresar? Puede ser porque estamos a punto de terminar Diciembre y el clima es muy frío por aquí…no debe ser sencillo. Lapis es increíble sin duda, admiró todo lo que hace y estoy feliz de que esté haciendo las cosas que quiere, a pesar de que nuestra convivencia haya dado un giro.

Lapis entrará formalmente a trabajar al acuario de Ciudad Imperio a principios de año, pero antes de eso tiene trabajo previo de investigación de campo en Pueblo Océano. Como está retirado se queda allá en un hostel, viajar todos los días sería más caro y cansado…generalmente sus jornadas han sido cortas, de dos a tres días, sin embargo, la pasada fue una semana entera y esta fue de cinco días. Sé que es difícil, así que intento ayudarla…aunque sea un poco.

–Descuida Lapis, es normal porque acabas de llegar – Dije mientras sacaba la tableta que me había regalado…ya que no encontró un sustituto para mi grabadora, pero insistía en compensarme de alguna forma – Las estadísticas dicen que los de nuevo ingreso reciben el trabajo que nadie quiere hacer…pero ya casi acaba Diciembre y eso terminará – No estaba segura de la fuente…¡pero no importa, es verdad!

–Sí…tienes razón.

–Pero me tomó por sorpresa que te mandarán a Pueblo Océano, no me dijiste cuando te dieron el empleo –Ella me aviso unos pocos días antes de irse a su primer viaje, estaba un poco confundida.

–…Yo tampoco sabía en ese momento.

Sé que Lapis está cansada…pero su tono de voz era realmente incómodo. Al parecer, Lapis se dio cuenta de cómo me sentía porque me abrazo avergonzándome un poco, hizo que me recostará sobre ella…podía sentir sus manos en mi cintura y su respiración en mi pelo, quería voltearme para verla a los ojos, pero desistí por pena, aún así era agradable. Mi compañera de cuarto no es una persona muy afectuosa con los demás al contrario de mi.

–Te extrañe y estoy feliz de verte – Mi rostro se pone rojo con facilidad…era bueno que no me estuviera viendo en este momento – ¿Cómo has estado y qué has hecho en estos días?, me encantaría saber.

–Bueno, primero…

Antes de que pudiera contarle mis desventuras…que básicamente eran Amatista molestándome, trabajo y reuniones con mis jefes, sonó el teléfono de la casa. Las únicas personas que tienen este número son los padres de Lapis y las "Gemas de Cristal". Al contestar se escuchaban muchos ruidos de fondo, gritos y golpeteos; Lapis se acercó un poco más a mi para escuchar aunque no era necesario, este teléfono lo compré usado y es bastante viejo, pareciera que tiene el altavoz activado siempre.

¡Amatista, basta!..¿Peridot? – Hice un ruido de afirmación – Te llamé muchas veces al celular pero no contestabas…dejaste a Amatista hablando sola.

–Lo siento, llego Lapis y…

¿Está Lapis ahí?, salúdala de mi parte…¡Amatista, en serio, deja en paz la puerta!, en fin, le dije a Amatista que te comentará sobre los cambios de nuestra fiesta de fin de año, pero supongo que no le hiciste caso…hemos decidido cambiarla a este sábado.

–¿Una semana antes, por qué? – Generalmente cancelábamos nuestros compromisos para estar el último día del año juntas, era extraño.

Steven se irá de vacaciones con Greg la próxima semana…y como quiere invitar a su amiga Connie, decidimos hacerlo así – Oh…ya veo – Además, ¡es perfecto, Lapis podrá asistir!, y nos imaginábamos que querías pasar ese día a solas con ella…y bueno…yo…tengo una cita con Sheena.

–¿El treinta y uno? – Además, ¿no estaba triste por qué no fue a la obra? De todas formas…no creo que sea lo mejor preguntarle ahora – De acuer…ah – Volteé a ver de reojo a Lapis, no creo que sea justo obligarla a ir cuando tiene mucho trabajo, sé que se sentirá mal si voy yo sola porque pensará que es su culpa – Lo siento, creo que no podré ir, es que… – De pronto, Lapis me quitó el teléfono.

–¡Hey!

–Hola Perla…sí…sí, no te preocupes, estaremos ahí – Dicho eso, Lapis colgó.

–¿Por qué hiciste eso? – Pregunté estupefacta mientras me sentaba en el sillón.

–No tienes nada que hacer ese día, ¿verdad?

–¡P-Por supuesto que sí, Lapis! – Era bastante obvio saber cuando estaba mintiendo…argh – Soy una persona muy ocupada.

–¿Cómo quedarse a jugar videojuegos?

–Lapis, trabajo probando videojuegos.

–Es diferente…ya puedo ubicar los juegos en los que trabajas y los que juegas por diversión…llevamos viviendo un largo tiempo juntas – Rayos… – ¿Por qué ibas a decirles que no? – Me quedé sin saber que decir, desvié la mirada y fruncí el ceño, a lo que Lapis me sonrió ligeramente – ¿Es por mi trabajo?

–No… – Lapis me sonrió y bufé con molestia – Es que, siempre regresas llena de trabajo y cansada, no es justo que vayas.

–No es tanto trabajo.

–Me he dado cuenta que trabajas en las noches, aunque finjas que en el día todo está bien –Bien hecho Peridot, Jasper no es la tonta, tú la eres…no debiste decir eso, sé perfectamente que Lapis sólo se preocupa por mi e intenta que no sienta todo esto…pero quería ayudarla y esto me frustraba.

–…Bien, entonces iré a trabajar – Lapis se paro del sillón y tomó sus libros y papeles que estaban sobre la mesa – Así podremos ir el sábado, ¿no? – Mi compañera de cuarto se acercó y me besó la frente. Me sonrió con comprensión, algo que me lastimó un poco…para después irse a nuestra habitación.

Me recosté en el sofá mirando el techo de nuevo, estaba tan frustrada conmigo misma que no podía demostrarlo, ¿qué debería hacer? Sólo quería que Lapis estuviera bien…y de alguna forma, siento que la pasa muy mal por mi culpa. Desde que se mudo de nuevo tiene esa sensación de culpabilidad y obsesión por no lastimarme…por no hacerme daño acosta de ella. Yo no quiero eso, no quiero que me oculte cosas o se guarde todo para ella; he intentado hablar pero es tan difícil, porque no me contengo en nada y Lapis es tan complaciente.

Al día siguiente le avisaron a mi compañera de cuarto que tendría que hacer otro viaje la próxima semana, sin embargo, le indicaron que regresaría antes de año nuevo. Estuvo muy estresada…sobre todo por la fecha de la fiesta que es un "día perdido de trabajo"…aunque no lo dijo con esas palabras. La acompañé en las noches preparándole café, viendo si necesitaba ayuda de algún tipo mientras jugaba videojuegos cerca de ella, otras veces la veía trabajar porque era divertido e interesante conocer temas nuevos, además de ver la forma en que se desenvolvía Lapis en su trabajo. Eran sólo algunas cosas que se me ocurrían en las que podía ayudar…y creo que funcionaban. Me puse nerviosa de que no terminará a tiempo…pero pudimos ir el sábado a la fiesta.

–¡Hola! – Dijo Perla mientras nos abría la puerta – Que bueno que hayan podido venir.

–Ajá…

–¡Peridot, Lapis! – Gritó Steven mientras se acercaba a nosotras y abrazaba a Lapis – ¡Lapis, invité a mi amiga Connie, tienes que conocerla! – Steven la tomó de la mano y la arrastró al interior de la casa ante mi mirada de incredulidad. Perla lucía divertida y feliz con la situación; mientras tanto, Amatista se asomó para verme.

–Hey, P-Dot, ¿por qué esa cara?

–…No es nada.

Nuestras fiestas de año nuevo eran una tradición desde nuestro primer año de universidad, fecha en que empecé a compartir cuarto con las chicas. Las fiestas eran divertidas y no digo que este año no lo fuese…quizá era lo preocupada que estaba por la situación de Lapis, pero muchas cosas habían cambiado y no era malo, sólo extraño…Lapis, los sentimientos de Amatista, Sheena…incluso la amiga de Steven. Yo no había cambiado mucho desde entonces…pero todo sigue su rumbo.

Comimos e hicimos algunos pequeños juegos que habíamos preparado para Steven y Connie, aunque veía a Lapis feliz podía notar que estaba agotada y cansada, quise preguntarle por su estado en ese momento pero lo omití. Con las horas pude ver que cada quién tomo su espacio para hacer ciertas actividades: Perla estaba terminando los últimos detalles de la cena, Garnet y Greg escogían música en un rincón de la habitación, Lapis, Steven y Connie jugaban cartas…y yo estaba en la mesa de la cocina, viendo a Amatista atragantarse de bocadillos.

–¿Qué te pasa? – Preguntó Amatista mientras terminaba de comer una torta – Hoy estás realmente aburrida viejo, aunque sé que no te gustan las fiestas.

–¿Y que hay de ti? – Respondí con fastidio mientras tenía el rostro pegado a la mesa – Estás aquí aburriéndote conmigo.

–Gracias por despreciar mi amistad – Miré feo a Amatista, que se rió al verme – Con gusto iría a molestar a Perla pero está muy enojada conmigo por lo que le hice a Sheena – Cierto…recuerdo haber escuchado que fue hasta su casa y destruyó su motocicleta, no entendía mucho por qué lo hizo siendo que al principio estaba muy entusiasmada con Sheena, pero ahora no soporta que Perla ande tras ella, dice que es "una mala influencia" – Aunque no hay mucha diferencia de Perla, estás muy antipática.

–No estoy de antipática.

–¿Era cierto lo que dijo Perla de que no querías venir?, viejo, sólo tenías que decirlo.

–¡No es eso! – Dije gritando mientras golpeaba la mesa en una pequeña rabieta – Por supuesto que quería venir, es que…no me siento bien…obligar a que Lapis venga.

–Pues se está divirtiendo mucho – Respondió Amatista señalando a Lapis sonreír mientras le enseñaba sus cartas a Connie y Steven, que hacían cara de frustración – No veo cual es el problema.

–Acaba de regresar y está muy ocupada con sus investigaciones…realmente tiene mucho que hacer por su trabajo y me siento culpable de que pasé mucho tiempo conmigo – Amatista me miró en silencio…por alguna razón sentí que estaba interrogándome – ¡Pero está bien!, estoy preocupándome demasiado…pronto se acabará el año y dejará de hacer esos tontos viajes a Pueblo Océano…le darán otro trabajo por lo bien que lo ha hecho.

–P-Dot…¿en serio no lo sabes?

–¿Saber qué? – Volteé a verla confundida.

–¿No te acuerdas de lo que nos contó Perla?

–¿Perla? – Pregunté aún más confundida.

–Nuestra Perla no, la hermanastra de Perla…que también se llama Perla – ¿Qué? – ¡La que siempre se viste de azul y tiene los ojos tapados por el fleco!

–¡Ah, esa Perla! – Dije chasqueando los dedos, como sólo la conocí una vez hace más o menos un año y medio no me acordaba.

–Ella trabajó en el acuario de Ciudad Imperio y nos explicó como eran las cosas ahí…se supone que escoges de antemano la zona donde estás trabajando, así que los cambios son extremadamente difíciles – ¿Qué? – Bueno, no me sorprende, L realmente te odiaba en esos días que pidió el empleo…por eso no me agradaba – Amatista se acercó un poco más a mi al ver que me quedé…ida – Pensé que ella te lo había dicho y estabas bien con ello.

–Pero…ella me dijo que cambiaría de sección – Amatista se quedó viendo de reojo a Lapis, para finalmente tomar más bocadillos de la mesa.

–Deberías hablar con ella.

Cuando estaba a punto de responderle Garnet puso música con un toque lento para Steven y Connie...decidí dejar de pensar en el trabajo de Lapis por ahora porque no era el momento adecuado, ya podría encontrar tiempo para hablar con mi compañera de cuarto.

Después de eso Perla nos llamó para cenar, como no teníamos espacio para tanta gente y hacía mucho frío como para ir afuera comimos sentados en el suelo. Esa noche nos quedaríamos a dormir en casa de las chicas en el cuarto de visitas…originalmente íbamos a darle esa habitación a Steven que pasa tanto tiempo con nosotras que podría decirse que vive aquí, pero él prefería su cama en la esquina de la sala.

Nos fuimos a dormir alrededor de la media noche. Estábamos viendo una película cuando Lapis, Steven y Connie se quedaron dormidos, Garnet fue a acostar a los dos últimos mientras yo desperté a Lapis y le dije que nos fuéramos a nuestra habitación, me despedí vagamente de las chicas y Greg que iban a quedarse a terminar la película, Lapis estaba tan adormecida que sólo hizo un leve gesto con la cabeza. Cuando llegamos al cuarto nos pusimos la pijama que habíamos traído, y al acostarme, para mi sorpresa, mi compañera de cuarto se abrazo a mi con entusiasmo.

–¿No tenías sueño?

–Sí, es que realmente esa película era muy aburrida – Respondió Lapis – Pero todo lo demás fue muy divertido, me alegre mucho ver a Steven.

–Sí… – Contesté con tono robótico. Sólo tenía la leve iluminación que entraba por la ventana para ver, el cuarto estaba bastante oscuro así que no podía distinguir el rostro de Lapis…pero sabía que me estaba viendo con sorpresa.

–¿No te divertiste? – Preguntó Lapis con sorpresa. Hice una mueca de incomodidad y me giré para no quedar frente a ella a pesar de que no podía verla…Lapis me acarició la espalda y se acercó a mi de forma comprensiva – ¿Qué sucede?, has estado triste desde que llegué – Esta era una buena oportunidad, pero, ¿cómo podría decirle sin lastimarla?

–¿Qué pasa realmente con tu trabajo?

Lapis rió ligeramente.

–¿De qué estás hablando?

–Sabía que había algo extraño desde que no me avisaste que te irías a Pueblo Océano…pero hasta ahora me puse a pensarlo y lo confirmé, hay algo raro sobre todo – Volteé a ver a Lapis, por la distancia podía distinguir bien sus expresiones – ¿No confías en mi? – Lapis se quedo en silencio…poco después suspiro y se giro para acostarse nuevamente en la cama ante mi cara de incredulidad – ¡Hey, ¿qué haces?! – La miré esperanzada de que dijera algo más...pero eso no paso –Lapis… – Susurré bastante nerviosa.

–Desde el principio planeé irme a trabajar de campo, todo eso fue antes de conocerte y…cuando te conocí ese deseo creció, quería alejarme de ti lo más pronto posible porque eras una compañera de cuarto molesta – Dijo Lapis aun dándome la espalda – Pero ahora las cosas son diferentes, no puedo hacer eso, no quiero hacerlo…así que sólo déjame arreglar las cosas, no te preocupes, yo puedo solucionarlo sola.

Yo no quería que dejará de hacer lo que quisiera hacer por mi.

Lapis no me dijo nada después de eso y me puso aún más incómoda. Empecé a notar algo desde que la idiota de Jasper se empezó a involucrar con ella y ahora me quedo claro después de tanto tiempo. Siempre me costó entender a mi compañera de cuarto: sus acciones y su actitud antes de mudarse y cuando regresó, constantemente hacía un esfuerzo por hacerlo. Ella era una persona con miedo a las responsabilidades, libre, dejada consigo misma…indiferente a todo para no sufrir daño, y ahora…sólo intenta no lastimarme, entiendo eso pero no siento que sea la forma correcta de hacerlo. En este momento no siento que sea diferente de Jasper.

–Está bien…no tienes que preocuparte Lapis, ¡encontraremos una alternativa!, como…ah… – Había algo que estuve pensando toda la fiesta – Podemos mudarnos a Pueblo Océano…por mi trabajo puedo darme ese lujo.

–Peridot, Ciudad Imperio es tu hogar…aquí están Steven y las chicas.

–Entenderán – Dije en tono comprensivo.

–¿En verdad has considerado lo que es irte de aquí y dejarlos? – Guardé silencio porque, honestamente, no lo había pensando tan detenidamente…pero no es como si necesitará hacerlo, es lo que hay que hacer.

–Pero…

–Lo siento, sólo...vamos a dormir, ¿de acuerdo?

–...Está bien.

Al final, el momento adecuado no era ahora.

–No tienes que preocuparte...solucionaré todo.

Sí...iba a ser una noche larga.


Siento es difícil tanto para Lapis como Peridot...tomando en cuenta las personas que son.

Por cierto, ¿han notado que el capítulo donde Lapis va a dar su curriculum y donde le dan su aprobación son narrados por Peridot?

Gracias por leer :)