La energía regresó y todo se iluminó.

El ramo nunca fue lanzado, Lu se lo entregaba a su cuñada, esta con asombro lo tomó, Heero que se encontraba a su lado, rápidamente se arrodilló frente a ella y extendió una pequeña caja...

Relena estaba estupefacta, esto si que era una sorpresa, ella sabía que Heero la amaba, lo había demostrado muchas veces ya, pero jamás se imaginó que el fuera de esos hombres que daban anillos de compromiso y se arodillaran para pedir matrimonio y mucho menos pensó que sería en el matrimonio de su hermano.

Relena, luz de mi vida, dame la oportunidad de protegerte y que protejas mi alma herida...

Un gran silencio se sintió. Relena no decía nada.

Relena, casate conmigo.

Silencio

¿Relena?

Lagrimas cálidas y cristalinas corrian por el rostro de Relena.

Heero estaba a punto de levantarse, sentía que ella no respondería.

Yo... yo... por Dios, claro que acepto casarme contigo. Rápidamente se lanzó a los brazos del hombre que ella amaba y todos los presentes comenzaron a gritar de felicidad.

Con un beso se cerró el trato y se colocó el anillo en el dedo anular de la joven, el baile podría iniciar, con la nueva pareja de esposos y los prometidos.

(si gustan busquen all of me)

La música comenzó a sonar y todos los presentes decidieron unirse al baile también. Una hermosa melodía hacía que los cuerpos se movieran al compás de las luces que danzaban y amenizaban la velada.

Eres maravillosa...

Heero...

Se que pensabas porqué quería casarme contigo, esa es la respuesta, Relena, eres maravillosa, eres valiente, eres única, eres perfecta. Jamás pensé conocer a una mujer cómo tú y mucho menos pensé en amarla como te amo a ti.

La melodía seguía sonando y ellos bailaban como si solo ellos dos estaban en aquél salón lleno de gente.

Eres perfecta Relena, no esperé estar así, pero tu eres esa persona por la cual yo puedo arriesgar mi vida sin temor, sin dolor. Nada me importa si no eres tú.

Relena no daba credito a lo que escuchaba, el la necesitaba, realmente la necesitaba y ella a él, el era eso que su madre le había dicho desde pequeña, era ese príncipe de otro mundo que llegaría a hacerla felíz. Y lo estaba logrando.

Delicadamente el joven se acercó a ella y besó sus labios, sus cuerpos se complenentaban, encajaban a la perfección mientras bailaban y sus almas sentían tocarse. Esa era la felicidad que tanto anhelaban ambos.

3 meses largos habían pasado ya y por fin todo se terminaría.

Relena estás hermosa, te vez perfecta.

Milliardo y Lucrecia pasaban a la habitación donde estaban terminando de arreglar a la novia, por fin la felicidad había llegado para Relena, tanto su hermano como su cuñado estaban felices por verla felíz.

¿Creen que a Heero le guste?

Pienso que si no le gusta, está ciego, demasiado ciego...

Una sonrisa suave se dibujó en el rostro de Milliardo, estaba orgulloso de su hermana, sabía que si ese día murirera, sería felíz de darle cuentas a sus padres y decirles la hermosa joven que era Relena y lo felíz que lo hacía verla felíz.

Ya es hora de irnos, no querras que el novio se ponga ansioso?

En el camino a la iglesia, estaba muy cerca el cementerio donde sus padres descansaban, así que antes de llegar a la iglesia ella rogó a su hermano que le permitiera pasar a ver sus tumbas.

El delicado vestido de Relena caía sobre el pasto mientras ella caminaba hacia el hogar de sus padres en la actualidad.

Hola... perdón por atreverme a venir así, quizás no es lo correcto, pero no quería irme sin su bendición. Saben, daría lo que fuera por verlos este día, por saber que están felices y orgullosos por mí; se que donde están lo estarán festejando también.

Ya debo irme pero les prometo que seré felíz cómo siempre lo han deseado.

Una pequeña y delicada brisa movió el vestido de Relena y sintió como una suave mano acariciaba su rostro.

Sin saberlo, sus padres estaban allí dandole la mejor de las sonrisas.

Se felíz, mi niña.

Las campanas de la iglesia sonaban, la música comenzaba, avisando la llegada de la novia, Lucrecia caminaba hacía el altar, abriendose pasó entre las flores y cintas de suaves colores que indicaban la llegada de la novia.

Las damas de compañía llegaban haciendo mas amplia la espera, por fin se podía visualizar a la joven, vestida en un amplio traje blanco, estilo princesa, entonaba su hermosa cintura. De la mano de su hermano, Relena se dirigía al altar, sus hermosos ojos agua marina resaltaban y se adueñaban de el amor de Heero mas y más. Una suave sonrisa se visializo en la joven y lágrimas corrian de los ojos del novio.

Cómo podía ser, iba a casarse, se casaría por fin y no con cualquier persona, ella no era cualquier mujer, era un ángel. Era perfecta y el la amaba.

Al llegar por fin al altar, Miliardo entregó lo mas sagrado que el tenía, no sin antes brindar unas palabras para el novio, que lejos de ser una felicitación, se convertía en una amenaza de por vida.

Dañala y te juro que te mataré.

Lucrecia había logrado escuchar aquello y comenzó a reírse suavemente.

Te prometo que si la hago llorar, yo mismo me mataré.

Entregada la mano de la joven la ceremonia inició y todos tomaron asiento.

Heero, aceptas como esposa a Relena, para amarla, respetarla en todo momento?

Yo, no tengo que aceptarla, ella es dueña de mí desde el día en que la vi.

Y tu Relena, aceptas por esposo a Heero, para amarlo y respetarlo en todo momento?

Yo, moriría a su lado de ser necesario y lo seguiría amando hasta despues de la muerte.

De ser así, no queda más que decir. Yo los declaro, marido y mujer. Puede besar a la novia.

El velo que cubría a Relena era levantando y con dulzura sus labios fueron aprisionados por los de su ahora esposo.

Rápidamente Heero tomó a Relena de la mano y corrieron hasta la salida, eran felices, por fin eran felices y se habian prometido serlo más.

Esa promesa, de estar juntos, de morir juntos y de amarse por la eternidad, era para siempre, y Relena sabía muy bien que la cumpliría. Ella ya conocía la muerte, era su gran amigo y se despedía de ella, rumbo a su nueva vida, llena de felicidad. Rumbo hacía la eternidad.

FIN.

Por fin, terminé, terminé y quiero llorar, me duele haber terminado. Pero debía de hacerlo, ya no podía seguir creando dolor en esta historia.

Muchas gracias por leerla, estaré creando muchos mas fics de esta pareja.

Gracias por acompañarme en todo este trayecto hasta el final. Muchos besos